PORQUE DEL ODIO AL AMOR SÓLO HAY UN PASO.
¿Los cambios son siempre buenos?
La tensión en el ambiente era tangible que incluso se podía cortar con un cuchillo, sólo dos chicos se encontraban en el lugar pero de haber una tercera persona está sería olímpicamente ignorada por el de ojos marrón y la dueña de ese mirar violeta.
Un suspiro cansado por parte de la chica -Podemos dejar está maldita pelea atrás -dijo con la mirada llena de suavidad.
(Ichigo)
¡Un momento! ¡¿Rukia me está dedicando una mirada llena de suavidad?! Siento las mejillas arder y la confusión llena mi mente ¿Qué debo hacer? No sé qué... yo...
-¿Ichigo? -pregunta como lo hubiera hecho una niña de cinco años. -¿Te encuentras bien? -Pregunta sutilmente, parpadeo un par de veces confundido.
-¿Quién eres y que hiciste con la odiosa de Rukia? -pregunto intrigado.
-¡¿A quién rayos llamas odiosa?! -pregunta molesta golpeando la mesa con ambos puños y poniéndose de pie en el acto.
-¡Pues a ti enana! -grito poniéndome de pie. Ambos nos miramos con odio que hasta podría decir que pequeños rayos de electricidad nos salían por los ojos.
Un suspiro pesado por parte de ella antes de bajar la vista y tomar nuevamente asiento -No puedo seguir esto-dice en un murmullo antes de pasar una de sus manos por su cabello. La miro con fundido ¿A qué rayos se refiere con "esto"? -Nii-sama estaría furioso sí supiese que sólo eh perdido el tiempo en esto -dijo dejando caer la cabeza sobre la mesa. -Sólo tonterías de niños, no debería... soy una Kuchiki, yo no debería... -Enserio está chica es extraña. -Soy patética... -ok esto ya fue suficiente.
-Hey enana -dije sentándome frente a ella como lo estaba hace unos minutos. -No sé de qué estás hablando pero exageras -dije en un intento de ayudar.
-¡¿Que exagero?! -grito con furia. -¿Sabes siquiera el motivo de mi frustración? -grito mientras me tomaba por la chaqueta y se acercaba a milésimas de mi rostro. -Tengo 24 horas para terminar con el trabajo que por TÚ culpa ni siquiera eh empezado -dijo con el ceño tan fruncido que juro dejara marca por un largo tiempo.
-¡¿Mi culpa?! -dije apartando sus pequeñas manos de mi - Te recuerdo que tú también participaste gustosa en nuestras peleas -señale.
-Peleas que TÚ comenzabas -dijo molesta.
-Claro que no enana -dije frunciendo el ceño.
Bufa con molestia -Olvídalo, sólo vete y déjame hacer mi trabajo -dijo mientras tomaba su laptop y tecleaba frustrada.
Mi mirada se suavizo, corrí una silla y me senté frente a ella para después arrebatarle el aparato -¡¿Qué rayos...?! -
-Yo haré esto, no es muy difícil organizar una lista de eventos y horarios... tú has los presupuestos... -separe la mirada de la pantalla para dirigirla a ella. -¿Hay algo más que debemos hacer para antes de las 24 horas? -arque una ceja.
-N-No... Eso... es todo -dijo levemente sonrojada para después bajar para vista al cuadernillo frente a ella.
-¿Tú...? ¿Tú preparaste todo esto sola? - pregunté para romper ese silencio.
-Cada año es lo mismo... busco una buena banda, recojo las propuestas de cada salón y las ubico en la mejor área posible... y sólo me falta los horarios... -dijo sin dejar de hacer cuentas.
-Me sorprenden tus habilidades -digo sinceramente, ella me mira y me ofrece una tierna sonrisa para después regresar a lo de antes, agradezco eso ya que de no ser así ella notaría el sonrojo que acaba de aparecer en mis mejillas.
El resto de la tarde pasa rápidamente y sin darnos cuenta ya es la hora de la salida. –Bueno… puedes dejarlo así – dice mientras guarda el cuadernillo –yo terminare los últimos detalles en casa – dice mientras se pone de pie y comienza a guardar las cosas que están regadas en el escritorio.
-Debes estar loca –Exclamo a lo que ella arruga el entrecejo –quiero decir –me autocorrijo para evitar enfurecerla –como vicepresidente del consejo estudiantil mi trabajo es ayudar en todo lo que me sea posible a la hermosa enana de la presidenta –ella me mira extrañada, parpadea un par de veces y es cuando me temo lo peor, maldición ¡¿Por qué le dije hermosa?!
Una estridente pero muy melodiosa carcajada hace que mis dudas desaparezcan en un santiamén –eres… eres muy gracioso Ichigo –dice sin el mínimo toque de malicia.
-Y tu muy enana –le digo en igual tono juguetón, tomo la laptop y arrebatándole gentilmente la mochila introduzco el aparato. -¿te parece hacer el trabajo en tu casa? Bueno… lo digo ya que en mi casa está el loco de mi padre y no nos dejara en paz –rodo los ojos y esta vez me hago acreedor de una dulce y muy bajita risa.
-Ok, después de todo nii-sama no estará en casa por negocios y Matsumoto estará con el así que… tenemos la casa para estar solos y hacer el trabajo –dice ella sonriente.
Asiento y ambos salimos del aula del consejo estudiantil, el camino a su casa se me hace demasiado corto y extrañamente cómodo, el silencio obviamente está presente entre ambos pues ella sigue pensando en lo que sea que esté pensando y yo, por mi parte, no dejo de admirar como su ceño se frunce y se relaja a medida que los pensamientos invaden su ingenua cabecita.
-Llegamos –anuncia y miro frente a mí la gran mansión Kuchiki, tan inmensa como aquella noche. Regreso mi mirada a ella y la veo cruzar la calle en silencio y con una expresión melancólica, no puedo evitar sentir un pequeño pinchazo en el corazón al verla así.
Y sin proponérmelo, sujeto su mano, ella me mira algo-muy sorprendida por mi acción y un pequeño tinte rojo comienza a adornar sus mejillas.
-Rukia… -digo en un susurro.
-Llegamos –repite ella nerviosa desviando la mirada y abriendo la reja que conduce al primer sendero para entrar a su casa. –espero no te importe que usemos mi habitación, digo ya sabes… -y es entonces que ella comienza a caminar frente a mí y a hablar trivialidades pero extrañamente por más que me concentro no puedo poner atención… ¿es que acaso no dicen que los cambios son buenos? Pues solo espero esto no genere problemas.
(Yuzu)
Mire por la ventana de mi habitación y por inercia toque mis labios, ¡maldición aun sentía la tibieza de sus labios! Un sonrojo se apodero de mis mejillas mientras intentaba pensar lo menos posible en lo lindo que fue ese momento… ¡Yuzu! ¡¿Qué rayos dices?! Me reprendo al recordar que le eh dado mi primer beso a idiota de Yukio -mi primer beso… ¡y con Yukio! –digo enfurecida.
-¿Tu primer qué y con quién? –escucho la voz de Karin-chan a mis espaldas, me gire y la vi con una ceja enarcada y un vaso de agua en la mano, abrí los ojos por la sorpresa y ella bebió un poco para después decir. –Entonces ¿podrías explicarme? –dijo con tono de pocos amigos.
-Yo… -no sabía que decir, puede que Karin-chan haya escuchado todo… pero también podía que no.
Un suspiro, negó levemente antes de agregar –No eres muy buena mintiendo Yuzu... –y sin más se fue. Deje caer la cabeza contra la mesa, la frustración acerca del tema me estaba matando.
Escucho el sonido de mi teléfono y haciendo uso de la poca energía que me quedaba conteste. -¿diga? –dije con desgano.
-Te escuchas fatal –contesto ese idiota cabeza de…
-Yukio… -dije entre dientes -¿Qué es lo que quieres? –dije molesta.
-Oh nada en especial, solo quería saber cómo está mi adorable novia. –dijo galante.
-Hablo enserio, ¿Qué es lo que quieres? –dije molesta con todo esto.
-Pensé que eras más ingenua, pero bueno ya veo que me equivoque –rodé los ojos ante su respuesta –pero bueno te diré, necesito que hagas un par de cosas por mí –
-¡¿Mas?! –pregunte levantándome de golpe.
-¿Te tengo que recordar que te pago por esto? –dijo molesto.
-¿Y yo que te bese para sacarnos de un gran problema? Necesito que me pagues mejor si quieres que siga con esto –dije muy segura.
Lo escuche bufar al otro lado de la línea –Ok pide lo que quieras –sonreí ante esto.
-Quiero…. Un nuevo juego de cuchillos, cacerolas, un nuevo recetario, pero no cualquier recetario aclaro, necesito de comida francesa e italiana, el mejor que encuentres, y… supongo que por ahora es todo. –dije, ok no era mucho pero a este paso podría pedir más cosas.
-Ok, te los daré en tres días –dijo con simpleza, wow creo que esto sería fácil. –Ahora hablemos de negocios –dijo seriamente.
-Escucho –fue lo único que exprese.
-Necesito -fruncí el ceño ante su pausa. –Riruka y mi madre quieren que vengas a cenar –dijo al fin.
-Oh ya veo… -dije.
-Mañana te daré los detalles de todo el asunto –dijo antes de cortar la llamada.
Suspire… ¿qué tan malo podría ser eso? Supongo que no mucho, después de todo ya conozco a Riruka y a Mikami-san solo me falta conocer al padre de Yukio… y dudo que él sea como el odioso de su hijo.
A la mañana siguiente caminaba por los pasillos, absorta en el comportamiento de Karin-chan, ok admito que aún no aclaro las cosas con ella pero…
-¡Yuzu-chan! –escuche el grito de Yachiru tras de mí.
Me gire sobre mis talones solo para encontrarme a Momo-chan, Yachiru-chan Soi-chan y a Riruka-chan tras de mí. –Hola chicas –salude con una cálida sonrisa.
-Hola, ¿oye donde esta Karin? –pregunto Soi-chan.
-No lo sé –dije bajando la vista.
-Oye ¿no deberías estar con mi odioso primo? –pregunto esta vez Riruka.
-Y-yo… -tartamudee.
-De hecho ahí viene –señalo Yachiru.
Mire en esa dirección encontradme con Yukio vestido con el uniforme escolar, el cual debo decir lo hace lucir muy apuesto, los audífonos en el cuello, y por primera vez sin esa horrible boina sobre el cabello dejando así que sus dorados mechones estuvieran a la vista.
-Riruka, Hinamori, Yachiru y Soi Fong –dijo con una sonrisa ladina. –ah y Yuzu –
Rodé los ojos ate ese comentario –Enserio Yuzu no se si estas o muy loca o tienes gustos muy extraños como para fijarte en este idiota –Expreso Soi Fong, y hasta yo estoy creyendo eso.
-Guárdate tus cometarios Soi Fong –dijo Yukio.
-Oh eso me recuerda ¿ya le dijiste de la cena? –pregunto Riruka.
-Claro no soy un estúpido como tú –dijo en tono cortante.
Ella saco la lengua antes de mirarme -¿Y qué opinas? –dijo Riruka.
-Supongo que estaría bien –dije con una sonrisa, estaba por agregar algo mas pero me detuve al sentir una mano tomar la mía, mire en esa dirección solo para encontrarme a Yukio con un leve y casi imperceptible tinte rosa sobre las mejillas y claramente una mirada desinteresada.
-Bueno estaría bien si nos diéramos prisa o llegaremos tarde a clases –Señalo Momo-chan.
Todos comenzamos nuestro andar y claramente yo no pude evitar dejar de pensar en el calor que emanaba de la mano de Yukio y el cosquilleo que nacía en mi estómago y se extendía por todo mi cuerpo, mi mente era un caos y entre todo eso no pude evitar entrelazar mis dedos con los de él sorprendiéndolo en el acto. – ¿se puede saber qué haces? –pregunto el en un murmullo.
-Actuó no es obvio –mentí ganándome solo que él se encogiera de hombros.
Ok admito que sé que es este sentimiento que está naciendo en mí, no soy tan terca como mis hermanos para no saberlo, pero obviamente me negó a que esto siga creciendo, porque simplemente no me puedo dar el lujo de sentir eso por un idiota como el que tengo a mi lado –Yuzu… -salgo de mi ensimismamiento ante la mención de mi nombre.
-¿si? –dije ingenua mirándolo a esos verdes ojos.
-Hazme el favor de soltar mi mano ya –y entonces lo note, estábamos dentro del salón, con la mirada de todos sobre nosotros en especial la de mi adorable hermana y Hitsugaya-kun y obviamente yo aun tomándolo de laman.
-Lo siento –dije soltando su mano y dejando que el rojo invadiera mi rostro, maldición tengo que controlar estas emociones.
(Karin)
Sentía la mirada de todos sobre mi pero claro como es de esperarse las ignore, maldito pervertido hijo de su… agh ojala pudiera golpearlo, me las pagara y muy caro. – ¿Podrías quitar esa cara de pocos amigos? –pregunto en tono frio.
-No –conteste secamente.
-Ok has lo que quieras, después de todo me doy por bien servido con el hecho de que seas mi sirvienta personal por el próximo mes –dijo sonriente.
Y se preguntaran ¿Cómo pasamos del hecho de que ÉL era mi sirviente a esto? Pues sencillo, nos remontamos al día de ayer justamente en el momento en el que dije que necesitaba hablar con el…
-Toshiro tengo algo que decirte –Dije muy sonrojada.
-¿se puede saber qué? –dijo indiferente.
-Eres libre –dije desviando la mirada.
-¿eh? –dijo algo confundido.
-Olvidemos el trato que hice contigo sobre lo del esclavo y el equipo de futbol –dije con la mirada en el suelo.
-¿Seguirás en el equipo? –pregunto.
-No –señale.
-Supongo que no puedo hacerte cambiar de opinión –fue lo único que dijo el antes de darse la vuelta e irse.
Enserio esa había sido su única reacción al verse al fin libre de mí, wow sí que es un chico muy extraño. Negué con la cabeza, las cases habían terminado y pues ya no era parte del equipo de futbol así que por hoy podía ir a casa y jugar videojuegos toda la tarde, aunque para ser sincera no podría sacarme de la mente lo ocurrido con lo de mi caída, el a escasos centímetros… ya saben todo eso.
Tan concentrada iba en eso que solo sentí un tirón en mi brazo antes del chirrido de la llantas de un auto y el dolor al caer al suelo. -¡Deberías tener más cuidado! –escuche el reclamo del hombre del auto el cual continuo con su camino.
El shock no me abandono hasta que sentí que alguien se movía de encima de mí y entonces vi aquellos ojos turquesa adornado por unos cuantos mechones blanquecinos. -¿Te encuentras bien? –pregunto apartándose al fin.
-S-Si –dije nerviosa.
El frunció el ceño antes de volver a hablar –Y… ¡¿Se puede saber en qué diablos pensabas como para no fiarte mientras cruzabas la calle?! –dijo en un tono de regaño.
-Yo… -y entonces mi carácter distintivo de kurosaki salió a flote -¡eso no te importa, idiota pervertido! –
-¡¿idiota pervertido?! –dijo molesto.
-Sí, solo déjame en paz –dije antes de darme mirar a ambos lados con la intención de ir a casa.
-Al menos deberías darme la gracias no lo crees –dijo siguiéndome.
-Gracias –dije cortantemente.
-pero ya que te portaste tan grosera eso no será suficiente –dijo con burla.
-Pues lamento decepcionar al señor pervertido pero no pienso agradecerte complaciendo tus fetiches pervertidos. –dije con el mismo tono.
-No soy un pervertido maldita niña, además solo te iba a decir que deberías agradecerme por salvar tu vida. –dijo aun siguiéndome.
-Ya te di las gracias no sé qué más quieres –dije aun sin mirarlo.
-Pues… podrías volver al equipo de futbol –dijo-
-Ok, si con eso me dejas en paz –dije apretando mi andar.
-Y además… quiero que seas mi esclava por el próximo mes. –y entonces decidí encararlo
-¡¿estás loco?! –pregunte lo obvio.
-No, pude haber dejado que te atropellaran más sin encambro te salve, tu decide, quedar en deuda conmigo o hacer lo que te digo –dijo seguro y con una horrible pero linda sonrisa.
Y bueno aquí estamos, maldición odio a este idiota. –Es hora de ir a clases –señalo el tomando un par de libros de su casillero y colocándolos en su mochila. –Vámonos –dijo y comenzó a caminar.
-¿Se puede saber porque no me has ordenado nada? –pregunte al fin.
-Para serte sincero no se me ocurre nada, creo que esperare a que se me ocurra quehacer contigo, eso debería aliviarte –dijo indiferente entrando al aula.
-No, eso no me alivia, no sé qué clase de cosas pervertidas se te puedan ocurrir –dije molesta.
-No te preocupes por el momento me conformo con que estés en el equipo. –dijo tomando asiento.
-Eso espero, no estoy dispuesta a hacer alguna de las cosas pervertidas que se te vengan a la mente. –dije molesta, escuche los nuevos murmullos de todos en la clase y por lo tanto Toshiro y yo dirigimos la vista a la entrada solo para encontrarnos a Yachiru, Momo, Soi Fong y… ¡A Yuzu con Yukio tomados de la mano! Veo que después de todo eso no era solo un rumor.
Aunque bueno pensándolo mejor creo que yo tengo peores problemas con este estúpido, ya después hablare con Yukio y con Yuzu. Las clases continuaron hasta la hora del descanso, vi a Toshiro dirigirse a donde Yukio, por mí que mejor que se quedara con el otro idiota, estaba tan feliz, comí con las chicas y encontré una oportunidad para hablar con Yuzu sobre el asunto de Yukio.
-Así que… ¿estas saliendo con Yukio? –dije mientras sorbía un poco de jugo.
-Es una forma de verlo –dijo ella bajado la vista.
-Wow… tu primer novio –dije con una sonrisa.
-¿N-no estas molesta? –pregunto.
-En absoluto, después hablare con ese idiota –dije sonriente, estaba a punto de agregar algo más cuando sentí como alguien me tomaba del brazo.
-¡Karin/Yuzu! –Se escuchó que decían al unísono el tarado de Toshiro y Yukio –Saldremos esta tarde –gritaron armando un gran alboroto en la cafetería.
-¡¿eh?! –gritamos las dos sin entender nada.
¿Qué rayos había pasado entre ellos dos? Y ¿porque rayos ahora querían que saliéramos? Esto debe ser una maldita broma, por ningún motivo voy a salir con ese imbécil y nada ni nadie me va a obligar.
-Karin… mas te vale hacer eso ¿o te tengo que recordar que eres mi esclava por un mes? –dijo en un murmullo amenazante Toshiro como si leyera mis pensamientos.
Oh maldición, espero esto no sea tan malo.
Notas de la autora:
1.-Bueno aquí esta este nuevo capítulo, sé que tarde mucho pero espero entiendan y espero les guste ¿creen que las cosas ya se están dando entre Ichigo y Rukia? ¿Qué creen que pase entre ellos ahora que podrán conocerse mejor? ¿Yukio y Yuzu? ¿Cómo les ira en su cita doble con Toshiro y Karin? ¿Cómo será la cena en casa de Yukio? ¿Qué otras cosas le podrá pedir Toshiro a Karin ahora que ella es su esclava? Respondan plissssss….
2.-Agradezco a: javierahannamontana, 10, mi adorada hermana Uzumaki Manaka-chan, mi gran amiga Yui Aishimasu-Hiro que espero te guste el Yukizu o yuzukio, MikeRyder16, Aria221, doblemente a aresuri-cham y también doblemente a suki, gracias en verdady espero dejen mas reviews para leer con sus propuestas a lo que puede pasar entre nuestras parejitas plissss…
3.-Personajes de Tite Kubo, Historia mia, y todo esto es gracias a ustedes, sin mas me despido, cuídense, lean, dejen reviews y sayonara.
