Arnold se encontraba en su habitación recordando lo sucedido la noche anterior…..

FLASH BACK

-¿Podemos hablar?

-Creo que no hay nada de qué hablar –Dijo molesto

-Arnold quiero que me escuches –Lo miro suplicante –Por favor

-Está bien –Se sentó en el sofá –Te escucho

-Bien –Tomo asiento a su lado, mientras se quitaba el sombrero –Quiero que sepas que si acepte ese anillo no fue por gusto pero…. –Volteo para el otro lado –Alan no me….es indiferente

-¿A qué te refieres?

-Sera mejor que no nos volvamos a ver –Dijo decidida

-Te arrepentiste de lo que habíamos quedado ¿cierto?

-¿Qué caso tiene? –Lo miro desafiante –Al final de cuentas, no vamos a estar juntos

-Por tu cobardía

-Vamos Arnoldo sabíamos que yo me iba a casar tarde o temprano con el….

-Creí que serias más fuerte para no acceder –Interrumpió su discurso –Pero veo que eres muy cobarde para desobedecer a dos personas que lo único que te han hecho es daño.

-Son mis padres Arnoldo….

-¿Y por eso debes de ser infeliz toda tu vida?

-Vine aquí para decirte que lo lamento pero que no saldré contigo –Se levantó –Y que no me busques más, de lo contrario se lo diré a mi padre.

-Helga ¿Por qué mi abuela te dice Eleonor? –Ella se quedó helada

-No lo se

-Claro que sí, ¿Por qué venias a mi casa por las noches? –El la sujeto –Como hoy ¿Cómo subiste? ¿Por la escalera de incendios? ¿Cuántas veces lo has hecho?

-No sé de qué hablas….

-Tú me amas, pero te da miedo luchar por ese amor –La miro triste –Helga ¿Por qué Alan sabe que tú eres Cecil?

-No lo sé –Admitió sincera

-Era algo solo de nosotros –La soltó y se voltio dándole la espalda -¿O acaso también fingiste ser Cecil para él?

-¿Cómo se te ocurre cabeza de balón?

-¿Lo amas?

Helga no respondió, solo se dedicó a fulminarlo con la mirada, estaba furiosa porque no sabía cómo se le ocurría tal cosa.

-Si no lo amas –La volvió a tomar por los hombros –Hay que vernos a escondidas, por lo menos de aquí a la fecha…..que tú ya sabes –La miro dulcemente –Después ya veremos que hacer, por favor

-No lo sé…. –Agacho la mirada –Es que la verdad es que yo ya no t…. –El la interrumpió dándole un beso lleno de insistencia, amor y pasión.

Helga solo le correspondió el beso, no podía mas ya que ella también quería estar con el cabeza de balón, aunque se lo prohibiera Alan mil veces, ella no podía no tenía la fuerza suficiente para alejarse de él.

El beso empezó a subir de tono, arnold la tomaba de la cintura, de un momento a otro no supieron como pero ya estaban en la cama del cabeza de balón.

Helga siguió con el beso a pesar de la falta de oxígeno, mientras el empezó acariciar una de las piernas de la rubia suavemente.

No puso resistencia ya que cada caricia de él era como el canto de los Angeles, no podía creer que ella estaba ahí besándose con su musa, con su amado arnold.

Arnold subió mas su mano hasta llegar a uno de los pechos de ella, quien repentinamente se puso como jitomate, pero aun así siguió con el beso que su amado le ofrecía, que poco a poco el mismo fue dejando para no incomodarla.

Ambos se miraron sonrojados, no sabían que decir ni sabían si seguir o no, el silencio incomodo apareció entre ellos así que….

-Discúlpame Helga –Dijo quitando suavemente su mano pero ella no se lo permitió, lo cual sorprendió a Arnold

-No me molesta Arnold –Dijo sonrojada mirando hacia abajo, donde sujetaba la mano de él, la cual estaba encima de su perfecto pecho.

-¿Quieres continuar?

-Si…pero no ahorita –Lo miro dulcemente –Quiero que sea el momento –Miro hacia la puerta –Y sin temer despertar a alguien –Dijo divertida

-Claro, como tú quieras Helga –La volvió a besar dulcemente

-Gracias Arnold –Susurro una vez terminado el beso –Debo irme

-Claro –Ayudo a la chica a subir nuevamente por la ventana –Helga –La llamo antes de que se fuera -¿Quiere decir que entonces vamos a…..?

-No lo sé Arnoldo –Lo miro tiernamente –Solo hay que disfrutar lo que llegue a pasar, el destino lo hacemos uno mismo, las cuales forman ese destino por nuestras decisiones tomadas, pero… -Dijo divertida –El presente es lo que cuenta y es el que se debe de vivir al máximo sin forzarlo, solo dejarlo ser para poder disfrutarlo al máximo, ya que al forzarlo o planearlo nunca salen las cosas y por eso no se puede vivir el presente, si solo piensas en lo que pasara mañana a consecuencia de nuestros actos.

Arnold la miro un poco confundido pero maravillado –De acuerdo, hasta mañana Helga.

-Hasta el lunes Arnoldo –Dijo burlándose de el –Mañana es domingo jejejeje

-Cierto, nos vemos.

La chica se fue dejando a arnold en su habitación un poco más feliz que antes después de aquello que paso en su comedor con Alan.

END FLASH BACK

Ya estaba ansioso por ir a la escuela por lo que no podía dormir.

En la casa de los Pataki, estaba una rubia pensando en lo que sucedió pero también recordando su discusión de ese día con Alan, quien además de quitarle el anillo que Arnold le dio hace años, también confeso haber leído su diario.

FLASH BACK

-¿Por qué rayos lo hiciste Alan?

-Tengo derecho a saber todo de ti –Leí un diario que tenías guardado en una de las cajas de allá –Señalo donde ella guardo todo lo referente arnold –Encontré cosas muy interesantes…. ¿Estabas realmente loca verdad?

-No es tu problema y…

-Oye por cierto –Mostro el anillo –Te dije que lo tiraría a la basura si tú no lo hacías –Arrojo el anillo por la ventana.

-¡ALAN! ¿QUE TE PASA? –Quiso salir corriendo pero no pudo porque él lo sujeto.

Empezó a sollozar por lo que él había hecho.

-Mejor dime ¿A dónde fuiste anoche?

-A ningún lado

-Te marque al celular y no respondiste

-No sé para qué me lo regalaste, ni siquiera me gustan.

-Todos tienen un celular es momento que tú también lo hagas –La volteo para besarla –Ya dejemos la discusión y mejor dame un beso

Helga se volteo –No creo que sea prudente mis padres están aquí y ya tuve suficiente con el de anoche enfrente de todos.

-Vamos ¿Qué te dije?

-Solo si prometes que solo será eso un beso.

-Está bien si como sea –Se acercó y la beso, aunque su mano quiso posarla en la parte de atrás de la chica, ella de inmediato la quito alejándose de él.

-Geraldine por favor no empecemos…..

-Mira Alan empiezo a cansarme si no te controlas yo misma te matare a la antigua y así no podrás seguir con tus amenazas –Tomo de su tocador la lámpara –Hablo enserio, así que controla tus hormonas amigo

-Está bien solo porque mis suegros están abajo –Se acercó a la puerta –Por cierto ¿sabes quién es tu admirador secreto?

-No

-Jajaja que ironía ¿no crees? –La miro divertido por la cara de confundida de la chica –Esta más cerca de lo que crees.

-¿Cómo lo sabes?

-Porque ya lo vi, más te vale que le digas que deje ese ridículo juego porque ya no podrá –Salió de la habitación –De eso me encargare yo –Murmuro para él.

END FLASH BACK

¿Por qué habrá dicho eso? –Pensaba mientras se alistaba para irse a la escuela.

Cuando subió al autobús vio a Phoebe con Gerald por lo que se fue a buscar otro asiento pero….

-Helga ¿nos sentamos juntos? –Le dijo amablemente Arnold

-Claro

-¿Ya vas a comer? –La miro serio -¿O piensas no hacerlo hasta desaparecer?

-Jajaja no Arnold, solo hasta que ya no le guste a cierta persona

-Creo que es mejor que busques otra forma, así solo lograras enfermarte

-Tal vez tienes razón la verdad…

En ese momento subió otra persona, el tormento de ambos rubios….

-¡Hola mi amor! –Se acercó a ella –A partir de hoy podre ir a la misma escuela que tu ¿Qué te parece?

-Horrible –Susurro

-¿enserio?

-Tal vez –Se volteo hacia la ventana

-Arnold ¿me dejarías tu….?

-No –Dijo bastante cortante y también se dispuso a voltear para otro lado

Alan no pudo más remedio que irse a sentar a otro asiento, pero no perdía de vista ni un momento a los rubios.

Por suerte no compartían todas las clases con él, solamente dos que eran educación física y laboratorio de química. Helga agradeció demasiado esto ya que no quería estar todo el tiempo con él.

Cuando sonó la campana del almuerzo, salieron de la clase de literatura, ella se dirigía hacia la cafetería para alejarse de todos para que nadie la molestara como había hecho en los últimos meses pero….

-Helga –Volteo a ver quién le llamaba, aunque esa voz era inconfundible – ¿podrías ir conmigo a la biblioteca?

-¿Qué acaso te vas a perder cabezón?

-Helga

-Está bien.

Arnold la guio pero no iban a la biblioteca si no….

-Arnoldo esta es un aula vacía –Lo miro confundida –Vaya creo que si te ibas a perder ¿verdad?

-Quiero platicar contigo –Explico un poco avergonzado

-Bien –Dijo entrando a aula –Te escucho

-Bien –La miro no sabía cómo lo tomaría –Quiero verme contigo a escondidas y no quiero que me digas lo de la otra noche –Explico antes de que ella hablara –Es un sí o un no, así que dime ya Helga

Helga no sabía que decir, había estado pensando todo el fin de semana sobre esto y había llegado a la conclusión que si tenía que ser condenada a una vida que no quería, entonces….

-Está bien Arnold –Lo miro coquetamente –Te daré mi respuesta definitiva

Mientras tanto en la cafetería, Alan buscaba al cabeza de balón y su prometida, quienes eran los que faltaban en la mesa donde suponía se sentaba, ya que en ella estaban todos los amigos de su novia.

-¿Dónde rayos estas Helga?

-¿esperas a tu prometida?

-Largo

-Ya no nos hemos visto como antes.

-Porque dentro de poco me casare

-Más a mi favor debemos aprovechar ¿no crees?

-No –Se dirigió hacia la salida de la cafetería –Tengo que ir a buscar a Helga, mi novia

-¡Ah! Debe de estar con arnold, siempre se esconden en las aulas a la hora del almuerzo.

No sabía si creerle, la verdad es que le fastidiaba cuando platicaba con aquella chica, normalmente solo tenían sexo y después cada quien por su lado, además de que se había percatado de que en algunas ocasiones ella exageraba de lo que supuestamente su novia hacía, por eso desconfiaba.

-¿Por qué debo de creerte? –La miro –Odias a Helga

-Si pero eso no quiere decir que también te odie a ti –Lo tomo del brazo –Eres mi amigo y quiero que abras los ojos

-Lo dudo

-Alan sabes que tú me…

-Lo siento Lila, es imposible –Se soltó –Voy a buscar a Helga

Maldición pero serás mío Alan, pensó furiosa, eres demasiado para ella al igual que arnold, pero el será de Mayna ya que a mí no me interesa.

Vio cómo se iba hacia los pasillos buscando a su novia en las aulas, solo sonrió satisfactoriamente, por lo menos logro meterle inseguridad, eso haría que mantuviera a Helga lejos de Arnold.

Hola a todos!

Espero que este nuevo capitulo sea de su agrado y si es asi haganmelo saber y si no tambien todos los reviews son bienvenidos.

saludos