Feliz Año Nuevo!

¿Como lo pasaron?

Acá les dejo un nuevo one – shot, espero que les guste.

En mi perfil ahora van a tener mi twitter.

Las dejo. Sigue el tiempo en familia.

Espero que el año sea muy bueno para todos uds.

Glee no me pertenece, Supernatural tampoco.

Saludos!

Lore


Trickster

Segunda oportunidad de Rachel Berry.

Campus de OSU, Columbus, Ohio

La noche en Columbus era frío, el otoño comenzaba a anunciar que el invierno iba a ser un poco más duro que el anterior. Sam Tachvac caminaba por el campus de la universidad, concentrándose en observar a la mayor cantidad de compañeras que podía, las miraba de arriba a abajo, intentaba mirar debajo de sus polleras cuando se agachaban. Sam venía de una familia pudiente y a pesar de todos los problemas que le causó elegir como destino universitario, Columbus, era el mejor en su curso. A pesar de que se había peleado con su padre porque no quiso aceptar la beca en Yale. Pero aquí en Columbus, era el rey. Se sentía el rey y todos lo adoraban.

Pasó al lado de Jason, que lo miró con adoración. Jason Statham era uno de los nuevos en la universidad y Sam lo tomó bajo sus alas después de que ingresó en la fraternidad. Sam se sentó en uno de los bancos, afuera de Hayes Hall, donde él tenía una cita con su profesor de ética, quien lo estaba acusando de robar un ensayo.

Y mientras practicaba el discurso que le iba a decir en su cabeza, la vio. Ella cruzaba el campus como si flotara, en un vestido blanco completamente fuera de temporada y pudo notar como su piel se erizaba por el frío. Se levantó y se acercó a ella. Le ofreció su chaqueta y ella aceptó, le preguntó a donde estaba yendo y ella le dijo que a Hayes Hall, a una de las oficinas en el quinto piso. Él se ofreció a acompañarla, la chica "inocentemente" lo había tocado y ahora estaba ansioso de poder calmar esa sensación.

Una hora después, Jason caminaba al frente de Hayes Hall con una chica cuando escuchó el ruido de unas ventanas que se rompían. Miró hacia el edificio y vio a su ídolo caer contra el piso.


Lima, Ohio

Rachel Berry estaba sentada afuera de la casa de los López. No entendía muy bien que había pasado, pero sabía que había hablado con un demonio. Crowley, para más información, le comentaron sus primos. Este demonio, en un acto de bondad completamente extraño para alguien como él, había cancelado el trato de Lucas López, el padre de Santana.

Rachel sentía que era como un deja vú, pero cuando vio la desesperación de Lucas López, el día que apareció por su casa para tratar de hablar con sus padres, se dio cuenta de que no importaba.

La diva se tomó el día para pensar y se dio cuenta de que por Santana haría lo que fuera, aunque quizás la latina nunca se enterara o no entendiera. Sam y Dean le dieron la solución y le dijeron que intente seguir su corazón, después de que salvara al padre de Santana. Ellos sabían lo que su prima sentía por la porrista y estaban tratando de hacer que ella juntara coraje y se lo dijera. La diva había negado las cosas los primeros días, pero ellos le dijeron que era una tonta, ya que en la primera oportunidad que tuvo le contó sobre su trabajo y su familia. Rachel miraba hacia la calle, pensaba en lo que Crowley le había dicho, pensaba en Santana y en como poder avanzar un poco más. Si, se habían hecho muy buenas amigas en éste último mes e incluso Santana había dicho, sin muchas vueltas, que estaba interesada en la diva. Pero, a pesar de todo, la latina se mantenía siempre a punto de hacer algo o no. Rachel no sabía como explicarlo. A veces, pareciera que ella iba a besar a Santana y otras veces que Santana la iba a besar a ella. Pero siempre una de las dos se volvía hacia atrás.

"¿Qué estás haciendo?" preguntó Santana saliendo de su casa. Era la una de la mañana y Rachel estaba hace media hora sentada en el portal. Su padre había salido a hablar con la diva por unos segundos, y ella incluso le dejo manejar el Impala, cosa que volvió loca a Santana y por eso todavía no había salido. Santana en realidad, ya no podía controlar sus impulsos alrededor de la diva, muchas veces se quedaba mirando su trasero o su pecho y muchas otras tenía que alejarse porque sabía que un solo beso la iba a hacer perder la cabeza. En el último vez se enamoró más y más de Rachel Berry.

"Nada." dijo Rachel levantándose.

"¿A dónde vas?"

"Vuelvo a casa."

"No."

"¿No?"

"¿Cómo te vas a ir si le prestaste a mi padre el Impala?"

"Tu papá ya volvió."

"Si, lo sé. Y me contó algo muy interesante."

"¿Si?"

"Pareciera una historia de ficción si yo no sabría que realmente haces ese tipo de trabajo."

"Lamento no habertelo contado. Fue todo tan rápido."

"Ahorrate las disculpas, Rachel. De cierta forma le salvaste la vida."

"Creo que en realidad fueron mis primos. O un demonio. Todavía no puedo saberlo."

"¿Quieres quedarte a dormir?" preguntó Santana en un movimiento que las sorprendió a las dos. Habían evitado desde esa primer noche pasar tiempo juntas en una cama. Era demasiado luchar contra esa fuerza de gravedad que constantemente las atraía.

"Me encantaría pero no." dijo Rachel conectando sus ojos con los de Santana. Escuchó en su mente las palabras de Dean "Quizás puedas tener una historia feliz con ella, pero si no lo intentas, nunca lo vas a saber princesa. Tienes coraje para invocar a un demonio, pero junta coraje para decir lo que sientes."

"¿Por qué no?" preguntó Santana sin poder evitar que en su voz sonara la tristeza. ¿Cuánto tiempo más iban a estar jugando sin concretar?

"Porque me gustas Santana." dijo la diva realizando la declaración después de haberla largado por su boca.

"¿Qué?" preguntó la latina con el rostro iluminado por una sonrisa.

"Me gustas. Me gustas hace un tiempo en realidad. No sé muy bien porque esa noche con el fantasma rechacé tu beso, pero no puedo negarlo. Me gusta pasar tiempo contigo, más allá de la popularidad que puede darme no solo eso, sino también estar en las porristas. Me encantan sentir tu cuerpo a mi lado cuando nos sentamos en el sillón a ver alguna película. Tu calor irradiando como si por fin estuvieras en el lugar en donde tendrías que estar. Sé que es bastante osado de mi parte pensar o decir en voz alta que tu lugar corresponde al lado mío, pero cuando estoy al lado tuyo, haciendo cualquier cosa, siento como si estuviera en donde tengo que estar." dijo la diva en un solo tirón de palabras que a pesar de la velocidad ingresaron en los oídos de Santana, quien en un solo movimiento acortó la distancia y envolvió a Rachel entre sus brazos y antes de que ésta pudiera reaccionar la beso.

Rachel nunca había recibido un beso así en su vida. Era dulce y tenía rastros de canela, era suave y demostraba que no estaba equivocada, Santana sentía algo por ella.

Santana solo sonreía mentalmente. Por fin podía estar besando los labios de Rachel, por fin podía demostrarle que en realidad la quería y que quería estar con ella. Más allá del trabajo extraño que la diva tenía.

"Por fin" susurró la latina cuando se separó de ella, sonriendo. Ya su mente no podía contener la alegría.

"Tengo que hablar con tus padres." dijo Rachel mirando a Santana

"¿Para qué?" preguntó la latina, quien no había sacado sus brazos de la cintura de la diva.

"Para que me den permiso para invitarte a una cita mañana a la noche."

"Eres todo un caballero, ¿no, Berry?"

"No, solo quiero hacer las cosas bien."

"Ellos te adoran desde el día que te presente como mi amiga. No creo que pongan alguna objeción a que nuestra relación evolucioné un nivel."

"Santana, ellos saben lo que hago, no creo que se sientan muy bien al saber que su hija va a ir a una cita con una cazadora."

"No pusieron ninguna objeción al beso."

"¿Qué?"

"Están mirando desde la ventana."

"Y yo creí que ya la situación era rara."

"¿A qué hora pasas mañana a buscarme?"

"Todavía ni siquiera te pregunté."

"Si te damos el permiso para que salgas en una cita con nuestra hija." gritaron María y Lucas por la ventana del living. Dejando a la diva sorprendida y a Santana riendo por lo bajo.

"¿Ves?" dijo Santana quien como no sabía muy bien que hacer con sus manos, había comenzado a acariciar la espalda de la diva. No pensaba separarse de ella hasta que ambas lo decidieran.

"Santana, ¿quisieras ir a una cita conmigo?" preguntó Rachel

"Si." dijo la latina antes de volver a besarla y entrelazando sus lenguas por mucho más tiempo que antes. Definitivamente, Rachel merecía ser besada constantemente, pensó Santana. Era espectacular.

"Entonces, pasó mañana a las 11 de la mañana." dijo la diva

"¿Por qué a esa hora?"

"Estoy planeando lo que vamos a hacer, y me gustaría pasar todo el día a tu lado."

"Me gusta como piensas. Pero tengo una condición."

"¿Cuál?"

"¿Podrías usar una de esas polleras sexys?"

"¿Para qué?"

"Extraño tus piernas"

"Las ves todos los días con el uniforme de las Cheerios."

"¿Podrías?"

"No"

"¿Por qué?"

"Porque vamos a tener una cita y quiero ir cómoda."


Marcia Cross caminaba hacia su habitación, pasando por Hayes Hall. Recordaba los eventos del día y quería llegar a su casa y cambiarse para ir a la fiesta, en donde posiblemente podría volver a torturar a Michael. Si, Michael su ex novio, a quien dejó porque él le había confesado que quería dejar la universidad. Ahora, Marcia pasaba sus días pensando en cómo hacerlo sufrir, ya que desde el momento en que lo dejó, él se había deprimido. Ella, comenzó a hacer todo lo posible para que él sufriera y no ignorara su existencia. Michael venía de una familia adinerada y Marcia pensaba en la comodidad del futuro que ésto iba a darle. Él le había sacado esa oportunidad al comentarle que iba a abandonar la universidad. A Marcia eso no le gustaba. Quería tener el momento y la oportunidad para atarlo para siempre a su lado.

Marcia vio una sombra en una de las ventanas del primer piso de Hayes Hall. Se quedó mirando fijamente y comenzó a avanzar. No sabía que era lo que la estaba atrayendo. La habitación del otro lado de la ventana estaba completamente a oscuras, Marcia ingresó en el edificio y comenzó a subir las escaleras. Poco a poco se fue acercando y comenzó a escuchar música que venía desde dentro.

Marcia Cross corrió lo más rápido que sus pies le permitían hasta la estación de policía más cercana, en donde todos se le rieron por lo absurda de su denuncia.


Rachel se sentaba nerviosa en el asiento del conductor del Impala. Agarró el ramo que estaba descansando en el asiento del acompañante y respiró profundamente, antes de bajar. Caminó lentamente hasta la puerta de entrada de los López y ni siquiera tuvo la oportunidad de tocar el timbre, ya que la puerta se abrió de golpe y Lucas López apareció para encerrarla en un abrazo.

"Santana está como loca, pero ya baja. Me alegro que hayas llegado. Antes quiero hablar contigo." dijo el padre de la latina.

"¿De qué?" preguntó Rachel tratando de salir del abrazo.

"No tengas miedo en involucrarla en tus asuntos." dijo Lucas despacio

"¿Qué?"

"Si, no tengas miedo. Creo que ella es la persona ideal para acompañarte."

"Nunca la metería en este lío."

"Vas a meterla."

"¿Por qué?"

"Porque no vas a poder detenerla."

"Es probable que esto sea una cita y nada más."

"No lo creo."

"¿Papá?¿Qué estás haciendo?" preguntó Santana apareciendo por la puerta.

"Solo asegurándome que Rachel estuviera desarmada." dijo Lucas soltando a la diva

"¿Por qué Rachel estaría armada?" preguntó Santana

"Es una cazadora." dijo Lucas entrando en la casa

"Lo siento por eso." dijo Santana sonriendo y acercándose a la diva.

"No hay problema. Éstas son para vos." dijo Rachel extendiendo el ramo de lirios que milagrosamente había sobrevivido al abrazo de Lucas López."Espero que te gusten." dijo la diva ruborizándose.

"Me encantan." dijo Santana agarrando el ramo de flores y dándole un beso a la diva en la mejilla. "Las pongo en agua y vuelvo."

Rachel espero nerviosa en la puerta, no quería que Lucas volviera a aparecer para decirle algo, pero el padre de la latina no hizo el intento.

Cuando Santana volvió a aparecer, Rachel la guío hasta el auto en donde abrió la puerta del acompañante para ella. Santana volvió a agradecerle con un beso en la mejilla.

"¿A dónde vamos?" preguntó la latina cuando Rachel inició el motor.

"Primer vamos a Breadstix." respondió la diva.

"Todavía es muy temprano para comer."

"¿Pensaste que íbamos a comer ahí?"

"Es lo que uno va a hacer a Breadstix."

"Me sorprende que no sepas que tienen comidas para llevar."

"¡NO!"

"Si."

"Genial. ¿Y después?"

"Después vamos a ir a otro lado."

"¿Dónde?"

"Después te digo."

Rachel, retiró el pedido y lo puso en una canasta que tenía en el asiento trasero del coche.

"No cumpliste mi condición." dijo Santana mientras veía que salían del pueblo.

"Lo siento."

"No importa, mañana te voy a ver con ese uniforme."

"Sip."

"¿A dónde vamos?"

"Ya vas a ver."

Rachel llegó a un bosque y cuando no pudo avanzar más en el vehículo, hizo bajar a Santana y caminaron unos metros adentrándose en el mismo.

Santana quedó maravillada por el paisaje. Estaban en una pequeña colina con el lago al frente de ellas. El lugar era hermoso y por suerte el día era espectacular.

"Esto es hermoso." dijo Santana.

"Pensé que ibas a hacer algún tipo de remarcación ácida."

"No."

"¿Qué cambió?"

"Lo que siento."

"¿Qué?"

"Anoche, vos me dijiste todo lo que sentías, y yo no te dije todo lo que yo sentía. En pocas palabras, te quiero. Alegras mi alma cada vez que te veo, esa amargura que antes usaba para hablarte, ahora está lejos o guardada hasta encontrar a alguien a quien realmente eso le venga bien. Porque no tengo ninguna intención en interesarme en otra persona, mientras estés a mi lado." dijo Santana

Rachel, respondió de la misma forma que la latina la noche anterior.

Se sentaron en el suelo y comenzaron a hablar de todo y de todos.

"Creo que Kurt sigue enamorado de Finn." dijo Santana

"Una pensaría que con Blaine en la imagen él se olvidaría de eso." respondió Rachel mientras comían.

"Hay que observarlo. Lo mira con hambre."

"Entonces probablemente sea deseo sexual."

"Si, debe ser que le atraen esos pechos femeninos de Finn."

"Entonces no es muy homosexual que digamos."

"Probablemente lo quiere poner bajo estudio."

"No me sorprendería."

"Quizás así lo hace más inteligente."

"Mercedes está ocultando una relación con Sam"

"¿Cómo?"

"No tengo ni idea y tampoco son muy discretos. Los he visto besándose en pasillos que ellos creían vacíos."

"Digamos que quizás vos estabas buscando algo."

"No, no ha habido mucho trabajo."

"¿Por qué lo ocultarían?"

"Supongo que para evitar el drama."

"¿Qué drama?"

"No sé."

"Me parece que entre Brittany y Quinn hay algo."

"¡Lo sabía!"

"¿Por qué?"

"Porque Quinn de pronto es muy amable conmigo, sobre todo cuando Brittany está cerca"

"Eso es raro."

"Exacto."

"También es raro que Finn no haya intentado nada contigo en la fiesta que hicimos en tu casa la semana pasada."

"Eso es porque cree que todavía estoy soltera."

"¿Cómo es eso?"

"Según Kurt se nota en el aire cuando yo estoy con alguien o no."

"¿Eh?"

"Si, es como que emito otro tipo de vibra o mi aura cambia de color, no sé. Entonces, mientras estoy soltera, Finn no intenta nada. Pero en el momento en que el aire cambia él comienza a interesarse de nuevo por mi. Es como muy molesto."

"¿Cómo hiciste para estar con él?"

"No sé. Creo que fue por el tiempo que paso sola. Pero la verdad, de todos, siempre me llevé mejor con Noah, así que separarme de Finn siempre fue lo mejor. Nunca lo amé del todo. Lo quise, como un amigo, pero nada más. Finn es como, es como...no sé como explicarlo realmente. Por un momento, después de nuestra última ruptura pensé que él había utilizado alguna fórmula o algo para que yo me enamorara. Muchas veces estaba como muy ciega con respecto a él. Y siempre parece que el efecto se acaba de golpe."

"Guau"

"Exacto. Nunca sé como explicarlo."

"¿Y yo?"

"¿Qué?"

"¿Soy como una droga, el efecto de una poción, tus ganas de no estar sola, qué soy?"

"No, no, no. Nunca pienses que eres algo de eso. Por eso tardé tanto en confesarme o en invitarte a una cita. Quizás, hubiera sido mucho más fácil aceptar tu beso la noche del fantasma y dejar que todo fluya, pero por alguna razón me hice para atrás." Rachel se movió para quedar frente a frente a Santana. "Quizás seamos muy jóvenes las dos, y todo eso, pero no es lo mismo sentirte que si tal persona no te mira puedes llegar a morirte a sentir tu presencia en el alma antes siquiera de que aparezcas en mi visual. Es como que constantemente estoy esperando el momento de verte, pero si no te veo, está bien, tampoco es que hasta anoche fuéramos algo más que amigas, pero no me duele el no verte, no me duele no escucharte, porque sé que cuando estés cerca y aunque no te vea mi corazón va a dar saltitos de alegría. No es el deseo de no estar sola lo que me acercó a vos, porque en realidad, tengo a Noah quien sabe de este trabajo y desde que vos y yo somos amigas él pasa horas en casa o enviándome mensajes o llamándome por teléfono, pero no intenta nada. Siempre me dice: no quiero enfrentar la furia latina. Sea lo que sea que siento por vos, no es efecto de nada. Es algo real. Lo siento acá." dijo tomando una mano de la latina y poniéndola en su pecho.

"Para hablar tanto como lo solías hacer en glee, se te mezclan las palabras." dijo Santana sin intenciones de mover su mano.

"En glee no tengo que pensar y no tengo que decir cosas sobre mi persona. Y generalmente estoy pensando en otras cosas, mirando constantemente que no haya algún tipo de peligro."

"¿Hay algo que pueda llegar a que está relación no funcione?"

"¿Ya hay una relación?"

"Si después del beso de anoche no te convertiste en mi novia, te mato con mis propias manos Berry."

"¿Es tu forma de preguntarme si quiero ser tu novia?"

"Viendo que todavía nos falta gran parte del día y además, no me lo preguntaste anoche después del beso. Si."

"Entonces si." respondió Rachel besando a Santana nuevamente.

"¿Me vas a responder la otra pregunta?" dijo la latina con los ojos cerrados.

"Cierto. Soy una persona que no está acostumbrada a hablar del trabajo familiar. Así que te pido que confíes en mi y me tengas paciencia."

"Con una condición."

"Te encanta poner condiciones."

"Por supuesto."

"¿Cuál es la condición?"

"Que me lleves a tu próximo trabajo."

"¿Eh?"

"Si. Quiero saber de que se trata. Aunque ya sé de que se trata, quiero ver como lo haces."

"Ya viste como lo hago."

"Si, pero supongo que no solo te enfrentas a fantasmas buscando venganza. Quiero conocer más la historia de tu familia. Más sobre esos primos que están luchando vaya a saber uno donde."

"Ellos no luchan. En realidad es más como que escapan ahora o buscan trabajos intentando averiguar algo."

"¿Ves? Eso no lo sé muy bien."

"Está bien. No me siento segura llevándote conmigo a un trabajo pero si es lo que quieres no voy a poner objeción alguna."

"Genial. ¿Me explicás como es la relación entre Sam, Dean y vos?"

"Es bastante extraña, en realidad. Hiram es hijo de Joanna Campbell y Julian Winchester, hermano de John Winchester pero, los Winchester en realidad no son de la familia de cazadores, son los Campbell. Joanna es prima hermana de Mary Campbell, quien era la mamá de Sam y Dean. Julian y John nunca se llevaron muy bien, sobre todo por la tremenda diferencia de edad que había entre ellos y no supieron la existencia del otro hasta que John perdió a Mary por un demonio de ojos amarillos y se metió de lleno en el mundo de los cazadores de demonios."

"Guau."

"Si."

La tarde llegaba a su fin y Rachel le dijo a Santana que lo mejor era que se fueran antes de que no hubiera más luz.

"¿Y ahora que vamos a hacer?" preguntó Santana quien no quería que la cita terminara.

"¿Quieres que vayamos a mi casa y veamos alguna película?" preguntó Rachel mientras guardaba las cosas en el auto.

"¿En serio?"

"Si."

"De acuerdo." dijo Santana sonriendo. Rachel se quedó observándola, era tan raro verla sonreír tanto, y era tan hermosa que la diva muchas veces no encontraba las palabras para poder explicar lo que la latina le hacía sentir. "¿Qué pasa?" preguntó Santana cuando vio que Rachel la miraba concentrada en algo.

"Eres muy hermosa cuando sonríes." dijo Rachel sin pensar en lo que estaba diciendo.

"Gracias." dijo Santana ruborizándose. No podía decir más, pero la verdad, quería hacerle entender a la diva que era su presencia la que la hacía sentir libre y por eso sonreía tanto.


Cuando llegaron a la casa, Rachel preparó todo para tener una cena con las sobras de Breadstix, pero, no hubo sobras.

"Después pedimos algo Rach." dijo Santana

"Esta bien." dijo la diva quien fue a sentarse al lado de la latina en el sofá, mientras ella cambiaba de canales para encontrar algo para ver. Santana, inmediatamente al sentir a Rachel a su lado, pasó uno de sus brazos sobre los hombros de la diva y la atrajo hacia su cuerpo.

"En realidad...no tengo muchas ganas de ver televisión o una película." dijo Santana apagando el aparato.

"¿Qué tienes ganas de hacer?" preguntó Rachel

"Besarte toda la noche" dijo Santana antes de atacar los labios de la diva.


"Rach, está pasando algo en Columbus, en la Universidad. Te van a llegar datos, no ha salido en la prensa porque son cosas un poco raras. Va a ser mejor que vayas preparando un viaje. Nosotros no podemos ir, nos están persiguiendo y realmente por ahora estamos mejor ocultos. Cuídate princesa."

Eso decía el mensaje que Dean le había dejado en el contestador cerca de las dos de la mañana, mientras Rachel dormía en el sofá abrazada a Santana. Rachel, rogaba que el teléfono no hubiera despertado a la latina. Miró su rostro en la oscuridad y la besó. Santana estaba cambiando toda su forma de ver las cosas.


"Te llevo a tu casa así te cambias y después nos vemos en el colegio." dijo Rachel mientras salían de su casa a la mañana siguiente.

"¿No te vas a ir a Columbus, no?" preguntó Santana quien en realidad si había escuchado el mensaje.

"No, no tengo datos." dijo Rachel. Ni siquiera iba a perder tiempo en estar sorprendidad.

"¿Puedo ir con vos?"

"Te dije que si. Vas a tener que pedirles permiso a tus padres."

"Solo te van a pedir que me mantengas a salvo."

"Quiero que estes segura de que eso es lo que voy a hacer. Antes que resolver el caso, sea cual sea, mi prioridad va a ser tu seguridad."

"Entonces no creo que haya ningún problema."


Santana caminaba por los pasillos de McKinley sonriendo, lo cual causaba más miedo que su rostro enojado. La gente se alejaba mucho más rápido de su camino y ella estaba en la misión de buscar a una pequeña diva morena.

"Hola San." dijo Brittany caminando a su lado.

"Hola Britt. ¿Has visto a Rachel?" preguntó Santana

"Supongo que por esa sonrisa que tienes algo pasó durante el fin de semana." dijo Brittany ignorando la pregunta.

"Si, oficialmente estamos juntas."

"¡Que bueno!" gritó Brittany abrazando a la latina.

"Entonces, ahora que ya estás contenta. ¿Has visto a Rachel?"

"Si, pero no creo que sea bueno decírtelo."

"¿Por qué?"

"Bueno...está en los vestuarios."

"¿En los vestuarios?"

"Si. Le tiraron un granizado." dijo Brittany sin recibir respuesta alguna porque Santana había salido corriendo en dirección a los vestuarios.


Santana entró sin hacer ruido al vestuario. Su cuerpo fluía en rabia y la diva no estaba a la vista, escuchó, sin embargo, el ruido de una de las duchas y decidió esperarla en la zona de los casilleros. Caminaba de un lado a otro insultando por lo bajo y planeando la muerte social de quien se atrevió a tirarle un granizado no solo a su novia, sino también a una de las porristas.

El silencio que Santana había logrado hacer a pesar de su furia fue tomado por Rachel como que no hubiera nadie en el vestuario y salió de la ducha cubierta solo con una toalla, que le cubría lo justo. Por lo bajo, iba insultando a la persona que la puso en este predicamento.

Llego a la zona de los casilleros y abrió el suyo, sin notar a la latina que se había dado vuelta justo a tiempo para ver entrar a Rachel en esa pequeña toalla. La diva, buscó un nuevo uniforme y ropa interior limpia y se sacó la toalla. Se puso la ropa interior y cuando estaba por ponerse el uniforme unas manos la abrazaron desde atrás y la acercaron a un cuerpo. Inmediatamente sintió temor, pero la suavidad de esas manos que ahora acariciaban su estómago le dijeron quien era.

"Pensé que iba a pasar más tiempo antes de verte desnuda." dijo Santana depositando un beso en el cuello de la diva.

"¿Viste todo?" preguntó Rachel.

"No, solo la parte de atrás. Y tengo que decirlo, si solo ver esa parte me deja completamente frustrada y más mojada que el titanic después de dos años abajo del mar, no quiero ni imaginarme lo que hubiera sucedido si hubiera visto la parte de adelante."

"No me puedes decir eso."

"¿Por qué?"

"Porque vas a hacerme arruinar la ropa interior limpia que me acabo de poner."

"Te dejo que termines de vestirte. Voy a hacer cinco pasos hacia atrás y me voy a dar vuelta. Es demasiado para tan poco tiempo juntas." dijo Santana, besando el otro lado del cuello de la diva antes de alejarse.

Rachel, respiró unos segundos tratando de controlar lo que su cuerpo estaba haciendo y siguió vistiéndose.

"¿Quién fue?" preguntó Santana después de controlar sus hormonas.

"No creo que sea muy difícil adivinarlo." dijo Rachel dándose vuelta. Ya estaba lista.

"Finn." dijo Santana. No como pregunta, sino como afirmación.

"Si."

"¿Por qué?"

"Según él porque estoy viendo a alguien a sus espaldas."

"¿Descubrió que estás con alguien por esa cosa del cambio de aire?"

"No." dijo Rachel acercándose a la latina y haciéndola girar para mirarla a los ojos. "Cuando llegué y abrí mi casillero, me encontré con un ramo de rosas. Sonreí porque pensé que eran de tu parte, pero después miré la tarjeta. Era de él. Decía que me perdonaba y que estábamos juntos de nuevo. No preguntaba, no ofrecía nada, solo decía eso. Abollé la tarjeta y tomé el ramo de rosas y lo tiré en un tacho de basura cercano. Él, estaba con Karofsky y Azimio mirando desde el otro lado del pasillo. Cuando vio mi reacción se enojó y se acercó a gritarme. Cuando no le dije nada y quiso besarme al frente de todos, le pegué una cachetada. Quiso volver a besarme y le pegué en...sus partes bajas. Se fue, agarrándose ahí y mientras yo caminaba hacia tu casillero a esperarte, se apareció con dos granizados enormes y me los tiró encima, diciendo que había arruinado su reputación al pegarme. Que eso no se le hacía a un novio. Le grité que no éramos nada desde hacía mucho tiempo. Y su cara se transformó. Yo no había visto al equipo de football detrás. Le sacó una taza de café a alguien que pasaba y cuando me la estaba por tirar encima, Noah se interpuso y le dijo que la cortara. Que lo que yo decía era cierto. Se fue pateando varios casilleros y Noah les dijo a los del equipo de football que se preparen porque ellos habían ayudado a que Finn le tirara granizados a una porrista. Y después vine hasta acá."

"¿Por qué no le dijiste que estabas con alguien?"

"No sabía si querías o no que todos lo supieran."

"¿Por qué lo hizo?"

"Creo que porque ahora me volví popular. Él anda necesitando algo que lo lleve a la cima."

"¿Cómo?"

"Si, mientras caminaba hacia acá, Noah me contó que Sam le quitó el puesto de mariscal de campo y de capitán del equipo de football."

"¿En serio?"

"Si." dijo Rachel y miró su reloj. "Ya llego tarde al primer período."

"Nos podemos quedar acá." dijo Santana poniendo sus manos en la cintura de la diva.

"Es buena idea. Aunque podría ir hasta mi casa para ver si ya llegaron esos datos." dijo Rachel

"Te acompaño."

"De acuerdo."


Los datos habían llegado y Rachel los estudió durante unos minutos. Era, definitivamente raro. Bajó hasta el sótano, dejando la puerta abierta para que Santana la siguiera.

"¿Qué rayos es esto?" preguntó la latina cuando pudo ver el tamaño del lugar, una enorme biblioteca y las paredes.

"Esto es como...digamos, como una especie de habitación del pánico. Está construida en hierro puro mojado con sal. Es lo mejor en contra de fantasmas y demonios." dijo Rachel.

"Algunos de esos libros parecen recuperados del incendio en la bilbioteca de alejandria."

"Son libros viejos. Bastante viejos. Pero son muy útiles."

"¿Qué estás buscando?"

"Este es un diario de Sam y Dean, que me enviaron antes de que Dean muriera."

"¿Dean está muerto?"

"No, murió. Pero después un ángel lo sacó del infierno y ahora está entre nosotros."

"Es raro."

"No es raro. Esos dos han muerto más veces de las que alguien puede recordar. Siempre encuentran la forma de volver. Es todo muy raro. Están metidos en muchísimos problemas."

"Bueno, ¿y qué hay en el diario?"

"Hay muchos datos de demonios y monstruos a los que ellos se han enfrentado antes de que Dean muriera. Sam, durante los meses que Dean estuvo en el infierno y antes de entrar en cierto camino un poco oscuro, hizo una copia y me la envió."

"¿Hay algo?"

"Si, aquí está. Ahora, voy a enviar una nota al colegio diciendo que por una situación familiar voy a estar ausente toda esta semana. Estaría bueno que consiguieras el permiso de tus padres."

"De acuerdo."


"Permiso concedido." dijo Santana una hora después saliendo de su casa con un pequeño bolso de viaje y sin el uniforme de las Cheerios. Rachel, la había llevado hasta el colegio para que buscara su auto y le dijo que iba a pasar a buscarla. A pesar de que Santana tenía miedo de que Rachel lo hiciera para no llevarla, la diva no decepcionó y a la hora señalada estacionó el Impala al frente de la casa de los López.

"Bueno, entonces es momento de que nos vayamos." dijo Rachel mientras tomaba la bolsa de viaje de la latina y la ponía en el asiento de atrás.

"¿Por qué nunca abres el maletero?" preguntó Santana después de que Rachel le abriera la puerta del acompañante y se acomodara en el asiento del conductor.

"Dean y Sam dejaron una gran colección de armas ahí. Por eso no lo abro." dijo Rachel

"Pensé que no ibas a venir." confesó Santana un poco avergonzada.

"Te dije que iba a hacerlo."

"Lo sé es solo que..."

"Lo entiendo."

"Gracias. ¿De qué se trata el trabajo?"

"Resulta que en el campus de la universidad ha habido una muerte y un caso algo extraño. La muerte fue titulada como suicidio, pero algunos testigos dicen que el chico entró acompañado en el edificio. El otro caso es algo un poco más complicado de saber porque parece ser, por lo que enviaron mis primos, que la policía se le río en la cara a la chica cuando fue a hacer la denuncia."

"¿Se le río en la cara?"

"Si."

"¿Y qué vamos a hacer?"

"Vamos a sacar un truco de la galera, que mis primos me dijeron que hiciera. Nos vamos a hacer pasar por estudiantes y vamos a interrogar a los testigos o amigos del chico muerto y a la otra chica como si perteneciéramos al períodico de la universidad."

"¿Crees que vamos a poder hacernos pasar por universitarias?"

"Tenemos que lograrlo. Traje una gran cantidad de maquillajes para que lo hagamos."

"Piensas en todo, diva."

"Ja, no."


Estaban en un bar. Un antro en realidad. Era oscuro y estaba lleno de humo y de ruido de botellas chocando entre ellas o contra el piso.

Santana no podía dejar de mirar a Rachel y lamerse los labios. La transformación de la diva, más allá del maquillaje la había dejado sin habla. El jean bien ajustado que se había puesto no dejaba nada a la imaginación y esa remera roja, que mostraba incluso el juego de abdominales bien marcadas que la diva tenía, le hicieron recordar esa mañana, cuando pasó sus manos por esa parte del cuerpo de su novia.

Rachel, mientras tanto, trataba de sacar su cabeza de la latina metida dentro de un vestido amarillo, entallado y con un escote que la llamaba para que hundiera su cara ahí dentro.

"Claro, quieres reírte de mi" dijo una voz detrás de la diva.

"No, Marcia. Quiero ver como estás" dijo otra.

Rachel, le hizo una seña a Santana y se acercaron a la pareja que estaba discutiendo. El chico, apenas las vio, se alejó de la mesa.

"¿Marcia Cross?" preguntó Rachel sentándose al frente de la pelirroja.

"Si, ¿quién quiere saberlo?" preguntó ésta, haciendoles saber que estaba un poco borracha.

"Somos del períodico de la universidad, nos enteramos lo que te pasó, y queríamos hacerte una nota." dijo Santana siguiendo el juego de su novia.

"No creo que quieran hacer eso." dijo Marcia.

"Te damos a cambio toda la cerveza que puedas tomar esta noche." dijo Rachel notando como la mujer miraba su vaso vacío y hacia la barra y después a su bolso.

"¿En serio?" preguntó Marcia

"Y si no quieres que publiquemos algo, no lo haremos." dijo Santana.

"Está bien." dijo Marcia y vio como Santana se levantaba e iba a la barra. Señalaba la mesa y volvía con una botella de cerveza.

"Cuéntanos." dijo Rachel después de que Marcia se tomara dos vasos de cerveza.

"Iba caminando por Hayes Hall, cuando algo me llamó la atención. Era en una de las ventanas del primer piso. Como desde donde estaba no podía ver entré. Llegué hasta esa habitación y abrí la puerta y...logré ser el tema de conversación de toda la policía por los próximos 5 años."

"¿Qué había?" preguntó Santana

"Se me van a reír." dijo Marcia

"No, no lo vamos a hacer." aseguró Rachel.

"Está bien." dijo Marcia, se tomó otro vaso de cerveza y comenzó a contar. "Yo formo parte del equipo de investigación médica, y muchas veces hacemos pruebas en animales. Bueno, cuando abrí la puerta, estaban los monos que usamos para hacer las pruebas. Ellos me vieron y me arrastraron a una silla en donde me ataron. Después..." se tomó más cerveza "después comenzaron a hacer pruebas en mi. Me inyectaban cosas, se reían. Estoy segura de que se reían. Hablaban entre ellos y analizaban con un equipo que no sé de donde apareció lo que sacaban de mi. Y después me desataron y empezaron a cantar Dr. Seuss."

"¿Dr. Seuss?" preguntó Santana

"Si, pero la versión que cantan en los simpsons." dijo Marcia.

"¿Y después?" preguntó Rachel poniendo una mano en el muslo de Santana porque sabía que ésta iba a empezar a reírse.

"Después me dejaron ir. Y corrí hacia la policía y todos se rieron." dijo Marcia quien ya se había terminado toda la botella de cerveza. Después, Marcia comenzó a decir cosas sobre un tal Michael, y Santana y Rachel aprovecharon para escaparse.

"¿Monos cantantes?" preguntó Santana cuando ya estaban fuera del bar.

"Si." dijo Rachel

"¿Qué quieren con ella?" preguntó el chico que había estado hablando con Marcia antes de que las morenas se acercaran a su mesa.

"Buenas noches." dijo Rachel.

"Lo siento, es que ella es tan perra que me sorprende que haya pasado tanto tiempo hablando con uds." dijo el muchacho.

"Teníamos algo para convencerla." dijo Santana

"Quince minutos de fama, seguro." dijo el chico.

"Algo así." dijo Rachel y vio como el chico se iba.

"Ahora" dijo Santana pasando una mano sobre los hombros de la diva y mirando dentro del escote sin ningún tipo de vergüenza "podemos hacer algo que valga la pena."

"Si, vamos a ir a la fraternidad."

"¡Diva!"

"Santana, estamos de novias hace un poco más de 24 horas."

"Mientras no tenga que esperar hasta los 25."

"¿Eh?"

"Digo, ese es el rumor."

"No se te ocurre pensar que eso lo dije para no tener que lidiar con tarados en la escuela."

"Buena táctica."

"Vamos a la fraternidad."

"De acuerdo."

"Deja de mirar mi trasero."

"Es la única parte que puedo imaginar desnuda."

"Pero no la vas a tocar en el próximo tiempo."

"¿Por qué?"

"Porque no dejas de mirarla."

"Oh..."


"Sam era insoportable." dijo uno de los chicos.

"La verdad su muerte nos ayudó a todos." dijo otro

"Ahora solo puedo hacer los informes para mi."

"Nunca en tocó un libro."

"Se copiaba de todos."

"Siempre le iba bien."

"Me tenía cansado." dijo Jason Statham

"¿Perdón?" preguntó Santana mirando al chico, que le producía un sentimiento parecido a Jacob Ben Israel.

"Si, todas las noches venía a mi cuarto a pedirme que le hiciera tal o cual informe. Encima todo el tiempo andaba diciendo por ahí que yo lo quería como un hermano mayor. En realidad era todo lo contrario. Pero, en esta universidad tienes que sobrevivir solo si eres miembro de un fraternidad y pude entrar en esta. No me imaginé que me iba a encontrar con Sam. No sé como hacía, pero conseguía todos los exámenes que iban a tocarle rendir, si tenía que preparar un informe siempre le pedía a alguien. En este caso, a mi. Era uno de los mejores alumnos y nunca movió un dedo para una sola nota." dijo Jason

"Bueeeno." dijo Santana

"No, en serio. Ahora...¿quieres ir a mi cuarto?" dijo Jason acercándose peligrosamente a la latina.

"Lo siento, tiene que irse." dijo Rachel apareciendo de golpe y agarrando la mano de Santana para arrastrarla hacia afuera de la fraternidad.

"¿Qué pasó?" dijo la latina cuando ya estaban caminando hacia el motel en donde se estaban quedando.

"Es él"

"¿Qué?"

"Es él. Estaba hablando con uno de los chicos y me contó que Jason tuvo dos días extraños. Él justo pasaba por Hayes Hall cuando Sam se "suicidó" y también cuando Marcia vio esas cosas extrañas. Y comencé a repasar las cosas en mi cabeza, cosas que leí en los diarios de mis primos y de mi familia y me di cuenta. Y puede leer la mente. Así que seguramente ahora nosotras vamos a empezar a pelear por algo."

"En serio. ¿Y qué es?"

"Un trickster."

"Espera, me estás diciendo que puede leer la mente."

"Si, seguro que leyó en tu mente que estamos investigando el caso."

"No creo."

"¿Por qué?"

"Porque mientras él me hablaba yo estaba pensando en vos. Por eso grabé la conversación."

"¿Qué?"

"Si, me aburrió su voz, así que puse el teléfono en modo grabador de voz y dejé que hablara. Estaba pensando en..."

"No importa. Es mejor."

"Entonces, este trickster..."

"Es como un semidios. Casi inmortal. Crea fantasías o bromas para él. Tiene un tipo de víctima específico, aunque todavía no sé muy bien porque atacó a Marcia."

"Podemos volver a preguntar como es ella."

"No, tenemos algo en nuestro favor."

"¿Qué?"

"Él leyó tus pensamientos y vos estabas pensando en mi."

"Si."

"Eso lo puede tomar como una agresión."

"Ajá."

"Podemos usarlo."

"¿Se puede matar?"

"Si, mientras no sea como el trickster al que se enfrentaron Sam y Dean."

"¿Qué pasó con ese trickster?"

"Era un arcangel."

"¿En serio?"

"Si, Gabriel."

"Guau."


Martes a la mañana, la pareja se despertó abrazada en una de las camas dobles del motel, aunque no habían hecho nada más que besarse.

Sus celulares (el de la diva era el que utilizaba en McKinley) brillaban anunciando mensajes. Que después de leerlos fueron ignorados.

"¿Qué les pasa?" preguntó Santana después de salir de darse una ducha, en una toalla un poco más grande que las que solía usar la diva y tratando de causar algún tipo de impresión. Rachel, la vio y se quedó estudiándola. "¿Quieres que me la saque? Digamos, es lo justo. El otro día te vi desnuda."

"No." dijo la diva tragando salida. "Mejor no."

"Estás pensando en lo que harías si esto no estuviera cubriendo mi cuerpo."

"Todo el tiempo."

"¿En serio?"

"Si."

"Eso me basta. Date la vuelta así me visto."

"Gracias."

"¿Qué les pasa a esos perdedores?"

"Están desesperados, parece ser que la sesión de práctica de ayer no fue muy buena, sobre todo porque Beiste sacó a Finn del equipo, definitivamente. Dice que ella vio todo el tema del granizado. Me piden que vuelva ya que es seguro. Le respondí a Noah unicamente, y le aclaré que no me fui por eso. Él me dijo: sabía que ese trasero caliente y judío no era tan tonto para desaparecer por un granizado."

"Lo voy a matar"

"No hace falta. Bueno, así que parece ser que Finn se quejó durante toda la práctica que no forma más parte del equipo de football y Quinn se hartó y se fue antes de que Glee terminara. Y de ahí, solo los dejaron a Schuester y a Finn solos, hablando en contra de Beiste y de Sue."

"No tienen vida."

"No."

"¿Ya tienes un plan?"

"Si."

"De acuerdo."


Santana corría por el campus, escuchando música e ignorando todo lo que estaba pasando a su alrededor. La universidad comenzaba a vaciarse debido a que estaba oscureciendo, pero eso a Santana no le interesaba.

Cuando pasó por Hayes Hall, algo hizo que mirara hacia el edificio. Una persona igual a su diva. Así que miró hacia todos lados y entró. Siguió esa figura hasta una oficina en la planta baja y cuando entró la puerta se cerró de un golpe detrás de ella.

En el centro de la habitación había una cama, y sobre la misma, dos Rachel Berry, que la llamaban para que se acercara a ella.


Rachel vio entrar a Santana en el edificio y no pasaron muchos minutos antes de que Jason apareciera. La diva, había bloqueado sus pensamientos, también escuchando música.


Santanan no podía luchar contra esa gravedad que la estaba arrastrando hasta la cama. Si, le encantaría hacerle a Rachel todo lo que estos clones estaban sugiriendo pero solo a la original.


Jason estaba distraído, mirando hacia el edificio, no vio la pequeña figura que apareció detrás de él. Solo sintió el dolor de la estaca de madera atravesándole su pecho. Se transformó de pronto en un bicho algo extraño y emitió un grito que Rachel estaba segura había sido escuchado por toda la ciudad. Se convirtió en cenizas después y la diva suspiró aliviada. Era un verdadero trickster, no un ángel.

Miró hacia el edificio y Santana salió corriendo hacia ella.

"Fue horrible." dijo abrazándola.

"¿Horrible?"

"Si. Había dos personas iguales a vos, y me invitaban a la cama."

"¿Y eso es horrible?"

"Si. Yo solo quiero a la original."

"¿En serio?"

"Por supuesto." dijo Santana tratando de besarla.

"Es mejor que nos vayamos da aquí. El gritó fue demasiado fuerte."

"Hecho, Diva."


El miércoles, Rachel entró a McKinley con un cansancio en sus pasos. Habían vuelto corriendo al hotel la noche anterior, hicieron el check out y después manejaron hasta Lima, en donde Santana quiso olvidar la imagen de los clones Berry (si, los había llamado así) en los labios del original. Toda la noche. Literalmente.

La diva caminaba ignorante de las miradas que estaba recibiendo ya que estaba muy cansada como para pensar en eso. Hasta que llegó a su casillero.

"¿Qué diablos es esto?" murmuró.

La puerta de su casillero estaba abierta y su interior estaba cubierto de rosas. Sueltas. Todo el casillero. En el piso, tapando el casillero de abajo, había un oso de felpa enorme con un corazón en el medio que decía "I luv u" y una nota pegada en la frente del oso.

Se acercó, ésta vez consciente de que no había sido su novia la que había hecho eso ya que la latina le había enviado un mensaje diciendo que iba a llegar un poco más tarde.

"¿Qué diablos es eso?" preguntó Santana apareciendo detrás de la diva.

"No tengo ni idea, San. Todavía no me acerqué"

"¿Estás bien?" preguntó Santana en voz baja.

"Cansada."

"¿Qué vas a hacer?"

"¿Me traerías un tacho de basura?"

"Sip"

Rachel se acercó al casillero y pudo ver en la nota pegada en el oso la letra de Finn. Suspiró y esperó que Santana llegara con el tacho de basura.

"Streisand, no es bueno arruinar los libros." dijo Sue apareciendo por su izquierda.

"Yo no fui, entrenadora." dijo Rachel notando que las rosas estaban mojadas y que lo que tenía dentro del casillero se estaba arruinando.

"¿Quién fue?" preguntó la entrenadora mirando hacia todos los costados y notando a Hudson junto con Schuester en una punta prestando atención a lo que la diva hacía. "No hace falta que me respondas, Streisand. Allá estoy viendo a Hudson sonriendo como si hubiera ganado una medalla de oro en las olimpíadas de estupidez y a Schuester y sus elfos palmeando su espalda orgulloso."

"Me lo imaginé entrenadora. ¿Cuáles son las reglas en cuanto a la creación de incendios?" preguntó Rachel.

"Me sorprende que no las sepas. Pero mientras haya algún profesor dispuesto a decir que no lo hiciste."

"Gracias, entrenadora."

"Aquí está el tacho de basura, Rachel." dijo Santana.

"Gracias, Santana." dijo la diva y comenzó a tirar las rosas en el basurero y después le pidió a Santana que lo alejara de su casillero y suspiró al notar que todo lo que tenía dentro de su casillero estaba completamente mojado.

"Entrégame la nota, Berry." dijo Sue estirando una mano. "Vamos a hacer que Figgins se entere de que te arruinaron las cosas y de quien fue."

Rachel así lo hizo y agarró el oso. Fue caminando hasta donde Santana la esperaba al lado del tacho de basura y lo metió a la fuerza. Después sacó un encendedor y le prendió fuego al oso.

Santana, agarró la mano de la diva y se alejaron de las llamas que se habían comenzado a formar. Tres minutos después, la alarma de incendios sonó y el colegió fue sorprendido con agua, en cada piso.


"Ella tendría que ser suspendida." dijo Schuester a Figgins media hora después. "Generó un incendio en un pasillo atestado de alumnos."

"Yo estaba ahí, Figgins. Ella no fue." dijo Sue

"Yo también estaba ahí y si fue. Pobre Finn, gastó un montón de dinero para comprar esas rosas y ese oso de felpa y ella lo quemó." dijo Schuester.

"¿Así que es cierto que su alumno, William, llenó un casillero con rosas?" preguntó Figgins.

"Si, incluso eran hermosas, estaban húmedas todavía." respondió Schuester.

"¿Puede mirar en mi escritorio, William?" pidió Figgins. Sobre su escritorio, se encontraban las pertenencias de Rachel todas mojadas.

"¿Qué es eso?" preguntó Schuester

"Son las pertenencias de la srta. Berry que se encontraban en el casillero en el cual su alumno llevó a cabo semejante broma." dijo Figgins.

"¡No era una broma!" se quejó Schuester.

"A mi me parece que si. Meter rosas en un casillero, ayudado por un profesor, sabiendo que el agua puede arruinar las cosas que hay dentro. Es una broma." dijo Sue

"Yo solo le di la idea, no lo ayudé." dijo Schuester.

"No voy a suspender a la srta. Berry, y tampoco voy a suspender al sr. Hudson. Pero, solo porque uno le arruinó las pertenencias al otro y además, no hay testigos que digan que fue la srta. Berry la que inició el incendio." dijo Figgins.

"¡Pero yo la vi!" gritó Schuester.

"William, no me provoque. Su alumno tendría que estar una semana suspendido por lo que hizo con los libros de la srta. Berry. Así que le recomiendo que deje esta oficina en silencio. Además es ud. y Hudson solos los que aseguran haberla visto. El resto dice que no vio a nadie." dijo Figgins.

Schuester se retiró con la cabeza gacha. Había perdido la pelea.


Esa tarde, en glee todos estaban hablando del incendio y no se dieron cuenta de Rachel, Brittany y Santana ingresando en el salón, quienes sin pronunciar palabra, se sentaron detrás de todo.

Finn entró con la cabeza gacha y todos hicieron silencio. Muchos ríendose por lo bajo. Y Schuester, para milagro del día, llegó a tiempo.

"Sr. Schuester. Me gustaría decir algo." dijo Finn antes de que el profesor hablara.

"El piso es tuyo Finn." dijo el profesor sentándose al lado del piano.

"Rachel" dijo Finn, produciendo que la diva girara los ojos y comenzara a murmurar cosas por lo bajo. "Rachel." volvió a decir. Ella no lo estaba mirando. "Voy a hablar igual. Rachel, nos merecemos el uno al otro. Yo te amo y se que me amas, así que ¿por qué no dejas de lado tus caprichos y comenzamos de nuevo?" ante estas palabras la diva entrecerró los ojos y como Finn solo la miraba a ella dio un paso hacia atrás. Pero el resto de glee comenzó a ver interesado a las tres porristas que estaban sentadas, todas con los mismos ojos furiosos. "No te voy a dejar por la popularidad, esta vez, Rachel." dijo Finn.

"Eso es porque ahora eres un perdedor más, Finn" dijo Quinn, quien conocía a Santana y a Brittany y para que ambas estuvieran mirando a Finn de esa forma, había algo que no les estaban contando.

"Este no es tu asunto, Quinn." dijo Finn. "Rachel, te lo suplico, vuelve conmigo."

"No." dijo la diva secamente.

"Pero Rachel..."

"Ya escuchaste a la dama, Hudson. Dijo que no." dijo Santana

"Este no es tu asunto, Santana." dijo Finn

"Al diablo que no es mi asunto. Estás tratando de hacer que mi novia, vuelva a tus manos callosas de tanto masturbarte." gritó Santana logrando que todos se sorprendieran y abrieran los ojos. Muchos no sabían si fue por lo de que Rachel era su novia o porque Finn se masturbaba.

"¿Cómo?" gritaron Schuester y Finn al mismo tiempo.

"Lo que escucharon." dijo Rachel haciendo que Santana se sentara.

"No puedo aceptar eso." dijo Schuester. "No puedo aceptarlo. Así que es mejor que uds. dos dejen el coro. No pueden ser tan...asquerosas."

La reacción general fue de horror. Todos miraron a Schuester ofendidos, menos Finn que sonreía.

"William, ¿qué acaba de decir?" preguntó Figgins apareciendo con Sue por la puerta del coro.

"Ellas son dos lesbianas y se van a ir de mi coro. Es una vergüenza." dijo Schuester.

"¿No le parece hipócrita, Sr. Schuester?" todos se giraron un sorprendidos ante la persona que había hablado. "Ud. me acepta por ser homosexual, pero no las acepta a ellas porque Rachel no quiere estar con su estrella dorada, que digamos, más que estrella es una nube de carbón quemado." dijo Quinn

"Quinn, no es lo mismo." dijo Schuester

"¿Cómo no es lo mismo? El día que yo me acerqué a ud. y le conté que soy homosexual ud. me dijo que eran las diferencias las que nos hacían únicos y que cualquiera que le dijera eso dentro del coro iba a ser aceptado. Porque más que un grupo de adolescentes problemáticos somos una familia. Y ahora, porque Santana y Rachel acaban de confesar que son pareja, ud. dice que es un acto. Tenga en cuenta, sr. Schuester, si ellas se van yo me voy." dijo Quinn quien ahora tenía la completa atención de todas las personas que estaban dentro del salón del coro. Nadie sabía que era homosexual.

"Yo también me voy, Sr. Schuester. Lo que barbie aquí dice es cierto. Ud. es un hipócrita, todo porque Finn ahora perdió su popularidad y quiere volver con Rachel porque ella es popular y ella le dice que no porque está con Santana. Si fuera otra situación esto sería el mejor chisme que corre por McKinley, pero ud. me decepciona, sr. Schuester." ésta vez quien habló fue Kurt.

"¿Cómo?" preguntó Schuester.

"Si, es cierto lo que dicen ellos." dijo Rachel. "Acepta a todos menos lo que yo hago. Acepta la homosexualidad de Kurt, acepta que ellos me insulten, aunque ultimamente no lo hagan, gracias por eso. Acepta la homosexualidad, sorprendente, de Quinn. Los acepta a todos y a cada uno de ellos como son, menos a mi. Y ahora a Santana."

"¿Eso es cierto, William?" preguntó Figgins.

"¡Si!" se escuchó una sola voz, que en realidad eran muchos. Porque todos los miembros del coro gritaron juntos cuando vieron que su profesor iba a negar. Schuester se quedó como piedra, miró a Finn que no sabía que hacer y que inmediatamente se había puesto del lado de sus compañeros.

"Lo siento." dijo Schuester. "Rachel si dejas a Santana puedes seguir en el coro." dijo después.

"¿En serio?" preguntó la diva. Poniendo su mejor sonrisa a la cual Santana se relajó, dándose cuenta de que era falsa.

"Por supuesto."

"Entonces busque otro miembro, sr. Schuester, porque me voy de aquí." dijo la diva levantando su bolso.

"Yo me voy con ella." dijo Santana "vamos a ver si puede conseguir más miembros."

"Yo me voy con ellas." dijo Brittany "La cara de Schuester me hace acordar a un pato con estreñimiento y no me gusta."

"Y yo con ellas. No me voy a quedar con un profesor hipócrita." dijo Quinn "Busque otro capitán. Quiero ver como intenta llenar cuatro lugares."

"Cinco, baby mama. Los judíos debemos mantenernos juntos." dijo Puckerman siguiendo a las cuatro chicas.

Todos los demás, se quedaron en silencio. Sabían las consecuencias de los cinco miembros que se estaban marchando. Por un lado, tenían que juntar cinco miembros para competir y por el otro, ya no tenían a nadie popular y volvían a ser carne fresca en la cadena alimenticia de McKinley.

Schuester no sabía que hacer, se quedó como piedra.

"Gracias, William." dijo Sue saliendo del salón del coro.

"A ver como resuelve esto." dijo Figgins siguiendo a la entrenadora.


"¿Estás bien?" preguntó Santana sentándose al lado de la diva. Los cinco se habian dirigido a la casa de ella.

"Muy bien." dijo Rachel.

"Quinn, así que ahora formas parte de nuestro equipo." dijo Santana.

"Se ve que si." respondió la rubia.