Carol se despertó al oír unos golpecitos contra la ventana. Durante un momento se sintió desorientada, no acababa de acostumbrarse a dormir en una cama. Se quedó escuchando y siguió oyendo esos golpecitos. Cogió el cuchillo que guardaba debajo de la almohada y se acercó cautelosa a la ventana. Abajo vio a Daryl, que se movía nervioso pasando el peso de un pie a otro. Le saludó con la cabeza y poniéndose un abrigo sobre el camisón bajó al porche.

- Hola… - Daryl levantó la vista del suelo y mirando a Carol añadió. – Siento haberte despertado, yo..

- Es igual. – Carol se sentó en las escaleras del porche y le hizo una seña a Daryl para que se sentase a su lado. - ¿estas bien?

- Si…todo fue bien. – hizo una pausa mientras se encendía un cigarro. – Siento no haber venido antes, Aaron me ha dicho que...

- Daryl, esta bien. No tienes que darme explicaciones ni nada.

- Ya…pero…bueno, yo, no quería dejar a Sarah sola…He esperado a que se durmiese para venir.

- Vaya, si que te preocupas por una desconocida.- contestó bruscamente Carol.

- ¿y que se supone que significa eso?

- Nada…solo que bueno…no sueles ser tan abierto con la gente.- Carol se levantó.- Me sorprende nada más.

- ¿Qué?

- Nada. – Carol miró al otro lado de la calle. Notó a Daryl a su lado.

- Carol… - Daryl apoyo la mano en el hombro de Carol y apretando levemente añadió. – Siento no haberte avisado antes de que habíamos vuelto…no quería que te preocupases ni nada.

- Pfff… tampoco estaba "tan" preocupada.- Remarcó mucho el "tan" .- Ya te he dicho que no tienes que darme explicaciones. No soy tu madre ni nada por el estilo.

- Ya, pero aun así…

- Daryl, estoy cansada. – le cortó Carol. – Voy a irme a dormir, ¿de acuerdo?

- Si, si, claro. – Daryl hizo el amago de abrazarla pero se detuvo a medio camino.- Nos vemos mañana en el desayuno.

Por al día siguiente Carol no desayunó con los demás. Daryl llegó con Sarah y se la presentó a todo el grupo. Ella parecía avergonzada y Daryl supuso que se sentía fuera de lugar. Él conocía bien ese sentimiento, se había sentido así casi toda la vida. Solo se había sentido bien y perteneciendo a algo cuando estaba con Merle. Desayunaron mientras todos le hacían preguntas sobre su vida anterior y demás. Sarah contó que había nacido en Georgia, pero que se había mudado a Nueva York cuando sus padres se separaron. Después, había vuelto a mudarse a Georgia. Su padre era quién le había enseñado a cazar y el arco que llevaba siempre a todas partes era de su padre. Eugene le preguntó con quién había estado antes de que Aaron y Daryl la encontrasen en el bosque, Daryl vio como se le ensombrecía el rostro y bajaba la mirada. "No quiero hablar de eso", fue lo único que dijo. Tras un silencio incomodo, Daryl se levantó y acompañó a Sarah a su entrevista con Deanna.

Rick encontró a Carol sentada en el lado más apartado de Alexandria. Estaba absorta en sus pensamientos y no vio a Rick hasta que estaba ya a un metro de ella.

- Te hemos echado de menos en el desayuno, Carol.

- Ya…no tenía hambre. – mintió Carol.

- Se que no es asunto mio, pero…¿ha pasado algo entre Daryl y tu? – fijó los ojos en los de ella.

- ¿Qué? No, no. No tenía hambre Rick, nada más.

- Psss… eso no te lo crees ni tú. – se sentó a su lado.- Carol, tu, tu sabes que eres una de mis mejores amigas ¿no? Y, que siempre te estaré agradecido por cuidar de Judith, y de Carl. Pero no estaría de más, que por una vez, cuidases de ti.

- Rick, de verdad, no pasa nada.

- Solo digo, que deberías darte una oportunidad.- suspiró exasperado.- Deberíais daros una oportunidad. Tu y Daryl me refiero.

- No hay un Daryl y yo, Rick. Él no está interesado. Y sinceramente yo tampoco, es demasiado complicado.

- ¡¿pero que dices?! Dios, parecía un alma en pena esta mañana. Lo primero que ha hecho es preguntar por ti. – bajó la voz. - ¿Por qué no le das una oportunidad?

- ¿Y que me dices de esa tal Sarah? ¿eh?

- ¿Sarah? ¿Qué pasa con ella?

- La has conocido, ¿no?

- Si, ha venido a desayunar esta mañana. Parece simpática. Pero no entiendo que tiene que ver ella con todo esto.

- Ha dormido en su casa, Rick, ¿te das cuenta?. Daryl, el gruñon que no deja a nadie que se acerque a el, metió a una desconocida en su casa. No hay un Daryl y yo, hay un Daryl y Sarah.

- ¡¿pero estas loca?! – gritó Rick. – dios, si ella tendrá 15 años, como Carl. Quizá parezca algo más mayor…pero…

- ¿Qué?

- Sarah tiene la edad de Carl.

- Dios… - le cortó avergonzada Carol. – pensaba que era una chica de la edad de Maggie. Aaron, bueno…el no dijo que fuese una niña y yo…en fin, yo asumí que...joder.

- Solo estaba cuidando de ella Carol, igual que con Judith, o con Carl.

- O con Sophia.- una lagrima rodó por su mejilla.