Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es una adaptación.


Capítulo 9

Mi escapada duró más de lo estimado…

Me despedí para "irme a la cama" después de que mamá corroborara que había cenado algo ligero, acomodé la cama de tal manera que pareciera ocupada y esperé unos minutos más antes de ir al patio trasero y salir por la puerta posterior, tuve que rodear una calle antes de poder llegar a la casa de Jasper.

Esperaba encontrarlo en el porche, pero el frente de su casa estaba en completa oscuridad. Me coloque la mochila firmemente contra mi hombro pensando interiormente que era algo ilógico haberla traido y me acerqué hasta tocar la puerta. Él abrió segundos después y me miró casi molesto.

—Pensé que no vendrías — Murmuró haciendo un gesto con la mano para que pasara, me quedé estática en el porche.

— ¿Y tu papá? — Pregunté en voz baja.

—Muy buena pregunta — Se burló y se alejó de la puerta, obligándome a seguirlo adentro.

Cerré la puerta a mis espaldas y respire hondo, Jasper iba subiendo las escaleras de su casa de dos en dos.

Dos minutos, solo necesitaba que alguien lo escuchara, como siempre. Además ya estaba debidamente comprobando que Jasper sería el último hombre al que le interesaría tenerme en su habitación. Me detuve en el marco de la puerta, él se había sentado en la orilla de la cama, enterrando el rostro entre sus manos.

— ¿Dónde está? —Pregunté en voz baja. Ambos sabíamos que hablaba de su padre.

—Va a pasar la noche con la bibliotecaria. — Gruñó Jasper sin mirarme.

Suspiré comprendiendo todo. Al menos su actitud de esta noche. Me acerque lentamente hasta llegar a su lado, me senté junto a él, dejando una cierta distancia.

—Tu padre ha estado solo mucho tiempo — Murmuré mientras él reía sin humor negando con la cabeza.

—No trates de justificarlo. Había tratado de convencerme de que podía enamorarse de nuevo, pero que toda la relación con esa mujer se desarrollaría paso a paso, con suerte yo ya no estaría para verlo, pero esto no se trata de amor, se trata de que él encontró alguien con quien follar. — Terminó entre dientes.

Me quede callada, sintiendo mis mejillas enrojecer.

Moví mis piernas incomoda en el silencio siguiente, eso pareció llamar su atención, sus ojos recorrieron la piel expuesta por la falda haciendo que se me pusiera la piel chinita y que para mi sorpresa las lombrices regresaran moviéndose en su estómago.

—Debería irme — Murmuré.

Él levanto la vista por fin, sus ojos parecían confusos, enojados… y dolidos.

—Alice, te necesito — Susurró casi sin voz.

— ¡Qué novedad! — Repliqué levantándome, lo escuché moverse cuando caminé hacia la puerta.

Jasper siempre me necesitaba como necesitaría a una mascota.

— ¿Qué? — Murmuró deteniéndome y forzándome a girarme y mirarlo. Estaba demasiada molesta y confusa para callarme.

—Siempre es sobre lo que tú necesitas — Le explique en voz muy baja, el me miro por varios segundos en silencio, con sus ojos azules observándome intensamente, jamás me había mirado así.

— ¿Qué es lo que tú necesitas Alice? — Murmuró, con su pulgar acariciando mi mejilla.

A ti, quise contestarle, pero solo cerré los ojos un momento negando con la cabeza.

—No importa, quizás ya deberías saberlo ¿no? — Murmuré.

—Quizás si — Aseguró contra mis labios antes de besarme.

Una de sus manos sujetó mi rostro mientras que la otra sostenía mi espalda, acercándome hacia él, como si temiera que pudiera dejarlo.

Ojalá hubiera podido.

Sin embargo me quedé y lo besé igual, con todo lo que sentía por él saliendo por cada poro de mi piel, todo parecía más caliente y luminoso, murmuró mi nombre entre nuestros labios y me besó de nuevo, su lengua entró en mi boca, acarició mi paladar y tentó a la mía, como si necesitara que ahí también nos tocáramos, su mano en mi espalda bajó mucho mas hasta encontrar la orilla de mi falda mientras que la que permanecía en mi rostro bajó marcando a fuego un camino hacia mi pecho.

Me tensé solo un momento, antes de que él moviera su palma, con la presión justa para hacerme temblar, hice un ruido agudo contra su boca, él sonrió bajando, dejando mis labios y encontrando mi cuello. Parecía que nada mas importaba que seguir sintiendo todas esas sensaciones y que no podía tener suficiente, acaricié su cabello y sus hombros, deseando poder quitarle la camisa que llevaba, pero no lo hice, solo me concentré en el calor de su piel que traspasaba la tela. Su beso se volvió más exigente y sus manos más furtivas, las sentía en todos lados, una de ellas bajo mi blusa acariciando mi estómago alocando a mis lombrices, la otra estaba tocando mi ropa interior.

—Jasper — Murmuré entre un gemido y una advertencia, él negó besándome y su mano se alejo solo un poco de mis muslos y decidió que ambas estaban mejor contra mis pecho, aquello se sentía tan extraño, decadente y casi perfecto que no pude encontrar las palabras para decirle que se detuviera, casi sin darme cuenta mi blusa estaba en el piso y solamente la delgada tela del sostén separaba su piel de la mía.

—Jasper — Advertí de nuevo cuando él se había quedado estético mirándome, fue demasiado tarde, en un movimiento, el bajó las copas para poder dejar mis pechos libres; me estremecí de miedo, ansiedad y expectación, sus labios murmuraron algo que no pude distinguir y sus manos acariciaron mi piel casi con extremo cuidado, mis piernas se sentían de gelatina, miré como su boca se acercaba a ellos, debía detenerlo pero estaba paralizada.

—Alice — Susurró antes de besar el valle entre mis pechos, cerré los ojos mordiéndome los labios, debí haber perdido la noción del tiempo por un segundo, pues me sobresaltó cuando me abrazó de nuevo y nos hizo girar hacia la cama.

El contraste entre el suave colchón a mi espalda y su cuerpo sobre el mío era tan diferente a cualquier cosa que hubiera experimentado antes.

Sus manos recorrían mis piernas mientras me miraba intensamente.

—Tócame Aly, por favor — Murmuró mientras me besaba de nuevo, enrede mis manos en su cabello pero a pesar de su sonido de aceptación aquello no parecía ser suficiente, así que bajé a su camisa y sin darme cuenta comenzó a desabrochar los botones, iba casi a terminar cuando se rió ante mi estremecimiento cuando rozó con la punta de sus dedos la tela en mi entrepierna.

—Desde que llegaste yo también he pensado en por qué no lo hemos hecho — Susurró con una sonrisa casi infantil, como si estuviera feliz con decirlo, pero aquello solo me recordó todo por lo que yo había decidido terminar con él, dejarlo libre, liberarlo de su carga, quise detenerlo pero solo logré arquear mi espalda cuando sus dedos acariciaron mi sexo húmedo apartando la tela, me quitó la ropa interior mientras yo formaba puños con los extremos de su camisa.

—Jasper — Jadeé mientras él introducía un dedo en mí y luego dos. Mi cerebro gritaba detente, mi corazón lloraba sigue.

—Alice dime que sí, déjame — Pidió, aunque sin esperar respuesta pues volvió a besarme y separó mis piernas con las suyas, sentí su erección a pesar de no poder verla, su cuerpo caliente rozando el mío.

—Jasper, yo… — Murmuré contra sus labios con los ojos vidriosos. ¿Sigue o detente?

Jamás lo hubiera podido decidir, él tampoco me dejó.

Comenzó a entrar en mi, lento, con el rostro tenso y la mirada fija en mis ojos, me tensé mordiéndome los labios y aferrándome a sus hombros.

—Relájate, por favor Aly , déjame amarte — Murmuró mientras las lágrimas salían de mis ojos y mi mente se rendía ante el corazón.

Solo por estos minutos, dejaría que él me amara a su manera.

El dolor entre mis piernas llego casi repentinamente y así se fue, dejando solo una extraña e incómoda sensación, me besó de nuevo, solo fugazmente y enterró su rostro en mi cuello.

—Tócame Aly — Pidió contra mi piel mientras yo pasaba mis manos por su espalda abrazándolo.

—Bésame — Sollocé mientras él maldecía y unía nuestros labios, saliendo de mí y entrando de nuevo, lentamente, la sensación no era placentera ni dolorosa, más bien extraña, pero sus labios pronto me impidieron que pusiera atención a sus movimientos, besó mis labios, mi cuello y mis pechos, lamió mis pezones y los chupó, haciéndome arquear la espalda, mientras una de sus manos enmarcaba mi rostro la otra desapareció entre nuestros cuerpos.

—Vamos Aly, déjate llevar hermosa — Susurró mientras sus dedos encontraban mi clítoris, pulsante y necesitado, fueron como choques eléctricos, gemí y me retorcí mientras el comenzaba a moverse más rápido, de pronto mis caderas acompasaban sus movimientos, solo por un segundo todo desapareció, solamente quedó su calor y una sensación de dicha en mi pecho un segundo antes de oírlo gruñir mi nombre y separarse para que no eyaculara dentro de mí.

Sentí como la cama se movía cuando él se acostó a mi lado. Los parpados me pesaban tanto que solo pude abrazarme a mi misma justo antes de que él me atrajera a su pecho, el calor de su cuerpo y sentir su respiración me hizo cerrar los ojos, a pesar de mis disminuidas ganas de alejarme ya…


¡Hola!
Aquí con una nueva actualización. ¿Qué les pareció este capítulo? ¿La actitud de Jasper? ¿Creen que Alice se equivocó al estar con él?

Gracias nuevamente por todo su apoyo al tomarse el tiempo para leer este Fic y dejar sus reviews.
¡Nos leemos pronto!

MM