Los personajes de Rurouni Kenshin le pertenecen a Nobuhiro Watsuki.
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Misión
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Saito fumaba un cigarrillo y bebía café relajadamente mientras esperaba junto a Battousai. Ambos estaban sentados en los cómodos sillones de cuero que ocupaban gran parte del despacho del llamado Lobo de Mibu. Esperaban a una tercera persona para discutir los planes de la misión, Saito no había querido adelantarle mucho a Kenshin ya que prefería esperar a que estuvieran los 3 presentes.
— Disculpen el retraso — se escuchó una voz joven y femenina venir de la puerta.
— Adelante — dijo Saito. Y la joven entró.
Era una muchacha pequeña, delgada. Su cabello negro estaba trenzado y sus ojos verdes chispeantes estaban llenos de vitalidad. Sonrió y se acercó a sus compañero.
— ¿Ella es nuestra compañera de misión? — Preguntó Kenshin
— Así es — respondió Saito — y no te dejes llevar por su apariencia, esta chica es un pequeño demonio
— ¡Ey! ¿A quien le dices demonio? Maldito lobo apestoso — insultó la joven crispándose por la afirmación del mayor
— Deberías ser más respetuosa con tus superiores — dijo sencillamente Saito para luego volver a aspirar el tabaco ahumado de su cigarrillo, la chica hizo una mueca y sacó la lengua a su compañero. Kenshin se aclaró la garganta y dijo:
— Creo que deberíamos hablar sobre la misión
— Battousai tiene razón — dijo Saito
— Gusto en conocerte, soy Misao — dijo la chica sonriendo y sentándose a su lado.
La misión era desbaratar una banda de traficantes de personas que pronto zarparían rumbo a Europa.
— Ya hemos localizado el barco que llevará a las prisioneras y el lugar en donde ellas se encuentran ahora. Serán vendidas a burdeles europeos — dijo Misao
— Pero antes de eso, algunas de las chicas serán llevadas a una fiesta privada para satisfacer los bajos instintos de algunos hombres poderosos. No sabemos exactamente quienes estarán ahí. Pero esta banda funciona hace bastante tiempo y la policía ha tenido muchas dificultades con la investigación; Prohibiciones y filtrado de información. Por lo que suponemos que hay gente poderosa involucrada.
— No hemos podido averiguar el lugar de la fiesta, por eso me infiltraré entre las chicas que esperan encerradas y me las arreglaré para ser escogida entre las que llevaran al lugar de la reunión. Marcaré la ruta para que después ustedes la sigan.
— Simplemente hay que matarlos a todos — dijo Saito — son hombres poderosos por lo que si los dejamos con vida probablemente no serán castigados como es debido, por eso, la justicia la aplicaremos nosotros mismos, eliminando el mal de raíz.
Los ojos de Saito destellaron como soles hambrientos y la sonrisa en su rostro le dio un aire demoniaco que hizo que Misao sintiera como sus vellos se erizaban
— Cuando se pone así da miedo — dijo la chica a Kenshin, casi en un susurro.
…
Enishi estaba sentado en la cama, desnudo, solo una delgada sábana lo cubría
— No sabes lo mucho que te he extrañado — dijo dirigiéndose a la hermosa mujer que cepillaba su larga cabellera negra sentada en su tocador. Ella sonrió y le miró sensualmente, llevaba una yukata de seda roja mal acomodada, dejando que el nacimiento de sus senos fuera visible para el albino.
— Dices eso, pero fuiste tú quien se fue — dijo meciendo su cabello y acomodándolo con su mano
— Pero, ya he regresado — dijo levantándose de la cama y caminando hacia la mujer — y no volveré a alejarme de ti.
Enishi se inclinó y besó los labios rojos de la de la bella mujer que enlazaba sus brazos alrededor de su cuello.
…
Misao Makimashi no era una chica cualquiera, su tamaño, su ligereza y el entrenamiento al que fue sometida desde niña, le permitían moverse sin ser vista o escuchada; era una ninja de élite y se lo demostraría al fanfarrón de Hajime Saito.
No muy lejos del puerto habían unas barracas que ahora ejercían como celdas para las mujeres prisioneras que planeaban vender en Europa, la misión de Misao era entrar sin ser vista. Vestía un traje completamente negro y sólo llevaba un pequeño morral cruzado en su espalda.
Como si fuera un acto sencillo saltó sobre una pared de concreto que protegía la guarida de los criminales. Corrió sobre la pared rápida y silenciosamente, bajó en una esquina y se protegió entre las sombras. No le fue difícil localizar el lugar donde las mujeres estaban encarceladas, sólo un guardia protegía la entrada. Habría sido fácil para ella tomarlo desprevenido y atacarlo, pero no debía dejar evidencias. Ni siquiera las otras mujeres debían percatarse de su presencia.
Revisó la estructura de madera que contenía a la mujeres, en la parte trasera había una pequeña ventana con barrotes de madera, el espacio no era mucho, pero ella no necesitaba más. Lanzó un gas somnífero e incoloro por la misma ventana, espero un poco hasta que hiciera efecto y luego procedió a cortar los barrotes de madera con una de las armas que llevaba en el morral. No le fue difícil ya que era madera vieja, raída por los años, el viento y la lluvia. Cuando finalmente entró, las otras mujeres dormían profundamente. Una vez dentro sacó una bonita yukata del morral que llevaba y se cambió de ropa, pintó sus labios y puso perfume en su cuello, soltó su cabello y lo adornó con un kanzashi sencillo del que colgaba una perla de coral verde, haciendo juego con sus ojos. Guardó en el morral todo lo que pudiera delatarla y luego busco un lugar, entre las cajas apiladas y madera vieja de lo que antes había sido la bodega de un viejo almacén.
Luego, se sentó en una esquina y esperó.
…
— ¿Kaoru? — La voz de una mujer joven preguntando por ella sacó a Kaoru de su ensimismamiento — creo que si sigues regándolas terminarás por ahogar las flores — dijo la misma mujer indicándolas con el dedo.
Kaoru dio un grito al percatarse de que la mujer tenía razón, había puesto mucha agua sobre las margaritas que crecían junto al pozo.
— No puede ser, y tan lindas que son — dijo lamentándose. La mujer a su lado se rió.
Kaoru la miró, nunca la había visto, pero el sentimiento de incomodidad que generalmente tenía hacia las demás personas no apareció con ella, tal vez por las flores que acababa de estropear o por la risa franca y descuidada que la mujer acababa de brindarle.
— Uhm — dijo Kaoru mirando a la desconocida — ¿Tú eres?
— Mi nombre es Megumi — respondió la mujer — yo fui la médico que te examinó cuando Ken te encontró en el río.
Kaoru se sorprendió ante la revelación
— No había venido antes porque estuve unos días en un pueblo cercano donde ya no hay médico y al regresar tenía pendientes acumulados. Además, no quería recordarte malas experiencias. Sin embargo, me gustaría comprobar tu estado.
— Agradezco tu preocupación — dijo Kaoru bajando la vista para luego invitarla a pasar.
Ambas estaban solas, Enishi había salido hace poco a buscar tofu y vegetales para la comida. Sin embargo, Kaoru no dudó de las intenciones de Megumi, y también recordó las palabras de Enishi "tienes que hacer amigas" "la gente del pueblo es buena, estoy seguro que todos querrán cuidar de ti" No debía dejarse dominar por el pasado.
Megumi examino a Kaoru y sonrió
— Tus heridas han sanado muy bien, al menos las de tu cuerpo
— Kenshin me ha cuidado muy bien — dijo sonrojándose
— Si es así tal vez las otras heridas también cierren — sonrío Megumi.
Kaoru también esbozó una sonrisa.
— ¿Hace mucho que conoces a Kenshin? — Preguntó Kaoru — él me dijo que la mayoría de las personas le llamaban Battousai, pero tú...
— Podría decirse que somos viejos amigos, él también me ayudó mucho en su momento — dijo meciendo su cabello y acomodándolo con su mano.
…
Dos noches después de que Misao se infiltrara en la guarida de de esos nefastos hombres, ella y otras 4 chicas fueron sacadas violentamente de la vieja bodega. La segunda parte de la misión de Misao daba comienzo; señalar el camino a sus compañeros, algo que para una ninja talentosa que lucía una bonita yukata llena de secretos no sería mayor problema.
Por otro lado, Kenshin y Saito se turnaron para vigilar a distancia el sitio al cual Misao se había colado, era Kenshin quien vigilaba cuando se percató del movimiento; debía buscar a Saito, ahora les tocaba a ellos entrar en acción.
…
— Esa chica es buena en lo que hace — dijo Kenshin una vez afuera de la casa en la que las muchachas habían entrado
— Por eso la escogí para la misión — respondió Saito tirando la colilla de su cigarrillo y pisándola con su pie derecho — ahora el resto depende de nosotros
— No quedará nadie vivo — respondió Kenshin mirando a su compañero.
Irrumpieron en la mansión de estilo occidental donde se desarrollaba la fiesta. Y como anteriormente lo dijeron, no quedó nadie vivo. Los primeros en ser eliminados fueron los guardias de seguridad y guarda espaldas personales que los presentes, y luego ellos; Takeushi Honda, uno de los líderes de la mafia japonesa que comerciaba con personas, armas y drogas. Masashiro Nakamura y Kenta Ito, importantes personalidades de la política y el ejercito. Manabu Inoue, uno de los generales de la policía y Daishi Kurumisawa, secretario de justicia.
— Escoria — dijo Saito al reconocerlos
— Lo que digas, pero ahora debemos ir a liberar a las otras chicas — dijo Misao mientras intentaba tranquilizar a las mujeres que fueron llevadas con ella
— Battousai y yo nos haremos cargo, tú lleva a esas muchachas al refugio que has preparado
— Esta bien, pero dense prisa, los estaré esperando
Saito sonrió, esa comadreja siempre intentaba darle ordenes, como si necesitara que alguien le dijera lo que tenía que hacer.
…
— La misión ha sido todo un éxito — dijo Misao arrojándose al sofá — dormiré por 3 días para recuperarme de la incomodidad que pasé en ese almacén — sonrió — aunque también podríamos festejar, mañana podría ser un buen día para ir de fiesta, ¿no creen?
— Lo siento, pero yo debo regresar mañana temprano — respondió Kenshin — y la verdad es que quisiera tomarme unas vacaciones
— Creo que eso será imposible, Battousai — dijo Saito sirviendo tres copas con sake — ha llegado información de que algo grande se avecina.
...
Muchísimas gracias por leer. Espero que les haya gustado el capítulo.
Les cuento que en el foro Sakabatto hay una nueva actividad que será moderada por Scarlett Ackerman. Espero se animen a participar :)
También les comento que tengo 2 One-Shot en la cuenta del foro, los links están en mi perfil.
¡Besos!
