Muchas gracias a todos por las reviews de verdad, no sabéis cuanto animan! Espero que os guste el capi, y no vemos la semana que viene, un besazo a todos!
Tras la salida de Alexis ambos se miraron, sin saber muy bien que decir, solo se miraban. Castle tenía unas ganas increíbles de salir corriendo hacía su ex novia y abrazarla pero no veía que fuese lo más conveniente en aquel momento.
-¿Qué tal ha ido todo?- pregunto Castle acercándose.
-Bien, tienes una hija increíble Castle
-Lo sé- y se sentó a su lado- ¿Cómo te encuentras?
-Todo lo bien que puedo estar en un momento como este. ¿Qué tal esta Meredith?
-Bien, sigue igual, ya solo queda esperar a ver como se despierta.
-¿Y Ryan y Espo?
-Pues siguen igual, Espo sigue en la UCI y Ryan sigue en coma y no ha dado ninguna señal.
-Yo debería estar allí con ellos.
-Allí no haces nada Beckett
-Ni aquí tampoco, solo puedo estar sentada, o en el salón o en el dormitorio, pero no soy útil.
-¿Y qué te crees que vas a hacer en el hospital? ¿Qué te crees que hacen Lanie o Jenny? Se quedan allí sentadas esperando que algo cambie, y tú necesitas mejorar, te tienes que recuperar.
-Ya…oye… siento mi comportamiento de antes, yo no debí… no debí hablarte así
-No te preocupes,- dijo quitando importancia al asunto- ¿te apetece cenar?
-La verdad es que no tengo mucha hambre.
-¿Qué te parece si vemos alguna peli? Seguro que no has visto la nueva de Star Wars- dijo con una sonrisita, la misma que ponía siempre que hablaba de ciencia ficción.
-No, no la he visto
-Pues ya esta, vemos esa, y después cenamos.- Los dos se tumbaron en el sofá a ver la película pero no le dio tiempo a acabarla cuando la cabeza de Kate se apoyo en el hombro de él totalmente dormida. Castle disfruto de ese momento, hacia tanto que no disfrutaba de la cercanía de ella, de esos momentos. Hacia como media hora que Kate se había quedado dormida y él espero a que terminara la peli para llevarla a la cama, la cogió en brazos la llevó hasta el dormitorio, la tumbo en la cama, y por un momento pensó en ponerle el pijama, pero no la iba a cambiar mientras ella dormía, no después de la bronca que habían tenido ese día. Destapó la cama y la metió dentro de la sabanas, y dudo que hacer, finalmente se tumbo en la cama, solo para verla dormir. Se fijo en cada facción de su cara, en su nariz, en sus mejillas, en su boca, era simplemente perfecta, la quería muchísimo y se arrepintió de no haber salido corriendo tras ella cuando se fue a Washington. Después de haber estado un rato en la cama, decidió que era hora de irse al sofá, pensando aun si darle un beso en la mejilla o no, y cuando aun lo estaba pensando la inspectora de homicidios lo abrazo con unos de sus brazos, la excusa perfecta para no marcharse al sofá pensó. Beckett en sueños apoyo su cabeza en el pecho de él que encantado por la situación no hacía otra cosa que sonreír. Se fue fijando en la habitación, que aunque estaba a oscuras se podía ver por la luz que entraba desde la calle, al fin y al cabo Nueva York no dormía. La habitación no había cambiado mucho desde la última vez que había estado allí, se fijo en que había puesto una pequeña estantería al lado en la cómoda y desde donde estaba pudo ver que los libros que estaban en ella eran los suyos, Kate había puesto su colección de libros en el dormitorio, eso tenía que significar algo ¿No? El sabía que Kate no lo había olvidado tan fácilmente, un amor así no se olvidaba pero también sabía lo cabezota que era, por lo que lo tenía difícil pero estaba ahí para reconquistarla y ganar. Volvió a girar su cara para mirarla a ella que aun seguía apoyada en su pecho, y poco a poco fue cayendo en un profundo sueño, como no, pensando en ella.
El rugido de sus propias tripas hizo que se despertara, y se encontró nada más abrir los ojos con la barbilla de Castle, pestañeo dos veces ya que no creía lo que veía ¿Había dormido con Castle? Y se sorprendió a si misma al ver que lo estaba abrazando, pero al contrario de lo que su cabeza le decía que hiciese se aferro mas a él, lo abrazo más fuerte, quería sentirlo, quería que le transmitiera todo lo que pudiese para seguir adelante y sin querer una lagrima resbalo hasta caer en la camiseta azul del escritor. Hundió su cara en el cuello de él, quería recordar su olor, quería recordar cada momento vivido a su lado.
-Podría ser así todos los días ¿sabes?- la voz de Castle la sobresalto
-¿Estas despierto? ¿Qué haces en mi cama?
- Pues que no me dejaste irme anoche, me agarraste con tus musculosos brazos de policía, y claro, un escritor no tiene la misma fuerza que la mejor inspectora de Nueva York por lo que no tuve más remedio que quedarme aquí, en contra de mi voluntad claro.- Beckett entorno los ojos, pero una pequeña sonrisa se le escapó.
-Ya claro- dijo poniendo los ojos en blanco.
-Esto podría considerarse un secuestro detective
-¿Quieres decir que preferías estar durmiendo en el sofá?
-Hombre… teniendo en cuenta de que no te has despegado de mi ni un segundo, y que ya está haciendo calor pues me has hecho pasar una mala noche- dijo haciendo una mueca con su cara
-Que idiota eres- dijo con una tímida sonrisa
-¿Idiota? ¿No era gilipollas?- dijo sonriendo igual que ella, pero a Beckett se le borro la sonrisa de la cara.
-Eso…Lo siento Rick, siento mucho como te trate ayer de verdad
-Ey ya te dije que no te preocuparas- dijo mientras le pasaba un mechón rebelde por detrás de la oreja.
-Ya, pero aun así te lo debo
-No me debes nada Kate, quiero estar aquí, quiero ayudarte y no hay otro sitio en el mundo que me apetezca estar.
-Bueno…esta Meredith…
-No, no quiero estar con ella, quiero estar aquí, tumbado en esta cama y con la mirada fija en ti, solo quiero estar contigo- y con sus miradas se dijeron todo lo que sus labios aun no eran capaces de decirse. Castle se fue acercando poco a poco hasta que atrapó los labios de Beckett, el beso no era más que una caricia, la ternura en estado físico, amor. Beckett apoyó su mano en la mejilla de él, acariciándolo y Rick la agarro por la cintura y la colocó sobre él profundizando así el beso, sus bocas dieron paso a sus lenguas que jugaban para ver quien conocía mejor la boca del otro. Mientras que Beckett paso sus manos por el cuello de él, Castle acariciaba la espalda de ella y con decisión iba bajando hasta llegar a su culo, donde a Beccket se le escapo un gemido y de repente…Ring Ring, empezó a sonar el móvil de Castle.
-Deja que suene- dijo Castle mientras intentaba seguir besando a Beckett
-No, Castle puede ser del hospital- y tras esto se quito de encima de Castle, este agarro su mano y cogió el teléfono.
-¿SI?- dijo sin ni siquiera mirar la pantalla del móvil- ¿Ya? ¿Enserio?...No…Alexis, estoy con Kate no la puedo dejar sola…bueno, vale…si…me visto y voy para allá- dijo colgando el móvil y girando su cabeza para mirar a Beckett- Era Alexis, Meredith ha despertado….tengo…tengo que ir, ella….ella está preguntando por mi- dijo con nerviosismo sin saber muy bien cómo iba a actuar ella.
-Claro-dijo bajando su mirada. Soy una completa idiota, tiene una familia, mujer e hija, ¿Cómo me va a cambiar a mi por ella? Pensó.
-Kate…
-No, Castle, todo está bien, vete anda, te necesitan ahora allí
-Vale, Lanie viene de camino
-Bien
-Bien- dijo él acercándose y dándole un beso en la mejilla—nos vemos luego Beckett.
-Si…- y sin más lo voy desaparecer por la puerta de su dormitorio. Se pasó una mano por el pelo, no se creía aun lo que acababa de pasar, se había besado con Castle, con un hombre que tenía a su novia en el hospital, había jugado sucio y ahora se sentía fatal. Se volvió a tumbar en la cama y se tapó la cara, no sabía qué demonios hacer, su vida había cambiado tanto, de la noche a la mañana había perdido una pierna y se había besado dos veces con Castle, con ese mismo al que ella le dijo que no cuando le pidió matrimonio. Cuando había pasado unos 15 minutos escuchó la puerta de su casa abrirse, alguien había entrado con llaves
-¿Kate? – escucho la voz de Lanie.
-Aquí
-¿Qué tal estas cariño?- dijo Lanie entrando en su habitación con su abultada barriga
-Bien, ¿y tú?
-He estado mejor- dijo sentándose en la cama junto a su amiga
-¿Espo y Ryan?
-Pues igual Kate, no presentan mejoría, pero al menos Javi está aguantando y eso es buena señal, aparte de que no ha empeorado, pero aun necesita respiración asistida y Kevin, pues igual no ha dado ningún inicio de despertarse.
-Me encantaría estar allí con todos vosotros, me siento fatal aquí
-Pero no puedes hacer otra cosa, es mejor así, créeme….bueno ¿y qué tal con el escritor? Se ha quedado a pasar la noche ¿no?- dijo entornando los ojos
-Si
-¿y?
-¿Y, qué?
-¿Qué qué ha pasado?
-Nada
-Ay chica, no creo eso ni borracha, mínimo habréis hablado
-No- dijo con mala cara
-Kate, te conozco desde hace años, me sé todos tus gestos, y sé cuando me ocultas algo- Beckett rodó los ojos.
-La he cagado Lanie…- y se tapo la cara con sus manos- no hemos besado- dijo bajando un poco las manos para ver la reacción de su amiga
-¿Qué? Chica por fin una buena noticia
-¿Buena? Lanie, tiene novia, esta con Meredith la cual está ingresada en el hospital… no está bien lo que he hecho
-Lo que has hecho quiere decir que sigues enamorada de él.- Beckett automáticamente se ruborizo.
-Pues claro que sigo enamorada de él, pero es muy complicado, más de lo que te piensas, en primer lugar él no está soltero, en segundo lugar yo he cambiado Lanie, no soy la misma de antes, me falta una maldita pierna, tengo un brazo quemado en el cual me van a quedar horribles cicatrices, al igual que en la cara, no soy yo…y por ultimo esta mi "no" lo rechacé, le dije que no porque prefería mi trabajo a él, o eso creía yo- dijo volviéndose a tapar la cara con sus manos para que su amiga no la viese llorar.
-Ey- dijo alargado su mano y cogiendo la de su amiga para así poderla mirar a los ojos- Todo lo que has dicho es verdad, el no está soltero, has cambiado y lo rechazaste pero ¿y? Eso no basta para separa a dos personas como ustedes. Seguramente Castle acabe dejando a Meredith, porque estoy totalmente segura de que sigue enamorado de ti, y tu físico ha cambiado, eso no te lo voy a negar, pero Castle no estaba solo contigo por tu físico…- Beckett la interrumpió antes de que acabase.
-No, no solo por eso, pero si no le atraigo poco puedo hacer Lanie, y es totalmente normal que no le atraiga no soy esa mujer de la que se enamoró, siempre decía que le encantaba mis piernas, el cuerpazo que me hacían y ahora me falta una.
-Si hubiese sido al revés, ¿no estarías con Castle porque le faltara una pierna?
-Pues claro que estaría con él, pero no sé, es distinto Lanie, y ahora tengo más cosa por la que preocuparme
-¿Qué hay mas valioso que la felicidad chica? Porque perdona que te diga pero Castle es el causante de tu sonrisa y de ese brillo en los ojos que vuelves a tener- como respuesta obtuvo el silencio de Kate.- Hoy vamos a ir al hospital, te tienen que revisar las heridas y así de camino puedes ver a Ryan
-¿Y a Javi?
-No, todavía no, está muy delicado, tendrás que esperar un poco para verlo, venga vamos a vestirte y acoger un taxi.
Una hora y media después Lanie se encontraba empujando la silla de ruedas de Kate hacia la entrada del hospital
-Lanie, acostúmbrate que dentro de poco tendrás que empujar la sillita de mi sobrino.
-Sí, ya no queda mucho, espero que Espo esté bien cuando pase
-Por supuesto que sí- dijo sonriéndole. Siguieron su camino hasta una sala de espera
-Tenemos que esperar a que nos llamen, ya sabían que venias hoy
-Vale
Pasó como unos 20 minutos cuando salió un hombre y las llamó, Lanie empujó la silla de ruedas de Kate hasta otra sala llena de maquinas. Pasada ya una hora, la doctora salió y les pidió que la acompañasen a su despacho.
-Bueno Kate, te hemos hecho pruebas tanto del corazón como de la pierna y te tengo que decir que estas muy bien, la pierna está recuperándose poco a poco igual que tus quemaduras del brazo, sin embargo el corazón está algo débil, intenta no alterarte, tienes que estar tranquila ¿vale? Deberás estar un mes sin hacer nada de deporte ni tener relaciones sexuales, agitan demasiado el corazón ni nada que acelere tu corazón, por eso seguirás necesitando la ayuda de Martha ya que no sabemos si está preparado para tal esfuerzo. Dentro de un mes le haremos la misma prueba, si el corazón no ha mejorado empezaremos con un tratamiento. Y volviendo a la pierna, creo que uno meses podrá usar una prótesis, y con rehabilitación de aquí a menos de un año estará haciendo maratones- finalizó con una sonrisa.
-Gracias doctora- dijo con una pequeña sonrisa.
Salieron del despacho y se dirigieron hacia la habitación donde se encontraba Kevin, por desgracia para Beckett también Meredith. Cuando entraron lo primero que vio fue a Meredith con un brazo rodeando a Castle por el cuello y dándole un suave beso en los labios, y notó como su corazón se rompía ¿Qué podía esperar? Era totalmente lógico que pasara eso, pero no iba a llorar, no delante de ellos. Lanie también se había fijado en el escritor y su mujer, se la iba a pagar no podía jugar con su amiga estando en ese estado.
-Buenos días- dijo Lanie haciendo que la pareja se separase. Castle se giró y se quedo petrificado al ver la mirada fría con que Kate lo miraba, todo lo que habían avanzado ese día se había ido al traste
-Hola Kate ¿Cómo te encuentras?- preguntó Jenny acercándose a la detective y abrazándola.
-Algo mejor Jenny, ¿Qué tal Kevin?
-Igual, no ha habido ningún cambio desde que te fuiste.- Kate puso sus manos en las ruedas y empezó a empujar para acercarse a su amigo.
-Ey Kevin- dijo acariciando su cara suavemente- te tienes que despertar ¿sabes? Hay mucha gente aquí esperando a que lo hagas, y tu hija te echa de menos, aparte, le tenemos que dar el coñazo a Javi para que no esté más de baja, que es un cara dura- dijo con una amarga sonrisa en la cara, mientras una lagrima escapaba por su mejilla.- Recupérate por favor, os necesito ¿sí? Necesito estar con vosotros así que más te vale despertarte y dejar de dormir ya, que se te echa de menos- no paraba de acariciarle la cara. En la cama de al lado había un hombre dormido al que Kate no había visto en su vida, y al otro lado estaba la familia Castle al completa, Alexis, Martha, Rick y Meredith, esta ultima como todos los demás la estaba mirando pero fue la que habló.
-Ya me he enterado de tu situación, ¿Qué tal estas?- le preguntó mirándola, se le veía mala cara, tenía unas ojeras muy marcadas y más delgada de lo normal, algo que era totalmente lógico.
-No me puedo quejar creo yo, viendo la situación… ¿y tú?
-Bien, pero digamos que he estado mejor- dijo con una pequeña sonrisa en sus labios, y agarraba la mano de su novio, dándole un apretón, Castle la miró y le sonrió.
-Jenny, si quieres irte puedes, yo me quedo aquí con Kevin hasta que vayas a tu casa y te duche tranquila.
-No tranquila, acabo de llegar hace un rato, Gates y yo nos turnamos para estar aquí y no dejarlo solo.
-Ah bueno- se quedaron un rato así, ella y Jenny hablando de cosas sin importancia al lado de Kevin mientras escuchaban al otro lado de la habitación a la familia Castle hablando. Martha se acerco a ella.
-Querida, avísame cuando te quieras ir ¿sí?
-Vale, gracias Martha
-Deja de agradecer, si te digo la verdad- dijo bajando el tono de voz para que solo la escuchara Beckett- te tendría que agradecerte a ti por quitarme de estas cuatros paredes.- como respuesta obtuvo una sonrisa de Kate, una de verdad, sabía lo mal que le caía Meredith era algo que ambas tenían en común. – Así me gusta, verte con esa sonrisa radiante, esa es mi Katherine de antes- y provocó que la detective se sonrojara. La doctora de Kate apareció en ese momento por la puerta
-Menos mal que aun estas aquí, te estaba buscando.
-¿Qué pasa? ¿Le pasa algo a mi corazón?- preguntó preocupada.
-No, no, tranquila, es porque, por obligación mía y como amiga de Lanie y por lo tanto también tuya quiero que veas a un psicólogo- al ver la cara de Kate prosiguió- ahora. Y no hay excusas Kate, lo necesitas, has pasado por un trauma que es difícil de superar y por lo que me han dicho eres una persona que se traga los problemas, y demasiados tienes ahora encima, no te vendría bien para el corazón así que ve.- Por increíble que pareciera Beckett no le reprocho sino que asintió, y empujo su propia silla siguiendo a la doctora.
Una hora más tarde volvió a la habitación con los ojos rojos e hinchados de llorar. Entró en la habitación y vio a Lanie sentada en una habitación.
-Ya sé lo que te ha mandado el psicólogo- dijo Lanie mirándola.
-¿Te lo ha dicho?
-Si, como soy tu único "familiar "cercano- uso sus manos para formar las comillas en la palabra familiar.
-¿Qué voy a hacer Lanie?
-Pues…ni idea ¿Cuándo te deberías ir?
-Me ha dicho que cuanto antes me quite del medio mejor. Había pensando en la cabaña que tiene mi padre a las afuera…
-Pero, sigues estando en Nueva York, y la tele seguirá hablando del atentado, además la cabaña tiene escaleras para subir a las habitaciones.
-Verdad….- dijo pensando
-¿Y Japón Kate? Podrías irte allí con tu padre.
-No Lanie, rotundamente no, mi padre ha pasado demasiado como para preocuparle más.
-Pero es tu padre….
-Que no
-Tú sabes que yo iría contigo pero no puedo dejar a Javi solo, y además tengo lo del embarazo, no te podría ayudar tanto como quisiera
-Lo sé Lanie, no te preocupes.
-Perdona que me meta querida, pero ¿Qué te ha mandado el psicólogo?
- Que me quite del medio, quiere que me vaya fuera de Estados Unidos, que me relaje, que no vea nada del atentado, que no esté todo el día preocupándome por la pierna o por Espo y Ryan, al parecer no le viene bien a mi corazón.
-Oh, vaya- la actriz agacho la cabeza pensando- bueno, siempre nos quedara París querida- dijo mientras hacía gestos con la mano sobreactuando- nos podemos ir tu y yo, París es precioso.
-Martha, yo...no quiero causarte más problemas, tienes que estar aquí…
-Tonterías. No me causas ningún problema, al revés- y le guiñó un ojo a la que un día fue su nuera. Vamos a casa… quiero decir a tu casa, y buscamos en internet billetes- le contestó con una de sus sonrisas tan características.
-¿No te importa? De verdad que no tienes que hac...-pero se vio interrumpida por la actriz
-Calla ya chiquilla, que si quiero hacerlo, vamos- dijo empujando la silla
Justo antes de montarse en el ascensor que las llevaba a la planta baja para coger el taxi alguien cogió el hombro de Martha y la giró.
-Madre déjame hablar un momento con ella.- Martha miró a Kate que no sabía muy bien que decir, tras esto se fue hacia un lado.
-Kate, yo… lo siento….- se disculpó mirándola a los ojos.
-No, no tienes por qué hacerlo, no conmigo te deberías de disculpar con tu novia- puso énfasis en la palabra "tu"
-Si me tengo que disculpar por lo que has visto, yo…- y se vio interrumpido por la joven
-Castle, lo de esta mañana fue un error, no debería de haber pasado, sigue con tu vida que yo seguiré con la mía-sentencio
-Pero es que no quiero seguir con una vida que no se al lado tuyo
-No me vengas con esas Castle, no me mientas, no me jodas más de lo que ya estoy, bastante problemas tengo ya como para preocuparme ahora de amoríos, vete con tu mujer, disfruta con ella, vive, hazla feliz.
-Kate, no has entendido nada
-¿Yo? El que no ha entendido nada eres tú Rick, no tienes que estar aquí pidiéndome perdón, no estás conmigo, yo no he sido nada más que la "otra"- dijo despectivamente
-¿Qué hablas Kate? Claro que no eres la otra, tu mas bien eres…
-Mira, déjalo, de verdad Castle, la doctora me ha dicho que no me alteres, y tú me estas cabreando mucho, hazme un favor ¿sí? Déjame en paz- y tras esto empujó su propia silla hasta pulsar el botón del ascensor seguida de Martha que se giró para ver a su hijo destrozado, y con los labios le dijo-Hablamos mas tardes- Kate una vez dentro intento mirar a los ojos a Rick para mirarlo con frialdad pero al verlo tan destrozado no pudo hacer otra cosa que apartar la mirada y limpiarse la lagrima que empezaba a resbalar por su mejilla, las puertas del ascensor se cerró dejando a un Rick destrozado y con ganas de salir corriendo y besarla, para decirle que estaba equivocada, que solo la quería a ella.
