Tiempos Cruzados
Capítulo 9
Bien creo que debemos recapitular un poco, me encuentro en Sapporo con Ranma después de 8 años 8 meses desde que me Sali de casa, él ya tiene un hijo con una mujer a la que no ama ni aprecia y ciertamente a nadie le cae bien (no es por que a mi la mujer me caiga mal, lo juro, pero de mi a "esa" estoy segura de que sus padres me extrañan).
Mis hermanas gozan de sus respectivos trabajos y el dinero en casa ya no es un tema conflictivo, en realidad creo que la única que aun no aporta algo soy yo, pero es que entiéndanme yo todavía estudio y lo que me pagan en mis practicas apenas me alcanza para mí, de todos modos, no tengo por qué dar explicaciones, la cuestión es que ya me tocará dar mi parte y será bastante generosa. Mis dos hermanas son felices en sus respectivas relaciones, así sea la de Nabiki que esta sin ser definida aun que lleve con el mismo sujeto desde que tenia 17 años, o la de Kasumi que formo una linda familia de 4 personas por altos indicios de que planean un tercer hijo. Papá sale con quien fuera mi maestra en la preparatoria, y mis amigos de aquel entonces, pues, seguimos en contacto por redes sociales. En cuanto a las ex prometidas (amigas) de antes cada una siguió sus sueños y quiero pensar que están felices, se que Xianpu tuvo gemelos y esta muy enamorada de su esposo Mouse, Ukio sigue sin casarse, pero vive con Tsubasa y en cuanto a Kodashi fue la capitana del equipo de gimnasia olímpica de Japón se caso con un empresario y vive en Paris.
Entonces quedo yo ¿qué ha pasado conmigo? Pues "salgo" con Shinnosuke o algo así tenemos una relación a distancia, ¿debería decirle a Ranma? No, no es necesario, es una relación de chocolate, nunca nos vemos, nunca hemos estado juntos, no cuenta como relación ¿cierto? O sea si aprecio al chico y él a dicho que me quiere pero tenemos casi un año de "relación" y nada, entonces mejor no decir nada. Pero ¿Por qué me siento culpable? O ¿con quien me siento culpable? Esto no está funcionando, la próxima vez que hable con Shinnosuke le explicare que de esta forma no se puede y que mejor sigamos siendo amigos, si es lo mejor, se aproximan las vacaciones de diciembre, y acabo de descubrir que Ranma viene con bastante frecuencia a Sapporo, que ha tenido la intención de ponerse en contacto conmigo, pero que no encuentra el valor para hacerlo, siendo misericordiosa con él, hay que admitir que la cago bastante, si yo fuera él tampoco tendría cara para presentarme, pero definitivamente no me hubiera arrojado a la bebida, que acción más idiota. Lo tengo aquí, caminando en silencio a lado de mi, por muy enojada que este con él, no puedo evitar mi sonrisa de niña boba, ¿ya saben? Esa sonrisa que se dibuja cuando pierdes tu globo, se va volando y llega "ÉL" con toda su majestuosidad y prefecto cuerpo al rescate, te regresa el globo y tú solo sonríes "como boba", si, así me siento y así estoy, que patética, no importa cuantas veces me haya dicho que soy una mujer independiente y solitaria, con solo tenerlo cerca vuelvo a sentir que todas las piezas encajan perfectamente, sin él nada tiene sentido, ¿habré perdido la cabeza? Seguro que si, por su culpa, maldito seas Ranma Saotome (levante el puño al cielo maldiciéndolo, obvio solo en mi imaginación, si lo hiciera frente a él creería que estoy loca, y lo estoy, pero él no sabe ni debe saberlo).
-¿Qué pasa?- me pregunto
-Nada, ¿por?
-Suspiraste
-No es nada, me quede pensando en cosas
-¿Qué cosas?
-Nada señor entrometido, mejor pongamos a pensar como ayudarte
-Es muy sencillo, regresa conmigo, vivamos juntos aquí en Sapporo y ya
-JAJAJAJA que idioteces dices- claro está que me reí tan fuerte para acallar a la voz en mi interior que grito "SÍ" a todo pulmón, yo no era ese tipo de chicas, ordene al resto de neuronas toparle la boca y dopar a "esa" neurona loca, no servía. - después del chiste ahora pongamos a pensar, si no eres feliz con ella ¿Por qué no solo te divorcias y ya? – era obvio que respuesta más lógica, y entonces si liberaría a la loca para dejarla decir idioteces que con gusto haría.
-Ya lo intenté, no le digas a tu hermana por que me mata, pero déjame explicarte desde el principio, ¿vamos a tu departamento? - alarma, alarma, s.o.s., ok respiremos, Akane es en plan humanitario, le estamos dando una ayuda, no somos psicólogas ni nada por el estilo pero es nuestro amigo y necesita desahogarse, puedes con toda tranquilidad llevarlo a tu departamento a platicar sin que pase nada, si, claro que se puede, no eres un animal que no se resiste a sus instintos mas bajos y carnales y obscenos y, y, y, ¡maldita sea! ¿para que volteas a ver sus labios? Voltea a otra parte, no, no, no a su paquete, ¡ha, ardor en las mejillas!, contrólate Tendo pareces colegiala, di algo, responde, pensara que eres una pervertida.
-Claro, vamos, el viento esta frio y se empieza a nublar, probablemente llueva debemos resguardarnos no queras mojarte y yo tampoco y, si vamos
-JA tranquila, vamos a tomar un té y a platicar. – se rio, puede que se haya dado cuenta de que me puso nerviosa, no, no es posible lo disimule muy bien jeje
Rentamos una bicicleta doble para irnos a mi departamento, fui yo quien manejo, no quería que se esforzara, se resistió un poco pero al final acepto, otra vez hice del camino un recorrido, probablemente no paraba de hablar por que seguía nerviosa, me sudaban las manos, pero no podía dejar de sonreír, ¿les a pasado que aun que una parte de su cerebro les dice "corre lo más lejos que puedas y odia a esa persona para siempre" la otra parte del cerebro les dice "nel, déjate llevar si eres feliz disfrútalo, total no sabes cuando vuelva a pasar" pues así me sentía con él. Llegamos y no había nadie, el departamento estaba limpio y recogido, la habitación de Kagome estaba abierta, eso era señal de que no volvería en unos días y es que cuando salía con su novio para no regresar la dejaba abierta en caso de que yo necesitara algo de su armario, nunca había tomado nada, pero era un tipo de mensaje que nos dejábamos para saber que debíamos cerrar sin esperar a la otra. Lo invite a pasar a la sala en lo que ponía agua a calentar y tomaba las hiervas del té, últimamente nos daba por comprar en hiervas y no en sobres, ya saben esa onda de lo natural y orgánico, en fin apague mi celular, y cerré mi lap, no quería interrupciones de ningún tipo, no por que estuviera esperando que pasara algo, solo que no quería que alguien llamara y se dieran cuanta de que estaba con él a solas en mi departamento. Sali de la cocina con las dos tazas humeantes, justo en ese momento empezó a llover.
-Y bien, empieza por el principio. -le dije cuando le ofrecí su taza y me acomodé en el sillón de enfrente
-Pues veras conocí a Kyoko hace algunos años, al principio debo aceptar que me gusto, ella se me hacia una mujer muy guapa, muy culta pero conforme más la trataba me desilusionaba más y más, era fría y déspota, un día la lleve donde Ukio y la trato como a una sirvienta, Ukio la odia, en una cena le presente a Xianpu y la critico por su acento y su manera de vestir y bueno, no es que sea una mala persona pero su forma de ser no va conmigo y entonces comencé a alejarme de ella, lo malo fue que soy irresistible y pareciera ser que se obsesiono conmigo. – casi me atragante con el té, este hombre nunca cambia- a Nabiki se le hace curioso que su obsesión comenzara justo después de que se enterara que ella había perdido un contrato millonario por sus actitudes de diva y a mi me dieran otro todavía mejor, yo digo que fueron meras coincidencias. – si nunca cambiara, es idiota, hasta para mi me resulta obvio. – entonces el día que firme hicieron una recepción en tu dojo y ahí estaba ella, no recuerdo haber bebido tanto como para no tener idea de lo que paso, es más probablemente me tome dos copas de champagne y ya, pero me sentí muy mal en la tercer copa, ella se acerco y es todo lo que recuerdo, no te vayas a enojar pero recuerdo haber despertado con ella a mi lado en un hotel, no te enojes. –junto las palmas de sus manos y las puso frente a su rostro, puse una sonrisa en mi cara, ¿enojarme? ¿yo? ¿por eso? Claro que no, mírenme todavía no destruyo mi departamento sigo sentada bebiendo mi té, e indicándole con la mano que continúe su relato al chico más imbécil del maldito mundo, al no recibir ningún golpe se incorporó y siguió hablando. - entonces la fui a dejar a su casa, porque soy un caballero, pero ya no respondía sus llamadas, por que no se como se deshacen los caballeros de las personas con las que no quieren nada, y es que después de eso me quede con la incertidumbre de no saber que ocurrió esa noche, pero estaba seguro de algo, no quería volver a sentirme de esa forma, sentí que te falle. – clavo su mirada en mi. - sentí que podía perderte, y quería reparar las cosas, quería saber que podíamos estar juntos, necesitaba conquistarte, y hacerte mía, quería que vieras que había dejado de ser un niño y que podía ser el hombre que buscabas, tuve el impulso de ir por ti, pero me dije que por algo tú te habías marchado y volverías, estaba esperándote, sin embargo ella se puso más insistente, me acosaba, me mandaba mensajes con todos nuestros conocidos, me tenia harto y cuando salió una oportunidad de venir a verte, vine, no sabia en lo que me había metido, no sabia nada de ella, hasta que la vi en el set aquella noche, y seguí tu concejo, la trate bien para apaciguar las cosas, pero ella intentaba que estuviéramos a solas, en algún momento de la noche me dijo que necesitábamos hablar, que ella estaba embarazada y que era mío, le dije que estaba loca, yo no recordaba haberla tocado nunca y me fui hastiado de ella, termine diciéndole que mi novia me esperaba para cenar y que no quería que volviera a buscarme, se fue sin decir nada, yo pensé que hasta ahí llegaría el asunto, ya venia por ti cuando la vieron en el edificio, todavía recuerdo que grito mi nombre, me grito que si no quería hablar con ella tendría que cargar con su muerte el resto de mi vida, alguien intento ir por ella, pero no la alcanzarían a tiempo y tuve que ir, no pude despegarme de ella en toda la noche estaba como loca, a la mañana siguiente cuando te vi fuera de la habitación, se me derrumbo todo, ¿Cómo iba a explicarte todo eso? Maldije mi suerte, al fin había alcanzado estar contigo y venia ella a destruirlo, estaba molesto, necesitaba tiempo para pensar, pero no lo tenia y entonces te grite, perdóname, no era contigo con quien debía descargar mi frustración, no supe que hacer y Sali, para cuando volví escuche al otro doctor hablar de ti, y supe que no tenia derecho a involucrarte en todo el fango que yo solo me cree, tú estabas aquí sola saliendo adelante y haciendo lo que más amabas y yo solo había destruido todo, no tienes idea de todas las noches que he pasado en vela recordando aquella vez en las escaleras, quise decirte tantas cosas, pero eso solo lo haría peor, debía dejarte ir, más no pude me aferre a tu recuerdo, a las tardes juntos estudiando, a las practicas, nuestro primer beso nuestro primer todo, el saber que ya nunca tendríamos una oportunidad para estar juntos me destruyo, creo que fue ahí que empecé a beber, no quería estar en casa, ella se mudo ahí y la convirtió en su casa, cargo conmigo como si se tratara de un mueble viejo que no tiras por que aun te sirve, pero que no quieres, fue la primera vez que intente separarnos, le dije que yo me seguiría haciendo cargo de los gastos, que no necesitábamos estar juntos, pero no quiso dijo que no se convertiría en una madre soltera, insistió en que nos casáramos, fue algo absurdo, pero si ya nunca podría estar contigo y estaba por tener un hijo con ella quise hacer el intento, tú sabes que yo no tuve una familia unida, y no quería lo mismo para mi hijo, me convencí de que hacia lo correcto, sin embargo por más que trate de quererla no pude, la odiaba, si ella nunca hubiera aparecido estaría contigo, nunca pude volver a tocarla, si es que alguna vez lo hice, no podía verla, nos casamos por que ella se encargo de todo, yo solo tuve que ir a firmar, y desaparecí de nuevo, no volví a Nerima hasta que nació su hijo y me aviso, corrí al hospital para conocerlo, bien podía no amar a la madre pero seguro con el niño sería diferente, pero yo creo que es por mi genética, y por eso soy tan mal padre, ¿has escuchado que en cuanto ves a tus hijos te enamoras de ellos? Es casi por instinto o eso dicen, a mi no me paso así, por más que lo veo no siento ese amor irrevocable que tanto alardean los demás con sus hijos, es lindo el niño y todo pero no lo siento mío, no siento que sea "ese pedacito de ti" que dice mi mamá se siente cuando tienes un hijo, mis padres la tratan con respeto, ella prefiere no tener que convivir con ellos, si yo no estoy en casa ella se mantiene alejada de ellos, en realidad creo que solo han visto al niño una vez, entonces volví a intentar sepárame de ella después del nacimiento del niño, y fue cuando entendí por que debes de leer antes de firmar, yo confió en tu hermana y se que con ella no necesito leer las letras chiquitas, total si me hace firmar algo es solo para sacar más dinero, me explota un poco pero nada que no resista, en cambio Kyoko se encargo de hacer las cosas bien. – tomo un respiro, todas las cosas que acaba de decirme, no sabia que pensar, Ranma ¿en que lio te metiste? Y más importante ¿me amas? ¿lo amo? ¿mando todo al carajo y me arrojo a sus brazos? si pudimos contra un dios y seguimos vivos, una estúpida modelo no podría separarnos, ¿qué podía hacer?- antes de casarnos firme unos papeles, no los leí, no supe lo que estaba firmando, resulto ser un prenupcial y la nombre mi apoderada legal, es por eso que no puedo dejarla, si nos divorciamos por mi ella se queda con todo, hasta con mi nombre. – me caí del sillón
-Pero ¿Cómo pudiste ser tan idiota?
-Oye, estaba destrozado, ya nunca podría volver a estar contigo, ya nada tenia sentido, eran solo unos papeles
-Pero Ranma, ¿tú crees que yo no te amo? No te haz dado cuenta de que te he amado desde que te conocí, probablemente nunca debí irme, no fue más que el capricho de una niña que no sabia expresarse y que encontró la salida más fácil, pero eso no significa que yo no te amara, yo tenia miedo de que tu solo estuvieras jugando conmigo, no pongas esa cara, nunca me diste mi lugar con las otras tres, si no era yo la que se defendía tú nunca hacías nada, era para que les dijeras "ella es mi prometida ustedes pueden ir a perderse", pero no, mejor ellas desistieron…
-Perdóname, tienes razón, debí ponerles un alto, supongo que ya es tarde para decirlo, pero tu siempre fuiste la única, me hacia sentir bien que otras chicas me siguieran e incluso que pelearan por mí, pero para mi tu siempre fuiste mi única prometida.
Guardamos silencio, vaya de haber hablado antes seguramente estaríamos en otra situación, Kasumi tiene razón el secreto esta en hablar.
-Ya no importa, no podemos arreglar el pasado, mejor concentrarnos en el problema del presente
-Bien, dime ¿qué necesitas?
-¿Yo? Nada, más bien tú, ¿qué podemos hacer? ¿qué quieres hacer?
-No lo sé, aun no me atrevo a hablar con tú hermana para explicarle las cosas, se supone que ella es mi representante y recibe no se que porcentaje de mis ganancias
-¿En serio no sabes nada de la administración de tu carrera?
-Oye ¿de cuándo acá me interesan los números? A mi solo me importaba llevar en alto las artes marciales y hacer que el nombre del dojo predomine por sobre los demás.
-Necesitamos que nos asesoren, yo tampoco se mucho de eso, ahora lo más importante ¿quieres divorciarte de ella o lo quieres intentar? – en cuanto solté la pregunta mi corazón se detuvo, él lo medito unos segundos que parecieron eternos, si me decía que quería intentarlo no sabría como ayudarlo sin terminar con el corazón hecho pedazos, y si me decía que prefería divorciarse ¿qué debería hacer? Obviamente no quería que se divorciara por mi pero solo tenemos una vida no era justo que se mantuviera en una relación carente de amor y siendo infeliz por el resto de su vida.
-Me voy a divorciar, debo encontrar la manera de arreglarlo, no quiero nada con ella, supongo que seré tan mal padre como lo fue el mío, un padre ausente, pero es que esa familia no la siento como mía.
En cuanto escuche su respuesta pude relajarme, si eso era lo mejor, seguramente ella encontraría a alguien más, alguien a quien si quisiera, o a quien pudiera seguir sacando dinero, maldita vieja. Y en cuanto a su hijo, no lo sé, ¿qué opinan ustedes? Seria interesante poder obtener una prueba de ADN, algo en mi instinto detectivesco me decía que había ahí una duda que debía ser resuelta. Me estire en el sillón, tantas emociones en tan poco rato me dejaron cansada.
-Tengo sueño, iré a recostarme un rato
-Claro si quieres puedo irme de vuelta al hospital a ver como siguen los otros, aun que a uno de ellos ni lo conozco y el otro es un camarógrafo con el que suelo trabajar, debería ir a verlos y ver en donde puedo hospedarme
-Espera, si quieres saber como siguen no hace fala que vayas al hospital, todas tus cosas las tengo yo, me las dieron al salir, aunque no se si tu celular sirva. – saque de mi bolso sus cosas, eran solo su cartera y celular y se las entregue, el celular se había roto y efectivamente no prendía. – Si quieres puedo llamar a unas amigas enfermeras para que nos digan sobre tus amigos
-OK
Realice la llamada, al parecer sus amigos estaban bien a uno de ellos le habían dado el alta pero se quedo con el otro que todavía necesitaba reposo, pasarían ahí la noche.
-Mira si te sientes cómodo puedes quedarte aquí, yo tengo un poco de sueño he estado muy ocupada, pero no tengo problema con que te quedes. – vi la hora, ya era tarde para comer, pero temprano para salir a cenar, tenia el tiempo suficiente para tomar una siesta. – solo dormiré un ratito. – dije bostezando. – y después podemos salir a cenar ¿qué dices?
-Si por ti esta bien que me quede por mi mejor
-Excelente, acomódate donde quieras mi casa es tu casa
Me fui a mi recamara, realmente apenas podía mantenerme en pie, me pesaban los parpados, cambié mi ropa a algo más cómodo, un pants y una sudadera enorme de esas que tanto me gustaban, saque del armario una cobija de cerditos y me recosté. Apenas cerré los ojos y empecé a soñar, éramos él y yo jóvenes con el uniforme de la preparatoria viendo hacia el rio que pasaba por mi casa, estaba yo sentada sobre el pasto con las piernas cruzadas debajo de mi y él sobre ellas como un gato, como si estuviera bajo el efecto del nekoken, yo le acariciaba la espalda y por debajo de la barbilla, en mi sueño quería cuidar de él. Me despertó un agradable aroma a curry en principio no supe si seguía soñando o ya había despertado, me costó trabajo ubicarme en mi habitación, por un momento me sentí tan tranquila como su estuviera en Nerima oliendo los guisos de mi hermana lista para bajar e irme a la escuela, entonces recordé Ranma, ¿qué estará haciendo? Sali un poco soñolienta y me acerque a la cocina.
Ahí estaba él con el mandil que solía usar yo para cocinar, sobre la estufa estaba un guiso de curry terminando de cocerse, la arrocera indicaba que había terminado el ciclo de cocción del arroz, y él estaba terminando de preparar la ensalada, me enterneció tanto verlo ahí parado cocinando que sin pensarlo lo abrace por la espalda, como me gustaba su amplia, musculosa y bien formada espalda, recargue mi frente sobre él y suspire, por un segundo quise imaginar como seria mi vida si él estuviera siempre así conmigo, yo trabajando y al volver él esperándome con la comida hecha, ¡ay no que cursi! No puedo estar imaginado esas cosas con un hombre casado. Me despegue sin ganas dándole espacio para que volteara.
-¿Qué preparas?
-La cena
-¿Cuánto tiempo me dormí?
-El suficiente para que bajara a comprar las cosas y terminara de cocinarlas
-Vaya, si que dormí
-No te preocupes, lucias cansada, y me gusta sentir que sirvo de algo, así lograste reponer energías y de recompensa una deliciosa cena
-No sabia que cocinaras
-Sabes que aprendí a hacerlo antes que tú, aparte sigo practicando, a mi nadie me cocina y no siempre puedo estar comiendo en restaurantes, por que lo que te puedo asegurar que he mejorado bastante.
En lo que él terminaba la ensalada yo empecé a sacar los platos y a acomodarlos en la mesa, mientras comíamos lo que si era una deliciosa cena, sí que había mejorado, pero no le daría el gusto de saber que seguía superando mi sazón por lo que no lo alabe demasiado, empezamos a platicar del próximo torneo al que estaba inscrito, entre la platica me dejo saber que Kyoko no sabia nada de eso por lo que sus garras no llegaron a tener acceso al control de su carrera por esa vía, ella solo tenia el control de su imagen pública, podríamos hacer algo al respecto, definitivamente debíamos hablar con Nabiki. Terminamos de cenar y juntos recogimos la mesa y lavamos los platos, la plática seguía muy animada y la continuamos en la sala, de pronto note que ya pasaba la media noche y él en menos de 10 minutos había bostezado 3 veces, pobre seguramente también estaba cansado y yo reteniéndolo.
-¿Quieres irte a acostar?
-No, no continua te estoy poniendo atención
-De eso anda, anda mañana podemos seguir, no tengo que ir a trabajar ni nada, tenia planeado ir al mercado y hacer …. Mmm nada ja, anda vamos a dormir, te preparare la recamara de Kagome, seguro debe haber por ahí un pijama de su novio, me imagino que son la misma talla
-Olvídalo no usare la ropa de otro hombre
-Bueno, ya se puedes dormir en boxers y sudadera, las mías son enormes, te daré la más grande, te vendrá bien.
Le di una sudadera negra que a mi me quedaba enorme, pero a él le vino bien, le quedaba un poco justa del pecho y la espalda por todo lo demás lucia bien. ( les diré un secreto mis sudaderas las acostumbro a comprar en el área de chicos)
-Te dije que no usaría ropa de otro hombre, esto ¿de quien es?, ¿de tu novio?. – me reclamo en un tono bastante molesto, casi arrancándose la ropa
-Jajajaja relájate es mía, al final resulta que, si soy un poco marimacha, me gustan más las sudaderas de hombres que las de mujeres, me lucen bien y son muy cómodas, esa sudadera es mía
-¡AH! Esta bien. – nos quedamos unos segundos en el marco de las puertas de las recamaras.
-Bueno, buenas noches. – me despedí y dejé por "accidente" la puerta abierta, no piensen mal, es solo que hacia tanto que no lo veía que me entusiasmaba tenerlo cerca y cerrar la puerta aun que estuviera a unos pasos de mi me hacía sentir que estaba en otro continente, no sabia si él se sentía igual, pero también dejo la puerta abierta. Aun que me acosté y cerré los ojos no podía dormir, estaba muy nerviosa, rodé en la cama un par de veces vi el reloj marcaba las 2.40 am cerré con fuerza los ojos debía dormir, no podía conciliar el sueño, me gire al otro lado de la cama y con desesperación abrí los ojos, cual fue mi sorpresa al ver a Ranma ahí parado frente a mi cama en pantalones y sudadera, cuando estuve a punto de gritar me tapo la boca.
-Shhh no grites soy yo, voy a soltarte, ¿lista? No vayas a gritar
Ahogue el grito. – pero ¿Qué haces aquí? – dije gritando en un susurro. – casi me matas del susto
-Akane es que no puedo dormir y te escuchaba dar mil vuelta y venia a ver si sigues despierta
-Si estoy despierta y con el susto que acabas de darme probablemente no vuelva a dormir jamás
-Cálmate no fue para tanto, haber hazte para allá
-¿De qué hablas? No puedes dormir en mi cama
-Anda, déjame dormir contigo
-No ¿cómo crees?, yo no soy ese tipo de mujer, no duermo con hombres casados
-Oye relájate, no tiene que pasar nada, digo somos adultos, podemos solo dormir en la misma cama sin tener que hacer algo, aparte yo tampoco soy ese tipo de hombres.
Me empecé a deslizar del otro lado para dejarle lugar. - ¿de que hablas?
-No soy el tipo de hombre que engaña a su esposa, puede que no la ame, y que no la haya tocado en todo este tiempo, es más no he tocado a nadie desde… aquella.. ultima vez… contigo, pero definitivamente si soy el hombre que sabe de respeto y lealtad
-Aja si como no, ¿quieres que te crea?
-En serio, te lo juro. – Se metió a la cama y se tapo hasta la barbilla, sacándome una carcajada en el proceso, parecía un niño. Se giro para verme a los ojos. – piénsalo, todos los hombres se creen muy hombres por estar con muchas mujeres, pero eso no lo hace nada extraordinario, es tan común como cualquier otro, en cambio el hombre que sabe valorar y querer a una sola mujer, eso si es extraordinario, pocos muy muy pocos tienen esa fuerza y valor de vivir para una sola dama.
-Vaya Ranma no sabia que pensaras así. Me dejas sin palabras
-Lo se soy estupendo
Nos reímos al unísono, me sentí alagada al escucharlo decir que no había estado con nadie más y hubiera sido estupendo no ser por que él era padre de un niño, y todos sabemos como se hacen los niños, pero aun así si era cierto que él no recordaba nada de la noche en que fue concebido y después de eso no volvió a estar con nadie… eso era raro ¿Cómo le haría entonces para…?
-O sea ¿cómo? ¿no haz vuelto a estar con nadie?
-No
-¿Con nadie?
-Con nadie
Se me escapo un bufido de risa. – No te puedo creer, entonces ¿cómo le haces para… ya sabes, sentirte mejor?
-¿De verdad quieres saberlo?
-Perdón me intriga bastante
-Pues con la mano. – abrió la palma de su mano derecha y la embarro en mi cara
-¡AY OYE!
-Jajajajaja, con la mano ni modo
- Y ¿ya?
-Si, es que… no sé cómo decirte esto, aquí voy, cada vez que intente estar con otra no podía evitar recordarte, cada centímetro de piel, cada suspiro, tus labios, tus curvas, todo de ti, y en comparación ellas no eran nada, así que nunca lo intente completamente, a veces solo me decía " hoy iré por ella, o aquella" e iba decidido a estar con otra pero las escuchaba hablar y eran decepcionantes, me acercaba lo suficiente para olerlas y si tenían un aroma similar al tuyo de inmediato me iba a otro lado y si no era como el tuyo me… no sé, no se como explicarlo simplemente creo que no puedo estar con nadie que no seas tú.
Nos quedamos en silencio, un silencio bastante incómodo.
-Te entiendo, me pasa igual, exactamente lo mismo, a veces digo que me enferme de ti y por eso no puedo estar con nadie más, eres como un virus que se instalo en mi cerebro y me bloquea los sentidos, por eso no puedo ver a otros hombres. Y debo confesarte que muchas veces desee estar con otro para olvidarte, pero por más que me esforcé nunca pude si quiera besar a otro.
El silencio incomodo regreso, sentía un par de lágrimas reuniéndose en mis ojos, nos seguíamos confesando cosas que ya no tenían sentido, bueno hubiera sido saberlas antes, pero ahora él estaba casado y yo en una relación ¡santa madre! Mi novio y yo en la cama con otro, bueno no era mi novio, novio y no estaba encamada con otro solo acostada en la misma cama con otro. ¡maldita sea la regla de lo moral! Decidí que ya era hora de dejar el tema, jale la cobija de mi lado y me gire dándole la espalda, mañana seria otro día y debía evitar hablar de estos temas, ahora solo éramos amigos y de verdad quería ayudarlo a ser feliz, nada más, seguir hablando de "esos" temas solo lograría confundirnos y hacer algo que nuestra moral no nos permitiría.
-Buenas noches Ranma
-Buenas noches Akane
Despertamos abrazados y fue la mejor manera de despertar en la vida, nadie más debe saber lo feliz que me hizo pasar la noche con él así abrazados y despertar así y vivir para siempre así, ¡sí!, ¡maldita sea! Perdón me deje llevar, pero es que tengo su rostro tan cerca de mí, puedo ver cada pestaña, la curvatura de sus labios, sus cejas perfectas, su cabello negro revuelto, sus brazos están rodeándome, imposibilitando que pueda mover los míos que están recargados en su pecho, siento una de sus manos en mi espalda esta tan caliente y la otra esta poco arriba de mi trasero, excitándome, ¡maldición, maldición! Tenemos las piernas entrelazadas, si quisiera darle un beso podría hacerlo sin necesidad de moverme lo tengo tan cerca de mí. ¿Quién la sabría? Lo hare, le daré un beso, no puedo resistirlo, júzguenme como lo que quieran, pero este será nuestro secreto, por que no importa nada, yo lo amo, lo amo, lo amo podría gritarlo a todo pulmón y que el mundo entero sepa que lo amo con toda el alma, no me importa que me digan que soy débil por volver a caer rendida a sus pies, lo cierto es que lo amo, y voy a luchar por él. Me acerque a sus labios y apenas los roce, me separe un poco esperando alguna reacción de su parte, nada, volví a intentarlo, pero esta vez humedecí un poco su labio inferior con mi lengua, sonrío y siguió dormido, hice un poco de succión a su labio al mismo tiempo que lo masajeaba con mi lengua y ahí si sentí que estaba por despertar. Me separé de él y volví a cerrar los ojos, fingiendo estar dormida, percibí que despertó y dejo un beso en mi frente, pero no hizo el intento por despertarme, seguimos abrazados.
Muy bien nuevo plan de ataque, atentos, lo ayudare a divorciarse y a recuperar lo que es suyo, no para que corra a mis brazos, por que no se trata de eso, se trata de que sea feliz, yo ya soy muy feliz y quiero que él lo sea, de esa forma si llegamos a estar juntos ya nada podrá separarnos, aparte es lo justo, esa pinche vieja arrastrada no merece nada, ok no, me calmare. Segundo paso averiguar si mis sospechas son ciertas. Paso 3 guardar en lo más profundo de mi ser el secreto de que aun lo amo y creo que hasta más que antes, ahora si siento que me gusta todo de él, esto si es estar enamorada, no le encuentro defecto alguno, pero no diré nada hasta que sea el momento adecuado, no quiero presionarlo o que se haga ideas que no son, yo de verdad solo quiero su bien, y si al conseguirlo estamos juntos estupendo, si no de verdad que solo espero que sea feliz. Ultimo paso hablar con Shinnosuke, seguro entenderá, no es como si tuviéramos la mejor de las relaciones. ¿debería prender ya mi celular? No, para que, si mis hermanas quisieran llamarme y no respondo el móvil lo harían al departamento. Estamos mejor así, sin interrupciones.
Sentí como empezaba a pasear la mano por mi espalda y a llamarme al oído, no pude evitar que se me pusiera la piel de gallina, empecé a abrir los ojos.
-Hola tú
-Hola bella durmiente, ¿quieres desayunar?
-Solo si tú haces el desayuno, si no prefiero seguir durmiendo
-Anda vamos a ver que hacemos. – me apretó en sus brazos y luego salto de la cama, directo al baño, en cambio yo gire de su lado, para descubrir que mis sabanas olían a él, probablemente no las volveré a lavar nunca más, me levante estirándome, me puse mis pantuflas y camine a la cocina, todavía sobraba comida del día anterior, podríamos terminarla en el desayuno y después salir a pasear o al mercado o algo.
-Yo lo caliento en lo que tú pones la mesa. – me dijo al oído detrás de mí.
-vale
Era como jugar a la casita, y estaba realmente feliz, ojalá esto durara para siempre. Ese mismo día debía llamar a Nabiki, teníamos que darnos prisa, no sabia cuanto tiempo tenia antes de que tuviéramos que separarnos nuevamente y menos sabia cuando lo volvería a ver o que pasaría ahora, ¿seguiríamos en contacto?, tantas cosas por hacer.
Antes de todo a disfrutar el desayuno.
