Capítulo 9:
Abro los ojos y me despierto algo desorientada, la cama es gigantesca y tengo muchísima sed. Estoy en una villa deluxe en Seychelles y mi madre duerme en la habitación de al lado, voy al baño y estoy desastrosa, el estrés de los últimos días pasa factura y tengo una cara como si llevara tres días de fiesta. Decido pegarme una ducha rápida pero ¿cómo darse una ducha rápida en una bañera hidromasaje? Imposible…
Cuando salgo del baño estoy fresca y radiante como un día de primavera. No tengo muchos planes para estas vacaciones, lo que viene siendo beber, comer, dormir, tomar el sol. Por ese orden. Si mi madre no lo impide, entre daiquiris y gin tonics espero que estos 10 días se pasen pronto y volver a la gran ciudad morena, en la medida en que mi tono casper de piel me lo permita.
Mi madre ya está despierta y tiene una lista de "cosas que hacer" en Seychelles. Pero a ver… ¿En serio puede ser mi madre este ser? Le cuento mis planes y le digo que entre ellos no está hacer zumba, pero hacer submarinismo o nadar con las tortugas puede.
En principio lo que voy a hacer es ponerme ciega con el desayuno tan increíble que nos han traído, mientras mi madre se toma su café y platito de fruta yo me zampo todo lo que puedo, a ver, voy a ingerir mucho alcohol y eso tiene que ir acompañado de una ingesta de comida considerable sino quiero acabar tirada en un centro de salud en la isla.
Cuando estoy completamente satisfecha me pongo un bikini blanco que tengo para la ocasión. Y salgo a la infinity pool que hay en la zona de baño no sin antes quedarme totalmente alucinada de las vistas que allí me encuentro. No se trata solo de que los colores azules, verdes, turquesas se desdibujen en el horizonte, se trata de la arena blanca y esa vegetación increíblemente poblada que acompaña las playas. Me prometo hacer una visita en barco a alguna cala de por aquí y no tardaré mucho en ir a la playa...
Ojalá Lexa estuviera aquí, así no tendría que ocuparme de hacer submarinismo y visitar playas, simplemente no saldría de mi villa maravillosa de lujo y la piscina que la acompaña en los 10 días que aquí estuviéramos.
Miro el móvil, no le he hecho caso desde que llegamos ayer de noche a la isla. Tengo varios mensajes pero ninguno de Lexa. Con el ceño fruncido cuento las horas y deben estar volando a Nueva York en estos momentos. Le mando un video a Octavia desde dentro de la piscina mientras el camarero me trae mi primer daiquiri, son las 10 de la mañana y esto va a acabar muy mal… ¡Me encanta!
Octavia observa el móvil mientras recogemos nuestras maletas, es tarde y llueve en Nueva York.
Mi envidia va en aumento cuando pienso en Clarke y lo bien que lo tiene que estar pasando tomando el sol con una copa en la mano. Ojalá hubiera dicho que sí, ahora mismo disfrutaría de 10 días con la preciosa rubia que tantos quebraderos de cabeza me ha dado en estos últimos 45 días.
Mes y medio y siento que la conozco muchísimo. Nunca me había sentido así con nadie. Quiero pasar todo el tiempo con ella pero a la vez me da miedo que ella se sienta agobiada, o agobiarme yo, bueno no sé. Dios, ¿por qué es tan complicado?
Nunca había tenido una relación/rollo/affaire con alguien bisexual. Y Clarke no sólo tenía abierto el campo de juego sino que jugar se le da mejor que bien. Digamos que es una seductora nata. Yo estoy un poco oxidada en ese terreno. Hace varios años que no tengo ninguna relación por decisión propia, no porque no haya tenido oportunidades… Simplemente me quedé tan vacía después de lo de Nylah que no he querido volver a sentir nada romántico por nadie. Tan sólo citas esporádicas o rollos de una noche que cada vez se hacían menos frecuentes hasta pasar imperceptiblemente a estar sola.
Se hizo tan normal y habitual que volver a este juego me había costado más que una noche sin dormir. Este juego entre las dos me da y me quita vida. Siendo sincera me encanta pero reconozco que no estoy tan habituada a fluir en una relación con alguien, me encuentro tensa, seca y hasta borde. Y no porque yo quiera comportarme así, es que tengo miedo. Miedo a volver a ilusionarme y que esa ilusión termine por destrozarme.
Pienso en escribir a Clarke pero mejor espero a llegar a casa.
-Lexa, mira esto. – Dice Octavia acercándose a mí con su móvil en la mano y una sonrisa divertida en la cara.
Lo que veo en su móvil me hace reír pero vuelvo a sentir esa sensación de envidia y remordimiento por no haber cogido las maletas y el avión a las Islas. Clarke, con un bikini precioso dejando ver su figura enseña a Octavia el complejo en el que pasaba sus vacaciones, me fijo en las vistas y son espectaculares además de la piscina, que me deja totalmente alucinada.
Seré cobarde.
Cuando llego a casa me quito la ropa y me pongo un pantalón de deporte gris y una camiseta de tirantes blanca, el outfit que toda solterona amaría. Agarro el móvil y decido escribirle a Clarke, por lo que sé aquí son las once de la noche con lo que allí debe estar amaneciendo. Ella dormirá como un angelito sería casi delito despertarla pero como dudo que dure mucho con los ojos abiertos decido enviarle un mensaje igual.
Lexa:
No te atrevas a cambiar New York por esa playa de agua cristalina, donde esté el río Manhattan que se quiten las playas paradisiacas…
Ojalá tu aquí o yo allá… Pero juntas
¿Se lo envío o no? Decido eliminar la última parte del mensaje. Siempre me pasa igual. Me lanzo y después tengo que dar como veinte pasos atrás porque me paso de frenada y no quiero sentirme tan expuesta. Mientras deshago la maleta y enciendo mi portátil para ver las últimas novedades de la empresa. Recopilo todos los documentos que hemos traído de China. El próximo evento será la presentación de la campaña y eso ya es cosa de los jefes. Pero alguien tiene que organizarlo… Respondo algunos correos y me paro en el último correo de Jasper, está gestionando la Beca "Premio Jóvenes Talentos" que ofrece J&K Company este año, él selecciona los candidatos y me quedamos que me enviaría la selección de todos y cada uno, dentro de un par de semanas me puede adelantar todas las propuestas presentadas.
Jasper ha realizado una criba pero que este año hay muchísimo talento. Quiero revisar personalmente este tema. A mí me descubrieron a través de una beca de estas y espero devolverle el favor a alguien una vez en mi vida al menos. Quid pro quo. Estoy ultimando el e-mail a Jasper y suena mi teléfono, es Clarke.
Clarke:
No cambiaría Nueva York por nada del mundo pero esto me lo está poniendo muy difícil. Voy a necesitar algún incentivo para no cambiarlo…
Miro la pantalla del móvil y me doy cuenta que estoy mordiéndome el labio y acto seguido suspiro profundamente. Tomo una bocanada de aire porque Clarke, me provoca como nadie antes. ¿Por qué consigue convertir todo en algo sexual? O seré yo que ¿todavía estoy afectada por nuestro último encuentro en su habitación en Beijín?
El ejercicio de contención y control mental y físico que allí tuve que realizar para no matar a Octavia y Raven cuando llamaron a la puerta sólo lo sé yo. Era el peor momento para cortarnos el "rollo", nunca mejor dicho… Yo no sé qué hubiera pasado, bueno, más bien si lo sé. Lo deseaba tanto…
Lexa:
Tenemos algo pendiente…
Clarke:
Tomo el próximo avión.
Vale no.
Pero no puedes hacerme eso
Lexa:
¿Hacer el qué?
Clarke:
Decirme eso… Sin esperar que haya consecuencias.
Lexa:
Cualquier "consecuencia" que venga de ti, la recibiré con ansia y gran expectación.
Pd: No te hagas la niña buena, no te pega…
Clarke:
Acabas de firmar tu sentencia, en dos días estarás cogiendo un avión a Seychelles
¿Apuestas?
Lexa:
Apuesto a que no tomo ese avión, si gano estrenamos el Jacuzzi.
Si pierdo….
Clarke:
Si pierdes… Estrenamos este (envía foto de una piscina al lado de una cabaña en la que el centro hay una cama balinesa y al fondo se ve la entrada a una suite de lujo)
Lexa:
Quiero perder.
Clarke:
Yo también.
Estos diez días se me van a hacer eternos.
6 de la mañana y estoy despierta, desvelada y cachonda como una mona. Gracias a la entrañable colaboración de Lexa. Necesito tomar el aire o voy a empezar a ser muy mala con ella. Y no quiero. Debo dosificar mi maldad o terminaré por espantarla del todo. Decido caminar por la playa, está amaneciendo y juraría que el color del cielo es en tonalidades violetas. No deja de sorprenderme y enamorarme cada vez más.
Pienso en un mensaje ingenioso pero no estoy para pensar mucho. Así que hago lo que mejor se me da… Improvisar. No hay nadie en la playa. Llevo el móvil por si a Lexa le da otro ataque y quiere enviarme mensajes guarros no vaya a ser que me pille fuera de juego. Me quito el vestido y el bikini que llevo y lo tiro en la orilla. Camino hacia el mar que increíblemente brilla como si fueran diamantes, el efecto que produce es impresionante y me meto en el agua desnuda. No pienso en las leyes de este país y que me pueden encerrar en la cárcel por nudismo. Es un complejo para recién casados. Me imagino que a alguien también se le habrá ocurrido esto…
Hago una foto de la ropa que dejo en la orilla enfocando la orilla y el horizonte donde se observa algo de cielo violeta y se la envío. No he podido resistirme pero ella ha empezado. Ha activado a la "Clarke perra…" Y al final esta termina cogiendo un avión hacia aquí. Me lo prometo internamente.
Me doy un delicioso baño y salgo corriendo para vestirme porque la luz se hace más presente y todavía no tengo los suficientes daiquiris como para que me importe un bledo que me detengan por exhibicionista.
Llego a la villa y antes de dormirme pido en recepción una botella de champagne para acompañar el desayuno. Mi locura no entiende de límites. A ver cómo consigo convencer a mi madre que se salte la dieta macrobiótica esa que hace. Duermo unas horas más y me despierto oyendo mi móvil. Es Octavia.
-¿Podrás dejarme dormir, cerda?- Contesto al teléfono. – ¡Buenos días amor! aquí es tarde, por tu tono todavía estás frustrada sexualmente, qué pena, yo no. – Responde la muy so guarra. – Efectivamente, gracias a ti y Raven, sigo frustrada sexualmente.- Le contesto con tono medio broma, medio en serio. Una risa sonora y característica de O, se oye al otro lado del teléfono. La odio tanto.
-¿Ya le has mandado mensajes guarros? ¿Alguna foto en bolas? Venga rubi, me sé tus tácticas y no pararás hasta que la veas cogiendo un avión a Seychelles. Pobre Lexa, no sabe con quién está tratando.- Me pregunta Octavia y me deja sin palabras, cómo me conoce…
-Puta.- Le digo
-Eso es que sí. Bien. Recuerda, sé sutil, cariño. Lexa parece bastante impresionable y tú lo de ser comedida no se te da bien.
-Te odio.- Le respondo.
-De nada, cari. Para eso estamos las amigas. Procurarnos el bien la una a la otra y quiero que se te quite esa cara de almeja amarga que tienes. ¡Yes we can!- Sigue con el temita.
-Mira. Tú a mí no me vacilas. O le cuento a Lincoln la vez del triplete en el ARK. – Le espeto más agresiva de lo que esperaba.
-Oh con que ¿esas tenemos eh? Pues yo le cuento a Lexa el día que te tiraste al nuevo del Starbucks en la mesa de tu despacho mientras hacías una reunión vía skype con Jaha estando el pobre en Miami.
-Dios. No me acordaba de eso.- No puedo jugar con O, puede que salga perdiendo en cuanto a descubrir fechorías.
-O la vez que salimos una tarde por Nueva York a tomar unas birras y terminamos durmiendo en una caravana en Ohio con dos chicas francesas. – Quiero que pare pero es como un martillo pilón.
-Captado. Seré sutil te lo prometo. Que no te sorprenda si en dos días me vuelvo a New York. El calentón es importante. Y ella también juega.- Contesto resignada.
- ¿Quién lo diría? Cuando vuelvas recuérdame que te cuente la noche de Lexa mientras cenabas con Bellamy.-Dice Octavia esperando mi reacción inmediata.
-Cuéntamelo ya. ¿Cómo que cuando vuelva?- Respondo rápidamente.
-No he visto mirar el reloj a nadie tantas veces, su cara cuando Murphy nos contó las intenciones de Bellamy era un poema. Se puso pálida. Luego amarilla, y después roja al ver que no le quitaba ojo. Disfruté de esa noche como un cerdo en una charca llena de bellotas.- Octavia lo cuenta entusiasmada y yo sonrío al otro lado del teléfono.
- ¿En serio? ¿Y yo pensaba que le daba asco?- Le digo
-Es más, se acercó a Lincoln y oí como le decía "No me fío de él, está en peligro, vamos a buscarla" Y Lincoln en vez de tranquilizarla la picaba más "Creo que se gustan, Clarke lo miraba con ganas… como te miraba antes a ti". Le dijo Lincoln a Lexa.
-BOOOM. No me lo creo, ¿Eso le dijo?- No puedo evitar reírme.
Lincoln es de los míos.
-Gracias O. Esto es lo que me faltaba para no volver a ser sutil con ella. Has sido de gran ayuda- Comento con aires de grandeza.
-Ten cuidado, vamos que nada de sexo por teléfono, que nos conocemos. Vas a tener que guardarte hasta el matrimonio.- Me dice con toda la sorna del mundo Octavia.
-En menos de una semana la hago gritar en medio de la selva. – Digo con conocimiento de causa.
-¿Y tu madre? ¿Qué vas a hacer con ella?- Pregunta Octavia y ahí caigo en la cuenta que debo contarle algo de esto a mi madre, no vaya a ser que se presente Lexa y la tenga que tirar al mar con las barracudas.
- Le compro un billete de vuelta, le regalo un chihuahua para que esté entretenida y espero que me perdone allá por el 2025.- Octavia y yo nos reímos a carcajadas y mi madre aparece y se tumba en la hamaca y me mira de arriba a abajo.
-Te dejo, la barracuda ha llegado.- Le digo a O, por teléfono.
Hablando con mi madre le cuento como han sido los últimos meses, entre esta información, de momento omito el tema Lexa. Voy a dejarlo hasta que tenga unas copas de más. A mi madre no le gusta que toque el tema de mi bisexualidad. No por el hecho de que me puedan gustar personas de ambos sexos, sino porque es candidata a senadora del partido republicano. Tener una hija con este historial sentimental no ayuda. Lo cual hace que me mantenga al margen, esto le causa cierto cargo de conciencia que utilizo para hacer lo que me de la real gana. Adoro a mi madre, pero no caso con su politiqueo ni nada de eso. Echo de menos a la doctora que era cuando mi padre todavía vivía… La política y la muerte de mi padre la ha vuelto más fría y realmente no parece feliz aunque estos días la encuentro espléndida.
Nos vamos a cenar las dos y llevo un ciego potente, necesito comer algo o acabo vomitando detrás de un cocotero. Mi madre va super pedo y esto es nuevo. Lo aprovecho.
-Mamá, he conocido a alguien. – Suelto.
-Cuéntame más.- Dice mientras apoya su mano en la barbilla y el codo en la mesa.
Va muy pedo, la que termina vomitando detrás del cocotero es ella.
-Es del trabajo, es una chicha y se llama Lexa. Me quitó el puesto de Directora de Proyectos y yo espero quitarle las bragas en cuanto llegue a Nueva York.
De verdad he dicho eso. En fin, miro a mi madre mientras bebo por la pajita mi último daiquiri.
-Yo también he conocido a alguien, Clarke.- Dice apesadumbrada.
-¿Qué?
- Estoy saliendo con Sinclair, mi director de campaña y bueno vivimos casi juntos desde hace dos meses. Ahora que te lo cuento me siento aliviada.
-Mamá, pero tú… ¿todavía follas? – Digo mientras una carcajada se escapa de mi boca, le contagio en mi estupidez y se comienza a reír como hace años que no la veía.
-Querrás saber que tu padre decía que se me daba muy bien.- Me dice entre risas.
-Por dios mamá… puaj. Paremos esto antes de que acabe contándote la vez que le comí la picha a la mascota del equipo de futbol en el instituto.- Mi madre me mira con cara de asombro pero no dice nada.
- Bueno háblame de Lexa, cariño.- Y allí mientras nos terminamos la copa en el chill out del Resort le cuento todo acerca de ella. Desde que nos conocimos hasta el último día en China.
-Me gusta. Quiero ir despacio con ella, mamá. Sabes que soy como un Armagedón con las relaciones y esta vez quiero hacerlo bien.- Le digo y no consigo evitar emocionarme.
-Oh cariño. Estoy segura que saldrá todo bien. Ya estoy deseando conocerla. Mira, eres igual que tu padre, cada día te pareces más a él. Tienes un corazón enorme y la lengua muy afilada, si le va la marcha como a mí, seguro que sois la una para la otra. – me dice mientras ya termina por echarse a llorar.
Para evitar montar el drama saco a mi madre a bailar y me acerco a la barra a pedir otra copa. Hay dos chicos que se acercan a hablar conmigo son una pareja gay recién casada de vacaciones y empiezo a hablar con ellos muy alegremente, bailamos y terminamos por disfrutar la noche y ver el amanecer juntos. Cage y Roan se han convertido en nuestros amigos de viaje. Hemos quedado en hacer submarinismo mañana.
Nada de alcohol.
Me acuesto en cama, la cabeza me da vueltas y solo puedo pensar en Lexa, mala señal. Estar borracha, con el móvil en la mano y tu amor a miles de kilómetros. Le envió un mensaje y me duermo.
Clarke:
Voy a cerrar los ojos y desear muy fuerte que mañana cuando me despierte estés a mi lado en la cama.
Ya queda menos… Lo prometo.
No sé qué opináis pero no me gustan los fics en los que el primer día ya venga alegría, follan y todo…
Me gusta la espera, la conquista, detenerme en cada detalle.
Espero que este os guste también. Estoy dándoles tiempo para asentar sus sentimientos y hacer que Lexa se vuelva loca. Veremos qué pasa.
Clarke es genial, o a mí me lo parece... Con esto quiero que empecéis a conocer parte de la personalidad de Lexa. Todo carisma.
Vamos allá.
Gracias por todo
LaBaronesaD en Twitter por si queréis seguirme.
Muakssssss Nenis!
