Capítulo 8: Despertar.

POV Oliver.

Lentamente comencé a abrir los ojos. No podía precisar exactamente lo que había pasado, la cabeza me dolía un tanto. Traté de doblar la pierna y sentí una leve punzada de dolor. Entonces recordé que había pasado. Como Roy me había ayudado y como Felicity...

Felicity.

Me dio un vuelco el corazón. Felicity me había ayudado... de nuevo.

Me giré hacia el costado.

Ahí estaba ella. Había movido una silla a mi lado y había caído dormida. Tenía una manta sobre los hombros y la montura de los lentes sobre el puente de la nariz.

Estaba hermosa.

Extendí mi mano hacia la suya y toqué el dorso de su mano.

En ese momento dio un respingo y abrió los ojos violentamente.

-Hey-dije, aún sin soltar su mano. No quería soltarla.

-Ow, Oliver-murmuró y se pasó la mano libre por la frente. Abrió los ojos como platos-¡Oliver! ¡Lo siento! Me dormí y se suponía que debía quedarme despierta, cuidándote... te envenenaron y Dig llegó y pudo preparar un antídoto a tiempo, si no fuera por él estarías...

-Hey, Felicity.-la interrumpí. No me gustaba que se alarmara tanto. Le presioné delicadamente la mano. Se quedó en silencio.-Estoy bien.

La miré a los ojos.

Ella me devolvió la mirada.

-Estaba preocupada.-la voz le tembló un poco.

-Lo sé, Felicity.-dije, todavía mirándola fijamente-pero ahora estoy bien, y esta vez es en serio.

Con gran esfuerzo me senté en la mesa, con las piernas colgando por el borde.

Todavía sostenía su mano entre las mías.

Ella se puso de pie y enlazamos nuestras miradas en lo que pareció ser un momento infinito y bello.

-Felicity...-susurré, como si temiera que si lo decía más fuerte rompería el momento.

Unió sus manos tras mi cuello.

POV Felicity.

No lo pensé, sólo actué, movida por los sentimientos del momento y por la certeza de que luego no me arrepentiría de lo que estaba a punto de hacer.

Lancé mis brazos hacia Oliver, y entrelacé mis manos tras su cuello, y miré dentro de sus ojos que eran grises, como una nube que anunciaba tormenta y que demasiado seguido lucían atormentados, y posé mis labios en los suyos, uniéndolos en un beso que no se parecía a ningún otro.

POV Oliver.

No lo podía creer.

Felicity me estaba besando.

Ella comenzó el beso y ahora yo se lo seguía.

Porque era lo que deseaba.

Mi Felicity.

Envolví mis manos alrededor de su cintura y la acerqué a mí.

Sus dedos jugueteaban en mi cuello.

Me sentía bien.

Era un beso apasionado y a la vez dulce y amoroso.

Un beso que hubiera sido capaz de ahuyentar las pesadillas y los malos recuerdos.

De ahuyentar la oscuridad.

Porque Felicity era mi luz.

Nos separamos un momento, respirando agitadamente.

Uní mi frente con la suya y miré sus hermosos ojos.

-Te amo, Felicity Smoak.

Apenas volvimos a rozar nuestros labios cuando oí pasos bajando las escaleras.

-Veo que ya estás mejor, Oliver-comentó Dig.

Maldije entre dientes por la interrupción y solté a Felicity, quién parecía molesta por eso.

Avancé hacia él. Roy y Daniel venían detrás.

De reojo vi como Felicity se acercaba al mesón de análisis, aún con un suave rubor tiñéndole las mejillas. Sonreí.

Me giré hacia Dig.

-Sí, ya estoy mejor. Gracias.

Asintió con la cabeza.

-Bien.-dijo y desvió su vista hacia Felicity-¿Ya tienes los resultados del análisis de la sangre de Oliver, Felicity?

Ella asintió con la cabeza. El color se había esfumado de su rostro.

Fruncí el ceño.

Daniel se acercó a ella. Apreté los labios. ¿Qué quería él con Felicity?

-¿Qué es?-le preguntó. Estaba peligrosamente cerca.

"Aléjate de ella ahora"

Me aproximé a ella y me paré a su lado, apoyé mi mano sobre su hombro.

-Dinos qué encontraste, Felicity.

Daniel nos miró, con los ojos llenos de asombro. Una satisfacción algo oscura se encendió en mi interior.

-No te va a gustar-dijo Felicity, en voz baja, mirándome.

Eso me dio la respuesta. Y no me gustó.

-Vértigo.

-Pero se pone peor.

Quité la mano de su hombro con delicadeza y se dio vuelta para mirar a los demás.

-Oliver tuvo suerte. Es una versión distinta de Vértigo, pero esta vez no está pensado como una droga, esta vez está diseñado para ser veneno, letal.

Maldición.

Alcé la mirada hacia el techo y contuve las ganas de golpear o voltear algo. Bajé la vista y miré al grupo. Todos estaban serios.

-¿Y qué conseguiste del teléfono?-pregunté a Felicity.

-Ya debo tener los resultados listos, pero aún no les echo una ojeada.-sus palabras salieron atropelladas y caminó hacia los ordenadores.

Me volví hacia Dig.

-¿Crees que sea lo suficientemente grave como para causar una matanza?-le pregunté en voz baja.

-No lo sé, Oliver.-dijo él, en el mismo volumen.-Pero sí sé que es grave.

-Y que hay que detenerlo lo más rápido posible.-añadió Roy, sumándose a la conversación.

Iba a replicar cuando Daniel habló, sonriendo.

-Quiero ayudar.

Abrí nuevamente la boca para decirle unas cuantas cosas relacionadas, por ejemplo con que aún no había terminado su entrenamiento, cuando Felicity llegó a mi lado, con su tablet en las manos.

-Tengo algo.

Le lancé una mirada de "hablamos después" a Daniel y me volví hacia Felicity.

-Dime que es una buena noticia, Felicity.

-Depende de desde qué perspectiva lo veas.

La quedé mirando, interrogante, esperando a que hablara.

Se acomodó las gafas sobre la nariz, miro la tablet y empezó a hablar.

-Bien, había un número que se repetía considerables veces en las llamadas recibidas, realizadas y perdidas. Pude rastrear el número y conseguí una ubicación, pero no un nombre.

-¿De dónde venían?

Felicity me miró.

-De un lugar, en el que si estuviéramos en los años 20's, de seguro te pasarías mucho tiempo ahí...

La seguía mirando, sin comprender. ¿De qué rayos estaba hablando?

-Estoy hablando...-continuó-... de un bar clandestino.