Love Live! No me pertenece, es de sus respectivos dueños.
Me arme de valor, mi vida en sus manos nunca había corrido peligro, si bien… aun sentía esa opresión en mi pecho, sabía que podía confiar plenamente ella. Nunca me ha fallado…
- ¿Listo para esto, Elicchi? –aquella vislumbrante sonrisa alivio mis preocupaciones- ¿si conectaste la guitarra al amplificador? Que después no quiero que te quejes de que no suena y no llega a los oídos de tu amada.
Nos encontrábamos debajo del balcón del apartamento donde residía. Yo con mi fiel guitarra y ella con unas maracas.
-Estoy algo nervioso –tomé aire, pero, aun así, le pude sonreír ampliamente- pero como es usual cuando estoy contigo, no siento temor.
-Me gusta piensas, Ayase-san –asintió suavemente y vio el balcón con esa enorme sonrisa.
La luz de la luna iluminaba su morado cabello, dándole un tono casi blanquecino. Me pareció encantador.
Ahora se preguntarán, ¿Qué hacemos allí abajo? Todo forma parte de un extraño plan de reconciliación que Nozomi había formado ese mismo día.
Ese mismo día que la había visto, y si, puede que parezca una locura de mi parte, pero no puedo desconfiar ni si quiera puedo sentirme enojado con ella como pensé que me sentiría. Es como si nada hubiera pasado entre nosotros.
Aunque, con una extraña sonrisa, ella decidió ayudarme a que Anju me perdonara por la estupidez que había cometido. El plan constaba de tres fases, debo destacar, que es un tanto extraño. Porque ni siquiera empezamos al día siguiente, no, fue el mismo día que volvimos a hablar.
Primera parte: ¡Que comience la acción, a traerle su recuerdo más preciado!
- ¿Estas seguras de que esto funcionara? –le inquirí a la pelimorada que, junto a mí, se encontraba oculta detrás de unos arbustos adentro del estudio de grabación donde A-RISE se encontraba.
-Claro que lo estoy, Elicchi –aunque murmuraba, logre distinguir esa seguridad en su voz- confirme la información con alguien muy cercano a Anju-san.
- ¿Con Tsubasa? –alce la ceja inocente, pensando en que realmente era él. Pero al ver como negó la cabeza con cierto miedo… no pude más que retorcerme en mi lugar- ¿en serio le pediste consejos a ese idiota?
- ¿Cómo quieres que resuelva el problema si tú no sabes la solución? –me miro con cierto reproche- tenía que preguntarle.
- ¿Cuándo se supone que hiciste eso? –de verdad que estaba un tanto molesto por que Nozomi tuviera que recurrir a ese pedazo de idiota para resolver mis problemas.
-Cuando te fuiste a comprar la caja –se encogió de los hombros y dirigió la mirada al frente- ahora calla, que el espectáculo va a empezar.
-De veras que a veces eres sorprendente…
-Espero que eso sea un cumplido.
Sin decirnos palabras después, enfocamos nuestras miradas hacia el frente donde hacia aparición Anju que, para mi dolor, parecía triste.
-Mira y aprende –Nozomi murmuro cerca de mi oído, lento y pausadamente, sabiendo que, en el fondo, quería correr a abrazarla.
- ¡Anju! –hubo un gorgoteo en mi estómago cuando escuche la desagradable voz de Toudo Eren a espaldas de mi novia. Él se encontraba cargando la caja que había comprado unas horas antes.
- ¿Eren? –ella se giró para verlo. Estaba un tanto sorprendida, y no la culpo, desde que comenzamos a salir, Eren dejo de hablarle con tanta frecuencia como solía hacerlo- ¿puedo ayudarte en algo?
-Eso debería preguntártelo yo a ti –ladeo la cabeza y la continúo mirando- te ves mal, ¿paso algo?
-Nada que se pueda contar –contesto sin darle mucha importancia al tema.
-Entiendo. No soy mucho de fiar, lo sé –sonrió con cierta tristeza- supongo que eso me gano por ignorarte y ser tan infantil todo este tiempo.
-Eren eso no es lo que…
-No tienes por qué negarlo –le doy puntos al tipo, estaba siendo maduro y respetuoso con la chica- me he comportado como un patán contigo y con tu… -trago saliva y hablo con cierta dificultad- con tu novio. Pero, te prometo que ya no será así, Anju.
- ¿A que debo el cambio? –pregunto confundida por esa actitud tan repentina- usualmente, eres tan terco que nada te hace cambiar de opinión.
-Ese, será un secreto que, por hoy, tendré contigo- de una sonrisa triste, cambio a una enternecida- toma, me pidieron que te entregara esto- le extendió la caja- si en algún momento necesitas de mí, no dudes en decírmelo, ¿sí?
- ¿Esto es para mí? –ante su pregunta, el asintió- ¿gracias? –contesto extrañada por esa actitud del pelimorado- ¿hay algo que me quieras decir, Eren?
-Nada que se pueda contar –le guiño el ojo y se despidió agitando la mano- te espero en el estudio tres- sin más se fue.
- ¿Qué fue todo eso? –en lo que Anju veía a su ex pareja irse, me atreví a preguntarle a la pelimorada que veía con una traviesa sonrisa la escena- Nozomi, ¿Qué tramas?
-En realidad no tramo nada –contesto con mucha naturalidad para estar murmurando- solo quería darle la oportunidad a Eren-kun de acercarse y disculparse.
- ¿Desde cuándo le das ese tipo de honoríficos a ese tarado? –no pude evitar demostrar los celos de que, sin ganarlo, ese tarado ya tenía ese honorifico.
-Han pasado muchas cosas en este tiempo, mi estimado Elicchi –me guiño el ojo y volvió a ver la escena. Ahora, Anju, abría cuidadosamente la caja marrón- ahora, mira con atención, Anju-san va a mirar la sorpresa.
Con un suave bufido, obedecí su petición y miré el cómo mi novia abría poco a poco la caja.
- ¿Una nota? –gracias a que la caja no era muy grande, sujeto la nota con la mano derecha y la caja con la izquierda- ¿es de Eli? –alzo la ceja dudosa y se dispuso a leer- "El tiempo requerirá del sol y de la luna, y en el nombre de este sentimiento, no te abandonare. Atentamente, Eli." –al terminar de leer la nota, se aventuró a en la caja, y al sacar una kokeshi, sus ojos se iluminaron cual árbol de navidad. Soltando la caja como la nota, abrazo la muñeca contra su pecho con júbilo.
En lo personal… no sabía que a Anju le gustaban esas muñecas delgadas de madera que parecen casi palos. Fue una información desconocida para mí, incluso cuando Nozomi me lo conto, me pareció extraño que ella lo supiera… aunque ahora no tanto, ya que se de quien tuvo esa información.
- ¿Eren le dijo a Eli? –la ilusionada voz de Anju solo podía competir con esa enorme sonrisa- es sorprendente que trabajaran juntos… ¡eso es emocionante!
-Es raro que ella grite… -de verdad que estaba impresionado por eso. Incluso, la joven Yuki estaba saltando con la muñeca entre sus brazos.
- ¿El poder del amor? –comento la pelimorada que, al ver su misión cumplida, comenzó a escabullirse afuera del estudio- ¿no sabías que Yuki-san es de Tohoku?
-Me comento que no era de por aquí, pero no me había dado muchos detalles –comente al momento de seguirla.
-Quiero creer que se le había olvidado comentártelo –sin mirarme, continúo escabulléndose- pero este no es momento para hablar, será mejor irnos.
- ¿A dónde?
-A preparar la próxima sorpresa. Tenemos tiempo mientras ellos ensayan –contesto con simpleza y continuo su camino.
-No sé porque siento que lo que sigue va a hacer algo extraño…
Segunda parte: ¡A comprar se ha dicho!
- ¿Enserio tengo que pagar todo esto? –pregunte preocupado por el bien de mi cartera al ver el montonal de ropa que la ojiverde amontonaba en una la mesa del probador.
-Claro que si Elicchi, a las mujeres les gusta que sus novios sean atentos y les compren ropa bonita –argumento ella al meter a la pila de ropa unos jeans marrones- así le demostraras a Anju-san el interés que tienes por ella y de que vas enserio.
-Pero si ya cumplimos un año, ¿Qué más enserio se puede ir después de eso? –me cruce de brazos tras suspirar lentamente.
-Supongo que no entiendes el corazón de una dama… -puede que lo murmurara, pero aun así logre escucharla.
-Nozomi, ¿a qué te refieres? –quise verle la cara, pero ella me evadía rápidamente en cada intento que daba- Nozomi…
-No es nada que Elicchi se deba de enterar~ -se dio la vuelta, y sonriendo como si nada pico mi nariz- solo te diré, que deberías de ser más observador.
- ¿A qué te refieres con…?
-Mejor ayúdame con estas cosas –tomo mi brazo y me jalo a la sección de blusas- necesito que me ayudes a escoger algo que vaya con los bellos ojos de Anju-san.
-Tu más que nadie debería de saber que soy pésimo escogiendo ropa… -solté un suspiro, aunque, no puedo negarle nada cuando hace esos pucheros de niña pequeña- ¿Qué hare contigo?
- ¿Seguirme la corriente para que tu novia deje de estar enojada contigo? –se encogió de los hombros y continuo su andar sujeta de mi brazo.
Esa cálida sensación de nuevo invadió mi pecho… era como en antaño; cada vez que ella me tocaba, había una explosión de emociones dentro de mí. Se siente tan acogedor, que, me es imposible retirarla, decirle que si continua, no poder evitar caer hechizado por sus ojos verdes.
- ¿Qué tanto piensas, Elicchi? –inquirió ella al verme tan callado.
-En… nada… -le conteste a duras penas- solo en la mortalidad del cangrejo –mi contestación le dio algo de risa, pues soltó una leve carcajada que contuvo al colocar su mano izquierda sobre su labio.
- y dices que soy yo la que tiene extrañas ocurrencias –contesto ella con cierta inocencia.
-Hablando de cosas raras- comencé a hablar al recordar un tema olvidado en el estudio- ¿ya me hablaras sobre esas muñecas que le gustan a Anju?
- ¿La muñeca Kokeshi? –alzo la ceja y yo asentí rápidamente para que me diera la información- ¿Qué te puedo decir? Su abuelita le hacía de esas muñecas de cuando Yuki-san era niña –comento como si nada- cuando su abuelita falleció, Yuki-san procuro atesorar y amar todas las muñecas de ese tipo. Incluso tiene una pequeña bodega donde las guarda.
- ¿Por qué no…?
No sabía cómo sentirme al escuchar esa información. Un año saliendo con Anju y no sospechaba ni en lo más mínimo sobre esa información… es una bofetada que me traía a la realidad de que en verdad soy un completo estúpido.
- ¿Te estas preguntando porque Eren-kun sabe esa información? –aunque me lo preguntaba con ese tono inocente, pude lograr distinguir su curiosidad- debería ser evidente, Elicchi.
-Sé que fueron pareja, pero aun así… -antes de que terminara de hablar, Nozomi dejo de caminar y coloco su dedo índice sobre su propio labio: una señal para silenciarme.
-No es solo eso –contesto ella con calma- Eren-kun y Yuki-san han sido amigos desde la secundaria, es normal para ellos saber los mas íntimos secretos del uno del otro- ladeo un poco la cabeza y sonrió ladinamente- ¿no es lo mismo con nosotros? Incluso tu hermana desconocía tus mayores miedos. ¿Quién más que yo misma para saber que querías hacer antes de que lo pensaras, Elicchi? –aquel tono de voz, tan cálido, nublo momentáneamente mi mente: me sentía profundamente atrapado por esos ojos esmeraldas- aun cuando tu querías deshacer muse antes de si quiera emprender el vuelo, se más que nadie que te pusiste celoso por los logros de Honoka-chan y… -pauso sus palabras. Giro un poco y su mano libre se posó sobre mi pecho- principalmente, te sentiste celoso de que ellos se divirtieran tanto al momento de cantar y bailar. Tu querías unirte, solo que no sabías como acercarte, por eso aceptaste cuando Honoka-chan te pidió enseñarles a bailar.
Trague saliva en seco. Esos ojos verdes, en verdad podían absorberte con solo una pasada.
-Al fin y al cabo –su sonrisa dolida fue lo que me saco de mi extraño trance- soy yo tu mejor amiga, ¿o no?
Carraspeé y sacudí lentamente la cabeza para volver en un 80% en si-En eso… tienes razón. Mi mejor amiga –incluso decirlo a estas alturas, de verdad dolía.
-Así que, no te enojes~ -con su actitud usual dio un paso hacia adelante y comenzamos a andar de nueva cuenta- ¡tú cartera debe de llorar esta vez, Elicchi!
- ¿Cuánto dinero crees que gano, Nozomi? –alce la ceja, en busca de una reacción arrepentida por querer que mi cartera se quede completamente vacía, pero como es de esperarse por parte de ella, ni se inmuto y mantuvo su andar animadamente- algún día me vengare, lo prometo…
-No prometas el cielo si no lo puedes tener, Elicchi~ -con aquella encantadora risita, continuamos en búsqueda de ropa para Anju.
o-o-o
Ropa tras ropa entro y voló a la mesa… no sabría decir cuanta era, pero de lo que, si estoy seguro, es que mi cartera nunca quedo tan vacía como en ese día…
Por fortuna, habíamos terminado, y solo faltaba la última parte del plan, que, parecía ser la más fácil.
- ¿Y ahora qué hacemos? –le pregunte a mi acompañante que seguía sujeta de mi brazo- ya casi anochece y Anju no llegara a casa dentro de dos horas más.
-Pues, ahora hay que hacer lo más divertido –soltó una leve risita y me miro un tanto traviesa- ¿aun tocas la guitarra?
-Sí, ¿por?
-Porque ahora es momento de desempolvarla –tiro de mi brazo y camino sin rumbo fijo- aunque primero, me gustaría pasar a comprar algo a la tienda de música.
- ¿Qué es lo que necesitas? –la mire dudoso y ella volvió a reír- ¿Nozomi?
-Unas maracas.
Y así es como estamos actualmente debajo del balcón, apunto de tocar y esperar a que resulte.
- ¿Recuerdas la canción? –pregunto Nozomi agitando suavemente sus maracas- porque si no te la sabes, te golpeare con mis súper maracas hasta que te acuerdes de ello.
-Le agradezco a los dioses si acordarme cómo va la canción. –suspire aliviado por dicho acto- ¿Qué tal si empezamos? Anju ya debe de estar a punto de asomarse por el balcón –coloque mi fiel guitarra en posición.
-Vaya que la conoces bien –un dejo de tristeza se asomó por su voz, pero inmediatamente se repuso con una traviesa sonrisa- entonces deben conocerse en otros aspectos~
- ¡N-Nozomi! –mis mejillas se incendiaron al escucharla decir eso- ¡C-contrólate, por favor!
- ¿eso debo tomarlo como un sí? –su perversa sonrisa no hizo más que avergonzarme más- eres un pervertido~ me alejo de ti por un año y ya te vuelves un precoz.
-E-es enserio… ¿podemos concentrarnos en lo que estamos haciendo?
-Pues yo estoy más que concentrada en molestarte~ Pero bien, hare lo que pides, solo por hoy –ladeo la cabeza divertida y sacudió suavemente sus maracas- empecemos a iluminar este escenario.
-B-Bien… -jalé y solté aire con el fin de relajarme. Rasgue suavemente las cuerdas de mi guitarra y comencé a tocas un suave arpegio que desee con todo mi corazón que llegara a los oídos de Anju.
La balada que tocábamos era "Wonderful tonight" de Eric Clapton. Únicamente se escuchaba el sonido de mi guitarra y las maracas de Nozomi (Casi creo que yo era el único que las escuchaba)
Mi corazón latía tan rápido que por momento pensé que se saldría de mi pecho… puede que Anju aun siguiera enojada conmigo aun después de los detalles que había tenido con ella en el transcurso de la mañana…
Pero tener a Nozomi a mi lado, sabía que todo estaría bien.
En un dos por tres, se abrió la ventana del balcón y la vi salir de él. Viendo expectante los actos que hacíamos Nozomi y yo. Toque con mayor intensidad cuando la vi, quise que mis sentimientos por ella se transmitieran correctamente.
Sin que pudiera gritarle algo, ella volvió a entrar, y antes de lo que canta un gallo, ella había salido del apartamento y con una brillante sonrisa, me abrazo con fuerza. Aplastándonos a mi guitarra y a mí.
-No puedo creer que hicieras todo esto… -murmuro con la voz entrecortara. Logre distinguir cierto dolor que se había estado guardando todo este tiempo- sí que eres un hombre con grandes sorpresas…
-Lamento sí que hice sufrir, enserio que lo lamento –la abracé con fuerza, pese a que nuestra barrera seguía siendo mi fiel guitarra- nunca quise lastimarte…
-Lo sé, eres como un cubo de hielo, todos lo sabemos –se alejó un poco de mí, y con sus cristalinos ojos, me sonrió- pero eres la persona que más quiero en este mundo.
-Lo mismo digo Anju, lo mismo digo –enternecido, besé su frente y correspondí aquella sonrisa- te juro por lo más sagrado que tengo, que jamás te hare llorar de nuevo.
-Espero que esta vez lo cumplas –sonriendo miro a mis espaldas como Nozomi se había mantenido callada- Toujo-san, intuyo que le ayudaste en esta travesía ¿o me equivoco?
Al momento de ver a la pelimorada, ella tenía una mirada perdida que al instante en el que Anju le hablo, repuso con una suave risita.
-Claro, él no podría solo –dijo confiada- Elicchi puede ser una persona tan distraída.
-Nunca he estado tan de acuerdo con alguien –mi novia le dio la razón y asintió- te agradezco el esfuerzo que has hecho por mí, por nosotros –me miro y luego vio a la ojiverde- significa mucho para mí.
-No es nada, todo sea por verlos felices –al conocerla por tanto tiempo, se perfectamente que, en parte, no decía toda la verdad- creo que es momento de retirarme, ustedes tienen cosas que platicar y yo tengo que arreglar unas cosas.
-Entendido, Nozomi, nos ve… -antes de terminar, Anju jalo mi camisa y me hizo agacharme hacia ella para que susurrara algo a mi oído- ¿estas segura de eso? –le pregunte, inseguro de su respuesta y de esa extraña propuesta. Ella asintió enérgica- si tú lo dices… -me gire a ver a Nozomi- ¿quieres salir mañana conmigo? Para ponernos al corriente del cómo han estado nuestras vidas y todo eso –quería sonar natural, pero, por dentro, era un manojo de nervios.
Lo que me había pedido Anju, por raro que parezca, es que le saliera con Nozomi en plan de amigos como agradecimiento por su trabajo el día de hoy.
La pelimorada me vio y luego vio a mi novia que asintió suavemente. No parecía creerse lo que le preguntaba. Pero al instante, sonrió alegre.
-Sera todo un placer –contesto con esa sonrisa que aún me hacía feliz- ¿Dónde quieres que nos veamos?
- ¿Te parece en el parque donde nos vimos hoy? –ella asintió complacida- ¿a las cuatro de la tarde estará bien?
-Por mí es más que perfecto. Es una cita, Elicchi–alzo la mano y la sacudió- buenas noches a los dos –sin esperar respuesta, se fue.
-Es bueno que te reconcilies con tu mejor amiga –comento Anju al ver como se iba la pelimorada- ella es buena, un tanto extraña en ratos, pero quiere que seas feliz.
-Estoy de acuerdo –sonreí tontamente ante las palabras de mi novia- le deseo lo mismo, quiero que sea feliz.
Aunque me haya ayudado a reconciliarme con Anju… fue un poco inesperado que ella apareciera de la nada. Por más que quiera mentirme a mí mismo, se, que algo no está del todo bien.
Creo que no tengo muchas excusas cuando se trata de no haber actualizado por dos semanas n_nU Pero en mi defensa, me paso de todo esta semana XD.
Así que… como premio por haber sido pacientes… ¡Les traigo dos capítulos esta vez! En unos momentos será subido el siguiente capítulo.
Contestando Reviews:
: ¿Qué te puedo decir? El ruso es… muy distraído xD, cuando escribo algo con referente a Anju… Dios me siento tan mal, me da como, no sé, me da pena porque adoro al personaje y hacerla sufrir me duele mucho TnT. Como siempre, muchas gracias por leer y dejar un review :)
Aclaraciones:
Kokeshi: son unas muñecas tradicionales japonesas, originales de la región Tohoku, al norte de Japón. Hechas a mano con madera se caracterizan por tener un tronco simple y una cabeza redondeada pintada con líneas sencillas para definir el rostro. El cuerpo tiene diseños florales y no tiene ni brazos ni piernas. La parte de abajo está marcada con la firma del artesano.
Sin más que decir: dudas, críticas o alguna cosa por favor no duden en comentarlo. Sus reviews alimentan la creatividad de cualquier escritor, así que regalen aunque sea un review a cada historia que lean en sus hermosas vidas.
Nos vemos en la siguiente actualización~ n_n
