CAPITULO NUEVE. Regreso con Equipaje.
Algunas cosas no son como uno las desea o más aún como las quiere, pues Ron había tenido que esperar otra semana para poder ver a Hermione, a la que esperaba impaciente de un momento a otro. Se encontraba en el área de llegada de trasladadores, lugar que se hallaba atiborrado de gente, al parecer muchos habían decido ir o volver de Francia el mismo día. Y sinceramente no sabía que tanto le veían a ese país, si fuera por él no se movería de Londres…Francia tenía muchos museos, se lamentó al recordar cómo había ido de allá, para acá con una emociona Hermione que hablaba y hablada sobre la historia de la ciudad, de los museos, casas y palacios que iban encontrando por el camino… tanto en el mundo mágico como en el muggle. Quizás, se dijo, si hubiera conocido el idioma se hubiera divertido más, pero las rápidas traducciones que le hacía Hermione no habían ayudado mucho, pues cada vez que su novia se comunicaba en su fluido francés el se sentía como un tonto ignorante… ¡Si el inglés era el idioma universal! ¡Por qué no lo hablaban estos franchutes! Le había reclamado en más de una ocasión, provocando que Hermione arrugara el ceño y rodara los ojos fastidiada. Y aunque su novia había intentado entusiasmar a Ron llevándolo a la Torre Eiffel (lo que ella no disfruto nada, considerando la altura a la que llegaron) para que pudiera apreciar en otra perspectiva lo hermosa que era la ciudad… no lo había conseguido… y un día después estaban de vuelta en Londres para felicidad del pelirrojo.
Volvió a levantar la mirada cuando unos cuantos zumbidos se sintieron en el aire, lo que indicaba que magos o brujas estaban llegando. Sintió que su corazón palpitaba más fuerte, sintió su estomago lleno de pequeñas mariposas que revoloteaban como locas y que sus manos comenzaban a sudar, pues frente a él estaba ella, Hermione. Estaba seguro que sus orejas estaban rojas, pues las sentía arder, pero no le dio importancia, sólo importaba la mujer que estaba frente de ella… que se movía a varios metros de él y varias personas entre medio.
Apartó a los que estaban más cerca y poco a poco fue ganado terreno, a pesar de las miradas ceñudas y los murmullos malhumorados, pero eso nada le importó, pues cuando vio que Hermione le reconocía y que su expresión cansada y descolocada cambiaba a una de felicidad y le sonreía de esa forma que sólo ella solía hacerlo y que le hacía sentir el hombre más afortunado del mundo; toda la espera y la desdicha de la semana pasada quedaron en el olvido.
- Ron- musitó muy suave, casi en un murmullo, pero para él fue suficiente, apuro el paso lo más que pudo y sin importarle que estuvieran rodeados de gente o que estorbaran, fue hacia ella y la beso, como había soñado desde esa fatídica llamada de teléfono.
A pesar que le tomó por sorpresa Hermione no demoró nada en reaccionar para responderle con el mismo fervor se abrazó a Ron, porque ella también lo necesitaba… pero sólo fue un momento, pues cuando escucho un nada disimulado carraspeo y abrió un ojo se dio cuenta que eran el centro de las miradas con renuencia se aparto lo justo de su novio para sonreírle y murmurarle con la voz ronca.
- Parece que me extrañaste.
- No sabes cuánto-Le dijo emocionado.
Hermione sonrió contenta con esa respuesta, para luego abrazarlo otra vez y susurrarle al oído un "Vámonos" y Ron ni tonto ni perezoso hizo lo que su novia le pedía, bajo la atenta mirada de los transeúntes y una en particular… una que no estaba nada contenta con lo que acababa de pasar… pero que además estaba desconcertado con lo ocurrido, pues, eso no debería haber pasado, más bien nunca había, no después que la "elegida en cuestión" tomara la poción. Theo vio alejarse a la pareja sin poder hacer nada, iban a abrazados y felices sin importarles lo que los demás pudieran pensar o los murmullos que dejaban a su paso. Observo con una mueca de desagrado que Weasley a cada dos pasos le daba besos en el pelo en la mejilla o uno suave en la boca a Hermione que los recibía llena con una sonrisa de oreja a oreja ¿Pero… qué diablos estaba pasando? ¿Ella no tendría que comportarse de forma totalmente distinta?
"No te preocupes"-Le dijo una voz susurrante- "Recuerda que ella no es como las otras…esto lo tenía previsto… Sólo hay que esperar"
Y nada más, Faruk Dorkas no explicó nada más…Theo movió su cabeza para alejar esa voz. ¡Maldito desgraciado!, pensó. ¿Por qué no le había dicho nada antes? Y ¿Hasta cuando se metería en su cabeza así sin más?, sabía que había sido culpa suya, había bajado la guardia cuando vio a Hermione con el pelirrojo, pero no volvería a pasar, se dijo.
Nunca pensó que algún día se arrepentiría del pacto que hizo con ese demonio, pero tampoco se imaginó que terminaría involucrándose en esa situación más de lo esperado. Se sentía como si de pronto hubiera caído en un remolino del cual no tuviera escapatoria, pues por donde mirara sólo veía problemas, al menos pensó con alivio… Dorkas no podía saber lo que sentía en ese momento, menos mal que había encontrado la forma de que Faruk, aunque pudiera seguir viendo todo lo que sus ojos veían cada vez que quisiera, no pudiera sentir sus emociones tan libremente también, porque de otra forma el ya estaría jodido, pues ver tan feliz a Hermione con Weasley fue como si miles cuchillos se enterraran en sus entrañas.
Suspiró botando el aire que sin darse cuenta había estado conteniendo desde que escuchó a Dorkas susurrarle en su cabeza, entonces miró a su derecha y sus ojos se encontraron con los metálicos y fríos de Draco Malfoy, que seguía con la mirada a la parejita.
-No sé por cuál de los dos tengo más lástima-Dijo entonces indicando con un movimiento de cabeza a la pareja que ya traspasaba la puerta y se perdía de su vista- Si por el pobretón, que sigue empecinado en caer más bajo de lo que ya está al involucrarse con Granger o de la sangre sucia, por estar con ese descerebrado muerto de hambre.
Theodoro Nott observó con una ceja alzada a quien fuera su amigo y compinche en Hogwarts y no pudo reprimir una sonrisa torcida. Para él la respuesta estaba bastante clara, pero por nada del mundo se lo haría saber.
- Para mí-Le indicó inclinando su cabeza y tratando que su tono de voz no tuviera ninguna emoción- Creo que los dos complementan sus defectos. Weasley jamás tendrá la inteligencia de Granger y Granger jamás tendrá la calidad de sangre necesaria que se requiere para llegar lejos en el ministerio- Aunque no sentía para nada lo último que dijo, esto pareció dejar tranquilo a Malfoy que desde un rato observaba cada una de las reacciones de Nott, intrigado al observar como había apretado los puños al presenciar el tan tierno reencuentro… Al parecer no era nada, se dijo.
Por otro lado Nott había notado que el rubio Slytherin no le había sacado la vista de encima desde que llegó un poco después que Hermione y sabía que su pregunta hecha de forma indiferente y despectiva no era más que una prueba.
- ¿Podemos irnos ya?- Le dijo entonces con voz fastidiada- Este ambiente me da dolor de cabeza.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
- ¡No te puedo creer!- Exclamó Hermione emocionada- ¿Y están juntos desde entonces?
- Sí, pero aún nadie lo sabe… así que-Ron hizo el gesto de cerrar sus labios con una cremallera- En teoría tampoco podía contártelo a ti… pero ya sabes, no hay nada que pueda ocultarte.
Hermione rió, no supo si por la cara inocentona que puso su novio o porque estaba feliz. Feliz de haber llegado, feliz porque Ron la hubiera ido a buscar y feliz porque le haya llevado a su departamento y le hiciera el amor de forma lenta y amorosa, que de alguna forma hizo que volvieran a reencontrarse y que la entrega fuera completa y mutua, además como broche de oro, le había preparado una rica cena que terminaron por comer fría en una improvisada mesa arriba de la cama.
Todo había sido perfecto, desde el momento en que vio los hermosos ojos de Ron esperando por ella en el terminal de trasladadores hasta el momento actual. Literalmente había estado flotando en una nube, pero al mismo tiempo se sentía como en casa, pues cuando Ron le había abrazado fue como si todo volviera a su orden, que las cosas eran como debían ser.
Al parecer habían servido esas dos semanas para poner algunas cosas en orden entre ellos y volver hacer la pareja que eran antes de todo el asunto Malfoy, Theodoro y demás, pensó. Aunque no se lo diría, pues conocía a Ron y aunque estaba relajado ya podía predecir cómo se pondría si se atrevía a nombrar a uno de los dos individuos… más concretamente al segundo. Así que decidió guardar silencio y disfrutar del momento.
Ahora Ron le contaba las novedades y las últimas noticias de la familia y para sorpresa suya acababa de confesarle (Eso si en secreto) la relación de George y Angelina, que según él, había sido el gestor de tan feliz unión.
- Te lo digo en serio- Le decía muy serio-Si no hubiera sido por mí y por mi estado de melancolía, -Hizo una mueca al ver que Hermione fruncía los labios, pues le había contado su conversación con su hermano… omitiendo uno que otro detalle y uno que otro nombre, pero admitiendo como se había sentido en ese momento- George jamás me hubiera confesado los sentimientos que tenía por Angelina y ella no le hubiera escuchado.
- Si tu lo dices, amor-Le dijo de forma condescendiente, aunque con una sonrisa para que no lo tomara a mal- ¿Oye y cuando piensan hacerlo público?
- No lo saben todavía, pero esperan que este presente toda la familia, así lo dicen de una y no tienen que andar repitiendo la misma historia. De seguro después que llegue Ginny y Harry.
- ¿Y cuándo llegan ellos?-Ron alzó una ceja de forma interrogante, pues no era común ese despiste de Hermione- ¡Oye!-Exclamó entonces ella haciéndose la ofendida- Con este viaje que duro más de lo deseado y todas las emociones vividas hoy…tengo escusa para andar algo perdida.- Le dijo guiñándole un ojo- Amor, aunque no lo creas yo no soy infalible- Indicó- Ya dime cuándo llegan.
- Amor tu eres todo menos infalible- le dijo sonriendo y cuando recibió un almohadazo por parte de Hermione le soltó riéndose- Pasado mañana, lo que es bueno porque necesito practicar duelos.
- Pero si quieres yo te puedo ayudar, no seré tan buena como Harry, pero se defenderme.
Ron sonrió de medio lado para luego tomarla de un brazo y acercarla hacia sí, mientras susurraba.
- Preferiría que me ayudaras en otro tipo de duelo, querida-Le dijo de forma sensual, al tiempo que corría la camisa que Hermione traía puesta hasta dejar un hombro al descubierto y darle pequeños besos.
- Ron, si sigues estirando así tu camisa…la vas a romper- Le advirtió divertida.
- Eres tu quien se empeña en colocárselas, no es mi culpa que te veas tan endiabladamente sexy y que yo sólo quiera sacártela-Ron ya se las había ingeniado para quedar sobre ella e iba abriendo uno a uno los botones.
- Bueno, si tú no te empeñaras en dejar mi ropa esparcida por toda la sala no tendría necesidad de usar tus camisas.
- ¿No has pensado alguna vez que me gusta que estés desnuda en mi casa?
- ¿De verdad?- Preguntó Hermione de forma coqueta cambiando de posición rápidamente, quedando ahora ella arriba- ¿Y qué piensas hacer ahora?
- Lo que vengo pensando durante toda esta semana-Le respondió con voz ronca- Te extrañe demasiado ¿Sabes?
Hermione sonrió y le dio un delicado beso que no pudo prolongar porque Ron la aparto amablemente para mirarla a los ojos.
- ¿Tú me extrañaste?- Preguntó entonces.
- ¡Por supuesto que te extrañe!-Contestó Hermione rápido, demasiado rápido para el gusto de Ron. Y tuvo que morderse la lengua para no dejar salir la pregunta que apenas podía contener. No había querido preguntar por Nott, Aunque Hermione le había relatado su viaje y le había contado que había estado en la rivera francesa, cuando le hizo notar su bronceado, no habían entrado en más detalles. Ni siquiera había nombrado a Nott, aunque la lengua le picaba por hacer alguna pregunta referente a ese hombre, no porque le importara él particularmente, sino para saber qué papel había jugado en la vida de su novia durante su estadía en Francia.
Hermione le acaricio su cabello y volvió a sonreírle.
- Sabes-Le dijo de forma insinuante- Me dieron ganas de darme una ducha.
Se levantó de un rápido movimiento que dejó a Ron un tanto perplejo, pero cuando le miró arqueando una ceja preguntándole que se proponía, Hermione murmuró desde el marco de la puerta del baño.
- ¿Te gustaría enjabonarme la espalda?- Preguntó entonces de una forma tan sensual que el pelirrojo ni se dio cuenta cuando ya estaba a la altura de la castaña y tomándola por la cintura la levantó para llevarla a la ducha.
0o0o0o0o0o0o0o0o0
Hermione no tenía idea donde se encontraba, pero al mismo tiempo y aunque sonara absurdo estaba segura que conocía ese lugar. Caminaba por un sendero lleno de vegetación donde se confundían las tonalidades de los verdes arboles con las pequeñas flores que adornaban todo el camino que ella pisaba. Era como si pisara una alfombra gorda y sedosa y entonces se dio cuenta que iba descalza y que sólo vestía un suave y delicado vestido de organza de color blanco, se llevo las manos al delicado vestido y pudo notar la suavidad y ligereza del mismo.
¿Qué era ese lugar?, se preguntó algo asustada.
Fue entonces que escuchó el rumor de unas voces y trató de agudizar lo más posible el oído. Provenían desde un lugar a su derecha, lo suficientemente fuertes para escuchar su murmullo, pero no lo suficiente para lograr descifrar que decían.
Volvió a mirar alrededor y de nuevo tuvo esa sensación de Déjà vu que le había acompañado durante todo el camino. Dio un paso hacía el murmullo que cada vez subía de intensidad y ahora pudo diferenciar las voces. Eran dos, una de hombre y otra de mujer… las que curiosamente le resultaban familiares, se acerco un poco más, pensando que quizás ellos le pudieran ayudar a salir de ahí o encontrar algún camino a casa… aunque ella en ese momento no recordaba donde estaba su casa, más bien no tenía ni idea que estaba haciendo ahí. Lo único que recordaba era que estaba con Ron, en la cama de él, acurrucada en su pecho justo antes de dormirse y luego había despertado en esa especie de bosque, muy parecido al bosque prohibido de Hogwarts, pero mucho menos tenebroso, pues no se imagina que en un lugar que se respiraba tanta paz y hubiera tanto colorido pudiera existir algo que pudiera hacerle daño.
Tocó una flor que colgaba de una enredadera que rodeaba el grueso tronco de un árbol y se maravilló cuando pequeñas gotas de roció que más bien parecían pequeños diamantes quedaron brillando en sus dedos. Las observó durante unos momentos, embelesada por su belleza ya que a cada movimiento que hacía en su mano, gota a gota en contacto con algún rayo de sol le brindaba un cálido resplandor y si no hubiera sido por una voz desesperada que le sacó de su ensimismamiento, podría haber estado ahí por mucho más tiempo.
- ¡Por Merlín y por todos los santos magos! ¡No te das cuenta que si no nos vamos ahora no podrás librarte nunca de él!
Notó entonces, que sin darse cuenta y por inercia e inconscientemente había hecho el camino hacía las voces y que ahora no solo las escuchaba claramente, sino que también podía notar el suave murmullo de una caída de agua, de seguro estaba llegando a un claro, pensó. Ahora sólo le separaba un arbusto de su objetivo por lo tanto se llevo una gran impresión cuando del otro lado escucho la respuesta desesperada de la mujer.
- ¿Es que no lo entiendes? ¡No podemos hacer nada! ¡Yo no puedo hacer nada!- y bajando la voz tanto que Hermione tuvo que hacer esfuerzos para escucharla agregó- No hay forma que pueda irme de su lado.
- ¿Y cómo estás aquí ahora?- Le reto de vuelta su interlocutor que aunque Hermione trataba y trataba de ponerle cara a la voz que estaba segura de conocer…esta se le escapaba como agua entre los dedos.
Así que armándose de valor dio otro paso y se acerco un poco más, tratando de ser lo más sigilosamente posible, pero no se dio cuenta que justo en su camino había una raíz expuesta de un árbol y cayó con un fuerte estrepito al suelo, quedando expuesta y a la vista de la mujer y del hombre que no podía identificar. Levantó de a poco la vista, con temor de lo que vería y la reacción de la pareja al descubrirla espiándolos, pero grande fue su sorpresa y más aún su impresión cuando notó que frente a ella estaba nada más y nada menos que…Ella.
Se quedo ahí tirada, todavía demasiado impresionada para reaccionar y esperando la reacción de la mujer cuando la viera y se reconociera en ella, pero cuando su otro yo posó la mirada hacía donde se encontraba tirada, no hizo ningún amago de reconocerla, es más ni siquiera pareció haberla visto, sino que siguió de largo y enfocó su mirada a la derecha de Hermione.
¿Qué demonios está pasando?, pensó entonces sin respiración, ¿Cómo era posible que hubieran dos Hermione en un mismo lugar? Y en el estado que se encontraba no podía hilar ni una respuesta coherente, pero de algo estaba segura… algo muy raro estaba pasando ahí sobre todo cuando desvió su mirada hacia donde miraba la mujer y se topo con una fuerte espalda, que pertenecía a un hombre alto y fuerte que tenía un hermoso cabello negro recogido en una coleta suelta que caía despreocupadamente más allá de sus hombros. Vestía una camisa blanca y un KILT, más conocida como falda de cuadros escocesa de color rojo y amarrillo. Entonces volvió a fijar la mirada en la mujer y luego de parpadear varias veces para convencerse que de verdad veía lo que creía haber visto hace unos segundos, pudo darse cuenta que aunque eran la misma mujer en sí… tenían algunas diferencias, pues la mujer que se parecía a ella… ya no estaba tan segura…de nada en realidad, vestía un vestido parecido al que ella tenía puesto, pero de una tela parecida al algodón… más pesada, además llevaba una pesada túnica sobre sus hombros, que como la falda del hombre también era a cuadros y de colores rojo y amarillo… y tenía el cabello largo, un cabello largo y castaño que aunque lo llevaba trenzado le llegaba más allá de la cintura, propiciándole un aspecto tan femenino y suave que Hermione estaba segura nunca haber tenido, incluso cuando se acercó al hombre y le abrazo por la espalda noto varios brazaletes que tintinaron entre sí, como si fueran liras entonando una canción en honor a la unión de esos dos.
- Por favor- Le estaba diciendo con voz suplicante, aunque un poco amortiguaba por la posición en que se encontraba-Entiende… no me preocupo por mi… es por ti. Sé que si se entera de lo nuestro te mataría.
- No podría hacerlo-Le respondió el hombre con rabia y convicción, tomando las manos de la mujer para acariciarlas- En una pelea justa, nunca me ganaría.
- Lo sé, pero sé también… que él no se arriesgaría, una pelea con él significa la muerte para ti… ¡Nunca sería justa!...Lo mejor es que te vayas- Le indicó entonces con voz entrecortada por la pena y se abrazo más a él.
- Nunca-El hombre se volvió de forma furiosa y precipitada y tomando la cara de la mujer entre sus manos, susurró con fervor- La única forma de que me vaya de estas tierras es que tú vengas conmigo… sino es así, mi lugar es donde tú estés y si eso significa que tengo que luchar y morir, pues que así sea.
Y sin más palabras y de la misma forma apasionada que hablo unos momentos antes, besó a la mujer que tenía entre sus brazos.
Hermione estaba paralizada, conmocionada, sorprendida y alucinada… porque ahora que el hombre se había vuelto y pudo ver su cara y el intenso y furioso fulgor de sus ojos grises, por fin había reconocido al hombre que la estaba besando-sacudió la cabeza- que estaba besando a la mujer- se corrigió- con un ardor que nunca antes había visto …Pero…que muy dentro de sí, sabía lo que se sentía ser besada así, podía sentir y casi paladear el calor de esos labios que devoraban su boca- La boca de la mujer, se dijo- con fervor…Se llevó las manos al pecho y sintió un dolor tan agudo que le impidió respirar, porque, sin poder explicarlo, sabía que iba a perder de un momento a otro al hombre que la estaba besando, pues tuvo que reconocer que sabía cómo era ser besada por Faruk Dorkas y también sabía que iba a perderlo…
Hermione abrió los ojos y se sentó de golpe en la cama, tenía la respiración agitada y su corazón latía de forma furiosa. Tragó saliva…Un sueño, pensó, mientras se pasaba una mano por su frente sudorosa. Sólo había sido un sueño…pero había sido tan real, se dijo, se llevó una mano a sus labios… y si no fuera, porque era imposible, estaba segura que podía sentir la hinchazón de estos y estaba más segura aún, que si se los miraba en un espejo tendrían esa coloración sonrojada que queda después de que eres besada.
¡Merlín!, exclamó para sí recostándose en la cama. Recordaba claramente todo el contenido del sueño, pero sobre todo las sensaciones y emociones que iba sintiendo…y no sólo las de ella, la "Hermione real"…sino que sin esfuerzo y si cerraba los ojos, volvía a percibir la emoción, la desesperación, el suplicio y temor… pero sobretodo la pasión y el amor que sentía la mujer del sueño.
¿Era ella?, se preguntó…Estaba segura, pero ¿Por qué había soñado con Dorkas? Y sobre todo ¿Qué significaba ese sueño? Sabía el significado de soñar, comprendía que era la parte inconsciente de tu conciencia que de algún modo te mostraba o dejaba salir un deseo o un impulso concreto o la manifestación de tus instintos más básicos, que estaban reprimidos en una pequeña caja de tu conciencia o lo que era lo mismo; que no fueras capaz de identificar o no quisieras llevar a cabo conscientemente, pero ¿Por qué estaba Dorkas?, volvió a preguntarse.
Está bien, se dijo, tenía que reconocer que era uno de los hombres más atractivos… o él más atractivo que había conocido en su vida y no sólo por su apariencia física, sino por ese magnetismo especial o irreal que lo rodeaba a cada paso, palabra o gesto que hacía… pero ella sólo lo había visto una vez durante la cena y luego en la firma de papeles, habían intercambiado unas cuantas palabras y nada más. Ella no recordaba nada más especial que le llevará a tener ese tipo de sueños románticos con él… Aunque… tuvo que conceder que si volvió a pensar una que otra vez en el enigmático hombre durante su estadía en Francia, pero nada comprometedor o peligroso que le llevara a tener ese tipos de sueños con él…
Grrrrrrrrrrrrrrrr…gruñó y se llevó una almohada a la cara ¡Ojala existiera un libro que explicara este tipo de situaciones!... pues ella a pesar de su inteligencia… para este tipo de cuestiones siempre llegaba a un callejón oscuro.
Pero… había sido tan real, pensó al quitarse la almohada de la cara y sopló un mechón de pelo que se había desprendido y enredado sobre su rostro. Aunque, se dijo haciendo una mueca… más bien había tenido la misma sensación que cuando uno cae dentro de un pensadero y observa los recuerdos en tercera persona, siendo nada más que un observador…pero entonces ¿Por qué tenía todavía el pecho apretado por tantas emociones vividas y casi paladear el beso que ese hombre le había dado a la Hermione del sueño? Más que un sueño, había sentido que eran recuerdos…Sus recuerdos.
Movió la cabeza de un lado a otro riéndose de su absurda idea ¿En que estaba pensando? Se preguntó rodando los ojos... Hermione, Hermione,…al parecer no te hizo bien pasar todo el fin de semana en la cama, el sofá, la mesa de la cocina de Ron, se dijo con una sonrisa de satisfacción cuando recordó todo lo vivido en esas cuarenta y ocho horas. Luego alargo el brazo a tiempo para detener el odioso sonido del despertado que alcanzo a dar sólo un triste pitido. Al parecer tanto amor le había derretido algo las neuronas, pensó levantándose de la cama y entrando en el cuarto de baño para ducharse.
Menos mal que habían tenido la buena idea de dormir cada uno en su casa esa noche o sino, capaz que no hubiese podido ir a trabajar ese día… una idea que la horrorizada, pues ya se imaginaba todo el trabajo atrasado que le esperaba.
Cuando llegó a su oficina lo primero que vio sobre su escritorio, fue una rumba enorme de documentos por revisar, tan sólo mirarlos ya se cansaba. Suspiró y se apoyó en la puerta, bueno eso le pasaba por darse un viaje que aunque era de trabajo, también había disfrutado, pues en sus momentos libres pudo volver a visitar sus museos favoritos y como le había dicho a Ron saco algo de tiempo para visitar a su tía que vivía en Cannes… y de ahí su bronceado que el pelirrojo había alabado…sobre todo las partes de su cuerpo que no estaban tan morenas.
Manos a la obra se dijo, dejó su café en la única porción de mesa que quedaba al descubierto y se sentó detrás de su escritorio dispuesta a comenzar su trabajo, esperando poder terminar antes del medio día, para ir a ver a Ron en su entrenamiento de duelo. Esta era una especie de duelo entre los estudiantes, que dejaban que los funcionarios del ministerio pudieran observar para ver cómo funcionaban y se desenvolvían los Aurores bajo presión o en este caso ante la atenta mirada de los espectadores. Y Ron le había pedido que asistiera y ella había prometido hacerlo.
Así que esperaba, como le había dicho a Susan, que nadie le molestara durante la mañana, pero cuando tomaba el primer expediente su puerta se abrió de forma violenta y escuchar una voz llena de desdén y desprecio que se dirigía a su secretaria.
- Por favor, para mi todos tienen tiempo y alguien como tú no puede detenerme…aunque quisiera.
Hermione no tuvo necesidad de levantar su vista para saber que quien había entrado a su oficina de tan mal modo no era otro que Draco Malfoy, pero lo que buscaba ahí y esa hora de la mañana, no tenía idea.
- A que debo esta tan agradable visita, Malfoy-Le preguntó sarcásticamente.
Éste sin responder, emitió un silbido desagradable al pasar su mirada por la oficina de Hermione.
- Veo que te gusta vivir en el caos-Comentó despectivamente- Bueno…- Sonrió de medio lado despreciativamente antes de agregar-… Tienes que acostumbrarte si estas dispuesta a vivir con la comadreja ¿No?.
- ¿Qué es lo que quieres Malfoy?-Le preguntó entonces Hermione ya harta de la presencia del blondo en su oficina y eso que no llevaba nada, pensó… pero al mismo tiempo divertida por el intento de molestarla con las mismas puyas que utilizaba cuando era adolescente, ¿Es que ese hombre nunca iba a crecer? Se recostó en su asiento y se le quedo mirando- Que yo sepa, mañana tenemos la reunión para el traspaso de tu finca a propiedades Dorkas. Así que no veo la necesidad de que estés aquí.
Malfoy suspiró de forma pesada y se volvió a mirarla con eso ojos tan fríos.
- ¿Qué es lo que te propones?-Le preguntó en cambio, casi siseando entre dientes. De seguro había puesto una expresión de no saber de qué iba la cosa, pensó Hermione, por lo que Malfoy se acercó lo más que pudo y apoyo sus manos sobre los documentos, arrugándolos un poco en el proceso-No te hagas la estúpida. Han demorado esta venta mucho más de lo necesario, la finca de Francia debió ser traspasada hace una semana, pero no sé qué pegas estas poniendo para retrasar todo este asunto.-Hermione abrió la boca para responder, pero el rubio se lo impidió- Ya me tienen hartos con sus plazos a largo tiempo, no tengo ni idea de lo que esperan encontrar en mis propiedades, esta situación ya es inaguantable… Y estoy seguro que tus eres la culpable de todo esto-Le escupió acercando su rostro un poco más al de la chica-… Granger- Soltó el apellido con tanto desprecio que parecía que tan sólo decirlo le provocaba asco.
- ¿De qué hablas Malfoy o tu corta estadía en Azkaban fue suficiente para que las pocas neuronas que te funcionaban se murieran?- Y sin darle tiempo a responder se levantó para encararlo- ¡Nosotros, el ministerio ni mucho menos yo estamos atrás de un maquiavélico plan para perjudicarte!, estamos siguiendo el protocolo regular y legal en estos casos y si han existido problemas, mañana te los informaré, pero te adelantó que nada tiene que ver con nosotros.
Pero al parecer el ex Slytherin no había escuchado la última parte, pues mirándola ladeadamente le preguntó arrogantemente.
- ¿Estos casos? ¿A qué tipos de casos te refieres?
Hermione suspiró cancinamente, no era posible que a ese hombre se le olvidará así de rápido su situación actual en el mundo mágico, no sabía si reír o sentir lástima por él.
- ¿Necesitas que te lo recuerde?-Le preguntó de forma condescendiente.
Pero al parecer fue suficiente porque el rubio cuadró sus hombros, sin perder ni una pisca de su arrogancia para mirarla de forma tan fría como le fue posible. Sí Hermione no conociera ese tipo de miradas desde Hogwarts, le hubiese dado algo de miedo, pero ahora sólo sintió algo de pena por su ex compañero.
- Mira, Malfoy. Tengo mucho trabajo atrasado… por ocuparme que tu situación se resuelva lo más rápido posible y ahora no tengo tiempo para tus berrinches.
Paso por delante de él, sin importarle la cara que tenía en ese momento y abrió la puerta y con la mano que tenía libre le indicó la puerta abierta.
- Así que…si no es mucha molestia… ¿Te puedes ir?- Y ni si preocupo de ser amable
Pero para sorpresa suya, este se acerco y cerró la puerta de un fuerte manotazo que retumbó varios segundos después por toda la oficina, de seguro que llamando la tención de Susan y los otros asistentes que se encontraban en sus cubículos, pero durante unos minutos no se escucho ningún murmullo ni sonido que indicará que estos estaban preocupados de su situación al estar encerrada con un ex mortifago.
- No sabes cómo te detesto Granger- Susurró, como en los viejos tiempos cuando apenas movía los labios para hablar.
- Pues lo siento por ti Malfoy, por que vas tener que verme la cara un tiempo más-Le dijo acercando su cara un poco más a la de él, para demostrarle que no le intimidaba- Y te agradecería que la próxima vez que tenga que ver las propiedades que quedan por traspasar, evites cualquier sortilegio o maldición… que si no te das cuenta, sí que entorpece mi trabajo y por lo tanto lo demora-terminó de explicarle, tal cual lo haría con un niño de cinco años- Sin contar que te meterías con un lio con el ministerio si a una de sus funcionarias le pasara…-Meditó un poco buscando la palabra adecuada- Algo…Sospechoso…en una de tus casa… ¿Lo captas, verdad?-Preguntó ladeando su cabeza tal cual lo había hecho él un momento antes.
Draco Malfoy le brindó una de esas malditas sonrisas ladeadas que apestaban a desdén antes de contestarle.
- Nos vemos mañana, Granger-Abrió la puerta, pero antes de salir se volvió hacía ella y sino fuera porque sabía que era el hijo y no el padre quien estaba ante ella, Hermione hubiera jurado que estaba frente al malogrado mortifago- Tu no te interpones en mi camino ni yo en el tuyo-La velada amenaza no le paso desapercibo a la castaña, pero no hizo ningún ademán de responder. Conocía a Malfoy y sabía que no se iría de ahí hasta no decir la última palabra-Además tienes quien te proteja ¿No?-Soltó de forma cínica- ¿Te imaginas la cara que pondría la pobre comadreja si se enterará?
Y riéndose entre diente cerró por fin la puerta a su espalda, pero esta vez de forma suave, provocando que Hermione cerrara los ojos y respirara profundamente ¡Que maldito idiota arrogante! Y ¡Qué manera de empezar el día!, pensó.
0o0o0o0o0oo0o0o0o0o
Ron miraba impaciente hacia la galería que se estaba llenando de gente, pudo reconocer a varios funcionarios, unos que trabajaban con su padre, otros con Percy y otros con Hermione…pero no la veía a ella por ningún lado. ¡Maldita sea!, exclamó para sí cuando noto que estaban cerrando la puerta y que esta se mantendría cerrada hasta que terminara el primer duelo para prevenir que cualquier hechizo suelto alcanzara a alguien fuera del área de protección., pero eso a Ron no le importaba, pues Hermione no llegaba y justa a él le tocaba el primer duelo así que si no llegaba en los próximos segundos no lo podría ver.
¡Maldita sea!-masculló entre dientes.
Suspiró derrotado cuando Gerard tomó el pomo de la puerta y comenzó a cerrarla y se volvió hacía sus compañeros que miraban igual de ansiosos hacía todos lados.
No quiso sentirse decepcionado, pero cuando Hermione prometió que haría lo posible por estar allí, le había creído, ya que sus palabras textuales habían sido.
- Ron, aunque tenga que dejar tirado el trabajo, voy a estar ahí.
Pero no había llegado, se dijo con pensar y trató de no sentirse tan decepcionado. Trató de infundirse ánimos y sonrió hacia algunos compañeros, pero sin sentirlo en realidad, así que volvió a mirar hacía las gradas de forma casual y parpadeo y volvió a mirar… por que Hermione Granger ahí estaba, saludándolo con una de sus manos, para luego sonreír y levantarle los dos pulgares para infundirle el ánimo que sólo unos instantes le era tan esquivo.
Le devolvió el saludo para luego encaminarse a la plataforma donde se llevaría a cabo el duelo. Esta era redonda pero mantenía marcados los puntos donde deberían ir en un principio los duelistas.
- ¡Weasley, Anderson!-Gritó su entrenador de duelo.
Ron dirigiendo una última mirada hacía Hermione camino hacia la plataforma. Casi se sentía como su primer partido como guardián en Hogwarts… la diferencia radicaba en que ahora, que lo viera Hermione ya no le ponía nervioso, sino que le demostraría de que estaba hecho a su chica, a fin de cuentas ella fue la gestora de todo esto.
- Guapa tu novia, Weasley, lindas piernas- Le indicó entonces el entrenador Gibbins, dirigiendo una mirada admiradora a Hermione, Ron siguió su mirada y recién se dio cuenta que Hermione no traía puesta su túnica, lo que permitían que su entrenador y todos los presentes pudieran admirar su indumentaria y por lo tanto su figura. Hermione traía puesto ese día una falda tuvo de color gris que le llegaba justo por arriba de las rodillas, lo que hacía que se subiera unos centímetros cuando estaba sentada, completaba su vestimenta con una ajustada blusa blanca manga corta y sus tacones, los benditos zapatos que ella adoraba y que le conferían como diez centímetros a su estatura…que para desgracia de él, hacía que sus piernas se vieran muchos más largas y torneadas, ósea… más apetitosas de lo que ya eran.
Y lo peor de todo era que Hermione no era consciente de su físico y de cómo de un tiempo a esta parte le miraban los hombres, pues, cuando le había dejado caer como si no quisiera la cosa…que quizás los demás magos no entendieran el tipo de ropa que ella llevaba, esta le había dicho que no había problema, que muchos magos estaban siguiendo su tendencia y que debajo de la túnica reglamentaria de cada departamento llevaban ropa muggle y que además ya se habían acostumbrado a verla a ella vestida así.
- Bueno- Continuó Gibbins dándole una palmada en la espalda- Espero que no te desconcentre muchacho.
Y sin más se puso a darle las indicaciones del duelo.
Hermione observó como su novio se ponía en posición para comenzar el duelo y no pudo reprimir un escalofrió de emoción… ¡Se veía tan guapo con su uniforme de auror!...pero lo que le hacía tan atractivo a sus ojos, no era su gallarda postura ni su impresionante físico, sino… que era suyo.
Sonrió para sí, orgullosa al presenciar en primera fila, el hombre que se había convertido Ron, dejando atrás al torpe y escuálido muchacho, que muchas veces no sabía qué hacer con sus patosas extremidades. ¿Quién iba a pensar que el larguirucho y flacucho niño que conoció muchos años atrás se iba a convertir en el hombre que tenía delante?... desde luego ella no, al menos no hasta que lo vio en sexto curso con su cuerpo tonificado por el Quidditch.
Dio un respingo cuando comenzó el duelo y los primeros hechizos se hicieron presentes en la habitación e inconscientemente se abrazo con sus brazos. Aunque estaba segura que Ron ganaría ese duelo, ver a lo que el pelirrojo se enfrentaría y el peligro que representaba para él la carrera que había elegido, la sobrecogió y sintió un frio tan intenso como si de repente en la habitación hubieran entrados unos cuantos dementores para robarles la felicidad. Sabía que era ridículo pero de todas formas levantó la mirada y movió su cabeza a ambos lados para ver si vislumbraba alguna sombra negra volando a su alrededor. Por supuesto… que no encontró nada. Volvió a mirar hacia donde se llevaba acabo el duelo, justo en el instante que un hechizo pasaba muy cerca de Ron y en ese instante una parte muy pequeña de sí, se arrepintió haber animado y hecho los arreglos para que Ron se sometiera a tan terrible peligro.
Pero, no, se dijo firmemente. No podía dejarse llevar por su egoísmo y sus miedos irracionales, además Harry llevaba mucho tiempo en el cuerpo y nada le había pasado… bueno nada fuera de lo común para un chico y luego un hombre, que estaba acostumbrado a pasar temporadas en una enfermería y luego en el hospital… pero, se dijo, tratando de tranquilizarse, por que pensar en los peligros y heridas que había sufrido Harry no le estaban sirviendo de mucho para no preocuparse…no habían sido nada grave…hasta ahora.
Pero al ver a Ron desempeñarse como duelista y darse cuenta que de verdad era muy bueno, sirvió para que se tranquilizara un poco… sólo un poco. Estaba segura que aunque pasaran años, siempre le inquietaría el trabajo que había elegido su novio. Pero sus nervios habían sido innecesarios, pensó orgullosa, al ver como Ron finiquitaba el duelo con una técnica perfecta, que nada tenía que envidiarle al gran Harry Potter.
Se sintió tan feliz y tan orgullosa, con su pecho tan hinchado que pensó que de un momento a otro explotaría de la emoción. Y se dio cuenta de algo más cuando Ron saludó exultante hacia la multitud que le aplaudía por su triunfo y pensó, que si su novio era feliz…Ella también lo sería y sin importar lo que viniera por delante, ella junto a Ron podrían superarlo.
Pero nunca podría imaginar que esa férrea determinación flaquearía más pronto que tarde y que la mirada que le transmitía tanto amor en esos momentos, cuando se volvió hacía ella y le saludó con un puño en alto celebrando su triunfo, en un futuro no muy lejano sólo le transmitirían… dolor.
Pues esa noche… luego de separarse de Ron en el caldero e irse cada uno para su casa… para reponer el pesado día con un renovador dormir… volvió a soñar y volvió a soñar con…
Faruk Dorkas.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o
Hola a todas y a todos que siguen esta historia!!!!!.... espero que no se hayan olvidado de Tras de ti....por que sé que ha pasado muchooooooooooo tiempo desde la última vez que actualice, pero como ven acá estoy!!!!!.... Deseo de todo corazón que no se decepcionen con este capitulo y que sigan los que vienen... pues como anuncie en el anterior (Sí, sé que fue hace mucho tiempo y que quizás ya se les olvido) desde acá comienza a desarrollarse la trama principal de Tras de Ti....
Espero con ansia sus comentarios para que me cuenten que tal les pareció...
Aviso: Les cuento que cambie de nombre, como notaran en mi perfil...ahora soy Leonor Dzib-Xooc (Estos son apellidos mayas que tienen un especial significado y si a alguien le interesa, puede buscarlos o preguntarme que significan) y bueno el nombre es mucho más fácil y corto, por lo que es menos difícil de escribir y de nombrar que el anterior (Ojo... también tiene su significado)...
Ya me despido... informándoles de paso que Jugando con el Amor y Cuando Tropecé Contigo, lo más probable es que tengan su actualización mañana o pasado.
Un fuerte abrazo...Leonor....
