Entrenamiento
Lily entró al gran comedor de muy mal humor, pensar que tenía que pasar un día entero con dos slytherins la sacaba de de sus casillas. Se sentó en la mesa de gryffindor con rabia y se puso a desayunar. Unos minutos después apareció su prima Lucy que llevaba una sonrisa de oreja a oreja.
-¿Te pasa algo, Lily? Te veo preocupada.- comentó sentándose a su lado.
-Tengo que pasar un día entero con el... con Lorcan y Allioth, ¿No te parece razón suficiente para estar de mal humor?- cuestionó la pelirroja, sin querer saber nada más del tema.- Por cierto, ¿Qué tal el baile? ¿Te lo pasaste bien?
-La verdad es que fue genial.- decía Lucy sin quitar su sonrisa de la cara- Al final apareció Lorcan, apareció empapado, pero apareció. Tu no estabas.
-Iba a ir, pero al final no me dio la gana, sobre todo porque estaría rodeada de adversarios y no quería verles la cara.- explicó la gryffindor.
Las dos comenzaron a desayunar cuando apareció Lysander con cara de preocupacion.
-¿Se puede saber donde te metisete anoche?- quisó saber el rubio.- No apareciste en toda la noche y esta mañana tampoco te han visto en la torre.
-Yo estaba...
-Espera un momento.- cortó Lysander, al observar la ropa que llevaba su compañera.- ¿Esa no es la ropa de Lorcan?
Lucy se sonrojó de sobremanera, y Lily no podía creer lo que escuchaba.
-¿Estuviste con Lorcan?- preguntó incrédula.
-Si, pero...
-¿Te ha tocado? Dime que no te ha tocado.- decía Lily al borde de la cólera.
-No, no hemos hecho nada ¿Vale?- dijo por fin Lucy.- Además no entiendo porque estáis tan histéricos.
-Te recuerdo que tu novio es Lorcan.
-Esa no es razón suficiente.
Lily se quedó callada y Lysander se sentó junto a las chicas.
-Dicen que ayer besaste a Lorcan.
Lucy se atragantó al decir eso.
-¿Quién lo dice?
-Todo el colegio lo sabe Lu.- contestó Lysander.- Lo hiciste delante de todo el colegio como queríasque nadie se enterara.
-Fue un impulso.
-Por suerte yo no estaba allí.- comentó Lily.- Con tan solo pensar que eres capaz de besarlo me dan ganas de vomitar, así que no se lo que pasaría si lo viera en persona.-
-No seas exagerada, además tu viste como besaba a Dominique.- dijo Lysander.
-Si, tienes razón y no entiendo como es que le gustó.
-Quereis dejar de hablar de mi novio, por favor.- pidió Lucy, un poco avergonzada.
-Hablando del rey de roma.- dijo Lysander viendo como su hermano entraba en el gran comedor junto a Destiny que parecía reirse del chico, que no parecía hacerle mucho caso.
Destiny era de las pocas personas que se atrevían ha hacer frente al rubio si sufrir apenas ningún comentario del chico. Era un año menor que el chico pero tenía una personalidad muy fuerte y, según muchos, era una persona muy valiente a pesar de estar en slytherin. Destiny se separó de Lorcan y se dirigió a la mesa de gryffindor sin importar las miradas que le enviaban la mayoría de los leones.
-He escuchado que tienes que pasar el día con el idiota de Lorcan y con Allioth.- dijo la slytherin de pelo marron hacía Lily.- Solo he venido a desearte suerte, aunque no creo que la necesites, ya sabes como es.
-Gracias, Lancaster lo tendré en cuenta.
-Tienes suerte, por lo menos vuestro capitán piensa en la coordinación.- comentó Destiny.- No es que Everet sea una mala capitana, pero Malfoy le da cien vueltas.
-Oye, no es por ofenderte ni nada por el estilo, pero si no quieres nada más, te podrías marchar, tengo que lidiar con dos slytherins detró de una hora y no quiero pasar esta hora de tranquilidad con otra slytherin.- dijo Lily muy borde.
-Esta bien, Potter, solo quería venir a saludar.- comentó Destiny, para después mirar a Lucy.- Por cierto bonito beso el de anoche, nunca había visto a Scamander paralizado. Fue bastante gracioso.
La slytherin se marchó de allí dejando a Lucy muy roja.
-Que vergüenza.
-Lucy, no te pongas así.- la tranquilizó Lysander.- Lleváis tres años saliendo y nadie os ha visto besaros, es normal que la gente hable de ello.
-No tenía que haberlo hecho.
-Pues algún día tenía que pasar,o ¿Queríais esperar a la boda?- comentó Lily, irónica.
-Puede que si.
-Ya no le des más importancia, Lu.- dijo Lysander un poco cansado de la conversación.- lo hecho hecho esta y no lo puedes cambiar.
Unos minutos después Lorcan se dirigió hacía la mesa de gryffindor junto con Alllioth.
-Muévete Potter.- ordenó, sin mirarla
-Quedamos a la 10:00 y todavía faltan treinta minutos.- se quejó la pelirroja.
-¿Sabes? Yo tampoco quiero pasar tiempo contigo, pero ahora mismo no estas haciendo nada, y perderíamos treinta minutos de valioso entrenamiento si no te mueves.- explicaba el chico observándola.- Además no se trata de pasar tiempo juntos, se trata de entrenar y ser mejores, porque dejame decirte que si tu eres mala y no mejoras, nosotros somos malos y si nosotros tres somos malos, todo el equipo es malo.
-Vaya, Scamander pensaba que tu si eras bueno.- dijo Lily, mirándolo sonriente.- ¿Desde cuando tan humilde?.
-En solitario, si que soy bueno, pero el quidditch es un deporte de equipo y el equipo es tan malo como el eslavón más débil.- decía Lorcan, con sonrisa arrogante.- has acertado, el eslvón débil eres tu.
-Que gracioso.
Lorcan observó a Lily un momento para después figarse en Lucy.
-Estas preciosa, Lu.
-Te lo de...
-No hace falta, te queda mejor a tí- cortó Lorcan, sonriente.- Además, lo mío es tuyo y lo tuyo mío ¿Verdad?
La ravenclaw asitió y Lorcan se dió la vuelta.
-Ahora vamonos Potter, quiero terminar contigo cuanto antes.
Los dos slytherins se marcharon por la puerta y Lily rodó los ojos.
-Bueno, chicos, en la cena os cuento como me ha ido.- dijo Lily levantándose para perseguir a los dos chicos.
Lily persiguió a los dos chicos hasta llegar a los jardines del colegio donde Lorcan se tumbó en la yerba sacando de su bolsillo una snitch dorada.
-Pensaba que solo los buscadores tenían la scnitch.- comentó Lily mirándolo.
-¿Quién dice que nunca he jugado como buscador?- preguntó el chico.
-¿Que vamos a...
La pelirroja no tuvo tiempo de formular toda la pregunta porque Lorcan le tiró la snitch que por poco no esquiva.
-Mal, Potter, tenías que haberla cogido.- dijo Lorcan, mientras la snitch volvía a la mano del chico.
-¿Cómo quieres que lo sepa?
-Esa es la cuestión Potter, tienes que saberlo o por lo menos deducirlo.- contestó el rubio.- de eso se trata el estar compenetrados.
El chico volvío a tirar la snitch esta vez en dirección a Allioth que la atrapó sin problemas, pero la snitch volvió enseguida a las manos de Lorcan, ya que una snitch solo puede estar en las manos de la persona que la atrapa.
-¿Lo entiendes?
- Eso es imposible.
-Supongo que es normal no entenderlo al venir del equipo de gryffindor, pero tranquila, que para eso estamos aquí.- animó Lorcan, con una sonrisa en la cara, para después mirar a Allioth.- ¿Qué crees que es lo primero que deberíamos hacer Allioth.
-Decidelo tu, no me importa lo que hagamos, con tal de terminar pronto.- dijo el moreno, sin niguna expresión alguna.
-Genial, empecemos.
Lily sonrió arrogante, aunque la verdad es que no tenía ni la más mínima idea de lo que le esperaba. Aquella tarde esos dos idiotas la agotaron hasta que no podía más: recibió una golpiza de parte de los con varias quaffle, estuvieron lo que a Lily le pareció una eternidad corriendo alrededor de todo el castillo y lo peor es que volaron en sus escobas de una manera realmente temeraria y la verdad es que los tres se chocaron por culpa de ella varias veces. Aún así lo que más le sorprendió es que aquella tarde había sido la tarde más tranquila que había tenido con Lorcan desde hacía muchos años, ya que el chico la ayudaba y le hablaba tranquilamente mientras explicaba lo que debía hacer. Al final del día Lily se dejó caer sobre el césped, agotado.
-Bueno trabajo Potter, nos vemos mañana a la misma hora.- le dijo el chico acecándose a ella.
-¿Qué?¿Mañana también?- dijo incrédula, mientras levantaba la cabeza un poco.
-¿De verdad crees que ya estas preparada?- preguntó Lorcan, sonriendo inocente.- Esto es solo el prinicipio.
Los dos slytherins se marcharon de allí y Lily no tuvo más remedio que volver al castillo, pues se estaba haciendo tarde. Después de haber guardado su escoba se dirigío hacía el gran comedor, ya que no había comido en todo el día y se moría de hambre. Por el camino se encontró a Eve Gray, una alumna de Salem con la que había hecho buenas migas.
-Hola Lily, te veo cansada.- dijo la americana.- Te he visto con dos chico corriendo.
-Si, no me lo recuerdes.
-¿Son tus compañeros?- preguntó la morena.
-Por desgracia si.- contestó Lily.
-¿Cómo que por desgracia?
-Ellos no son mis compañeros de quidditch en realidad.- explicaba la pelirroja.- De los cuatro equipos que eramos antes, hicieron nuevas pruebas para haces solo dos y me ha tocado con el peor equipo. Lo que quiero decir es que si hubiera podido elegir jamás hubiera elegido a los dos slytherins con los que estaba.
-De verdad creo que los de aquí sois muy exagerados con eso de las casas.- decía Eve, caminando a su lado.- Oye, y ¿Cómo se llama el rubio con el que estabas?
-Olvídalo, él no esta disponible.- contestó Lily, sin hacerle mucho caso.
-No es por eso, aunque la verdad es que es muy guapo.- decía la amerícana.- Bueno, la verdad es que el otro día tube un encontronazo con él. El chico no es muy amable.
-Scamander no es bueno con nadie.- comentó la pelirroja.- No deberías acercarte mucho a él, si le molestas mucho, puedes acabar mal, y creeme lo se por experiencia, porque he levantado mi varita muchas veces contra él.
-¿Has dicho Scamander?- preguntó Eve deteniendose.
-Si, ¿Por qué?
-Conozco a una Scamander, de hecho es mi mejor amiga, allí en Salem.- explicó la morena.- ¿Es casualidad o...
-Haber, ¿Su padre es el nieto de Newt Scamander?- preguntó Lily, deteniéndose e interesada por la conversación.
-Yo creo que sí, creo que un día me lo comentó.
Lily sonrió al escuchar eso.
-¿Sabes lo que significa eso?
-Qué son familia.
-Y yo pensando que solo había dos Scamanders en el mundo, vaya casualidad.- comentó Lily.- Y dime, ¿Cómo es que no ha venido?
-Ella no juega al quidditch, pero creo que vendrá a ver nuestros partidos, con la escuela.- contestó la americana.
-Y ¿Cómo se llama la nueva Scamander?
-Se llama Adalia.
-Gracias, Eve, ahora me tengo que ir.- decía mientras salía corriendo.- Después nos vemos.
La pelirroja entro corriendo al gran comedor y se dirigió a la mesa de ravenclaw donde Lysander y Lucy cenaban tranquilamente.
-Hola Lily, ¿Qué tal el entrenamiento?- preguntó Lucy, sonriendo.
-Lo hablaremos después.- contestó para después mirar a su amigo rubio.- ¿Cómo es que no sabíamos que tenías familia en Estados Unidos?
-¿Cómo te has...
-Contestame Lysander.- cortó la gryffindor.
-Viven bastante lejos como para presentarte a nuestra prima así que para que hacerlo.- explicó el rubio, quitándole importancia.- Además es la hija del primo de mi padre, así que sería mi prima segunda.
-Y ¿Cómo se llama?- quisó saber Lucy.
-Se llama Adalia, es de nuestra edad y creo que va a Salem.- contestó Lysander.- Es una chica bastane alegre y simpática, pero dime ¿Cómo te has enterado?
-Resulta que una jugadora del colegio de Salem es su mejor amiga.
-Vaya, pues espero que Lorcan no se entere.- comentó Lysander.
-¿Por que no?-preguntó Lucy, interesada.
-Adalia es en comparación con todas las personas la persona que menos le gusta estar.- dijo el rubio.-Y no lo digo porque se hayan peleado alguna vez con ella.
-Eso es extraño en Lorcan.- comentó Lily, incrédula- Normalmente, Lorcan corta esas relaciones de cuajo.
-Lo entendirías si conocieras a Adalia, ella es de las pocas personas que puede manipular a Lorcan a su antojo.- explicó Lysander.- Mi tío y mi padre siempre dicen que se parecen mucho, aunque ella sea un poco más abierta y alegre. Yo creo que ella es capaz de comprender bastante bien a Lorcan y que es por eso que Lorcan no la soporta.
-¿De verdad?- decía incrédula Lucy.- Que suerte, yo llevo toda la vida con él y a veces siento que no lo conozco.
-Ya lo se, pero en comparación a todos eres la que más le conoce, yo siento que no le conozco del todo y soy su hermano, el que vive con él.- la animaba el ravenclaw.- Además, tu bien sabes que es un poco especial.
-Me gustaría conocerla.- dijo Lily sin prestarle ningún caso a la conversación de sus amigos, pensando en lo maravilloso que sería ver a la prima de los chicos aquí.-¿por que nunca la habéis invitado?
-Bueno, la razón es simple, no querían tener problemas en casa.- contestó Lysander.
-Pero vosotros si que habéis ido allí, no me parece justo.- se quejó Lily, para después sonreir traviesa.- Me tienes que prometer que en verano la invitaréis a casa.
-Esta de broma...
-Vamos Lysander.- pidió la griffindor.
-Yo también la quiero conocer.- entró en la conversación Lucy.- sería interesante, conocer a otro miembre de la familia.
-Lo intentaré.
-Genial, aunque puede que la conozcamos antes.- dijo Lily, haciendo que sus amigos la miraran interesados.- Me han dicho que puede que viniese a ver los partidos de Salem, junto a su colegio.
-Eso será estupendo.- dijo Lynsander harto de la conversación.-Oye, y ¿Nos dirás como te ha ido el entrenamiento o...
-Pues ha sido agotador y una tortura total, pero Lorcan ha estado muy simpático conmigo así que supongo que tampoco ha estado del todo mal.- aceptó la rubia, haciendo que Lucy sonriera.
-Sabía que después de todo no sería tan malo.- dijo contenta.
-Ya,bueno, pero eso solo ha pasado, porque le interesa ganar y...
-Hay Lily, ¿por que no le das una oportunidad al chico?- preguntó Lysander.- No entiendo porque siempre le tienes que ver el lado negativo de las cosas.
-¿Qué quieres que te diga? él nunca ha hecho nada bueno por mi, desde que eramos pequeños.- se quejó la pelirroja, mientras se levantaba.- Ahora, me tengo que ir, mañana tengo que estar con esos dos otra vez, y necesito descansar, así que nos vemos mañana.
Lily se apresuró a llegar a su habitación pues estaba agotada. Cuando llegó se tubo en la cama, sin ni siquiera cambiarse y se quedó dormida.
A la mañana siguiente Lily corría hacía el gran comedor, pues ya llegaba tarde. Cogío una manzana y salió corriendo hacía los jardines del castillo. Desgraciadamente para ella, los dos slytherins ya se encontraban allí, esperándola y Lorcan parecía molesto.
-Hasta que por fín apareces, Potter, pensabamos que ya te habrías rendido.- comentó Lorcan sin mirarla.
-¿Sabes? Me he quedado dormida y esta mañana apenas podía correr de las abujetas que tengo de los de ayer así que...
Lily seguía quejandose cuando Lorcan le tiró la snitch, que la pelirroja pudo coger por los pelos.
-Deja de quejarte, Potter.- dijo el chico, cuando tuvo su snitch otra vez en la mano.- Lo de ayer solo era el calentamiento, así que mejor será que te prepares para lo de hoy.
Lorcan comenzó a caminar hacía el castillo, cuando se giró hacía ella.
-No le habrás ccontado a nadie sobre tu entrenamiento ¿Verdad?
-Solo a Lucy y Lysander.
-Genial, porque si le hubieses contado esto a los del otro equipo te...- empezó Lorcan, pero después se calló, sonriendo.- Mejor no quieras saber lo que te puede pasar.
-No te tengo miedo Scamander.
-Pues deberías, Potter, deberías.- dijo el rubio, mientra comenzaba a caminar nuevamente hacía el castillo.
La gryffindor quería preguntar a donde se dirgían pero no quería volver a escuchar la repelente voz de Lorcan. Cuando llegaron a la biblioteca, Lily se sorprendió bastante.
-¿Qué hacemos aquí?
-¿Tu para que crees que hemos venido?- dijo Lorcan, estresado- Hemos venido para entrenar, por supuesto.
Lily iba a replicar pero Lorcan comenzó a caminar dentro de la biblioteca, perseguido por los dos jóvenes. Caminaron hasta el fondo de la biblioteca, para no ser molestados por los demás. Lorcan cogío tres libros y los lanzó al aire, para después cogerlos con un poco de dificultad.
-La señora Pince me mataría si supiera esto así que estate calladita.- pidió Lorcan con una sonrisa.
-¿Qué vamos a hacer?
-Jugaremos a pases con los libros.- contestó Lorcan, y antes de que Lily replicara le tiró un libro que atrapó antes de que callese al suelo.
Estuvieron allí varias horas, ya que era bastante difícil atrapar los libros. Después cogieron un par de libros y los guardaron en la mochila para sacarlos en los jardínes y correr mientras se los tiraban. Fue bastante difícil pero al final le cogío el tranquillo. A continuación volvieron coger sus escobas y Lily temío lo peor. Cuando estuvieron en el aire Lorcan volvió a sacar uno de los libros de la biblioteca.
-No puedes hablar en serio, si se estropean nos haran pagarlos.-decía un poco preocupada.- Y estos libros con carísimos.
-Pues entonces, que no se te caigan.- le contestó Lorcan dejando caer uno de los libros.
A Lily le costó mucho atraparlo, pero cuando lo consiguió se sintió orgullosa de sí misma. Aún así recordó que Lorcan tenia otros libros en su mano y entonces cuando volvío a mirar hacía riba lo vió. Lorcan volvió a tirar otro libro y Lily tubo que acelerar nuevamente. Cuando por fín tubo todos los libros los tres jóvenes aterrizaron y Lorcan sacó una pequeña bola de cristal de su bolsillo.
-¿Sabéis lo que es esto?- preguntó le rubio, enseñandosela bien a sus compañeros.- ¿No os suena de algo?
Ante la negativa de sus dos compañeros, Lorcan suspiró.
-Eso significa que no habéis estado el suficiente tiempo en el despacho de Mcgonagall como par fijaros.- comentó el chico.
-¿Le has robado a Mcgonagall?- preguntó Allioth incrédulo.- Si se entera te matara.
-La directora y yo tenemos una extraña relación de amistad, así que yo diría que me la ha dejado prestada.- contestó Lorcan sonriendo.
-Lorcan deberías devolerla, te meteras en problemas.- opinó Lily, un poco preocupada.- Si la rompemos estaremos castigados de por vida.
-Bueno yo he cogido la bola así que con vosotros será un poco más blanda.- explicaba Lorcan.- De todas maneras, aprecio que te preocupes por mi.
-Estas como una cabra, Scamander.- replicó Lily.- ¿Qué pretendes hacer con ella?
-¿No es lógico? Jugaremos con ella.- contestó el rubio despegando otra vez.
-Pero, Lorcan es de cristal y demasiado pequeña.- decía Lily siguiendolo.- Es casi imperceptible.
-Tranquila Lily, todo saldrá bien, si fallas nosotros nos encargaremos de cogerla.- le tranquilizaba Lorcan, para después mirar a Allioth.- ¿Verdad, Allioth?
-Claro, no hay problema.
Lorcan volvió a mirar a Lily.
-De todas maneras, no creo que haya ningún problema, después de todo te hemos entrenado nosotros.
Después se pusieron en posición y Lorcan tiró la bola de cristal hacía Allioth y Allioth la tiró bastante suavemente hacía Lily, algo que produjo el enfado de Lorcan. Unas horas después y bstantes sustos de parte de Lily, por fin tenía controlada la situación. La verdad es que nunca antes había jugado con libros y con cosas delicadas, y aunque al principio lo había pasado bastante mal, al final acabo divirtiéndose. Pensó, que después de todo, estar en el equipo de Lorcan no sería tan malo.
