Hola!, lo se, hace mucho deje de actualizar pero esto del trabajo y escuela saben que es algo cansado y bueno, pero aquí esta el siguiente capitulo espero les guste n.n

Al despertar Tome no estaba en la habitación, su cama había sido recogida y solo mire su lugar vació, era extraño como a pesar del poco tiempo que había convivido con él ya me había acostumbrado tanto a su presencia, a despertar con él a mi lado o ser despertada por sus impertinencias.

Desayune y me dispuse a ir al lugar donde Tome me había llevado anteriormente para entrenar, ahí pase casi todo el día practicando como él me lo había encomendado, lleve comida así que estaba dispuesta a pasar toda la tarde en ese lugar hasta anochecer, pero en medio de la tarde unos ruidos de caballos pasaron cerca de mi, gritos de hombres y mujeres, me asome a ver a lo lejos y vi pasar una caravana de jinetes de aspecto no muy amigable, ivan a gran velocidad, algunos llevaban bolsas enormes, mujeres y ¿Narumi?, iba con uno de esos hombres y no se veía muy feliz, después otras chicas de La casa azul (así se le conocía al lugar donde Tomoe y yo nos hospedamos) ¿quiénes serian esas personas?. Venían de la aldea y por la cara de las chicas nada bueno sucedía. Después de verlos irse corrí a la aldea, había un gran alboroto, me dirigí a La casa azul a prisa, también había mucho movimiento, logre encontrar a Ami, una joven con la cual había entablado un pequeña amistad -Qué esta pasando Nekota?. Ella me miro preocupada y unas lágrimas salían de sus ojos inchados. -Fueron los hombres del feudal, han venido como cada año a saquear el pueblo. Eran aquellos que vi pasar. -¿Se llevaron a Narumi?. -Si. Ami echo a llorar, la tome entre mis brazos intentado consolarla, la lleve a mi cuarto y cuando logro calmarse me contó que el feudal del lugar, un tal Marnon, cada año enviaba a sus hombres para saquear al pueblo, supuestamente recolectaban los tributos pero también robaban lo que podían y se llevaban a mujeres de las cuales nunca se volvía a saber, se pensaba que eran vendidas o asesinadas. Algunas veces la gente se oponían a los abusos pero esos hombres eran muy violentos y aquello terminaba con bajas siempre del lado de los aldeanos, después de un tiempo la gente dejo de intentarlo y solo trataba de protegerse cada año para perder lo menos posible, guardaban las cosas de mucho valor y las doncellas se escondían, sin embargo el feudal parecía tener espías pues sabían quienes y en donde podían sacar provecho y La casa azul era por excelencia un lugar para encontrar chicas bonitas para llevarse. Todo aquello sonaba terrible, no había pensado que el pueblo pasara por ese tipo de penares y tampoco las chicas. -Tenemos que hacer algo Nekota, se llevaron a Narumi y ¿ella era tu mejor amiga no es así?. -Lo es, pero que podemos hacer. Dijo desesperada. -Tenemos que pensar en algo, siempre se puede hacer algo.

Después de pensarlo y averiguar un poco mas sobre aquel hombre supimos que en su casa se necesitaban mucamas, eso era una oportunidad muy buena para poder acercanos a su casa y averiguar desde adentro donde se encontraban las chicas, se lo plantee a Ami y aunque lo dudo mucho, al final acepto, ella realmente me sorprendía, a pesar de ser una pequeña chica temerosa y tímida se armaba de valor con tal de ayudar a sus amigas, sabia que podría contar con ella.

Después de dos días partimos a aquel lugar donde habitaba el feudal, Tomoe aun no regresaba, me preocupaba por él pero sabia que estaba bien pues su encantamiento aun estaba en mi (mi cabello y ojos seguían siendo negros), aun así no evitaba descubrirme mirando a lo lejos pensando en donde podía estar, que estaría haciendo, con quien estaría y si no estaría pasando por algún problema. Sabia que resultaba conveniente que él no estuviera pues probablemente no me habría dejado hacer eso, me divertía pensando en su cara de enojo y todo lo que me diría si me viera hacerlo, pero aquello era importante y también quería probarle que seria capaz de cuidarme y de hacer algo digno de respeto.

Salimos hacia el lugar montadas en un caballo que conseguimos, planeamos decir que eramos de algún pueblo lejano pues las mujeres del lugar nunca se ofrecerían a trabajar para ese hombre sabiendo lo que hacia, seriamos unas simples chicas inocentes en busca de trabajo.

Llegamos al lugar, y para mi sorpresa era casi un castillo, lo de ser feudal, ladrón y traficante dejaba bastante. La casa era enorme, preguntamos por el trabajo a un hombre que vimos en el gran jardín antes de llegar a la entrada de la casa,nos dirijo con el ama de llaves, ella era una joven de edad pero con un aspecto muy cuidado, se llamaba Jukiji, nos miro de arriba abajo, nos hizo muchas preguntas y nos advirtió. -Estarán encargadas de las habitaciones del señor y la señora de la casa, también de la habitación de los jóvenes Jirou y Akura así que tendrán que ser sumamente cuidadosas, respetuosas y serviciales, claro, esto una vez que pasen por la autorización del Joven Jirou.

Así que Marno no se encontraba en el lugar, ¿dónde estaría ese hombre despreciable?. Jikiji nos guio a lo que seria nuestra habitación, era un lagar pequeño con una sola ventana hacia el jardín trasero, dos camas un pequeño tocador y un ropero. -Vístanse, cuando estén listas preséntense en la cocina hay las estaré esperando, no tarden, las llevare con el joven Jirou. Lo dijo mientras serraba la puerta tras de si, aquella era una chica muy seria pero entendía que eso era posiblemente el motivo por el que ocupara ese puesto en aquella casa. - ¿Estás lista Nekota?. Dije mientras terminaba de colocarme el pequeño mandil de encaje blanco que era parte de nuestro uniforme. -A partir de aquí tenemos que ser muy fuertes, cuidadosas e inteligentes, entre mas aliados tengamos mejor así que debemos hacernos de la confianza de todos los que podamos, incluyendo a los señores e hijos de la casa, cumplir con nuestro trabajo y cuando nadie nos vigile buscar por todos lados pistas, tratemos de no estar en el día juntas pero en la noche hablaremos de nuestros avances ¿esta bien?. Nekota asintió, su rostro reflejaba miedo. -Yo también estoy nerviosa y tengo un poco de miedo pero piensa en tus amigas y aquellas chicas que están en peligro, es por ellas.

/T/

-!Que estas diciendo¡. Tome a la chica del cuello, no podía creerlo. Dejo algunos días a esa mujer y se mete en problemas -!Le dije que se quedara aquí!. -Tomoe, por fa-vor. Solté a la chica. -Ella no esta sola fue con Nekota Ami. -¡Eso no cambia nada! ¿crees que ese par de tontas podrá cuidarse en un lugar asi?. -Ellas solo quieren ayudar a las chicas que ese hombre se ha llevado y Elifh pidió que te dijéramos que, que. -Habla!. -Que te dijéramos que no intervinieras por favor, que ella te mostraría que puede hacerlo.

Esa tonta ¿me estaba dando órdenes, ¿qué quería probarme? Sus buenas intenciones la llevarían a la muerte.

Habían pasado unas semanas desde que me había ido, pase por varios pueblos siguiendo el rastro de Akura, no lo encontré pero supe que se había dirigido posiblemente al puerto de Zendo, al parecer lo había encontrado Ikuzagami y de igual forma que a mi lo había herido pero a diferencia de mi él no había podido curarse del todo de sus heridas. Consideraba ir tras él de inmediato pero la idea dejar mas tiempo a Elifh me hizo volver, ahora me encontraba con esto, esa chica en verdad estaba loca, por supuesto no la dejaría seguir con esto, de inmediato me dirigí al lugar donde había ido.

Al llegar cera del lugar la busque por su olor, estaba en el bosque, ¿qué hacia ahí?. -¿Quién te crees?!. Ella volteo asustada pero al reconocerme una sonrisa se dibujo en su rostro. -¡Tomoe!. Corrió a mi lado y me abrazo, como era costumbre no reaccione a tiempo y deje que me abrazara. -¡Quién te crees para hacer lo que se te antoje?!, te dije que te quedaras cerca sin meterte en lios, ¿acaso no entendiste?. La aleje pero ella nuevamente me abrazo. -Me alegra verte. Dijo sin prestar atención a lo que decía. -Pensé que no volverías. -Claro que volveria, no te dejaría (Nunca...), pero eso no es lo importante. Dije nuevamente alejándola de mi y tomando su rostro. -¿Qué crees que estas haciendo?. -Hemos logrado ganarnos la confianza de las personas de la casa, pronto podremos saber mucho mas, ahorita sigo buscando el lugar donde las tienes, se que aun están en su propiedad porque lo escuche la otra noche... -¿Realmente pretendes seguir en esta locura?. -Si Tomoe, creo que estoy cerca y que podemos lograrlo ¿puedes confiar en mi?. Me miro a los ojos fijamente, con esa mirada decidida que en ocasiones tenia y que la hacia ver como la guerrera mas experimentada del mundo ¿como podía decirle que no cuando miraba de esa forma?. - Esta bien, pero estaré cerca de ti así que encuentra la forma para que yo pueda entrar a esa casa también. -Esta bien, gracias Tomoe. Me beso en la mejilla.

Nuevamente mis planes tendrían que cambiar pero si eso era necesario para que ella estuviera a salvo sin dudar lo haría.

/E/

Fue tranquilizante ver a Tomoe, los días sin él habían sido difíciles, estaba decidida en lo que estaba haciendo pero aun así no podía evitar siempre, en algún momento del día, pensar en él y desear que estuviese a mi lado.

Esos días habían sido muy interesantes, primero conocí a Jirou el hijo mayor de Marno, la primera vez que lo vi y el me vio fue bastante inquietante, su mirada era fría y desconfiada, un hombre serio de edad no muy avanzada pero bastante formal, si no lo hubiera sabido habría pensado que él era el hombre de aquella casa. Después me fui enterando que en efecto, él llevaba el control de toda la casa y muchos de los negocios de su padre, a pesar de su corta edad era un hombre muy inteligente y los negocios siempre habían sido su fuerte, su padre lo había dejado a cargo de la mayoría de sus negocios en la region.. Jirou me entrevisto nuevamente y me cuestiono aun mas que la ama de llaves, me puso un poco nerviosa tantas preguntas pero tuve que ser hábil para mantener la misma historia que habia contado a Jukiji, trate de apegarme en gran medida a mi verdadera vida para después no confundirme. -Jikiji, desde mañana las Señoritas Elifh y Nekota trabajaran con nosotros, la señorita Elifh estará a cargo de mi y de mi hermano, la Srta Nekota de mi padre y de mi madre. -Por supuesto.

-No pense que realmente se quedarian. Dijo Jukiji mientras me dirigía a las habitaciones de Jirou y Kurama. -¿Por que?. Dije interesada. -Solo una idea miá, espero que duren. Eso ultimo fue bastante extraño pero no dije más. Yukiji nos enseño todo lo que teníamos que hacer en la casa y como debíamos hacerlo. -El joven Jirou es muy ordenado, todo debe estar en su lugar listo para que el pueda utilizarlo, su ropa debe estar impecable. Sus hábitos son bastante predecibles así que no creo que pueda ser gran problema pero debes ser muy pulcra en todo lo que te encargue y seguir al pie de la letra lo que te solicite. La habitación de Jorou era grande pero simple, no tenia muchos muebles ni estaba muy iluminada, en efecto, todo en orden casi milimétrico. -Kurama al contrario que su hermano es bastante impredecible así que deberás estar muy atenta a cuando el venga y te necesite, siempre debes estar para él. Sus hábitos al igual que él son impredecible así que solo se atenta y entiende que y como quiere las cosas, nunca le digas que no a lo que te pide, haz todo por complacerle a cada uno de sus caprichos ¿entendiste?. Tal vez este segundo hermano se podría volver un dolor de cabeza a decir por la descripción mencionada. La habitación del tal Kurama era mucho más grande que la de Jirou, mucho mas iluminada, parecía la habitación de una estrella musical, sillones, alfombras y alberca personal. Seria complicado pero a pesar de todo debía encontrar la forma de que después de todo eso pudiera trabajar en el verdadero motivo por el que llegue ahí.

-Buenos días joven Jirou. Abri las cortinas, a penas el sol estaba saliendo pero él día debía de estar listo desde muy temprano. -Que pasa joven. Dije, se había volteado hacia la ventana y me estaba mirando fijamente. -No es nada. Dijo y se levanto, estaba en ropa interior así que debí voltear hacia otro lado aunque no pude evitar ver su bien formado cuerpo n/n llevaba ya algunos días y estaba aun acostumbrándome a todo eso.

-Su baño esta listo. Dije, y le entregue las toallas. El las tomo y entro al cuarto de baño, mientras yo baje a la cocina por su desayuno. - Que es eso. Dijo, estaba en toalla mientras con sus manos se secaba el cabello. -Es sopa de miso blanco, arroz cocido, salmón a la parrilla, encurtidos, tortilla, un estofado de algas y una sunomono. -¿No te dijeron que es lo que yo desayuno?. -Si pero considero que no es adecuado el menú que normalmente desayuna, es la comida mas importante y si no se alimenta correctamente no podrá estar bien para todas las labores que tiene en el día, es una persona importante así que debe conservarse bien, joven. -Tu, te tomaste la libertad de alterar mi menú. Tal vez había cometido un error al tomarme tanta libertad pero en verdad su desayuno a base de te y algunos aperitivos no eran lo adecuado para un hombre como él, nuevamente los hábitos de mi madre se hacían presentes en mi -Solo por hoy joven Jirou si no le agrada mañana preparare lo habitual, le pido lo pruebe, yo hice la mayoría y estoy segura que le gustara. Me miro con desconfianza y en silencio. -Prueba cada uno de los platillos. -¿Que?. -Hazlo. -De acuerdo. ¿Acaso temía que lo envenenaran? probé cada uno, entonces el se sentó y comió. -Mañana quiero que traigas doble ración de lo que hagas, desayunaras conmigo. -Pero joven Jirou. -No es cuestionable. Cerro la puerta tras de si. Era un hombre extraño pero algo me decía que era muy distinto a su padre a su padre también había tenido la mala suerte de tratarlo.

-Apresurate, el señor ha llegado y debemos atenderlos. Marno había llegado por la tarde noche y estaba en una reunión "importante". - He visto la insolencia con la que tratas al joven Jirou y te advierto que con el señor no sera igual, mantén tu distancia y limitate a responder lo que te dice y hacer lo que te pide, entendiste?. -Si.

-Buenas noches señor. Yukiji hizo una referencia y yo la imite. -¿Buenas noches Jukiyi, como esta todo por aquí?. -Excelente señor, como siempre, el joven Jirou realiza un buen trabajo. -Eso espero. Levante mi vista y pude identificar de inmediato a ese hombre de aspecto robusto y tosco, con una barba larga y ojos mezquinos, me miro de arriba a abajo y en algún momento su mirada paso de ser meramente contemplativa a lasciva lo cual no solo me incomodo, fue sumamente molesto tener enfrente a ese hombre culpable de muchas desgracias y no poder atravesarlo con una espada en ese instante. -Y usted quien es. Me extendió su mano con un intento de formalidad. -Es la nueva mucama de la casa, ella y otra jovencita estarán a cargo de las habitaciones principales. -Espero de la miá. A su insistencia tuve que extender también mi mano y ser muy fuerte para que mis gestos no reflejaran la repulsión que su contacto que ocasionaba. -En realidad me hago cargo de la habitación del joven Jirou y Kurama, señor. Creo que sonó más triunfal de lo que premedite, el hombre levanto su ceja y soltó mi mano. -Eso tiene solución. Y cual es tu nombre?. -Elifh.

-No deberías dejar la ventana abierta, algún hombre peligroso podría entrar. La voz tras de mi me asusto pero poco después pude identificar quien era. -No me preocupa mientras tu estés cerca. -No deberías confiarte demasiado, ese hombre peligroso podría ser yo. Se acerco amenazante hasta quedar a pocos centímetros de mi, hacia ya un tiempo que no lo hacia, me recordaba que estaba ahí cuidándome, una sonrisa salio de mi boca, me aparte de él. -tengo noticias, Jukiji me dijo que necesitan un chófer pues uno de los anteriores se enfermo, ¿que te parece?. -Me parece que es humillante que un demonio como yo tenga ahora que ser el chófer de unos humanos repugnantes. -Y por eso te lo agradezco tanto Tomoe, esto es importante para mi y me estas apoyando sin importar nada, gracias en verdad. Le tome ambas manos, las acerque a mi boca y les di un profundo beso.

Esto es todo por hoy, prometo esforzarme por terminar el siguiente capitulo, ya tengo en mente que sera, les adelanto que tendremos la aparición de Kurama, veremos a Tomoe de traje como un guapo chófer y un acercamiento mas con Elifh, poco a poco ya estamos cerca de su primer beso lo prometo.

Saludos! n.n