Baka onii-chan!

Por Katou Yuu

ADVERTENCIAS: yaoi, yullen, algo de perversión, entonces esto es M? o se queda así?

DISCLAIMER: D. Gray –man no me pertenece, es propiedad de Katsura Hoshino.


El resto de la tarde transcurrió sin problemas, limpiaron, se dieron los respectivos baños evitando mirarse mutuamente cuando se vestían en la habitación y finalmente durmieron. Kanda se levantó temprano, como siempre y ayudó a Tiedoll en la cocina.

-Puedes llamar a Allen? quiero decirles algo a los dos.

Kanda llamó a gritos a Allen pero el viejo lo reprendió y lo hizo subir a buscarlo. Incluso a él le parecía raro que no estuviera ya en la cocina devorando el omelette.

Lo movió de un lado a otro pero sólo consiguió quejidos. Con malicia, lo destapó y jaló de modo que quedó boca arriba. Entonces lo vio, la destacable erección matutina de Allen. El calor lo había hecho dormir en bóxers y por la abertura que tenía, se dejaba ver la punta del miembro.

-¡ MOYASHI! - dijo Kanda en tono molesto aunque estaba más que avergonzado de ver eso, los colores se le subieron.

-¡¿Qué?! - gritó Allen lanzándole la almohada e incorporándose.

- Tiedoll te llama - y salió.

Allen se dio cuenta de su erección. Kanda la había visto.

Ambos pensaron en la vez que Neah lo tenía expuesto. Allen quiso morir de la vergüenza. Avergonzado se tapó rápidamente su entrepierna.

- Kanda idiota ¿qué estás viendo?! - grito con los colores en rostro lanzándole una almohada en la cara. Se la quito de mala gana con una evidente expresión de molestia.

- Solo veo a un Moyashi que tiene un "problemita".

- ¡No mires! - grito poniéndose más rojo aun.

- Entonces ve al baño a solucionarlo - dijo para tratar de salir de la habitación.

Allen encerró en el baño viendo que su problema no desaparecía, con mucha pena tuvo que solucionarlo por su cuenta, se sentía un poco extraño de hacerlo era como si recordara como Neah le tocaba, su mano se había quedado paralizada, ante siquiera intentarlo. Entonces tendría que recurrir a una ducha fría, suspiro desganado.

Hacia ya media hora que él había mandado el Moyashi al baño, incluso su desayuno se enfrió, Tiedoll le vio preocupado preguntándose si Allen estaría bien, como si fuera una maldición le envío a investigar, después de todo debía cuidar de su "hermanito" Ese maldito Moyashi, subió las escaleras encontrándose con la puerta del baño y tocando con fuerza.

-¡¿Cuánto tiempo piensas quedarte allí Moyashi?! -

No hubo respuesta, escuchó el sonido de la regadera pero evidentemente el agua caía al suelo, el Moyashi solo estaba gastando el agua ¿o qué? Por instinto trato de girar la manilla percatándose de que no tenia seguro así que aprovecho a entrar.

La cortina tapaba la ducha, pudo ver la poca ropa que cargaba el albino a un lado y algo preocupado se fue acercando a la ducha, si el Moyashi no le había respondido y ni siquiera dicho algo era que algo le habría pasado, quizás se había resbalado con el jabón, quizás no estaba fuera de toda posibilidad, con la preocupación a flor de piel se acerco a la ducha corriendo la cortina. Sólo se encontró al Moyashi de rodillas con finas lágrimas saliendo de su rostro y su erección aun en pie.

Tiedoll llamó a Kanda nuevamente, salió del baño para explicar que el Moyashi aun no terminaba de bañarse. Su viejo el explicó que después del trabajo, Cross pasaría por él para cenar y probablemente pasarían la noche fuera. Kanda se despidió, su padre salía antes que ellos para viajar hasta su trabajo que quedaba a hora y media de casa.

Kanda volvió al baño, Allen se dio cuenta de la vergüenza que le había evitado pero ahora estaba encogido en una esquina con las manos en la entrepierna.

- Levántate - pidió Kanda tomando la toalla para cubrirlo.

- No... vete.

- No veré nada - dijo haciendo la cara hacia un lado Allen se levantó y tomó la toalla, se envolvió y salió hacia la habitación frustrado por no poder terminar. Lo había hecho muchas veces, no era tonto, pero esta vez era imposible sacarse de la mente a Neah. Desde esa noche, mientras veía de reojo como se cambiaba Kanda, la erección iba y venía y no podía terminar, estaba incómodo, le dolía. Tomo algo de ropa y comenzó a vestirse. Kanda entró y lo miró.

- Déjame en paz - dijo tapándose con las sábanas.

Kanda se sentó a su lado y besó su mejilla.

-Desde anoche lo intentas, yo también.

Allen se quedó de piedra, Kanda apartó la tela que lo cubría, se subió a la cama y se sentó tras él, pasó sus manos hacia adelante.

- Déjame ayudarte un poco.


Notas: ¿Finalmente Kanda y Allen tendrán su momento especial?, descúbranlo en el siguiente capitulo wajajajaja. Bueno, espero que les haya gustado el capitulo, aun sigo mal de mi dedo y no puedo escribir bien por lo que la niña que se lleva mi libreta me hizo el favor de transcribir el capitulo, así que va con todo mi amor y esfuerzo en espíritu. Otra cosa avisando ya nos vamos acercando al final de este emocionante fic, a lo sumo le doy 1-2 capítulos más.

Muchos besos y abrazos para todos.