Capítulo 9
Una sucia jugada
Emmett POV
Después de ese momento en el que casi pierdo la cordura y termino haciendo mía a Rosalie. La consentí en todo. Era su cumpleaños y se merecía eso y mucho más. En todo el día su celular no dejaba de sonar con mensajes y llamadas de felicitaciones. Y en la televisión no se hablaba de otra cosa. La llamaron Jasper, sus nanas Eloise, Astrid y hasta Salomón para felicitarla. También la llamo su mejor amiga Bella. Tenían mucho que no charlaban.
Todo estaba bien. Ella estaba feliz y eso era suficiente para que yo también lo fuera. Hasta que ella recibió una llamada, que en lo absoluto fue de mi agrado.
Rosalie POV
Había recibido todo el día mensajes de Giovanni que por su puesto ignoraba. El colmo fue cuando me llamo y decidí terminar con esta situación.
-Rosalie, por favor no me cuelgues!- Rogó.
-5 minutos Giovanni, estoy ocupada- Contesté.
-Aun estas con el idiota del estacionamiento?- Preguntó casi gritando.
-En primera, él no es ningún idiota. Es mucho más hombre de lo que tu serás en tu vida. En segundo, no me grites. Y en tercera, si así fuera que te importa?- Le contesté del mismo modo.
-Ese imbécil te hará mucho daño Rose, que no lo ves?, solo quiere jugar contigo!..- Giovanni en verdad me sacaba de quicio.
-Él no es así, no tienes ni idea!- Dije mirando a Emmett que me miraba atento. Caminó hasta mí y paso sus brazos por mi cintura, le pare de puntillas y le di un corto beso en los labios.
-Mira Giovanni, sé que me dices eso porque te preocupo y te agradezco el interés. De verdad, pero… Emmett ahora ya es parte de mi vida..- Dije sin despegar mi mirada de la suya, el me beso y sonrió sobre mis labios.
-Ese idiota me las va a pagar!. Te ha embrujado no te das cuenta?, escucha Rose. No sé cómo ni cuándo, pero ese maldito mal nacido me las va a pagar muy caro!- Colgó.
Cerré el teléfono. Giovanni nunca fue una persona violenta, siempre trataba de huir de los problemas y peleas como le fuera posible. Físicamente Emmett era mucho más fuerte. Pero aun así no podía dejar de pensar en la amenazas de Giovanni. Decidí ignorar la llamada de Giovanni, tenía cosas mucho más importantes que hacer como devorarme los labios de mi novio.
El preguntó qué quería hacer?. Dijo que haríamos lo que yo quisiera o iríamos a donde yo pidiera. Pero para mí el único lugar donde quería estar era entre sus brazos, si salíamos a algún lado seguramente nos seguirían y no lo disfrutaría en absoluto.
El pareció muy conforme con mi decisión.
Pasamos todo el día abrazados y dándonos besos y caricias suaves y tiernas. También hablamos mucho sobre nosotros. Le conté un poco más de mí. Le dije que había tenido tres novios anteriormente pero que jamás me había enamorado como lo estaba de él. Y que ninguno me causaba lo que él con solo mirarme. Al final del día Emmett me invitó a cenar a un restaurante hermoso y privado.
Giovanni POV
Ese maldito bastardo me las iba a pagar una por una y donde más le doliera. Me quiso las esperanzas de tener algún tipo de relación con Rosalie, tenía que buscar la manera de hacerle pagar todo. Fueron varios años al lado de Rosalie y ella me cambio por un idiota que conoció apenas hace meses.
Hice lo único que mi cabeza pudo razonar en ese instante, me puse mi chaqueta y saque mi celular. Marque los números correctos y espere que contestaran de la otra línea.
-Compañía Hale, buenas tardes?- Me atendió la secretaria.
-Buenas tardes, se encuentra el señor Anthony Hale?- Pregunté.
-Quien lo busca?- Solicitó la secretaria.
-Giovanni Bustamante, representante de su hija Rosalie- Contesté.
-Un momento por favor- Pidió la señorita.
Puso una tonta musiquita mientras me dejaba en espera, estaba muy nervioso, corrí a la barra donde estaba la licorería y me serví un whisky mientras la esperaba.
-Bueno?- Contestó una voz muy masculina.
-Señor, Anthony Hale?- Pregunté pasando un trago.
-Sí, que se le ofrece?- Pidió secamente.
-Bueno soy el represen…-
-Si ya lo sé!, representante de Rosalie, puedes ir al punto muchacho?, Tengo mucho trabajo- Exigió.
Me sorprendió mucho. Siempre pensé que Rosalie exageraba al decir que a sus padres no les importaba nada más que sus trabajos y el dinero, pero al contestarme de aquella manera supe que era verdad. Les importaba más el dinero, incluso más que sus propios hijos. Eso a lo mejor me beneficiaria mucho.
-Bueno no pretendo quitarle su tiempo señor, pero... Creí que le interesaría saber algo sobre su hija- Empecé, sabía de sobra que ellos cuidaban como el mismísimo dinero el apellido Hale.
-Digo, es normal ahora que Rose es toda una mujer y que quiera vivir junto a un hombre- No podía si quiera pronunciar el nombre del idiota ese.
-Un hombre?, Rosalie vive con un hombre?- Gritó furioso.
-Creí que lo sabía señor, ella ya tiene viviendo con él más de un mes!- Le di más información. Escuche como el padre de Rosalie le gritaba a su secretaria que ubicara a su esposa y la trajera de inmediato.
-Con quien esta ella?- Preguntó volviendo a la conversación. Trague saliva, el solo hecho de decir su nombre hacia que mi mente vagara, e imaginaba a Rose entre sus brazos.
-Emmett señor, Emmett Cullen..- Dije tomando otro trago de mi whisky.
-El motociclista?- Gritó furioso. Su enojo era tanto que escuche como golpeaba con su puño el posible escritorio frente a él.
-Si señor- Le confirmé. Escuche la voz de la madre de Rosalie, que al parecer acababa de entrar.
-Gracias por la información, muchacho- Agradeció para después colgar. Tome otro sorbo del trago y sonreí satisfecho.
-No te saldrás con la tuya Emmett Cullen- Dije con la mirada perdida.
Emmett POV
Los siguientes días fueron igual de hermosos, el hecho de despertar al lado de Rosalie me gustaba muchísimo ya nunca me aburría o me sentía solo estando a su lado.
Como era mi año sabático al igual que las vacaciones de Rosalie, se me ocurrió disfrutarlas a lo grande, le dije que llamara a Jasper y a su novia y juntos nos fuéramos de vacaciones a las playas de México o alguna otra zona tropical. A Rosalie le fascinó la idea y de inmediato fue por su teléfono, marco los números y lo puso en alta voz para que ambos escucháramos la conversación.
Jasper ya sabía el escándalo que Rosalie había pasado y todo lo que sus padres le habían dicho, el insistía en venir. Pero Rosalie no se lo permitió, le dijo que esperara solo unos días más ya que las vacaciones de Jasper eran similares a las nuestras, si acaso el solo perdería una semana de faltar a su trabajo para poder acompañarnos, también Rosalie le había informado a Jasper de nuestra relación, él se alegró mucho y nos deseó lo mejor.
-Hey hermanita!..- Se escuchó la voz de Jasper al otro lado de la línea.
-Y dime, te trata bien ese grandulón?- Preguntó riéndose.
-Mejor que nadie, de hecho aquí está conmigo….escuchando- Dijo Rosalie mirándome con su sonrisa ya tan peculiar.
-Oh!.., ten cuidado donde poner tus manos grandulón aun puedo darte una paliza!..- Jasper nos hizo reír, después y a lo lejos se escuchó una cuarta voz que me resulto muy familiar.
-Quien es cielo?- Se escuchó una voz femenina.
-Es Rosalie!- Contestó Jasper.
-Y por qué no me avísate antes?- Reclamó casi histérica. Se escuchó mucho ruido al otro lado de la línea
-Hola cuñadita!- distinguí una voz de duende inconfundible.
-Hola!- contesto Rosalie mientras yo aun en mi cabeza ataba cabos.
-Alice?..- Pregunté una vez que di con su voz.
-Emmett?- Me respondió igual de sorprendida. Rosalie me miro extraño, hasta dolida podría decir.
-Conoces a Alice?- Preguntó Rosalie. Me reí.
-Conocerla?!.. Si es mi tortura personal- dije recordando a mi hermana menor. Rosalie estaba muy confundida y no muy contenta con mi respuesta.
-Jasper, cuando me pensabas decir que estas saliendo con mi hermana menor?- Pregunte volviendo a concentrarme en el teléfono. A Rosalie le cambio completamente la expresión de la cara.
-Qué?- Preguntó Jasper confundido.
-Sí, cielo, Emmett y yo somos hermanos..- Lo consoló Alice.
-Y porque nunca me lo dijiste?- Preguntó un Jasper confundido.
-Porque nunca me dijiste como se llamaba el novio de tu hermana- Se justificó Alice.
-Emmett, tú porque nunca me dijiste nada?- Me recriminó Jasper.
-nunca me dijiste el nombre de tu novia, además cuantas posibilidades existían que fuera precisamente mi hermana de quien me estabas hablando- Contesté en mi defensa. El pareció muy conforme con mi respuesta y volvimos a reír. Era increíble como el destino se empeñaba en vernos juntos.
-Que pasa Rose?, porque nos llamaste tan temprano?- Jasper preguntó una vez que las risas cesaron.
-Diles tu cielo- Me animó Rosalie.
-Bien, escuchen dado que yo tengo vacaciones, Rosalie tiene vacaciones y tu estas a unos días de salir de vacaciones también, bueno, le propuse a Rose irnos los cuatro de vacaciones a una zona tropical. Que les parece?- Pregunté muy entusiasmado.
-Wow!..- Emmett eso es genial, sería perfecto- Contestó Jasper mientras Alice gritaba emocionada y seguramente dando pequeños saltitos. –cuenta con nosotros, solo debo ajustar los días para pedirlos en el trabajo- Contestaron.
-Bien, los volveremos a llamar para decirles cuando y a qué hora saldría su avión, preparen maletas chicos, nos vemos- Me despedí.
-Muy bien, adiós!- Ambos respondieron. Antes de colgar. Rosalie cerró su teléfono y me miro durante unos segundos, para después abrazarme.
-Porque no llamas a tu amiga, tengo entendido que hace mucho tiempo que no se ven, no es así?- Pregunté.
-Bella?- Respondió seguramente recordándola.
-Sí, creo que sí, porque no la invitas también? Cuando recibiste su llamada se te ilumino la cara, sería bueno Rose, llámala e invítala- Insistí.
-No sé- Dijo pensativa. -imagínate ir a un viaje rodeada de parejas?- Dijo con una mueca es su rostro.
-Tú no te preocupes tengo a la persona ideal para ella- Contesté recordando a mi amigo de toda la vida. Ella solo asintió sonriente y tomo el teléfono marcando a Bella.
Tome mi celular y llame a Edward, él nunca se perdía de un viaje por diversión, siempre fue muy sociable y tanto el como yo disfrutábamos al límite de este tipos de viajes en la universidad. Edward y yo siempre estuvimos rodeados de mujeres y por lo tanto también de mucha diversión.
El acepto gustoso, me comento que a él también le hacían falta unos días de vacaciones. Después de ponerme de acuerdo con el colgué y termine de afinar los detalles con Jasper y Alice.
-Qué pasa grandulón, ya te arrepentiste?- Contestó mi hermana. Me reí de su comentario.
-Claro que no duende, llamaba para avisarles que también vendrá una amiga de Rose, y también vendrá Edward- Le comenté.
-Eso es genial, tengo mucho que no lo veo. Ahora sí que tendremos fiesta!- Gritó y tuve que sepárame un poco el teléfono de la oreja. Alice alcanzo a asistir a muchas de las fiestas cuando nosotros ya estábamos en los últimos años de la universidad, así que ella sabía mejor que nadie lo que era una fiesta con nosotros.
-Si estaría bien solo envíanos un mensaje con la información. Adiós- Dijo colgando la línea.
Busque en mi directorio el número del aeropuerto y llame para preguntar por los vuelos y las horas de salidas. Mientras la recepcionista me daba la información, Rose apareció en la puerta con su pijama, consistía en un simple y diminuto short y una blusa de seda de tirantes. Me miro con una sonrisa en su rostro. Le hice señas de que se sentara junto a mí y en segundos estaba en mi espalda dándome un placentero masaje. Mientras cada tanto depositaba besos húmedos en mi espalda y mi cuello que hacían que mis oídos olvidaran las palabras de la señorita en el teléfono.
Me contuve como pude y aparte 6 boletos para las 8 de la noche en el vuelo de mañana. Colgué y me giré desesperado para besar a mi novia.
Ella cayó de espaldas al colchón y yo encima de ella, cuide de no dejar caer todo mi peso en ella. Y la bese muy despacio. Cuando nos separamos para tomar aire Rose habló.
-Apartaste seis lugares?- Pregunto mirándome a los ojos.
-Así es- Me recosté quedando a su lado. Rose giró y acomodo su cabeza en mi pecho mientras que con su mano derecha dibujaba pequeños círculos en mi pecho y abdomen.
-Alice, Jasper, Bella, Edward, tú y yo- Dije besando su cabello dorado.
-Edward? Tu amigo de la infancia?- Preguntó.
-Espero que le congenien tu amiga y él, aunque estoy seguro que sí, Edward es muy sociable- Dije mientras enredaba un mechón de su cabello en uno de mis dedos y lo dejaba caer. Rose sonrió y se acomodó de nuevo sobre mí.
Les envié un mensaje a Alice y Edward con la información. Mientras Rose se lo enviaba a su amiga.
El día del vuelo llegó muy rápido. Yo ya había preparado mi maleta, en cambio Rose corría por todos lados metiendo cada cosa a su enorme maleta rosa, no podía parar de reír al verla correr agitada y maldiciendo en voz baja. Ella sabía que esas cosas a mí no me gustaban y por lo mismo las decía en voz baja.
-Emmett, cielo puedes ir al closet y empacar varios pares de zapatos, por favor?- Me pidió dándome un beso en la mandíbula. Asentí resignado.
-Amor, porque no hiciste tu maleta cuando te dije?- Le pregunté escogiendo entre unos lindos zapatos rojos y unos negros, mientras me los imaginaba puestos en ella.
-Amor sabes que aunque me lo hubieras dicho hace un mes, igual no hubiera estado lista- Me respondió sonriendo.
-…- No había mucho que alegar. Tome ambas zapatillas y las introduje en su maleta.
-Además, no es tan tarde o sí?- Preguntó saliendo del baño con botellas de cremas.
-Cielo, el vuelo sale en media hora!- La mire a los ojos y se detuvo en seco.
-Qué?, Emmett es tardísimo, perderemos el vuelo vámonos ya!- Rose me jaló de la muñeca y con la otra arrastre sus maletas.
En cuanto llegamos al aeropuerto una voz anunciaba la última llamada para nuestro vuelo. Corrimos para alcanzar a abordarlo, nos sentamos en nuestros lugares mientras la azafata mostraba con señas el uso de las máscaras de oxígeno en caso de emergencia. Cuando despegamos pase mi brazo por los hombros de Rose. Ella se acomodó recargando su cabeza en mi pecho y su brazo rodeaba mi cintura. En poco tiempo ambos nos quedamos dormidos.
Desperté minutos antes de aterrizar, mire mi reloj y eran las 11:55 de la noche. Me sentía muy cansado. Me gire para ver a Rose y aun dormía placenteramente. Llego la azafata para indicarnos que nos acomodáramos y nos colocáramos el cinturón de seguridad. El avión estaba por aterrizar.
Bese el cabello de Rose con intención de despertarla. Ella levanto su rostro y me sonrió. Le di un corto beso en los labios.
-Estamos a punto de aterrizar, ponte el cinturón cielo- Le pedí. Ella asintió y se acomodó en su asiento estirándose y bostezando a la vez, se veía completamente adorable y sonreí conmigo mismo.
El avión aterrizo. Rose y yo bajamos y salimos en busca de un taxi para llegar al hotel. Seguro Jasper, Alice y Edward ya estaban hospedados. Sus vuelos eran más cortos. Al igual que el de Bella.
Llegamos a la recepción y pedí la llave de la habitación que había reservado para Rose y para mí. No supe exactamente si debía reservar 2 habitaciones, técnicamente Rose y yo siempre dormíamos juntos y sinceramente no pensé que eso cambiaria. Pero tenía que preguntarle a ella. Me gire para quedar frente a ella.
-Quieres que reserve otra habitación para ti?- Dije con cautela. Ella abrió muy grande sus ojos.
-No... Quieres.. que estemos juntos?- Me preguntó dolida.
-Acaso ronco?.., hablo dormida?.., me muevo mucho?...- Preguntó tan rápido que apenas le entendí. Solté una carcajada. Tome su rostro entre mis manos.
-Nada de eso cielo, es solo que creí que a lo mejor tú querías estar sola, no se tener tu espacio y tiempo- Dije serio.
-Mi único espacio y tiempo es a tu lado, Emmett- Dijo dejándome paralizado. La bese fuerte. Me hizo muy feliz lo que dijo.
Llegamos a la habitación, eran cerca de la 1 de la madrugada. Rose tomo su pijama y se metió al baño, mientras yo me quitaba la camisa y me ponía mis pantaloncillos para dormir. Apague las todas luces, menos la de la mesilla enseguida de la cama. Me metí entre las sabanas y cerré mis ojos, estaba agotado. Escuche como se abría la puerta del baño seguido de las pequeñas pisadas de Rose, levanto solo un poco las sabanas y se acomodó de su lado dándome la espalda.
Sabía exactamente lo que quería. Me gire completamente y acerque mi almohada a la de Rose seguido de mi cuerpo. Pase mi brazo por su cintura justo debajo de sus pechos apretándola más a mí. Ella pego su espalda a mi pecho y entrelazo nuestras manos. Me estremecí al sentir el contacto de su piel con la mía. Le di un beso húmedo en el cuello con los ojos cerrados por el cansancio.
-Buenas noches, amor..- Susurré en su oído.
Ella subió mi mano hasta su boca y deposito un tierno beso y después volvió a bajar mi mano a su cintura.
-Buenas noches, cielo- Contestó. Lo último que sentí fue que estiro su otro brazo para apagar la luz de la mesilla. Y después caí en un profundo y placentero sueño, abrazado de mi hermoso y perfecto ángel.
QUE TAAAAAAAAAAAAL?
TOMATAZOS?
Jesselove;*
