A/N: Aquí estoy de nuevo intentando ganarme vuestro perdón! xD Este capítulo es más corto porque va muy unido al 8, pero si los juntaba me quedaba un capítulo demasiado enorme... xD
Mil gracias por dejar reviews tan impresionantes, me encanta recibir notificaciones de reviews *_* jajaja
No me enrollo más, aquí el capítulo 9! Espero que os guste! :)
Después de su fracaso absoluto intentando abrir los ojos, Rick volvió a sumergirse en la oscuridad. Pero no era tan densa como antes… Empezaba a escuchar con más claridad, a sentir con más claridad. Había alguien a su lado acariciándole el pelo. En su corazón tenía la esperanza de que fuera Kate, pero no podía estar seguro porque al abrir los ojos no había podido ver nada más que luz…
Fue entonces cuando escuchó su voz, y no le quedó ninguna duda sobre la identidad de aquella persona.
"Venga Castle, despierta. Vuelve conmigo… Todo ha pasado, estás a salvo… "
¿Todo ha pasado? ¿Estás a salvo? ¿Quería eso decir lo que él creía? A pesar de no mostrarlo, llevaba años atormentado por los casos del 3xA, y era aún peor desde su intento de inculparlo hacía menos de un año… Despertar a una realidad donde esa losa de estar constantemente vigilados, acechados, no existiera... Eso sería un sueño… Pero al mismo tiempo, despertar creyendo que ha acabado para descubrir que todo sigue igual sería devastador…
"Abre los ojos, Rick por favor… "
Esa frase le dio las fuerzas que le faltaban.
En lugar de abrir los ojos bruscamente como antes ahora lo intentó más despacio, adaptándose a la luz. Ya no había nadie hablándole al oído ni acariciándole el pelo…
¿Acaso se lo había imaginado? ¿Dónde estaba Kate? Había abierto los ojos por ella. Solo por ella. Porque ella se lo ha pedido.
Castle se frotó los ojos con la mano para aclarar la vista. Solo veía bultos y con cada ruido de su alrededor sentía como si le dieran martillazos directos en el cerebro... ni en sus peores resacas se había sentido tan hecho polvo. Lo primero que iba a hacer al despejarse era tirar la maldita caja de somníferos por el retrete, o prenderle fuego, o rebentarla al ritmo de los martillazos en su cabeza...
Tomó aire y volvió a intentar abrir los ojos.
Y esta vez cuando lo hizo fue cuando la vio. Estaba de pie en su despacho hablando con alguien, no parecía haberse dado cuenta de que él estaba ya despierto… Dios, no podía parar de mirarla, no quería ni parpadear por si desaparecía. Había pensado que no iba a volver a verla. Ni siquiera ahora se creía que fuera real…
En ese momento ella se giró y lo vio.
Y el mundo se paró.
O tal vez solo fue efecto de los somníferos.
Pero lo único que Castle podía ver en ese momento era su cara; como sus ojos se habían derretido al ver que estaba consciente, como las pequeñas marcas que tenía en la frente cuando se preocupaba o no entendía algo se esfumaban, como una pequeña sonrisa empezaba a asomarse a sus labios…
De repente volvió a verla tensarse ligeramente, y caminar en dirección contraria a él, hacia su habitación.
¿Era posible que…? No.
¿Tan bien había actuado antes? ¿Tan insegura se sentía ella como para haberse creído toda aquella mentira?
Su primer impulso fue levantarse, correr detrás de ella, cogerla y darle un beso que borrara cualquier duda que pudiera haberse asentado en su mente, que borrara hasta su nombre, sin importarle quien les mirara o qué hubiera pasado con Tyson.
Pero al parecer no tenía fuerzas aún para hacerlo porque al intentarlo su brazo tembló sin haberle levantado siquiera dos centímetros del sofá y volvió a encontrarse sentado y con un mareo monumental. Cuando todo dejó de moverse e intentó levantarse por segunda vez notó una mano en su hombro que lo empujó de nuevo hacia el sofá.
- Relájese señor Castle, es normal que se sienta débil y desorientado. Bébase este vaso de agua y espere unos minutos más antes de intentar incorporarse o se mareará – le dijo una mujer de mediana edad cuya voz reconoció como la de la enfermera que hablaba antes con Kate.
Intentó decir algo pero notó la garganta dormida, y lo único que pudo hacer fue aclarársela. Sin ganas de discutir y volviendo a masajearse la frente para que parara el dolor, cogió el vaso de agua y empezó a beber.
Pero no cerró los ojos. De eso nada. Los dejó fijos en el punto por el que Kate había desaparecido hacía unos instantes.
De ninguna forma iba a dejarla salir hoy del loft sin él.
Corto como he dicho, pero espero que os haya gustado!
Comentad si tenéis tiempo! Un saludo!
Mil gracias por seguir ahí! :)
