Nota: No todos los personajes me pertenecen.

Capitulo Nueve: La Promesa.

Habían pasado ya por lo menos tres horas después de las revelaciones que Timmy, Carl y Eustace le habían dicho. Se supone que debería estar durmiendo, le habían dado una habitación privada en la nave, a diferencia de Ultra que tenía que compartir con Dakatho y Ashk, que si habían sobrevivido. Elpis, la única chica aparte de Shade en formar parte de los Cinco, estaba en una habitación con Némesis, Merely, la teniente del ejército de los Brilliances, y Allyka, la única de sangre noble (aparte de Némesis) en sobrevivir el ataque.
Sólo ocho habían logrado salir de Nemestia con vida. Solo tres Brilliances de los miles, tal vez millones, habían sobrevivido. Otra vez Neutron había arrasado con una raza en menos de un día y sin aparente motivo lógico.

Así había sido durante todos estos años, muerte de planetas tras estrellas, tras galaxias... Tras universos, y nadie había hecho nada contra él, al menos no un esfuerzo que en verdad tuviera una oportunidad. Simplemente la mayoría del universo se había resignado que si había un ser supremo ese era Neutron.

Sin lugar a dudas el antiguo rey Torin estaría orgulloso si viera en que manos cayó su legado.

Ese era uno de los muchos misterios que el universo se preguntaba. ¿Cómo la IC 1101, el imperio más poderoso jamás creado, había llegado a manos de un joven Terrano?

Shade conocía la respuesta a esa pregunta más no las razones.

Aun recordaba ese día como si fuera ayer, fue el primer acontecimiento que cambio el curso de su vida para siempre. Pero era más que eso, ese día había sido el más feliz de su vida, o al menos así había comenzado.

Shade cerró los ojos pensando en lo que había pasado ese día. Por un momento ella sintió como si de nuevo estuviera ataviada con ese bellísimo vestido plateado que se había moldeado a sus aun florecientes curvas. Su cabello rubio suelto y rizado, un poco de maquillaje coloreando su rostro. La música del baile de despedida sonando en sus oídos y acompasándose al latido de su corazón... Y su príncipe azul sosteniéndola como si nunca la fuera a dejar ir, como si ella fuera lo único que necesitara para vivir. Su boca moviéndose para decir te amo, antes de deslizar sus labios hacia los de ella...

Un golpe en la puerta la hizo saltar de su ensoñación y la trajo de golpe a la realidad.

"Patética niña hipócrita." Se reprendió mentalmente a sí misma. "Se supone que no ibas a recordar nunca más ese estupida noche ¿recuerdas? Solo te hace pensar en cosas que jamás vas a tener."

Y eso la lastimaba. Pensar en lo que fue, en lo que pudo ser si la IC no hubiera llegado...

¡No! Ya no iba a pensar en esas cosas. Solo la ponían depresiva y la hacían pensar que tal vez la muerte era la mejor solución. Y a veces no se refería a la de ella.

Otro golpe en la puerta sonó esta vez un poco más insistente.

Levantándose de la dura litera fue a abrir la puerta sin preguntar quién era, cualquiera que fuera el que tocaba podía lidiar con él.

Eso fue lo que se dijo a si misma pero aun así no estaba preparada para encontrar el duro pero atractivo rostro de Ultra esperando afuera.

Ellos no habían hablado desde que él había salido hecho una furia del centro de mando después de que ni Timmy ni Eustace, ni Carl, pudieran responder a su pregunta furiosa pero desesperada.

Eso solo podía significar una cosa: Libby no estaba con ellos y no estaba curada del virus M, Memoria. Ella seguía allá en el palacio de Neutron sin recordar que una vez tuvo una mejor amiga llamada Cindy y un novio algo idiota llamado Sheen.

La vida era así de cruel.

—¿Qué haces aquí? —Shade odio que su voz sonara algo temblorosa, pero no se sorprendía. Ella estaba en uno de esos momentos sensibles.

—Quiero hablar contigo —por un momento ninguno de los dos volvió a hablar, solo se miraron a los ojos. Chocolate oscuro chocando con esmeralda brillante.

El desafío de Ultra tan claro como si lo hubiera dicho en voz alta. Dime que me largue. Ciérrame la puerta en la cara. Atrévete. Quiero verte haciéndolo.

Pero ella no hizo nada de eso, podía estar sensible pero no era cobarde. Con un asentimiento lo invito a pasar.

Hasta que Ultra no se sentó en el piso y ella en la litera él no volvió a hablar.

—¿Por qué?

Eso fue lo único que pregunto, su voz tranquila, incluso suave, pero aun así ella pudo escuchar el dolor, la angustia y la traición tras esas palabras.

—Y no me digas que era necesario —continuo Ultra—, porque no me creeré esa basura. Tal vez no superes a James pero eras, eres inteligente, esta... Promesa que le hiciste no podía ser la única solución, Shade.

—No lo entiendes, Ultra. Incluso ahora piensas que era posible otro camino, que pude haber encontrado otra manera... Pero no había punto de negociación con Neutron. Él quería algo de mí, y no se detendría hasta obtenerlo.

—Entonces explícame, hazme entender el porqué de tus razones para condenarte a algo peor que la muerte.

Por un momento Shade no contesto. Nunca le había contado esto a nadie, ¡diablos!, incluso le daba vergüenza y tristeza pensar en eso. Lo joven y estupida que había sido...

"Tal vez Ultra tenía razón, tal vez si hubiera encontrado otra manera, si lo hubiera convencido..."

Pero ya era demasiado, demasiado tarde para eso.

—Yo... prometí a James casarme con él cuando cumpliera la mayoría de edad a cambio de que no destruyera Terra.

—¿Qué? Él jamás destruiría Terra, es... ¡Es su hogar!

—Ahora creo eso —y eso era lo que más dolía. Prometer su libertada basada en una mentira—. Ahora pienso que su plan siempre fue conquistar Terra y sacarla del Sistema Solar para llevarla a la IC, pero tienes que entender que en ese entonces estaba conmocionada. Acababa de presenciar como la IC separaba a las personas y las sometían para infectarlas con los virus, mientras Neutron solo observaba desde su nave como si no pasara nada, como él...

Me había usado.

El pensamiento estaba sonando en su mente pero ella no podía decirlo en voz alta. No tenía el valor para decírselo a Ultra. Aún no, tal vez nunca.

A pesar de todo lo que había vivido, de todos a los que había matado, lo que Neutron le había hecho hacer, abusando de su ciega confianza, la comía viva.

—Estaba tan desesperada por salvar a Terra que habría dado mi vida para hacer que Neutron se detuviera. Él se aprovechó de eso, pero no me mato o me torturo... Solo me ato a él.

—En cierto modo pidió tu vida, Shade. Tu futuro.

Shade rió sin humor, una lagrimas pesadas y calientes se estaban acumulando en sus ojos, le tomos todo lo que tenía no derramarlas.

—Tienes razón. Me pidió mi vida, y él sabía que se la daría, que mantendría mi promesa a pesar de los años. Y aunque no hubiera sido así, estoy segura que haría estallar su palacio con toda la gente ahí solo para recordarme mi lugar.

—Eres una reina —gruño Ultra.

—Ultra ¿sabes por qué me uní al séquito de Leviathan?

—Antes creía que lo hiciste porque era la única manera de sobrevivir, pero ahora ya no estoy tan seguro.

—Lo hice para escapar de él. James quería que me quedara con él en la IC, dijo que si pasábamos todo este tiempo juntos antes de unirnos lo perdonaría, aprendería a volver amarlo y me convertiría en la reina que la IC necesita. Después de todo lo que nos hizo, Neutron en verdad creía que todo estaría bien entre nosotros, en su mente, yo creo, que comparaba destruir nuestro hogar con dejarme plantada. Estaba loco. No podía soportar estar cerca de él, me daba miedo mirarlo... Por eso cuando se presentó la oportunidad de alejarme de ese monstruo la tome.

Shade recordaba el día en que la enorme nave de obsidiana llegó a Terra.

Leviathan había escuchado la caída de un planeta rico en vida y tesoros, él no iba a perderse la oportunidad de saquear un poco a pesar de la amenaza de Neutron. En ese entonces el reinado de James estaba débil, aunque tenía a la IC de su lado no podía tomarse el lujo de retar al Rey del Gremio.

Neutron había dejado jugar a Leviathan con las riquezas de Terra, no había tocado a ningún humano, pero lo más probable era que Leviathan no quería a ningún enfermo en su nave, y para ese entonces el noventa y nueve por ciento de Terra ya estaba contaminada con un virus.

Cindy había investigado sobre Leviathan en los archivos de Neutron, James había sido muy confiado en dejarla vagar a su antojo por toda su nave, y ella había descubierto lo que Leviathan era: el criminal más buscado en todas las galaxias, y aun así era uno de los reyes más importantes que permitía que el universo se mantuviera en equilibrio.

Era un potencial enemigo para Neutron, alguien que podía sacarla de aquí y que James no podría hacer nada para evitarlo.

Ese mismo día se escapó de los guardias que James le había asignado y fue a buscar a Leviathan.

Como los reyes antes y después que él, Leviathan poseía una forma de hacer que sus aprendices se ataran a él para siempre, si uno lo traicionaba moría en el acto, y lo más peligroso, si uno permanecía lejos de él por mucho tiempo también moría. Esto garantizaba que aunque James pudiera adquirir la fuerza necesaria para ir por ella, no lo haría, ya que Cindy dependería de Leviathan para sobrevivir, hasta que él muriera. Y el universo no estaba listo para la muerte de Leviathan hasta que encontrara un heredero.

Así que juro lealtad a Leviathan y permitió que su aguijón le inyectará el veneno que los uniría.

El Rey del Gremio había venido a Terra por oro y joyas pero había adquirido algo que valía mucho más que las riquezas de ese planeta: la prometida de James Neutron. Un arma que afilada correctamente seria imparable.

—¿Por qué te uniste al Gremio, Ultra? Nunca te cuestione esto, simplemente estaba feliz de no estar sola con esa bola de criminales. ¿Fue por qué era la única manera de sobrevivir?

Sheen había sido la única persona en no ser infectada que no tenía un propósito para Neutron. Shade era su prometida y, si lo que dijo Eustace era verdad, Betty era una espía. Sheen solo había tenido suerte.

Él había estado jugando en el laboratorio de Neutron cuando por accidente el hipercubo se activó y lo succiono. Después, cuando Neutron recupero sus cosas, programo el hipercubo para que expulsara todos sus inventos y se acomodaran en lo que sería su laboratorio provisional en la nave. Sheen había sido expulsado de la dimensión del hipercubo y por cosas del destino se había enterado de lo que había sucedido a Terra, así que inteligentemente se había ocultado. Hasta que Cindy se unió al Gremio, Sheen se mostró y lo hizo para unirse a Leviathan y acompañar a Cindy.

—No, sobrevivir era la ultimo que me importaba después de perder a Libby —Ultra se quedó callado durante un momento, como buscando las palabras para hablar—. Yo ya no quería vivir después de que la vi y supe que ella ya no tenía idea de quien era yo. Me destrozo por dentro, no encontré sentido en seguir escondiéndome... Estaba a punto de entregarme a Neutron para que me redujera a la cascara vacía en la que había convertido a mi Libby cuando te vi. Estabas tan rota, tan frágil. No eras la Cindy que yo conocía, la Cindy que Libby amaba, así que decidí que si no podía hacer nada por Libby, lo haría por ti. Te apoyaría y te prestaría mi fuerza en todo lo que necesitaras, era la que Libby hubiera hecho por ti. Lo que hubiera querido que hiciera.

Shade no pudo soportarlo, hablar de su querida Libby siempre la dejaba destrozada. Por primera vez en lo que se sintió mucho tiempo ella se recargo en Ultra y lloro. Lloro por todo lo que fue, es y seria. Lloro junto a la única persona que entendía su pena.

Nota del Autor: Espero que les guste, disfrute mucho escribiendo este capítulo, quería demasiado que supieran de que se trataba el juramento que le hizo Cindy a Jimmy, y como Sheen termino con Shade; aunque aún no profundizo mucho. ¡Aún hay más! Por favor no olviden decirme que les pareció en los reviews. Espero leerlos pronto y subir el próximo capítulo aún más pronto.

Sorceri.