Trato de satisfacción
Cap. 9 Maldición… ¡me gusta!
¿Qué había sido esa sensación?, desde lo mas profundo de su ser algo sumamente pequeño se quebró, varios sentimientos recorrieron su mente, un dolor se presento en su pecho y algunas estúpidas lagrimas amenazaban con salir de sus ojos al escuchar esas palabras, pero al mismo tiempo se convencía de que todo aquello era solo por lo que había pasado en esos últimos días, sin embargo las ganas que sentía de querer desaparecer en ese momento eran demasiado grandes, podía decir que hasta contradictorios
- Len, de verdad me gusta Rin
Habían sido las palabras Daisuke en el momento en que de nuevo le insistió para saber sus verdaderos sentimientos hacia su hermana, lo que no sabia es que por alguna razón aquella noticia lo golpeo mucho más de lo que pensaba
- ¿te enojas si la invito a salir?
- no, si quieres salir con ella inténtalo
Tal vez eso era lo que necesitaba para dejar de lado lo que últimamente estaba pasando y volvieran a ser los mismos hermanos de siempre, si… solo eso debía ser
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Lejos de la tristeza que sentía su hermano Len, su gemela pasaba por uno de los momentos mas significativos de su vida, miro expectante a sus dos amigas las cuales estaban hasta más emocionadas que ella, mientras el chico con una gran sonrisa esperaba la respuesta de ella
Por muy increíble que sonara, Rin nunca espero que Daisuke fuera la primera persona que la invitaría a salir, tampoco creyó que los sentimientos del chico hacia ella fueran unos de mucho más que amistad, pero al fin y al cabo ella se sentía feliz, la cantidad de emociones que le hacia sentir el chico no se igualaba a nada de lo que antes hubiera sentido
- yo… Daisuke si me gustaría salir contigo
De inmediato los gritos de sus amigas no se hicieron esperar, lo que hizo que se sonrojara aun más, después de todo era la primera vez que ella se encontraba en una situación así, organizaron algunas ideas, la hora y el día en que se verían, definitivamente ese era el mejor día de su vida pero… ¿Por qué sentía un vacio?
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Limpio el sudor que recorría su frente mientras terminaba de colgar un gran letrero de colores vivos y brillantes en el cual se podía leer "Baile de graduación" después se sentó en el suelo tratando de recobrar el aliento, estaban a tan solo unos tres días del tan esperado baile por todos los estudiantes y a los chicos de su salón les toco hacer los trabajos fuertes como era mover cosas pesadas, colocar innumerables decoraciones y a las chicas les toco un poco más fácil, simplemente la decoración y encargarse de lo que necesitarían de comida y música
Respiro profundamente y sintió un golpe en el costado, miro de reojo y era Kaito con una fría bebida solo para él, la tomo algo ilusionado y comenzó a beberla, su amigo hizo lo mismo y se sentó a su lado
- ¿ya sabes a quien llevaras? – pregunto el de cabello azul –
No era que a él le gustaran mucho esa clase de cosas, además de que no le interesaba llevar a alguien a la que realmente no le fuera a poner atención en toda la noche, además no quería ir con cualquier chica, varias tuvieron el valor de preguntarle y hasta insinuarle si ya tenia alguien para aquello, de todos modos él a todas había rechazado
- no creo que la persona a la que quiero invitar lo acepte
Dijo más para si mismo, hasta que cayo en cuenta de sus palabras, balbuceo un poco mientras la mirada de su amigo Kaito se hacia aun más intensa, era como si acabara de decir que por fin había caído ante alguna chica, lo que para el rubio era imposible, rodo los ojos, ¿Qué mas daba? Si después de todo seguramente acabaría invitando a alguna chica y acabaría siendo una gran mentira, era eso mejor que cualquier otra cosa, aunque bien ¿Por qué no invitar a la persona que últimamente le robaba el aliento?
- vamos, ¿Por qué no lo haces?
- deja de decir estupideces Kaito… nunca la invitare
El peli azul suspiro cansado y tomo a su amigo de la camiseta para salir de aquel lugar lleno de personas con las que ahora no quería tener ningún problema, Len maldijo internamente a su amigo por lo que acababa de hacer, era más que obvio que tenía que decirle algo importante, y se dio cuenta cuando lejos de todo lo anterior lo llevo a un pasillo totalmente desolado del colegio y tomaba un semblante serio
¿Ahora que planeaba hacer? Se hacia una idea, la mayoría de las situaciones de importancia habían comenzado totalmente iguales a como esta estaba
- ¿no te cansas no es así?
- ¿a que te refieres?
- no se que pase por tu cabeza… pero me tienes aburrido, ¿Qué sucedió con aquel Len que conocíamos y tanto queríamos?
- deja de ser estúpido Kaito, no he cambiado nada
- ¿Qué no haz cambiado? ¿Cómo de ser un chico que se preocupaba por la persona que tanto quería se volvió es un idiota arrogante lujurioso?
- lo que haga no debería de importarte
- ¡pues me importa porque eres mi amigo!, y ahora me sorprendes, cuando dijiste que querías invitar a alguien me quede sin palabras, pensaba que poco te importaría
- ¡tu no sabes nada de mi, que acaso no ves que querer invitar la persona que tanto quiero me mata!
- ¿¡y que puedes perder con intentarlo imbécil!? ¡No es como si se fuera a acabar el mundo, no morirás a causa de ello!
- ¿¡como puedes estar tan seguro!? ¡No sabes por nada de lo que estoy pasando, seria simplemente una estúpida ilusión que me haría daño!
- ¡ya me hartaste!
Y sucedió… un sonido vacio, un golpe doloroso… él, su mejor amigo le acababa de dar un frio golpe que lo dejo sin aliento… estaba sin palabras y aun más, no se quería defender… tal vez… era lo que necesitaba…
- ¡cuando entiendas todo lo que has hecho imbécil, entenderás todo lo que haz perdido! ¡y si no piensas sacrificar nada por aquella chica que te gusta, tienes razón no merece de ti!
Y derramando algunas lágrimas vio a su amigo alejarse de él sin decir nada más, se sujeto el estomago que un le dolía y lloro… lloro como nunca antes lo había hecho, porque todas las malditas palabras que había dicho su mejor amigo fueron aquellas que lo hicieron entender todo lo estúpido que había hecho estos años, lo que perdió en el camino no era nada comparado con lo que quería logar y ahora, lo que más le dolía era que por fin lo entendió… él, un idiota sin remedio se había enamorado, ¿pero acaso podía ser mas desgraciado? Porque de todas las personas se tenia que enamorar de…
- … mi hermana… ¡maldición, me gusta!...- fue lo único que pensó entre sollozos –
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- perdóname si te digo esto ahora pero… me gustaría que fueras al baile conmigo
- ¿me estas invitando? – sonrió la chica alegremente – vaya Len… no me lo esperaba
- ¿eso es un si o un no?
- claro que si… me gustaría ir contigo
- muchas gracias… Gumi
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Notas de la autora:
¡Se que querrán matarme por el final!
Pero por favor no lo hagan, si me matan no habrá siguiente capitulo… y créanme ¡el siguiente capitulo va a estar tan lleno de sorpresas!
Este fue muy corto… pero de verdad que no sabia como hacerlo, pero el próximo va a ser mucho más largo, tal vez el más largo hasta ahora
Y respecto a la pregunta que hice el anterior capitulo influye en el siguiente
¡Muchas gracias a todos por sus reviews, nos vemos en el siguiente capitulo, adiós!
