La Melodía de la Luna

Capitulo 9: Zelda.

Los tres amigos llegaron hasta el enorme y precioso castillo de Hyrule. Link y Navi se quedaron mirándolo con la boca abierta mientras Cristóbal comprobaba que era exactamente igual a la figurita de madera que había comprado en el mercado.

-¡Pues, venga ya!- les dijo Cristóbal haciéndolos salir de su trance- Esa princesa debe estar esperando a que le de la Esmeralda.

Los chicos llegaron hasta la reja que protegía el castillo, frente a el habían dos guardias, Cristóbal se les acerco y dijo

-¡Oye, guardián, déjanos pasar para entregarle una cosa a la princesa Zelda.

-¿Conque a la princesa Zelda¿Eh?- le dijo el guardia.

-Si y apresúrate que tengo prisa.

-Nadie puede entrar al castillo sin un permiso del rey, chiquillo maleducado, así que lárgate- le dijo el otro guardia.

-Así que no me dejaran entrar...bien, de todas formas su asqueroso castillo apesta a popo de mono- les dijo Cristóbal e inmediatamente salió huyendo del lugar junto con Link y Navi, pero no se alejaron demasiado, solo se escondieron tras una de las colinas que había cerca de la reja.

-No tenias porque ser tan grosero, Cristóbal- le reclamo Link.

-Ñee, son guardias, de todas formas no nos dejarían entrar.

Mientras los dos chicos buscaban una rápida forma de entrar al castillo, Navi miro algo que llamo su atención.

-Hey, muchachos- les interrumpió Navi- porque no se callan y miran hacia allá.

Los chicos voltearon hacia donde Navi les indico y vieron a una pequeña niña llorando sentada en la tierra, al lado de ella había una gallinita picoteando el suelo. Link y Cristóbal se preguntaron porque estaba tan triste así que se acercaron a ella.

-¡Hola niñita!- le saludo Link y la niña levanto la mirada- ¿Por que estas tan triste?

La niña se seco las lagrimas y se levanto, así ellos pudieron ver su hermoso cabello rojizo y sus ojos cafés, seguramente era de la misma edad de Cristóbal, tenia puesto un vestido blanco de dos partes, la de arriba era café y la de abajo era blanca con adornos cafés y azules además tenia puestas unas botas un tanto campestres, es mas, todo su conjunto era un tanto campirano.

-¿Quienes son ustedes?- les pregunto la niña.

-Relájate, nosotros somos buenos, mi nombre es Cristóbal, este chico de verde es Link y esta lucecita es Navi, el hada de Link- al presentarlos Link la saludo con la mano y Navi hizo una reverencia.

-¿Porque estas aquí llorando sola?- le pregunto la pequeña hada.

-Buenos... días, mi nombre es Malon estoy triste porque... mi papá... entro al castillo para...abastecerlo de leche del rancho... y aun no sale- les dijo la niñita conteniendo sus ganas de echarse a llorar.

-¿Leche del rancho?- le pregunto Cristóbal un poco confundido.

-Si, mi padre es el dueño del rancho LonLon, y hoy debía reabastecer las reservas del castillo, me dijo que lo esperara afuera, pero ya a pasado un día y no ha vuelto.

-¿Un día!- exclamo Link impresionado al máximo- eso es mucho tiempo. Cristóbal debemos ir a buscarle.

-Yo se, yo se. Pero el guardia jamás nos dejara pasar.

-Hey, miren esto- Navi les llamo indicándoles que había una gran enredadera en uno de los costados de la colina que rodeaba el castillo, seguro que por allí podrían subir.

Cristóbal la felicito por el hallazgo y fue el primero en tratar de utilizar esta improvisada forma de entrar, pero para su desgracia la enredadera no soporto su peso y estando a medio camino cedió, dejando a Cristóbal tirado de espaldas en el suelo.

-Bueno, la enredadera chafeo¿alguna otra sugerencia?- dijo estando tirado en el suelo.

Los tres muchachos se quedaron en el suelo pensando en alguna manera de entrar, de repente Cristóbal se levanto recordando las maravillosas formulas de Ronald y sonriendo.

-¿Qué te alegra tanto?- le pregunto Link.

-Esto- dijo Cristóbal sacando de la maleta una formula de color blanco- La formula de la invisibilidad, quien se la trague se volverá invisible junto a todas sus pertenencias.

-¿En serio, sorprendente- dijo Link impresionado- No sabia que hubieran cosas así.

-Solo en mi mundo Ronald puede hacerlas, pero es muy difícil por eso a echo solo dos, la primera y esta, una vez que la tomemos volveremos a ser visibles tomando un trago de agua, podemos entrar de manera invisible al castillo, cuando estuve cerca de los guardias note que la reja ni siquiera tiene seguro, solo se abrirá si la empujamos levemente.

-Pero aun queda un problema- les recordó Navi- aun invisibles si los guardias ven la reja abrirse sola sospecharan.

-Yo puedo ayudar- dijo la pequeña Malon sacando de su bolso de tela una pequeña gallinita- Esta es la cucko de mi padre, es la única que puede despertarlo, pueden llevarla y hacer como si ella abriera la reja, los guardias no se molestarían por una cucko además tendrían miedo del mito.

-¿Cuál mito?- pregunto Cristóbal.

-Se dice que si alguien golpea a una cucko miles de cuckos lo picotearan por siempre.
-Bueno yo no creo eso pero si podríamos tomar a la gallinita esta y hacer como si ella abriera la puerta.

-Entonces¿nos tomamos la formula Cristóbal?

-Claro, yo primero- respondió Cristóbal dando un gran trago con la cucko en brazos, inmediatamente desapareció frente a Link y Malon quienes quedaron impresionados- Aun estoy aquí, miren sosteniendo a la cucko- dijo Cristóbal sonriendo mientras alzaba a la asustada cucko y entregándole el resto del contenido a Link para que se lo tragara, acto seguido el joven rubio se torno invisible.

-Cuando encuentren a mi padre díganle que lo esperare en la fuente del mercado- dijo Malon retirándose.

-Mira que linda cucko- dijo uno de los guardias al ver a la gallinita acercarse a la reja.

-Oye esta abriendo la reja... y esta entrando¿no deberíamos detenerla?

-Es solo una cucko- respondió el guardia quitando la mirada y dejando pasar a la linda cucko y a sus dos invisibles acompañantes.

El plan resulto Link y Cristóbal junto a Navi y la cucko entraron al jardín del castillo, intentaron entrar por la puerta principal pero Navi les advirtió que aun invisibles era peligroso así que decidieron buscar otra entrada.

Así que mientras pensaban en otra forma de entrar Cristóbal reviso su figurita del castillo y vio que en uno de los costados había un agujero que tal vez era por donde salía el agua del artificial río que rodeaba el castillo, los niños se dirigieron hacia allá y, para su sorpresa, descubrieron a un hombre dormido.

Era de unos 40 años, con un enorme bigote, algo calvo pero aun con un poco de cabello y un poco gordo. Vestía una camiseta roja debajo y encima una jardinera azul y zapatos cafés.

-Debe ser el padre de Malon- supuso Cristóbal.

-Suelta a la cucko para que lo despierte- le propuso Link.

Cristóbal soltó a la cucko la cual se dirigió hasta el dormilón y tomando aire emitió un potente cacareo que retumbo en todo el lugar, el hombre despertó asustado y se tranquilizo al ver a su cucko.

-¡Oh!... eres tu Cuky, debí quedarme dormido... ¡Oh no, deje a Malon esperándome en la fuente del mercado, debo ir por ella, ya acabe de entregar la leche aquí- diciendo eso cogió a Cuky y se fue a toda velocidad.

Una vez solos, los chicos lograron ver un agujero en la pared del castillo que era por el cual salía el agua que mantenía lleno el pequeño riachuelo artificial que rodeaba el castillo. Para su suerte, el agua salía suavemente por lo que no les seria difícil entrar por allí, el problema era que había que dar un gran salto para llegar a el.

Link lo hizo sin problemas, luego le llego el turno a Cristóbal que, un poco nervioso, tomo un gran impulso y dio el salto de su vida chocando contra la pared, afortunadamente Link le tomo su mano antes de que se cayera al riachuelo y lo subió hasta el pequeño agujero por el que los dos llegaron hasta el interior del castillo.

Por dentro del castillo llegaron hasta un hermoso jardín interior lleno de arbustos podados de distintas formas, Navi sobrevoló el lugar y les dijo que había guardias pero no había de que preocuparse ya que en su estado actual nadie los lograría detectar.

Finalmente llegaron al final del camino, tras cruzar un pequeño pasaje llegaron a un bello jardín con forma circular rodeado de un pequeño riachuelo y lleno de rosas de colores en las cuales se posaban bellas mariposas, al final del jardín, a través de un bello vitral estaba de pie una figura, era una niña con un bello vestido rosa y blanco, los muchachos decidieron beber agua y volverse visibles pues sospechaban que habían encontrado lo que buscaban.

-Hola- saludo Link tratando de llamar la atención de la niña, esta se volteo revelando sus bellos ojos, pero atemorizada de ver extraños en el castillo.

-¿Quiénes son ustedes?... llamare a los guardias.- dijo y saco de su bolsillo una especie de silbato, cuando se disponía a tocarlo Link la detuvo.

-Espera, no venimos a hacer daño, necesitamos hablar con la princesa Zelda.

-¿Hablar?... pero yo no tengo nada de que hablar con chiquillos sucios como ustedes.

-¿No tienes?- se pregunto Cristóbal- ¿Acaso tu eres la princesa?

-Trátame con mas respeto, para ustedes soy Zelda, la princesa de Hyrule.

-Link- susurro Cristóbal al gran oído del rubio- esta princesa no es tan tierna y adorable como la del juego.

-Pero yo la conozco- dijo Link- Y estoy seguro que ella también¿verdad?

-No eres mas que un chico del bosque¿por qué habría de conocerte?- contesto Zelda.

-Porque sabes que soy un chico del bosque, y es debido a ese sueño, yo también lo he tenido y estoy seguro que también tu.

-Ese sueño- Zelda se tranquilizo un poco- Ese sueño no significa nada, al menos eso dice mi padre- dijo entristecida.

-¿De que hablan?- les pregunto Cristóbal.

-No te lo he dicho, Cristóbal, pero días antes de encontrarte yo tuve sueños donde estaba frente al reino y Zelda salía a caballo junto a una mujer mayor huyendo de un tipo... pero no se quien es.

-La mujer de la que hablas- interrumpió Zelda- Es mi niñera Impa, pero no se quien es ese extraño hombre.

-¿Se lo a contado a alguien mas, princesa?- le pregunto Link.

-Solo a Impa y a mi padre, pero el cree que son solo un montón de disparates, sin embargo Impa me dijo que ese sueño era una señal de que algo grande va a pasar, algo verdaderamente malo, ella me dice que sintió una gran energía maligna saliendo del bosque Kokiri.

-Ese debió ser Ganon- comento Cristóbal.

-¿Ganon, el demonio Ganon?

-Así es, princesa, el reapareció en el bosque hace unos días- le respondió Link.

-Pensé que el estaba encerrado en el interior del Árbol Deku... al menos eso leí.

-Eso dejo de ser hace mucho, pero reapareció hace poco, no se lo que busca pero debemos detenerlo antes de que cause mas daño.

-Link, muéstrale a Zelda... es decir, a la "princesa" la Esmeralda.

-Es verdad, antes de morir, el árbol Deku me pidió que le entregara esto- dijo Link entregándole la Esmeralda.

-Esta es la Esmeralda Kokiri- dijo Zelda- ¿Estas seguro que el árbol Kokiri me pidió que me la entregaras?

-Me dijo que usted sabría como usarla.

-Pues, dice una leyenda que la Esmeralda Kokiri es una de las tres llaves para abrir la puerta al pedestal de la Espada Maestra en el Templo de la Luz, esa espada tiene el poder para repeler el mal, desafortunadamente también necesitamos el Rubí Goron y el Zafiro Zora, y esas joyas se encuentran muy lejos de aquí.

-¿Esta diciendo que con esa espada podríamos vencer a Ganon?- pregunto Link.

-Ciertamente- respondió Zelda.

-¿Qué piensas, Link?- le pregunto Cristóbal.

-Ganon mato al único padre que he conocido y ataco la aldea matando a varios de mis amigos, si hay una forma de detenerlo quiero ser yo quien la encuentre y la use en su contra.

-¿Estas diciendo que quieres ayudarme, joven plebeyo?- pregunto Zelda ilusionada.

-Así es.

-¿Y tu, joven plebeyo de orejas cortas, también me ayudarías?

-¿Qué, esperen un momento, aquí me bajo, yo no tengo tiempo para esto, yo necesito encontrar a Yadira¿acaso lo olvidaste Link?

-¿Quién es la tal Yadira?- pregunto la princesa.

-Ella es mi mejor amiga, al llegar a este lugar nos separamos y la perdí de vista, necesito encontrarla.

-Entonces todo depende de ti, chico de verde- interrumpió Zelda- estoy segura que no necesitaras la ayuda de tu acompañante.

-Pero...- Link no pensaba igual- Cristóbal, me gustaría que me acompañaras a buscar esas joyas, será un pequeño viaje, estoy seguro que no podré hacerlo sin ti.

-¿Acaso no escuchaste lo que dije?- se molesto Zelda.

-Lo siento Link- dijo Cristóbal como si no hubiera escuchado a Zelda- Pero Yadira es muy importante para mi, debo protegerla, este lugar es muy peligroso.

-¡Esta bien!- exclamo Zelda interrumpiendo la conversación- ¿Tienes algún retrato de la tal Yadira?- Cristóbal saco una pequeña fotografía de su bolsillo y se la entrego- ¿Es ella? Se parece un poco a mi... como sea, si acompañas al joven Link yo pondré cuadrillas enteras de soldados por todo Hyrule para que la busquen.

-¿En serio Zelda?

-Así es... y llámame princesa.

-¿Qué dices Cristóbal, me acompañas?

-Supongo que no tengo alternativa, creo que nos espera un largo viaje.

-Excelente, mi niñera los llevara devuelta a la entrada y les dará mas instrucciones.

-¿Dónde esta ella?

-Aquí estoy- dijo la voz de una bella mujer adulta que apareció de repente tras Link y Cristóbal, era de cabello blanco y ojos rojos y una bella silueta- Ya escuche cual es el plan, yo los llevare de vuelta a la salida para que puedan seguir su viaje- en ese momento la niñera Impa saco una esfera de su bolsillo y la lanzo al suelo, esta exploto soltando una potente luz que cegó a los chicos por unos segundos, cuando volvieron a ver estaban de vuelta a las afueras del mercado.

-¿Cómo hizo eso, señorita?- le pregunto Cristóbal asombrado.

-Mi raza puede realizar toda esta clase de trucos, nos es sumamente fácil, ahora les diré lo que deben hacer.

-¿Es difícil cuidar de la princesa?- la interrumpió Link.

-Pues... no, ella es muy recatada y ordenada, lo que menos hace es meterse en problemas.

-Pero deben admitir que es una engreída- se quejo Cristóbal.

-Deben disculparla, ella siempre a tenido lo que quiere, es normal que se crea superior frente a los demás, pero es una buena niña, eso puedo sentirlo en su interior.

-Como sea, lo importante ahora es detener a Ganon antes de que se vuelva mas peligroso.

-Así se habla, Link- se alegro Impa- El Rubí Goron lo encontraran en la ciudad de los gorons, en la entrada de la montaña de la muerte- les dijo señalando una montaña a lo lejos rodeada de humo- Deben dirigirse hacia allá, a los pies de la montaña esta la Villa Kakarico, pueden descansar allá antes de ir a la montaña, la entrada a la montaña esta custodiada pero haré que los guardias se retiren.

-Entendido.

-Solo una cosa mas, para entrar a la ciudad de los gorons deberán entonar la melodía de la familia real.

-¿Y cual es esa?

-Esta- Impa comenzó a silbar una suave tonada con sus labios, Link rápidamente saco su ocarina y comenzó a tocar la misma melodía, la aprendió rápidamente- Me alegra que no te haya tomado trabajo tocarla, supongo que ya están listos para partir.

-Nos volveremos a encontrar señorita Impa- se despidió Cristóbal- asegúrese de que Zelda cumpla con su promesa.

-No te preocupes, por cierto, esas formulas que tienes allí si que son útiles, la forma de evadir a los guardias fue espectacular, buena suerte.

Mientras Impa volvía al castillo los dos muchachos iniciaban una nueva aventura, sin embargo, en un lugar muy lejano alguien tenia otros planes.

-¡Vaati¡Vaati, hijo mío...¿que haces?

-Nada, mamá, aquí disfrutando el estar muerto¿y tu¿disfrutas estar muerta?

-Uhhhh, no te imaginas la alegría, salto en una pata... solo te quería avisar que el amiguito de esa niña que atrapaste llego al reino y planea buscarla, pero no esta solo, viene acompañado de un hada y un niño guerrero del bosque, el guerrero es un niño jovencito, inexperto y un poco atolondrado, pero la cosa se pone seria.

-No te preocupes, madre. Mis planes para la pequeña Yadira son muy importantes como para que un mocoso me los joda...¡Nadie me va a joder!

Continuara...