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**los personajes son de hiro mashima**
**empieza la segunda fase**
** después de este capitulo quedan unos mas para finalizarlo**
**¿alguien le gusto que Erza sea la séptima maestra?**
Gajeel y Levy, llegaban a un hospital. Cuando llegaron encontraron a una juvia toda destrozada, le habían anunciado la muerte de su esposo. Otra vez una desgracia había tocado a su piel a su mente. Gajeel al verla destrozada en aquella silla sentada en posición fetal, mientras se culpaba en voz alta, al verla de nuevo como aquella vez, cuando sus padres murieron. Un nudo se le formo en la garganta una sensación de tristeza y dolor lo rodeo. Ella de nuevo sufría.
—Juvia… —toco el hombro de esta—, juvia… l-lo siento —se le quebró la voz
—no es cierto… ¿verdad? Esto es un sueño ¿verdad? —lo dijo con una sonrisa y una mirada con una esperanza
—Lo siento pequeña, pero es verdad —las mismas palabras de aquella vez cuando le confirmo lo de gray.
Juvia al escuchar eso empezó a sollozar inconsolablemente, los lloriqueos se escuchaban en todo el hospital. Gajeel, la abrazo, trataba de que se calmara.
Levy se encargaba de hacer los trámites y marcar a todas las personas conocidas; en esas personas se encontraba Gerard.
En el sepelio todos los amigos y conocidos de juvia y jellal estaban presentes. Habían ido a una boda y ahora a un sepelio. Era extraño para todos. Gray hizo acto de presencia al ver a juvia inclinada hacia la tumba de su esposo
Un nudo en la garganta se le formo, recordó el día que ella había perdido a su familia y que hacía lo mismo con su ex esposo
Ya se acercaba el entierro. Era más doloroso para juvia. Gajeel le daba el consuelo y ánimos para aquella despedida. Alguien se acercó al cuerpo helado de jellal. Juvia al verlo sintió un escalofrió
—lo siento por no asistir a tu boda y ahora asisto a tu funeral… hermano
Gerard le puso una flor blanca, mientras le daba el último apretón de manos.
—te perdone hace mucho… así que descansa en paz
Gerard se levantó, vio con una ira a juvia.
—espero que lo hayas hecho muy feliz, ya que fue tu culpa.
Al decir esto juvia cae de rodillas, el remordimiento la seguía.
—no quiero que me busques por perdón, y tampoco deseo verte, no quiero ver la asesina de mi hermano
Al decir esto Gerard se marchó, todos lo miraban sin decir nada y gajeel molesto por tal acción de este.
Juvia lloraba desconsoladamente frente la tumba de jellal. Cuando lo enterraron juvia sintió que su corazón se estrujo al poco tiempo su cuerpo la traiciono haciendo que ella colapsara y se desvaneciera.
Era un día con muchas emociones.
Los días pasaron y nadie podía ver a juvia ella se encerró en el departamento de jellal. Solo se escuchaban los llantos de una mujer que lloraba desconsoladamente. Gerard arreglo varios papeles, e hizo que a juvia la sacaran de aquel departamento.
Las cosas iban en mal en peor, los intentos de suicidio de juvia, la depresión. Pero esta vez gajeel se había prometido no abandonarla. Juvia visitaba a cada rato la tumba de jellal; aquella lapida nunca estaba sucia.
Había pasado dos años se fue demasiado rápido. Y algunas cosas cambiaron, unas para bien y otras para mal.
Gajeel llevaba la comida de juvia. Al entrar noto que la peli celeste estaba con su vestido blanco, su vestido de novia.
—Juvia ¿qué estás haciendo? —comento el pelinegro con un poco de asombro
—a juvia le gusta este vestido, le recuerda a algo
—Ya estas recordando —comento dudoso
— ¿de qué?
—nada ven empieza a comer
Juvia dejo aquel vestido, y se dirigió hacia la charola de comida.
Gajeel salió del cuarto, al salir unas lágrimas rodearon su rostro. Y es que le dolía que juvia se portara así, ella no lo supero. En un accidente de auto que tuvo cuando ella se dedicó a las drogas; choco. En ese accidente, su mente bloqueo todo los recuerdos que ella tenía, solo recordaba a Gajeel. Y ella técnicamente estaba loca. Gajeel desde que ella choco y quedo con lagunas en su mente se sentía impotente. Se había encargado que solo personas que eran de confiar estuvieran cerca de juvia. Gray cuando se enteró lo que le paso, siempre la visito pero era gajeel quien le prohibió que se acercara a ella.
Gerard regreso, a aquella ciudad era el segundo aniversario de la muerte de su hermano. Se acercó al cementerio, a lo lejos cuando vio a gajeel que acomodaba y hacia limpieza en la tumba de su hermano. La tumba tenía flores frescas, y estaba demasiado limpio. A lo lejos vio que Levy se acercaba dónde estaba gajeel. Los dos arreglaban aquella lapida, pero; en ningún momento vio a juvia.
Él se acercó; hizo como si no los conociera.
—hermano…
Gajeel y Levy solo se lo quedaron viendo, para después salir de ese lugar.
Cuando llegan al estacionamiento, ven que juvia ya no está.
Juvia ya estaba desesperada de estar en aquel auto esperando a su hermano, así que decidió a explorar por su propia cuenta, o más bien había visto algo que le llamo la atención. Y siguió aquella mariposa color azul que volaba de una manera lenta. En ese momento ella se perdió y aquella mariposa se alejó.
Al darse cuenta que ya no estaba cerca del auto, y que ahora se encontraba en una área que no sabía que donde era. Se puso a jugar con aquel pasto.
Gerard había pasado un buen rato en la tumba de su hermano. Cuando ve a lo lejos una cabellera azul celeste, a lo que se da cuenta que es juvia. La ve de reojo, sus pies empiezan a caminar hacia donde esta ella, no sabía porque pero sus pies por su propia voluntad se pusieron en movimiento. Juvia estaba más hermosa que antes, se veía alegre y radiante. Pero algo más le llamo la atención y es que ella estaba jugando en verde pasto.
Se acercó, la vio y cuando sus vistas se cruzaron le llego un gran odio y dolor. Ese sentimiento que tienes cuando ves que alguien que está feliz, sabiendo que a culpa de esa persona tu estas sufriendo.
—juvia
Cometo el peli azul con un rencor en sus palabras
Juvia lo vio de nuevo, se sentía extraña al ver aquella mirada de odio, pero algo más le llamo la atención.
—¿u-usted m-me conoce? —cuestiono un poco nerviosa
Gerard la vio de nuevo. ¿Qué es lo que había dicho? Si la conocía; claro. Ella era la causante de la muerte de su hermano.
—¿ahora te haces la loca? —cuestiono molesto
—loca
En ese momento llega natsu.
—juvia, aquí estas, tu hermano está buscándote
La tomo de la cintura haciendo que empezara a caminar e ignorando aquel hombre que estaba a su lado.
—natsu, ese hombre sabe mi nombre —comento ella, señalando a gerard
Natsu volteo su vista, lo reconoció desde que vio a juvia platicando con alguien de pelo azul, y más cuando gajeel le hablo diciendo que habían visto a Gerard
—Sabes que no tienes que hablar con extraños —cometo natsu ignorando a Gerard, mientras llevaba a juvia hacia donde estaba su hermano.
Gerard se quedó ahí parado, los observaba con cierto coraje, molestia y frustración. A que se debía que juvia no le reconociera y que natsu no le hablo, más cuando dijo que no tenía que hablar con desconocidos. Pero lo que más le daba coraje era que sus sentimientos por ella se volvieron a reanudar. La seguía queriendo.
