Los personajes de Naruto no me pertenecen. Pertenecen al Dios, amo y señor Masashi Kishimoto.


Hace seis años atrás…

7 de marzo del año 2009.

Primer encuentro.


A pesar de que los años le habían brindado la experiencia necesaria para afrontar este tipo de problemas, Hinata no podía evitar sentirse nerviosa. No es como si ese fuera su primer día de escuela de intercambio, al contrario había pasado por 3 escuelas distintas por el constante cambio de trabajo de su padre Hiashi. Pero ese día por sobre todo se encontraba sumamente inquieta, como si estuviera esperando impacientemente a que los mundos colisionaran en cualquier momento y se abriera alguna grieta en el cielo en cual después se tornaría negra.

Tal vez estaba paranoica o era la edad, ya que su niñera le había hablado más de alguna vez de los cambios bruscos que se tienen en la adolescencia, más cuando tienes 15 años y no sabes absolutamente muy poco de tu cuerpo y tus emociones. Pero no podía dejarse llevar por aquellos acontecimientos, tenía que asistir ese día a la escuela si no quería más tarde llevarse una reprocha de su estricto padre.

Así que así lo hizo. Bajó al primer piso y no quiso desayunar por los retorcijones que se albergaban en su estómago. Se despidió de su niñera con una sonrisa y salió rumbo a la calle, camino hacia su nueva escuela la cual prometía ser distinta a cualquiera que antes hubiera asistido.

Y vaya que así sería.

Antes de ese día, cuando aún era enero y la mayoría de las personas salían de sus casas para adentrarse a las vacaciones de verano ella se pasaba la mayor parte del tiempo en el jardín de su casa cuidando de las flores que su madre con tanta dedicación hacía cuando aún se encontraba con vida. En ese tiempo exclusivo para ella, Hinata divagó por su mente y recordó los millones de sucesos vergonzosos que la han perseguido a lo largo de su vida. No tenía el temperamento o el carácter de su padre o su hermana, ni mucho menos la franqueza de su primo Neji. Ella más que nada era una persona tranquila, sumamente tímida y con un tartamudeo que salía a la luz cada vez que tenía miedo o estaba nerviosa. Es por esas cualidades que ella poseía que a veces pensaba que era adoptada, y cuando tal pensamiento era muy fogoso como para recordarlo buscaba consuelo en las palabras de su niñera, la cual siempre le recodaba que era idéntica a su madre tanto por dentro como por fuera.

Pero aun así, Hinata no era feliz consigo misma. Puede que sea un reflejo de su difunta madre, pero aquellas cualidades la hacían odiarse a sí misma. No le gustaba ser una persona tranquila, tímida y mucho menos que tartamudee de vez en cuando. Ella deseaba ser una persona completamente diferente, alguien que tuviera la valentía necesaria para salir a delante ante cualquier problema, que pudiera decir claramente las cosas sin miedo, y que de una vez por todas el tartamudeo dejara de aparecer cada vez en sus palabras ante los nervios que aparecían de vez en cuando.

Así que ese día, 7 de marzo, cuando el reloj mostraba las 7:30 de la mañana, Hinata se dijo a si misma que aquel sería un nuevo comienzo. Porque nadie la conocía en esa escuela, su primo Neji asistía a una diferente. Así que si ella quería, podría ser una persona completamente distinta a como era realmente.

Y eso era exactamente lo que haría.


Al llegar a su destino, Hinata se ubicó en el gimnasio como un señor le había dicho que hiciera. Como era el primer día de escuela, darían la bienvenida tanto a alumnos antiguos como a los de primer año. La directora (que se veía lo bastante estricta como para querer dejarte encerrado por 3 días si era necesario) hablaba con tanta autoridad como elegancia, algo que a Hinata le parecía muy extraño proviniendo de una mujer.

Después de unas largas palabras y otras cosas que Hinata no escuchó con atención, los profesores guiaron a los alumnos a sus nuevas aulas y a los nuevos mostrarle un poco la escuela antes de entrar a sus respectivas clases. Formaron 4 grupos los cuales se repartían en alumnos de primer año, segundo, tercero y por último cuarto. Como eran solamente dos tipos de cursos los que existían en ese establecimiento, el grupo de Hinata no se extendía de 4 personas, las cuales se sentían igual de tímidos que ella como para entablar una conversación con la persona de al lado.

Fue ahí que Hinata vio por primera vez a Sasuke.

O más bien fue ahí cuando hizo un nuevo amigo, porque luego de ese momento se volvieron casi inseparables. Lo primero que pensó Hinata cuando lo vio fue que era extremadamente callado y reservado al igual que ella. Su cabello oscuro al igual que sus ojos daban un aura de que si te acercabas un poco a él saldrías llorando por el rechazo, pero a pesar del miedo que emanaba de él Hinata no sintió miedo, sino más bien fue como si se hubiera encontrado con alguien después de mucho tiempo.

Cuando Sasuke se dio cuenta de que lo observaba, inmediatamente le preguntó qué era lo que quería. Hinata podría haber volteado e ignorarlo, pero no lo hizo. Eso hubiera sido algo que su antiguo yo hubiera hecho, pero no ella, no por lo menos ahora.

-Nada en particular. –Fue lo que respondió a cambio.

Sasuke la miró de arriba y abajo, y cuando llegó a la altura de sus ojos sonrió tan débilmente que Hinata por poco casi cree que fue un efecto de luz. Aunque no pudo evitar sentirse avergonzada por ello, simplemente dejó la conversación hasta ahí y no volvió a mirarlo por el resto del camino, en cambio Sasuke ya no le sacó los ojos de encima.

Una vez el recorrido terminó fueron llevados a sus respectivas aulas. Grande fue su sorpresa cuando aquel extraño chico sería su compañero de clases por lo que quedaba de año, y lo más seguro era que el profesor de turno los haría sentarse juntos ya que ambos eran los nuevos del gallinero.

Con ese pensamiento en mente, la puerta se abrió y detrás de ella un hombre de cabello plateado y ojo parchado apareció para darles las bienvenidas. Primero mirándolos detenidamente y luego dándoles una sonrisa que Hinata solo pudo adivinar, ya que su cara estaba envuelta por un extraño pañuelo negro.

-Ustedes deben ser Hinata y Sasuke –Les hizo un movimiento con su mano para que ingresaran a la habitación-. Mi nombre es Hatake Kakashi y seré su profesor. Los estaba esperando, pasen.

Sasuke fue el primero en ingresar, seguido por Hinata. Su mirada estaba directamente en el suelo al contrario de su nuevo compañero, el cual miraba a todos los presentes por encima de sus cabezas, como si no fuera nada importante. Ella tímidamente jugaba con sus dedos a pesar de haber dicho que no lo haría jamás, pero era algo que sería difícil de hacer, considerando que desde siempre lo hacía. Cuando fue capaz de levantar la vista por primera vez Sasuke se estaba presentando delante de todos y divisó que la mayoría de las chicas hablaban entre sí y los hombres solo lo miraban como Sasuke lo hizo cuando entró al aula.

Sabía que después de que terminara vendría ella, así que tendría que armarse de valor y perder el miedo para que el tartamudeo no saliera a la luz.

Ese era su primer día, tanto como del inicio de la preparatoria como para ser otra persona.

-Mi nombre es Hinata Hyuuga. Espero llevarme bien con todos ustedes.

Corto, preciso y claro. Sin tartamudeos o con las mejillas sonrosadas como acostumbradamente estaba lidiada a soportar. Ahora todos los ojos presentes estaban posados en ella y podía decir en ese momento que la estudiaban tan meticulosamente que casi sale corriendo, pero sus pies permanecieron estáticos en el suelo.

Hubo solo un momento, casi desapercibido en el que Hinata divisó a lo lejos, casi en el último asiento un par de ojos que salían de los comunes, tan curiosos y llenos de expresión que Hinata se dijo a mí misma que podía ver a través de ellos. Tan azules como el mar pero al mismo tiempo tan claros como el cielo y luego de que los suyos se encontraran con ellos supo que nunca más podría volver a olvidarlos, aunque pasaran los días, semanas o incluso los años.

Aquel chico la miraba como si fuera algo que por mucho tiempo hubiera esperado que apareciera delante de él, como si hubiera estado sentado en ese pupitre desde hace años y ahora al fin que ella estaba frente a él hubiera terminado la espera. Su cabeza que descansaba en su mano recobró su compostura cuando Hinata mantuvo la mirada con la suya. Fue casi una eternidad en la que se estuvieron observando, el tiempo se detuvo alrededor y solo estaban ellos, comunicándose a través de sus ojos como si lo hubieran hecho desde siempre.

Kakashi dijo algo, pero ellos lo ignoraron. Hinata inconscientemente caminó en su dirección y el sintió que su corazón dejaba de latir. Estaban separados a unos escasos metros de distancia y Hinata paró en seco y ocupó el asiento desocupado que estaba frente a Naruto. Incluso cuando ya estaba sentada no dejó de mirarlo en ningún momento, solo lo dejó de hacer cuando Kakashi nuevamente habló para dar comienzo a la clase y ella intuitivamente se volteó para mirar al pizarrón.

En cambio Naruto no podía dejar de verla aun cuando le estaba dando la espalda. Observó su cabello azulado que le llegaba a la altura de los hombros, como si antes lo llevara corto y ahora estuviera dejándolo crecer. Observó su piel, sus movimientos, su espalda, su delgada cintura y continuó por todo su cuerpo. La estudió durante toda la clase y esa podía contar como la primera vez en que Naruto ejercía esa acción. Hinata sabía que la estaba observando, su mirada casi atravesaba su cabeza, ella lo sentía pero aun así en ningún momento volvió a voltearse, sabía que si lo hacía algo pasaría.

Como si los mundos colisionaran en cualquier momento.

La campana sonó y Kakashi dio por terminada la clase. Los estudiantes comenzaban a pararse de sus asientos y muchos ya formaban sus círculos de amigos, algunos preguntándose que habían hecho durante las vacaciones y otros mostrando sus nuevos celulares que habían adquirido como regalo de navidad. Hinata no quiso levantarse de su lugar y podía saber que su compañero de atrás tampoco. Era casi como si él estuviera esperando a que ella lo hiciera primero para poder imitarla. Cuando ya no pudo soportarlo más porque sus nervios explotarían en cualquier momento se volteó en su lugar para encararlo, pero él ya se había levantado de su lugar y se había sentado en la mesa con las manos en los bolsillos mientras conversaba amenamente con un grupo de chicos, ahora era él quien le daba la espalda a ella.

Hinata observó su largo cabello rubio, sus cicatrices en ambas mejillas y la forma en como cerraba los ojos cuando sonreía tan abiertamente. Pudo haber continuado mirándolo, pero sabía que tarde o temprano se daría cuenta de su acción y quedaría como una tonta o peor aún, como si fuera una psicópata. Se levantó de su lugar y salió del aula con su mochila en mano aunque no fuera necesario, en algo tenía que matar el tiempo en el receso si no quería parecer solitaria.

Naruto la miró todo ese momento hasta que ella se fue del salón. No sabía por qué aquella muchacha de pequeña estatura y ojos tan claros como la luna le provocaba esa sensación en su pecho, tanto que podía sentir la amenaza de su corazón salir de su garganta en cualquier momento.

Ambos se alejaron el uno del otro y no volvieron a verse pasado los 15 minutos que dura el receso. Aunque fuera corto, en el fondo y a esa edad aún sin saber de qué se trataba, se habían enamorado a primera vista, de una forma loca y completamente. No es la necesidad, si no la casualidad la que está llena de encantos, porque de todas las escuelas de Japón que existen, ella tuvo que acudir a esa y él de todas las chicas que vivían tuvo que posar sus ojos en ella.

Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento, como los pájaros hacia los hombros de San Francisco de Asís.


Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa gente! no tengo palabras para excusarme por la tardanza de este capítulo, pero digamos que estuve tan ocupada que casi dormí por tres días si no hubiera sido porque mi madre me despertó xD.

Este capítulo en particular me trajo tantos recuerdos que me costó demasiado escribirlo. Como dije con anterioridad, esta historia está basada casi en un 70% en lo que yo viví en la adolescencia, así que escribir estas lineas fue revivir lo que pasó cuando entré en la secundaria, y vaya que trajo con ellos recuerdos nostálgicos.

¡En fin! Esta es la primera parte de la historia de como Naruto y Hinata se conocieron. Quise escribirlo porque en muchos reviews me decían que aún no entendían lo que había pasado entre ellos dos, a pesar de que daba muchas pistas con el terrible suceso. Así que decidí escribirlo parte por parte para que así nadie tenga dudas y no hayan problemas :)

Ahora responderé los reviews! Gracias a todos!

uzumakii : jajajaja ahora podrás saber mejor lo que pasó, ya que lo contaré todo en estos dos capítulos especiales !

Andy Aly NH: Gracias! Me alegro de que te guste esta historia!

RydiaWeasley: Hola! dudo que haga un triángulo o un cuadrado amoroso xD o por lo menos no con Sasuke influyendo ahí. Crearé un dolor de culo para Naruto pero no será Sasuke :) con estos capis saldràn todas tus dudas!

Son Of Time: A mi también me alegras el día cada vez que me escribes ! Me alegra mucho leer tus palabras y saber que te gusta tanto esta historia. Con eso al fin sabrán lo que pasó entre ellos y espero que no me odien a mi ni a Naruto por lo que se viene xD gracias!

Akime Maxwell: Naruto fue un completo insensible y estùpido en esta época :D xD pero Sasuke juega un rol, pero dudo que romántico. Gracias por tu mensajito!

Nos leemos en otra!