-No.
-Harry…
-No.
-Es algo necesario…
-Ie.
-Entiendo que quizás…
-Non.

Dumbledore suspiró.

-Puedo aceptar que el tiempo que queda de vacaciones lo pases con los Weasley, pero al finalizar el año debes volver con tu familia.
-Ellos no son mi familia, lo sabe muy bien.

-Necesitas la prote…
¡Crack!
-…cción que…

-...

-Harry, mi niño, ¿Acabas de quebrarte un dedo?

-… No.

-…

-…
-De todas form…-
-Profesor Dumbledore, realmente no tengo ganas de hablar de este tema ahora

Dumbledore le miró fijamente por unos segundos.

-Sirius me comunicó su preocupación respecto a cierto incidente que sucedió la noche pasada, involucrando a un elfo doméstico.

-Como le dije antes, ahora mismo no tengo ganas de hablar, lo siento.

La puerta se abrió de golpe, presentando a un Sirius radiante.

-¡No puedo creer que acabo de cagar en el baño de prefectos!

-…
-… llego en un mal momento, ¿verdad?
-No.
-Podría decirse así.

Kaneki miró fijamente a Dumbledore, quien habría jurado que vio un atisbo de algo peligroso en su mirada.

-Está bien, Sirius, el director ya se iba.

Dumbledore asintió y salió de la habitación, algo pensativo.

Sirius se mantuvo mirando entre su ahijado y la puerta por la que el director acababa de salir.

-Entonces,- dijo Kaneki estirándose - ¿Qué tanto se retorcerán en sus tumbas esos antiguos prefectos?

Sirius solo le sonrió.


Si, estoy viva, y si eres capaz de entender el porque del nombre de este capítulo prometo actualizar en menos de una semana :)