Hola a todos, luego de una larga ausencia les vengo a dejar un nuevo capítulo, quienes lo pedían aquí lo tienen. Muchas gracias a todos los que la siguen y por sus comentarios :)

IX

- Por favor Suki, puedes dejar de mirar esa revista-protestaba Kisara mientras pasaba por delante de su compañera con una bandeja repleta de tazas y platos –hay mucha gente que atender.

- Lo siento Kisara pero debo ver si en ella apareces tú.

- ¿De qué hablas?- iba dejando la vajilla en la pileta para que la lavaran.

- Tú me contaste que estuviste con Seto Kaiba y en este número hablan de él por lo tanto tú tienes que aparecer-la joven seguía ojeando la revista.

- No digas tonterías, yo nunca aparecería en una revista porque….

-¡Acá!-la interrumpió-acá habla de una chica que paso unos días con él…ah.. no, no eres tu…-dijo poniéndose triste.

- Deja esa revista ya-se la quito de las manos- Ahora ven conmigo a trabajar-le paso una bandeja y ambas salieron de la cocina.

-No es justo que no aparezcas, deberías estar en la revista. Ese hombre esta enamorado de ti por eso las otras mujerzuelas no deben aparecer.

- Te olvidas de una cosa, yo no soy famosa por eso nunca me veras en una revista de esas.

- La vida es tan injusta, tu eres tan bonita que por eso deberías tener un lugar en las revistas del corazón.

- Ay Suki, que hare contigo amiga. Esas revistas te están echando a perder, hay muchas cosas más importantes que ver.

En ese momento una chica de cabello largo y rubio entraba al café, venía de la mano de Seto. Se notaba que el joven era arrastrado por la mujer hacia el interior ya que en su cara se podía ver el desagrado que le provocaba esa situación, aunque saber que se encontraría con Kisara un poco se le iba la molestia porque hacía varios días que no la veía y deseaba verla.

-Mira quien viene ahí, ve y demuéstrale que ese hombre te pertenece-la empujo Suki y salió directo a la cocina.

-Suki, ¿a dónde vas?-se puso nerviosa al ver que se quedaba sola y ella debía atender a la pareja que acababa de entrar. Lo menos que deseaba en ese momento era hablar con Seto.

¡Tu niña, ven aquí!-la llamó la mujer rubia levantando su mano. Como no le quedaba otra a Kisara se dirigió a ellos.

-Bienvenidos-hizo una leve reverencia.

- Ay, que educada eres-le sonrió afectuosamente, en cambio Seto se limitó a mirar hacia un costado por la tontería que acababa de decir su compañera- ¿podrías ubicarnos por favor?

- claro-le pareció muy extraño ya que había mesas libre y nadie solía pedir que los ubicaran-vengan por aquí-los llevo hacia el centro del café a una mesa que daba hacia una ventana.

-Muchas gracias querida-le agradeció mientras Kisara le pasaba el menú y ella la agarraba.

-yo solo quiero un vaso con agua-le dijo Seto sin aceptar el menú.

Kisara lo anoto en su libreta y miró a la joven para ver si ya sabía que iba a ordenar.

-te voy a pedir que me traigas un cappuccino con una porción de torta de frutilla-le devolvió el menú.

-bien, enseguida se los traeré-salió hacia la cocina pero la joven rubia la llamó

-espera un momento

-sí, ¿qué sucede?-volteo al verla.

- ¿Me puedes decir tu nombre?-no dejaba de sonreír en ningún momento.

-para que quieres saberlo- intervino Seto.

- me gusta saber el nombre de las personas, solo por eso.

-me llamo Kisara-le respondió y siguió su rumbo. Comenzaba a sentirse molesta por esa mujer, si se trataba de una futura pareja del joven Kaiba no iba a permitirlo, era demasiado tonta para alguien como él.

- ¿y,le dejaste en claro a esa mujer quien es la nueva novia de Kaiba?-la recibió Suki en la cocina.

Kisara no dijo nada, hizo el pedido y volvió a salir para ir a atender otros clientes. Nuevamente cuando se disponía a regresar sintió que la llamaban, al darse cuenta quien era respiro hondo

- ¡Kisara!

- ¿qué sucede?- pregunto ni bien se acercó a la mesa

-Seto está contándome que te conoce, ¿es cierto?

-Sí, él suele venir aquí y yo lo atiendo-no iba decirle la verdad

- pero dice que ha ido a tu casa

Kisara miro a Seto y volvió su mirada a la joven- ah, si… es que encontró algo que me pertenecía y fue a devolvérmelo

-¿Entonces no tienen ninguna relación?

- no

-ya me estaba preocupando porque si no iba a tener competencia, aunque está claro quien ganaría - le guiño el ojo.

Eso le cayó mal a Kisara- seguiré con mi trabajo-le respondió y se retiró. Al rato le entrego a cada uno su pedido y no volvió a la mesa hasta que fue llamada nuevamente por la joven. Estuvo llamándola cada cinco minutos, todo por cosas insignificante como por ejemplo el café estaba muy caliente, que la porción de torta no tenía tantas frutillas, que la mesa se había ensuciado así que tenía que limpiársela… La ultima vez que la volvió a llamar Kisara se fastidio.

- ¿Ahora que necesita?- no pudo evitar responderle mal.

-Seto, di algo mira como me habla-se sintió ofendida.

- Esta en su derecho hablarte asi, tiene trabajo que hacer y tu la llamas sin parar por tonterías. ¿ Ahora que vas a decirle?

- ¿tu también vas a hablar mal?-se hizo la afligida-yo solo quiero que me atiendan como merezco. Yo merezco lo mejor, no soy una mujer común y corriente.

Kisara se estaba conteniendo para no responderle peor, pero no sabía cuánto más iba a aguantar.

-Así que Kisara, no te molestes y responde bien a mi llamado

-déjame decirte que cuando se te bajen los humos de la cabeza ahí voy a tratarte como lo mereces. Porque eres alguien de clase alta no te da derecho a tratarme como un sirviente.-exploto haciendo que toda la gente del lugar prestara atención-.

-no, no voy a permitir que me hables así... ¡no! ya mismo hablare con tu jefe, ¡a mi nadie me falta el respeto! Voy a ordenarle que te despida, no puede tener esta clase de gente trabajando aquí- se levantó y empujando a Kisara salió en búsqueda del dueño del café. Kisara no hizo nada para detenerla por más que estaba preocupada por si la despedían realmente.

-tranquila no voy a dejar que te despidan - Seto se acercó a ella.

-no tienes que hacerlo, yo misma me lo busque…últimamente no tolero la gente así que me enfado rápido.

-eso es porque estas agotada. Tal vez no te venga mal el despido.

-la verdad que no, pero por desgracia no puedo quedarme sin trabajo- suspiro y se sobo la cabeza-lamento arruinar tu cita.

-¿qué dices? Fui arrastrado hasta aquí, esto no fue una cita.

-vamos, conociendo tu famoso carácter te hubieras negado completamente

-No lo hice porque sabía que iba a verte.- con esa respuesta Kisara no pudo evitar sonrojarse. Iba a contestarle cuando en eso su jefe salía de la oficina llamándola para que fuera hablar con él por lo sucedido.