POV. BELLA

Era una hermosa cabaña, a unos 5 metros de esta se encontraba un lago el cual hacia a la cabaña mas mágica.

Edward me ayudo a bajarme de su volvo ya que todavía me encontraba en estado de shock.

-Edward es hermosa de quién es?

-Es mía mi abuela por parte de mi madre me la heredo.

-Es genial y que hermoso gesto de su parte

-Si era una gran persona, y esta cabaña es mi refugio cuando quiero distanciarme de todo.

-Has traído a alguien más a parte de mi- no pude evitar preguntarle esto.

-No, aparte de mi familia- no pude evitar que una sonrisa apareciera en mi rostro.

Era genial saber esto yo era la primera y esto quería decir que de verdad sentía algo por mí.

Después de un momento mas de admirar la cabaña Edward me invito a entrar y quede igual o peor de conmocionada que cuando estaba afuera, la cabaña era acogedora todo en ella hacía que la adoraras la pared era de un blancas, los muebles negros, había una pequeña chimenea.

Edward regreso a volvo a traer provisiones las cuales, el por la mañana había metido a la cajuela a escondidas de los demás.

Desayunamos al lado del lago, la vista era hermosa era como un sueño tener a lado al amor de mi vida y estar en este sitio de verdad era un sueño nunca en mi vida espere sentirme tan feliz.

-Bella te quiero y eres todo para mi, por favor nunca dejes que terceras personas te hagan dudar de mi amor.

-Yo también te quiero Edward- lo que me dijo me puso un poco pensativa por que me diría esto, trate de pensar en otra cosa no dejaría que esto me arruinara el viaje.

Después de darnos muchos besos y de acariciarnos si profundizar me dieron muchas ganas de meterme al lago, así que si antes pensarlo me apresure a pararme y me desise de mi blusa la cual arroje al suelo.

Me di la vuelta para ver la cara de Edward y este me observaba detenidamente, me empece a poner de mil colores así que desvié mi mirada y antes de que mi voluntad flaqueara me apresure a quitarme mis tenis y mi pantalón.

Corrí lo poco que me faltaba para llegar al lago y me zambulli, el agua estaba tibia trate de localizar a Edward para invitarlo a que se uniera, lo encontré mirándome fijamente y con una sonrisa en su rostro le hice u gesto con la mano para que se uniera. No tardo en ponerse de pie y mi sonrisa se esfumo cuando sin querer mire a sus pantalones en este se veía claramente un bulto, sin siquiera poder de tenerlo mi sonrojo se hiso presente levante la vista y me desise al percibir su mirada era entre alegría y lujuria no lo podía creer Edward Cullen me deseaba y vaya que si su bulto me lo decía claramente, yo se que ya habíamos tenido intimidad pero ver a u hombre que con solo verte desnudar se ponga así era muy excitante y no me juzguen soy primeriza y ver a Edward así por mi me subía mi autoestima.

Edward se deshizo de su ropa este a diferencia mía solo se dejo sus boxer lo demás se lo fue quitando poco a poco torturándome dejenme decir.

Al llegar a mi se acerco a mi oído y me susurro deja de morderte el labio Bella, con la voz demasiado rasposa pero la cual envió pequeñas descargas al sitio adecuado. No me había dado cuenta que me mordía el labio así que de inmediato lo solté.

me tomo de la cintura y me atrajo mas asía el y después me beso, sin poderlo evitar enrosque mis piernas a su cadera y frote nuestros sexos esto produjo que los dos gimiéramos y buscáramos mas fricción. es que esto era grandioso estar así con Edward era genial no había palabras para lo que sentía en este momento.

Edward se quito sus boxer y trato de aventarlos a la orilla del lago también hizo lo mismo con mi calzoncillo y mi brassier, después de estar completamente desnudos volví a enrollar mis piernas a su cadera pero el me lo impedio agarrando mis piernas y posicionandose me penetro gemí muy fuerte y me importaba poco si me escuchaban, sin piedad empezó las embestida de manera muy frenética lo cual a mi me volvió loca chupo y mordió mis pezones, sin piedad siguió sus embestidas de manera frenética.

-Edward ya no aguanto me voyyy amorr

-Bella córrete para mi carillo- con estas palabra me corrí de manera descomunal gritando su nombre de manera incoherente, después de unas embestidas mas me siguió Edward.

- Bella aaaa amor maldita sea aaaa

después de un rato de intentar tranquilizar nuestra respiración Edward me ayudo a vestirme y a salir del lago.