Para el grupo de Draco Malfoy, Pansy Parkinson, Blaise Zabinny y Theodore Nott, las presentaciones hasta ahora habían sido simplemente patéticas.
Estar sentados en el gran comedor nunca les había parecido tan aburrido, aunque claro, no eran los únicos, la mayoría de los slytherin presentes estaban en esa posición de apatía, y digo la ayoría porque a tan solo unos cuantos puestos más adelante, Draco Malfoy observaba como su compañera Daphne Greengrass y su reciente descubierta hermana, Astoria, se divertían de lo lindo escuchando las historias de esos chicos del futuro.
"Pobres idiotas"- se dijo mentalmente cuando vio que el par de hermanas suspiaban ate la patética historia de la chica Black, que apropósito por fin le hacía honor a su apellido quedando en slytherin , pero la cagaba monumentalmente, diciendo que era parte de organizaciones de ayuda, "patético"- pensó de nuevo, pero no pudo evitar la sensación de vacío en su interior cuando vio la sonrisa perfecta de Astoria, la más pequeña de las hermanas Greengrass; tenía que reconocerlo, era hermosa, pero era una traidora de la sangre con todas las letras bien puestas; su mente viajó recordando la ultima conversación que había sostenido con ella. Llevaba tiempo siguiéndola con la mirada, hasta que una noche no soportó la curiosidad de saber que hacia la Greengrass en sus ratos libres, así que la siguió hasta la biblioteca, en donde fue asombroso encontrarla en compañía de Granger y la pequeña comadreja Weasley, las tres hablaban como si se conocieran de toda una vida, al acercarse se dio cuenta de que así era, al parecer la chica Weasley y Astoria entraron a Hogwarts el mismo año y se hicieron buenas amigas, luego se reunían con Granger a estudiar, y asi surgió su amistad.
"Esto es algo que no puedo permitir" Se dijo mentalmente mientras se encaminaba hacia las tres chicas.
- Veo que has hecho amigas Greengrass, no me sorprende, siempre me pareciste algo rara- le dijo con toda la frialdad que pudo.
- Vete Malfoy- dijo Hermione- dejanos tranquilas.
- Pierdete Albino, si no quieres que te haga conocer tu suerte- le amenazó Weasley
Pero lo que hizo retroceder a Draco fue la actitud de Astoria, quien solo se rió fuertemente provocando que un escalofrió se colara en sus huesos sin razón.
- No se preocupen chicas, que hurón que rebota no muerde- dijo, causando la risa de las mujeres y el enojo del rubio
- Mira Greengrass, yo que tu me alejaba de ciertas amistades que son inconvenientes, comprendo que aun puedes ser muy chica para entender, pero hay personas que es mejor mantener alejadas- le dijo caminando con la cabeza en alto en señal de superioridad.
- Bajate de esa nube Malfoy, ¿Quién te crees que eres? A mi no me dices que hacer- le dijo Astoria con el ceño fruncido, que dio paso a una sonrisa tenue de esas marca Slytherin- Ademas Draquito, déjame decirte que prefiero ser amiga de traidores de la sangre y no de mortífagos como tu.
Mallfoy la miró alarmado, confundido y furioso… ¿Cómo se atrevia a hablarle así?
Dejó de recordar, y volvió a sentirse molesto… ¿Qué tenía esa niñita que lo perturbaba tanto?, Theodore lo sacó de sus pensamientos con un suspiro de frustración.
- Que aburrido todo esto ¿verdad Malfoy?
- No te molestes en hacerme creer que esto no te importa Nott, sé perfectamente que estas esperando que se suba un hijo tuyo con Daphne- dijo Draco tratando de burlarse de su amigo, pocas veces Theodore Nott se sonrojaba, pero nombrar a Daphne Greengrass era motivo suficiente para que así lo hiciera.
Desde que puso un pie en el expreso de Hogwarts y vio a aquella castaña de ojos verdes profundos y sonrisa soñadora, Theodore Nott se había enamorado de ella.
Las circunstancias de sus familias habían impedido que el pudiera manifestar esos sentimientos hacia ella, él, especialmente, no era de los hombres que expresaban su sentir con facilidad, pocas veces se le había visto sonreir, enojarse, gritar, llorar etc, pero en su interior le hubiese gustado haber crecido en una familia normal, con principios, solo asi, tal ve podría ser una persona mas adecuada a lo que ella, Daphne Greengrass, se merecía.
Un murmullo lo sacó de sus cavilaciones, otro encapuchado subia a la tarima, su andar era pausado, estratégico, y calmado, sin más preámbulos se quitó la capa, permitiendo ver a un hombre demasiado apuesto, de piel castaña, tez trigueña, ojos verdes, barba pronunciada, fuertes brazos y excelente altura, encima de la tarima
- Hola a todos, mi nombre es Theodore II Nott, y pues como deben imaginarse, mi papá es Theodore Nott.
Draco se burló sin contemplaciones de la cara de asombro de su amigo.
- Hey! Cierra la boca Theo, se te van a entrar insectos!- le dijo Zabinni en un ataque de risa.
Varios puestos mas adelante, una castaña agachaba la cabeza, mientras su hermana menor la consolaba.
- miiii hiii j o?- le dijo Theodore con estupefacción.
- Claro padre, eso me dijo mamá- aunque sobra con vernos, creo que me parezco mucho a ti.
Draco rio mas ruidosamente al ver tartamudear a theo.
- ¿Quién ES TU MAMA?
- Me parece el colmo que te consideres tan débil como para no haber conseguido a la chica de la que te enamoraste desde primer año- le contesto a su padre.
- En serio me dices que ella es tu mamá!- le pregunto Theodore.
- Que si pa, anímate que no tengo todo el día- le animo Theo II
Varias risas de todo el comedor no se hicieron esperar al ver como Theodore dudaba en ir o no a hablar con la mujer de su vida, pero al final lo hizo.
Daphne Greengrass pasó de estar triste por ver al hijo de su amor secreto, y pensar que era de otra, a estar sorprendida por tener al hombre de sus sueños frente a ella, incado, sonriéndole de la manera mas sensual que le había visto.
- Daphne, resulta que te he amado en secreto por tantos años, y fui un cobarde en no decírtelo, pero temo, temo por ti, por mi, por un futuro en medio de tanta maldad que nos rodea… aunque claro, ahora llega este chico, que dice ser mi hijo, y me da esperanzas, de que tal vez, no todo salga mal… Tal vez si tu estas conmigo, mi mundo se llene de luz.
Daphne no esperó más y se lanzó a besar al futuro padre de su hijo, al amor de su vida.
- Bueno,eh, con permiso de mis papás, voy a seguir con lo mio- dijo Theo II interrumpiendo el beso de Theo y Daphne quienes se separaron avergonzados- bueno, como iba diciendo mi nombre completo es Theodore Blaise Nott Greengrass- dijo y sonrió esperando la reacción de su tío Blaise, quien al oir su nombre, tuvo que aguantarse las ganas de llorar, y simplemente abrazó a su amigo.
Lo único cierto es que para Theodore, su familia por tantos años fueron Draco y Blaise, los quería como si fuesen sus hermanos, y con ellos había pasado por tanto, que le era imposible no quererlos.
- Si, si, si… abrácense como siempre- les dijo Theo II causando el sonrojo de su padre y su tío, la risa de Draco y las carcajadas del gran comedor- oh tío Draco, no te rias de a mucho que eres el mas sentimental de los tres- Draco se sonrojó en el acto- además el tío Draco y su esposa, son mis padrinos.
Draco le agradeció a su amigo el gesto, y le mostro el dedo a Blaise que reporchaba por no ser el padrino del chico.
- Sigo, tengo 20 años, estudio para ser medimago y trabajo medio tiempo en Sortilegios Weasley- dijo Theo y fue como si lanzase un hechizo silenciador, nadie dijo nada.
- ¿TRABAJAS CON LOS WEASLEY?- gritó Blaise
- SI TÍO, TRABAJO CON LOS WEASLEY!- le gritó TheoII divertido de la actitud de todos- creo que me toca a mi decirlo, se darán cuenta de que las cosas en el futuro han cambiado, ya no hay esas tontas reglas y esas disputas entre las casas por el estatus de la sangre, ni por el linaje ni nada de esas cosas, particularmente en mi caso, crecí siendo amigo de todos los weasley, me invitan a sus casas, a las reuniones en la madriguera y demás, puedo decir que he sido bien recibido.
Todos volvieron a mirarse con cara de estupefacción, Harry creía que se habían vuelto locos, Fred le preguntaba a Mary si había escuchado bien, George, Ron y Charlie hacían apuestas sobre la razón por la cual el chico iba a su casa y Molly y Arthur simplemente sonrieron.
- Siempre serás bien recibido en nuestra casa chico- le dijo Arthur
- Gracias señor Weasley- le dijo Theo- debo decir que usted particularmente me ha dicho esa frase millones de veces, y es la persona que mejor me cae, usted es un señor muy sabio.
Arthur se sonrojó por las palabras del chico, pero agradeció moviendo ligeramente la cabeza.
- Voy a seguir contando de mi vida porque me parece que nunca van a terminar por digerir la noticia- dijo Theo II con suavidad- cuando fui a Hogwarts me seleccionaron para la casa de Raevenclaw, como dije trabajo medio tiempo en sortilegios Weasley, la tienda en el callejón Diagon, hago esta aclaración porque a mis jefecitos, les ha ido de maravilla en el negocio y ahora no solo tienen esa tienda si no 30 tiendas mas a lo largo de Europa y próximamente en norte América.
A pesar de que sea extraño que Nott trabajara para ellos, Fred y George se permitieron hacer el baile de la victoria arrancándole risas a todo el comedor, su tienda de chascos seria todo un éxito.
- Estoy de novio de una hermosa jovencita quien es mi razón de ser y mi alegría- dijo y todas las chicas del comedor suspiraron por él- amo a mamá, suelo hacer que se ria todo el tiempo porque amo cuando lo hace- dijo con ternura y Daphne soltó una risa llorosa desde su asiento, ahora, junto a Nott- y eso es todo de mi.
Todos empezaron a cuchichear en ese momento, Hermione, Ron y Harry no salían de su asombro al comprobar lo diferente que era Theo II de su padre, aunque a decir verdad, Nott nunca se metía con nadie, Ginny sonriente solo dejó entre dicho que si el chico era sobrino de Astoria, seguramente, Daphne era igual de buena que su hermana y por eso el chico era tan gentil, todos afirmaron con la cabeza en señal de que comprendían lo dicho por la peliroja.
Harry volvió a mirarla embelesado, no podía creer lo ciego que había sido, Ginny era la perfección andante y el no podía permitirse dejarla ir.
