Un Amor Heredado.
N/A: feliz año gente ¿cómo están? Sé que deben tener deseos homicida en contra de mi persona, los comprendo y sé que están justificados, pero más vale tarde que nunca… aquí el penúltimo cap, espero lo disfruten… ya tengo muy adelantado el siguiente, solo falta ser corregido por mi beta, así que despreocupen.
La llave
Parte 2: las memorias de James Potter.
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Neville estaba desayunando en el gran comedor con su cara prácticamente metida en su plato para ocultar su rostro de cierto Slytherin que lo miraba insistentemente desde la mesa de las serpientes.
-Nev…- susurro Harry llamando la atención del tímido Gryffindor.
-¿Qué sucede?- preguntó el chico sujetándose el pecho por la impresión que le dejo el repentino llamado de Harry.
-¿Qué piensas hacer con el tema de Theo?- inquirió el de ojos esmeraldas mirando a Neville y a Theodore a intervalos regulares
-No lo sé-. Respondió Neville con un suspiro y la mirada entristecida.
-¿Crees que los celos funcionen con él?- cuestiono Harry de pRonto jugando con su comida.
-Tal vez, ¿Por qué no le preguntas a Draco?- comento Neville.
-Está enojado conmigo-. Dijo Harry haciendo un puchero.
-¿Y eso?- se extrañó el tímido león verdaderamente intrigado
-Es una larga historia, ¿nos saltamos la clase de Snape y te cuento?- le pidió el azabache.
-Elegir entre chismes o una clase con Snape- sopeso poniéndose un dedo en los labios con gesto pensativo- ¿Qué crees que elijo?-. Preguntó Neville con una radiante sonrisa.
Desde la mesa de Slytherin Draco apuñaleaba las salchichas de su plato con un tenedor, y Theodore miraba con ojos asesinos a Harry.
-¿Qué les pasa a esos dos?-. Pregunto Blaise a Pansy algo asustado por el comportamiento de sus amigos.
-Celos, malditos celos-. Fue lo que dijo Pansy mientras leía la carta de su hermano.
"Querida Pansy temo decirte que te he ganado hace mucho, así que en vez de anunciarte algún avance te anuncio mi compromiso con Charles Weasley, déjame decirte que has perdido, lo que significa que seré el principal heredero de los Parkinson. Recuerda hermanita que fue tu idea "quien consiga primero comprometerse sin importar el estatus de sangre de quien elijamos como pareja será el heredero principal de los Parkinson" esas fueRontus palabras, querida estúpida hermana menor, eso te pasa por querer tener el control de la familia, control que por derecho a mí me corresponde por ser el hijo mayor, como sea, espero te cabrees y mucho".
Se despide tu genial hermano mayor
Favio Parkinson.
Pansy estaba hiperventilando cuando termino de leer la carta que su hermano le había enviado desde Rumania, arrugo el pergamino para liberar un poco su frustración sim obtener muchos resultados.
-¿Malas noticias?-. Pregunto con cautela Blaise viendo que en su mirada gritaba "asesinato".
-Todo es culpa de tu maldito cuñado Charles Weasley, es un fácil-. Grito histérica levantándose de su asiento y abandonando el gran comedor ante la atenta mirada de todos, Hermione preocupada fue tras de la Slytherin, pero cuando estaba por alcanzarla vio que a Pansy se le había caído un pergamino arrugado. Curiosa lo recogió y al leer el contenido, Fue llenándose de decepción.
-Sabía que era demasiado bueno para ser verdad, no estoy hecha para el amor-. Fue el triste pensamiento de la castaña al regresar sobre sus pasos, pero dirigiéndose a la torre de Gryffindor en lugar de a sus clases.
Harry y Neville estaban sentados bajo la sombra de un árbol, platicando animadamente cuando Neville le recordó al ojiverde la verdadera razón por la que se habían saltado la clase de Snape.
-Deja de desviar el tema y dime por qué Draco está enojado contigo-le apresuro sin darle oportunidad de escapar de la explicación.
-Cuando lo recuerdo pienso que es algo estúpido, pero debo admitir que en parte tiene razón- suspiro el azabache rascándose la nuca.
-Entonces… ¿y eso es?- le apremio Neville algo más impaciente.
-Veras, esta mañana cuando baje al gran comedor, me desvié y termine dirigiéndome a las mazmorras, necesitaba ver a Draco, para contarle algunas cosas sobre el compromiso, y en el camino vi que estaba siendo arrinconado contra una pared por el idiota de Adrian Pucey-gruño Harry apretando los puños ante el recuerdo- y pues… me hirvió la sangre y me fui contra el tipo diciéndole que Draco era de mi propiedad… ya sabes las mismas burradas que suelo decir cuando estoy con el apellido atravesado*- resto importancia con un tono despreocupado y un movimiento de mano- Draco se enojó alegando que no es un objeto y me dijo que está cansado que de que yo esté todo el tiempo pegado a él como una garrapata, que no le doy su espacio que soy un maldito pesado y celoso- contó Harry poniéndose algo colorado por su estupidez- al final se puso muy, pero muy cabreado y se marchó, lo que concluyo conmigo quedándome ahí junto al idiota que comenzó todo el problema, lo peor es que tuve que llevarlo a la enfermería porque le sangraba la nariz… al menos el tipo tuvo la decencia de decirme que no le interesaba Draco y que solo estaba tratando de obligarlo a que le ayudara a poner celoso a Zacharias Smith… en fin…- termino Harry su relato mirando un poco avergonzado a su amigo.
-¿A eso le llamas una historia larga?-. Pregunto con burla Neville.
-¿Qué querías que te lo contara con fantasmas y todo? Y quita esa sonrisa burlona- espeto el azabache algo molesto más consigo mismo que con Neville.
-Ya deja el drama, estoy de acuerdo con Draco, ¿acaso no confías en el?- le regaño el pelinegro.
-Si confió en él, pero no confió en los demás- gruño Harry meneando la cabeza- ese es rubio es demasiado hermoso para su propio bien.
-Te creo, solo espera a que se le pase un poco el enojo y pídele disculpas- e aconsejo Neville poniéndole una mano en el hombro- y deja que te eche toda la mierda que quiera en cara.
-Eso sería lo más justo- concedió el azabache- pero hablando de echar cosas en cara ¿Cuándo hablaras con Theodore?
-No sé qué hacer con eso ¿realmente creas que quiera algo conmigo?- susurró el timido chico con un rubor en sus mejillas y ansiedad en su mirada.
-Si dices que te devoro la polla después de decirle toda esas cosas sobres la tradiciones de tu familia ha de ser por algo- le animo Harry.
-No lo digas de esa forma-. Se escandalizó Neville más colorado aún.
-A veces olvido que actúas como una niña virgen… ¡OYE!-. Exclamo Harry por el golpe que Neville le dio en el brazo.
-Como sea me voy, hablare con Hermione tal vez pueda ayudarme- espetó el leoncillo tratando de levantarse.
Cuando Neville se fue Harry miro en dirección de unos arbustos que estaban cerca y dijo – sal de ahí, sé que escuchaste todo Theodore.
Theo resignado salió de su escondite- ¿Cómo supiste que estaba escuchando?
-Digamos que he tenido un buen maestro y me ha enseñado a dominar una que otra cosa-. Contesto encogiéndose de hombros el moreno.
-No sabía que te llevaras tan bien con Neville- espeto el Slytherin claramente celoso.
-Y vaya que me llevo bien con el-. Comento Harry con una sonrisa burlona, ante ese comentario Theodore se tensó, apretaba los puños y fusilaba a Harry con la mirada.
-¿Algo que deba contarle a Draco?- amenazo implícitamente bastante más enojado ante las burlas del moreno.
-Algo como… que soy el mejor amigo de Neville y lo ayudo a que conquiste a cierta serpiente que ignoró ciertas tradiciones y le hizo ciertas cosas a nuestro querido Neville-. Replico con una ceja alzada el moreno, Theodore se sonrojo.
-¿te… te conto?-
-Oh vaya que me conto- silbo el ojiverde- sabes, si quieres que Neville deje lo virginal, deberías encerrarlo en una habitación quitarle lo puro de todos lados, decirle que te harás responsable de todo, y así de sencillo serán una pareja normal- le aconsejó Harry- deberías hacerlo así me entretendré un rato cuando me venga con el chime…- Harry se levantó del césped y comenzó a andar, pero se giró y miro a Theodore agregando...- deberías comenzar a tomar la poción para evitar dejar en estado de preñez a Neville, deberían esperar terminar la escuela, y estar casados a menos que quieras tener a una enojada Augusta Longbottom dándoles lata-. Sin más que decir Harry regreso al castillo dejando a Theodore con una sonrisa, de esas que anuncian una futura travesura.
Aun desde los arbustos Draco miraba a Harry regresar al castillo y cuando vio que entraba salió-¿cómo es que te ha notado a ti y a mí no?-. Pregunto con la voz y la expresón plagadas de resentimiento.
-No lo sé, deberías preguntarle a ese misterioso maestro suyo, ¿crees que quiera enseñarme a mí también?- pregunto Theo sin darle mucha importancia.
-sí, ese fabuloso maestro-. masculló de mal humor Draco.
Harry caminaba por los pasillos desiertos de Hogwarts, pues era hora de clases, cuando un carraspeo a sus espaldas lo hizo detenerse- que no sea Snape, que no sea Snape, que no sea Snape, que no sea Snape- era lo único que pensaba Harry mientras giraba.
-¿Esperabas a alguien más?- pregunto Tom Ryddle mirando a su pupilo con cara de burla.
-Gracias a Merlín eres tú y no Snape- suspiro el de ojos esmeraldas con alivio.
-¿Saltándote clases?
-Esa es una oración muy fea, yo lo llamaría un descanso bien merecido- acto Harry sonriente.
-Si claro, vamos antes de que alguien te vea deambulando- le aconsejó su maestro.
-¿Me cubrirás?- pidió esperanzado haciendo ojitos de animalito herido y desamparado.
-No puedo permitir que a mi pupilo lo castiguen y falte más a mis clases de lo que lo hace desde que sale con el señor Malfoy- se carcajeo el mayor.
-Sí, con respecto a eso, aprovechare para contarte que he estado haciendo con Draco.
-¿Eso no sería algo que te incumbiera a ti y a tu pareja?-. Pregunto con una sonrisa muy cínica.
-¿Qué cosa piensas que te voy a contar? Pasar tiempo con el viejo director te comienza a afectar ¿me ofrecerás caramelos de limón?- se burló el chico con una sonrisa jocosa.
-Respeta niño, aunque tú y yo nos tuteemos sigo siendo el adulto aquí-. Le regaño Ryddle abriendo la puerta de su despacho.
-Como sea, ¿me escucharas o no?
-No te estoy impidiendo hablar- le espeto.
Harry conto a Tom sobre los acontecimientos desde que encontró el cofre y la llave que le había dejado su padre.
-¿Crees que la muñeca de porcelana acceda a hablar conmigo? Hay cosas que ella podría aclararme con respecto a ti-. Pregunto Tom con una mirada soñadora.
-No lo sé, se supone que hoy vería los recuerdos con Draco y luego iríamos con la muñeca ¿y por qué no me preguntas a mí directamente?- se extrañó el estudiante.
-Por qué no ves más haya de tu nariz…- Harry miro a su profesor como retándolo a que continuara con la oración, por lo que Tom se interrumpió y opto por molestar a Harry con el otro asunto.- ¿problemas en el paraíso?-. Pregunto con burla Tom, a lo que Harry solo bufo.
-Hace mucho que no te veía Harry-. Se escuchó un siseo en la habitación.
-Hola querida, pienso igual, pero en este momento no te estoy viendo-. Dijo Harry en la misma lengua.
Nagini salió de su escondite acercándose a Harry para trepar por su pierna y terminar con su cabeza descansando en el hombro de Harry.
-Te extrañaba mucho Harry- expresó la serpiente en tono lastimero- Tom es malo y no me deja salir a buscar alimento- dijo Nagini mirándolo acusadoramente
-Ya decía yo, eres una zalamera chismosa- siseó en desagrado Tom hacia la serpiente.
Harry iba a reprochar a Tom pero unos golpes en la puerta lo detuvieRon.
-Adelante-. Dijo el profesor.
Draco abrió la puerta quedando petrificado al ver a Harry en la habitación, su mirada estaba fija en el Gryffindor y luego se posó lentamente en la mirada del profesor, casi tan verde como la de su amado prometido.-lamento la interrupción profesor, será mejor que me retire-. PRonuncio Draco sin expresión en su rostro y con deje de amargura y disconformidad en su voz.
-¡Draco!- exclamo Harry poniéndose de pie para alcanzar al rubio que se había ido prácticamente corriendo, mientras tanto Nagini seguía enrollada en Harry.-Nagini ¿crees que podrías ayudarme a atraparlo?-. Pregunto con suplica.
-Puedo hacer que tropiece y asustarlo un poco y tú con tus grandes dotes de parsel sorprenderlo- planeo Nagini rápidamente.
-suena bien, hazlo- acordó el ojiverde desesperado por alcanzarlo.
Nagini se bajó de Harry y despareció de su vista, si alguien conocía igual de bien que Harry el castillo, o incluso mejor, esa era Nagini que tenía mucho tiempo viviendo ahí con Tom.
Harry seguía corriendo, hasta que escucho el "ayúdenme" de Draco, rápidamente puso presión en sus piernas para correr rápido y llegar junto a Draco, quien estaba arrinconado contra una pared sentado en el suelo con una Nagini que levantaba parte de su gran cuerpo del suelo y siseaba amenazante ante los ojos de Draco, porque ya que Harry entendía a la serpiente sabía que en realidad se burlaba del nada justificado miedo del rubio.
-Nagini creo que ya está lo suficientemente asustado-. Siseo Harry acercándose con cautela.
-Solo dile que se relaje porque me altera o lo que quieras para que sea más convincente la treta- medio ordeno y medio opino la serpiente.
-Draco, mírame-. Pidió bajito Harry siguiendo el consejo de Nagini, el rubio miro a Harry suplicante con la cara llena de terror, y Harry casi se arrepintió de lo que le había pedido a Nagini, casi.
-Ya Nagini no me gusta verlo así-. Nagini dejo su pose ofensiva y se fue "relajando" poco a poco, cuando se hubo "calmado" y se acercó a Harry se enrollo nuevamente en su pierna subiendo hasta quedar con su cabeza en el cuello de Harry y mirando a Draco, sacando la lengua cada tanto.
-¿Estás bien?-. Pregunto Harry a Draco tendiéndole la mano, pero Draco estaba reticente en aceptar la ayuda de Harry con Nagini enrollada en el cuerpo del moreno.-no te hará nada, le dije que eras mi pareja, que no tenía por qué significar una amenaza para ella.
-Si claro-se burló la serpiente sacando su lengua.
-Calladita que trato de que me perdonen.
Draco acepto la ayuda de Harry para levantarse, y tenía unas ganas tremendas de correr pero Harry le tomo la mano entrelazando sus dedos con los del rubio y dijo- no corras o pensara que ere una amenaza, vamos con el profesor para que tranquilice a Nagini.
-¿Esa cosa es del profesor Ryddle?-exclamo el rubio aun temeroso.
-¿Y se supone que eres un Slytherin?... sí, es de Tom, ella pensó que eras una amenaza para cualquiera de los dos por el trato hostil que tuviste hace un rato.
-¿Se supone que eres un Gryffindor? Mentir se te da tan naturalmente-. Siseo divertida Nagini en el oído de Harry.
-Ya te dije que te callaras, y no le vayas a decir nada a Tom-la regaño Harry algo molesto.
-¿Decirme que?-. Pregunto divertido Tom haciendo acto de presencia.
-Que le está mintiendo en las narices al chico que dice amar porque no le dan nada de nada-. Dijo Nagini riendo.
-Vaya Potter eso no se hace- se burló su profesor mirando al rubio quien no entendía nada.
-No te pongas en plan Snape- espeto el azabache.
Draco miraba el intercambio entre los tres sorprendido ya que no tenía idea alguna de que Harry sabía hablar parsel.
-¿Harry cuando aprendiste a hablar parsel?-. Pregunto el rubio interrumpiendo los siseos.
-no lo aprendí...- Harry iba a explicarle pero fue interrumpido por Tom.
-Es un don que se da en los descendiente directos de Salazar Slytherin pero como Harry siempre ha sido un espécimen digno de diseccionar para llevar a un laboratorio, lo tiene vaya a saber Merlín por que-. Explico Tom guiando a Harry y a Draco de regreso a su despacho.
-Tu siempre quitándole la seriedad al asunto-. Bufo Harry.
-Mira quien vino a hablar-. Respondió con sarcasmo Tom Ryddle.
Draco miraba a Harry y a su profesor platicar como si fuesen amigos de toda la vida, y no iba a mentirse a sí mismo, se sentía inseguro al ver como Harry trataba al profesor, además el profesor Ryddle era muy apuesto, a pesar de su edad podía decirse que tenía menos de 30 años.
-¿Estás bien?-. La pregunta de Harry en su oído saco de su ensoñación a Draco, y el rubio solo asintió.
-Tom, Draco y yo iremos a su oficina en un rato, pero primero debemos ver las memorias que aparecieRon. Ya le preguntare a la muñeca si puede responder a tus preguntas-. comento Harry hacia su profesor.
-Como quieras, de todas formas tengo que dar clases- dijo Ryddle a los jóvenes.- Nagini andando.
Nagini siguió a Tom despidiéndose antes de Harry con un siseo.
-Draco, yo... lamento lo de esta mañana-. Comenzó Harry pero fue pRontamente interrumpido.
-No quiero hablar de eso en medio de un pasillo donde cualquiera puede oírnos, vamos a la Sala de los Menesteres- y Draco empezó a jaloneralo sin mucha delicadeza.
-Claro, pero antes buscare el cofre, no te había dicho pero ya aparecieRonnuevas memorias, seis en total-contó Harry bastante tranquilo.
-Sí, me entere cuando se lo comentaste al profesor, no puedo creer que se lo dijeras a el primero, es mas no puedo creer que le hayas dicho sobre la herencia- le reclamo el rubio mirándolo dolido olvidando su estoicismo autoimpuesto.
-¿Por qué no se lo podía decir? Él es muy analítico tal vez pueda ayudarnos, además él quiere preguntarle algunas cosas sobre mí a la muñeca- explico Harry aun despreocupado, no notando que solo enfadaba y hería más al de ojos plateados.
-¡Yo también soy analítico maldita sea! además si quieres ayuda de alguien listo por que no se lo pediste a Granger, ella nos hubiera ayudado- el rubio cada vez se exaltaba más a causa de los celos que no quería reconocer.
-Pensé que no querías que ninguno de nuestros amigos se enterara- replico Harry.
-¿Por qué se lo dijiste a Ryddle entonces?-. Reclamo muy enojado Draco.
-Es mi mentor, además el entendería mejor sobre asuntos de herencias mágicas que Hermione-explico el azabache sencillamente.
-Pero él es un sangre sucia que iba a entender de herencias mágicas- menosprecio el Slytherin al profesor.
-¡No uses ese término!- exclamo airado el moreno.- te recuerdo que Hermione también es una hija de muggles-.
-Pero ella es Hermione, tu amiga, ¡MUJER!- le espeto el rubio al moreno.
-¿A qué viene todo eso?- pregunto Harry- ¿aun estás enojado por lo de esta mañana? Ya te pedí disculpas Draco, te dije que te daría tu espacio si es lo que necesitabas, si lo que quieres es que me aleje de ti está bien, te dejo tu espacio. Pensaba saltarme las clases contigo para que viésemos las memorias de mi padre, pero veo que mi presencia te molesta, así que si me disculpas voy a mi clase de Transformaciones, nos veremos en la cena para que puedas tomar tu almuerzo en paz- el azabache también se sentía bastante herido al no saber interpretar correctamente la actitud del rubio, generando un gran malentendido que los dejo a ambos enojados, tristes y heridos.
-Harry, no, ¡ESPERA MALDITA SEA!-. Grito el rubio tirando del brazo del moreno para retenerlo y evitar que se fuera.- ¡ERES UN IDIOTA! Si, acepto que me molesta que estés todo el día conmigo, pero, me molesta más que coquetees con el profesor Ryddle en mis narices, me molesta que estés con él, detesto que lo admires tanto, detesto que lo defiendas, odio que le prestes más atención a otro que a mí...- Draco no siguió con su reclamo por que la boca de Harry lo interrumpió, el rubio correspondió al beso posesivo que le daba el moreno, un beso le encanto, que le hacía sentirse bien; pero la imagen de Harry y Tom hablando en parsel regreso a su mente, y sin medir fuerzas estampo a Harry contra la pared invirtiendo los papeles siendo esta vez el rubio quien dominaba el beso, recordándole a Harry que solo él era su dueño, beso y mordió los labios del Gryffindor sacando gemidos y jadeos ahogados de la boca del moreno. Draco abandono los labios de Harry para deslizar su boca hacia su cuello y morder fuertemente para marcar a Harry, paso su sedosa lengua por la piel enrojecida debido a la mordida- MIO- dijo con voz Ronca el rubio sobre el oído del moreno, pasando su lengua por su oído chupando el lóbulo de Harry sacando un sonoro gemido.
-tu... tuyo Draco-. Acordó el Gryffindor con la voz entrecortada por la falta de aire.
Las bocas se volvieRona unir en un beso mojado y apasionado pero un carraspeo a sus espaldas corto sus demostraciones de pasión, deteniéndolos en seco y mirando a quien había osado interrumpirlos encontrándose con la sonrisa complacida de nada más y nada menos que Severus Snape.
-Pero que tenemos aquí, si es el señor Potter y el señor Malfoy, 20 puntos menos a Gryffindor por actividades indecorosas en los pasillos- exclamo contento el pocionista.
-Profesor pero...- iba a replicar Draco pero fue interrumpido por Harry.
-Disculpe profesor, es solo que esta mañana me llegó la noticia de que mi padrino abandona el país para dirigir unos negocios en Francia, y necesitaba el consuelo de Draco, ya que Sirius para mi es una figura paterna y me entristece que se vaya tan lejos-. Dijo Harry con intención y reproche, dejando a Draco confundido y a un Severus Snape con miedo en los ojos.
-Será mejor que vayan a sus clases-. Dijo Severus sin mirar mucho los ojos verdes de Harry.
-Y será mejor que usted se dé cuenta de lo que está perdiendo por su terquedad antes de que sea tarde-. Espeto finalmente Harry para disponerse a marcharse pero Severus hablo antes.
-¿Cuándo se ira?- hizo la pregunta con toda la intención de sonar casual, aunque no fue demasiado convincente.
-Esta misma tarde-. Contesto Harry sin mirar al profesor, y sin más siguió andando junto a Draco, dejando a Severus con mil incógnitas en su mente.
-¿Porque le dijiste todo eso?-. Pregunto Draco.
-Para ver si al fin se dará una oportunidad de ser feliz y en el proceso hacer que mi padrino sea feliz- murmuro quedamente Harry pensando en cuanto ha sufrido su padrino por el rechazo del pocionista.
-¿Y si no se la da?-. Pregunto el rubio entendiendo de que se trataba la situación.
-Será una pena, solo espero que mi padrino supere a Severus. Su último rechazo no le cayó muy bien, está muy deprimido, espero que Sirius se recomponga si Severus no va tras el- comento preocupado el azabache.
-Pero debes admitir que tu padrino es un idiota por todo lo que le hizo cuando iban en la escuela- rencoroso Draco miro a Harry esperando que le diera la razón.
-Él ya es suficientemente miserable con su conciencia como para seguir ayudándolo a que se sienta mal- le recordó el Gryffindor.
Severus entro en un estado de autómata, su mente estaba en conflicto con su corazón. Por un lado su conciencia le gritaba que Sirius había sido un maldito idiota que no merecía una oportunidad ¡que se hundiera en la tristeza si quería!, que a él le debería dar igual, pero por otro lado su corazón lloraba amargamente porque a pesar de todo lo que le hizo en sus días de escuela se enternecía al pensar que Sirius solo quería un poco de su atención como le había dicho. Recordar todos los intentos para conquistarlo, desde regalarle ingredientes de pociones difíciles de encontrar y sumamente caras hasta libros de pociones antiguos que solo los Black poseían, todos esos gestos le demostraRona Severus que a pesar de todo Sirius lo conocía y sabía que era su debilidad, pero su orgullo era muy grande y devolvió cada uno de los regalos, no sabía que hacer estaba muy confundido. Una explosión saco de sus pensamientos al sombrío profesor de pociones- Longbottom si me dieran un knut por cada caldero que ha explotado seria malditamente rico, 50 puntos menos por su incompetencia-. Bufidos en desacuerdo se escuchaRonen el aula de parte de los Gryffindor, los Slytherin iban a reírse pero la cara de advertencia de Theodore les recordó que amaban sus caras como estaban.
Conociendo el procedimiento Neville limpio todo una vez que Snape hubiese comprobado que el desastre de poción no era dañino y salió del salón antes de que Snape lo echara. A paso lento Neville se dirigía a la enfermería para que Pomfrey lo revisase en caso de un efecto tardío de lo que fuese que hubiese creado en pociones, pero la voz de Snape detuvo sus pasos.
-¿Va a algún lado señor Longbottom?- pregunto el profesor de pociones con tono de voz altanero.
-Iba a la enfermería, después de todo es el protocolo ¿no profesor?- respondió el Gryffindor con voz plana.
-Pero no recuerdo haberlo enviado a la enfermería- replico el profesor con crueldad.
-Me adelante a sus instrucciones- explico Neville haciendo una reverencia leve- lo lamento señor.
Severus permaneció en silencio estudiando al joven frente de él, normalmente Neville estaría temblando de miedo ante él, pero ahí estaba con una cara neutra y porte resignado. -¿algún problema?-. pregunto ligeramente preocupado.
-Eso es algo que no tendría que comentarle a usted- dijo con el rostro estoico.
-Tiene razón, vamos lo acompañare a la enfermería- indico el mayor ahora un poco asustado por la actitud de su estudiante, cavilando si esa actitud podía ser el efecto de lo que haya hecho en clases tratando de hacer la pócima indicada.
Si Neville se extrañó por ese ofrecimiento no lo demostró.
-¿Qué tiene profesor?-. Pregunto Neville mirándole de reojo.
-¿Por qué supone que tengo algo?
-Desde que llego al salón no ha estado más que distraído, no ha hecho alego de sus dotes lingüísticos contra los de mi casa, ni se ha molestado tanto como suele hacerlo por mis desastres- señalo Neville.
-Este niño es más perceptivo de lo que pensé-. Fue el pensamiento de Snape.
Queriendo saber más de la actitud del Gryffindor, Snape uso legeremancia en su alumno, una discreta para que Neville no se enterara de su intromisión y vagando en sus pensamientos Snape se encontró con un recuerdo muy particular
-Si tiene problemas con el señor Nott debería planteárselos en vez de ocultarse de él-. Fue lo que dijo Snape.
Neville miro con sorpresa a Snape-¿uso legeremancia conmigo?... eso era privado, pero tiene razón debo enfrentarlo, después de todo mi mayor miedo es que solo sea una broma, al menos no me quedare con la duda de lo que pudo o no pudo haber sido, en caso de que sea una broma ya podre odiarlo con ganas-. Neville siguió caminando, sin darse cuenta de que el mismo había respondido el dilema parecido que tenía Severus.
-Como sea, lo dejo tengo cosas que hacer, dudo que sea tan incompetente como para perderse- indico volviendo a su crueldad habitual para con su alumno.
Severus no fue a su clase, si no que fue directo a su despacho y usando la red flu llegó a Grimmauld Place encontrando al lugar prácticamente vacío, lleno de cajas.
-¡BLACK!-. Grito el pocionista temiendo no encontrar a quien había ido a buscar.
-Mande-. Dijo un Black, pero no el Black que quería ver Severus.
-¿Regulus? ¿Qué hace aquí?- se extrañó de ver al hermano menor de Sirius en la casa teniendo entendido que este estaba en el extranjero.
-Esta también es mi casa-. Dijo con una ceja alzada.
-Me refiero aquí en el país, se supone que estaban haciendo negocios en Italia- contesto Snape con algo de impaciencia.
-Vine a visitar a mi tonto hermano mayor antes de ir a Francia por otros negocios, pero él se ofreció a ir en mi lugar y que yo me encargara de los negocios aquí en Inglaterra- explico Black sin entender de que iba el asunto.
-¿Y donde está tu hermano?- intento sonar casual pero no lo logro del todo.
-¿Para que quieres saberlo?, de todas formas dudo que tengas asuntos pendientes con él, después de todo nunca se han llevado muy bien que digamos- cuestiono Regulus denotando lo poco informado que estaba.
-Eso no es tu puto problema Regulus, ¿Dónde está Black?- cortó el pocionista sin muchos miramientos.
-En este momento ya debe estar coquetenado con todo ser existente en Francia- contestó Black riendo- estaba muy desanimado, parecía un cuerpo sin alma, tal vez algún francés le dé el romance y la estabilidad que necesita-. Ante eso Severus entro en trance y las palabras de Harry lo golpeaRon.
"será mejor que usted se dé cuenta de lo que está perdiendo por su terquedad antes de que sea tarde"
-Soy un maldito imbécil-. Dijo Severus sentándose en el sofá con el corazón latiéndole alterado.
-¿Qué te pasa Severus?-. Pregunto preocupado Regulus.
-Que soy un imbécil, Sirius hace semanas que ha estado en plan de conquista conmigo y lo rechace incontables veces, cada vez peor que la anterior, y ahora que me decido darle una oportunidad se va- se sentía terriblemente miserable.
-Pensaba que Sirius huía por alguna estupidez, y me sorprendió que abandonara a Lily y a Harry, pero la razón por la que se va es para dejarte tu espacio- explico Regulus tomándole delicadamente una mano al profesor la cual temblaba ligeramente.
-¿Qué quieres decir?
-No te hagas el tonto Severus, tus palabra pueden llegar a ser muy hirientes, Sirius es orgulloso y seguro de sí mismo, pero su debilidad son las palabras de la gente le importa mucho, la opinión de los demás, y si estaba enamorado de ti y lo rechazaste una y otra vez…- conto desesperado el menor de los Black- Merlín voy a tener que ir a Francia, le diré a Lucius que me eche una mano aquí.
-acaso no sabes que fallecio?- pregunto sorprendido severus.
Regulus se tenso ante el impresindible hecho, suspiro pesada y melancolicamente.- la costumbre que siempre me hechaba la mano con los negocios aqui, pendiente de las boludeces que podria a llegar a hacer mi hermano, tendre que pedirle a Nott o a Zabini ayuda-. Concluyo. (Aqui)
Severus se despidió sin ganas de Regulus y regreso a Hogwarts, se sentía muy idiota, como pudo haber sido tan ciego, pero ya era demasiado tarde.
Hermione había estado centrada toda su vida en los estudios, siempre prefería leer un libro antes que divertirse. Cuando conoció a Harry y a Ron hizo un hueco para ellos, un lugar al que nadie había podido entrar, aparte de sus padres, pero antes de darse cuentas ese lugar estaba más grande, llenándose de amigos, sus ganas de estudiar y aprender seguían vivas pero ya no se sentía sola, ahora tenía a personas quienes la acompañasen aunque sea solo para verla leer. Pero antes de darse cuenta Pansy Parkinson habían hecho un lugar en su corazón solo para ella, ni siquiera Harry o Ron habían tenido aquel lugar, cuando se enteró que Pansy al parecer también sentía algo por ella se sintió inmensamente feliz tanto como para relajarse y dejar un rato tanto estrés por estudiar, pero que le regresen a la realidad y rompan la ilusión de un golpe, duele, mucho más que no tener respuesta a sus dudas. Ni siquiera le apetecía leer algún libro, a menos que fuesen de magia oscura para buscar la forma de hacer sentir a Pansy lo mismo que sentía en su pecho.
-Mione te estaba buscando-. Dijo la voz cantarina de Pansy a su espalda.
Hermione giro, y Pansy se sorprendió al ver la mirada oscura en Hermione, ya no había calidez en los ojos de la castaña, lo único que había era un frio nórdico.
-No me llames así-le cortó con hastío.
-Pero pensé…-la Slytherin no entendía a que se debía el repentino cambio en Hermione.
-Pensar no es tu fuerte ¿eh Parkinson?- se burló la castaña con crueldad.
-¿Qué te pasa?- susurró la castaño de cabello corto dolida por el trato de la otra.
Hermione sonrió irónicamente y dijo –nada que deba importarte, toma se te callo esta mañana-. Hermione le entrego la carta que Pansy había recibido de su hermano. Pansy abrió los ojos al ver de qué se trataba.
-Puedo explicarte-. Dijo rápidamente la Slytherin.
-Correcto, puedes explicármelo pero que puedas no significa que quiera escucharte-. Hermione comenzó a caminar pasando de largo a Pansy.
-Hermione realmente me gustas...- expresó la chica desesperada.
-Te dije que no quería tus explicaciones, puede que tus sentimientos sean reales, pero no me interesa, nunca debí decirte aquello- se lamentó la Gryffindor.
-Pero nos veremos, nuestros amigos están saliendo…- intento la chica.
-No he dicho que no quiera verte, solo no quiero que te dirijas a mí con tanta confianza- explico la de cabello enmarañado- solo ignora mi existencia, no me hables a menos que sea estrictamente necesario, y no me des explicaciones que no me interesa escuchar, solo deja las cosas por la paz.
-Hermione…- llamo desesperadamente Pansy pero Hermione siguió caminando sin mirar ni una vez a Pansy. Pansy se recostó al pilar respirando dificultosamente había sido tan idiota, al principio solo había hecho esa tonta demando con sus padre y hermano para darse valor e ir por Hermione, pero todo le salía mal, nunca podía hacer bien las cosa- soy una imbécil, nada me sale bien, incluso en el amor soy una idiota-. Susurro Pansy dejando rienda suelta a sus lágrimas que no tardaRon en salir.
Hermione a pesar del dolor que sentía no se iba a dejar derrumbar, se centraría en sus amigos y en sus estudios y así lo olvidaría todo.
Hermione vio que Neville se acercaba a ella, pero más atrás venia Theodore corriendo por lo que se sorprendió, pero mayor fue su sorpresa al ver como Theodore jalaba a Neville y lo besaba pasionalmente y lo metía en aula en desuso.
Por su salud mental giro en sus pasos y se dirigió a la biblioteca, como prefecta sabía que debía detenerlos, pero como amiga sabía que Neville hace mucho se moría por eso, así que ignoraría sus deberes y le daría espacio a su amigo.
Draco estaba de mal humor, a pesar de que había hecho las paces con Harry no se habían saltado las clases y Harry se había puesto de muy mal humor después del encuentro con su padrino. Después de dejarlo viendo estrellitas por el beso que le dio, Harry se fue a su clase de Transformaciones, y ahí estaba Draco haciendo pucheros en Historia de la Magia pensando en su prometido.
-Al menos sé que en el almuerzo veremos los recuerdos del padre de Harry-. Pensó el rubio, el recuerdo de Harry hablando le llego a su mente, pero fue sustituido por un Harry Potter desnudo besándolo y hablándole obscenidades en parsel. Antes de realmente darse cuenta se había puesto duro por el solo pensamiento de Harry desnudo- malditas hormonas-. Fue lo que pensó el rubio ocultando se erección con la túnica mientras se ponía de pie y recogía sus cosas; por suerte se había sentado de ultimo así podría salir de la clase sin que el fantasma que tenía por profesor se diera cuenta, y si se dio cuenta tampoco le importo porque no le dijo nada.
Draco se fue corriendo al baño incomodo por el dolor de su erección, pero antes de entrar vio que Harry se acerca por la esquina contraria –en el momento más oportuno Potter-. Dijo el rubio llegando hasta donde estaba Harry quien lo vio sorprendido, lo jalo del brazo y lo llevo a rastras a dicho lugar. Sin darle tiempo a reaccionar por el repentino secuestro se metió dentro de un cubículo con el Gryffindor incluido y asalto la boca del moreno, si fuese en otro lugar se dejaría follar, pero no estaba tan desesperado para hacerlo en un baño. El problema es que los recuerdos que Harry le había regresado de cuando su prometido le masturbo regresaRon a la mente del rubio y gimió muy excitado. Draco Tomo la mano de Harry y la guio a su entrepierna para que sintiera la dureza que se ocultaba en sus pantalones.
-¿Por qué tan animado?-. Pregunto el Gryffindor con una sonrisa, si Draco lo secuestraria siempre así el feliz se dejaba secuestrar olvidando todo.
-Puedes culparte ya que tu manera de hablar parsel es tan malditamente obscena y extremadamente sensual que me pone muy pero muy…- se acercó mucho a la oreja del moreno y medio gimiendo y medio jadeando dejo escapar- excitado.
-Así que te excita escucharme hablar parsel-. Siseo el moreno sacando un gemido suplicante de los labios de Draco.
-Ni idea de que dices pero si, a todo lo que digas si- exclamó el rubio con la mirada extasiada y el cuerpo tembloroso.
Harry beso a Draco metiendo su legua todo lo profundo que podía acariciando cada rincón de la boca del rubio invitando a su compañera a participar en tan húmedo beso, consiguiendo que Draco temblara de placer. Harry invirtió los papeles y ahora era el rubio quien estaba contra la puerta del cubículo del baño, abrió la túnica del rubio y bajo su boca por el cuello del rubio chupando cada porción de piel que estaba a su alcance desabrochando los botones de la camisa banca, dejando en su lugar la corbata. Cuando logro sacar la camisa de los pantalones y abrirla por completo desabrochando todos los botones, se separó y contemplo al rubio, el cual se veía deliciosamente sonrojado con los ojos entrecerrados obviamente con las pupilas dilatadas debido al placer la camisa y la túnica abiertas solo con la corbata verde Slytherin en su pecho. El moreno sin resistirse ni un segundo deslizo sus dedos por su piel logrando que el rubio se estremeciera, dejo que la camisa y la túnica se deslizaran por los brazos del rubio con lentitud hasta que cayeRon al suelo. Harry bajo su boca iniciando un nuevo beso con Draco bajando por el cuello lamiendo, mordiendo y chupando, marcando todo a su paso, hasta llegar a los pezones que se endurecieRon al solo contacto de su lengua; chupo, lamio mordió y pellizco sacando maravillosos gemidos del Slytherin, bajo un poco más y llego al ombligo causando una increíble sensación de hormigueo a Draco.
Harry callo de rodillas y desabrocho el pantalón de Draco bajándolo junto a los bóxer negros que vestía el ojiplata, todo sin dejar de mirar intensamente a Draco quien gemía en expectación, estremeciéndose del más puro deseo por la verde mirada de Harry pintada de lujuria por él. Harry se lamio los labios lentamente al tener nuevamente aquel hermoso miembro ante sus ojos a centímetros de su boca, hace mucho deseaba poder probar el sabor de Draco, y sin muchos preámbulos engullo por completo el miembro del rubio quien soltó un chillido de placer y sorpresa. Harry inicio un ritmo suave sacando cada tanto el miembro del rubio de su boca para poder chupar los testículos del rubio, y volvía a engullir el miembro de Draco subiendo la mirada, mirando directamente a los ojos del rubio quien estaba perdido en tan erótica visión, viendo aparecer y desaparecer su miembro en esa caliente y húmeda boca, gimió de placer cuando Harry fue aumentando el ritmo; Draco se agarraba de las paredes tratando de mantenerse en pie, Harry aunmento el ritmo cuando sintió que Draco se tensaba hasta que Draco libero toda su esencia en la boca de Harry quien trago gustoso. Cuando Draco termino de correrse se levantó y beso esos labios donde el rubio pudo probar su propia esencia en la boca de Harry, sabor que nunca olvidaría. SiguieRon besándose lentamente hasta que Harry se separó del rubio y con un hechizo limpio al rubio y acomodo sus ropas sin magia enterneciendo al rubio por el detalle.
-Harry-. Susurro el rubio, Harry no respondió solo miro directamente a esos ojos plata- estas duro-. Afirmo sintiendo como Harry se restregaba contra el causando que Draco se excitara de nuevo.
-Como no quieres que lo esté con eso ruidos tan obscenamente deliciosos que sueltas-. Draco se mordió los labios mientras llevaba las manos al pantalón de Harry para desabrocharlo y se desabrochaba los suyos nuevamente; Harry llevo las manos al trasero duro y respingón del rubio invitando a Draco a enrollar sus piernas en las caderas de Harry, encajando perfectamente, Harry entre las piernas del rubio rosando intensamente sus virilidades, Harry simulo penetraciones rosando insistentemente su miembro con el de Draco, el rubio abrazo a Harry hundiendo su rostro encendido en el cuello de Harry ahogando sus gemidos ahí mordiendo de tanto en tanto al moreno.
Ambos se derramaRon al mismo tiempo gritando el nombre del otro.
Cuando terminaRon de arreglarse salieRon del cubículo del baño encontrándose a una Myrtle que los miraba pícaramente.
-Jamás volveré a ver ese cubículo de la misma manera-. Dijo la chica para reírse y adentrarse en el inodoro que estaba en el cubículo donde los chicos se acababan de fajar causando que Harry y Draco se pusieran rojos hasta la raíz.
A la hora del almuerzo Neville miraba en todas las direcciones menos a Theodore que estaba sentado en frente de él, se sentía muy avergonzado pensando en todo lo que el Slytherin le había hecho hace un par de horas, rememorando cada caricia, cada beso, cada rincón por el que la lengua de Theodore había pasado, cada palabra, cada promesa que le hizo mientras le hacia el amor, sin darse cuenta Neville estaba más rojo que un Tomate.
-¿Te encuentras bien?-. Pregunto Ron a Neville.
-Yo… si… ¿po-por qué?-. Tartamudeo el Gryffindor sin poder dejar de sonrojarse cada vez más. Ron entrecerró los ojos mirando con suspicacia a su amigo, hace mucho que Neville había dejado de tartamudear pateando poco a poco la timidez de su cuerpo, y que estuviese así significaba que…
-¡LO HICISTE!-. Grito en susurros el pelirrojo mirando acusador al pobre Longbottom que no sabía dónde meterse ya que Theodore había escuchado a Ron y lo miraba con picardía.
-shhhh-. Chito Neville a Ron tapándole la boca.-no seas indiscreto-.
-jnedhdhjwbd-intento decir el pelirrojo pero no podía por la mano que cubría su boca.
-¿Qué?... ah disculpa-. Dijo Neville quitando su mano de la boca de Ron.
-Pero se supone que tu debjewhbf-.
-Que no seas indiscreto-. Pidió Neville volviendo a tapar la boca de Ron- ¡ay!... me mordiste- sollozó el pobre pelinegro sobándose la mano.
-Deja de callarme, que va a decir Harry cuando se entere-. Exclamo dramático Ron.
-Pues él fue el de la idea, y a mí como me gusta seguir los consejos de los amigos de mi querido gatito, y más si me permitirán estar con él, los cumplo al pie de la letra-. sonrió Theodore mirando lascivamente a Neville.
Neville miraba con la boca abierta a Theodore.- voy a matar a Harry-. Susurro el Gryffindor con una sonrisa.
-Alguno de ustedes ha visto a Hermione?-. Pregunto el pelirrojo, y Pansy se tensó.
-No, y tampoco me importa-. Dijo la Slytherin de mal humor, Blaise la miro con cautela.
-Hola chicos-. Saludo la castaña a quien buscaban hace unos segundos sentándose junto a Neville.
-¿Dónde estabas?-. Pregunto Ron.
-En ningún lado en particular-. Dijo con una radiante sonrisa, Pansy apretó los puños y mostro molestia en el rostro, visiblemente solo para Blaise.
-Como sea donde estarán Harry y Draco-. Pregunto con una sonrisa de circunstancia Theodore.
-No vayas a comenzar-. Gruño Blaise imaginando escenas candentes entre los prometidos que le helaron la sangre- pero más les vale aparecer pronto.
Harry y Draco estaban algo incomodos por el acontecimiento del baño de Myrtle pero Harry sacando a relucir su valentía acorralo a Draco y lo beso primero tímidamente pero cuando descubrió a Draco suspirando complacido profundizo más el beso sintiendo como Draco se agarraba de sus hombros, se separaron y se miraron a los ojos tímidamente, sonrieron y comenzaron a andar hacia la Sala de los Menesteres tomados de la mano.
Una acogedora sala apareció ante ellos, con cojines y sillones de cuero en el centro, Harry busco el pensadero, y saco el cofre. Antes de hablar con la muñeca de porcelana verían las memorias del padre de Harry, contando con que encontrarían más respuestas que preguntas.
-¿Crees que podremos terminar con esto?-. Pregunto Draco acurrucándose contra Harry.
-Claro que si, después de todo es nuestro destino- afirmo el moreno con positivismo.
-Sí, pero no sabemos si a nosotros es quien corresponde para que rompamos con la maldición- le recordó el rubio.
-Lo sé, es una decisión que debemos tomar al final, ¿crees que sea algo tan temerario como para separarnos?- cuestiono Harry preocupado.
-Harry, la pregunta es... ¿es suficientemente fuerte nuestro amor como para que permanezcamos juntos?- aclaro el de orbes plateados mirándolo intensamente.
-Yo creo que si lo es- asevero el de orbes esmeraldas sin dejar de mirarlo también.
-Entonces, que esperas para sacar el primer recuerdo- apresuró el Slytherin.
Harry abrió el cofre y había seis botellas, pero solo una contenía un recuerdo, Harry concluyo que serían seis recuerdos los que tenían que ver pero que aparecerían en el orden correcto, para que así las respuestas estuviesen más claras. El Gryffindor vertió el recuerdo en el pensadero, Draco y Harry se miraron y sonrieron, y tomados de la mano Draco se sumergió arrastrando a Harry para adentrarse en el recuerdo.
Primer recuerdo
La herencia de James
James Potter caminaba por los pasillos de Hogwarts, hacia días que necesitaba despejarse, y estar con sus inseparables amigos no lo ayudaba en lo absoluto. Hacía mucho que se sentía extraño, cuando veía a Lily Evans sentía ese extraño cosquilleo en su pansa, era confuso sentirse así a sus 11 años de edad, pero su reacción al ver al príncipe de las serpientes fue mucho más desconcertante para su gusto; su corazón dejo de palpitar, sintió que a sus pulmones le faltaba el aire, su boca repentinamente se secó, y sentía la insana necesidad de tocar ese rubio cabello que llegaba hasta los hombros de Lucius, brillante y de apariencia sedosa. No podía creer que se sintiera de esa forma por un chico en especial por un Slytherin.
Hace mucho había notado que sentía una extraña fijación por las personas rubias ya fuesen chicos o chicas, pero desde que había visto a Lucius Malfoy sentía que no había rubio o rubia para comparar.
Vergonzosamente había terminado siguiendo al Slytherin a donde fuera, pero para su disgusto era amigo de Snape, ¿por qué las dos personas que le llamaban la atención tenían que estar relacionada con ese chico? Se preguntaba de tanto en tanto pero inmediatamente sacudía la cabeza tratando de alejar los molestos pensamientos de su mente.
– ¡No estoy celoso, no estoy celoso!- susurraba James a la nada.
-Potter-. Escucho su nombre pronunciado despectivamente a su espalda.
-¡Aaaaah!- exclamo el Gryffindor sujetándose el pecho por la impresión.
-¿Asustado Potter?- se burló el rubio que acababa de aparecer.
-Ya quisieras Malfoy, solo me sorprendiste-. Medio gruño el castaño.
-Si claro y, ¿que se te ofrece en territorio Slytherin?-. Pregunto con una ceja alzada el rubio.
-Estaba buscando al profesor Ryddle- mintió sin pensar el de lentes.
-Pues estas en la dirección equivocada, ya que al ser hora del almuerzo, debe estar como todos en el gran comedor- le corrigió el Slytherin.
-yo, pues...-tartamudeo el castaño sin saber que decirle e inconscientemente queriendo prolongar la conversación cuanto pudiera.
-Deja tu teatro, y escupe que estas tramando- le cortó el de orbes grises bruscamente.
James suspiro-...Yo, yo te buscaba...a ti-. Dijo tímidamente el Gryffindor haciendo alarde de su valentía.
Lucius alzo las cejas en señal de sorpresa por la respuesta, para luego abrir y cerrar la boca tratando de escupir una respuesta sarcástica o desdeñosa como le había enseñado su padre para soltarlas exclusivamente a los de Gryffindor.
-Que tierno-. Fue lo que dijo el rubio tratando de sonar despectivo, aunque su vos salió como un suspiro en vez de otra cosa. Se golpeó mentalmente.
James solo sonrió tímidamente.
-¿Para qué me buscabas?-. Pregunto indiferente el rubio recuperando la compostura poco a poco.
-Por qué quería verte-. Dijo con seguridad James mirándolo a los ojos un poco sonrojado.
El rubio no cabía en su sorpresa, un Gryffindor, sangre pura, de su mismo año, lo buscaba.- tus respuestas no son muy claras Potter-. Replico con una sonrisa torcida el Slytherin, sintiéndose un poco cohibido por el trato amable de su enemigo de casa.
-Es... es...- volvió a tartamudear el castaño.
Harry y Draco observaron una figura que se acercaba a las espaldas de sus padres en versiones jóvenes, pero obviamente James y Lucius no parecían notar la presencia de la persona que se acercaba.
-Disculpen jóvenes pero ¿qué hacen por esta zona? Deberían estar en el comedor tomando su almuerzo...- Slughorn callo detallando a los alumnos que tenía en frente-... vaya quien lo diría, un Gryffindor y un Slytherin platicando animadamente sin duelos de por medio, los felicito jóvenes, los felicito-. Exclamó el profesor de pociones sonriéndole a sus nuevos alumnos y encaminándose, seguramente, al gran comedor.
James y Lucius miraban con extrañeza al profesor pero no dijeron nadas, al menos no se habían metido en problemas.
-Como sea Potter, no estoy para juegos de niños, si me disculpas iré a almorzar- mascullo el Slytherin volviendo a su carácter habitual.
-Está bien-. Murmuro desanimado el Gryffindor.
-Pero a la próxima no me sigas...-eso desanimo aún más al Gryffindor que estaba con la cabeza gacha, sacando una sonrisa a Lucius.- es preferible que nos encontremos en algún lugar neutro y a lo mejor podamos platicar, pero será nuestro secreto-. James levanto rapidísimamente el rostro ocasionando que su cuello crujiese por el repentino movimiento, dejándoselo adolorido.
-¡CLARO! entusiasmado el joven corriendo en la misma dirección por la que había partido el profesor.
Las cosas alrededor de los dos observadores fueron nublándose deformando las cosas a su alrededor hasta que fueron formándose nuevas cosas a su alrededor.
Ahora estaban en las afueras de Hogwarts donde un James Potter al parecer estaba recibiendo un paquete, el chico estaba con el ceño fruncido lo que era muy extraño, pero de todas formas recibió el paquete de la extraña lechuza, y se dispuso a abrirlo encontrando un cofre reducido, que al momento que James lo toco regreso a su tamaño normal. Tenía una apariencia muy extraña, y cuando intento abrir el cofre notó cerrado
-Quien envía un cofre cerrado y sin llave- se quejó el Gryffindor sin comprender que hacer.
-Tu abuelo-. Dijo una pequeña muñeca apareciendo ante los ojos de James quien solo se alejó del cofre con terror sacando la varita como intento de protección.- tranquilo pequeño no te hare nada, soy la guardiana de este cofre, me encargo de protegerlo de impostores, ¿tú eres un Potter? la muñeca, James solo asintió-. Pero que cosas preguntas, si Charlus* envió el cofre a su nieto obvio que eres tu- se reprendió la muñeca sonriendo.
-¿Mi abuelo te envió?-. Pregunto desconcertado James.
-Así es, al parecer piensa que ya estás en edad de recibir conocimientos sobre la maldición de los Potter- le explico la guardiana del cofre.
-Ma...maldición has dicho, no sabía que los Potter estaban malditos- se atemorizo el chico.
-Sí, así es, es algo que viene heredándose desde el primer Potter- siguió explicando la muñeca- es muy complicado, todo lo sabrás a su tiempo, pero me alegra decir que soy la primera en pasar el mensaje-festejo la muñequita batiendo sus pestañas.
-¿A qué te refieres?
-Cada uno de los Potter a los que les corresponde destruir la maldición debe pasar el mensaje a su descendiente correspondiente. La mayoría han dejado cartas, o pistas con amigos o esclavos según la época, pero siempre se archivan esos datos en el cofre que está aquí...- la muñeca palmeo el cofre en el que estaba sentada-. Pero desde que todo ha ido evolucionando se archivan esos datos en un libro.
-¿me lo puedes dar?-pidió James con voz amable.
-Para poder darte el libro y todo lo que está dentro en este cofre debes descubrir la otra parte de la maldición, ten...- la muñeca de porcelana entrego una cadena con una pequeña cobra de oro como dije-. Suerte, espero resuelvas tu primera prueba pronto para que podamos seguir platicando- se despidió la criaturita.
-Sí, pero... ¿cómo te llamas?- cuestiono James rápidamente antes de que a muñeca se marchará.
-La próxima vez que nos veamos podrás ponerme un nombre, estaré en lo que todos conocen como la Sala de los Menesteres, o la sala que va y viene, sé que la encontraras, es tu decisión contarle a tus amigos, pero recuerda que por generaciones los Potter y los demás involucrados han mantenido todo en secreto-. Sin más que decir la muñeca desapareció.
Una vez solo James Potter detallo la cadena que la muñeca le había dado, curioso por el dije color oro- es muy Slytherin-. Susurro James, a pesar que el color oro era referencia a su casa.
Antes de que Harry y Draco fueran expulsados del pensadero, Harry sostuvo a tiempo a Draco antes de que cayera de culo al suelo.
-Eso fue interesante-. Dijo el rubio sentado cómodamente entre las piernas del moreno.
-Sí, entonces fue así como a mi padre le dijeron de la herencia- comento pensativo el azabache abrazando al rubio- y a pesar de todo, a mi padre si le gustaba madre, solo que por tu padre sus sentimientos eran más fuertes.
-¿Que hay con la cadena que le entregaron a tu padre?-. Pregunto el rubio.
-Cuando le entregaron la cadena la muñeca dijo "... Suerte, espero resuelvas tu primera prueba pronto..."- repitió Harry las palabras de la muñeca, analizándolas- lo que significaría que es la llave que descubrimos el otro día cuando hiciste el enlace-. Concluyo Harry.
-Me pregunto cómo haría tu padre para descubrir que la otra parte de la maldición es mi padre- murmuro el rubio pensativo.
-Averigüémoslo, dijo el moreno vertiendo el siguiente recuerdo al pensadero, el cual había aparecido unos segundos atrás mientras conversaban.
Segundo recuerdo
La segunda parte de la maldición
James Potter observaba detenidamente la cadena que le había dado la muñeca de porcelana, mientras Harry y Draco lo observaban recostado en el césped, sin que este fuera consciente de que Lucius se acercaba.
-¿Qué miras?-. Pregunto Lucius a James amablemente.
-Es algo difícil de contar-. Dijo James sentándose para ver como Lucius terminaba de acercarse y se sentaba junto a él.
-Soy muy inteligente, despues de todo soy un Slytherin- exclamo el rubio haciendo un puchero muy tierno.
-Olvidaste decir que también eres muy modesto- rio el Gryffindor.
-Como sea ¿me dirás o no?- cortó el Slytherin más enfurruñado.
James le platico a Lucius tímidamente lo que había pasado hace unas semanas con la muñeca de porcelana, el cofre, y la cadena que esta le entrego.
-¿La otra parte de la maldición?-. Pregunto Lucius pensativo- maldición de los Potter...- susurro.
-Te dije que era difícil de creer.
-No, no es difícil de creer, solo difícil de asimilar Potter- le explico el chico.
-¿No es lo mismo?-. Pregunto James con una ceja alzada.
-Si serás tontito- exclamo meneando la cabeza- claro que no, asimilar y creer son cosas muy diferentes- explico el chico de rubios cabellos.
-Como sea- se defendió el de lentes con un puchero.
-¿Me dejas ver la cadena que te dio la muñeca?- pidió Malfoy extendiendo la mano.
-Claro, ten-. Dijo James quitándose la cadena que colgaba de su cuello y levantándola, dándole a Lucius la oportunidad de detallar el dije, para luego depositarla lentamente en la palma abierta de Lucius.
Harry y Draco se acercaron a sus padres para observar detalladamente como la cadena se transfiguraba en un pergamino amarillento y el dije en la llave que se hereda de Potter en Potter.
-Pero que…-. Chillo Lucius sorprendido mirando el pergamino y el dije en sus manos- ¡DEBO SER LA OTRA PARTE DE LA MALDICION!-. Concluyo rápidamente Lucius, después de todo era la única explicación que tenía para que el dije y la cadena se transfigurarán justo cuando las tuvo en su mano.
James miraba atónito la mano de Lucius-¿qué dice el pergamino?-. Pregunto rápidamente el Gryffindor acercándose más al rubio.
Lucius le entrego la llave a James sorprendido de que se quedase en su forma de llave sin transfigurar nuevamente al dije de la cobra, y desenrollo el pergamino encontrándose con un mensaje extraño.
Είμαι το άλλο μέρος της κατάρας, η μία δίπλα στην Πότερ αναμένει σκασίλα, από τώρα ένας από τους προορισμούς μας να επιδιώξει την απελευθέρωση των γραμμών μας, δεν μπορούμε να επιτύχουμε τίποτα μόνος του, αλλά μαζί θα επικρατήσει και να επιτύχουμε την αποστολή μας ενώνοντας τις καρδιές μας, αλλά μόλις αποκρυπτογραφηθεί προορισμό μας αποφασίσει να αποδίδουν μόνιμα τη ζωή μας ή αφήστε την επιλογή σε όσους μας ακολουθήσουν. *
-Harry ese es el enlace-. Gimió Draco Tomando la mano de Harry.
-Pero nuestros padres son unos niños-. Fue lo que dijo Harry mirando la llave dorada con las runas "Quienes buscan la verdad merecen el castigo de encontrarla" leyó- son demasiado jóvenes para poder hacer algo, supongo.
-Esto, es griego antiguo, mi abuelo estaba obsesionado con este idioma- comento el de ojos grises.
-¿Sabes lo que significa?-. Pregunto James al rubio.
-No, pero... lo averiguare, esto al parecer también me incumbe a mí- afirmo el Slytherin.
Harry y Draco fueron lanzados fuera del recuerdo, ya había finalizado.
-Esto cada vez se complica más-. Dijo Harry despeinándose el cabello.
-Sí, pero llegaremos al final-. Replico Draco con una sonrisa tomando el siguiente recuerdo.
-No crees que deberíamos hablar con la muñeca de porcelana?- pregunto el de lentes mirando al vació.
-Si deberíamos...
-¿Me necesitan?-. Pregunto una vocecita a sus espaldas. Harry y Draco chillaron por el susto.-disculpen no fue mi intención asustarlos, pero escuche su llamado- aclaro la muñequita.
-Obvio estamos en la Sala de los Menesteres-. Dijo Draco rodando los ojos como si fuera lógico el motivo de su presencia en ese lugar.
-La verdad no es por eso- aclaro la muñequita a la defensiva- no tengo nada que ver con este lugar, si alguien quisiera que yo apareciera no podría hacerlo, solo respondo al llamado de la estirpe de mi padre o la estirpe liada a la maldición, o sea los Malfoy ¿ya tienen la llave?- cuestiono de pronto.
-Aquí esta-. expreso Harry sacando la llave de su bolsillo trasero.
-Muy bien, ¿cómo me llamaran?- inquirió la muñequita acercándose a sus rostros.
-Nyx-. Respondió Harry con una sonrisa, la muñeca de porcelana miro fijamente al moreno.
-Así me llamo mi padre cuando pude pensar por mí misma, Nyx, como la noche por mis ojos oscuros; ¿por dónde quieren comenzar?- se emocionó la criaturita.
-¿Por qué antes era una mesita de noche y ahora es un baúl el lugar donde guardan las cosas de la estirpe de los Potter?-. Pregunto Draco recordando que la primera vez era una mesita de noche lo que habían visto que protegía la muñeca.
-El baúl cambia de forma para esconderse y evitar que la estirpe de Melanchta descubran los secretos de la maldición-. Respondió con simpleza Nyx.
-Ya resuelta esa duda queremos saber por qué tenemos esta maldició el Gryffindor instantáneamente.
-¿Prefieren buscar ustedes mismo la información en el cofre o les cuento yo?- pregunto la muñeca amablemente.
-Preferiríamos que nos contaras- pidió el rubio- dinos lo que debemos saber principalmente, así Harry y yo ahorraremos tiempo-. Respondió Draco.
-Muy bien- aprobó Nyx con un movimiento de cabeza- verán, el amor siempre tendrá dos caras, el amor siempre muestra la cara bonita, aquella donde somos correspondidos, donde nuestro amor es reciproco, todos somos felices siempre y cuando el amor nos muestre esa cara, pero cuando el amor nos muestra su cara oscura donde no sabemos lo que es el amor correspondido, sumergiéndonos en una oscuridad de la cual si no podemos conseguir salir nuestro amor se ira convirtiendo poco a poco en odio- contó Nyx con voz sabia- En el tiempo antiguo, los magos, hechiceros y brujos, fueron en realidad, las primeras personas de la historia que se atrevieron a escuchar a la naturaleza, que alzaron la vista al cielo para escuchar a las estrellas, que prestaron atención a las mareas para conocer sus historias desarrollando así hechizos y elixires para ayudar a su gente, pero así como algunos desarrollaron encantamientos y protecciones para el bien, hubieron algunos que desarrollaron maldiciones y embrujos- explico mirando a los chicos con expresión seria y concentrada- Las Magas y hechiceras son tan comunes como los magos, pero ellas, en los tiempos antiguos, eran acusadas de Brujería, pues pensaban que una mujer no podía ser sabia por sí misma, las mujeres siempre han sido más hábiles en cuanto a hechizos referentes al carácter, el estado de ánimo, sentimientos, miedos, etc., pues son más empáticas más que la mayoría de los hombres. Pero las cosas con el tiempo fueron cambiando, y ya no solos las mujeres eran acusadas de esto, sino que los hombres también ocasionando las primeras disputas entre magos y muggles. Cuando los magos decidieron separar su mundo del de los muggles ya varias familias sangre puras estaban formándose, los Potter y los Malfoy eran uno de ellos, cada uno de los magos y magas están relacionados de una u otra forma a distintas dinastías, desde las más modernas a las más antiguas- exclamo la muñeca sin perder su estoicidad- en ese entonces Paulus Potter* y Anathema Malfoy estaban en una relación romántica, eran escasa las relaciones entre personas del mismo sexo pero no eran prohibidas, el problema es que había una bruja que estaba obsesionada con mi padre Paulus Potter, su nombre era Melanctha y nadie sabía su apellido- exclamo Nyx con un temblorcillo recorriéndole- su nombre era de origen griego, y siempre presumía que sabía todo sobre la Arts Goetia* ya que supuestamente descendía de salomón. Paulus Potter creía que estaba demente, y su error fue subestimarla, ella estaba enamorada de Paulus, tanto que envidiaba a Anathem Malfoy; su oscuridad iba creciendo a medida que su amor se marchitaba por no ser correspondía, y fue tanto que llego a odiar intensamente a sus antepasados- la carita perfecta de la muñequita ahora se mostraba temerosa y sombría, gracias a los cambios de tonos en su narración, ya que su cara no podía cambiar de expresión- maldijo a quien una vez juro a amar, convirtiéndolo en la primera parte de la maldición por haberla rechazado, también maldijo a Anathem quien se convirtió en la segunda parte de la maldición por haber sido quien se ganó el corazón de Paulus Potter. La maldición consistía en que nunca estuviesen juntos, y ni siquiera sus descendientes podrían relacionarse sentimentalmente ni como amantes ni como amigos, pero Melanctha hizo que la maldición fuera en dos generaciones seguidas saltándose una para que uno de sus propios descendientes tuviese la oportunidad para estar con un Potter, rompiendo inmediatamente la maldición. Pero el amor es muy fuerte, solo la maldición asesina es irreversible, por eso Paulus Potter me creo- contó la muñequita suavizando un poco su tono de voz- él amaba sinceramente a Anathem Malfoy, y me construyo para evitar que los descendientes de Melanctha pudieran destruir las pistas con las cuales es posible romper la maldición, por eso todo es como un laberinto, la maldición no la puede romper un Malfoy o un Potter por separado, ya que eso es lo que causa la maldición: distancia entre los sentimientos que han heredado de sus antepasados; solo un Potter puede heredarme o encontrarme, solo un Malfoy puede revelar el enlace oculto y lograr que la llave que reconoce a un Potter como tal aparezca, el enlace solo estará hasta que ustedes decidan que dure, eso es... alguien intenta entrar a la sala-. Se cortó de pronto la muñeca mirando fijamente la puerta que aparecía poco a poco.- Harry si me necesitas apareceré en tu hombro, el cofre se revelara ante ti si lo desea, puedo responder a sus dudas, y a las dudas de quien creas merecedor de respuestas siempre y cuando este en mi poder responderlas, nos veremos-. Sin más la muñeca y el cofre desaparecieron.
En ese momento luna Lovegood entro mirando a los chicos soñadoramente.- hola Harry, hola Draco-. Saludo la chica.
-¿Cómo entraste?-. Pregunto Draco entrecerrando los ojos, él había puesto varios hechizos para que nadie entrara a la sala mientras ellos la estuviesen utilizando.
-No lo sé- suspiro la rubia- tenía la necesidad de ver a Harry y cuando pasaba por aquí una puerta se formó, creo que los nargles me guiaron- comento emocionada pensando en las criaturas que al parecer solo ella conocía.
Harry y Draco se miraron extrañados, uno nunca podía saber lo que pensaba esa chica.- ¿Y para que me buscabas?-. Pregunto el Gryffindor.
-Es que… he sentido cosas extrañas últimamente- contesto la Ravenclaw bajando la voz.
-¿A qué te refieres?-. Pregunto el rubio frunciendo el ceño.
-No sé, he tenido sueños extraños últimamente...pero no es algo que me importe mucho, Draco ¿sabes si a Crabbe le gusta algo en particular?-. Pregunto la rubia con un sonrojo.
-La comida-. Dijo secamente el rubio.- si nos disculpas Luna, tenemos que hacer algo-. Draco tomo el cofre que contenía las memorias y se llevó a rastras a Harry sin darle tiempo a despedirse o si quiera hablar.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué me jalaste así?- pregunto el azabache molesto.
-Sin comentarios Potter-mascullo el de ojos grises sin querer mirarlo.
Harry sonrió ante eso.-eres muy celoso Malfoy- se mofó.
-Mira quien vino a hablar-. Dijo con una pequeña sonrisa el Slytherin.
-¿A dónde vamos?-pregunto Harry viendo extrañado la dirección que tomaba su prometido.
-Con el profesor Ryddle-. Respondió el rubio.
-¿Por qué se me ocurrió enviarle esa carta a Abraxas?- se preguntó Ryddle trágicamente- me va a enviar un vociferador mandándome a la mierda, estar tanto tiempo con el mocoso de Potter me ha pegado sus manías suicidas Gryffindor- mascullo molesto.
-Me alegra que pienses eso de mí-. Dijo Harry pícaramente entrando al despacho de Tom sin tocar.
-Cuantas veces te he dicho que no entres sin llamar a la puerta.
-Cuando la puerta me responda tal vez lo haga, ¿por qué te lamentas?- pregunto el chico viendo algo preocupado al mayor.
-Porque me estas pegando tus malditos impulsos mocoso-. Respondió Tom con un bufido y una expresión entre molesta y avergonzada.- señor Malfoy un placer verlo-. Saludo el adulto al rubio.
-Igualmente profesor.
-¿Y bien?- cuestiono el profesor fríamente.
-¿Podemos terminar de ver las memorias aquí?, es que fuimos interrumpidos en la Sala de los Menesteres- explico el de lentes.
-Acaso no usaron hechizos para que la sala no se revelara a otros estudiantes?-. Pregunto Tom viéndolos como si fueran un par de idiotas.
-Draco los hizo, pero extrañamente Luna pudo pasarlos, dijo que tenía la necesidad de verme pero no sabía por qué- explico el moreno rememorando lo acontecido- pero después su estado de lucidez se perdió y pregunto a Draco por Crabbe- comento con tono pensativo.
-Esa chica es muy intrigante, pero debo decirles que es alguien de temer, tienen un gran intelecto- les aconsejo el adulto.
-Sí, eso dicen- concordó Draco.
-Bueno, eso lo resolverán después, ahora sigan con sus recuerdos y cuando terminen me dicen, estaré llorando varonilmente abrazando la almohada- exclamo el profesor muy serio confundiendo a sus alumnos en si era broma o verdad.
-Deja el chiste y di que vas a partirte la cabeza pensando en cómo conquistar al abuelo de Draco- se mofó el Gryffindor indiscretamente.
-¿Mi abuelo?-. Pregunto el rubio con una ceja alzada.
-Alguna vez te he dicho que eres como una vieja chismosa-. Mascullo molesto Ryddle viendo a Harry como si quisiera que explotará.
-Normalmente se lo dices a Nagini- replico el moreno desinteresadamente.
-Ella también es una chismosa solo que zalamera, como sea.
Harry y Draco quedaron solos en el despacho de Tom y procedieron a revisar el siguiente recuerdo.
Tercer recuerdo
James y Lucius.
En esta ocasión se veía a un James y un Lucius un poco más crecidos, al parecer en su segundo años, y se les notaba un poco incomodos mientras revisaban los archivos del baúl.
-Así que estas tratando de conquistar a Evans-. Suspiro el rubio.
-¿Qué? ¿Por qué preguntas eso?-. Respondió con otra pregunta el Gryffindor.
-No te hagas el menso Potter- cortó el Slytherin desviando la mirada.
-Claro que no, es bonita, pero lo que pasa es que me choca que este con Quejicus todo el tiempo mientras este se la pasa besando el suelo que pisa-. Dijo con amargura James.
-¿Celoso?
-Podría decirse- suspiro el castaño- ella solo debe concentrarse en sus estudios y no en un papanatas, ya nos encargaremos de espantárselos.
-Así que es eso-. Susurro Lucius.
-¿El qué?- cuestiono James mirándole confundido.
-Celos de hermano mayor- aclaro Malfoy.
-Claro, ¿qué creías?
-Pensé que te gustaba- expreso el rubio agachando la mirada.
-Es bonita, puede que en otro tiempo pensara que me gustara a ese nivel, pero…- el castaño lo miro intensamente- luego estas tu malditamente hermoso hasta la medula, y luego esta nuestro enlace para romper la maldición.
-¿Estás conmigo por el enlace?-. Pregunto el rubio frunciendo el ceño.
-Que estupideces dices Lucius- se mofó el más bajo- enlace o no me gustas, déjate de cosas y sigue buscando tal vez aquí allá algún dato sobre esta jodida maldición- cortó James.
-Sé que te gusto, pero espero que nadie lo sepa -. Dijo mordaz Lucius.
-... No te preocupes nadie se enterara que un traidor a la sangre está enamorado de un sangre pura como tú, no manchare tu reputación Lucius-. Murmuró algo decaído el moreno al no haber escuchado que también le gustase al rubio.
-Sabes que no es por eso- le explico Lucius- mi padre me mataría si se enterase, por el simple hecho de que eres un hombre y un Gryffindor, que seas sangre pura es algo bueno pera hasta ahí, mi padre es de los pocos magos que quedan que piensan que el amor entre personas del mismo género es una aberración, pero tal vez algún día cambie de opinión- trató de animarse el rubio y animar a su enamorado.
-Abraxas Malfoy dejando que su hijo salga con un hombre hay que ver para creer- deprimió más el Gryffindor.
-A veces pienso que tuvo una mala experiencia con un chico o algo por el estilo para que deteste la homosexualidad, puras estupideces-le restó importancia el Malfoy.
-Como sea Lucius...
-Te he dicho que no me llames así Potter- se avergonzó el rubio poniéndose colorado.
-Está bien, MALFOY, encontraste algo-. La respuesta de James fue el libro que choco contra su cara- por lo que veo no.
El recuerdo cambio mostrando otra escena.
Estaban James y Lucius recostados cerca del lago, Lucius abrazaba a James, y ambos miraban las estrellas, y la media luna que había en el cielo.
-¿Qué vamos a hacer?, esta será la última vez que estaremos juntos, vienen las vacaciones de verano y sé que no soportare el no verte- dijo Lucius apretando un poco más el abrazo.
-Es un gran avance el aceptar que me extrañaras- susurro contento James acurrucándose contra el cuerpo de Lucius.
-Alguna vez has pensado que no podremos ó Lucius
-Sabes que pensar no es lo mío, tú piensa y yo haré lo que digas- exclamo el de lentes.
-Eres un tonto Potter.
-Cállate, no hablemos de eso, solo disfrutemos este momento antes de que me tengas que odiar en la mañana- pidió el Gryffindor con voz resignada.
-Tienes razón- convino el rubio con el mismo tono de voz más un suspiro triste.
Harry y Draco fueron jalados del pensador, mientras digerían lo que acababan de ver.
-Realmente se querían ¿verdad?-. Susurro el rubio, jamás había escuchado a su padre hablar de aquella manera.
-Sí, es confuso, pero no me molesta, tal vez si hubieran seguido luchando estarían juntos- se entristeció Harry.
-Y tú y yo seriamos hermanos-. Dijo el Slytherin con burla.
-Solo puedo decir una cosa a eso-. Hablo Harry con una sonrisa.
-¿Que?-. Pregunto con una ceja alzada el rubio.
-Incesto-.
-Ni que lo digas-. Dijo el rubio riendo.
-Muy bien siguiente recuerdo-. Ordeno Harry sin dejar de reír.
Cuarto recuerdo
Dificultades
Harry y Draco veían como sus padres discutían.
-Es que no entiendes Lucius ¿Cómo quieres que rompamos una maldición cuando apenas podemos hacer bien los hechizos que nos enseñan en clases?-. Pregunto un airado James.
-No te estoy diciendo que seamos expertos, pero ahí dice que tenemos que crear algo parecido a un contra hechizo cuando descubramos el encantamiento que nos hizo la vieja esa, Melanctha- exclamaba un enojado rubio.
-Claro y yo soy experto en eso, ya a estas alturas deberías saber que soy un idiota, no entiendo cómo puedes fijarte en mí, si soy un completo imbécil- se desanimó el Gryffindor.
-Así que es eso, James, tu… tú no eres idiota, tú fuiste el que descubrió una de las formas para terminar con la maldición- lo defendió el de ojos grises.
-Pero para que eso pueda funcionar el descendiente actual de Melanctha debe estar de acuerdo con nosotros para quitarnos la maldición, debe estar enamorada de alguien que no sea un Potter o un Malfoy, y ni siquiera sabemos quién es- mascullo Potter.
-Pero aún quedan otras dos formas- le recordó el Slytherin.
-¿Sabes cuáles son?- pregunto el castaño con mirada condescendiente.
-No, pero James…-
-Está bien, sigamos buscando, tal vez esas otras dos formas sean las mejores, aunque la primera opción será mejor- hablo el chico con voz cansada.
Lucius apretó los puños.- porque si creamos el contra hechizo, descubrimos quien es la descendiente de Melanctha y resulta que ha decidido ignorar su herencia de odio hacia los Potter y los Malfoy tenemos la opción de romper con el enlace una vez que termine lo de la maldición ¿verdad?, y podremos vivir tranquilamente sin preocuparnos por que nuestros descendientes hereden la maldición- acusó Lucius.
-Y así podrás cumplir con las expectativas de tu padre y ser feliz- cortó James con expresión de dolor.
-¿Sin ti?- se asustó el rubio haciendo un puchero.
-Estaría ahí tonto, pero como tu amigo, felices de que nuestros hijos no tendrán que lidiar con esto, porque lo resolveríamos- acepto Potter mirando a Malfoy con una expresión que pretendía ser fuerte, a pesar de que estaba al borde de las lágrimas.
-No se quiera eso, y si mejor seguimos juntos, seguimos queriéndonos- inquirió el rubio en un estado similar.
-¿Renunciarías a todo por mí? ¿A tu nombre, a tu familia y amigos? ¿Dejarías que te señalen por estar con un Gryffindor traidor a la sangre como yo?- acusó el Gryffindor derramando unas cuantas lágrimas.
-Sabes que no tengo esos prejuicios James- cortó el de ojos grises.
-Pero te importa el qué dirán, no te mentiré, a mí también me importa, no quiero que me señalen, no quiero perder a mis amigos por estar con una serpiente, no niego que te quiero, pero, vamos acéptalo- se resignó el de lentes.
-¿Y tú valentía Gryffindor?- susurró resentido.
-Lucius, cada uno de nosotros tenemos alguna característica de todas las casas, algunas veces soy valiente, pero en esta ocasión no, temo por lo que puede llegar a pensar mi padre, temo por las miradas de asco y de desprecio ¿tú no?
-yo… tienes razón, pero tratemos de romper con la maldición ¿te parece?- aceptó el Slytherin.
-Sí, sigamos investigando.
El recuerdo termino y Harry y Draco estaban algo sorprendidos.
-Jamás pensé que fuera tan complicado-. Dijo Harry sintiendo su corazón algo oprimido.
-Potter piensa en la muñeca para preguntarle algo- solicito el rubio con la mirada un poco perdida.
-No es necesario joven Malfoy- contestó Nyx apareciendo de pronto.
Draco apretó instintivamente la mano de Harry cuando la muñeca de porcelana se materializo frente a sus ojos.
-Por qué tienes que aparecer tan de repente- se quejó el de lentes tratando de calmar a su prometido.
-Siempre estoy aburrida, asustarlos es una forma de diversión- rio la muñeca con inocencia.
-Tu rostro no muestra emoción alguna Nyx-. Le recordó Harry.
-Eso es porque soy una muñeca de porcelana, no puedo mostrar emociones, pero si puedo sentirlas por el núcleo mágico que mi padre me dio para poder "vivir"- explico la muñequita.
-¿Cómo hizo eso?-. Pregunto sorprendido Tom apareciendo ante los jóvenes-.
-Cuando padre me construyo era inánime, no sabía cómo darme vida, ya que en aquel entonces eran pocos los conocimientos mágicos, además dar vida a objetos como yo se consideraba magia oscura, pero cuando padre estaba a punto de morir se le ocurrió pasarme su núcleo mágico*, fue un proceso largo y doloroso para Paulus Potter, pero al menos pudo cerciorarse de que funcionaba antes de caer muerto- les narro Nyx.
-Como proteges algo sin que se te ordenara- cuestiono el profesor impresionado.
-El deseo de mi padre vive en mí, no tengo alma si es lo que se preguntan, simplemente la magia de mi padre me mantiene "viva", pero al estar de generación en generación en contacto con los Potter siento el espíritu de mi padre y eso renovaba la magia que hay en el interior de mi cuerpo de porcelana.
-Eso es sin duda interesante-. Dijo Tom con un pequeño silbido de sorpresa.
-En fin, para que me necesitan- pregunta la muñeca mirando a los herederos de la maldición.
-Queremos saber sobre la primera forma para terminar con la maldición ¿hay algún registro sobre quien descubrió eso?-. Pregunto Draco rápidamente.
La muñeca se elevó levemente mientras el baúl aparecía poco a poco, miro intensamente a Harry dándole a entender que lo abriera utilizando la llave, y este lo hizo ante los ojos de Tom y Draco. La muñeca se introdujo en el interior del baúl y saco unos pergaminos que entrego al rubio.
-Ahí se encuentra lo que buscas, en el siglo XVIII un Malfoy descubrió el hechizo que realizo Melanctha- le informo Nyx.
-¿Ese no es el siglo donde todos los acusados de ser adivinos o de consultar con ellos en el mundo muggle eran enjuiciados por las iglesias muggles?-. Pregunto Draco.
-Asi es, Damian Malfoy era un mago con poderosos dones de adivinación, le tocaba en ese entonces intentar terminar con la maldición junto a Leah Potter, la primera mujer Potter encargada de terminar con la maldición- comunico la muñeca con su rostro impertérrito- como decía Damian Malfoy era un gran mago en las artes de la adivinación y registro en un pergamino que en un sueño una bruja antigua recitaba un conjuro muy oscuro a una pareja que se presentaría en dos generaciones saltándose una, cuando despertó de su sueño anoto el conjuro y describió la escena, los pergaminos que te he dado son las traducciones que han desarrollado los Malfoy a medida que los idiomas evolucionan- señalo la criaturita.
Draco desenrollo el pergamino y procedió a leer lo que le había entregado la muñeca.
"Estaba durmiendo plácidamente junto a mi querida Leah después de noches en vela tratando de descubrir como terminar con esta maldición que no nos permite estar juntos libremente, infundiéndonos odio; al ser de las generaciones más cercanas a los primeros Potter y Malfoy que padecieron la maldición; cuando repentinamente un extraño sueño se apodero de mi mente. Sin poder despertar, en el sueño veía a una bruja siniestra con cabellos rubios y mirada perdida, no parecía muy lucida pero se veía llena de odio, la oscuridad le rodeaba y había un frio casi imposible de soportar; estaba en medio de un circulo que al parecer había hecho con su propia sangre ya que tenía cortes en sus brazos, cinco velas oscuras rodeaban el lugar dando un ambiente mucho más lúgubre y tenía una vela en sus manos la cual encendió con la misma navaja que se había cortado, luego pincho tres veces la vela sin importarle que podía quemarse por el esperma que desprendía la misma, con voz áspera comenzó a decir:
"Conforme yo pincho esta vela, os pincho a vosotros también.
En esta noche de invierno
Cuando las luces se vuelven negras,
Utilizo esta llama para mostrar a Paulus Potter y Anathem Malfoy, incluyendo a sus descendientes, el poder de mis fuerzas"
La bruja Tomo un papel y con sus dedos manchados en sangre comenzó a escribir, cuando termino con la vela quemo poco a poco el pergamino en el que había escrito, recitando:
"Yo Melanctha los separo por la eternidad para que ni ustedes ni los que les sigan puedan estar juntos.
Estarán malditos desde ahora, no habrá mayor que vergüenza verse enamorado de su enemigo más acérrimo, no habrá una aberración más irónica que amar a quien odian, y no habrá más que dolor al ser correspondidos y estar separados por está maldición.
Está maldición caerá sobre dos generaciones seguidas, para luego saltarse una, en un círculo infinito e inacabable.
La maldición es irrompible, y además mis descendientes se encargaran de que no estén juntos a menos que alguien de mi descendencia logre enamorarse de alguien que no pertenezca a los malditos, olvidando su odio y dando paz a quienes me sigan.
Ato mi odio a quienes me prosigan, los ato esta maldición"
Cuando la bruja termino de decir su deseo maldito pronuncio este otro conjuro:
"En el nombre de Némesis,
Lanzo esta maldición por su poder y por su nombre.
Corazones rotos e infelices serán,
Paulus Potter, Anathem Malfoy y quienes les descienden por caminos separados andarán.
Pronto para seguir cada uno su destino,
El romance florecerá, el romance se marchará".
Pincho su mano y dejo que tres gotas de su sangre cayeran sobre las cenizas del pergamino y dijo:
"Que Paulus Potter y Anathem Malfoy arrastren a sus descendientes y se conviertan en enemigos".
Soplo las cenizas en el viento, y grito: "¡Que así sea!"
Seguidamente apago las velas usando sus dedos. Tomo la vela con la que quemo el pergamino con su deseo y la rompió por la mitad, simbolizando la ruptura entre los Potter y los Malfoy, y tiro ambos pedazos, pero su error fue que los tiro juntos, y en realidad lo que tenía que haber hecho era separar los pedazos para que hubiera sido verdaderamente efectivo. Sin notarlo se dedicó a limpiar sus heridas, y a quitar el círculo. Ahí estuvo su segundo error ya que la mejor opción hubiera sido enterrar el círculo para que nadie pudiera romperlo, y que así fuese más fuerte la maldición.
Cuando desperté le conté a Leah todo lo acontecido y visto en el sueño y ella me sonrió y me felicito por haber descubierto el hechizo. Me dijo que lo mejor sería encontrar al o la descendiente de Melanctha y pedirle que nos ayudará a romper la maldición creando un contra hechizo, aunque dudamos que sea así de simple"
-Puedo decir que esa tal Melanctha seguía enamorado de ese Paulus Potter-. Dijo Tom mirando a la nada.
-De verdad crees eso, eso explica la maldición obviamente-. Exclamo con sarcasmo el Gryffindor.
-Dejar muchas brechas y cometer muchos errores es señal de que a pesar de todo ella quería que rompieran la maldición-señalo el profesor mirando a su pupilo con molestia.
-En eso tiene razón el profesor Ryddle- convino el rubio asintiendo con la cabeza.
-Como sea, deberíamos seguir con las memorias- masculló Harry discretamente avergonzado por no ser tan agudo como su profesor.
Quinto recuerdo
Decisiones dolorosas
James y Lucius estaban sentados en la Sala de los Menesteres uno junto al otro mirando al frente.
-¿Así que esas son las otras dos respuestas eh?- suspiro James llevando una mano a la frente.
-Sí, pero la tercera opción no es tan descabellada- menciono el rubio con voz débil.
-Esa es la más sensata, irnos por la segunda seria…- expiro el castaño con expresión cansada.
-Muy drástica- termino Lucius- no podemos matar a la descendiente de Melanctha, no sería capaz.
-Ninguno de los dos lo sería, solo somos unos niños de tercer año, Lucius, y… y si dejamos esto por la paz y que nuestros hijos se encarguen- propuso el Gryffindor con una frase muy poco Gryffindor.
-¿Pero qué estás diciendo?- se sorprendió el Slytherin.
-No quiero que tu padre te haga algo cuando le digas que estás conmigo, no soportaría el hecho de que te pasara algo- aclaró el de lentes.
-No me quiero separar de ti, y menos por una debilidad- comentó Malfoy con un puchero.
-No lo hagamos, al menos por un tiempo, luego, simplemente veremos que hacer- aconsejo James.
-Propones que tengamos una relación a escondida- afirmo el rubio inconforme.
-Estos tres años hemos sido eso, algo a escondidas-. Dijo James.
-Si… seguir juntos, pero que hay con la maldición.
-Está bien Lucius, al menos lo intentamos-murmuro derrotado el Gryffindor.
-Este es el recuerdo más corto- dijo Draco una vez que el pensadero los arrojo fuera.
-Así que es eso, la primera forma de terminar con la maldición es encontrando al descendiente y pedirle ayuda para romperla, si está enamorada o enamorado de alguien más que no sea un Potter o un Malfoy será más fácil hacer el contra hechizo. La segunda forma es eliminando la esencia de Melanctha, o sea asesinando a la Melanctha actual por decirlo de alguna forma- enumero el de lentes mirando a sus acompañantes- y la tercera es aceptando nuestro amor ante todos sin problemas ni quejas, sin vergüenzas.
-Entonces vamos por buen camino ¿no lo crees Harry?-. Dijo con una sonrisa Draco.
-No creo que sea así de simple, además tú y yo no nos comprometimos porque así lo quisiéramos, recuerda que tu padre y mi madre nos comprometieron- le recordó el ojiesmeralda.
-¿Entonces esa opción se descartaría?-. Pregunto el rubio.
-¿Sería válido si el padre de Draco y mi madre nos comprometieran?- pregunto Harry a Nyx.
-No estoy segura, no se había dado un caso así antes, pero la maldición trata de que ustedes a pesar de la vergüenza que sientan por el hecho de estar juntos y olvidando su extraña necesidad de estar en conflicto decidan unirse por ustedes mismos, porque el amor que ha sido enterrado salga a la superficie manifestándose y uniendo sus corazones, olvidando que de generación en generación las familia Potter y Malfoy se han enemistado-. Dijo Nyx.
-Entonces solo nos queda la primera opción para romper con la maldición, debemos descubrir quién es descendiente de Melanctha- suspiro el rubio.
-Pero antes de todo nos queda un recuerdo más.
Sexto recuerdo
Obliviate
-Han pasado 6 años desde la primera vez que hable con Lucius-. Decía un James suspirando melancólicamente.
-Y desde hace seis años somos una pareja-. Dijo una voz a espaldas de James.
-Sabes que te amo verdad- murmuro el de lentes sin voltear.
-Sí, lo sé, me lo dices a cada rato-. James no dijo mas solo sonrió, el Gryffindor acariciaba su varita lentamente.
-¿Tú me amas Lucius?-pregunto James.
-Pero que pregunta, si te he aguantado por años es por eso, porque te amo idiota- respondió el rubio sin titubear.
-Sabes Lucius, siempre me ha gustado tu forma de ser, todo de ti, me gustaría que pudiésemos estar juntos, ser más valientes y luchar por lo que queremos-susurro- sabes incluso he llegado a pensar en el nombre de nuestro primer hijo si pudiésemos estar juntos... Harry... Me gustaría que se pareciera a mí, un Malfoy moren...- James rio suavemente imaginando la extraña escena- pero luego recuerdo que tú y yo decidimos dejar de intentar resolver este enigma de la maldición en tercer año al descubrir que no podemos encontrar al descendiente de Melanctha y comprobar si se ha enamorado de alguien más para que juntos creemos un contra hechizo ya que esa persona también está atada al maldito conjuro. Tampoco seriamos capaces de matar a tal descendiente y somos muy cobardes para sacar a la luz nuestra relación- rio de nuevo por razones totalmente distintas- no te estoy reprochando nada, se quién te hizo esas marcas en el cuerpo Lucius, no hay que ser demasiado listo para sacar una conclusión, pero dime ¿fue por mí?-. Finalizo el Gryffindor con una pregunta.
-James tienes razón en todo, quise, yo... Tente mi suerte y...- no fue capaz de continuar rememorando tan dolorosas escenas.
-¿Le dijiste a tu padre de nosotros?
-Él me encontró distraído, estaba pensando en ti en ese momento, y el comenzó a preguntarme sobre chicas, yo solo le pregunte qué por qué suponía que era una chica, y al final le dije que me gustaba un chico de Gryffindor- hizo una pausa tratando de quitar el nudo de su garganta- y... Me dio una paliza tan grade que los elfos de la mansión lo detuvieron, aunque ellos sabían que les iría mal.
-Y tú que tratas mal a tus elfos- reprobó el castaño.
-Yo, es solo que... Quiero enorgullecer a mi padre- se entristeció el rubio.
-Siendo su saco de boxeo ¡Claro, muy lógico!- exclamo furioso James.
-No comiences a usar términos muggles que no entiendo, sabes muy bien que mi padre quiere un digno heredero, y no puedo estar con un inmundo traidor a la sangre para lograr eso...- Lucius se arrepintió de sus palabras en cuanto las soltó al ver los irises tintados de tristeza de James.
-Tienes razón, Lucius-. Dijo James levantándose sin mirarlo.
-No, espera no quise decir eso-. Se apresuró a decir Lucius levantándose de golpe y tomando la mano de James para evitar que se marchara, James giro y beso apasionadamente a Lucius- te amo Lucius- susurro sobre sus labios.
-Y yo a ti James, yo también te amo- contesto el rubio con una pequeña sonrisa.
-Perdóname.
-¿A qué te..?- trato de preguntar el Slytherin pero no continuo por las siguientes acciones de James.
-Desmaius- susurro James.-Cyrilla-. Llamo James a la muñeca de porcelana.
-¿Me llamaste?-. Pregunto la muñeca de porcelana.
-¿Cómo se rompe el enlace?-. Pregunto rápidamente y sin explicación.
-¿Al final renunciaras a él? Pregunto tristemente la criatura.
-No tengo opción- se lamentó James soltando una lagrimilla.
-Si la tienes, recuerda que si rompen la maldición no solo liberaran ese odio que heredaron cuando se lo infundieron a sus antepasado, también ayudaras a los Malfoy a liberarse de la atadura con la sangre de Narciso, agregando que liberaran a los descendiente de Melanctha para que puedan darse otra oportunidad de amor si eligen la tercera opción, su destino es elegir la tercera opción, den a conocer su amor- suplico Cyrilla.
-Sé que es nuestro destino irnos por ese tercer camino, pero, no quiero ver que Lucius se sienta mal consigo mismo, quiero que cumpla con su sueño, que reciba la aprobación de su padre- replico desesperado el castaño.
-Con eso no será feliz- afirmo la muñeca.
-Si lo será, porque es la obligación de un Potter borrarle la memoria a su Malfoy, al menos los recuerdos relacionados con la maldición de nuestra estirpe.
-Está bien, rompe el enlace con esta pequeña solución -. Dijo la pequeña muñeca de porcelana entregando un pergamino a James.
-Winwardiun leviosa- susurro James al pergamino para que flotara frente a él y comenzó a recitar.
"Así como tú nos uniste,
Yo nos separó.
Separo nuestras magias y nuestras almas para siempre.
Así como tú nos uniste,
Yo nos separó,
Separo nuestras mentes y nuestros corazones para dejar de ser solo uno.
Así como tú nos uniste,
Yo nos separó,
Separo nuestras vidas por cobardía.
Así como tú nos uniste,
Yo nos separó,
Ya no aliviaremos nuestras penas en los días tristes con el consuelo del otro.
Así como tú nos uniste,
Yo nos separó,
Dejando que otros nos den compañía en nuestros días de enfermedad.
Así como tú nos uniste,
Yo nos separó,
Tratando de encontrar felicidad y protección en otra persona.
Así como tú nos uniste,
Yo nos separó,
Aunque nos amemos con el alma.
Así como tú nos uniste,
Yo nos separó,
Para que nuestros corazones solo palpiten por vivir.
Así como tú nos uniste,
Yo nos separó,
Y nos desconoceremos uno del otro.
Así como tú nos uniste,
Yo nos separó,
Por no luchar por lo que teníamos y amábamos.
Así como tú nos uniste,
Yo nos separó,
Para amar a alguien más.
Así como tú nos uniste,
Yo nos separó"
James cayo de rodillas dejando que sus lágrimas cayeran por sus mejillas - solo falta una cosa más, perdón Lucius, pero debes olvidar, al menos sobre la maldición. Escucha, quiero que seas feliz, que tengas el heredero que espera tu padre, pero por favor no seas como él. Ama a tu hijo, deja que sea un niño, deja que sea un adolecente, deja que sea adulto, deja que viva su vida- susurró el Gryffindor abrazando a su amado con fuerza- espero que la mujer con la que te cases te amé con todo su ser, y escúchame bien, debes portarte bien con ella, debes respetarla y complacerla Lucius, discúlpame por no ser el Gryffindor que debería ser, pero temo por ti- se lamentó el castaño con voz rota pero decidida- entenderé que ahora realmente me odiarás, recordaras nuestras locas aventuras, pero olvidaras todo lo relacionado a la maldición. Pero te suplico que recuerdes que te amo, o al menos que lo hice- dijo besando los parpados cerrados del rubio- espero que nuestros primogénitos la tengan más fácil que nosotros, perdóname por hacer esto, te amo, muchísimo...- James suspiro, se secó las lágrimas, acomodo un mechón de cabello rebelde que estaba en el rostro de Lucius, e hizo lo último que le faltaba-obliviate-. Susurro.
-Fue un placer haberte conocido James, pero debo permanecer oculta nuevamente hasta la próxima generación- expresó la muñeca con voz triste- debes regresar el libro, es tu elección la forma en que quieras dejarle las pistas a tu heredero, puedes ser más claro o más complicado, me temo que será la última vez que nos veamos, espero logres ser feliz-. Dijo la muñeca antes de desaparecer.
-Yo también lo espero, Cyrilla, yo también- se despido- enervate- exclamo apuntando al chico que reposaba en sus brazos.
-Eres un idiota, si querías practicar haberlo dicho antes- dijo el Slytherin molesto.
-Discúlpame solo necesitaba llenarme de valor- susurró el castaño sin mirar al otro a los ojos.
-¿Para qué?- algo en la actitud de su amado le decía al de ojos grises que algo malo se avecinaba.
-Para terminar contigo- respondió llanamente.
-Espera Potter ¿por qué mierda terminas conmigo?- gritó Lucius asustado.
-Por dos razones, me he enamorado de Lily Evans y además tu padre nunca aceptaría lo nuestro- mintió con voz neutra, lo cual dolía más.
-Era obvio que no te aceptaría, pero iba a hacer que te aceptara- susurró el de ojos grises con algunas lágrimas escapando de sus ojos.
-No lo ibas a lograr después de todo tienes a Narcisa Black ¿no? Tu prometida- espeto James mirándolo por primera vez desde que el otro despertó.
-Cómo...
-¿Cómo lo sé? Todo el maldito colegio lo sabe Malfoy, no soy idiota, de todas formas yo comencé a salir esta mañana con Lily- le grito con un dolor insuperable en su pecho.
-Por eso, estabas todo melancólico hoy conmigo, preguntándome por que padre me había castigado, para que me dices que me amas si vas a terminar conmigo- exclamo Lucius con sus lágrimas deteniéndose por completo.
-Porque te amo, pero no podemos estar juntos, para tu familia no sería correcto.
-Eres un maldito infeliz, ¿terminas conmigo? Pues hare que te arrepientas, TE ODIO- grito a todo pulmón. Lucius se fue airado del lugar.
Cuando desapareció de la vista de James, el Gryffindor se permitió llorar, hasta que escucho unos pasos a su espalda, limpio rápidamente sus lágrimas y trato de aparentar que no había sucedido absolutamente nada.
-James...- susurró suavemente el visitante.
-¿Qué pasa Sirius?
-¿Terminaron?- pregunto con cuidado el pelinegro.
-Cómo lo...- trato de decir James pero no tenía las fuerzas necesarias para acabar con esa oración.
-Está bien, no tienes por qué explicarme nada, vi que discutían, solo espere a que se fuera, ven-. llamo el amigo de James abriendo los brazos para que el chico pudiera desahogarse.
-Sirius, prométeme que me ayudaras a permitir a que mi hijo pueda estar con el hijo de Lucius-.
- ¿A qué te...?- intento preguntar Black.
-Solo promételo, siento que el universo nos castigara uniendo a nuestros hijos, así que prométemelo- pidió James totalmente deshecho.
-Yo… está bien-. Respondió con extrañeza Sirius a la peculiar petición.
Harry y Draco estaban sorprendidos; Draco no podía creerlo, eso era lo que había sucedido, por eso su padre no tenía conocimientos de la maldición, aunque inconscientemente lo alentaba a estudiar idiomas antiguos para que él si pudiera triunfar. Las lágrimas que había aguantado al ver a su padre vivo al menos en un recuerdo se derramaron, resbalando libremente por sus mejillas, Harry abrazo al rubio consolándolo, su padre todo el tiempo que estuvo vivo después de ese día había soportado solo el recuerdo de haber obliviateado a quien amaba, el no poder estar juntos por su cobardía, por eso su padre siempre tenía un profunda tristeza reflejada en sus ojos.
-Creo que es suficiente por hoy-. Dijo Harry a la muñeca la cual asintió y desapareció llevándose consigo el baúl.
-Le daré una poción tranquilizadora al señor Malfoy-. Harry asintió al ofrecimiento de Tom.
En definitiva Harry no quería obliviatear a Draco, y lucharía por el rubio para poder ser felices. Debía descubrir quién era la persona que descendía de Melanctha.
CONTINUARA…
*el apellido atravesado, soy venezolana, y cuando en mi país se utiliza esta expresión es que una persona está muy enojada, "con la arrechera" bien puesta, es similar a estar cabreado solo que para mí es mucho más fuerte.
*Realmente charlus Potter y dorea Black son los abuelos de James y visabuelos de Harry, el padre de James se desconoce su verdadero nombre, incluso e Harry Potter wikia sale "padre de James Potter 1"
*Είμαι το άλλο μέρος της κατάρας, η μία δίπλα στην Πότερ αναμένει σκασίλα, από τώρα ένας από τους προορισμούς μας να επιδιώξει την απελευθέρωση των γραμμών μας, δεν μπορούμε να επιτύχουμε τίποτα μόνος του, αλλά μαζί θα επικρατήσει και να επιτύχουμε την αποστολή μας ενώνοντας τις καρδιές μας, αλλά μόλις αποκρυπτογραφηθεί προορισμό μας αποφασίσει να αποδίδουν μόνιμα τη ζωή μας ή αφήστε την επιλογή σε όσους μας ακολουθήσουν.
Lo que sale en el pergamino
soy la otra parte de la maldición, aquella que junto a los Potter espera el desamor, a partir de ahora uno nuestros destinos para buscar la liberación de nuestras estirpes no podremos lograr nada por separado, pero juntos prevaleceremos y lograremos nuestro cometido uniendo nuestros corazones, pero una vez descifrado nuestro destino debemos tomar la decisión de unir permanentemente nuestras vidas o dejar la elección a aquellos quienes nos prosigan.
Obviamente la traducción, no es garantizada pero es lo que se quiere decir, en el hechizo.
* Paulus Potter realmente existio obviamente no era un mago en Harry Potter (Enkhuizen, bautizado el 20 de noviembre de 1625 - Ámsterdam, enterrado el 17 de enero de 1654) fue un pintor barroco neerlandés especializado en animales y paisajes.
* El Ars Goetia contiene las descripciones de los setenta y dos demonios que se dice que el Rey Salomón dijo haber evocado y confinado en un recipiente de bRonce sellado por símbolos mágicos, y que él obligó a trabajar para él.
El Ars Goetia da las instrucciones para construir un recipiente semejante de bRonce, y a utilizar las fórmulas mágicas apropiadas para llamar seguramente a esos demonios. La operación dada es compleja, e incluye mucho detalle. Se cree que el «rugiente» título se refiere a los conjuros hechos por el mago. El Ars Goetia difiere de otros textos goéticos en que las entidades convocadas deberán ser forzadas a obedecer, antes de pedir por favores.
El Ars Goetia asigna un grado y un título de nobleza a cada miembro de la jerarquía infernal, y da los demonios «firmas a las que ellos tienen que pagar lealtad», o los sellos. Las listas de entidades en el corresponder de Ars Goetia (a alto pero variando el grado, a menudo según edición) con ésos en el Steganographia de Trithemius, hacia el año 1500, y el Pseudomonarchia Daemonum de Johann Weyer que un apéndice que aparece en ediciones posteriores de su De Praestigiis Daemonum, de 1563.
* Esta idea de que Paulus Potter le pasase su nucleo mágico a la muñeca me inspiré en Naruto shippiden cuando la vieja Chiyo le pasa su chakra a Gaara para revivirlo.
Gracias a mi beta: Krissia Sánchez Alvarado quien me corrige mi HORRORES ortográficos, sé que llora sangre, pero le agradezco muuchisimo.
Gracias por comentarios.
Se despide Midori Uchiha Phantomhive
