NARUTO RELOAD 9

"¿Hay algún cambio?" Preguntó Sakura asomándose al cuarto mientras Kakashi estaba en mi cuarto y yo segía fuera de convate esa misma noche.

"Nada." Dijo él volviéndo a ponerme la tela sobre la parte inferior del rostro. "Lo lógico sería que estuviese días fuera de combate después de ese despliegue de fuerza, pero... ya veremos si ella está fuera de combate tanto."

"La sensei tiene una cabeza tan dura que seguro que no le ha pasado nada grave." Dijo Naruto intentando hacerla sentirse mejor.

"¡Pero qué cafre eres Naruto!" Le dijo ella enfadada. "¡¿Cómo puedes hablar así de tu maestra, animal?!"

"¿Qué tal está, Kakashi-sensei?" Le preguntó Sasuke apareciendo en la puerta también.

"Bien." Dijo Kakashi acabando de ponerme una venda en el agujero de daga que me había hecho Orochimaru en la pelea contra él. "Se recuperará pronto, o eso espero y creo."

"Tenía la maldición¿verdad?" Le preguntó él. "Orochimaru la maldijo también a ella¿no?"

"Eres un chico muy listo, por eso a ella le caes bien." Le dijo Kakashi. "Tiene la marca de la maldición el la mano izquierda, oculto bajo el guante. Puedes vérsela, está dormida y no te hará nada."

Sasuke entonces se sentó a mi lado y me quitó el guante lo justo para verla.

"Pero... esto está sellado." Dijo Sasuke.

"Lo sé." Dijo Kakashi. "Yo mismo lo he visto cuando he intentado sellarlo hace un momento. El sello no se ha roto, pero la maldición ha actuado igualmente."

"Eso es... muy difícil." Dijo Sasuke.

"No, es imposible." Dijo Kakashi. "Por eso mismo me preguto qué es lo que hemos visto antes. Porque ni los ninja de élite más fuertes han sido capaz de semejante proeza, controlar una maldición tan letal hasta el punto de tenerla bajo el control en el sello tras usarla... ni siquiera el gran Sasuke Uchiha ha podido."

Eso hizo a Sasuke mirarme mientras se tocaba el sello de su maldición en la base del cuello por la espalda, y ahí me tenía a mí, desmayada, es cierto, pero no sabía si era por la maldición o por la cantidad de heridas que había recibido.

"Con permiso." Dijo un monje entrando a dejar un puñado de hojas de una planta en un bol para quemarlas con aceite y un poco de incienso.

"¿Qué es...?" Preguntó Sasuke mirándolo mientras el monje se iba.

"Purifican para alejar los demonios de la chica." Contestó Kakashi. "Creo que lo de la batalla en el pueblo no ha sido algo secreto, ha llegado a oídos de la gente de aquí."

"Entiendo..." Dijo Sasuke.

"En fin, creo que será mejor que salga fuera con Naruto y Sakura." Dijo Kakashi levantádose del asiento. "Si quieres hablale, eso le ayudará a luchar contra sus demonios internos."

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"Hablarle..." Dijo Sasuke. "Parece una tontería..."

Tenía sus dudas, pero sabía cómo era sentir todo el mogollón de cosas después de haber sido poseído por la maldición.

"Creo que puedo sentir cómo estas ahora." Me dijo él mirando a sus manos serio. "No creo que hablarte sirva de nada, pero... Sí que quiero que despiertes, me gustaría... darte las gracias." Dijo como avergonzándose de ello. "Nos salvaste, aunque no había necesidad. Hubiésemos podido nosotros solos. Pero ellos eran demasiado buenos, esa ayuda tan a tiempo vino mejor que en buena hora." De nuevo se hizo un silencio. "No creo que hubiésemos podido vernoslas con tantos a la vez solo tres. Con Naruto fuera de combate y todo eso."

Era gracioso, no parecía sentirse bien del todo con lo de tener que hablarme, pero lo estaba haciendo. Y estaba... dándome las gracias. A su manera.

"De cualquier modo... gracias." Me dijo él con su voz calmada mirando a la puerta. "Estoy seguro de que cuando despiertes, Sakura y Naruto también te darán las gracias. Bueno, no Naruto, él es tonto."

Entonces sonrió, y mi alma lo hizo también. Yo era por risa que me producía el rubio con ese demonio tan peligroso dentro de él, en un niño tan tonto y descerebrado.

"Naruto es algo fuera de lo normal." Dijo él sonriendo. "Repitió varias veces hasta demostrar ser digno de admiración y ganarse el derecho a pasar. Y siempre ha estado dándose porrazos y perdiendo a ratos mientras entrenabamos con Kakashi-sensei. Pero luego siempre conseguía acabar por encima de todo, lo acababa encarando todo lo importante y levantándose tras los golpes. Su tenacidad es asombrosa, tiene un sueño y lo persigue. Sin temer a nada por conseguirlo. Incluso a mí a acabado consiguiendo meterme en la cabeza la idea de pelearme con él y ganarle. Solo por comprobar que soy mejor que él, para bajarle los humos."

Competición entre ellos. Eso siempre había estado ahí. Gay y Kakashi,Kakashi y yo... ahora era Naruto y Sasuke. Sabía que eran amigos, pero cuando creciésen un poco más seguramente dejáse atrás esa tontería de competir entre ellos, como Kakashi y yo habíamos hecho antes de...

"A veces creo que es estúpido querer pelear contra un idiota como él." Dijo él palmeteándose la frente. "Es una tontería que sería típica de Naruto, no de mí."

"En realidad... eres un buen ninja." Murmuré yo aún con los ojos cerrados. "Por querer ser el mejor, mejor incluso que tus propios amigos y compañeros. Pero no olvides confiar en tus amigos." Añadí dándole un toque suave en la cabeza. "Eso te hará más fuerte, Uchiha."

"Eh, bienvenida del mundo de los muertos." Me dijo Kakashi entrando siguiendo al tigre que se sentó frente a mí. "Sabía que te costaría muy poco."

"Y ha sido gracias a esas hierbas." Dije yo señalando al recipiente. "Los monjes de los templos de los animales sagrados conocen grandes remedios. Creo que iré a rezar, para como los monos poder sanar." Afirmé poniéndome uno de los trajes de aprendiz de monje que me habían dejado mientras Sasuke me daba la espalda y Kakashi miraba a otro lado.

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"Veo que por fin has decidido venir a verme." Dijo el superior cuando recé en silencio con los ojos cerrados y cubiertos por una venda. "Tal y como él predijo."

"¿Quién es él?" Pregunté.

"No puedo dar respuestas." Me dijo el superior. "Pero sí puedo hacer que tus heridas de ahora desaparezcan, al igual que el resto. Sin cicatrices, recuperar el pasado."

Entonces yo asentí y sentí como me imponía las manos para poco a poco ir sintiéndo el calor de la curación milagrosa del superior monje del templo. Una curación milagrosa.

"Espere." Dije cuando sentí que imponía sus manos sobre las heridas de las puñaldas que había recibido por salvar a mi antiguo grupo y las que me había hecho yo en la pierna cuando mataron a mis compañeros. "Estas me gustaría quedarmelas. Como recordatorio de lo que pasó, como muestras de cobardía para que me guien en el valor." Dije sonriendo.

"Sabia opción." Me dijo tras unos segundos de silencio, sonriéndo para pasar a las de mi cara. "Debo admitir que eres mucho más sabia que lo que esperaba que llegases a nosotros."

"No soy sabia, solo soy una mujer ninja." Afirmé sonriendo.

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"Así que la maestra ya se ha despertado." Dijo Sakura.

"Sí, pero... parece que no está en plenitud de facultades." Dijo Sasuke.

"Estará así por un tiempo." Afirmó Kakashi. "¿O acaso pensábais que después de eso iba a estar como siempre?"

"No sé..." Dijo Sakura. "La verdad es que yo esperaba que se quedase baldada mucho más." Dijo su Sakura-oscura.

"Que rollo." Dijo Naruto un poco picado. "Ahora vamos a tener que cargar con ella..."

"Espero que estéis hablando de comida o ropa." Dije yo apareciendo aún con los ojos vendados con mi emblema que había quitado de la pierna para cubrirme los ojos.

"Era evidente que hablábamos de tí." Dijo Kakashi. "¿Qué tal te encuentras?"

"Bien, gracias." Afirmé sonriendo y tanteando el suelo a mi derecha para toparme con un escalón donde me senté. "Me he recuperado bien, gracias."

"¿Y esa venda?" Dijo Naruto.

"Digamos que me hace más interesante¿no?" Pregunté bromeando.

"Lo que la hace es parecer estúpida." Dijo Sakura-oscura. "Te queda bien... pero te oculta la cara."

"¿En serio?" Dije yo aparentando sorpresa. "Vaya, creo que tendré que retirarme la de un ojo."

Con cuidado me levanté la parte del ojo izquierdo dejándome tapado el derecho que era el del Sharingan.

"Ahora pareces Kakashi-sensei." Dijo Sakura con cara de haberse llevado un planchazo enfadada.

"Vaya, vaya." Dije sonriendo divertida. "Que difícil complacer a la señorita."

"Kakashi-sensei." Le dijo Naruto sorprendido. "Wala... ¿Cómo puede ser que os parezcáis tanto?"

"Esque somos hermanos." Dijo Kakashi cogiéndome del brazo.

"Eso ni de broma." Dije yo soltándome. "Digamos que en el fondo, no somos tan diferentes. En fin, creo que iré a buscar mis cosas. Me va a costar un rato..."

"Espera, te ayudo." Dijo Sakura.

"Esta maestra..." Pensó Sasuke. "Está ciega." Dijo en voz suficiéntemente alta como para que le oyesen Naruto y Kakashi.

"Venga ya." Dijo Naruto. "¿Cómo va a ser eso? Enonces no podría moverse porque estaría siempre dándose tortas contra todo."

"La verdad es que no esperaba que saliese ilesa con tan poco." Dijo Kakashi sentándose y mirandonos ir a Sakura y a mí, como si yo pudiése ver por dónde iba mientras Sakura me miraba preocupada. "Es increible que haya salido solo con los ojos dañados después de usar la maldición a pesar de estar sellada y bien sellada... Y seguro que esa ceguera es solo temporal... su poder de ataque, la rapidez de sus movimientos... ni siquiera pudimos verla... y luego está que también posée la técnica del Sharingan... Creo que esta mujer se ha vuelto más peligrosa desde que nos separamos..." Pensó entonces.

"¿Cómo puede ser que la maestra tenga también un ojo Suriken?" Preguntó Naruto entonces.

"No lo sé." Dijo Kakashi mientras ambos lo miraban. "Esa técnica ha sido propia del clan Uchiha durante siglos. Solo los descendientes de la familia de Sasuke lo conocían, su padre me lo enseñó a mí... ¿quién se lo enseñaría a ella?"

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"Ten Hachi-sensei." Me dijo Sakura pasándome un suriken que no sabía cómo había llegado fuera de mi bolsillo.

"Ah, muchas gracias." Dije sonriendo y cogiéndolo. "Por poco lo olvido aquí."

"¿Debería preguntarle por cómo es que está ciega ahora?" Se preguntó Sakura. "Supongo que sería algo descortés." Pensó suspirando.

"Será solo de momento, Sakura." Le contesté entonces. "Mi ceguera es algo temporal. En algún momento dado volverá mi vista. Siempre me ocurre cuando uso mi ojo derecho demasiado tiempo cuando estoy poseída por..."

"¡Ah!" Dijo Sakura sorprendida dejando caer un vol de cerámica que yo atrapé al vuelo antes de que se callése. "¡Puedes oir mis pensamientos!"

"Algo así." Dije apoyando el cuenco en el suelo de nuevo. "Sin vista no soy menos peligrosa que con ella. Puedo haber perdido la vista, pero eso lo he suplido con otros sentidos que me hacen ver casi con total precisión. Y ahora tengo activado un chakra en mi cerebro que me permite oir y sentir pensamientos. Eso me indica dónde hay alguien aunque este se esté escondiendo."

"Vaya es..." Dijo Sakura.

"Gracias." Dije sonriendo y leyéndo su mente. "Tú también podrías hacerlo, con mucho entrenamiento podrías ver sin usar los ojos; incluso... llegar a ver y controlar mentes."

"¿Cuál es el truco?" Me preguntó realmente interesada. "¡Ojalá pudiese leer la mente de Sasuke!" Pensó la sakura oscura. "¡Así podría saber quién le gusta y hacer que me quisiese!"

La imagen de Sasuke declarándole amor eterno y la de una chica rubia de pelo en coleta y bastante guapa muriéndose de celos apareció en su mente y yo pude verla.

"Para poder ver sin usar los ojos deberías dejar aparte esos pensamientos." Le dije levantando una ceja. "No tienes que tener nada en la mente, debes desear ver la verdad, de corazón. Si tienes un chico en tu mente, no podrás ver más que con los ojos físicos." Afirmé. "Y por supuesto, de leer y modificar la mente de la gente ya puedes olvidarte. Necesitas mucho control de tí misma y disciplina para poder llegar a leer la mente. Para modificarla necesitarías mucho más, morirías antes de conseguirlo."

Eso la hizo asustar un poco. Supongo que no esperaba que fuese tan franca, pero era cierto. Aún no había conseguido ese nivel ni yo. Controlar mentes... solo los hokages podían hacerlo, de momento. Yo aún solo podía conseguir confundir la mente enemiga, causarle pequeñas alucinaciones al usar una técnica ilusoria de las sombras... pero no controlarlas a mi antojo. Y aunque supiese, no creo que lo usase.

"Eh¿has acabado de recoger todo?" Me dijo Kakashi entrando al cuarto. "Necesito a Sakura, vamos a entrenar."

"Yo eseguida saldré." Afirmé mirándole de reojo. "Aunque esté así, creo que un poco de entrenamiento me vendría bien."

"Como quieras, entonces te dejo a Naruto." Me dijo empujándole dentro mientras Sakura salía.

"¡Kakashi!" Le grité a pesar de poder percibir que se había ido ya dejándo al tonto rubio conmigo. "¡Eres un tramposo, Kakashi¡Eh, Naruto, como quiera que te llames; no toques eso!" Le dije señalándole con el dedo mientras podía sentir que estaba hurgando entre mis ropas del suelo.

"Esto parece mi cuarto." Me dijo él. "¿Los maestros no tenéis que recoger?"

"Por si no te has dado cuenta estúpido, estoy un poco incapacitada." Le dije. "Tú siéntate por ahí y no molestes..." Añadí continuándo recogiendo mis cosas.

"Eres un poco borde, maestra." Me dijo él sentándose en un rincón. "No te aguanto."

"Genial, porque yo tampoco puedo soportarte." Le dije.

"¿Por qué la has tomado conmigo?" Me preguntó indignado.

"Porque eres inutil, además, tu aura no me da buenas vibraciones." Añadí con voz más baja.

"¡Pues mira que bien!" Me dijo molesto. "¡Porque no soy yo el que ha sido poseído por una maldición y ha asustado a todos comportándose como un loco!" Pensó entonces seguramente enfurruñándose.

Eso me dejó un poco descompuesta. No había visto eso en ninguna otra mente. Pero la de él, al ser tan simple, era como cristal para mí. Él sentía rabia en ese momento, estaba rabioso contra mí, y a la vez... había sentido miedo lo poco que me vió poseída por ese demonio que tenía contenido en mi mano y al que había conseguido dominar con mi propio espíritu...

Entonces vi cómo ante mí aparecía un niño, era el mismo rubio pero con menos edad. Sentí el dolor que él sintió al ser repudiado por todo el pueblo por llevar ese monstruo dentro de él, un tema tabú pero que le hacía daño a él. Había crecido siempre sin ser querido por nadie, odiado, repudiado... siendo el peor de la clase por lo que el resto se burlaban de él...

Eso me hizo sentir terríblemente triste.

"Oye, haz el favor de pasarme la bolsa de cuero." Le dije. "No sé dónde la puse anoche."

"No sé por qué te la doy." Me dijo cogiéndola y tendiéndomela frente a mi cara para que yo la cogiése.

"A ver..." Dije buscándo en su interior con mi mano hasta encontrarlo. "Toma, esto es para tí."

"¿Cho... chocolate?" Me preguntó confuso.

"Sí, para que me perdones." Dije. "Siento mucho haber actuado como aquellos a los que odio. Pero... tampoco esperes que vaya a tratarte mejor por esto." Añadí dejando de sonreir para ponerme seria divertida.

"Claro." Dijo él sonriendo. "No quiero piedad. Si quiero ser Hokage necesito el entrenamiento duro."

"Entonces comienza por conseguir vencerme a mí en los entrenamientos." Dije divertida y levantándome. "Te aseguro que no podrás."

"¿Es un reto?" Me preguntó él.

"Me gustan los retos." Afirmé cargándome las bolsas en la espalda y tanteando con mis pies hasta la puerta. "Demuestramelo y luego ya veremos." Dije sonriendo a medias mientras abría la puerta y chocába con Sakura que estaba en cuclillas para rodar y caer de pie.

"¡Lo siento, sensei!" Dijo Sakura disculpándose.

"Estoy bien, estoy bien." Dije levantándome del suelo y quitándome el polvo. "¿Por qué tanta preocupación?"

"Es que estas... cegada." Dijo ella.

"¿Y?" Dije encogiéndome de hombros como si fuese evidente. "Soy una mujer. Pero bueno..." Dije suspirando. "Tendré que demostrarlo ¿no?" Pregunté sonriendo y acariciándome el pelo que ahora llevaba suelto pasándomelo todo sobre un hombro. "¿Alguno se atreve a intentar comprobarlo?"

"Yo..." Dijo Sakura. "Cómo voy a pegarle¡Esta ciega temporalmente!" Pensó ella.

"Creo que ya te dije que eso no era un problema¿no?" Le dije leyéndo su mente.

"Yo mismo lo haré." Dijo Naruto. "Y así comenzaremos con el trato."

"Ya, bueno." Dije yo. "Creo que sería más justo pegarme con Kakashi, pero... en fin, Naruto estará bien. Y pongamos, que pelearé con un brazo solo de defensa. Solo por hacer las cosas más interesantes."

"A mí déjame aparte." Me dijo. "Prefiero no tener que volver a pelear contra ti."

Eso me hizo sonreir. Solo habíamos luchado una vez el uno contra el otro. En los exámenes para chunin, cuando acabé consiguiendo ganarle con un poco de esfuerzo. Y desde entonces, yo había mejorado mucho, como demostré en la época de Ambu, cuando demostré capacidades demasiado específicas como para un ninja de esa edad, 3 años menor que Kakashi.

"Haces bien, Ka." Le dije sonriendo mientras Naruto se preparaba. "Ahora soy mucho más fuerte que aquella vez. Tengo técnicas de todo tipo. Ninjutsu, Taiyutsu y Genjutsu. Algunas mejores que las de nuestros maestros de nuestra época."

"¿Cuántas puertas has conseguido abrir?" Me preguntó mientras yo sonreía y me ajustaba los guates bien.

"Seis." Afirmé. "Siete" pensé mientras hablaba el otro número. "Seré educada y dejaré a Naruto que de el primer paso."

"¿Qué es eso de las puertas?" Preguntó Sakura sin recordar que Kakashi se lo dijo una vez refiriéndose a Rock Lee.

"En el cuerpo hay ocho puertas que limitan el flujo del chakra por el cuerpo." Le dijo Kakashi. "1) La puerta de la abertura; 2, la del descanso; 3, de la vida; 4, del dolor; 5, de cierre; 6, de la alegría;7, de la conmoción y 8... la puerta de la muerte. En los puntos donde están las puertas..."

"Sí, sí." Dijo Naruto. "Y para qué sirven."

"Naruto, tú estás peleando conmigo." Le dije acertándole un golpe. "Céntrate, no necesito abrir ninguna puerta para pelear contra tí. Ni siquiera estoy empleándome a fondo."

"Cuando se abren las puertas, la fuerza se incrementa. Hasta diez veces." Dijo Sasuke recordando cuando lo oyó una vez. "Pero... es muy peligroso."

"Exacto." Dijo Kakashi. "Con cada puerta, la fuerza se incrementa. En la primera puedes usar técnicas como la del loto primario, el loto escondido está en la tercera..."

"¿Y la octava?" Preguntó Sakura.

"Quien consiga abrir las ocho puertas tendrá un poder mayor que el del hokkage." Sentenció Kakashi. "Pero a un precio muy alto."

"¿Qué precio?" Dijo Naruto siendo derribado por mi.

"La muerte." Sentencié yo desde encima suyo con un suriken sobre su cuello. "Bah... hasta que este pueda siquiera cruzar el suriken contra mí le faltan siglos." Dije. "¡Pensé que era más fuerte!"

"¿Sí?" Dijo Naruto. "Pues te ha costado ganarme."

"¿No te das cuenta aún, Naruto?" Le dijo Kakashi mientras yo jugaba con el suriken. "Ella no ha..."

"Cierra la boca, Ka." Le dije disparándole al menos seis suriken a su perfil haciéndole un corte suave en la manga como advertencia.

"Tan solo ha estado jugando contigo." Le dijo Sasuke con los brazos cruzados.

"¿Acaso creías que iba a pelear en serio contra un compañero?" Le pregunté yo mientras Kakashi me devolvía los suriken y yo los recogía de mis pies con cuidado. "Estarías muerto." Añadí apareciéndo a un poco de él pero no donde yo debería. "Vaya, parece que sí que estoy un poco impedida..." Dije frotándome la nuca.

"¡Venga ya!" Dijo Naruto. "¡Quiero que te esfuerces Hachiko-sensei!"

"No me da la gana." Dije mirando al suelo molesta.

"¡Venga!... ¡Por favor!" Dijo como rogando.

Entonces miré a Kakashi más o menos, en silencio y con un ojo cerrado bajo la venda y el otro abierto pero ciego.

"Solo un toque." Me dijo Kakashi cuando le miré con los ojos cerrados. "Te prohibo que uses más de eso contra ninguno de ellos."

Entonces yo asentí en silencio y me puse en posición de ataque erguida con una mano en la espalda y la otra extendida para indicarle que viniese.

"¿No se...?" Dijo Sakura antes de gritar al ver salir volando a Naruto mientras yo seguía en la misma posición recta con los ojos cerrados.

"Un solo movimiento." Dije yo moviéndome para ir a donde el resto tanteando con mi pie. "Que conste que no quería..."

"Esto..." Dijo Naruto poniéndose de rodillas. "Aún no... ha... acabado." Dijo antes de desmoronarse.

"Y eso que no he usado ningún as en la manga." Afirmé cogiéndo mis cosas y poniéndome una bolsa del revés sin querer. "No puedo pegar en serio a un niño y menos si es de mi equipo y mi alumno."

"¿Cúando ha adquirido ese nivel?" Se preguntó Kakashi sorprendido. "No se le ha visto moverse, ni yo con mi sharingan he podido verla. Ha sido un taiyutsu... ¿cúando ha adquirido esa velocidad?" Yo estaba recogiéndo algunos bultos que se me habían caído al coger las dos bolsas aquellas del revés. "Además... estába herida, la cantidad de energía y chakra que usó en el combate ayer hubiése dejado inconsciente más tiempo a cualquier otro. Pero ella se ha levantado mucho antes siquiera de lo que cabría esperar... además, su pelea con Naruto. Nadie que acaba de levantarse después de semejante gasto de energía y chakra podría pelear así. ¿Cuándo se ha convertido en eso¡¿Cómo?!"

"Ka, deja de comerte la cabeza." Le dije tocándole la cara con mi mano. "Ya te dije que había mejorado, no te dije cuánto."

"¿Ahora puedes leer la mente?" Me dijo.

"Se te nota en la cara." Le dije sonriendo y ocultándo la verdad. "Es fácil leer tus gestos." Añadí mientras el tigre venía a mi lado y me acariciaba la pierna con su cabezota para que yo supiése que estaba ahí. "Yo ya estoy lista para irnos cuando queráis."

"Aún no." Dijo él. "Creo que tendremos que esperar un poco a encontrar el caballo."

"Vale." Le dije tocándo la cabeza del tigre con suavidad mientras él emitía unos sonidos. "Ka, habría que ir partiendo ya. Se acercan problemas."

"¿Hum?" Dijo Kakashi mientras los tres niños corrían para intentar cazar los caballos que siguiendo al de Sakura habían escapado del corral. "¿Qué tipo de problemas?"

"Hombres malos." Dije toda convencida.

"A no ser que puedas meter a todos los caballos dentro del cerco..." Me dijo. "Y sacar el nuestro."

"Jurame que cogeremos a los cachorros y nos irémos deprisa." Dije.

"Lo juro." Me dijo.

Entonces asentí.

"Dame un palo, una escoba, lo que sea." Pedí.

"Da un paso a la derecha y tú misma." Me dijo.

Con un solo paso y un movimiento el palo se elebó y lo recogí.

Con tranquilidad, fui usando el palo como bastón de ciego hasta llegar al corral donde me senté junto a la puerta para comenzar a silbar, no era un silbído concreto sino más bien, una cadena de silbidos alternados con ruidos chasquidos de lengua, pronto los caballos dejaron de correr y se giraron por lo que los chicos les calleron encima.

De nuevo volví a hacer una cadena de sonidos y los animales comenzaron a venir dócilmente hacia mí, uno a uno hasta parase junto a mí que me levanté y fui metiéndolos uno a uno en el corral contándolos.

"Sakura." Grité entonces con una voz suave. "¿Cuál es el nuestro, por favor?" Añadí mientras sentía un pequeño vahido.

"Este..." Dijo Sakura cogiéndo el que era su protegido de las cuadras. "Sensei ¿estas...?"

"Tranquila, estoy bien." Afirmé levantándome de la puerta soltándome la cabeza que hasta entonces me había dolido mucho. "Estoy bien, vámonos." Añadí cuando el tigre se frotó contra mi pierna para incitarme a subir a su espalda.

"Hachi, tal vez deberías ir tú encima del caballo." Me dijo Kakashi acercándose como si quisiése que le mirase de verdad. "Tu protegido parece estar recuperándose bien de sus heridas, pero no creo que esté aún listo para llevarte."

"No creo." Afirmé levantándome. "Sakura debería ir en el caballo, yo puedo ir andando."

"Cabezota como siempre." Me dijo él. "Está bien, al menos permíteme que te eche un ojo."

"Contaba con ello." Afirmé sonriendo.

"Yo cada vez entiendo menos a los maestros." Dijo Naruto.

"Está claro que entre ellos hay un lazo mucho mejor que el nuestro." Afirmó Sasuke.

"Kakashi¿sigues leyendo aquéllos cuentos del tal Jiralla?" Le pregunté yo sonriendo a Kakashi.

"Claro." Me contestó él sonriendo. "¿Te interesa eso¿Tan importante es?"

"No he podido acabarme mi libro." Afirmé yo. "Me gustaría que me leyeses algo de vez en cuando."

Eso hizo que los tres aprendices se quedasen patidifusos.

"Pensé que ese tipo de diversiones mundanas no eran para tí." Me contestó él.

"Un idiota me acabó por pasar ese pequeño vicio." Dije sonriendo y caminando con el palo como guía.

Eso le hizo sonreir a él también, mientras me cogía al vuelo para que no me metiese en un charco de agua turbia.

"Pero bueno, que aún puedo andar." Dije bromeando. "En fin, gracias, aunque no sé de qué me has salvado."

"Un charco de agua turbia." Me dijo. "Aunque sé que habrías caminado por encima de él."

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Ninjutsu Técnicas con chakra

Taiyutsu Técnicas físicas

Genjutsu Técnicas heredas