El transbordador aterriza en la pista de la base central de las Fuerzas de la Tierra Unida –"UN Spacy"-, Milia y Max son recibidos por una comitiva de oficiales que los escoltan hasta las oficinas centrales de la base donde el almirante Gloval los está esperando.

La sala donde darán su reporte ante el almirante tiene una mesa central en la cual está sentado Gloval y dos de sus oficiales al mando. Frente a la mesa del almirante, están sentados Max y Milia. En unas sillas al costado de la sala se encuentran unos veinte oficiales, dentro de los cuales están Rick y Lisa. Tanto en los accesos a la sala como en sus ventanas están apostados aproximadamente unos quince guardias. La belleza de Milia no pasa desapercibida para nadie en la sala incluso para las mujeres presentes, algunas de las cuales la miran con envidia.

-Teniente de "Skull" Maximillian Jenius, desde hace ya seis meses que se le dio desaparecido en combate luego de una semana de infructuosa búsqueda. Ahora se presenta ante sus oficiales en compañía de una guerrera Meltran que destruyó un sin número de valientes pilotos de las UN Spacy eso sumado a que incluso está vestido con el uniforme de combate de una raza extraterrestre. – Comenzó diciendo el coronel Maistroff -quien estaba sentado a la derecha del almirante Gloval- ante la sorpresa de todos.

-Teniente Jenius, puede entregarnos su informe, ¿por favor? –Dijo el almirante Gloval.

Max, realiza un detallado informe de todas las vivencias ocurridas durante su estadía con las Meltran, dando especial énfasis en recalcar cuanto lo ayudo en su supervivencia Milia y sobre todo en cuanto la ama.

Un murmullo se escucha en la sala ante la confirmación de Max en su relación con Milia. Era algo inédito que un piloto de las UN Spacy pudiera tener cualquier relación sentimental con una guerrera alienígena.

-Permiso para hablar, almirante –Solicitó Rick ante el almirante Gloval.

-Concedido– Accede Gloval.

-Señor, fui testigo de la habilidad en combate de Milia, en cosa de segundos destruyó decenas de naves Zentran. Es la única piloto que he visto en combate con las habilidades para poder derribar al teniente Jenius. Al igual que muchos de ustedes ahora, también le temí y odié, pero todo lo que ha informado el teniente Jenius es verdad, pues durante la batalla contra la flota de Boldoza vi como el teniente y Milia combatieron juntos derribando cientos de naves Zentran que estaban atacando al Macross. Además, por la información entregada por Milia al teniente Jenius, el Macross pudo salir de la trayectoria del arma principal que Boldoza la cual finalmente destruyó la nave principal de la flota Meltran. El amor señores, ha unido a dos personas que otrora fueron enemigos y que ahora unidos son imparables en combate, haciendo que por consecuencia cientos de pilotos de la UN Spacy e incluso todos los que estamos en esta sala estemos ahora con vida.

-Siempre será una guerrera alienígena cuyas costumbres desconocemos, salvo que su vida solo gira en torno a la guerra y violencia. Es un peligro para nuestra sociedad y más grave aún, un piloto de la UN Spacy ha desertado para combatir al lado de fuerzas extraterrestres que eran nuestros enemigos. – Insistió Maistroff.

-El coronel Maistroff está en lo cierto, no podemos dejar abierta la posibilidad de que la alienígena aquí presente tenga la oportunidad de sabotear nuestras defensas o que este teniente desertor colaboré con ella. Deben aplicarse penas ejemplares con ellos –Lo apoyó el coronel Thomas Riley Edwards, quien estaba sentado cerca de donde estaba Rick.

-Creo que se está exagerando la situación, el informe del teniente Jenius más lo afirmado por el teniente Hunter, indican claramente que hay un deseo de esta pareja de estar en la Tierra en paz. Por otra parte Milia tal como se ha indicado, es un soberbio piloto, por lo que si ella lo decidiese, podría unirse a nuestras fuerzas lo que sería de muchísima ayuda en estos tiempos difíciles. – Tal fue el comentario del otro oficial que se encontraba sentado junto al almirante Gloval, el coronel Rolf Emerson.

Nuevos murmullos comienzan a escucharse en la sala, se han formado dos grupos, unos que apoyan la permanencia de Milia y Max en las UN spacy y otro grupo que los tilda de peligrosos y que deben someterse a las penas más duras que imponga la Ley.

-Esto es una locura, ¿cómo pueden reaccionar así? –Le comentó Lisa a Rick respecto al grupo que deseaba que Milia y Max fueran juzgados.

Durante todo momento, Max no soltó en ningún instante la mano de Milia, su amor era superior a todas las pequeñeces que la gente pudiera decir de ellos. Milia por su parte, observaba toda la situación, sin hacer comentario, solo se aferraba a la mano de "su" Maximillian.

El almirante Gloval, estuvo escuchando toda la discusión en silencio hasta que finalmente expresó su pensamiento a esta nueva situación.

-El teniente Jenius en el cumplimiento de su deber durante un ataque a la fortaleza espacial, se enfrentó a la mejor piloto de la raza Meltran, dicho combate casi les cuesta la vida a ambos. Sin embargo, existe un arma mucho más poderosa que cualquiera creada por los hombres y es el amor. Tanto Milia como el teniente Jenius han caído felizmente en las redes del amor, algo que además es único, dos especies que alguna vez fueron enemigos, dejaron todo para servir sus vidas uno al otro. Eso más que ser juzgado, es un ejemplo a seguir por todos nosotros. Teniente Jenius, considero que su actuar es acorde a lo que se espera de un piloto de las UN Spacy, por lo que es inmediatamente reincorporado a las fuerzas de defensa en su escuadrón "Skull". Milia, le damos la más cordial bienvenida a nuestra sociedad, la cual espero le permita seguir en la senda del amor que ha encontrado con el teniente Jenius. Si usted así lo desea, puede realizar las pruebas necesarias para incorporarse a las fuerzas de defensa. Además ordeno que se les entregue al teniente Jenius y a Milia un departamento cerca de la base para que puedan establecerse. Esta son mis palabras finales respecto a esta situación. Esta reunión ha finalizado, pueden retornar a sus aposentos.

Una asesina mirada le tuvo el coronel Edwards a Milia, para él, esto no había terminado aún.

El almirante Gloval se acerca a la joven pareja, saludando militarmente a Max y dándole un paternal abrazo a Milia a quien le deseó lo mejor en la nueva vida que comenzaba.

Milia estaba feliz, si bien notó que había grupos dentro de los humanos que se oponían a su amor con "su" Maximilian, había otro grupo que la recibió con mucho cariño. En forma natural, abrazó y besó a Max enfrente de todos, a ella no le importaba ni el lugar ni que hubieran oficiales para expresarle siempre su amor a Max.

Rick y Lisa se acercan también a la pareja.

-Milia, quiero presentarte a la mujer que amo, la comandante Lisa Hayes. –Le dijo Rick a Milia al presentarle a Lisa.

-Espero que podamos ser amigas – Le dijo Lisa a Milia.

-No sé qué es ser "amiga", pero me parece que es algo bueno. Puede contar conmigo para eso Comandante. –Le respondió Milia, quien solo ha conocido el amor, pero que no sabía que era la amistad.

-Ya conocerás la amistar mi amor, y te aseguro que la comandante Hayes es la mejor amiga que podrías tener. – Le dijo Max a Milia.

-Bueno, deben estar un poco cansados, los llevaremos a su nuevo departamento, pero eso no impide que podamos dar una vuelta por la ciudad para que Milia conozca un poco. – Dijo Rick.

Nueva Macross era muy distinta a cualquier cosa que Milia pudo haber imaginado. Aunque aún se encontraba en construcción tomando como centro de la ciudad a la fortaleza espacial "Macross", la ciudad ya presentaba centros comerciales, plazas, restaurantes, zonas urbanizadas y claro también estaba incluido el cuartel de las UN Spacy.

Luego de dejarlos en su departamento, Lisa le dice a Milia que la llevará a conocer la ciudad y sus costumbres al día siguiente.

-Por su puesto comandante, siempre y cuando Maximillian vaya con nosotras. –Le dijo Milia.

-Creo que hay cosas que debo enseñarte de nuestras costumbres como mujeres en que Max no creo que pueda ayudar mucho. –Dijo Lisa riendo.

-Ve tranquila mi amor, yo las paso a buscar cuando terminen. –Le dijo cariñosamente Max.

Lisa y Rick se han ido, por fin están solos y tranquilos en su nuevo departamento.

El departamento es sencillo, como todos en Macross, está construido por bloques lo que permite su fácil restructuración en el caso de ser necesarias nuevas ampliaciones. Consta además de dos habitaciones, un baño, una cocina y una sala de estar donde pueden pasar el tiempo o recibir visitas. El color del departamento tanto en su interior como en el exterior es verde. Además tiene sistemas de comunicación, pantallas con terminales que les permiten programar las comidas, la iluminación, música si lo requieren entre otras funcionalidades.

La habitación principal tiene una ventada que da a un pequeño patio, la cama es acogedora no así lujosa.

-No es lujoso mi amor, pero será nuestro hogar durante algún tiempo. Espero que sea de tu agrado. –Le dijo Max a Milia.

-No existe mejor lugar en todo el universo Maximilian, pues estamos juntos. –Le susurro dulcemente Milia mientras lo abrazaba.

Lentamente, mientras permanecían abrazados, iban acercándose a la habitación que ocuparían ambos. Estaban riendo, como cómplices de lo que ocurriría en unos instantes. Finalmente llegan a la habitación cerrando suavemente la puerta.

-Te amo Milia.

-Te amo Maximillian.

Fuera del departamento, en una lluviosa noche, la luz proveniente de la habitación de aquellos valerosos amantes lentamente fue pasando a tenue hasta que finalmente quedó oscura. La energía de un maravilloso amor fluía en el aire.

Dos sombras observaban la habitación desde la calle, al amparo de la oscuridad, dejando que la lluvia moje sus impermeables en complicidad con el lento aspirar de sus cigarros. Toman nota en sus dispositivos de todo el movimiento que ha pasado en el departamento. Una comunicación les llega.

-Permanezcan en posición, sigan registrando todo movimiento. –Les ordenaba la voz.

-¿Desea que actuemos ahora? - Preguntó una de las sombras.

-Todavía no, necesitamos conocer mejor sus movimientos, al llegar el momento actuaremos. –Les dijo la voz por el comunicador.

-Entendido, seguimos vigilando.

-Pongan especial atención en la alienígena, síganla, estudien su comportamiento. Al menor movimiento que tenga por contactar a las de su especie, liquídenla.

La lluvia sigue cayendo en Nueva Macross, la noche es particularmente oscura, las personas lentamente dejan sus actividades nocturnas para volver a sus hogares. En los cielos, patrullas Varitech cuidan de la tranquilidad de los últimos supervivientes de la raza humana y ahora también de una guerrera Meltran que se ha unido a su sociedad.