Capítulo 9: Inicio de la búsqueda e investigados
*Gomen, Kagome-chan. Ahora cuéntame lo que hablaron en la cabaña tus amigos.* Y volvieron a caminar. El grupo las seguían menos los 3 bobos enamorados que seguían en su mundo de fantasías, hasta que los gritos de Goten y Miroku los alertaron de que se quedaron muy atrás. Entonces empezaron a correr para llegar con los demás.
Kagome le conto a su amiga sobre la charla en la cabaña.
*Y eso fue todo lo que explico Vegeta-san.* Finalizo Kagome. Sango quedo un momento pensando y luego la miro.
*Yo no encuentro que sea tan diferente a lo de los humanos.* Comento Sango a lo que Kagome se rio un poco y asintió con la cabeza.
*Me parece que algo de razón si tienes.* Y las dos empezaron a reírse. El resto del grupo las miraba reírse al parecer por algún comentario.
Siguieron andando con las chicas riendo y charlando, Inuyasha y Koga peleando, Shippo y Miroku intentando detenerlos y los sayajines conversando entre ellos de temas triviales.
No muy lejos de donde ellos se encontraban, dos pares de ojos los observaban desde la lejanía, intentando no ser descubiertos por la mitad demonio y por el demonio lobo del grupo.
*Al parecer son simples humanos.* Comento la de ojos carmesí mientras los observaba des de su pluma gigantesca.
*No te fíes, Kagura. Puedo notar un gran poder en ellos. Y en Kagome puedo notar nuevos poderes.* Contesto un niño albino.
*Tienes razón. ¿Pero qué clase de poder es?* Pregunto intrigada.
*No lo sé, por eso debemos seguirlos hasta descubrir qué relación tienen con la chica y por qué están con el grupo de Inuyasha.* Indico el niño con una sonrisa maléfica.
Después de un rato andando, pararon a almorzar en un campo al lado de un riachuelo.
*¡Qué bien! Por fin poder comer algo.* Dijo Goku mientras se sentaba en la hierba fresca con una cara de niño pequeño.
*Tío, ¿es que solo piensas en comer o qué?* Le dijo Kagome con molestia fingida en su rostro.
Al instante todos empezaron a reírse y preparan el picnic. En unos 10 minutos Kagome saco tanta comida, que podía alimentarlos por 1 año, cosa que extraño a los habitantes de la dimensión.
*Sta. Kagome, ¿Por qué ha sacado tanta comida?* Pregunto el monje con una gotita estilo anime en su sien.
*Ahora lo entenderas.* Dijo Kagome de lo más tranquila. Los sayajines iban comiendo e todo a una velocidad alarmante. Eso dejo a los demás sorprendidos y con una gotita en la sien.
Eso era a lo que su amiga se refería con lo de la comida. En unos 10 minutos terminaron de comer. Las chicas, Shippo, Gohan y Trunks lo recogieron todo mientras los demás descansaban tumbados en la hierba.
*Es hora de seguir con el camino.* Dijo Inuyasha estirando sus brazos desperezándose.
*Si seguimos recto, ay un pueblo. Si nos movemos rápido llegaremos antes de la anochecer.* Explico Miroku a lo que todos asintieron.
*Parece que empiezan a moverse otra vez.* Dijo Kagura viendo como seguían el camino.
*No los pierdas de vista, Kagura. Si todo va bien, seguro que podemos averiguar algo sobre los extraños sujetos y de paso conseguir los fragmentos de Koga.* Dijo el oji-purpura a lo que la mujer empezó a seguirlos.
*¿Cómo aras para quitarles los fragmentos, Hakudoshi?* Pregunto intrigada Kagura.
*Eso no es cosa mía, es cosa de Naraku. De momento necesito que crea que le soy fiel hasta que pueda robarle la perla.* Dijo el niño ajeno a que alguien lo estaba escuchando a parte de Kagura.
*¿Te vas a rebelar?* Pregunto incrédula Kagura a lo que el niño la miro con malicia.
* Pero tú me ayudaras, querida Kagura. Porque tú, al igual que yo, quieres librarte de Naraku, ¿cierto?* Dijo el niño cogiendo un mechón del pelo de Kagura y tirando delicadamente de él quedando cara a cara con ella a la misma altura.
Kagura se puso algo nervioso y simplemente asintió con la cabeza. Hakudoshi soltó el mechón, quedando Kagura libre y volvieron a la tarea de espionaje.
En el castillo, Naraku escuchaba atento las palabras que el niño acababa de pronunciar.
*¿Te quieres rebelar? Pues lo llevas claro.* Dijo Naraku mirando el espejo de Kana.
*¿No ara nada al respeto?* Pregunto la niña sin ningún sentimiento ni vida en su voz.
*No, dejare que siga con lo suyo y cuando sea una molestia lo matare.* Contesto Naraku con una sonrisa macabra.
Con el grupo, Kagome iba mirando de vez en cuando detrás y al cielo algo preocupada, cosa que atrajo la atención de Trunks que se le acercó.
*¿Qué te pasa Kagome?* Pregunto al ver a su amiga preocupada por algo.
*Tengo la sensación de que alguien nos está siguiendo y que nos vigila, pero no noto nada. Supongo que es mi imaginación.* Contesto la muchacha brindándole una sonrisa al muchacho y este se la devolvió algo sonrojado.
*Está bien supongo que son tantas emociones en poco tiempo que te ponen algo nerviosa.*Dijo Trunks apoyando su mano en el hombro de la chica.
*Si, seguro que es eso.* Respondió la peli negra empezando otra conversación con el muchacho.
En unas pocas horas llegaron al pueblo y Miroku empezó su plan para conseguir hospedaje y algo de dinero.
*Al parecer esa es la casa más rica de este pueblo.* Comento el monje con una sonrisa algo macabra, cosa que indicaba que algo estaba tramando.
*Miroku, ¿no pensaras en engañarlos otra vez, verdad?* Dijo Sango con algo de enfado en su voz.
*¿A qué se refiere Sango con engañarlos otra vez?* Pregunto Gohan a lo que Kagome se le escapo una risita y les conto a los sayajines en tono flojo lo que normalmente hacia el monje para conseguir hospedaje en un pueblo.
*Lo que pasa es que Miroku siempre engaña al dueño de la casa más rica del pueblo con que ay un demonio malvado, el hace uno de sus exorcismos y a cambio el dueño nos da hospedaje y una recompensa.* Dijo la muchacha con una sonrisa divertida al ver las caras de su familia y amigos.
*Que penoso.* Comento Vegeta a lo que Kagome soltó una carcajada y contesto.
*Pero es la única manera de que podamos dormir cómodos y sin miedo a que nos caiga una gran lluvia encima.* Respondió Kagome siguiendo al hanyou al interior y seguida de los sayajines.
Miroku hizo el exorcismo a la casa y los dueños les dejaron pasar la noche allí.
*Este será el cuarto de las señoritas y el de al frente es el de los chicos. Dentro de poco los llamaremos para la cena. Mientras descansen y pónganse comodos.* Dijo una joven de unos 20 años. Pero antes de irse, alguien paro a la mujer.
*Perdone, ¿no le gustaría ser la madre de mis hijos?* Nuestro querido Miroku volvió a hacer de las suyas. La sirvienta se sonrojo muchísimo pero enseguida se fue al ver a Sango a punto de darle con el hiraikotsu al monje pervertido.
Los sayajines se les quedaron viendo sin entender muy bien lo que pasaba y los que ya estaban acostumbrados solo negaron con la cabeza y suspiraron al mismo tiempo.
*Miroku nunca cambiara.* Dijo Shippo a lo que Inuyasha y Kagome asintieron con la cabeza.
Después de eso los chicos entraron a la habitación. Era muy amplia así que se podrían repartir bien el sitio. La habitación tenía las paredes pintadas de un azul pálido y el suelo era verde pálido también. Al fondo había un armario con futones y mantas. Había cuadros y algún que otro jarrón en la esquina.
El cuarto de las chicas era un poco más pequeña, tenía un armario un poco más pequeño donde también había futones y mantas. La habitación era de color rosa i blanco de forma que el rosa del techo bajaba por las paredes y terminaba de color blanco a la parte baja de la pared. El suelo también era de un verde pálido. En las paredes se apreciaban cuadros y alguna foto, y en una esquina había un garrón de flores.
A las afueras de la ciudad, una mujer y un niño acampaban no muy lejos de la casa donde el grupo estaba alojado.
*Se izó de noche.* Comento Kagura al ver que el sol se había ocultado del todo.
*Sera mejor encontrar algo de comer y hacer un fuego.* Dijo Hakudoshi mirando a su alrededor.
*Yo are la fogata si te parece.* Dijo Kagura a lo que Hakudoshi negó con la cabeza.
*Yo me encargo del fuego y tú vas por la comida.* Ordeno sin más el niño mientras iba a recoger algo de leña.
Kagura fue al bosque, aunque a regañadientes, y busco comida.
*Maldito crio. ¿Cómo se atreve a darme órdenes? Aunque él también quiere matar a Naraku. Mejor ayudarlo mientras me pueda liberar de Naraku y ser libre.* Pensaba mientras iba matando algún que otro animal salvaje.
En la casa, nuestros protagonistas estaban en una sala cenando tranquilamente, conversando animadamente y riendo de alguna tontería. Después las chicas se fueron a las termas que estaba justo al lado de la casa. También fueron Shippo y Kirara con ellas.
Los chicos estaban en su cuarto Inuyasha y Koga peleando por alguna tontería, Gohan, Goten y Trunks conversaban de algo y Goku y Vegeta estaban mirando la pela del hibrido y el demonio con una gotita estilo anime en su sien. De repente alguien llamo a la puerta y de detrás aparecieron Kagome con su pijama que consista en unos pantalones cortos blancos y una camisa de tirantes rosa chicle. Con ella venia Shippo en sus brazos que ya estaba dormido.
*Ya terminamos en las termas, si quieren ir. Por cierto, dejare a Shippo con ustedes.* Anuncio Kagome mientras dejaba al pequeño en un futon y se retiraba. *Yo iré a dormir, buenas noches.* Finalizo bostezando un poco.
*Buenas noches Kagome.* Dijeron los chicos menos Vegeta que se despidió con la mano.
*Trunks, ¿Quieres ir a las termas?* Pregunto Goten como si fuera un niño pequeño. Su amigo asintió.
*Yo también voy.* Dijo Goku con su típica sonrisa.
*Yo también quiero ir.* Dijeron a coro Miroku y Gohan.
*¿Y los demás?* Pregunto Goku a lo que Vegeta solo negó con la cabeza.
* Si él va, yo no voy.* Dijeron a coro Inuyasha y Koga. Los compañeros de habitación empezaban a molestarse por el comportamiento infantil de estos dos.
*No chillen par de idiotas, que despertaran a Shippo y Sango y Kagome podrían daros una paliza.* Dijo el monje divertido al imaginarse lo que las chicas harían con los chicos por despertarlas.
*Esta bien.* Dijeron Inuyasha y Koga.
Después de eso, los chicos se fueron a las termas. En el cuarto solo quedaban Vegeta, Koga y Shippo.
*¿Por qué no fuiste con los demás?* Pregunto Koga en el otro extremo de la habitación.
*Lo mismo pregunto yo.* Respondió Vegeta.
*Pregunte yo primero.* Koga empezaba a mosquearse.
*Por qué no me gusta bañarme rodeado de gente. Me pone muy nervioso.* Respondió Vegeta tumbándose en su futon.
*Yo no voy porque no soporto al saco de pulgas.* Respondió Koga sentándose en la esquina.
Al cabo de poco los demás chicos volvieron a la habitación encontrándose a Vegeta y Koga profundamente dormidos.
*Sera mejor no armar mucho jaleo. Si despertamos a papa podemos acabar muy mal.* Dijo Trunks recordando cuando su madre lo obligaba a ir a despertar a su padre y este le pegaba una paliza solo por despertarlo.
Los chicos se movieron en silencio hasta sus futones y se taparon para dormir.
Eran pasadas las 11 de la noche cuando Kagome se despertó de una pesadilla. Para calmarse cogió su camisa de recambio que llevaba en su mochila y se la ato al cuello por si sentía frio y salió en total silencio de su cuarto. Fue hasta el patio interior de la gran casa y se sentó a contemplar la luna llena.
De repente alguien le toco levemente el hombro asustándola. Cuando volteo vio a su amigo Trunks que la miraba con algo de sorpresa y preocupación.
*¿Qué haces a estas horas aquí fuera y sola?* Pregunto Trunks sentándose a su lado.
*Tuve una pesadilla y me desvele. ¿Y tú porque no estas durmiendo?* Cuestiono Kagome mirándolo de reojo.
*Porque entre Goku-san y Goten, no ay quien se duerma.* Dijo Trunks con algo de fastidio. Kagome rio levemente y volvió a poner su vista en la luna llena.
*Ya veo.* Dijo Kagome. Trunks la miro. Se veía realmente hermosa bajo la luz de la luna. Se la quedó mirando por unos minutos hasta que se le ocurrió preguntar algo.
*¿Qué fue lo que soñaste?* Pregunto Trunks. Kagome lo miro por un momento y luego cerró los ojos.
*Es una tontería.* Respondió sin más.
*Esta bien.* Se resignó el chico.
*Trunks…* Dijo de repente Kagome apoyándose al hombro del susodicho. No cabe decir que este se sonrojo a más no poder por la acción de la adolescente. Daba gracias a dios de que era de noche.
*¿Q-Que quieres?* Tartamudeo un poco, pero intento disimularlo.
*¿Qué crees de todo esto?* Pregunto la chica acurrucándose en el hombro de su compañero y cerrando los ojos.
*¿A qué te refieres?* Dijo confundido Trunks.
*Me refiero a lo de nuestra relación predestinada.* Aclaro la muchacha algo sonrojada.
*A eso…* Trunks dio mil gracias al cielo nocturno, porque estaba convencido de que su cara se comparaba con el traje del hibrido de pelo plateado. *Creo que el destino es muy confuso.* Dijo sin más.
*Ya veo.*Dijo Kagome y a los pocos segundos ya estaba dormida en el hombro del muchacho.
Al darse cuenta, el chico puso su cabeza de la chica en su regazo y la tapo con la chaqueta que él llevaba. Luego le acaricio el cabello con ternura.
*Aunque el destino sea confuso, me alegro de que me uniera a ti, mi querida Kagome.* Susurro el chico y le dio un beso en la frente a la muchacha.
