La historia NO me pertenece, soy su traductora por permiso de la autora misma. De igual forma, los personajes y situaciones aquí descritos no son de mi autoría.
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Comentarios de la autora: Como es usual, gracias por sus reviews, chicos. ¡Realmente los aprecio!
Solo para que sepan, este capítulo principalmente intenta lidiar con los pensamientos del profesor Smith en vez de los de Cindy. Quizá sea un poco diferente pero no he escrito esta historia en primera persona, así que en realidad no es un gran cambio. Vaya, esa dos frases sí que no tuvieron sentido, y mucho menos esta.
Disclaimer: Jimmy Neutron no es de mi propiedad. Si lo fuera, ¡habría una cuarta temporada!
Comentarios de la traductora: ¡Semana de exámenes! Caos y destrucción .__. Mi autoestima saldrá tan lastimada como es posible. Deséenme suerte. Ahora bien...como lo predijo mi subconsciente, no tengo tiempo y la inspiración me ataca. Maldito karma.
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Capítulo 9 – Encontrando a Cindy
El siguiente mes o dos, Cindy hizo su mejor esfuerzo para evitar al profesor Smiht antes y después de clase. Como cualquier otro estudiante, llegaba a la hora de inicio y se iba en cuanto el profesor los dejaba salir. No podía permitirse hablar con él de nuevo. Ya que había parecido no captar el mensaje, decidió que era hora de rendirse con el asunto. "Quizá Libby tenga razón…creo que deberé encontrar a alguien más…" había estado reflexionando consigo misma mucho últimamente.
En clase, el profesor Smith siempre esperaba que Cindy llegara un poco antes o se quedara un poco más para poder hablar con ella. Pero, por supuesto, jamás sucedió. No sabía cómo podía establecer contacto con ella de otra forma. Había estado en el club donde se habían encontrado pero ella jamás apareció allí de nuevo. Lo único en lo que podía pensar era encontrar el dormitorio en el que se hospedaba. ¿Pero no sería algo incómodo tener a tu profesor en la entrada de tu cuarto? Decidió dejar eso como su último recurso.
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Era ya mediados de Octubre y la temperatura descendió a grados más fríos y tolerables. Los días eran perfectos para tomar largas, relajantes y buenas caminatas por el parque, donde Cindy acostumbraba a ir con Goddard. Podrían ir en una hora cuando terminara la clase de Astronomía y despejaría un poco su cabeza.
Un día cualquiera, en una de sus caminatas en el parque con Goddard, notó que muchas personas jugaban con sus perros ahí. Sí, era algo inusual, pero una persona llamó su atención por encima de las demás. El profesor Smith estaba caminando junto a un perro mecánico similar a Goddard, Marie, en el mismo tramo, y por supuesto, terminaron topándose en el camino.
"Bien, Cindy, cálmate. Quizá no te reconozca…" Se aproximaban con extraña rapidez. Cuando pasaron uno junto a otro, Smith se detuvo. Cindy supo que debía estar esperándola así que aceleró el paso.
"Hola, señorita Vortex. Yo…"
"Buenas tardes, profesor Smith." Interrumpió ella sin detener el paso. Supo que sonó algo descortés pero en realidad no quería acercarse más de lo que ya estaba. Y hablar con él en el parque solo haría más complicadas las cosas. Claro, ella quería hablarle, pero simplemente no…podía. Era su profesor y las cosas debían quedarse en ese punto.
Smith supo que ella lo ignoraba a propósito. Al principio pensó que era simplemente una persona ocupada, no tenía razones para pensar que lo estaba ignorando, y normalmente no habría hecho nada al respecto, pero recordaba el asunto con el amigo que ella esperaba y que parecía no recordarla. Era un no-se-qué que la obligaba a mantenerse alejada de él. ¿Cómo podía hablarle? Cada vez que lo intentaba, ella continuaba caminando o se ausentaba antes de poder intentarlo. Momentos desesperados requieren medidas desesperadas y decidió usar su último recurso: encontrar el lugar donde ella vivía.
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Como profesor, se esperaría que tuviera toda la información a disposición, direcciones, números de teléfono, todo, pero el profesor Smith era diferente, por supuesto. Aparentemente, el consejo de la facultad había especificado la restricción de la información para con él. Cuando fue contratado, intentó convencerlos de que no se acercaría a sus estudiantes de esa manera, incluso dijo que no estaba interesado en casarse jamás. Siendo así, ¿cómo podría estar interesado en salir con una de sus estudiantes? El consejo estaba fuera de cabales. Punto.
Entonces, cuando necesitara información de sus estudiantes, sin tener…intereses románticos…no tendría acceso. ¿Cómo conseguiría lo que necesitaba? Bien, era un genio, seguramente encontraría la forma.
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El día después de que se encontraron en el parque, decidió ir a la oficina de Residencias, ubicada relativamente cerca del Departamento de Ciencias donde estaba su oficina. De cualquier forma, no iba solo, Marie estaba a su lado.
Los archivos de oficina, que tenían la información de la residencia de cada estudiante fuese un dormitorio, apartamento o casa, estaban en el segundo piso del edificio. Conocía a una secretaria que trabajaba ahí pero eso solo empeoraba las cosas. Cada miembro de la facultad lo reconocía por su edad y eso no era del todo una ventaja.
"¿Cómo está, señora Archer?" Era una señora regordeta de mediana edad que había trabajado en la universidad por 25 años. Jamás le gustó la posibilidad de que James Smith trabajara en la universidad desde que su nombre apareció en las listas, y ahora que enseñaba allí, realmente le disgustaba.
"Bien, James. ¿Qué puedo hacer por ti hoy?" Dijo con tono mordaz.
"Estaba preguntándome si hay posibilidades de obtener algo de información de un estudiante." Insinuó con algo de inocencia, pero, como era de esperar, eso no le ayudaría a obtener la información que necesitaba.
Era sábado y nadie estaba en la oficina excepto él, la sra. Archer y Marie. Perfecto.
"James, sabes que no puedo darte esa información a menos que tengas 25 años o estés casado." Se estaba molestando con su presencia, así que comenzó a jugar con algo en su computadora. Hasta entonces no había notado al pequeño perro mecánico escabullirse detrás de su escritorio para examinar la carpeta que el profesor necesitaba.
"Bueno… ¿qué le diría si le ofrezco un muffin que ocasionalmente está en mi bolsillo?" La señora Archer tenía debilidad por la comida y todos sabían eso. Y a pesar de eso sabía que no lo aceptaría porque era él quien lo estaba ofreciendo. No era de mucha importancia, no la necesitaba realmente para conseguir la información. Mientras intentaba sobornar a la secretaria, Marie abrió el gabinete, buscando la información de Cindy.
"¿Intenta usted sobornarme, Señor Smith?" ¡Problema!: había usado su apellido, eso no era una buena señal. Podría reportarlo por intentar obtener la información de un estudiante ¡y quién sabe qué pasaría entonces! Quizá estaba teniendo algo de suerte. Vio a Marie saliendo detrás del escritorio con un pequeño folder.
"¿Esto? … ¡No! Solo quería saber si usted gustaba un muffin. Y estaba bromeando con eso de la información de un estudiante. Estaba algo aburrido y pensé '¿Por qué no visitar a mi amiga, la señora Archer?' ¡Una pequeña broma no haría daño!" sonrió con nerviosismo. "Jajaja…jaja…ja…" Ella no correspondía la sonrisa. "Y…creo que me iré ahora." Salió de la oficina con Marie a su lado. Misión cumplida.
Una vez fuera de la recepción, tomó el pequeño folder que Marie traía pero decidió no abrirlo hasta encontrarse en la seguridad de su oficina. Nunca había traído a Marie pero ya que la señora Archer no la había visto (lo que era bueno, por supuesto) esperaba que los demás profesores tampoco la notaran. Concluyó que no sería un problema.
Su oficina era pequeña, suficiente para tener un escritorio, una silla y un par de gabinetes. No se daba el lujo de tener una ventana, era nuevo, joven y no muy apreciado en el consejo de la facultad y eso significaba confinarse a ese espacio. Pero, bueno, era un buen trabajo. Uno muy bien pago.
"Bien…veamos…" Abrió el folder cuando se sentó frente al escritorio, de esa forma si alguien llegaba, podría decir que trabajaba en algo. "Cindy Vortex…" leyó despacio la breve introducción de la forma de registro de residencia estudiantil. "Antigua residencia…Retroville, Texas. Vaya…Marie… ¿hemos estado ahí antes?" Marie levantó la mirada y negó con la cabeza. "Suena familiar…en fin. Veamos, actualmente reside en el cuarto 23 en Jester West. Eso está justo al otro lado del campus si no me equivoco. ¿Quizá por eso parezca siempre tener prisa, porque vive lejos?" Marie giró el rostro, confundida. "Bueno, al menos sabemos dónde vive. Lo que debemos hacer ahora es decidir cuándo visitarla" Marie ladró en concordancia. No podía verla antes de clases, sería bastante temprano. Tampoco podría hacerlo después de clases, parecería que la estaba espiando. Además, no sabía si tenía clases después de la suya. "Supongo que simplemente debemos ir y esperar que ella esté presente."
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James había decidido 'intentar' visitarla el lunes. Era una posición extrañamente valiente. Eso solo le dio un día, el domingo, para pensar exactamente qué le diría ya que sería bastante incómodo para ambos una visita en su dormitorio. Pero debía hablar con ella de nuevo y esta parecía ser la única oportunidad.
Aún así, no es que estuviera precisamente lleno de confianza. Si ella lo estuvo ignorando a propósito por los pasados dos meses, al llegar, le cerraría la puerta en la cara. Sin embargo, estaba seguro de que tenía buenos modales.
El lunes, sobre las 11:15 (porque no tenía que dar clase hasta las 2:00), decidió buscar a Cindy en el edificio Jester West. No tuvo problema en encontrar la habitación, era el número 23 por lo que debía estar en el segundo piso. Se acercó a la puerta, tomó un respiro. "Bien, no pierdo nada." Golpeó la puerta y esperó.
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Yay, a veces me encanta ser malvada, jaja…bromeo. Creo que los cliffhangers hacen más interesante la historia.
Gracias por leer.
-brigette (aka: Kaze-no-Tenshi89)
