El final de la pesadilla
Saori se levantó airosa, su cabello parecía flotar a su alrededor como un manto de victoria. La ropa que usaba pareció, súbitamente, cambiar su apariencia y hacerse más brillante, elegante y vaporosa. En su mano apareció un báculo, y su expresión cambió de niña-rica-mimada a diosa-de-la-sabiduría.
Ikki, conmovido hasta las lágrimas, no pudo evitar caer de rodillas ante ella. Seiya le siguió, siendo contemplados con asombro por el resto de los mortales que estaban en ese lugar.
-Athena ha despertado – dijo Seiya, llorando igual que Ikki.
-La pesadilla pronto terminará – murmuró este.
Athena levantó su báculo y rompió el cielo raso de la mansión. Unos cuantos trozos de cemento cayeron sin dañar a nadie.
-Athena... - susurró Shun, cayendo también de rodillas. Shiryu hizo lo mismo, seguido de Hyoga. Julián pareció caer en trance y sus ojos se cerraron, mientras permanecía mirando al techo, muy atento, y de repente asentía como con la cabeza, como si escuchara a alguien. Las pocas chicas que quedaban se esfumaron. Literalmente.
Esmeralda, con la boca abierta, pensó en lo que su padre le había dicho de los Kido:
-Son unos neuróticos. Son peligrosos, Esmeralda. Cuando parezcan caer dentro de sus fantasías, deben ser detenidos. Sé que andas con ese chico, Ikki, aunque te lo prohibí. Pues bien: cuando notes que él se cree sus mentiras, quiero que lo salves de sí mismo y le des un buen golpe en la cabeza.
Esmeralda tembló un poco, sin estar segura de si lo que vivía era verdad o mentira. Ella había visto, con sus propios ojos, cambiar el aspecto de Saori y evaporarse de verdad a esas otras chicas, como si jamás hubieran existido. ¿Sería que, de algún modo, la locura de Saori y los demás se propagaba por el aire?
Entonces, la chica hizo lo que le pareció correcto: tomó una silla y le dio un buen golpe en la cabeza a Saori.
Lo extraño es que el golpe no la afectó. La silla pasó a través de la cabeza de la muchacha. Entonces Esmeralda comenzó a temblar. Saori se dio vuelta y la miró compasivamente.
-Lo siento, lo siento tanto, Esmeralda – murmuró Saori – pero lo que no es real ahora empezará a desaparecer. Serás una de las últimas, porque el amor de Ikki te mantendrá por un tiempo, pero eventualmente deberás partir.
El agujero del cielo raso de la masión Kido comenzó a hacerse más grande, y a tragarse, por decirlo de alguna manera, el resto del lugar. Esmeralda notó que la mano de Ikki la tenía sujeta por la muñeca, mientras le sonreía con tristeza.
-Te echaré de menos, pero siempre pensaré en ti – dijo ella, sonriéndole a su vez.
De pronto, el mundo cambió para Esmeralda, y ya no estaba en la mansión que se derrumbaba, sino en un campo lleno de flores. A su lado, una laguna de aguas cristalinas. Mucha gente estaba allí, esperando su turno para beber. Entonces, Esmeralda se arrodilló y tomó el agua que se veía tan pura y fresca. Y ya no recordó nada más.
Ikki la vio desaparecer mientras el mundo a su alrededor colapsaba y se convertía en la realidad, con Athena enfrentándose directamente a Cronos, que, acompañado por su aliado Morfeo, se veía realmente muy cabreado:
-¿Así son los jóvenes actuales? ¿Destruyen todas las cosas bellas y radiantes?
Saori pestañeó, sorprendida.
-¿Qué? ¿Yo, destruir? Solo defendí a la Tierra, este planeta tan hermoso lleno de gente que ama y sufre, pero que en su corazón solo desea...
-¿Y qué les di yo? Un planeta bello, donde la muerte no existía, donde estaban viviendo unas existencias pacíficas y alegres. ¿Y qué hicieron ustedes? ¡Lo destruyeron todo!
-Pero no era real, era solo un sueño – se quejó Ikki.
-Claro que no era un sueño, era simplemente otra realidad. Y después de todo, la vida es sueño. ¿No lo crees? - dijo Morfeo.
-Un cuento antiguo oriental dice "Revoloteaba alegremente; era una mariposa muy contenta de serlo. No sabía que era Chuang Tse. De repente despierta. Era Chuang Tse y se asombró de serlo. Ya no le era posible saber si era Chuang Tse que soñaba ser una mariposa, o era una mariposa que soñaba ser Chuang Tse." Tu pudiste ser Saori Kido, una niña despreocupada en ese mundo pacífico, pero elegiste ser Athena, la diosa de la sabiduría en un mundo de guerras. Lo que nos dice mucho de ti y de los seres humanos en general. Pues ganaste, Athena. Renuncio a reestablecer la época dorada del hombre.
Cronos se alejó flotando hacia el cielo. Morfeo desapareció. A Athena le pareció que el mundo era más gris que antes.
-Hicimos lo correcto, ¿verdad? - murmuró Ikki.
-Claro – dijo Seiya, sin mucha convicción – renunciamos a un mundo perfecto por proteger nuestro mundo real.
-Un mundo donde quizás pude haber recuperado a mi madre – susurró Hyoga.
-Un mundo donde Shunrei y yo no éramos tan tímidos – dijo Shiryu.
Shun no dijo nada durante un tiempo. Después estalló.
-¡No sean idiotas! ¿Cómo pueden creerle al enemigo? Ese no era un mundo real. Era un escapismo. Era una alucinación semejante a la de las drogas. Era una cosa amorfa, desagradable, falsa y dañina.
-Era felicidad. Yo estaba con Esmeralda y renuncié a ella. - dijo Ikki.
-¡La felicidad la construye uno mismo, no espera que algún dios se la regale! Yo soy feliz con ustedes y con la vida que hemos construido, juntos. Si ustedes no son felices, ¿qué esperan para serlo? .dijo Shun, molesto, y se alejó de ellos.
Shiryu fue el primero en reaccionar. Se puso de pie y se sacó la armadura.
-Me voy a China. Le diré a Shunrei que no la quiero como a una hermana, y con un poco de suerte, ella tampoco me verá como a un hermano – sonrió y se fue.
Hyoga fue el siguiente.
-Mamá no querría que pasara la vida llorando su muerte, sino celebrando su vida. Voy a construir un teatro de la Ópera en Siberia, en su honor.
Seiya también se incorporó, una gran sonrisa en su rostro y una idea en su cabeza. Tomó la mano de Saori.
-Tú, yo, juntos en un atardecer. Piénsalo, nena, mientras ayudamos a huérfanos desamparados del tercer mundo con mi ingenio y tu dinero.
Saori se ruborizó como la adolescente que era, mientras sonreía y asentía con gran felicidad, caminando junto a él.
Ikki se quedó solo, pensando en que era el único a quien le convenía realmente el mundo falso creado por Cronos. Entonces, llegó Shun.
-Apuesto que estás pensando en Esmeralda – dijo él.
Ikki asintió, mirándolo tristemente.
-No te pongas así, Ikki, que casi prefiero esos días en que el odio por nosotros te iluminaba la mirada con ese encanto tan especial de los psicópatas – dijo Shun – porque ella no querría que estuvieras así. ¿Por qué no haces algo especial con su memoria, como convertir la Isla en que ella vivió en un Santuario de la Naturaleza?
-Esa isla se destruyó – respondió Ikki.
-Mala idea. ¿Por qué no me ayudas entonces a mí a convertir la Isla en la que entrené en un Santuario de la Naturaleza?
Pese a su gran tristeza, Ikki se obligó a sonreír. Comprendió que mientras Shun lo necesitara, no podía dedicarse a revolcarse en su amargura.
-Vamos a luchar por la ecología – dijo Ikki.
-Literalmente – murmuró Shun, sombrío – hay algunos buques que debemos hundir, industrias que debemos enterrar, empresarios que hay que eliminar...
-¿Qué? - preguntó Ikki, alarmado.
-¡Nada, nada! - repuso un sonriente Shun – Vamos a buscar la felicidad.
Fin.
Nota de la autora: AL final me puse más filósofa de lo que esperaba y un poco extremista, tirando para el terrorismo ambiental. Pero es que estoy MOLESTA, en donde vivo la gente corta los árboles de afuera de las casas para poder estacionar sus autos en la vereda, destruye las ramas en invierno para no tener que barrer las hojas, echan basura en los sumideros de aguas lluvia y después se quejan porque se inundan, más encima aún quieren destrozar la Patagonia, acabar con los Hielos Eternos, matar a los perros vagos, autorizar la caza de especies nativas y me da rabia no poder hacer nada.
Y más encima la gente que corta los árboles se queja del calor en verano y de la deforestación. ¿Quién los entiende?
Shun extremista e Ikki van a hacerles una visita. Muajajjajjajjajajja!
Próximamente: Epílogo con las aventuras de Shun en Grrenpeace.
