CAPITULO 8 DOLOR
Hacia tiempo que no se respiraba esta tranquilidad en la casa de mis padres, estaba ya cansada de ir de un lado a otro por culpa de los que nos perseguía e intentaban matarnos. Cuando era pequeña no entendía por que alguno de los nuestros nos tenían ese odio, pero después de hablar con mi padre por que aunque el no era mi padre carnal me había criado y me había regalado su amor incondicional, su protección sin pedir nada a cambio yo lo sentía así comprendí el por que de muchas cosas.
No hacía falta que tuviera el don de mi hermana Alice para saber eso, hacía tiempo que estaba preparada para que nuestra situación cambiara y ahora con la llegada de Edward en nuestras vidas sabia que había llegado la hora que tanto esperaba. Mire hacía mi lado y pude ver a mi ángel que aún seguía durmiendo. Sabía que estaba cansado por las ojeras que se marcaban debajo de sus hermosos ojos. Se lo mal que lo paso en su búsqueda por los pensamientos que pude escuchar en su amigo rubio, las pocas esperanzas que tenía ya de encontrarme. Pero como una vez dijo mi hermana nadie puede ir contra el padre destino.
Sin poder evitarlo acaricie la delicada piel de su rostro intentando evitar el molestarlo pero el era muy sensible con mi toque frío y pude ver como sus parpados poco a poco se iban abriendo dejándome ver su hermoso color verde mientras en su boca aparecía una sonrisa la cual no pude evitar devolverle.
-Hola-dijo con la voz aún ronca por el sueño.
-Hola-me acerque hasta él y le deje un pequeño beso en sus labios.
-Umm me encantaría levantarme así todas las mañana-volvió acercarse a mi para poder besarme de nuevo, pero esta vez su beso tenía unos matices mas apasionados ya que pude notar como sus brazos tiraron de mi cuerpo y me tumbaron en la cama mientras el trepaba por encima de mi-creo que realmente seria maravilloso-dijo sobre mis labios regalándome su aliento calido.
-A mi también me gustaría estar así un rato-dije con una sonrisa-pero lo malo de vivir en una casa llena de vampiros es que todo el mundo tiene una buena audición-vi como alzaba una ceja como preguntándome a que me refería con ese comentario hasta que escucho mis siguientes palabras-buenos días padre.
-Bella, Edward cuando estéis preparados necesito hablar con vosotros-pude notar como el cuerpo de Edward se tensaba encima mío mientras sus mejillas se volvían totalmente rojas, mi padre salía de la habitación riéndose al notar como Edward se había ruborizado.
-Podías haberme avisado-yo solo supe alzar mis hombros intentando contener mi risa-vamos desvergonzada creo que va siendo hora que nos levantemos aunque me imagino que ya todo el mundo sabrá que estoy despierto.
Eche de menos el peso del cuerpo de Edward encima mía, pero como dijo mi padre teníamos muchas cosas de las que hablar y muchas preguntas que aún teníamos que resolver. Di privacidad a Edward para que pudiera asearse y vestirse mientras yo iba ayudar a mi madre a preparar algo para desayunar para los chicos. Pude ver su mirada picara mientras escuchaba en su mente sus comentarios sobre que la próxima vez buscáramos un sitio más privado para hacernos nuestras carantoñas, pero antes de que pudiera decirla algo Alice entraba por la puerta de la casa dando un fuerte golpe.
-¿Que ha pasado?-dijo con cara de miedo mientras me miraba y buscaba a Edward según me dijo en su mente de manera frenética.
-¿Qué es lo que pasa Alice?-me fije como Edward aparecía por la puerta de la cocina con cara de preocupación mientras esperaba que mi hermana contestara.
-Vi como Edward se volvía loco, gritaba y peleaba con vosotros pero cuando estábamos llegando la visión cambio de nuevo-se volvió hacía él mirándole de manera desconfiada-¿estas bien?
-Si-dijo mirándome a mí mientras alzaba un poco sus cejas-con hambre pero dentro de lo normal estoy bien ¿por…?
-Maldita puta bruja-dijo Peter, todos lo miramos sin comprender sus palabras en ese momento-seguro que esto es una artimaña de la bruja que esta con Aro.
-Alice ¿me puedes explicar que es lo que pasa?-dije mientras cogia los platos que me ofrecía Esme y los llevaba hasta el pequeño salón viendo como Jasper el amigo de Edward aparecía por la puerta de la otra habitación con el pelo revuelto mientras se frotaba uno de sus ojos.
-¿Ha que viene todo este escándalo?-dijo sentándose en la mesa donde Edward ya devoraba su desayuno con verdadera voracidad-estaba soñando con una hermosa mujer y cuando estábamos en el mejor momento esta loca me ha despertado con sus gritos.
-Hoy no estoy para bromas rubito-dijo mi hermana entre dientes-¿seguro que estas bien? ¿No te has sentido raro o has notado algo diferente?
-Que no Alice-dijo Edward con la boca llena intentando tragar-he dormido estupendamente.
-¿Y tus sueños?-dijo Peter de repente. Yo me le quede mirando esperando que nos explicara el por que de esa extraña pregunta-Victoria es muy dada atacar a sus objetivos através de sus sueños.
-Bueno ahora que lo dices-dijo Edward mientras se limpiaba la boca con una servilleta-hubo algo raro en mis sueños-todos nos sentamos alrededor de Edward a la espera de que siguiera hablando-normalmente sueño con Bella, pero esta noche he soñado con una señora pelirroja que llevaba una capa negra tapándola casi completamente. Intentaba convencerme de que Bella era una asesina y gilipolleces de esas. Pero después de cansarme de escucharla me he dado la vuelta y me he marchado.
-¿Y ya esta?-pregunto Peter.
-Bueno, luego he llegado a un hermoso prado y cuando estaba tumbado viendo las nubes he sentido unas dulces caricias en mi cara-me miro con una sonrisa picara mientras sujetaba una de mis manos-ha sido cuando he abierto los ojos y he visto una maravillosa visión que estaba a mi lado.
-No puedo creer que no haya sucumbido a los hechizos de la bruja-dijo Peter con los ojos como platos mirando a Alice.
-¿Aun quedan brujas en este mundo?-pregunto Jasper mirando a Peter mientras veía como su mano empezaba a temblar la cual sujetaba su tenedor.
-Es uno de los peligros que tendréis que hacer frente-dijo Carlisle mirándome a mi y a Edward.
-Edward tendrá que aprender a defenderse contra la magia negra-Jasper aparto su plato medio lleno, al parecer esta conversación le había quitado el hambre-esa magia es muy peligrosa y no creo que Edward este preparado para ello.
-Me alegro que vuestro circulo se cerrara cuando erais niños-dijo Alice mientras nos sonreía.
-¿Que quieres decir Alice?-dije yo.
-Victoria ha intentado atacar a Edward con una de sus mejores tácticas pero lo que ella no contaba es en que ya os conocierais desde niños, es un paso muy importante que amplia nuestras esperanzas de que la profecía puede cumplirse-dijo Peter con una sonrisa.
-Entonces creo que es el momento de que hablemos-dijo Carlisle- eso hora de que sepáis realmente quien sois vosotros dos.
Los chicos se ofrecieron a recoger y lavar los platos que habían usado mientras yo y Alice nos íbamos a recoger las habitaciones donde los chicos habían dormido. Al acercarme a las sabanas el olor de Edward aún perduraba en ellas, no pude evitar el pasar una de mis manos donde hasta hace poco una hora Edward había estado durmiendo, pero un pensamiento se coló en mi mente el cual hizo que mis sentimientos se llenaran de miedo. Si el hechizo de Victoria hubiera hecho efecto en Edward quizás a estas horas él no estaría tan contento como se le podía escuchar en el salón mientras bromeaba con Jasper, quizá hubiera podido incluso perderle.
-Bella por favor-dijo la voz de Edward desde el salón.
-Lo siento-dije dirigiéndome al salón después de terminar de hacer su cama-no puedo evitarlo, tengo tanto miedo de perderte, sobre todo después de lo que ha dicho Peter-me senté en su regazo sintiendo como sus brazos me rodeaban-si esa maldita bruja hubiera conseguido lo que tenía planeado quizás….
-Pero no lo ha conseguido-dijo mientras colocaba uno de mis mechones detrás de mi oreja-y estoy bien, siempre lo estaré mientras estemos juntos, lo que aún no entiendo es como he podido sortear esa clase de hechizo siendo el hechicero que soy.
-Edward no-dije yo intentando evitar que empezara a menospreciarse.
-Bella solo digo la verdad, no soy buen hechicero, soy torpe, que me hayan salido un par de hechizos bien no quiere decir que sea el mejor hechicero del mundo. Incluso Jasper siendo mucho mas joven que yo tiene mas poder en sus hechizos que yo en los míos, fallo mucho...-dijo mientras escondía su cara en mi cuello y cogía aire para seguir hablando-no se porque me han elegido a mi para complementarme contigo, a veces siento que no te merezco, que no soy el hechicero que dice el sagrado libro. Que quizás Alice se equivoco al decir que era yo el elegido.
-No me equivoque contigo Edward- dijo Alice mientras se sentaba al lado de él-Lo que hay especial en ti es tu sangre que al igual que la de Bella es real y aunque sigas dudándolo tienes más poder de la que crees.
-Alice, me conociste desde pequeño sabes que nunca fui bueno con la magia, sabes que solo tu hermana y tu fuisteis mis amigas por que todos se reían de mi-dijo él mirándola-era el hazmerreír de todos los hechiceros, incluso los mas pequeños me superaban en el hechizo más fácil.¿quizás sea un hechicero con fallo?
-Lo único que falla es tu falta de fe en ti mismo pero eso lo trabajaremos con el tiempo- dijo ella con una sonrisa mientras movía la cabeza-¿No te diste cuenta del enorme poder que conseguiste desarrollar cuando hiciste ese hechizo contra los lobos?-pregunto ella.
-Si pero...- Alice no le dejo terminar y ella siguió con sus preguntas.
-¿Y cuando hiciste el halcón?-dijo ella con una enorme sonrisa
-¿No te acuerdas de mi hechizo favorito como lo hiciste anoche sin apenas pensarlo?-le pregunte yo.
-Si pero...-Alice siguió preguntando como si no escuchara sus palabras.
-¿No te acuerdas como convertiste a los lobos en humanos?-dijo Alice con una sonrisa picara.
-Si y se que yo hice esos hechizos, algo que todavía no entiendo como lo conseguí-dijo mientras fruncía el entrecejo- pero por algún motivo siempre que lo conseguía Bella estaba a mi lado-dijo él.
-Por que Bella es tu ancla en el mundo de la magia- dijo Carlisle mientras se sentaba frente a nosotros.
-¿Como?-preguntamos Edward y yo a la vez.
-¿Lo has traído?-dijo él mirando a Alice, que le respondió afirmativamente con la cabeza con una sonrisa mientras salía de la cabaña, al poco rato volvió con un libro enorme entre sus manos y lo dejo encima de la mesa, Jasper y Edward se levantaron de un salto mientras se dirigía hacía él con los ojos como platos.
-Es el….es el...-dijo Jasper balbuceando.
-Si, el libro sagrado-dijo Edward el cual levanto su mano y con mucha delicadeza acariciaba la portada de cuero con las letras en relieve y bañadas en oro como si estuviera tocando la más exquisita de las porcelanas. Yo mire a mi padre interrogante pero él miro a Alice a su vez con una sonrisa.
-Si no lo tuviera delante juraría que era una leyenda-dijo Jasper mientras miraba el libro con un brillo en los ojos como si no pudiera creerse lo que tenía delante de él.
-Alice fue la encargada junto a Peter de guardar el libro para que Aro no lo encontrara, cuando yo me lo lleve tome la decisión más difícil de mi vida, en algún momento tendría que separarme de alguno de los dos tesoros que me había llevado del castillo y ya podéis ver de cual me separe. Pero Alice se encargo de que estuviera a salvo durante todos estos años.
-Por eso nos abandono cuando salimos de Forks-dije yo.
-No podía arriesgarme que Aro encontrara las dos cosas por las que tanto luchamos-dijo él acariciándome una de mis manos-preferí defenderte yo mismo si te encontraba Aro antes de tiempo.
-Pero no hubiera dudado en mataros si se hubiera enterado de la verdad de mi procedencia-dije yo con un temblor en la voz.
-Habríamos corrido el riesgo cariño-dijo Esme-tu lo vales, has sido mi hija desde el momento en que Carlisle te llevo a casa y serás la que nos lleves a todas las razas a la libertad, al igual que Edward-le dijo con una sonrisa mientras apoyaba una de sus manos en su hombro-tus padres estarían muy orgullosos de ti cariño si te vieran ahora mismo-dijo ella algo que no comprendí en ese momento, ¿sería que Edward había estado todo este tiempo sin saber de sus padres?.
-¿Hace cuanto que no ves a tus padres?-pregunte a Edward, no estaba de acuerdo de que hubiera dejado de lado a esas maravillosas personas simplemente para buscarme a mi pero al ver como los ojos de Edward se llenaban de tristeza lo comprendí, me lleve las manos a la boca para tapar un pequeño grito y fue como pude ver en los pensamientos de Esme la manera en la que los padres de Edward habían muerto, me llene de culpa por lo que los de mi raza les hicieron y apenas podía mirarle a sus ojos-Por todos los dioses-dije cerrando los ojos-Elizabeth y Edward ¿Cuándo murieron?-pregunte mirando a Edward el cual desvió su mirada hacía Carlisle, no pude mas con la presión y la culpa por la muerte de los padres de Edward y me levante de su regazo para irme de allí, necesitaba aire en ese momento, necesitaba estar sola.
Salí de mi casa mientras escuchaba como todos me llamaban, pero en ese momento no podía parar de correr, debía alejarme lo mas posible de la casa de mis padres, no quería que Edward sintiera la enorme tristeza que llenaba poco a poco mi corazón y sobre todo la culpa por la muerte de los padres de Edward que mi clan habían ocasionado por culpa de la ambición de mi rey.
Corrí con todas mis fuerzas hasta casi llegar a la frontera del país, me pare en un acantilado donde todos los recuerdos de mi niñez llegaron como flechas a mi cuerpo, vi la sonrisa de Elizabeth cada vez que entraba por la puerta, cuando me abrazaba con sus amorosos brazos sin importarle la frialdad de mi piel, recordaba la simpatía y la alegría del padre de Edward, sobre todo como me hacía reír cada vez que bromeaba con su hijo.
En estos momentos era cuando me maldecía por ser vampira y no poder llorar, por ese motivo hice lo único que si que podía hacer en estos momentos, grite, grite con todas mis fuerzas, grite por la injusta muerte de Elizabeth su madre y Edward su padre, grite por las muertes de todos los vampiros pacíficos que se habían negado a luchar a manos de los Sangrientos, grite por todas las muertes inútiles que estaban habiendo por esta inútil guerra, grite por no poder ayudar a Edward a quitar esa pena por la perdida de sus padres y a la vez grite por la muerte de mi madre a manos del ser que supuestamente la amaba.
Una vez que sentí que me había quedado sin voz caí en las rocas del acantilado de rodillas y mire hacía el infinito, ¿por que este ser tan maldito me tenía que arrebatar a todas las personas que amaba?, ¿por que consentía tantas muertes bajo su nombre? ¿Por que contenía tanto odio en su corazón?
Sentí como mi corazón volvía a encogerse con un enorme dolor el cual provoco que mis manos se dirigieran hacia donde se suponía que tendría que estar, Edward estaría muy preocupado por mí, pero en este momento y más sabiendo que el podía percibir mis estados de animo no quería estar cerca de él hasta que consiguiera calmarme. No debía ser en este momento egoísta e intentar pasar este mal trago yo sola sin sentir las miradas de tristeza que tendría mi familia a mí alrededor.
El anochecer estaba llegando cuando sentí que empezaba a recuperar mi estado normal, pero tenía que reconocer que este tiempo con mi propio dolor me había dado mas fuerzas para luchar contra lo que tuviera estuviera provocando esta guerra. Me levante de un salto decidida a regresar a mi casa lo antes posible ya que echaba de menos el apoyo de mi gente. Pero al hacerlo algo raro paso en mi cuerpo y sin poder evitarlo me derrumbe de nuevo al suelo. Un leve mareo me envolvió y sentí como las fuerzas de mi cuerpo iban disminuyendo, mi visión cada vez se volvía más borrosa y de repente la negrura me envolvió dejándome sin ninguna fuerza.
