9- … Qué linda sorpresa nos dio la vida.

Volvieron de comer, eran alrededor de las 22:00hs. Lo primero que hizo Kakashi fue tirarse en el sillón a seguir leyendo Icha Icha. Sakura sentó en el borde de la cama, y miraba al peligris. "No pude verle la cara… otra vez" pensaba frustrada. "Parece que lo hace apropósito." Terminó de pensar un poco molesta. El ninja copia sintió la mirada de la chica – ¿Sakura?- dijo tranquilo.

-¿Sí?- respondió ella. -¿Pasa algo?- preguntó curioso. –No, ¿por qué?- devolvió calmada. –Ummm… por nada.- terminó de decir. "¿Por qué me mirara tanto?" se preguntaba interiormente el shinobi. "¿Sera qué quiere ver más de lo que vio antes?" pensaba divertido. "Ummm… me gustó como me miro" se sonrojaba bajo su máscara. "Bueno, bueno, volvamos al libro" se dijo en su interior, y retomó su lectura.

La pelirosa no tenía idea de qué hacer, miró para todos lados pero no encontraba nada. "¿Y si pienso cómo se lo voy a decir a Shikamaru?" se preguntó. Se acercó a la ventana, sacó las almohadas de la cama que la molestaban, y se sentó en el lugar. Flexionó sus piernas y las juntó, puso su mentón sobre sus rodillas y comenzó con la idea.

"Shikamaru… me dio cuenta de algo estos días que estuve lejos y… no estoy enamorada de vos, amo a otra persona" pensaba las palabras para decirle a su 'novio'. Quería dejarlo, pero no quería hacerle mal; era difícil. "¡Ohh! ¡Esto es muy difícil!" pensó cansada.

Kakashi miró a la pelirosa, le daba gracia las caras que ponía. "Sakura…" pensó dulcemente. Se acercó a la chica, quedando parado en frente de ella. -¡Hey, Sakura!- la llamó moviendo la mano. -¿Qué pasa, Kakashi?- preguntó sorprendida.

-¿En qué pensas? Hace mucho que estas poniendo caras raras.- dijo arqueando su ojito. -¡Jaja!- rió nerviosa. –En nada.- terminó de decir. –Ummm… si vos decís.- contestó el peligris. -¿Vamos a dormir?- preguntó. -¿Ya? Pero si son las 22:30hs…- respondió quejándose. –Sí, así mañana nos levantamos temprano y terminamos la misión más rápido.- devolvió lógico.

-Mmm… está bien.- dijo sin mucha gana. -¿Me das una almohada?- le pidió. -¿Por qué?- inquirió extrañada. –Bueno… no voy a dormir muy cómodo que digamos en el sillón sin una almohada, pero buee…- respondió tranquilo. - ¿En el sillón? Kakashi, hay mucho espacio en la cama.- contestó tranquila.

-Pero, Sakura… no creo que sea correcto.- dijo serio. – Bueno, yo no creo que sea correcto que duermas mal y mañana te duela el cuerpo, sólo porque dormir en la misma cama con tu EX alumna no te parezca correcto.- devolvió recalcando el 'ex'. El jounin la miraba y analizaba sus palabras.

Al ver que su ex sensei estaba pesando demasiado y seguro iba a negarse, la chica siguió diciendo –Prometo no morderte, Kakashi.- decía divertida. "Ummm… no sería mala idea que me mordieras" pensaba, pero borró esa idea de su cabeza. –Ummm… está bien.- contestó calmado.

-Bien- dijo tirándose en la cama. –Es muy cómoda- le sonreía. –Ummm… si vos decís.- contestaba el shinobi sentado en el colchón. -¿Y si digo que sos un amargado?- preguntó divertida. -¿Amargado?- inquirió alzando una ceja. –Sí, amargado- decía sacando la lengua.

-Ummm… acá la única amargada sos vos, Sakura.- decía riendo. -¡¿Yo!?- contestó subiendo la voz. –Sí, vos- devolvió tranquilo. –Hace un rato funcias el seño muy enojada, al parecer. Y hace mucho no escucho que te rías.- respondió mirándola. Ella seguía con la conversación acostada.

-Si no me río es porque nadie me hace reír- contestó algo molesta. -¿Ah, sí?- inquirió el peligris. – ¡Sí!- le respondió con ganas. –Bueno, supongo que habrá que hacerte reír.- dijo mientras comenzaba a hacerle cosquillas a la chica.

-¡Jaja! Kakashi ¡Jaja! ¡No, basta! ¡Jaja!- traba de decir ella entre risas. Le gustaba que él le haga cosquillas, que la tocara tan dulcemente, tan tierno, tan inofensivo. –Dijiste que nadie te hacía reír, yo lo estoy haciendo.- contestó divertido. Kami-sama sólo sabía cómo le gustaba hacerle cosquillas a la chica. "Es tan hermosa cuando se ríe" pensó sonriendo.

-¡Para!- dijo por fin pudiendo agarrar sus manos. Ella respiraba entrecortada, poco a poco iba recuperando su respiración. Estaban muy cerca, otra vez. Otra vez en esa situación. "Ummm… es tan hermosa" pensó Kakashi. "Me gustaría poder… besarla" terminaba de decir.

"¿Me dejara verle la cara? Quiero… besarlo" decía en su interior la pelirosa. Soltó las manos del chico y subió su bandana. Él cerró su ojo izquierdo por inercia, pero no le molestó que ella hiciera eso. Sakura volvió a acariciar la cicatriz, "Kami-sama, quiero…" pensó nerviosa.

Siguió bajando su mano hasta que llegó al borde, y ahí frenó el recorrido. Lo miraba como pidiéndole permiso. "Es tan… hermosa" pensaba el shinobi. Llevó una de sus manos para posarla sobre la de ella, pero esta vez hizo presión hacia abajo, dándole a entender que se la quitara.

Sakura estaba sorprendida, esperaba que volviera a negarse, ¡pero acepto! Bajo lentamente la máscara y cerró los ojos en el camino. Hasta que sintió el fin de la tela, y empezó a sentir piel. Una suave piel.

¡Quería saber YA cómo era el rostro de su ex sensei! Abrió los ojos y lo vio, era perfecto. "Como todo en él" pensó con amor. Era varonil, era sexy, era tierno y tenía algo de barba. "Es… perfecto… para mí." Terminó la idea feliz de por fin poder ver su cara. Empezó a mirarlo con detalle, cada parte de su rostro quedaría guardada en su memoria.

Tocó su mentón, era fuerte. Sus mejillas tan suaves. Su nariz tan derecha. Y… "sus labios" pensó con deseo. Los miró unos segundos "quiero besarlos, deben ser tan dulces. Pero él no…" no pudo terminar la idea. Kakashi se acercó más y sus rostros quedaron a milímetros de distancia. "Sakura… tengo que…" pensaba mientras miraba su boca.

Ella subió la mirada sorprendida, y él hizo lo mismo. Otra vez sus miradas chocaban, y pudieron contenerse más, los dos terminaron con esos escasos milímetros que los separaban. Y se besaron, suave, lento, tranquilo, pero con cariño; con mucho cariño. Movieron sus labios, respondiéndole al otro, necesitando del otro, amándolo al otro.

Se les terminó el aire e, inevitablemente, tuvieron que separase. Volvieron a mirarse, ninguno esperaba que el otro respondiera su beso, pero les había gustado. "Dulces…" pensó Sakura mirándolo. "Dulces…" también pensó él mirándola. "Ummm… Sakura…" pensaba mientras volvía a mirar sus labios. "Kakashi…" decía ella en su interior. "¿Sentís algo por mí? ¿Por más mínimo que sea?" se preguntó.

Pero esta vez no quería quedarse con la duda, no después de eso. –Kaka…- no pudo terminar de decir su nombre, el dedo de él se lo impidió. Bajo hasta su oído y susurró un –Hasta mañana, Sakura.- muy tierno, y le dio un beso en la mejilla.

Se tumbó a su lado dándole la espada y simulando tratar de dormir. "No quería que se arruinara con palabras, fue perfecto." Pensaba Kakashi, "sabía que esas labios eran dulces, ahora lo sé… porque los probé." Sonreía triunfante. Había besado a la chica que tanto amaba, le había transmitido todo su amor, pero esperaba que ella lo entendiera… y lo recibiera. "¿Y si no le quedó claro? ¿Tendré que decírselo?" pensó inquieto.

Quería decirle a Sakura que la amaba, pero "¿Voy a poder? No quiero que me rechace" decía triste en su mente. "Ummm… aceptó el beso es porque… tal vez… ella siente lo mismo" analizaba con esperanza."Ese beso… sentí algo más que un simple beso" pensó. "Sakura… ¿seré yo de quien estas enamorada?" le preguntaba en su cabeza. Tal vez dentro de poco se lo preguntaría, ahora tenía que dormir… y después de besar a su amada pelirosa, iba a dormir de maravillas.

La pelirosa no entendía nada, primero la besaba y después la callaba, ¡quería preguntarle si sentía algo por ella! "Tal vez… sabía lo que le iba a preguntar y… la respuesta era no" pensó triste. Se dio vuelta, dándole la espada también. (O capaz no quería arruinar ese momento tan lindo con palabras…) le daba suspenso Inner. "Sí… puede ser." Respondió. (Ay, Sakura, no lo penses mucho. ¡Disfrutalo! ¡Sos la única que le vio la cara a Kakashi! Y aparte lo besaste.) Terminaba de decir guiñándole un ojo.

"Es verdad ¡es tan lindo!" pensó. (¿Lindos? ¡Por Kami-sama, es hermoso!) Gritó su Inner. "¡Jaja! Sí, es precioso." Reía contenta. (¡Y besa magnífico!) Agregó. "ES perfecto… "pensaba enamorada. (Sí que lo es…) afirmaba su voz interior.

"¿Qué va a pasar mañana? ¿Le pregunto por el beso?" pensaba algo nerviosa. (Mmm… sí, tirale como una indirecta, algo como 'Kakashi… ¿podemos hablar?') Decía su Inner con voz suave. "No es mala idea…" comentó. "Mañana voy a tratar con eso, veremos cómo resulta." Terminaba de decir suspirando. "Mmm…" –Ka…ka…shi- dijo antes de dormirse. Lástima que él estuviera dormido.

Se despertó al escuchar los pájaros cantar, no era una buena idea tener la cama pegada a la ventana. Pegó más su cabeza a la almohada, pero era inútil, los escucharía igual. Se sentó en la cama y no sintió a alguien a su lado, miró el lugar donde el peligris había dormir y no estaba ahí. Lo buscó con la mirada por la pequeña habitación y tampoco lo encontró.

"Tal vez está desayunando." Pensó mientras se ponía de pie y caminaba hacia el sillón, donde había dejado su cinturón. Se lo puso y se dirigió hacia el baño. Antes de abrir la puerta escuchó el sonido del agua cayendo en forma de lluvia, e imaginó que él se estaba bañando. "Si hubiera entrado sin querer lo hubiera visto…" pensaba mientras se ponía roja.

"¡Pero qué estoy pensando!" decía en su mente a modo de reto. Se alejó de la puerta del baño y empezó a acomodar la cama, tenía que pensar en otra cosa que no fuera su ex sensei en paños menores… o sin nada. Lo hacía rápido, desparejo, apurada. -¿Sakura?- preguntó esa voz que a ella tanto le gustaba.

"No te des vuelta, Sakura, ¡anda a saber cómo está!" se decía. – ¿Si, Kakashi?- devolvió tratando de sonar tranquila. -¿Qué haces?- inquirió él extrañado. –Arreglo la cama, ¿por?- contestó rápido. –Umm… te ayudo.- dijo poniéndose del otro lado de la cama, a la misma altura por dónde ella iba.

Ella lo miró de costado, no sabía si mirarlo a la cara o no… mejor dicho, no se animaba. Terminaron el trabajo, él la miro y ella mantuvo su mirada en la cama. -¿Sakura?- la volvió a llamar. "Bueno, algún día voy a tener que mirarlo…" pensó algo resignada. No sabía qué decirle, no sabía si preguntarle por el beso de anoche o disculparse. ¡Era tan complicado!

No lo pensó más y alzó la vista, mirándolo. -¿Si?- respondió al fin. Pero él ya no estaba del otro lado de la cama, estaba a su lado. -¿Te pasa algo?- cuestionó tranquilo. "Ummm… algo le pasa ¿estará enojada por el beso? ¡Kami-sama, que no sea por eso!"- pensaba el shinobi.

Sakura lo miro sorprendida, sabía que Kakashi era rápido, pero era muy temprano para serlo… y ella recién se despertaba. –No…- contestó con sorpresa. "¿Estará mal si le pregunto?" pensó ella. -¿Segura? Pareces un poco… umm… rara.- dijo él. -¿Eh? No, Kakashi- le devolvió con una sonrisa. "Ummm… me encantan cuando sonríe." Pensó el peligris.

-Bueno, mejor así- decía arqueando su único ojito visible. "Mmm… eso me recuerda… anoche no sonrió, sería lindo verlo sonreír." Pensó la pelirosa. -¿Vamos a desayunar?- preguntó sacándola de sus pensamientos. -¿Eh?- Ah, sí, vamos- volvió a sonreír. Él se quedó mirando sus labios otra vez, le podían. Eran como una especie de hechizo.

La kunoichi notó esto y se sonrojó un poco. "Ummm… es tan hermosa cuando se sonroja" pensó el jounin. "¡Me está mirando la boca! Eso… quiere decir que…" se ponía más roja pensando eso. (¡Sí, le gustó!) Respondía feliz su Inner.

Se dio cuenta de que tenía que dejar de mirar sus labios o los besaría otra vez "Ummm… si ella no quiere…" pensó andose vuelta hacia la puerta. Pero sintió que una mano agarraba la suya, y la única mano que podía ser era la de -¿Sakura?- preguntó extrañado volviendo a mirarla.

-Kakashi… ¿puedo… preguntarte algo?- cuestionó mirando bajo, con voz suave. "Me va a preguntar por… "pensó el peligris algo nervioso. –Sí, Sakura- contestó tranquilo. –… lo de anoche…- empezó. "Sí, me va a preguntar" dijo internamente, sonriendo bajo la máscara. El ninja copia se le acercó más, eso la iba a poner nerviosa… si es que no le pegaba flor de cachetada por intentar volver a besarla.

No pasó lo segundo, ella se puso nerviosa. El peligris sonrió mentalmente y se acercó a su oído – a mí me gustó, Sakura- dijo susurrando con voz suave. La pelirosa casi se desmayó de la emoción ¡le había gustado el beso que se dieron! "¡Le gustó mi beso!" pensó feliz. (¡Sí!) Gritaba su Inner mientras saltaba, con una sonrisa plasmada en su cara.

(¡Contestale algo! ¡Pero algo bueno!) Ordenó la voz interior de Sakura. –A mí… también- contestó con evidente nerviosismo en su voz. Kakashi volvió a sonreír bajo su máscara, y se alejó de ella. -¿Vamos? Se nos hace tarde- dijo rascándose su cabeza. La pelirosa todavía estaba sorprendida, shokeada, maravillada, nerviosa… pero muy feliz.

-Sí, vamos- contestó al fin. Apagaron las luces del lugar, y cerraron con llave al salir. Terminaron de desayunar y le devolvieron la llave a la señora –Muchas gracias- dijo Sakura con una sonrisa. –No, gracias a ustedes. Vuelvan pronto- contestó amablemente. Hicieron una reverencia y salieron de la pensión.

–La Aldea de la Arena queda a unas 7hs- comentó Kakashi. –No falta mucho.- dijo la pelirosa. –No, por eso vayamos a pie, así a la vuelta corremos y llegaremos más rápido.- decía sacando su tan precisado librito anaranjado y poniéndose en camino. Sakura lo siguió –Sí, tenes razón. Aunque quiero hablar un poco con Gaara- le contestó.

-Y… ¿por qué?- inquirió curioso. –Porque es mi amigo y hace mucho que no lo veo.- devolvió con emoción. Lo quería muchísimo, igual que a todos sus amigos. Pero él está tan lejos, los dos tienen vidas muy ocupadas, y la vez que tenía la oportunidad quería ponerse al tanto de todo.

-Ummm… no sé, Sakura- contestó Kakashi con duda. –Oh, Kakashi, ¡por favor! Quiero ver a Gaara- decía quejándose. –Lo extraño…- terminó con voz melancólica. "Así que lo extrañas, ¿eh?" pensó el peligris celoso. –Si tenemos tiempo, Sakura. Aunque no creo, el Kazekage es una persona muy ocupada.- devolvió serio.

-Mmm… sí, pero estoy segura de que Gaara tendrá un tiempito para hablar conmigo.- dijo sonriendo. "¿A hablar con vos? Tendría que decir 'nosotros'" pensaba molesto. –Dudo que pueda.- respondió despreocupado. Aunque era mentira, por dentro se moría de preocupación por que su pelirosa quería verlo a Gaara con tanto interés.

-No… Gaara siempre tiene algo de tiempo para mí- decía riendo tiernamente. "¿PARA vos?" pensó más molesto y más celoso. "Ese mocoso…" terminó de pensar con bronca. –Lo que digas, Sakura. No me importa si Gaara tiene tiempo para hablar con vos o no. - volvió a contestar serio, y molesto.

La chica lo miró extrañada. "Mmm… ¿y ahora qué pasó?" pensó sin entender. "Sera que… ¿está celoso?" decía sonriendo. No se animaba a preguntárselo, ni siquiera en broma. No dijo nada más y siguió caminando a su lado en silencio, pero alegrándose de estar ahí, con él.

Las horas pasaron, y por fin llegaron a las puertas de la Aldea de la Arena. Un par de guardas los recibieron delante del imponente lugar. –Shinobis de Konoha, ¿a qué vienen?- preguntó uno de ellos.-Venimos a entregarle este pergamino al Kazekage.- contestó despreocupado el peligris.

-No tengo informes de que el Kazekage esperara algo de Konoha.- devolvió el segundo dudando. –Bueno, tal vez tengan que ver sus registros otra vez.- respondió Kakashi. Los ninja de la Arena le dirigieron una mirada asesina, que a él poco le importó. Sakura se percató de esto, y tuvo que salvarlo – Disculpen, ¿podrían preguntarle al Kazekage? Seguro se traspapelaron los papeles y por eso no tienen el registro.- dijo tranquila pero seria.

Los dos Shinobis de la Arena escucharon la petición de la pelirosa y la miraron –Esperen a acá un momento.- uno de ellos usó un jutsu de trasportación, y unos instantes después volvió a aparecer. –Disculpen, es verdad, el Kazekage los espera.- se disculpó dando paso para que entraran.

-Ummm…- fue la respuesta del peligris. Entraron al lugar y se dirigieron a la Torre del Kazekage Caminaron por la aldea tan singular, los edificios hechos de arena, la gente acostumbrada al calor y al clima árido; era increíble, muy diferente de Konoha. Llegaron a la Torre, y después de registrarse entraron en la sala de espera de la Oficina del Kazekage.

Sakura estaba inquieta, quería ver a su amigo ahora, y lo único que la separaba de eso ¡eran dos puertas! El peligris la miro y se percató de su inquietud "¡¿Tanto lo queres ver?!" le preguntaba en su mente. "Tal vez… está así porque… ¡¿le gusta?!" pensó muy sorprendido.

"No, no puede ser. A ella le gustó… nuestro beso." Decía analizando. "Pero si ella lo extraña tanto, y tiene tantas ganas de verlo es porque… algo siente." Pensó con dolor, pero en seguida enojo y celos se apoderaron de él. "¡A mí qué me importa!" gritaba furioso dentro suyo, mientras se cruzaba de brazos y funcia el seño en el exterior.

La pelirosa kunoichi vio lo que su ex sensei a su lado hizo "¿y eso?" lo miraba extrañada. Le iba a preguntar, pero las puertas de la oficina se abrieron y ellos se pararon rápido, para saludar al Kazekage. Pero era la secretaria –Ya pueden pasar, el Kazekage los espera.- dijo la muchacha mientras le dedicaba una sonrisa a Kakashi.

"¡¿Y está?!" pensaba celosísima la pelirosa. Frunció el seño mientras miraba como la mujer le sonreía a SU chico, bueno, no era suyo pero… ella lo sentía como si lo fuera. El shinobi vio como Sakura miraba a la secretaria, y notó sus celos. "Já, morite de envidia." Le decía victorioso.

-¿Sakura?- dijo una voz familiar para la chica. Giró su cara para ver de quién se trataba, y ahí estaba su amigo, parado con su ropa de Kage roja y blanca. -¡Gaara!- gritó mientras lo abrazaba. El chico correspondió el abrazo de su amiga, hacia mucho que no la veía, y la quería mucho más.

De más está decir que al peligris no le cayó NADA bien eso. Miraba la tierna escena que SU pelirosa compartía con su supuesto amigo "Ese abrazo no se lo da a un simple amiguito" pensaba con bronca. Los celos lo carcomían por dentro, odiaba a cualquiera que osara tocar a su pelirosa.

La chica se separó de él para poder verlo – ¡Estás re alto!- comentaba. -¡Y esa ropa te queda muy bien!- continuaba diciendo sorprendida. -¡Hace mucho que no te veo, cómo creciste!- le decía mientras le daba otro abrazo. –Gracias, Sakura- le respondía el pelirrojo, con voz tranquila.

-Sakura, tenemos que darle al Kazekage el pergamino- los interrumpió Kakashi. ¡Estaba harto de verlos darse cariños! Cansado, hastiado, asqueado… enojado. Simplemente, NO lo soportaba más. –Oh, sí, es verdad- decía ella mientras se separaba de su amigo. –Hatake Kakashi, no te había visto, disculpa- dijo Gaara. –Umm…- fue lo que obtuvo como respuesta.

El pelirrojo se apartó, dándoles lugar para que pasen y dijo –Adelante, hablemos más tranquilos- Y los dos ninja de Konoha entraron a la oficina. Era grande, con el escritorio en el centro y atrás los ventanales; casi igual a la de la 5º Hokage.

-Tsunade-sama nos mandó a traerle este pergamino- explicaba el peligris serio. –Dijo que sólo usted podía leerlo, y por ahora nadie lo ha visto.- terminaba de decir. Gaara agarró el escrito, y empezó a leerlo. No era nada de qué preocuparse, la Hokage quería estar al tanto de lo que pasaba con las Aldeas aliadas.

-¿Es algo urgente, Gaara?- preguntó algo preocupada la pelirosa. –No, Sakura. Tsunade quiere estar informada de sus aliados.- respondió calmado. –Qué bueno.- contestó más tranquila. –Bueno, ¿el pergamino dice si nos necesita para algo más?- cuestionó Kakashi cansado. –No, Kakashi.- devolvió el pelirrojo.

-Entonces, nos vamos.- respondió. -¡No!- gritó Sakura. Los dos chicos se la quedaron mirando. –Digo… podríamos quedarnos un tiempo.- comentó apenada. –Pueden quedarse el tiempo que quieran- dijo Gaara tranquilo. –Tenemos que volver, Sakura.- decía muy serio el peligris.

-Pero, podríamos quedarnos un rato- respondió la pelirosa desafiándolo. –Pero la 5º puede necesitarnos.- devolvió él. –Pero yo quiero hablar con Gaara.- contestó. –Es el KAZEKAGE- decía el peligris recalcando la palabra. –Pero antes de eso es mi AMIGO- le dijo de la misma manera.

-Bueno, en realidad, parece más que un amigo…- decía mientras miraba para otro lado, y se ponía las manos en los bolsillos. "' ¿¡Qué dijo!?" gritó en su interior. (Sakura, está celoso.) Contestó su Inner. "Así que celoso, ¿eh?" pensaba triunfante. "Bueno, no le va a hacer mal algo más de celos." Pensó con picardía.

-¿Más que un amigo?- preguntó Gaara extrañado. No estaba entendiendo nada. -¿Gaara?- lo llamó la chica. –Sí, Sakura.- respondió. –Estás muy lindo desde la última vez que te vi.- comentó mirándolo y con una sonrisa. El pelirrojo se sonrojo un poco por el comentario, la verdad es que la pelirosa siempre le había parecido atractiva, y que ahora le diga que era lindo… le daba un poco de vergüenza.

Kakashi notó la intención de la muchacha, no era uno de los Shinobis más inteligentes en su aldea por nada. "Volvamos a jugar si eso es lo que queres, Sakura." Le dijo mentalmente. –Bueno, mejor los dejo solos. Voy a ir a hablar con la secretaria, ¿tiene novio?- le preguntó a Gaara.

-No que yo sepa.- contestó él. –Mejor- dijo arqueando su ojito. Sakura estaba MUY celosa, ¿quedarse un tiempo más para que él pueda coquetear con la secretaria? NO, eso NO estaba bien. -¿Perdón?- dijo ella. -¿No era que la Hokage podía necesitarnos?- preguntó con ironía.

-Sí, pero vos te tomas un tiempo para hablar con un amigo… yo no pienso perder el mío esperándote.- contestó con tono lógico. Eso fue el tope de lo que la pelirosa podía aguantar.- ¡Pero es un minuto! ¡Aparte es el Kazekage!- grito molesta. –Sea un minuto o una hora, y sea el Kazekage o la secretaria; es lo mismo.- devolvió tranquilo. "Jaja, es divertido verla celosa." Pensó sonriendo.

Se lo quedó mirando con bronca, pero no caería sin pelear. Tomo aire y lo soltó para tranquilizarse. –Bueno, anda con la secretaria- dijo tranquila. –Yo me quedo hablando con Gaara- terminó de decir acercándose al chico y abrazándolo por la cintura. Kakashi no lo podía creer, no se esperaba eso.

-Ummm… bueno- contestó molesto. "Yo no voy a caer." Pensaba con bronca. –Yo me voy con la secretaria- terminó de decir saliendo de la oficina. La kunoichi lo vio salir, y la bronca y los celos reinaban en ella. "¡Se fue con esa!" pensaba. (Vos también… ¡lo haces poner celoso!) Le recriminaba su Inner. "No quería hacerlo poner celoso, quería que estuviera un poquito más celoso" respondía con voz de nena chiquita.

(Bueno, ¡ahora aguantate que esté con esa!) Gritó la Inner y se fue. Sakura estaba apenada, había arruinado 'las cosas' entre ellos. -¿Sakura?- la llamó su amigo. -¿Eh?- dijo ella separándose de él. -¿Te pasa algo?- preguntó extrañado. –No, Gaara.- contestó cabizbaja. –Bueno, hace mucho que no hablamos. ¿Cómo está todo en tu vida?- cuestionó interesado.

-Mmm… bien. El trabajo es mucho a veces, pero me gusta. Los chicos están igual que siempre.- respondió tranquila. -¿Y Naruto?- preguntó el pelirrojo. Hacía demasiado tiempo que no sabía nada de su buen amigo. –Bien, está de novio con Hinata.- contestó con una sonrisa forzada. No tenía ánimos para sonreír, le dolía saber que afuera su peligris estaba 'hablando' con la secretaria.

-Qué bien.- dijo tranquilo mientras se sentaba. -¿Y vos Sakura? ¿Tenes novio?- preguntó mirándola. –Sí, Shikamaru.- respondió, "por ahora" terminaba de decir en su mente. -¿Con Shikamaru? Quién lo diría…- decía sorprendió. –Sí…- devolvió sin ganas. No estaba pensando en su 'novio', pensaba en cierto peligris que conversaba con una regalada allá afuera; y eso la molestaba muchísimo.

El pelirrojo notó que a su amiga le pasaba algo, y si no se lo quería contar, no insistiría. –Sakura, tengo muchos papeles que leer y firmar.- le tiró una indirecta. – Ah, sí. Mejor me voy. Chau, Gaara, fue lindo verte.- dijo con otra sonrisa forzada. –Chau, Sakura. También me gusto verte.- decía mientras se abrazaban como despedida. Le abrió la puerta de la oficina y salió.