Muchas gracias a todas nuestras lectoras por su apoyo en los capítulos anteriores, y a nuestro maravilloso equipo de betas: Betza, Estela, Angie, Alexis, Carely, Sully e Ilian. Chicas son lo máximo. Besos, Bella-maru y Stefidz.

Gracias karili por betear este capítulo.

Disclaimer: Los personajes son propiedad de Stephenie Meyer, nosotras solo nos tomamos el atrevimiento de jugar con ellos.

Capitulo 8

BPOV

Luego que se fue Edward de mi apartamento, no podía dejar de llorar, no podía entender como era capaz de decirme estas cosas, como seguía amándolo igual que hace 4 años y a la vez odiarlo por todo lo que me había hecho, y me seguía haciendo sentir.

Una vez que logre calmar mi llanto, fui al baño a lavarme la cara para poder ir a dormir, o mejor dicho, dados todos los eventos de la noche como la actitud de Jacob, mi asalto y que Edward viniera a mi casa, esperaba que me dejaran conciliar el sueño.

No se cuanto tiempo estuve dando vueltas en la cama, no sabría decir si fueron 10 minutos o 2 horas, pero mi mente no dejaba de pensar en el comportamiento de Jacob esta noche en la fiesta, como fue capaz de embriagarse, ridiculizarme, quererme llevar de mi fiesta para que no pueda disfrutar con mis amigos, y encima provocar que me fuera sola.

Luego que me quisieran asaltar y vaya uno a saber que más podrían haberme hecho si no fuera porque Garrett apareció para rescatarme. Para continuar la charla con él y las cosas que dijo que me dejaron pensando si realmente Jacob era la persona para mí. Y para terminar que Edward viniera a mi apartamento y la conversación con él, encima es capaz de decirme que le gustaría que su bebé sea mío. Dios que iba a hacer con todo el torbellino de pensamientos y sentimientos que tenía dentro.

Decidí levantarme para prepararme un tilo, a ver si eso me ayudaba a conciliar el sueño de una vez por todas. Cuando iba camino a la cocina volvió a sonar el timbre, ahora seguramente si iba a ser Jacob, un Jacob borracho iba a estar detrás de la puerta. Mientras debatía si le abría o no, volvió a sonar el timbre, y decidí que lo mejor iba a ser contestar sino podía ser capaz de hacer un escándalo.

Me dirigí a la puerta y al abrirla me encontré con Edward nuevamente.

- Te dije que iba a luchar por vos y eso es lo que estoy haciendo en este momento - quise cerrar la puerta, pero no me lo permitió.

- Edward, por favor, vete de aquí, no tenemos nada mas que hablar, yo me voy a casar con Jake y no hay nada que vos puedas hacer al respecto - dije mientras intentaba empujarlo para así poder cerrar la puerta.

- Bella, tenes que darnos una oportunidad, nosotros estamos hechos el uno para el otro - y mientras decía eso, logro empujar la puerta y cerrarla con su pie.

- Edward, tenes que irte, ya no tiene sentido, lo único que hacemos es lastimarnos cada vez mas - no pude contener las lagrimas.

- Preciosa, por favor no llores, no me hagas esto, sabes que tus lagrimas me destruyen - y mientras decía eso comenzó a acariciar mi rostro.

Lentamente, mientras me secaba las lagrimas de mis mejillas levante mi rostro para verlo directamente a esos hermosos ojos que tantas veces me habían cautivado, y ese brillo que siempre tuvieron al verme seguían ahí, mientras note como iba acercando sus labios a los míos, y en el momento que se juntaron, todos los planetas explotaron y millones de estrellas brillaron frente a mi.

En ese momento, no pude pensar en nada más que sus labios estaban tocando los míos, sin poder controlar mi cuerpo y sus acciones, enrede mis brazos por su cuello y lo acerque más a mí, mientras que nuestras lenguas se unían en esa danza que tantas cosas nos hicieron sentir tiempo atrás.

Sin romper el beso, Edward me tomo que de la cintura y me apreso contra la pared mientras acariciaba mi espalda y comenzaba a deslizar sus manos por debajo de la camisa de mi pijama y yo tiraba de los pelos de su nuca y trataba de acercar mas aun su labios a los míos.

Cuando tuvimos que dejar de besarnos porque la falta de aire se estaba haciendo notoria pude ver en sus ojos el reflejo de mi necesidad, de tantos años sin estar juntos, sin besarnos, sin tocarnos, sin hacer el amor y unirnos como solo los cuerpos de los amantes eran capaces de hacerlo. A su vez se notaba la lujuria y todos los sentimientos que teníamos el uno por el otro, y sin querer continuar con la distancia de 2 centímetros que nos distanciaban volví a atraerlo hacia mí, para besarlo, abrazarlo y comenzar a quitarle su campera y su camisa con la necesidad de 4 años sin poder tocarlo. No podía dejar mis manos quietas y él tampoco podía, ya que mientras yo trabajaba para deshacerme de su ropa el hacia lo mismo con mi pijama.

Sin perder el tiempo y con la respiración acelerada y sin poder controlarla, ni tampoco los gemidos que nos provocaban las manos del otro sobre la piel, sin ropa de por medio, y sin dejar de besarnos los labios y el cuello, me tomo de las nalgas y presionándome contra la pared me alzo para que pudiera enredar mis piernas en su cintura, y sin preámbulo alguno, solo demostrándola la necesidad que tenia el uno por el otro me penetro fuerte y duro. Ese contacto nos hizo gemir fuertemente a ambos y no pudimos dejar de hacerlo mientras él entraba y salía de mi en un ritmo duro y constante, lo que provoco que minutos después ambos llegáramos juntos a un orgasmo devastador.

Aún en sus brazos me llevo hasta mi habitación, donde volvimos a besarnos y a acariciarnos, y sin salir de mi, comenzó a besar mi cuello y bajar por mis pechos para torturar cada uno de mis pezones, con lamidas, chupando y mordiéndolos, consiguiendo a si que me excitara nuevamente y sintiera como volvía a endurecerse dentro mío. Continuo con su tortura mientras comenzó a moverse a un ritmo lento y devastador haciendo que sintiera lentamente como mi alma abandonaba mi cuerpo tras otro orgasmo.

Salio de mi y se acostó a mi lado acariciando mi espalda mientras yo lo hacia con su pecho, volviendo mi rostro hacia el suyo volvió a besarme. Continuamos besándonos y acariciándonos lentamente mientras nuestras respiraciones volvían a la normalidad, eso bastaba, demostraba que no necesitábamos mas palabras de por medio.

Pasados unos minutos, decidí devolverle el favor, así colocándome a horcajadas sobre él, comencé a besar sus labios, bajando por su pecho, jugando con sus tetillas, para continuar por sus abdominales y seguí bajando hasta que rodee con mis manos su gran polla, para luego deslizarla lentamente en mi boca, para jugar y enloquecerlo con mi lengua. Comencé a sentir como nuevamente estaba duro y firme, y seguí trabajando con mi boca sobre él, tomando la mayor cantidad posible de su erección y trabajar con mis manos sobre sus testículos y la parte en la cual mi boca no era capaz de trabajar. Cuando sentí que ya estaba por llegar a su orgasmo lo saque de mi boca, a lo que Edward lanzo un gemido de protesta, pero antes que pudiera decir o hacer algo, subí por su cuerpo y mientras lo besaba fui introduciéndolo lentamente en mí.

Una vez que lo hundí por completo en mi, comencé un lento y suave vaivén, subiendo y bajando por su erección, hasta que Edward, al parecer impaciente por mi ritmo, tomo mis caderas y comenzó a moverme cada vez mas rápido sobre él, para después levantarse y sentándose en la cama, conmigo arriba continuo dirigiendo mis movimientos y tomando mis pezones en sus labios, para mordisquearlos a su antojo, y mientras torturaba mis pechos yo deslizaba mis brazos por su cuello y tomando los mechones de pelo de su nuca, lo obligue a besarme, y así logramos acallar los gemidos del orgasmo que nos ataco con una fuerza descomunal. Cuando este comenzó a decaer Edward volvió a recostarse llevándome a mi con él, y sin salir de mi interior me abrazo y me dejo sobre él acariciando mi espalda por unos minutos.

Cuando sentí que el sueño estaba por vencerme me deslice a su costado y apoyando mi cabeza en su pecho, sintiendo sus brazos a mi alrededor y el latido de su corazón, caí felizmente dormida.

No se cuantas horas dormí, pero hace años que no dormía tan bien. Se que mi sueño descansado y placentero tenían que ver con la persona que velo por ellos, sosteniendo mi cuerpo junto al suyo con sus brazos abrazándome y haciéndome sentir protegida, pero ahora con la luz del nuevo día y él a mi lado, una tormenta de culpa me golpeo con fuerza. Forcé a mis ojos abrirse para notar que efectivamente estaba sola en mi cama.

No podía creer que me había pasado para rendirme a los encantos de Edward y hacer el amor con él 3 veces cuando faltaba tan poco para mi boda. Por dios, mi boda… estaba comprometida con Jacob, me iba a casar con él y pensaba formar una familia con él y de un día para el otro, lo había engañado y no solo eso, sino que había sido con Edward, el amor de mi vida, porque por mas que quisiera, no podía negarlo.

Levantándome de mi cama, y tomando mi bata para cubrir mi desnudez, salí de mi habitación, al hacerlo me encontré a Edward en mi cocina con una bolsa y unos cafés de Starbucks.

- Preciosa, te despertaste antes de darme la oportunidad de llevarte el desayuno a la cama, tome tus llaves prestadas para ir a comprarte un café mocha y unos muffins de arándanos, tus favoritos - dijo mientras se acercaba a mi con la clara intención de besarme.

- Edward, gracias por el café, pero tengo que pedirte que te vayas. Lo que sucedió anoche fue un error, no debería haber sucedido, yo voy a casarme con Jake, y lo engañe contigo, no se como perdonarme - dije bajando mi mirada al suelo, no era capaz de verlo a la cara, sentía culpa por Jake, y vergüenza por mi comportamiento.

- Bella, mi vida, pensé que con la noche que pasabas te habías dado cuenta que nos amamos y que no te vas a casar con ese perro.

- Por favor vete, no puedo manejar esto ahora, no se que pensar, realmente estoy muy confundida, y me siento muy culpable por haber estado contigo cuando estoy cerca de casarme…

- Basta de decir que te vas a casar, la noche que pasamos juntos demuestra que me sigues amando, así que no voy a permitir que te cases con ese - me corto y podía notar como se estaba enojando, cosa que no quería que pasara en este momento, pero no podía lidiar con él y lo que sentía en este momento.

- Ed, por favor, déjame sola, necesito pensar, ver que siento y tenerte acá conmigo no me ayuda, te pido que me entiendas y respetes esto.

- Esta bien, me voy pero que te quede claro que no voy a dejar de luchar por vos, que la maravillosa y hermosa noche que pasamos juntos me dan la esperanza que decidas dejar todo atrás y estar nuevamente conmigo - tomando su campera se dirigió a la puerta para irse, yo no podía ver como se marchaba de mi apartamento, pero antes de irse volvió a mi y tomándome por los hombres me hizo voltear y mirarlo, me beso y me deje besar - Quiero que tengas una sola cosa clara, te amo, nunca deje de hacerlo, sin importar mis comportamientos y mis malas decisiones eso es algo que jamás cambio.

Volviéndose se dirigió nuevamente a la puerta, la abrió y se fue, cerrándola detrás de él.

En ese momento me quede pensando si debería ir tras él o dejarlo ir. Después de debatirme 10 segundos decidí que lo mejor era dejarlo ir. Ya tendría la oportunidad de hablarlo bien con él, después de todo me había dicho que me seguía amando. Dios… me seguía amando como yo lo amaba a él, y yo iba a cometer un error al casarme con Jake, no lo amaba, Garrett, Alice, Rose y hasta Edward tenían razón, no éramos el uno para el otro, pero como podía decirle ahora, a tan poco tiempo de la boda, que no podíamos casarnos.

Antes de tomar una decisión, y ver como afrontarla, me dirigí nuevamente a la cocina para tomar el café mocha y el muffin de arándanos que Edward me había comprado, era tan tierno, y lo amaba tanto, seguí recordando mis gustos. Luego de desayunar, recogí mi pijama que había quedado al lado de la puerta, fui a mi dormitorio, hice la cama y fui al baño para darme una ducha. En cuanto termine de ducharme, sin poder evitar recordar la noche que pase con Edward y sin dejar de sentirme como me sentí, fui a mi habitación, tome un par de jeans, una camiseta de manga larga y cuando estaba por ponerme las botas sonó el timbre. Me apresure para ponérmelas y corrí a la puerta, con la esperanza que sea Edward quien me buscara. Pero al abrirla me lleve una sorpresa.

- Bonita, venia a disculparme por mi comportamiento de anoche - Jake estaba parado frente a mi puerta con un gran ramo de flores, rosas, fresias y lilas, mis flores favoritas.

- Jake, ¿Qué estas haciendo aquí? – dije completamente sorprendida y deseando que fuera otra persona.

- ¿No me vas a invitar a pasar?

- Disculpa Jake, pasa.

Una vez que entro dentro de mi apartamento, me tomo de la cintura y acerco su cara para besarme, por desgracia no reaccione a tiempo y sus labios tomaron posesión de los míos con una ternura nada propia de él. Me había descolocado por completo su actitud, cerrando los ojos por un instante me deje llevar por su beso, pero a los pocos segundos imágenes de la hermosa noche que pase con Edward empezaron a aparecer tras mis parpados, y sentía que eran otros labios los que me besaban y empecé a sentir asco de mi misma, de ser capaz de haber engañado a Jake como lo hice, de haber pasado la noche con Edward estando comprometida con otro hombre, y lo peor de todo era que la había disfrutado.

Lentamente, y con mi estomago revuelto me separe de Jake, no podía soportar esa situación y menos ver como me miraba con tanto amor, y yo lo había traicionado, lo había engañado y estaba pensando en partirle el corazón.

- ¿Quieres tomar algo, Jake?

- No, quiero que hablemos de lo que paso ayer. Quiero disculparme con vos, la verdad es que hice todo mal, llegue tarde, me emborrache, te avergoncé enfrente de tus amigos…

- Y por esa razón casi me asaltan, de no haber sido que Garrett me siguió para asegurarse que estaba bien no se que hubiera pasado – le dije sin poder evitar la bronca y el miedo que había sentido en ese momento, que hubiera evitado si Jake no se comportaba como lo hizo.

- Dios, lo siento Bella, no sabia. Pero ¿estas bien? ¿No te hicieron daño?

- No gracias a ti, Jake.

- Bella, por favor perdóname, no fue mi intención que te pasara eso, no fue mi intención que pasara eso, no quise emborracharme y arruinarlo todo, pero tome demás y vi como estabas pasándolo tan a gusto con tus amigos, y con Garrett y Edward ahí, y me enceguecí por los celos, no era mi intención tratarte así. Por favor dime que me perdonas, no se que haría sin vos, que seria de mi vida sin vos a mi lado, creo que fue eso lo que provoco que actuara así, me dio miedo que vieras que eras mas feliz con alguno de ellos dos – a estas alturas yo estaba conteniendo las lagrimas de culpa que tenia en mis ojos conteniéndolas para que no bañaran mis mejillas, mientras él agarraba mis manos de rodillas frente a mi, que con su declaración me había sentado en el sillón.

- Jake por favor levántate. Hablemos más tranquilos por lo que sucedió.

- No voy a levantarme hasta que no digas que me perdonas, que no te voy a perder, porque mi vida no tendría mas sentido si decides no estar mas a mi lado – con esa declaración me quede helada en mi sitio ¿Qué era lo que me estaba diciendo?

- Jake, ¿Qué quieres decir?

- Que no podría vivir sin ti – y diciendo eso, me abrazo y me beso con pasión.

Deje que me besara, no podía conmigo misma por la culpa que sentía y la declaración que me había dicho, en simples palabras me estaba diciendo que era capaz de quitarse la vida si no me tenia ¿Qué otra cosa podía hacer para no herir sus sentimientos? ¿Cómo podría evitar la boda? ¿Qué debería hacer con Edward ahora?

Mi cabeza era un torbellino y mi corazón estaba completamente herido, estaba en una encrucijada y no era capaz de tomar una decisión en este momento, y lo peor de todo que decidiera lo que decidiera alguien iba a salir lastimado.

- Por supuesto Jake que te perdono, tranquilízate por favor, pero te pido que por favor no vuelvas a actuar de esa manera – dije tranquilizándolo – Garrett se va a casar pronto y Edward ya no es parte de mi vida, solamente tu – esa declaración fue la mas difícil de hacer, tuve que tragar el nudo que tenia formado en la garganta, era la mentira mas grande que había tenido que decir en mi vida, ya que Edward era parte de mi vida, y la parte mas importante de esta, en especial desde anoche.

- Gracias Bella, veras que no tendrás ninguna escena de esas nunca más.

- Eso espero Jake, la verdad es que no podría perdonarte si vuelve a pasar – por lo menos diciendo eso me daba la esperanza de poner fin a todo lo relacionado a la boda ya que no crea que la próxima vez que vea a Edward se pueda contener.

- Te prometo que no volverá a pasar, me controlare y confiare en vos, ya que es conmigo con quien te vas a casar – y devuelta con esa frase sentí una pulsada de culpabilidad.

- ¿Quieres tomar algo ahora?

- No gracias, de hecho estaba pensando si querías que fueras a almorzar juntos a algún lado, con todos los preparativos de la boda y con lo de tu libro, no tenemos tiempo para nosotros solos.

- Por supuesto Jake, vamos a almorzar que ahora, que luego tengo que encontrarme con Alice para seguir con los preparativos de la boda.

- Perfecto, termina de arreglarte bonita y nos vamos.

Salimos del apartamento, Jake me abrió la puerta de su coche y fuimos a comer al Russian Tea Room, ya que decía que era unos de los mejores restaurantes de Nueva York, digno de personas tan importantes como nosotros. Esa era otra de las cosas que me molestaban de Jake, eran demasiados ostentosos para mi gusto los lugares a donde me llevaba. No podía negar que la comida era exquisita pero lo mismo era en otros restaurantes de la ciudad más simples y mucho más acogedores.

Durante la comida, siguió disculpándose conmigo por su comportamiento y diciéndome lo importante que era para él, lo que provoco que casi no pudiera comer, ya que la continuaba con un nudo en mi garganta y en mi estomago, ya que las imágenes mías haciendo el amor con Edward se colaban en mi mente sin mi permiso. Trate de disimularlo y comí lo mas que pude.

- ¿Qué pasa bonita? ¿No tienes hambre?

- Más o menos Jake.

- Claro, seguramente es por los nervios de la boda, deberías decirle a Alice que se ocupe de los preparativos ella sola por un par de días, y nosotros podríamos irnos a descansar y sacarnos la tensión que todas las cosas que estuvimos haciendo nos provocaron.

- No soy capaz de dejarla a Alice a cargo de todo, ya descansaremos luego de la boda – pensar en la boda hacia que mi estomago se cerrara aun mas.

- Era solo una sugerencia Bella, no me gusta verte tan tensa.

Terminamos de comer y le pedí a Jake que me llevara al apartamento, ya que en poco tiempo Alice iría a buscarme para seguir con los preparativos de una boda, que cada vez deseaba menos que ocurriera, o para ser honesta conmigo misma, no quería que fuera con mi prometido, sino con la persona que a pesar de haberme lastimado, estaba tan colado en mi piel y en mi corazón que había logrado que lo perdonara y con el que había compartido una noche de amor y pasión que ya pensaba que nunca mas iba a vivir.

Una vez en el apartamento, prepare un café para ambos, ya que parecía que Jake no quería irse de mi lado. Tomamos el café y nos quedamos conversando de cosas sin importancia hasta que en un momento determinado se acerco a mí, tomando mi cara comenzó a besarme y yo no sabia como reaccionar, no quería lastimar sus sentimientos pero no quería que me besara. Cuando estaba a punto de apartarme de él, su celular comenzó a sonar. Vio la pantalla y una mueca extraña cruzo su cara, lo cual llamo mi atención.

- Disculpa bonita, pero tengo que tomarla – dijo con cara de no querer hacerlo, pero creía que tenia que ver mas que nada con no coger la llamada en mi presencia – Jacob Black – atendió pero se alejo a mi recamara mientras la cogia.

La curiosidad pudo conmigo y muy lentamente me levante del sofá y lo seguí, acercándome a la puerta para que no viera que estaba espiándola.

- ¿Qué es lo que quieres? Sabes que no puedes llamarme cuando quieras – la curiosidad aun más ¿con quien estaba hablando? y más aun ¿por que no podía llamarlo? – Está bien, ¿puedes calmarte? De acuerdo, nos encontramos en el Plaza en una hora y hablaremos tranquilamente de esto.

Cortó la llamada y antes que descubriera que lo había espiado, fui a la cocina para lavar las tazas.

- Bonita, tengo que irme, lamento irme mas temprano pero surgió un inconveniente en la empresa que tengo que resolver yo – dicho esto, me beso levemente en los labios, dio media vuelta y a los pocos segundos escuche como la puerta se cerraba.

La sospecha fue aun mayor. ¿Que me estaba ocultando? Porque estaba segura que algo me estaba ocultando, sino porque tanto misterio al tomar la llamada, y porque le había dicho que no tenia la libertad de llamarlo y luego de unos segundos y de escuchar lo que esta persona le decía y él trato de calmarla y acceder a encontrase con ella en el Plaza. Todo esto me olía raro, tanto misterio me hacia pensar que Jacob no era digno de confianza. Algo estaba ocultando y yo tenía que averiguarlo. ¿Y si tenía una amante? Si era así, si realmente tenia una amante tenia que pensar que iba a hacer yo al respecto, tal vez era mi oportunidad de librarme de una boda que realmente no quería.