*Disclaimer: Hey Arnold no me pertenece, tampoco esta historia, yo sólo la
estoy traduciendo. Hey Arnold es propiedad de Craig Bartlett y la historia
original "Arnold's Couch Confessions" es propiedad de DarthRoden.
Nota: Esta historia se la dedico a mi mejor amiga: Casandra. Muchas gracias por tu apoyo y por tu amistad. Sabes que te quiero mucho y ojalá te guste la historia.
* / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * /* / * / * /
Arnold va al psiquiatra Capítulo 9
Después de revisar que su cara no estuviera roja por haberse reído, la Dra. Bliss regresó a su oficina y abrió lentamente la puerta. Arnold estaba recostado en el sofá, observando el techo, con una sonrisa pensativa en su rostro, una mirada soñadora en sus ojos, como si estuviera concentrado en algo muy importante.
Comenzó a hablar antes de que la Dra. Bliss le preguntara en qué estaba pensando.
"Mientras más lo pienso, me doy cuenta de que ha habido muchas ocasiones en que Helga ha estado ahí para mí cuando he pasado por algún mal momento, tratando de ser mi amiga. Supongo que a veces me olvido de esas ocasiones, especialmente cuando actúa en forma malvada y tiene esa expresión molesta todo el tiempo. Yo veo ese lado de ella todos los días. Lo he hecho desde que la conocí... pero aún así, siempre he creído que hay mucho más en ella que sólo eso."
Los ojos de la Dra. Bliss se abrieron mucho cuando escuchó eso, pero él no estaba viéndola, en lugar de eso, su mente regresó mucho tiempo atrás. De regreso a aquel fatídico primer día en preescolar.
Arnold (de 3 años) ya no estaba teniendo un muy buen primer día de clases en preescolar.
Por supuesto, ya había logrado una muy buena amistad con Gerald, pero no podía dejar de pensar en Helga, la primera niña que había conocido. La primera niña de la que él había querido ser amigo, sin ninguna razón en especial.
'¿Qué le sucedió?' Pensó Arnold, muy confundido. Ella parecía muy agradable antes, tímida, incluso un poco asustada de todos, pero agradable y normal. Entonces, así de repente era como si se hubiera convertido en alguien más. Una persona completamente diferente. Una abusona.
Todo el día, él observó a Helga empujando a todos los otros niños, gritando y frunciendo el ceño, amenazando con golpearlos si la molestaban o no hacían lo que ella decía.
Ella era peor con él, y eso era demasiado para Arnold. Lo molestaba, se burlaba de su nariz, sus orejas, su cabello... y continuaba llamándolo "cabeza de balón."
Eso hacía enojar a Arnold. Todo lo que él había hecho era tratar de ser amable con ella, de ser su amigo. A él realmente le había agradado desde que la vio por primera vez en la lluvia, su lindo moño rosa, y esos enormes ojos azules. Trató de concentrarse en eso, pero en todo lo que podía pensar era en cómo lo hacía enojar y lo herido que se había sentido cuando ella le ponía apodos y lo molestaba.
De repente, Arnold escuchó risas que provenían del otro lado del salón de preescolar. Vio hacia allá y vio a Harold, el mismo niño grande de antes, junto con otros dos niños, uno alto con la nariz larga, llamado Stinky, y otro bajo, que usaba una gorra, llamado Sid, todos reunidos alrededor de la pequeña niña oriental que jugaba con los cubos. Los cubos estaban regados por todas partes y la niña estaba llorando débilmente mientras los tres niños estaban delante de ella burlándose.
Arnold se molestó de nuevo. Ya había tenido suficientes abusones por un día.
Estaba a punto de levantarse para ir a detenerlos, aunque él era mucho más pequeño que Harold y Stinky y no tenía absolutamente ni idea de lo que haría, cuando alguien se le adelantó a los puñetazos.
¡Literalmente!
Helga se acercó a zancadas hasta los tres niños y, usando un tablero de damas de cartón, golpeó a Harold, el más grande de los tres, en la nariz, con un golpe lo suficientemente fuerte como para tirarlo.
Arnold se encogió al escuchar el sonido que hizo el tablero al golpear la nariz de Harold.
Helga se paró delante de Harold, su sombra cubriéndolo, frunciendo el entrecejo y levantando a 'Betsy' y 'Los cinco vengadores' en una pose de pelea.
"¡Hey! ¿Por qué no ustedes, tres perdedores, se meten con alguien de su tamaño?" Gritó, enfrentando valientemente a los tres niños. Aún cuando ellos eran más grandes que ella; si ellos intimidaban a Helga de alguna forma, ella no lo demostró.
Harold comenzó a llorar escandalosamente, agarrando su ahora hinchada y roja nariz y gritando, "¡¡¡Aaahhh!!! ¡¡¡Mami!!!" Echó a correr, Stinky y Sid detrás de él, mirando sobre su hombro para asegurarse de que Helga no pudiera perseguirlos y hacerles quién sabe qué cosa.
Helga sonrió triunfante, en forma traviesa.
La pequeña niña oriental se levantó y abrazó a Helga con fuerza. "Oh, ¡Gracias! ¡Gracias!"
Helga la empujó y se apartó, "Sí, sí. ¡Deja de llorar como bebé!" Entonces observó a la pequeña niña y sonrió, "No te preocupes, esos bobos no te molestarán de nuevo. ¡No mientras yo esté cerca!" Levantó a 'Betsy' y le sonrió.
"¿Cómo te llamas, niña?" Preguntó Helga, con sorprendente compasión en su voz.
La niña japonesa parpadeó, después respondió sumisamente, "Phoebe."
Helga pasó un brazo alrededor de ella. "Bueno, Pheebs, quédate conmigo y no dejaré que nadie más te moleste otra vez."
Phoebe miró a Helga con una gran sonrisa, se había formado un fuerte lazo de amistad.
Arnold miró todo con una expresión de asombro en su rostro. Entonces se le ocurrió algo. 'Tal vez yo tenía razón sobre ella la primera vez. Tal vez Helga no es realmente tan mala como parece. Tal vez, sólo tal vez,' pensó, 'aquella agradable y tímida niña que vi antes aún está en algún lugar, debajo de esa expresión molesta.'
Mientras se preguntaba esas cosas y observaba a Helga y su nueva mejor amiga conversando juntas al otro lado del salón, Arnold sonrió y se hizo una promesa silenciosa a él mismo. Él trataría de ser agradable con ella, de ser su amigo. Él estaría ahí para ella, cuando Helga se sintiera mal, incluso si ella no parecía apreciarlo.
Aún cuando él no lo sabía en ese momento, sintió una conexión realmente muy fuerte con Helga. Cualquiera que saliera en defensa de alguien más débil de esa forma, tenía que ser bueno en el fondo. Helga, merecía una oportunidad para probarlo, y él siempre buscaría esa oportunidad.
'Tal vez un día', pensó Arnold, 'volveré a ver a esa niña agradable, tímida y normal que realmente me agradó antes.' Sonrió para sí mismo. 'Ella era algo linda.'
/ * / * / * / * / * / * /* / * / * /* /* /* / * /* / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * /
Aquí termina este capítulo, ojalá que les haya gustado. Parece que Arnold está empezando a darse cuenta de todas las cosas agradables que Helga ha hecho, eso es lindo. ¿Qué otras cosas descubrirá?... Espero que sigan leyendo para que se enteren ^_^
Sailor angel7: Me alegra que la historia te diga gustando, te aseguro que se pondrá todavía mejor así que no dejes de leer ^_^ Bye!
Mariandre: Muchas gracias por tu opinión. A mí también ya me parecía justo que Arnold se diera cuenta de todas las veces que Helga ha estado apoyándolo, la Dra. Bliss está logrando su cometido. Ojalá que la historia te siga gustando y continúes leyendo. Bye! ^_^
Nota: Esta historia se la dedico a mi mejor amiga: Casandra. Muchas gracias por tu apoyo y por tu amistad. Sabes que te quiero mucho y ojalá te guste la historia.
* / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * /* / * / * /
Arnold va al psiquiatra Capítulo 9
Después de revisar que su cara no estuviera roja por haberse reído, la Dra. Bliss regresó a su oficina y abrió lentamente la puerta. Arnold estaba recostado en el sofá, observando el techo, con una sonrisa pensativa en su rostro, una mirada soñadora en sus ojos, como si estuviera concentrado en algo muy importante.
Comenzó a hablar antes de que la Dra. Bliss le preguntara en qué estaba pensando.
"Mientras más lo pienso, me doy cuenta de que ha habido muchas ocasiones en que Helga ha estado ahí para mí cuando he pasado por algún mal momento, tratando de ser mi amiga. Supongo que a veces me olvido de esas ocasiones, especialmente cuando actúa en forma malvada y tiene esa expresión molesta todo el tiempo. Yo veo ese lado de ella todos los días. Lo he hecho desde que la conocí... pero aún así, siempre he creído que hay mucho más en ella que sólo eso."
Los ojos de la Dra. Bliss se abrieron mucho cuando escuchó eso, pero él no estaba viéndola, en lugar de eso, su mente regresó mucho tiempo atrás. De regreso a aquel fatídico primer día en preescolar.
Arnold (de 3 años) ya no estaba teniendo un muy buen primer día de clases en preescolar.
Por supuesto, ya había logrado una muy buena amistad con Gerald, pero no podía dejar de pensar en Helga, la primera niña que había conocido. La primera niña de la que él había querido ser amigo, sin ninguna razón en especial.
'¿Qué le sucedió?' Pensó Arnold, muy confundido. Ella parecía muy agradable antes, tímida, incluso un poco asustada de todos, pero agradable y normal. Entonces, así de repente era como si se hubiera convertido en alguien más. Una persona completamente diferente. Una abusona.
Todo el día, él observó a Helga empujando a todos los otros niños, gritando y frunciendo el ceño, amenazando con golpearlos si la molestaban o no hacían lo que ella decía.
Ella era peor con él, y eso era demasiado para Arnold. Lo molestaba, se burlaba de su nariz, sus orejas, su cabello... y continuaba llamándolo "cabeza de balón."
Eso hacía enojar a Arnold. Todo lo que él había hecho era tratar de ser amable con ella, de ser su amigo. A él realmente le había agradado desde que la vio por primera vez en la lluvia, su lindo moño rosa, y esos enormes ojos azules. Trató de concentrarse en eso, pero en todo lo que podía pensar era en cómo lo hacía enojar y lo herido que se había sentido cuando ella le ponía apodos y lo molestaba.
De repente, Arnold escuchó risas que provenían del otro lado del salón de preescolar. Vio hacia allá y vio a Harold, el mismo niño grande de antes, junto con otros dos niños, uno alto con la nariz larga, llamado Stinky, y otro bajo, que usaba una gorra, llamado Sid, todos reunidos alrededor de la pequeña niña oriental que jugaba con los cubos. Los cubos estaban regados por todas partes y la niña estaba llorando débilmente mientras los tres niños estaban delante de ella burlándose.
Arnold se molestó de nuevo. Ya había tenido suficientes abusones por un día.
Estaba a punto de levantarse para ir a detenerlos, aunque él era mucho más pequeño que Harold y Stinky y no tenía absolutamente ni idea de lo que haría, cuando alguien se le adelantó a los puñetazos.
¡Literalmente!
Helga se acercó a zancadas hasta los tres niños y, usando un tablero de damas de cartón, golpeó a Harold, el más grande de los tres, en la nariz, con un golpe lo suficientemente fuerte como para tirarlo.
Arnold se encogió al escuchar el sonido que hizo el tablero al golpear la nariz de Harold.
Helga se paró delante de Harold, su sombra cubriéndolo, frunciendo el entrecejo y levantando a 'Betsy' y 'Los cinco vengadores' en una pose de pelea.
"¡Hey! ¿Por qué no ustedes, tres perdedores, se meten con alguien de su tamaño?" Gritó, enfrentando valientemente a los tres niños. Aún cuando ellos eran más grandes que ella; si ellos intimidaban a Helga de alguna forma, ella no lo demostró.
Harold comenzó a llorar escandalosamente, agarrando su ahora hinchada y roja nariz y gritando, "¡¡¡Aaahhh!!! ¡¡¡Mami!!!" Echó a correr, Stinky y Sid detrás de él, mirando sobre su hombro para asegurarse de que Helga no pudiera perseguirlos y hacerles quién sabe qué cosa.
Helga sonrió triunfante, en forma traviesa.
La pequeña niña oriental se levantó y abrazó a Helga con fuerza. "Oh, ¡Gracias! ¡Gracias!"
Helga la empujó y se apartó, "Sí, sí. ¡Deja de llorar como bebé!" Entonces observó a la pequeña niña y sonrió, "No te preocupes, esos bobos no te molestarán de nuevo. ¡No mientras yo esté cerca!" Levantó a 'Betsy' y le sonrió.
"¿Cómo te llamas, niña?" Preguntó Helga, con sorprendente compasión en su voz.
La niña japonesa parpadeó, después respondió sumisamente, "Phoebe."
Helga pasó un brazo alrededor de ella. "Bueno, Pheebs, quédate conmigo y no dejaré que nadie más te moleste otra vez."
Phoebe miró a Helga con una gran sonrisa, se había formado un fuerte lazo de amistad.
Arnold miró todo con una expresión de asombro en su rostro. Entonces se le ocurrió algo. 'Tal vez yo tenía razón sobre ella la primera vez. Tal vez Helga no es realmente tan mala como parece. Tal vez, sólo tal vez,' pensó, 'aquella agradable y tímida niña que vi antes aún está en algún lugar, debajo de esa expresión molesta.'
Mientras se preguntaba esas cosas y observaba a Helga y su nueva mejor amiga conversando juntas al otro lado del salón, Arnold sonrió y se hizo una promesa silenciosa a él mismo. Él trataría de ser agradable con ella, de ser su amigo. Él estaría ahí para ella, cuando Helga se sintiera mal, incluso si ella no parecía apreciarlo.
Aún cuando él no lo sabía en ese momento, sintió una conexión realmente muy fuerte con Helga. Cualquiera que saliera en defensa de alguien más débil de esa forma, tenía que ser bueno en el fondo. Helga, merecía una oportunidad para probarlo, y él siempre buscaría esa oportunidad.
'Tal vez un día', pensó Arnold, 'volveré a ver a esa niña agradable, tímida y normal que realmente me agradó antes.' Sonrió para sí mismo. 'Ella era algo linda.'
/ * / * / * / * / * / * /* / * / * /* /* /* / * /* / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * / * /
Aquí termina este capítulo, ojalá que les haya gustado. Parece que Arnold está empezando a darse cuenta de todas las cosas agradables que Helga ha hecho, eso es lindo. ¿Qué otras cosas descubrirá?... Espero que sigan leyendo para que se enteren ^_^
Sailor angel7: Me alegra que la historia te diga gustando, te aseguro que se pondrá todavía mejor así que no dejes de leer ^_^ Bye!
Mariandre: Muchas gracias por tu opinión. A mí también ya me parecía justo que Arnold se diera cuenta de todas las veces que Helga ha estado apoyándolo, la Dra. Bliss está logrando su cometido. Ojalá que la historia te siga gustando y continúes leyendo. Bye! ^_^
