Secuela de un Amor.
Por: Marissa Cervantes(AKA: Meiko Akiyama)
Capítulo 9: "Revelaciones"Abrió sus ojos lentamente. Sentía como si le hubieran dado en la cabeza con una gran roca. Quiso ponerse en pie, pero no pudo. Todo era muy confuso ¿dónde estaba? Lo último que recordaba era una luz cegadora y después, nada.
-Tao Feng...- murmuró con rabia y finalmente se puso en pie. Los recuerdos llegaban lentamente. La rabia se apoderaba de sí ¿cómo era posible que no lo hubiera notado antes? "Todo este tiempo haciendo investigaciones y siempre lo tuvimos justo frente a nosotros" piensa con pesar. Mira a su alrededor, se encuentra en uno de los tantos callejones abandonados de Hong Kong. No se encuentra Tao Feng, ni tampoco puede sentir su presencia. Lo último que recordaba de Tao Feng era acercándose a él, diciéndole que buscaba venganza, porque era un descendiente de Clow. "Pero aún no es tu tiempo, Shaoran Li..." le había dicho antes que aquella intensa luz lo cegara y perdiera el conocimiento. Cuando pudo ordenar bien sus ideas, se dijo que lo mejor era regresar a la casa. Ahora más que nunca debía proteger a toda la familia -... Sakura...- piensa con melancolía -... sólo espero que no intente nada contra ti...
Hospital de Hong Kong.
-Creo que está reaccionando- inquiere Tsi, quien la cabeza de Sakura en su regazo. Los ojos de Sakura parpadean levemente, Tsi toma la mano de su amiga-... tranquila Sakura, ya todo está bien.
-Sakura...- Pai se inclina ante ella, cuando Sakura abre con rapidez sus intensos ojos verdes-... ¿Sakura?...
-Shaoran...- dice ella tratando de levantarse, pero Tsi la detiene.
-No se te ocurra hacer ninguna locura porque lo pagarás caro...- dice sonriéndole-... quédate descansando. Sólo dinos con claridad qué fue lo que viste...
-Es él....- dice ella con terror- es él.... Tao... Tao Feng...
-¿Qué estás diciendo?- el rostro de Tsi palideció- ¿Tao Feng está detrás de todo esto?
-¿Qué?- Lin se queda petrificada. Esa mañana, cuando asesinaron a su padre, éste había estado hablando por teléfono con Tao Feng. De hecho a Lin le pareció que su padre estaba alzando el tono de voz, más de lo que él usualmente hacía. Le había parecido extraño, pero no le tomó tanta importancia a este hecho. Pero sólo ahora que Sakura lo mencionaba ella le daba algo de sentido a aquella extraña actitud de su padre, la mañana de su muerte-... él lo sabía... mi padre lo sabía...
Un mal presentimiento invadió a Pai por completo. Tao Feng, claro ella lo recordaba muy bien. Era uno de los pocos que al principio se opusieron al nombramiento de Shaoran como jefe del Concilio. Aunque jamás se hubiera imaginado que fuera el foco de esta conspiración. Si bien Tao Feng le parecía alguien que haría lo que fuera por alcanzar sus deseos, nunca pasó por su mente que sus deseos fueran tan atroces. Ella sabía cuán grande podía ser el poder de Tao Feng, puesto que le había tocado presenciar una vez cuando era pequeña, de apenas unos 14 años. El concilio estaba en crisis y para ese entonces Tao Feng lideraba un buen grupo de clanes. Había presenciado cómo Tao Feng hacía uso de sus poderes para defenderse de un grupo de rebeldes. Ninguno de ellos pudo tocarlo siquiera. Si ese poder lo había usado sólo para defenderse, le aterraba pensar hasta dónde llegaría con esas ideas destructivas. Tenía que avisarle a Shaoran.
Entonces miró a Sakura, quien estaba recuperando las energías. Tao Feng no tardaría en notar que ella aún permanecía en Hong Kong. Las consecuencias podían ser aterradoras. Ahora comprendía el desesperado deseo de Shaoran de alejar a Sakura de aquí. Ella estaba embarazada, y Tsi también. Aunque ellas dos fueran excelentes hechiceras, sus bebés estarían vulnerables siempre. ¿Qué hacer? Era su deber proteger a Sakura, no podía fallarle. Pero ¿Qué hacer? Observó las Cartas Sakura. Una solución llegó a su mente y finalmente una sonrisa dibujó su rostro. "¿Cómo no lo pensé antes?" piensa mientras se acerca a las cartas y toma en sus manos la carta Escudo. Sonrió.
Pai cerró sus ojos y la carta adquirió su verdadera forma, ante unos sorprendidos ojos de Sakura y Tsi, y ni qué decir de Lin y Sandra. "Tienes que protegerles..." dice Pai extendiendo su brazo hacia la carta. Ésta pareció entenderle y se dividió en dos partes. Una parte se dirigió hacia Sakura y la otra hacia Tsi. Cada parte parece introducirse dentro de Sakura y Tsi, quienes se estremecen ante esta extraña sensación.
-Pai... ¿Qué...?
-Así estarán protegidos sus bebés...- sonríe satisfecha-... como las ha protegido a ambas, no les garantizo que sea una barrera "inquebrantable" pero lo será suficiente como para aguantar un par de ataques de Tao Feng y para que ustedes puedan combatir mejor... creo que deben quedarse aquí, iré a buscar a Shaoran. No te preocupes Sakura, regresaré enseguida...
Y así sin decir más, Pai dio media vuelta y salió de la habitación del hospital. Sakura se puso en pie, tal vez aquel hechizo le había dado más fuerzas. Ahora se sentía más segura. Algo dentro de sí le decía que muy pronto volvería a ver a Shaoran. "Voy a traerte a Shaoran" es lo que había querido decir Pai, había visto aquella decisión en sus ojos.
-Ahora podré ayudarte, Shaoran...- sonríe ella llevándose las manos al vientre.
-Aún no comprendo porqué quieres ayudar al "ex-mocoso" después de la humillación que te hizo pasar- comentó una vocecita desde su bolso.
-¡Kero!- se asombre Sakura- ¿Qué haces aquí? Pensé que estabas en la casa...
-Sí, cómo no...- masculla mirándola fijamente- ¿cómo crees que me iba a quedar en esa casa si mi ama ya no está allí? ¿Acaso pensabas dejarme con el chico ese?- entonces Kero se queda mirándola, como extrañado y lanza también una fugaz mirada a Tsi-... Esperanza... ¿qué te hizo Sakura? Puedo sentir una aura... muy poderosa que te rodea. ¿Acaso usó...?
-La Carta Escudo- dice sonriente- aún no sé cómo no se me ocurrió a mí antes.
-Muy inteligente de su parte...- acepta Kero.
-Claro que sí, ya me estaba cansado de sólo "observar". Después de todo, yo soy la Maestra de Cartas y, le guste a quien le guste, no soy ninguna improvisada en esto de la magia. Y estoy en posición de ayudar a Shaoran, desde el punto de vista mágico. De modo que se acabó la sumisa e inactiva esposa. A partir de ahora lucharé junto a mi marido, y no me importa quién se oponga, incluso si es él mismo.
-Así se habla Sakura- comenta Tsi sonriendo- tienes razón, ya también me tocará a mí lidiar con el testarudo de Xiao...
-Disculpe...- dice Lin un poco dudosa, y señalando a Kero- pero... ¿quién se supone que es el peluchito?
En el rostro de Tsi se vislumbró un asombro absoluto. En cambio, Sakura emite una gran sonrisa, mientras que una gran vena aflora en la frente de Kero.
-¿Acaso todos los extranjeros me tratarán de "peluche"?- grita con humillación.
-¡Shaoran!- exclamó Mei Ling al ver el aspecto que traía su primo- ¿Qué ocurrió?
-Que nadie salga de la casa...- dice él en tono autoritario.
-Ahora no vengas a dar órdenes, mocoso...- masculló Touya, quien ya llevaba sus maletas consigo-... he dicho que ya me voy... y eso es lo que haré... no me importa si...
Touya observa cómo Shaoran va con tranquilidad hacia la puerta principal y la cierra.
-¿Qué demonios...? ¡He dicho que me largo de aquí!- grita enojado.
-¡Ya he dicho que nadie se mueve de esta casa!- dice él. Touya se detiene un segundo, es la primera vez que ve en Shaoran esa "chispa" de autoridad. Nunca antes lo había visto así. Ahora tal vez comprendía porqué el "mocoso" era el líder del Concilio de Hechiceros-... si cruzas esa puerta corres peligro de muerte. Y sé que Sakura no quiere eso, por lo que te pediré que permanezcas bajo mi techo. Aquí estarás seguro... claro que eso también va para ti, Kaho. Mei Ling ¿aún está Xiao aquí?
-Está aún en tu despacho... si no me equivoco no ha salido de allí desde que te fuiste... creo que continúa con las investigaciones- le informa su prima.
-Es Tao Feng...- dijo a Xiao sin rodeos desde que puso un pie en el despacho. Xiao le miró fijamente por unos segundos, sin comprender bien a qué se refería. Lentamente, su rostro cambió a una expresión mezcla de sorpresa, preocupación y algo de terror. Él, al igual que Shaoran, conocía perfectamente los poderes de Feng, o por lo menos 'una buena parte de ellos.' Shaoran esperó a que su amigo se repusiera de la noticia y continuó-... por lo pronto te pediré que hagas un hechizo protector sobre la casa. Se lo pediría a Tsi, pero ella está en igual condición que...
"Mi Esposa..." terminó la frase en su mente. De sus labios no pudieron salir aquellas dos palabras. Era muy difícil pensar en ella, y ahora que conocía el rostro de su enemigo, le aterraba más pensar en Sakura. Tao Feng podría localizarla sin mayores dificultades... no quería pensar en aquella posibilidad. De modo que, irónicamente, le aterraba la idea que Sakura estuviera lejos de él. "Qué ironía..." pensó con amargura.
-No te preocupes, lo haré...- dice Xiao, compadeciéndose de su amigo. Puede saber que, a pesar de todo, lo que más le preocupa es saber a su esposa lejos de él, en posible peligro.
Titubeó antes de tocar la puerta. Tenía un mal presentimiento de todo esto. No se dejaba de preguntar "¿Hasta dónde irá a parar todo eso?" la situación había tomado un giro inesperado. El hecho de que Tao Feng fuera el responsable volteaba las cosas. Ahora debían tener más cautela, actuar con más sigilo. También pensó en Eriol, por alguna razón, presentía que él tampoco estaba "tan a salvo".
-¿Qué tanto piensas?...- se escucha una voz sobre ella. Alza la mirada y se encuentra con los profundos ojos de 'su' Luna.
-...- ella no dice nada. Yue desciende hasta ella y esconde sus alas. Puede sentir el temor de Pai, sus ojos de lo dicen.
-¿Qué ocurre?-
-Sakura nunca se fue de Hong Kong- dice ella sin rodeos, Yue arquea sus labios.
-Nuestra ama no iba a dejar que la hicieran a un lado tan fácil... eso no es novedad ¿no te parece?- comenta sonriendo- quisiera ver la cara de Shaoran Li cuando se entere...
-Lo más probable es que ahora se alegre...- suspira con tristeza-... dada la situación...
-¿Dada la situación?....
-Sakura, Tsi y yo realizamos un hechizo para entrar a la mente de Lin, no te preocupes Sakura está bien- dice al ver la reacción de Yue- nosotras queríamos saber quién estaba detrás de todo esto. Y lo descubrimos...
-¿Y?- pregunta Yue, un tanto ansioso. Una actitud poco común en él.
-Que lejos de tranquilizarnos por saber la identidad de nuestro enemigo... nos aterrorizamos...- confiesa Pai-... Yue, Tao Feng es quien está detrás de todos estos sucesos... es una persona con poderes inimaginables... no quiero ni pensar en lo que podría hacerle a Sakura o Shaoran, tengo que entrar y decirle a él que su esposa está aquí... ahora, quiera o no, tiene que estar con ella....
-Te comprendo...- Yue coloca su mano sobre la puerta-... pero al parecer colocaron una especie de hechizo protector...
-Entonces, Shaoran ya sabe que es Tao Feng...- suspira Pai- ni modo, tendré que forzar mi entrada...
Pai coloca su mano sobre la puerta, cierra sus ojos. La barrera protectora no está bien estabilizada, lo cual quizás quiere decir que acaban de realizar el hechizo. Murmura un par de frases, y finalmente la puerta se abre. En el interior de la casa, Mei Ling se asusta, ya que no debería entrar nadie por el hechizo. Retrocede unos pasos, aterrorizada. Enseguida llegan su primo y Xiao, que han sentido la ruptura de la barrera. Un escalofrío de terror invade a Shaoran, el sólo pensar que puede tratarse de Feng... afortunadamente, su postura defensiva cambia al ver quién ha entrado. Siente su cuerpo relajarse al ver la sonrisa en el rostro de Pai. Tal vez no fuera el momento preciso para sonreír de aquella manera, pero eso le tranquilizó. Entonces, una idea vino a su mente: allí estaba Pai, Esperanza, quien estaba ligada a su ama Sakura. ¿Qué hacía ella allí si Sakura estaba lejos? Algo no encajaba.
-Sé lo que estás pensando...- dice ella tranquilamente- y como no hay tiempo que perder... sí, vengo a hablarte de Sakura...
Él se acercó en silencio hacia Pai, quien pudo notar que se vislumbraba esperanza en sus ojos. 'Hago bien mi trabajo...' piensa sonriendo interiormente.
-Ven, Shaoran- ella le toma del brazo y lo lleva fuera-... te voy a llevar con tu esposa...
-Pai yo...
-Como he dicho que no podemos perder el tiempo... no vamos a utilizar el método tradicional... Yue- dice mirando a su compañero-... necesitamos tu ayuda....
-Seguro... aunque hace tiempo que no uso la transportación...
-¿Puedes...?
-Clow no se limitó al crearnos...- dice Yue a Shaoran, por toda respuesta.
Los tres se tomaron de las manos. Una sensación se apoderaba de Shaoran, en una sensación cálida, en medio del peligro. La seguridad de que volvería a ver ese par de ojos verdes, los necesitaba ahora más que nunca.
-Cuidado, Tsi...- dice Sakura adoptando una postura defensiva. Una tenue luz plateada aparece frente a ellos. Tres siluetas se ven dibujando, Sakura se pregunta si alguna de ellas se trata de Tao Feng. Sin embargo sus temores se disipan cuando divisa a Yue, Pai y... Shaoran. Sí, por increíble que le parezca... Shaoran Li se encuentra frente a ella. Contra toda lógica, le está sonriendo.
Ambos se acercan lentamente. Al parecer ninguno quiere hacer un movimiento brusco, como si se tratara de un sueño y algún mal movimiento les despertaría. Las lágrimas claman salir de los ojos de Shaoran, pero él las contiene con fuerza. Sakura simplemente está allí frente a él, sin ninguna expresión fija en su rostro. Era su Shaoran quien estaba frente a ella, no tenía que decirle nada. Sus ojos le decían todo, ella sabía que él se estaba disculpando. Ella simplemente quería lanzarse a sus brazos y decirle que todo estaba bien, pero no era 'tan' simple. Aún recordaba el duro rostro de Shaoran diciéndole que se alejara de su vida, que se fuera a Japón. No podía borrar eso, le dolió demasiado como para simplemente olvidarlo. Vio nuevamente los suplicantes ojos de Shaoran y se decidió a descargar de una manera un poco 'activa' su disgusto hacia Shaoran. Alzó su mano derecha, la cual encajó perfectamente en la mejilla de Shaoran. Después de esto, se hizo un silencio incómodo. Sakura contempló su mano... es como si todo su enojo se hubiera ido en esa cachetada. Sonrió satisfecha y luego se lanza a Shaoran, dándole un apasionado beso en los labios.
-Sólo por esta vez...- dice al separar sus labios-... olvidaré todo lo ocurrido...
-...-
-¿No tienes nada que decirme?- insiste ella.
-Sakura, sé que fui un...
-¿Desconsiderado?- le besa- ¿insensible? ¿egoísta? No te preocupes, ya lo sé...- otro beso rápido-... ahora quiero oír algo más...
-Ai Shitteru, Sakura-chan... jamás dejaré que te vayas de mi lado... ni seré yo quien propicie nuestra separación...- él le rodea con sus brazos y le da un beso en los labios.
-Demasiado amor en el ambiente para mí...- se escucha una lúgubre voz en la habitación. Todos sabían a quién pertenecía, la postura defensiva fue casi inmediata. La silueta de Tao Feng apareció frente a ellos-... espero no les moleste mi visita, de hecho, me place ver que los dos amantes están juntos ahora... será más fácil terminar con ellos.
Shaoran colocó a Sakura tras de sí, a manera de protegerla.
-¿Crees que podrás defenderla, Shaoran?- dice sonriendo tenebrosamente- no creo que sea por mucho tiempo...
Él extendió su brazo hacia donde se encontraban ellos dos. Sakura se aterró al ver su mirada: se vislumbraba odio e inmensos deseos de venganza. Sin embargo, se detuvo por unos momentos. Erigió su cuerpo y miro hacia la ventana. Aunque a Sakura le daba la impresión que no estaba mirando lo que se vislumbraba desde allí. Más bien era como si estuviera viendo más allá... como a un lugar lejano.
-Les ruego me disculpen...- dice con su mirada fija en el horizonte-... pero tengo un asunto que atender...
Y así, sin más, desapareció de súbito. Todos quedaron confundidos. ¿Un asunto que atender? Claro que la tranquilidad fue general al ver que Feng se había ausentado, aunque fuera sólo por poco. Sin embargo, Sakura no podía sentirse tranquila. Un mal presentimiento invadía su corazón y, por alguna razón, no pudo evitar pensar en su amiga, Tomoyo.
**Londres, Inglaterra.
-¿Aún?- preguntó Ruby Moon, un tanto desesperada. Habían trazado un círculo, en el que se encontraban Tomoyo y Eriol, dispuestos a realizar el hechizo. Sin embargo, por más que se han concentrado, éste parece no "activarse" aún. Destino lanza una sonrisa disimulada, le encanta cuando Ruby pierde el control. Más atrás, Spinel Sun simplemente observa, sin hacer comentarios.
-Tal vez estamos empezando mal...- comenta Destino-... se han tomado de las manos... y concentrado hasta más no poder... no entiendo qué es lo que ocurre... el hechizo se debió activar hace rato...
-¡Demonios!- masculla Ruby Moon- ¡no podemos perder el tiempo!! ¡Rayos!.
-Tranquila Ruby- suspira Destino- pensemos... seguro dejamos pasar por alto un detalle...
-¿Cómo fue que el hechizo se activó antes?- pregunta Ruby a la pareja.
Eriol mira a Tomoyo. ¿Cómo ocurrió antes?. Él simplemente la rodeó con sus brazos, la empezó a besar... y luego... sólo pasó. Si así ocurrió antes, tal vez ahora también funcionara de esa manera. De modo que, soltó sus manos de las de Tomoyo, y la rodeó con sus brazos. Le dio un beso, al que Tomoyo, un tanto confundida por la reacción de Eriol, respondió también.
-¡¡ERIOL!!- grita exasperada Ruby Moon- ¡¡¿Cómo puedes besarla en un momento como éste?!!
-Espera...- le dice Destino-... tal vez esa sea la forma...
-¿Eh?...
Tomoyo simplemente se deja llevar por los besos de Eriol. Pero, trata de concentrase, para que el hechizo se pueda activar. Como ve que esto no funciona, opta por olvidarse de eso un momento, y concentrarse en ella y Eriol. Luego, a los pocos segundos, se siente transportada, como si todo su cuerpo no existiera por un momento. Es en verdad una extraña sensación. Cuando se sintió "materializada" de nuevo, se atrevió a abrir los ojos.
Es una habitación oscura, pero es por causa natural, ya que hay una gran ventana, por la cual se pude notar la luna y las estrellas. Puede ver una mesa rectangular, en cada extremo hay dos hombres. En el extremo más cercano a ella, está un hombre al que no reconoce, lógicamente. Entonces puede observar a los pies de ese hombre desconocido, el niño misterioso. Está jugando felizmente. El hombre le acaricia un poco la cabeza al niño, a manera paternal. "Pronto nos iremos..." parece oír Tomoyo. Sigue recorriendo todo con la vista, nuevamente puede observar el Libro de la Creación, colocado en el centro de la mesa. Se acerca hasta allí, para contemplarlo más de cerca. Como es de esperarse, no se ve viejo y desgastado como lo ha visto ella. Se ve como nuevo, con su portada reluciente y los símbolos de la portada como si los acabaran de escribir. Entonces Tomoyo alza la mirada hacia el otro hombre. Por su posición, él está de espaldas a la ventana. La luna alumbra su rostro, sin embargo, Tomoyo parece no distinguirlo. Se imagina que tampoco sabrá quién es, pero algo la impulsa a acercarse más. Entonces, poco a poco, vislumbra bien su rostro. Su cabello es negro, por lo que puede notar, está recogido en una especie de trenza. Unos lentes complementan su rostro. Por alguna razón siente que lo conoce; se acerca más aún. Un grito ahogado se le escapa. Lo acaba de reconocer.
El "desconocido" frente a ella es Clow Li.
-Bien- habla Clow, mirando al hombre- ¿estás seguro de esto?
-Te digo que sí ¿acaso tienes miedo de fracasar?- pregunta el otro desafiante.
-Aunque no me creas, me preocupo por ti. Y también por tu hijo, no quiero que les ocurra nada a ninguno...- confesó Clow.
-No seas mentiroso, tienes miedo de que yo sea mejor hechicero que tú... a eso le temes... por eso accediste a este reto...
-Mis razones son muy diferentes a las que te imaginas...- le responde Clow con tranquilidad.
-Ya no me interesan tus razones... vamos a terminar con esto... – dice el hombre.
-Cuando quieras...
Entonces Tomoyo ve que la visión se corta, y dan paso a otra. Ahora es una caravana que pasa, un grupo de hombres lleva un ataúd a cuestas. Una sensación de miedo recorre el cuerpo de Tomoyo. Puede ver a Clow entre los presentes. Luego ve cómo el pequeño niño, que estaba llorando, se seca las lágrimas y se dirige hacia Clow.
-¡Usted!- gritó con rabia- ¡Usted mató a mi papá!
Clow sólo le miró con un rostro comprensivo. Intentó tomar su mano, pero el niño le rechazó bruscamente.
-¡No! ¡Es un asesino! ¡Mató a mi papá! ¡Se va a arrepentir!- le grita el pequeño, muy seguro de sus palabras. A Tomoyo esto le asusta. A pesar del tono infantil, puede vislumbrar determinación en sus palabras.
-Tú también pagarás...- dice el niño, volteando su mirada hacia Tomoyo.
-¿Eh?- ella retrocede unos pasos, aterrada. Se supone que ella sólo es "observadora" y que nadie puede verle ni oírle.
-Sé que no pediste involucrarte en esto pero...- entonces el niño se colocó frente a ella, y fue creciendo poco a poco, hasta convertirse a un hombre, al que Tomoyo le pareció haber visto antes-... es el precio que tienes que pagar por enamorarte de Clow Li...
-¿Qué? ¿O sea que...?
-Busco venganza contra Clow y su descendencia... y eso también te incluye a ti...- dice emanando de sus manos una luz cegadora y Tomoyo sólo pudo cerrar sus ojos y emitir un grito desesperado................
-¡¡¡Tomoyo!!!!- Eriol sostuvo en brazos a su prometida, quien estaba inconsciente.
-¿Qué ocurrió?- Ruby Moon se acerca aterrada a la pareja.
-¿Qué salió mal?- Destino se aproxima también.
-¿Están los dos bien?- Spinel Sun también se mostró preocupado.
-Tomoyo, Tomoyo...- la llamaba incesante, allí estaba ella, como si estuviera dormida. "Abre tus ojos, por favor..." piensa, mientras una lágrima silenciosa caía en la mejilla de Tomoyo.
Una ola de tristeza invadía la habitación. Y entre ese silencio desgarrador y los silenciosos llamados de Eriol; una ráfaga helada entró por la ventana, los guardianes y Destino se pusieron en postura defensiva. Una lúgubre voz se dejó escuchar en todo el recinto...
-Venganza para Clow y su descendencia...
[ CONTINUARÁ... ]
Notitas de autora: Jajaja, lero lero, me demoré menos esta vez. Rompí mi propio record, ¿cómo la ven? :P
Este capítulo va dedicado a GLORIA con mucho cariño, porque se lo prometí y porque el 9 es su número favorito. VA PARA TI, CARIÑO! ¡UN BESO!
Para el siguiente capítulo estoy medio bloqueada, de modo que no puedo ponerles avances, porque luego lo hago y resulta que al final no pongo de lo que prometí de modo que a ciegas se van para el siguiente capítulo. Sólo una cosa es segura: PELEAS, PELEAS, y MÁS PELEAS. Tanto para nuestro chico en Hong Kong, como para nuestro sexy inglés.
Ya saben, comentarios, sugerencias, etc, etc, a meiko_kisses@hotmail.com o en su defecto a kendappa_o@kaitou.org
