Todo por ti

Cuando pienso en ti
Nace en mí un suspiro
Y encuentro un motivo
De querer estar contigo

Cuando pienso en ti
Mi mundo se detiene
Y anhela tu sonrisa
Que tan fácil me vence

Cuando pienso en ti
Todo tiene sentido
Y nada me interesa
Más que tú presencia

Cuando pienso en ti
Mi iluso corazón realiza
Que vivir sin ti es imposible
Y vivir contigo es imposible
No amarte...

Solo, cuando pienso en ti

Nuestro beso ha venido a cobrar, la falta de aire es inminente, temeroso al creer que todo desvanecerá en el momento que me separe, te sigo abrazando, te sigo besando, suplico al tiempo unos segundos mas o al sueño una oportunidad mas para seguir, porque debe esto ser un sueño, algo tan hermoso como tu en mis brazos debe ser mi alucinación, provocado por las interminables noches de frustración que me acechaban, tu te separas abruptamente, respiras aceleradamente, no abres tus ojos, no mueves tus manos, te recorro con la mirada y sonrió, no hay detalles que desconozca, cada centímetro de tu anatomía, es la perfección en si misma, me acerco mas a ti, incapaz de soportar el frió en la distancia de nuestros cuerpos en los últimos años.

Te beso el lóbulo de la oreja, zona débil, impercibible gemido, suaves manos aferrándome, te conozco, tus acciones y reacciones, motivado por tus deseos al sentirme cerca, te beso el cuello, ligeras succiones, suficiente para ocasionar el rojo en tu delicada piel, con limite de movimiento al estar de pie, te empujo a la cama, suavemente, esa que siempre esta ordenada, con tu característico aroma, definitivamente podría vivir aquí por toda la eternidad, te situó debajo mío, con las prendas aun colocadas.

Dispuesto a entregarte todo el placer que mereces, recompensando la ausencia de mi, o el perdón de mis errores, bajo mis suaves y tentadores besos hasta el inicio de tu pecho, dedicado a no perder ni un detalle, sentirte otra vez, subo mi mano derecha en una lenta caricia de tu cintura hasta encontrar el principio de tus botones, los cuales juego con un rato, aun concentrado en la tarea, no, en mi privilegio de recorrerte, uno por uno voy desabotonando, no llevas brasier, para mi delicia, mientras mi cuerpo baja aun mas, lamo tus pechos, los cuales inmediatamente se endurecen, señal de sensibilidad, tu gimes entrecortadamente, revuelves mi cabello sin orden alguno, te dejas llevar, te miro sin dejar de besarte, tu boca esta ligeramente abierta, el sonrojo cubre tu cara, tus parpados sigues sin abrir, te gusta, pero no me es suficiente, quiero ver mas, no quiero retención alguna al demostrar el disfrute que te otorgo; sonrió ante mi nueva idea, pero debo de pasar desapercibido, te distraigo en un alocado beso, muerdo tus labios, profundizo aun mas, tu respondes de la misma forma, de la misma ansiedad.

Tratando de utilizar el menor movimiento posible desabrocho tu pantalón, ni cuenta te das, te bajo un poco mas tu prenda, para así tener mas libertad, separo un poco nuestros labios y mi mano queda inmóvil aun lado de la cama, tu mirada ámbar irradia ternura, deseo, lujuria, amor, te vuelvo a besar, mi distracción aun no termina, enrollas tus brazos en mi cuello, atrayéndome mas, al creer que estas lo suficientemente alucinada por este ambicioso beso para notar algo mas, vuelvo a mi misión, tu ropa interior presenta un ligero obstáculo¿Cómo moverlo sin que lo percibas, pensando las mil y un formas que podría quitarlas siempre tienen el mismo final, decepcionado de que mi plan no funcione suavizo mi beso, extrañada sigues, sin comentar nada, vuelvo a recorrer tu cuello, tu pecho, tu vientre, devolviendo el calor que mi abandono en unos segundos genero.

Mientras mordisqueo ligeramente tu cuello no puedo evitar sonreír, que idiota soy, estaba tan concentrado en lo normal de esta situación, que pase por alto lo poco que somos en realidad, pase por alto nuestro don, solo el mismo Harry Potter se le olvida que la magia existe, y todo por una simple razón, cuando estoy con ella, no hay ni un elegido, ni un héroe, solo Harry, el hombre del que ella se enamoro, el hombre que un segundo sin ella no es vida, orgulloso por primera vez desde el principio de mi existencia en mis inigualables poderes, desaparezco sin murmurar nada tu ropa interior y tu pantalón, para luego evitar que el viento roce tu cuerpo, así, completamente ajena a mi futuro propósito, te vuelvo a besar, con la misma intensidad, dejándote atontada, ahora si no habrá nada que me detenga, acaricio las partes, que según tu, "están visibles", lo cual seria arriba de la cintura, si supieras…

Solo es cuestión de llegar, no hay prisa alguna, bueno yo no tengo prisa me corrijo al sentir como tus manos desabotonan con lo que fácil podría llamarse, pura desesperación, te sigo, pretendiendo querer aplacar mis lujuriosos deseos lo mas pronto posible, pero sinceramente mi mas deseo ahora mismo es hacerte enloquecer de placer, aturdirte en un mundo de excitación, perderte en mis caricias sin orden, desaparecer todo rastro de tu cordura al gemir en busca de mas, simplemente, te doy lo que mereces, al diablo yo y mi desenfrenable excitación, solo importas tu.

Me deslizo sobre ti, en una lenta caricia, mis manos recorren todo camino permitido, aun queriendo ocultar tu falta de prendas, por lo cual me entretengo en tus pechos y abdomen, tú sigues con los ojos cerrados, el momento es perfecto, tu eres perfecta, sin querer perder tiempo, sin querer decepcionarte por la escasez de placer, extiendo delicadamente con mis manos tus piernas y inmediatamente beso tu intimidad, tu, asombrada, sorprendida y extasiada sueltas un grito, echas la cabeza hacia atrás y tus manos se aferran furiosamente a los barrotes de la cabecera de la cama, orgulloso de tu reacción te beso impetuosamente, tu calida y humedad feminidad provoca mi adicción, siento como me aprisionas con tus piernas, mordisqueo suavemente tus labios, te invado con mi lengua y escucho tu satisfactorio gemido.

¿Como alguien tan hermosa puede estar con un imbécil como yo?

Me pregunto al ver tus mejillas sonrojadas, tus incontenibles estremecimientos, cierras los ojos con fuerza mientras te muerdes deliciosamente el labio, enloquecedores gemidos terminan en un abrupto silencio, tu agitada respiración es el único sonido que escucho y sinceramente, es lo mejor que he oído, tus piernas resbalan de mi espalda para caer débilmente y sin elegancia sobre las sabanas, mas no puedo estar mas feliz y enamorado, con suaves besos vuelvo a recorrer tu cuerpo, nuestros labios se encuentran, a pesar de tu agotamiento me rodeas con tus brazos, revuelves mi cabello, me separo de ti para rozar otra vez tu cuello, embriagado de tu aroma, permanecería en este sitio por siempre, permanecería junto a ti por siempre.

Siento tus manos en mis mejillas minutos después, tu ámbar mirada esfuma todo pensamiento, me sonríes calidamente y sacas un suspiro de este loco enamorado, sin poder evitarlo te beso alocadamente, eres irresistible ante mí y lo sabes, lo disfrutas, lo provocas, siento como me correspondes, en la misma intensidad, mis insaciables manos reanudan la definición de tu cuerpo, guardando tal imagen en la eternidad.

En una excitante caricia me apresas con tus piernas, realizo que no hay prisión más apetecible que ahora, no hay más perturbadores besos que los tuyos, no hay más envidiables caricias que solo tú me otorgas, eres única, te penetro lentamente, evitando todo posible dolor que el tiempo ha provocado, hace tanto tiempo que te entregastes a mi por ultima vez que el miedo me invade al creer que me obstruirás el paso, mira mi sorpresa al verte arquear la espalda y con tus suaves y hábiles piernas terminas toda distancia que trataba de emplear, dominado por mis primitivos deseos te embisto una y otra vez, tanto que perdí la cuenta, además como si me importara, te beso nuevamente ahogando toda palabra incoherente o todo fascinante gemido, siento tus uñas clavarse en mi espalda, ocasionando un ligero dolor y de seguro la marca de cada una de tus cautivadores placeres, deleitándose en cada movimiento, cortas el beso en una urgente necesidad de respirar, de expresar y liberar toda embriagante sensación que te provoco, tan delicioso acto que prohibido debe ser, lentas y pequeñas gotas chocan contra tu tentador cuerpo pero no te importa, después de todo, tu estas igual.

Siento el infierno envolvernos al percibir como tu calor me abraza, seducido por nuestros cuerpos unidos, aumento la velocidad, incapaz de contenerme a tus encantos rozo con mis enrojecidos labios tu pecho, vuelvo a lamer enloquecido de lo que me produces, me seduces en un impercibible susurro, me llamas, cada vez mas fuerte, cada vez mas rápido, me aprisionas con vigor con tu cuerpo mientras escondes tu rostro en mi cuello, te convulsionas en mi y mordiendo sueltas un grito, siento como me encierras dentro de ti, derribando toda resistencia, obsequiándome tu mismo goce y tensando mi cuerpo libero toda esencia que trataba de retener y solo hasta saber que tus deseos han sido complacidos, que tus antojos han sido satisfechos, porque solo hasta ahí, yo lo seré también, todo por ti.