Finnick salió de la habitación de Peeta con una sonrisa en la cara, aun así las chicas al verle de vuelta tan pronto se levantaron preocupadas.
- ¿ Hay algo mal? - le empezó a interrogar Katniss cuando todavía estaba a 10 metros de él.
- No tranquila, pero a quien quiere ver es a otra persona.
- A quien?- pregunto dudosa, a fin de cuentas Finnick era un hermano para Peeta, según le había contado el primero durante estos días.
-Finnick, que tal esta mi hermano- le saludo un joven rubio- Espera un momento tu eres Katniss, no, Katniss Everdeen?
- Rye, vaya como has cambiado- le saludó Katniss a quien por un momento se le iluminó la mirada- ¿Cómo has cambiado?
- Bueno es que la última vez que me viste tenía 15 años, ahora ya tengo 22.
- ¿ Os conocéis? - preguntaron atónitos la joven pareja a la vez, tanto Annie como Finnick, habían estado contemplando el diálogo entre los dos jóvenes callados.
- Claro que sí- se apresuró a contestar el joven de los Mellark- Si fue mi cuñadita, y espero que pronto lo vuelva a ser.
- Rye, no te adelantes a los acontecimientos- señaló Katniss.
- Siento volver a interrumpiros- volvió a hablar Finnick- Pero Katniss, Peeta quiere verte.
- Rye seguro que tú o tus padres no queréis verlo primero, por cierto,¿ Dónde están ?
- Te lo cuento luego, mi hermano quiere verte, y yo quiero que vuelvas a ser mi cuñadita así que ve.
- Vamos Kat- la ánimo Annie.
- ¿Estáis seguros de que quiere verme? - Preguntó nerviosa la joven de ojos grisis, la verdad es que lo que más quería era entrar en la habitación y comprobar con sus propios ojos que estaba bien, pero por otro lado no soportaría que el joven la rechazará, y después de todo lo ocurrido, el rubio estaría en todo su derecho de no querer verla.
- Que si pesada ve, el quiere verte y tu lo estas deseando- las palabras de su amiga más su abrazó ayudaron a la castaña a reunir el valor necesario.
- Está bien- concedió Katniss- desearme suerte.
La joven de profundos ojos grises reunió el valor suficiente, y se encaminó con paso nervioso a la habitación de Peeta, llamó a la puerta, con dos suaves golpecitos, y en respuesta escuchó un ronco "Adelante"
Muy nerviosa y con el corazón latiéndole a mil por hora abrió la puerta.
Peeta quien llevaba esperando bastante rato, pues Finnick se había ido a buscarla hace un tiempo, comenzaba a pensar que su amada castaña no estaba allí, y eso hizo que sus ánimos decayeron a un más, por eso, cuando oyó los golpes en la puerta, seguido de como entraba a la habitación, no pudo hacer otra cosa que sonreír como un tonto. Su castaña se veía muy cansada pues unas enorme ojeras alojaban debajo de sus preciosos ojos grises y su rictus estaba triste, pero aún así era preciosa.
Katniss le observa con su gris mirada penetrante le ve mal, pálido, pero a fin de cuentas, estas vivo y eso es lo que importa, sabe que ella es quien debe empezar a hablar pero no encuentra las palabras...
- Peet...- le llama como cuando eran adolescentes y de un grano de arena hacían una montaña.
- Hacia años que no te escuchaba llamarme así- contesta el rubio con voz ronca, pero feliz de que el tiroteo haya servido para recortar sustancias entre Katniss y él.
- ¿ Te encuentras bien? - es lo único que atino a decir, mil pensamientos y palabras cruzan su mente, pero es como si la comunicación entre su cabeza y su boca no existieran, los nervios no habían podido elegir peor momento para actuar.
- He estado mejor- le sonríe tranquilizadoramente Peeta, como si la leyera cual libro abierto con tan solo mirarla a los ojos- Kat, relájate, solo somos tú y yo, como siempre, pese a todo y contra todo.
- De verdad que ahora mismo estoy en blanco, y me siento estúpida por esa, el otro día cuando te dispararon sentí que me moría- se confesó Katniss a quien parecía que las palabras de Peeta le habían ayudado a reunir el valor que le faltaba- Y en ese momento, cuando no sabía si volvería a hablar contigo, nunca más, que jamás estarías allí, me di cuenta que una vida así no tendría sentido para mí, pese a todo Peeta te quiero, pero me siento estúpida, y se que suena tonto, pero no estoy preparada para volver a ser lo que éramos, necesito volver a empezar, que me ayudes a perdonar los errores de nuestra relación y aprender de ellos, paso a paso, sin prisas, como si no nos conociéramos, no sé, yo por lo menos quiero darnos esta segunda oportunidad que creo que nos merecemos, empezar de nuevo y luchar por ello, sé que pese a todos los años que han pasado mis sentimientos hacia ti siguen siendo igual de fuertes, y no quiero pasarme una vida preguntándome, y si le hubiera dado otra oportunidad.
Quiero borrón y cuenta nueva pero despacio, ¿ que te parece?
-Sabes que eso es lo que más quiero, te daré todo el tiempo que necesites, tan solo no te alejes de mí.
- Eres mi asistente personal lo veo difícil.
- Gracias , por esta oportunidad Kat, de verdad. Quiero explicarte todo lo que pasó el día que rompimos...
- Me da igual- le interrumpo- Borrón y cuenta nueva,¿recuerdas?
- Katniss, quiero que lo sepas, no quiero que haya secretos entre nosotros.
- No es un secreto, porque tú no tratas de ocultarlo y yo no quiero saberlo,¿ vale?
- Vale, sigues igual de mandona EH- replica mientras se intenta levantar en un fallido intento
- Supongo que hay cosas que nunca cambian- respondo- no te levantes que se te saltan los puntos.
- Jodeer-
- Te has hecho daño- me acerco preocupada.
- No, estoy bien tranquila- me susurra, y es que sin darnos cuenta nuestras caras están apenas a unos milímetros de separación. Mis ojos van hacia sus carnosos labios, y se que los suyos van a los mios, espero que sea él quien dé el primer paso, como cuando éramos adolescentes, pero en su rostro veo indecisión y duda. Y no lo entiendo, hasta que me doy cuenta, soy yo quien le ha pedido tiempo y espacio. Así que, recorto la distancia entre nosotros y junto nuestros labios, Peeta me responde con entusiasmo al instante, estaba tan pegados que oigo el latido de nuestros corazones, los dos van a mil por hora, una corriente eléctrica que hace mucho que no sentía me recorre el cuerpo y por primera vez en años, ya no me siento vacío, nos separamos al poco rato, ya que la respiración de Peeta es errática y yo me reprochó por no preocuparme de salud.
- ¿ Estas bien?- le preguntó pues veo que le cuesta mantener la respiración.
- No he estado mejor en años- contesta con una sonrisa deslumbrante, enseñándome todos sus dientes, y por primera vez desde que lo vi en mi oficina la sonrisa le llega a los ojos.
De repente, entra en la habitación un doctor corriendo.
- Esta bien- afirma extraño mirando a Peeta- pero si hace un segundo los monitores han saltado como locos- veo como se da cuenta de los labios rojos e hinchados de Peeta, y luego se depara en mi, nos mira entrecerrando los ojos y negando con la cabeza- Hasta que esté conectado a monitores abstenganse a hacer lo que hayan hecho- nos regaña, pero con un tono amable y divertida, después sale de la habitación, y nota como la sangre sube a mis mejillas.
Oigo unas risas a mi espalda, me giro y veo a todos en la puerta riéndose de nosotros Annie, Finnick, Gale y Rye, después miro a Peeta y esta sonriendo divertido, él también se esta divertiendo de la situación.
- Supongo que ahora sí te puedo llamar cuñadita- dice Rye y me abraza
Aquí esta el siguiente capítulo, un pelín pero no mucho mas largo que el anterior, espero que hayan disfrutando con esta reconciliación, y con la promesa de algo nuevo pero mejor.
La semana que viene creo que actualizare Simplemente Quedate Conmigo, que ya toca, así que hasta pronto y no se olviden de marcar a favoritos y dejar sus comentarios.
