Disclaimer: Shingeki no Kyojin es propiedad de Hajime Isayama.

Advertencia: Yaoi (Boy's Love) | Uso descarado del OoC | EreRi | Universo Alterno (UA) | Lenguaje vulgar | ¿Serie de Drabbles?


GRABANDO.

By: Maka Kagamine


09.

—... Y si no salgo vivo de esta, por favor, dile a Mikasa que la amo. A mamá y papá que siento haber sido una decepción para ellos y a Marco dile que jamás le perdonaré si se casa con el idiota de Jean.

Cansado de mi interminable monólogo y frente al edificio de mi delicioso vecino, Armin rueda los ojos. Él sabe lo dramático que puedo ser en ocasiones, así que está realmente acostumbrado a mis infantiles arrebatos.

—No te va a pasar nada, Eren —dice, lentamente.

Con una sonrisa bailando en sus labios, mi mejor amigo palmea mis hombros para brindarme todo su apoyo. Quiero creer en sus palabras, de verdad que sí, pero en mi interior siento que me pasará algo malo.

Si esto es una prueba de la vida, entonces estoy jodido.

—Ya tanteé mis posibilidades, hermano —murmuro, abriendo los ojos e imaginando el peor de los escenarios— y sólo hay tres opciones: una; él me devuelve la memoria, pero me golpea. Dos; él me golpea por acosador y se queda con la memoria para chantajearme con el contenido, o tres; me golpea, me lleva a la policía y me encierra en la cárcel para siempre.

Armin hace una mueca ante la fatalidad con la que manejo la vida a mi alrededor.

—Eren, estás exagerando —dice, sacudiendo el polvo imaginario de mi chaqueta—. Tal vez sí quiera golpearte y llevarte a la policía por acosador, pero te lo tienes merecido.

Ah, él siempre sabe como hacerte sentir mejor.

—Pero recuerda —continúa, mirándome con una sonrisa—, no digas demasiado (porque seguramente lo arruinarás); pídele disculpas y dile que no lo harás de nuevo, ¿bien?

Le doy un asentimiento.

—¿Y si no funciona?

—Bueno, si se da el caso de que las cosas se pongan muy feas, arrodíllate y ruega por perdón.

Sí, siempre puedes confiar en los sabios consejos de Armin.

—E-está bien —digo, sin sonar demasiado convencido, mirando hacia los departamentos.

El edificio parece hacerse enorme tras cada segundo que paso ahí parado, tengo la garganta seca y creo que quiero orinar. Siento tantas cosas que seguramente voy a vomitar en cualquier momento.

Armin lo nota, por supuesto. Así que se apresura a sobar mi espalda y murmurar algunas palabras de aliento para mí.

(...)

Cuando llega al piso indicado, el fatal elevador abre sus puertas (¡al menos no morí ahí dentro!).

Durante un momento pienso en las posibilidades que tengo. ¿Sería buena idea salir corriendo, cambiarme el nombre e iniciar una nueva vida en otra ciudad?

Tendría que dejar muchas cosas atrás, pero es la opción más sensata que tengo. Sí. Suena súper.

Ojalá fuera tan fácil, me digo en silencio, mientras camino muy despacio para encontrar su puerta. A cada paso las piernas me tiemblan y todo parece moverse de lugar.

Oh, santísimo Cristo. Creo que me voy a desmayar.

Entonces, en medio de toda esa parafernalia mental que algún día terminará por volverme loco, llegó a la puerta indicada. El número señalado y debajo la placa con su apellido: Ackerman, crean una bomba dentro de mí. Mi estómago burbujea inclemente y creo que ya no puedo respirar.

Ooh, padre nuestro que estás en el cielo.

Quiero huir, pero antes de darme cuenta ya estoy tocando el timbre con dedos temblorosos y el sudor empapando mi frente.

No pasa demasiado tiempo (para mi buena o mala suerte) y pronto la puerta es abierta. Él aparece entonces dándome una imagen que jamás podré olvidar. Porque Levi Ackerman es lo más cercano a la perfección que podría existir. El pelo negro, en ese fantástico corte militar, le cae por la frente, una musculosa oscura se le ajusta perfectamente, revelando sus torneados brazos, y el pantalón deportivo gris sostenido por el elástico que se aprieta en su cadera, son suficientes para dejarme sin habla.

¡Incluso olvido por qué estoy ahí!

En cuanto me reconoce, mi vecino me regala una sonrisa, que raya en lo coqueta, mientras cruza los brazos sobre su pecho y se recarga en el marco de la puerta.

Ave María Purísima, ¡no sé qué hice para tener un vecino tan delicioso, pero gracias!

Sólo espero que él no quiera golpearme.

—Hola, vecino de ojos bonitos —es lo primero que escapa de su sensual boca, provocándome un temblor involuntario.

Jadeo.

¡Levi piensa que tengo los ojos bonitos!

—Ho...la —saludo, de regreso. Las piernas me tiemblan y creo ver un montón de luces neones brillando alrededor.

Levi se ríe. El adorable sonido produce un aleteo en mi estómago; parecen cientos de mariposas danzando y creando un caos ahí dentro.

—¿Y bien? —inicia algunos segundos de silencio después, levantando una ceja, y se queda callado, como si esperara algo de mi parte.

Trago saliva porque ni siquiera sé por dónde comenzar.

Ugh, sí... yo, ¿lo lamento? —balbuceo, jugueteando con mis dedos

Mi vecino parece sonreír, sin embargo la mueca en sus labios se disipa tan rápido cómo llegó.

—¿Por qué te disculpas exactamente? ¿Por tomarme fotografías cuando creías que no me daba cuenta? ¿O por qué me has espiado cada día, desde que llegué aquí, por la ventana de tu habitación?

En absoluto mutismo, y mirando esos ojos oscuros que parecen saberlo todo, parpadeo largamente mientras mi cerebro intenta encontrar sentido a sus palabras.

¿Qué diablos acaba de decir?

¡Aaaaah, él lo sabe! ¡Siempre lo ha sabido! ¡Aborta la misión! ¡Huye, huye ahora que puedes hacerlo!

¡Padre celestial, no respiro, no respiro!

Ok, ok. Tranquilo, Eren. No entres en pánico. Sólo discúlpate. ¡Discúlpate ahora mismo!

Ehh... sí. Por eso... lo siento mucho. Ya sé que es un delito y eso... —empiezo y, aunque mi cerebro me dice que no siga, ni siquiera puedo prestarle atención—: Pero es que te vi por la ventana cuando recién te mudabas y uh... me gustaste, mucho. Soy fotógrafo, aunque supongo que ya sabes eso, y no pude resistirme a tomarte algunas fotos porque creo que eres perfecto y, y, y... Oh, Dios. Estoy hablando demasiado —desvarío, ante su insistente mirada —. El punto es que... lo siento por parecer alguna clase de enfermo acosador.

Levi suelta un bufido.

—¿Sabes? A lo largo de toda mi vida he conocido tipos que me han acosado de distintas maneras. Sin embargo, ninguno había llegado tan lejos como tú. Eres bastante osado. Eso de las fotografías es sin duda otro nivel.

Tiemblo en mi lugar.

¿Eso es un reclamo? ¿Va a golpearme?

—Perdón. Te juro que borraré todas las fotos que te he tomado y quemaré las que tengo pegadas en el mural de mi habitación —confieso, sin pensar en lo que digo, preparado para lo que el destino me tenga preparado.

Él hace un sonido largo que me pone los pelos de punta.

—Así que... ¿tienes fotografías mías pegadas en tu habitación?

Ay, Dios. ¿Por qué siempre tengo que hablar de más?

—... sí —respondo, con un hilo de voz. A esta altura creo ya ni valdría la pena negarlo.

Los ojos oscuros parecen brillarle.

—Creo que tú y yo —dice despacio, echándome una mirada que me desnuda hasta el alma— debemos hablar sobre esto con calma.

Sus palabras me congelan ahí mismo porque no me esperaba esa propuesta. No sé si sea mala o buena idea, pero con un ademán, él me invita a pasar a su departamento así que no puedo negarme.

Me va a pasar algo malo, estoy seguro. Pero me lo merezco y ya no puedo huir. No cuando he llegado hasta este punto.

—Está bien...

Con tan sólo con eso, le sigo al interior de su casa. Entonces, la puerta se cierra a mi espalda y sé que ya no hay vuelta atrás.

Dios, apiádate de mi alma.

(...)

—¿Eren? ¡Oh, Dios mío! ¿Eren, qué sucedió?

Dos horas después, cuando llego a casa, es el grito que Armin suelta mientras se apresura a tomarme por los hombros. Hay preocupación surcando por ese par de bonitos ojos azules, pero lo cierto es que no me importa mucho. No cuando tengo la cabeza atiborrada de Levi Ackerman y su bendita perfección.

Estoy borracho de él. Me ha dejado tan atontado que no puedo caminar bien, siento los labios cosquilleando y las mariposas en mi estómago están creando una revolución sin igual.

Uh, sí. Él debe ser una clase de mago o algo así. Nunca nadie fue capaz de dejarme así tan sólo con una sesión de calientes besos.

Sí, así como se escucha de maravilloso, besé a Levi Ackerman.

—Conocí el paraíso, Armin —digo, sonriendo como pendejo, cuando él me ha acomodado mi sofá—. Eso pasó.

A lo lejos hay una queja que no escucho bien, pero creo que es Pokko (¡contra toda probabilidad, todavía sigue en mi casa!) diciendo algo sobre que me veo como un estúpido.

—Supongo que todo fue mejor de lo que esperabas —un poco más relajado, Armin sonríe y se acomoda a mi lado.

—Mucho, mucho mejor. Fui buscando cobre y encontré oro, hermano.

Mi amigo no entiende muy bien, pero se ríe ante mis ocurrencias.

—¿Eso significa que te devolvió la memoria o no?

Entrando en mi campo de visión, Pokko hace acto de presencia mientras toma una de mis cervezas y me mira con mala cara, esperando por una respuesta. A su lado, tan calmada como siempre, Pieck lo regaña por ser un entrometido.

—No, no me la devolvió —confieso, muy fresco. Armin se ahoga con su saliva, Pokko escupe la cerveza y Pieck parece sorprendida—. Pero obtuve algo mejor a cambio —con una sonrisa todavía clavada en mi rostro, y recordando esa maravillosa sesión de besos a la que mi delicioso vecino me sometió apenas entré a su departamento, saco una hoja de papel y la agito en el aire, antes de agregar—: su número telefónico.


.

Continuará...

.


N/A: ¡Siento muchísimo la tardanza! Sé que dije que actualizaría el martes, pero por cuestiones de tiempo no pude hacerlo :( pero no quería dejar el fic sin actualizar esta semana, así que aquí me tienen, en domingo por la noche xd.

En fin uwu, quiero agradecerles mucho por su apoyo. ¡No puedo creer que el fic ya llegó a los 90 reviews! MUCHAS, MUCHAS GRACIAS POR EL MARAVILLOSO APOYO. ;-; miles de gracias también por los favoritos y los follows. ¡GRACIAAAAAS DE VERDAD! ❤Ya saben, nos vemos la próxima semana con otro capítulo ;). Las cosas van a mejorar muuuucho para Eren, lo prometo ❤. ¡No se olviden de dejar un review, esos son mi alimento de cada día! Jajajajaja. Bueno, espero que tengan un excelente inicio de semana ❤ .

Lyne Diamond*


¿Review? *-*