HYUGA II
-ASESINADO…!. El Uchiha retrocedió con evidente asombro en su rostro, mientras intentaba recordar aquella conversación meses atrás, sin embargo, algo no concordaba…
-espera un momento, eso no es lo que le dijiste a mi padre! Dijo subiendo el tono de su voz.
-lo sé, Sasuke-kun, pero es así, el hombre que es su padre, el hombre, que ella cree es su padre, está muerto y su tumba se encuentra en el cementerio de esta ciudad. La mujer se levantó de donde estaba y camino hacia la ventana para evitar que su rostro quedara al descubierto, lagrimas tenues cayeron por sus mejillas, los recuerdos de esos días, aun dolían.
-Què significa esto Hikari?….. Dijo de forma desafiante. – Por qué entonces le dijiste a mi padre que debían ser cuidadosos, que no debía involucrarse con el padre de Hinata, si él está muerto, entonces por què dijiste algo como eso?.
-Porque….. Dijo con la voz quebrada y girándose para ver a los ojos al azabache. –porque ese hombre que Hinata piensa es su padre, no lo es en realidad…..
…..
-Hinata, ya estás aquí muchacha.
-creí haberte dicho la última vez que no enviaras a tus perros cuando estuviera con personas, abuelo. La ojiazul entro y camino con propiedad hacia el sofá de la amplia y lujosa sala, mientras hablaba con el hombre que se encontraba detrás de un gran escritorio, escoltado por dos sujetos de apariencia bravucona.
-discúlpalos por favor querida nieta, no entienden bien el idioma, pero no discutiremos eso ahora. Dime, Hinata… Dijo acomodándose en su gran sillón. –Cómo está tu madre, sigue comportándose como una princesa ingenua?
La ojiperla no lo miro, en ningún momento cruzo sus ojos con los de su abuelo, al escuchar mencionar a su madre se puso de pie de inmediato, y comenzó a caminar pausadamente por el enorme salón rumbo a la salida.
-ya discutimos esto antes, abuelo, yo cumplo con mi parte del trato, si tu cumples con el tuyo…. No me parece gracioso que me desafíes de esta manera. Se detuvo en la puerta de la habitación. Los dos hombres extranjeros le prohibieron el paso, más Hinata no se intimidó en lo absoluto.
-dime de una vez, cuales son los motivos por los que me llamaste. Dijo viendo de reojo al viejo. El anciano Hyuga la miraba desde su escritorio, y ciertamente estaba absorto, la chica había crecido, más no solo lo notaba en su figura, también en su personalidad, su pequeña nieta ahora era una mujer, y una con un carácter digno de admirar, se sentía feliz de escucharla y verla actuar de esa manera, eso era lo que buscaba, eso era lo que él quería.
–una digna Hyuga, una digna descendiente de nuestro apellido. Pensó.
-te mande traer a este lugar, para que supieras que ya se todo acerca de los Uchiha, y también se perfectamente dónde estás viviendo ahora y con quien. Sabes que nada puede escapar de mi, Hinata. La chica se giró para mirarlo con estremecimiento en sus ojos, se había inquietado un poco al escuchar semejantes noticias, había dicho "los Uchihas", hablaba del padre y del hijo, más no podía mostrar ni una pizca de debilidad.
-si eso era lo que tenías que decir, entonces me irè. Los hombres la dejaron pasar y la escoltarían de vuelta a casa, sin embargo la voz del anciano los detuvo.
-recuerda bien Hinata, nada ha cambiado, yo cumpliré mi parte del trato, y dejare que tu madre y su nueva vida de ensueño no se desmorone, para mi, que Hikari siga ajena a nuestros encuentros, no me importa, pero… tu debes seguir con tu palabra Hinata. Sabes muy bien las consecuencias, si no obedeces.
Cerrò sus manos fuertemente tratando de mantenerse serena, como odiaba a ese hombre, odiaba a todo aquel que quisiera hacer con ella lo que quisiera, pero màs aùn odiaba a los Hyuga, y todo lo que tenía que ver con ellos.
Llego hasta el ascensor, los dos hombres ingleses también lo hicieron, la reunión había terminado.
….
Què estaba pasando?, que era todo esto, estaba mintiendo?, Hikari estaba mintiendo?, tal vez para él no era tan importante, pero para Hinata, sufrir por un hombre que no es nada, sufrir innecesariamente por un engaño, eso era algo sin razón de ser.
-no puedes….. no puedes engañar de esta manera a Hinata, ¡ Tienes idea de lo que sientes al perder a alguien de tu familia?!. Estaba enojado, sus ojos estaban llenos de desprecio, para él que había perdido a su familia, el ser engañado de una manera como esa le resultaba espantoso! Estaba decidido a marcharse de ese lugar, pues la presencia de la mujer le daba repulsión, más en ese momento, fue detenido de forma abrupta.
-espera, Sasuke por favor, no me juzgues asì nada màs, escúchame….rogo la mujer. Yo, hace años, antes de que mi hja naciera, estuve casada con un hombre, un Hyuga, Hiashi Hyuga.
En efecto, Hikari habia contraído matrimonio con el hijo de quien heredarìa el imperio Hyuga, Hiashi, conocido en el mundo de los negocios y de los juegos de azar y también, en la mafia. Siendo muy joven, Hikari se habia enamorado perdidamente de él, sin embargo, luego de un matrimonio pomposo, la verdadera cara del hombre que amaba se hizo presente, y los golpes, abusos, y humillaciones se volvieron pan de cada día.
-cuando me enteré de que estaba embarazada me horroricé, dijo con voz lastimera. –por ningún motivo quería tener un hijo de ese hombre, mucho menos traerlo al mundo bajo el techo en el que vivía.
En ese momento tomo la decisión de huir, manteniendo en secreto su embarazo, huyo de su esposo y familia sabiendo los peligros que enfrentaba, no por el hecho de estar sola y embarazada, sino por las consecuencias que podría traerle traicionar a alguien como Hiashi Hyuga…
-huì a casa de un viejo amigo, èl me acogió sin hacer preguntas, y permanecí con el hasta el alumbramiento de Hinata. Fuimos realmente felices, pasaron 5 años viviendo en Konoha a su lado, yo no lo amaba, y su pongo que el sì, sin embargo el amor que había nacido entre él y mi hija, eso iba más allá de todo, se había convertido en su padre, supongo, que Hinata nunca más ha sido más feliz que en aquella época.
Poco después de que la pequeña Hinata cumpliera 6 años la desgracia cayó sobre la familia. En un día cualquiera, en una tarde de invierno, el teléfono de la entonces familia sonó, para darle a Hikari la fatal noticia.
-un accidente, un accidente fatal lo mato, no recuerdo bien cual fuè mi reacción, supongo que entre en pánico, o simplemente me desconecte por un momento. En ese mismo instante Hinata llego a la casa, recuerdo que la abrace fuertemente, y le di la noticia, más ella, ella no dijo palabra alguna, y tampoco lloro, estaba tan tranquila, tan fria, yo… creo que ella fue la que contuvo a su madre en todo momento, a pesar de ser solo una niña. Lagrimas salían de los ojos de la mujer. - mi pequeña niña…..
Sasuke estaba asombrado, la vida de Hinata habia sido dura, eso explicaba en parte la extraña forma de ser de la ojiperla, desde pequeña había tenido que ser fuerte, desde pequeña había tenido que ser dura. –cuanto ha llorado en silencio. Pensó.
-después de eso me fui de Konoha, sin nadie màs con quièn contar, no tuve otra opción, y asì es como hemos vivido todo este tiempo. Mirò al muchacho de forma amorosa, con algo dulzura y lastima a la vez.
-Sasuke, desde aquel dìa, mi hija siempre se ha negado rotundamente a tener algo que ver con el resto del mundo, como bien dijiste antes, la muerte es algo que siempre duele, algo por lo que no quieres pasar, por ello suele tratar de desagradar a todos a propósito, desde el mismo momento en el que la conocen, ella no dependerá de nadie ni pedirá nada, sin embargo, pienso que ha cambiado, este último tiempo, ha cambiado.
-cambiado? Dijo el Uchiha intrigado.
-ella y tu son muy parecidos Sasuke-kun, tal vez por eso ella ha cambiado, tú lo has hecho.
…..
-señor, esta seguro de hacer esto?. Decía el abogado mientras hacia los trámites solicitados el anciano hombre.
-no podría estar màs seguro, Misuki, nosotros quienes hemos sido una familia respetable y también temida, ahora no es màs que un apellido, que vale poco màs de lo que vale este bolígrafo, ciertamente, la decadencia nos ha consumido, y ya no tengo las fuerzas de antes para combatirlo. Ojos lastimeros y una cara cansada caracterizaban al viejo Hyuga, quien de ser un gran hombre de negocios, pasaba a ser un viejo más en el mundo esperando la muerte.
-señor, pero su hijo, Hiashi…
-No nombres a ese bueno para nada en mi presencia! Interrumpio colérico. –ese hijo mío no resulto más que un desastre y el culpable de esta situación…. Si tan solo Hizashi no hubiera muerto, el sería ahora mi heredero, y no ese derrochador.
-que hay de su otro nieto, Neji Hyuga, hijo de Hizashi, creo que el esta màs preprarado para tomar una responsabilidad como esa.
-soy un hombre de costumbres, y me guiare por la tradición de la familia, si ninguno de mis hijos es apto, por incompetencia o defunción, entonces el primer hijo de mi primogénito será el siguiente en la lista.
-usted mismo ha dicho que la muchacha siente odio por la familia, porque esta tan seguro que se unirá a los Hyuga?
-si, Misaki, nos odia, pero ama màs a su madre de lo que odia y ella sabe, sabe muy bien cuáles son las consecuencias, no expondrá a las personas que ama si puede evitarlo, y definitivamente ella cumplirá su parte del trato, vendrà a mi, le daré el apellido que se merece y será mi heredera. Se giro hacia la gran ventana a su espalda con un semblante lleno de determinación.
-por supuesto yo cumpliré con mi parte del trato, y no tocare a sus seres preciados, sin embargo ha sido astuta, y por ahora la única persona relevante en su vida es su madre, se ha asegurado de no involucrarse con otras personas…
-por què está tan seguro de esto?, ella podría huir y llevarse a su madre…..
Una sonrisa de medio lado apareció en el rostro del anciano. –huir dices? Riò de forma macabra. –yo me deshice del hombre que creía su padre en frente de sus ojos, crees que ella se arriesgara a algo como eso nuevamente?
El abogado lo miro asombrado y también, asustado. Como era posible que le hiciera algo como eso a su nieta?
-no me mires de esa manera Misaki, sabes bien con quien estas tratando, yo no siento amor por esa mocosa, solo reconozco su capacidad, ella llevara a los Hyuga a donde deben estar, ella tiene todo lo necesario, siempre lo tuvo, incluso desde pequeña aquella vez, una niña normal lloraría y correría directo con su madre para decirle todo lo que había pasado, más Hinata, ella no dijo nada, nunca, ni siquiera de nuestros encuentros, o del hecho de que sabía toda la verdad. Ese es el carácter que se necesita, y ella, se convertirá en una digna Hyuga, le guste, o no.
….
No sabía bien que era lo que estaba sucediendo, no entendía bien lo que estaba pasando, tampoco se había percatado del momento en el que Hikari lo había envuelto con sus brazos contra su pecho, fuertemente, con desesperación. Seguramente, después de revivir recuerdos tan dolorosos lo que deseas es que alguien te conforte, una palabra de aliento, un abrazo, por lo que el Uchiha decidió quedarse así, en silencio, no tenía nada más que ofrecerle a Hikari que su comprensión, por mucho que le costara.
-ella ha sonreído. Sasuke abrió los ojos de forma exagerada al escuchar a Hikari mientras permanecía aprisionado en sus brazos.
-después de mucho tiempo, he visto la sonrisa en el rostro de Hinata. Levanto la mirada del muchacho para verlo fijamente, con ojos llenos de aflicción.
-supongo, que he hecho las cosas bien, pues he logrado ver ese rostro de nuevo, esa sonrisa tan hermosa, por eso Sasuke, por favor ayúdame, ayúdame a proteger a mi hija, y la familia que le he dado, estoy segura de que tú y tu padre son responsables de su cambio, y no quiero renunciar a lo que hemos logrado. El muchacho la escuchaba atentamente, no podía evitar sentirse intranquilo al oir semejantes palabras.
-promete que jamàs hablaras de esto con ella, nunca. Toda huella de su verdadero padre debe ser eliminada, es la única forma de mantener- lejos de Hinata ha ese hombre, será mucho màs feliz si no tiene nada que ver con él, o con los Hyuga.
Asintió con la cabeza, de forma segura y seria, para luego salir de la habitación. Por algún motivo estaba exhausto, como si llevara una especia de carga extra en los hombros. –esto es lo que sientes cuando llevas un secreto a cuestas… pensó. –no me agrada nada de esto, no me agrada tener que esconder algo así, sin embargo, tampoco deseo ver el rostro triste de esa niña, jamás lo he visto, pero… tengo la impresión, de que si lo hiciera, no lo soportaría.
…..
Iba de vuelta a casa absorta en sus pensamientos, los mismos sujetos extranjeros de antes ahora la escoltaban sin quitarle los ojos de encima. Para hombres maduros como ellos, una jovencita como Hinata, no era algo que podían ver todos los días, màs ella simplemente los ignoraba, o talvez solo no lo advertía.
-what do yo thinking? (en que estás pensando?)
-do you wanna know? (quieres saber?). –well, I think that this Little bitch, could be awake in my bed, someday…(pues, pienso que esta pequeña perra podría despertarse en mi cama, algún dia…..) mientras observaba a la ojiperla con ojos lujuriosos.
-Are you insane? The boss could fire you!.(estas loco? El jefe podría despedirte!)
-dont be estupid! I never say something like that in front of him. (no seas estúpido, jamàs diría algo asì en frente de èl)
De pronto, el auto se detuvo, pocas cuadras hacían falta para llegar a la mansión uchiha, pero por mandato de la peliazul, tenía restringido el acercase a menos de cierta distancia.
Uno de los hombres bajò del automóvil mientras el otro despedía como era debido a la nieta de Kento Hyuga. – hemos llegado señorita.
Ignorando olímpicamente al otro sujeto que la esperaba para abrir la puerta del auto, la ojiperla salio ágilmente del interior, para comenzar a caminar sin siquiera decir palabra alguna.
-fuckin whore ….(maldita zorra) Dijo el sujeto entre dientes.
Hinata se detuvo abruptamente, sin voltearse a ver a los sujetos, los mire de reojo y con un semblante frio y tétrico, se despidió de la única forma que ella conoce.
-escucha bien esto, porque no voy a repetirlo: the next time, take care about your words, because Im not so considered like my grandfather. The next time, I'll make sure to cut your tongue. understand? (la próxima vez, cuida tus palabras, porque yo no soy tan considerada como mi abuelo. La próxima vez hare que te corten la lengua. Entendiste?)
Retomo el camino hacia su casa, había perdido toda la tarde por culpa del anciano, y además podía sentir un vago pensamiento oscuro esparciéndose dentro de ella.
Miró hacia el cielo con ojos cálidos. –que hermoso atardecer, que hermoso rojo. Pensò. Una sonrisa triste surco sus pálidos labios.
-al final, las cosas nunca salen como las planeo…
