BELLA POV

Después de aquella pequeña plática, que me dejo pensativa, sabía que no podría mantener más tiempo esta mentira aflote, pero todavía no me sentía lista para decirles ni mucho menos para lo que después se me vendría encima.

Salí a comprar mis medicamentos. Creo que nadie se dio cuenta de mi ausencia, eso me deja un poco más tranquila. Estos días había estado muy estresada, sabía muy bien el por qué, pero el estrés no me es para nada bueno, además que no he estado comiendo bien, eso tiene gran parte con que mi dolor de cabeza no disminuya. Decidí tomarme un pequeño descanso: compre mis medicamentos en una farmacia cercana, y después me fui a comer un rica hamburguesa con papas; tenía tanto sin comer una de esas ¡Dios, seguían sabiendo igual de deliciosas!

Estaba en la plaza ya, así que decidí entrar al cine. No había muchas películas buenas, pero lo que no tenía ganas de ver era una de romance que me hiciera llorar aún más de lo que yo sola venía haciendo, y las de terror no eran lo mío y mucho menos para verlas sola, opte por una infantil que me hiciera reír: Sherk 2. (N/A es la que más me gusta XD).

Me hacia falta reírme para relajarme un poco, la mayor parte de la película me la pase entre risas, el único inconveniente era que hacía mucho frio y no había traído un suéter conmigo, puesto que en mis planes no estaba tardarme tanto; solo llevaba una blusa de manga larga, pero no era muy caliente.

Cuando salí del cine, me dirigí hacia a mi propio paraíso e infierno personal: la casa Cullen's. Tome un taxi para irme, ya que ya estaba bastante oscuro, mire mi reloj y me asombre al ver que ya eran las nueve y media de la noche, que rápido se me fue el tiempo.

Llegue a la casa de los Cullen alrededor de las diez de la noche, suspire varias veces al encontrarme delante de aquella casa, que tan solo al verla por fuera mostraba una elegancia y poder como solo sus propietarios lograban transmitir. Respire profundamente, nuevamente, preparándome para entrar, pero cuando estaba delante de aquella puerta me di cuenta de algo: no tenía llaves. Estuve tentada a dirigirme mejor a mi departamento, pero no le podía hacer eso a Jasper, así que me arme de valor y toque el timbre, mientras me cruzaba de dedos para que me abrieran Esme o Carlisle. Habían pasado ya cinco minutos y nadie me habría, toque una vez más el timbre, pero después de cierto tiempo todavía nada, y cada vez sentía más frío, volví a tocar repetidas veces pero sin respuesta. Pasaron alrededor de treinta minutos, ya estaba abrazada a mi misma tratando de aplacar un poco los estremecimiento que mi cuerpo emitía por el frio, sin éxito. Cuando estaba decidida a irme la puerta se abrió al mismo tiempo que una ráfaga de aire me llegó haciéndome temblar; dirigí mi vista hacia la persona que estaba parada en la puerta cuando lo distinguí era… él.

EDWARD POV

Después de que Tanya se fue, estaba cansado así que me fui a recostar a mi habitación. Mis hermanos salieron con sus respectivas parejas, trate de dormirme un rato, pero no pude conciliar el sueño. Todavía recordaba aquellas palabras que ella le dijo a él, esta mañana: "Te quiero"… tan sencillas, pero tan substanciales… y mas viniendo de ella; fue como una puñalada a mi corazón, Alice no fue capaz de aguantar quedarse en ese sitio, y se retiro quebrantada; trate de ir tras ella pero Emmett dijo que mejor iba él, yo estuve de acuerdo, aunque para mi también fue una tortura seguir escuchándola hablar con él, demostrándole sus sentimientos, sabiendo lo penosa que es Bella y lo complicado que para ella puede ser. Pero lo que mas me sorprendió fue que Rosalie se mantuvo inmutable, no dijo nada… ni si quiera se movió.

Mi madre había preguntado múltiples veces por Bella, porque desde el mediodía se fue sin decir nada y no había regresado, ya estaba preocupada junto con papá, mis padres pensaban salir, pero por la preocupación iban a cancelar su cena, les dije que no se preocuparan que yo estaría al pendiente, quisiera estarlo o no. La única verdad es que ella todavía me importa.

Eran alrededor de las diez y mis hermanos todavía no llegaban, tenía hambre así que salí de mi alcoba para ir por un tazón de cereal. Escuche que tocaron el timbre, ¿quién podía ser a estas horas?, la verdad era que no tenia ganas de ver a nadie así que decidí ignorarlo; estuvieron molestando por un buen rato, ya había pasado como media hora y todavía no se iba aquella persona, el sonido se volvió realmente molesto, así que entre enojado y desesperado me dirigí a la entrada. En cuanto abrí la puerta, una gran ráfaga de viento fue lo que recibí, cosa que no me agrado para nada, pero gran sorpresa me lleve al verla hay parada abrazada a si misma temblando, me quede observándola. Me pregunto por qué no abra entrado, que idiota ¿cómo esperaba que entrara si no tiene llaves?, me moví para que pasara.

Nos quedamos viendo los dos a los ojos por una largo tiempo sin decir nada, ninguno de los dos nos disponíamos a romper el hielo. Miré esos hermosos ojos en los cuales siempre me perdía y hasta el día de hoy soy capas de hacerlo, pero les faltaba aquel brillo que tanto los caracterizaba y tanto me fascinaba.

-¿Tienes frio? – fue lo primero que se me ocurrió, ella me dio una pequeña sonrisa, si mi pregunta había sido estúpida.

-Si- me contesto algo tímida y un poco temblorosa, me dirigí a la sala donde tenia una de mis chamarras y se la tendí, se veía dudosa de aceptarla o no.

–Póntela si no te vas a enfermar –con esto terminó aceptando y se la colocó.

-Gracias.

-De nada, vamos a la cocina, tienes que tomar algo caliente - le dije al ver que seguía temblando, por el frío. Pude notar que se veía algo asombrada de cómo me comportaba con ella, pero me volvió a invadir aquel sentimiento de protegerla y cuidarla.

Le prepare un chocolate caliente, sabiendo muy bien que eran sus preferidos en temporada de frio, se lo serví en una taza.

-Gracias, Edward… no te hubieras molestado –me dijo después de que le dio el primer sorbo a su chocolate.

-No ha sido nada, solo cumplo lo que les dije a Esme y Carlisle: que te ayudaría de aquí a que ellos llegaran –al escuchar mi respuesta, vi como agacho la cabeza, sus ojos se opacaron un poco más y esquivo mi mirada.

-De todos modos gracias y deja te devuelvo tu chamarra – me dijo mientras trataba de quitársela.

-Quédatela, luego me la devuelves.

- No, de verdad, tómala de una vez – reí al escuchar eso, había cosas que no cambiaban de ella como su terquedad, me acerque un poco más a ella, para impedir que se la quitara, pero cuando ella se para de la silla se tropezó de la nada, la agarre de la cintura para evitar que se cayera.

La piel se estremeció de tan solo volver a tocarla, estaba tan cerca de mí permitiéndome verla más detalladamente, seguía tan hermosa, aunque de una forma diferente, esos labios que siempre me incitaban a besarla seguían igual. Pude ver que ella se puso algo nerviosa, tal vez también pudo haber extrañado estar en mis brazos…

-Edward, me podrías soltar por favor – y en ese momento mi pequeña fantasía de que ella se sentía cómoda y feliz en mis brazos, se esfumo.

-Claro – le conteste mientras me alejaba de ella - buenas noches Bella – su nombre me quemaba la garganta de solo pronunciarlo, estaba apunto de salir de la cocina cuando…

-¡Edward espera! –la verdad fue que ni lo pensé dos veces y voltee inmediatamente.

-¿Si?

-Edward yo quisiera… - se notaba algo nerviosa – quisiera hablar contigo…

De repente me di cuenta de su cara…

-¿Bella que te sucede? – la interrumpí, ante mi pregunta me puso cara interrogante.

-¿Qué me sucede de qué? –me preguntó confundida, se llevo las manos a la cara y fue cuando se percato de que le sangraba la nariz, me acerque corriendo hacia ella.

-No es nada –fue lo único que pudo decir.

-¿Cómo que no es nada? ¡Te esta sangrando la nariz!- le dije desesperado mientras iba por una toalla y ella hacia la cabeza hacia tras. Después de unos minutos la nariz le dejo de sangrar.

-Gracias Edward… de nuevo.

-De nada, pero ¿segura que ya te sientes mejor?, no quieres que mejor le hablemos a mis padres… Carlisle te puede revisar…

-Si, de verdad y no es necesario que le cuentes a Carlisle y Esme, además esto me pasa seguido -al decir esto ultimo se tenso un poco, cerrando los ojos.

-¡¿Cómo puedes decir que esto es normal?! -le grité, aunque después me arrepentí al ver como se puso más nerviosa, respire varias veces para tranquilizarme – esta bien, pero mínimo deberías comentarle eso a Carlisle, no es normal.

-Edward por favor, no le digas a nadie este pequeño incidente, además no es… nada de qué alarmarse, yo… sé lo que te digo –digo titubeante, lo cual me extraño, algo no andaba bien…

-¡Pero Bella…! –insistí.

-¡Por favor Edward! ¡¡Por el gran amor que me tuviste en el pasado, no le digas nada a nadie!! –no supe que contestar ante aquella petición, me quede inmóvil, sin decir ni hacer nada. Ella aprovecho para irse hacia la recamara donde se estaba quedando.

Aquella petición solo me confirmaba algo: ella ya no me amaba, otro hombre ocupaba ahora su corazón y por desgracia, yo sabía perfectamente quien era. En conclusión yo no soy más que un pobre iluso al seguir pensando en ella y queriéndola como la quiero. Debería odiarla y no amarla, pero ante este sentimiento ya no podía hacer nada, más que tratar de ignorarlo y aparentar seguir adelante.

No tuve las fuerzas suficientes para levantarme de donde estaba, me quede sentado en el mismo lugar por un gran rato. Tiempo después, llegaron mis padres y mis hermanos, estaba tan callado que nadie se percato de mi presencia, paso poco tiempo para que alguien entrara a la cocina, prendió la luz, que me cegó por unos momentos.

-Hermano, ¿Qué haces aquí tan solo?, no me digas: ¡te sientes drácula! – me dijo Emmett en forma de saludo, al ver que no contestaba, se paro en frente mío. – ¡Oie! ¿ya llego Bella?

-Si, esta en su habitación.

-Ah… tienes cara rara, sabes, dime hermanito ¿Te preocupa algo?

-La verdad si…

-¡oh!, ¿Qué es?, ándale dime, si me dices, ándale ¿si? – parecía niña, queriéndose enterar del nuevo chisme de la semana, pero tenia que contárselo a alguien, aunque fuera a él.

-Lo que pasa es que a Bella hoy le sangro la nariz – al escuchar esto, se puso serio, Emmett siempre la quiso y la quiere como a una hermana.

-¿Le avisaste a Carlisle? –su voz se torno seria.

-No, ella no quiso –fue lo último que dije, antes de sumirnos en un silencio algo largo.

-Edward ¿Estas bien? –me pregunto, rompiendo así el silencio.

-Mmm… es una excelente pregunta sabes.

-No te entiendo…

-Simple, hoy se podría decir que confirme que Bella no me ama, sabes que no me tendría que afectar, pero lo hace.

-Edward, tengo el presentimiento de que ella todavía te ama.

-No creo, además demuestra todo lo contrario.

-Igual que tu hermanito, cuando estas con esa güera oxigenada de Tanya.

-Cállate, Em que Rosalie también es güera.

-Si, pero ella es natural NO SE TIÑE, además no la amas – era cierto no la amaba, pero la apreciaba y sabía que con el tiempo podría llegarla a quererla un poco más… amarla nunca, ame y amo demasiado a una sola persona y será para toda mi vida, aunque no sea correspondido ni merecido.

-Me largo a dormir, es imposible hablar contigo.

-Más bien, no te gusta escuchar la verdad – me encantaría saber que solo fuera eso, pero no, lo que yo veía de la realidad era muy distinto a lo que me decía Emmett.

-Como sea.

-Espera –me llamo de nuevo, voltee a verlo algo desesperado - ¿De quien es esta bolsa?

-Creo que de Bella, la traía cuando llego.

-Ah… se la voy a llevar a su cuarto.

-¿A estas horas? – le pregunte algo asombrado.

-Si es temprano – voltio a ver el reloj de la cocina – es la una con quince minutos de la mañana para ser exactos- me dijo con una enorme sonrisa.

-Emmett es de madrugada, debe de estar dormida.

-Pequeño Ed, si lo que te preocupa es que me propase con ella no te preocupes, no lo hare – eso fue la gota que derramo el vaso.

- Haz lo que quieras – fue lo ultimo que dije antes de irme a dormir… o al menos intentarlo.

Me fui a dormir con la interrogante si de verdad Bella se encontraba bien, lo que más me preocupaba fue lo que me dijo, que para ella era normal, el sangrado en la nariz, algo escondían Jasper y Bella, y no se si quiera saber que es.

BELLA POV

Entre todas las personas que me pudieron abrir, tenia que ser él, hubiera preferida a una Rosalie enojada y hostil como era siempre conmigo, pero no, me abrió mi eterno amor, cuando me tendió su chaqueta me sentía tan nerviosa, aunque al final termine aceptándola, el frio que sentía era mucho, mientras me preparaba una taza de chocolate tal y como siempre me gusta, el olor que tanto lo caracterizaba, estaba impregnado en toda la chaqueta. En esos pequeños minutos me hice la ilusión de que el no me odiaba; tal ves ya no me ame, pero por lo menos me tendría cariño, aunque nada comparado con el gran amor que yo le tengo. Le agradecí varias veces su hospitalidad conmigo, pocas para las que en realidad quería, pero cuando me dijo que solo lo hacia por Carlisle y Esme, me cayo como un balde de agua frio y regrese a mis primeras afirmaciones, Edward no siente absolutamente nada por mi. Trate de regresarle la chamarra pero él se negó cuando me paré para dársela me dio un pequeño mareo por lo que me tropecé y casi me caigo, pero él me agarro, Dios tenerlo tan cerca y tan solo que me volviera a tentar me ponía tan nerviosa. Miré esos hermosos ojos verde esmeralda desde cerca, en los cuales siempre encontraba el paraíso, pero me arme de valor para pedirle que me soltara. No quería que se fuera, por lo que lo llamé, no sabía exactamente que decirle, tal vez le pediría disculpas o cualquier cosa con tal de escuchar un poco mas su voz, pero me empezó a sangrar la nariz, síntomas comunes de mi enfermedad, así que no me alarme tanto como lo hacía antes, pero vi a Edward muy preocupado, antes de volver a hacerme ilusión alguna, me recalque mentalmente que solo lo hacia porque se lo prometió a sus padres, aunque el quería decírselos, yo me negué rotundamente, me costo un poco convencerlo de que no dijera nada, pero creo que lo hice. Todavía no estaba lista, los nervios me carcomían por dentro, sobre el como reaccionarían ante la única verdad.

No había podido conciliar el sueño, por lo ocurrido hace un rato, la escena de Edward tan cerca de mí, se repetía una y otra vez en mi cabeza tortuosamente, su rostro cerca del mío, sus brazos duros sosteniéndome, sus ojos mirándome intensamente… todo, me abrase aún más a su chaqueta que aun tenia puesta solo para oler su aroma, cuando alguien toco la puerta, quien será y a estas horas, se supone que ya todos están dormidos.

-Adelante –se abrió mi puerta dejando ver, el cuerpo de un hombre muy musculoso, con una gran sonrisa y traía puesto un pijama de ositos.

-¿Qué paso Emmett? – le pregunte mientras reía al ver aquel atuendo que traía.

-¿De que te ríes Belly?, acaso de mi pijama, pero si esta bien sexy – me dijo esto ultimo posando, ante mi, que lo único que pude hacer fue reír.

-Es que Emmett ¿ositos? – le conteste todavía con una sonrisa.

-Acaso, discriminas a los ositos- me contesto con cara de sufrimiento.

-Claro que no Em, son lindos - me dedico una gran sonrisa al escuchar eso y se sentó alado de mi en la cama – Y a que debo, tu visita a estas horas.

-Espera deja recordar – puso cara pensativa mientras, se rascaba la cabeza- espera lo tengo el la punta de la lengua- había cosas que no cambiaban, como lo despistado que podía a llegar hacer Emmett.

-Para este año – le dije en tono burlón.

-¡Ah!, ya recordé, me encontré a Edward en la cocina – me tense un poco al escuchar su nombre, pero el no se dio cuenta – y le pregunte de quien era esta bolsa y me dijo que era tuya a si que dije, porque no llevársela de una vez, alomejor es algo importante y mira aquí estoy ante ti, entregándote esta bolsita – dijo todo en tiempo record.

Y si, la bolsita era mía: eran los medicamentos que acababa de comprar; que torpeza de mi parte, dejarla en un lugar donde cualquier persona la pudiera ver, no quiero imaginar si hubiese sido Carlisle quien la viera, podría sospechar o más bien identificar que es lo que realmente me pasa.

-Si, gracias – fue lo único que fui capas de decir, pasaron unos minutos de pleno silencio, de parte de los dos, cada uno metido en nuestros propios pensamientos.

-Sabes, que puedes confiar en mi ¿verdad? – dijo mirándome a los ojos, en los cuales lo único que podía ver, era desesperación al no saber que era lo que realmente pasaba.

-Lo se, créeme que lo se…

-Entonces, se honesta conmigo, dime de una buena vez, que es lo que realmente tienes.

-La bolsa tiene medicamentos- le dije al mismo tiempo, que la abría y se los mostraba, me vio algo dudoso, antes de acercarse mas, y tomar los medicamentos.

-No seré doctor, pero estas no son medicinas de una simple gripa ¿verdad?

-Eso es cierto, estoy enferma Emmett, esa fui la principal causa por la que me fui – me sentí con la suficiente confianza, como para decirle la verdad y se la dije, aquel secreto que me comía por dentro, por el cual me aleje de aquellos seres que tanto amo.

-Pero, pronto te vas a aliviar y decir toda la verdad ¿verdad?

-No es tan fácil como yo quisiera, curarme… y la verdad todavía no estoy segura, de que tenga cura. Y sobre lo otro, como ya te había dicho dame mas tiempo, para darme valor a mí misma, más que nada para decir la verdad.

-Bella ¿Por qué dices eso? ¿Qué es exactamente lo que tienes? – su cara con la que llego, ya no estaba, ahora era una de real preocupación y desosiego, y yo era la causante de eso, es en lo único que me ayudo… a que lo mejor seria no decir nada.

Tuve miedo, dude, entre contestarle o no aquellas preguntas, pero no podía evitar lo ya inevitable, ya había hablado, ahora tengo que asumir las consecuencias y decirle la verdad, al menos a él.

Respire hondamente, tomando valor. Le tome de las manos y lo mire directamente.

-Tengo leucemia Em… – La noticia le impacto más de lo que pensé, palideció totalmente, le saltaron los ojos y sentí su mano fría y sudorosa de repente.

-¡Dios mío Bella! PERO ¿DESDE CUANDO? ¿Estas en tratamiento? ¿Por eso huiste con Jasper? ¿Por qué no le quisiste decir a ninguno de nosotros, ¡somos como tu familia! ¿Todavía amas a Edward verdad...?!

-Emmett espera, son muchas preguntas y se podría decir que si estoy en tratamiento y sobre lo demás, no me presiones, al menos por ahora… estoy cansada…

-Esta bien –Dijo tratando de tranquilizarse, respiro profundamente y me acaricio la mano suavemente, me la había estado apretando fuertemente- pero prométeme, que me contestaras esa y otras preguntas.

-Está bien, pero si tú me prometes que no le dirás nada a nadie – lo pensó más de lo que me hubiera gustado y la respuesta que me fuera a dar me tenia nerviosa.

-Esta bien, Bells… por ahora, Buenas noches – di un largo suspiro de alivio

-Buenas noches – me dio un abrazo y un beso en la frente andes de irse, me recosté en la cama, cerré mis ojos y me quede completamente dormida y con sueños de un pasado y un futuro que cada vez veía más lejano o... inalcanzable.

Muy buen aki lees traigo el ultimo capitulo de este año HaY nos vemos en enero del 2010 d nuevo q tenga un feliz fin e inicio de año.

Espero q les guste, espero sus criticas, tanto las buenas como las malas eh! Espero actualizar antes de entrara a clases q entro el 7 d enero y a exámenes Gracias! Por los reviws Este capitulo me lo corrigió: . Angel Delirium.-. LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN