Lethiur: Muchisimas gracias, de verdad. Pues, estamos mejorando de a poquito, gracias por los ánimos:D Espero que este cap. te guste, y muchas gracias por ser un fiel lector, eso me anima mucho*-*

kevinkev18: Muchas gracias por tus consejos Kevin. Claro que estoy cuidando a mi papá, y también me relajo y escribo escuchando música, eso es algo que compartimos:D. Aunque las cosas no mejoran mucho, sigo con esta historia, porque creo que es lo mínimo que se merecen, además que me gusta y me hace feliz que les guste a ustedes:D. Espero que este cap. te agrade:3.

DN164: Muchas gracias por tus deseos y por la paciencia.La verdad si fue estresante y un poco frstrante, una solo quiere escribir y hacer a todo el mundo feliz, pero cada uno tiene obligaciones:s Espero que hayas actualozado ya, a ver si alrrato me paso por tu fic :D Espero que este cap. te guste, y que me perdones si no es así.

Conilina: ¡Gracias, gracias, gracias! Espero no desepcionarte con este:D Pues todo vamos mejorando de a poquito, gracias por los buenos deceos:)

Mastercold: Aqui estoy, tranquilo:D Gracias por preocuparte y por alentarme a escribir, la verdad ayuda mucho sabes que te gusta:3.

Hikariitopvocal: Me alegra mucho saberlo, y espero que eso no cambie:D

Bien, si no les gusta mucho el cap. espero que comprendan. No me siento con ánimos de comentar mucho, esoty muy cansada y acabo de terminarlo.

Por otra parte, gracias a los que siguen leyendo y a los que me apoyan, espero que la historia les siga pareciedo interesante:D

oOo

Despertó a las 8 en punto.

La verdad no podía negar que al principio, meditando las cosas, había interpretado que Finn estaba ahí por alguna razón, porque bueno, la gente no se teletransporta de repente por aquí y por allá. Pero cuando su padre le dijo que no había tenido nada que ver, y que a lo mejor hubo alguna falla en el hechizo, se puso a pensar que tal vez eso no era ninguna casualidad. ¿Como llamarlo sin que sonara estúpido? ¿Destino, una nueva oportunidad... Karma? No, simplemente no podía encontrar una palabra que la dejara satisfecha, pero vámos... Finn estaba ahí y ella era valiente, era atrevida, lista, decidida y con él tenía ese... "Instinto" de no querer dejarlo ir. Pero claro, no todo era tan fácil como quererlo y conseguirlo.

Realmente no se había detenido a pensarlo un largo rato, pero ahora que lo hacía, le sorprendía lo mucho que su padre podía arruinar cualquier cosa.

Recordó que ayer, mientras daban un paseo, "casualmente" llegaron a un punto en el que Finn era el tema de conversación. Ella, completamente decidida, le mencionó a su padre muchas cosas acerca de él, le mencionó aventuras y monstruos, le mencionó actos de horor y valentía, le mencionó los peligros a los que se enfrentaba, incluso le mencionó que salvó su vida. No entró en detalles, y lo dijo restandole importancia, logrando que sus palabras no desparramaran el respeto, cariño y admiración que sentía por Finn, y también que su padre no sospechara nada de sus intenciones de, tan siquiera, despertar en él algún otro sentimiento por Finn que no fuera incomodidad y desprecio. Pero claro, su padre le dijo que Finn era un humano, una especie débil, le dijo que comparado con ellos, su posición social era prácticamente la de una cucaracha, que cualquiera podría vestirse ridículo y jugar a ser un héroe, que era patético y... Y ya no supo que más. Cuando su padre llegó a ese punto ella lo interrumpió y cambió el tema diciendole que perdían tiempo hablando de un humano. Su padre, gustoso, le dió la razón.

La verdad no le importaba lo que opinara, en absoluto, pero como cualquier reina ella tenía responsabilidades y, desgraciadamente, una reputación y un nombre que mantener en álto. Pareciera que todos los vampiros vivían en la edad media, menos ella. Sabía que si mantenía algun tipo de relación con quien sea que no estuviera a la altura, serían capaces de pisotearla y matar a ese hombre, fuese quien fuese.

El desayuno era a las 9, recién eran las 8:20. Bien, aprovechó para darse una ducha.

Cuando el agua dejó de recorrer su cuerpo, los pensamientos volvieron a ella. No supo porqué, pero parecía que le estaba buscando algúna lógica a todo aquel asunto de las pruebas. Mientras se vestía, decidió dejar que su mente explorara las posibilidades.

Entre los vampiros, se consideraba como "papá" o "mamá" a la persona que los mordía, no importaba si eran mayores o si eran solo niños, después de todo, tenías toda una eternidad para acostumbrarte, aunque no era muy difícil, ya que cuando los mordían, su memoria se borraba automáticamente. Los vampiros decían que era algo así como supervivencia, porque si recordaban los sentimientos humanos, serían débiles, como ellos, como los humanos. Un día su padre le contó que ella no había sido una humana, o almenos no que él supiera y ella, como cualquier persona confundida, le preguntó a que se refería. Y ahí fue cuando le contó que la había encontrado herida y sin fuerzas, a la orilla de un viejo río que él solía visitar. Se compadeció de ella y decidió ayudarla, se acercó para tratar de averiguar quién eran las marcas de su "padre" o "madre" (ya que si estabas gravemente herido, con otra mordida del que te haya transformado, te recuperas) y estaba prácticamente estupefacto cuando no pudo localizar las marcas, le dijo que le pareció fascinante, y que debido al mal estado que parecía tener, no encontró otra opción que no fuera morderla.

Bien, su padre nisiquiera la quería, la salvó porque le parecía fascinante, y lo único realmente extraño que ella veía en todo eso era que en ese entonces no tenía marcas... Pero no le parecía sufciente para que su padre prácticamente la secuestrara y la obligara a hacer pruebas, que solo Drácula sabía en que consistían, por una simple teoría.

Por otro lado estaba Rox. Le agradaba, pero sospechaba que sabía algo que ella no. Y es que siempre que Rox la miraba, veía en sus ojos orgullo, como si hubiera logrado algo importante. También veía compación, siempre la miraba así cuando su padre decía "cosas malas" respecto a Finn, o cuando Rox y Finn iban a algun lugar y los dejaban solos... Finn... Rox la podía mirar de muchas maneras que la confundían, pero la que le ganaba a cualquiera era como la miraba cuando estaba con Finn, o cuando ella lo miraba y Rox se daba cuenta. Su mirada era confusa, pero ella podría apostar que había esperanza, ansias, admiración y... diversión. Si, apenas llevaban un día ahí, y sentía que Rox sabía y veía muchas cosas que ella no. Pero tampoco iba a andar pensando que esa simpática ancianita estaba tramando algo, no la conocía, pero le había dado una buena impreción. No le gustaba como parecía controlar a su padre, pero era una amiga de la familia, a lo mejor tenía una posición social mucho más alta que su padre... Si, debía ser eso, su padre era capaz de dejar su orgullo y dignidad a un lado por mantener una posición social alta y respetable. "Respetable" Pensó de nuevo, y no pudo evitar que una pequeña sonrisa se dibujara en sus labios. Su padre podía ser muchas cosas, pero si había una palabra que no cuadraba con él, era respetable. No tenía dignidad, no tenía orgullo, al contrario de ella, él se dejaría pisotear si con eso dejaba su "pulcra" imagen intacta.

Volvió a mirar la hora.. 5 minutos para las 9. Bien, el desayuno era a las 9, justo a tiempo.

oOo

Soñó con Marceline.

Y no le desagradaba la idea, soñar con ella era... Lindo. De alguna, posesiva y extraña, forma la sentía cerca de él.

Pero... Había un límite.

Una cosa era que soñara con Marceline sonriendole, pero otra cosa muy, (MUY), diferente era que soñara con Marceline luciendo un camisón blanco sonriendole de medio lado, acorralandolo, besandolo y seduciendolo... ¡Maldición!

no sabía que lo molestaba más.

Por un lado, le molestaba haber soñado eso. Marceline era... ¡Era Marceline!

Por otro lado, le molestaba haberse despertado horriblemente acalorado, totalmente destapado y con la respiración irregular y agitada, con la boca seca, y un molesto bulto en su pantalón, era demaciado, y es que... ¡POR LAS ESCAMAS DE UN DRAGÓN!. ¿QUE ERA... ESO?

Ahora estaba sentado desayunando, había llegado tarde luego de darse un largo baño de agua helada. Al acordarse de... eso... no pudo evitar ponerse completamente rojo y mirar su desayuno como si esperara que los papeles se invirtieran, y la comida lo tragara a él. Se sentía horrible, por un lado, algo le decía que era normal, que era un humano y que posiblemente a los humanos les pasara eso, por otro lado no podía dejar de sentirse avergonzado. ¿Que lo había causado? Algo le decía que era Marceline. Algo lo alentaba, en silencio, a acercarse a ella. Algo le decía que era lo correcto, que Marceline sabía la respuesta, pero ¡Oh! ¡Su oportuna mente le recordaba que Marceline no era humana y que si le preguntaba posiblemente moriría de verguenza!.

Tenía la mente revuelta, sabía que había algo que no comprendía. algo más allá de él. Necesitaba a Marceline, lo sentía, cuando ella estaba cerca no había nada más y eso era frustrante. De alguna marena sabía que Marceline seguía siendo ella, pero su manera de comportarse... Desde que llegaron, (Apenas ayer), ya no era despreocupada, y no tenía esos movimientos elegantes y fluidos, que él sabía que hacía inconcientemente, porque Marceline no era presumida, porque a Marceline no le preocupaba mucho eso de la etiqueta. Ahora... Ahora parecía siempre preocupada, en una especie de alerta constante, y sus movimientos seguían siendo finos y elegantes, pero ahora era más forzado, estaba tensa y calculadora. Ya no le sonreía, es más, no le hablaba, y eso lo hacía sentirse... Triste. Y ¿Por qué no? Enojado también.

Pero todo pensamiento se desvaneció en ese momento, cuando Marceline lo miró. Al principio lo miró calculadora y Finn sintió la ira crecer... ¿Ahora lo estaba examinando? ¿Ahora resultaba que era muy poco para ella? Si, él lo sabía... Pero que ella lo supiera y aceptara era algo más de lo que se sentía capaz de soportar. Y justo cuando se iba a levantar e irse a su casa, Rox interrumpió.

-Bien, creo que estamos listos para la primera prueba-.

oOo

Mierda. Mierda... Mierda.

Y es que... que Drácula la perdonara pero... ¡Mierda!

Estaban caminando, suponía que a donde se llevaría a cabo la prueba, pero ella no prestaba atención.

Supo que algo andaba mal en cuanto Finn llegó tarde al desayuno. Él no era muy madrugador... Pero no era un irresponsable. Ella sabía que él sabía que el desayuno era a las 9, Rox se lo había dicho en un susurro cuando su padre estaba despistado.

Luego, en el desayuno... Su expreción ausente, sus sonrojos, el brillo en sus ojos, y cuando ella decidió que ya se había cansado mirandolo de reojo, y lo miró, sin discreción alguna, supo que algo iba a salir mal.

Su padre una vez le dijo que la expreción corporal era importante. Le había enseñado a leer la cara a sus enemigos y "amigos". Ella sin problemas mayores había logrado manipular su propia expreción a su gusto. Si ella quería lucir enojada, lucía enojada. Si ella quería lucir adorable, lucía adorable. Si ella quería lucir desinteresada, lucía desinteresada. y así con todas la expreciónes. Su padre había estado encantado con lo fácil que se le daba, la gente siempre le creía, pero cuando decidió que practicaría con él, quedó desepcionado. Cuando había terminado con su actuación, su padre movió la cabeza negativamente y le dijo que sus ojos la delataban, que sus ojos brillaban ante la curiosidad, se apagaban cuando no quería manipular a alguien y así con otras cosas. Le dijo que no se le complicaba porque sus ojos eran hermosos, porque sus ojos llamaban la atención de cualquiera, y le aseguró que aunque no malipulara sus gestos, podría manipular a cualquier persona con solo mirarla a los ojos. Pero le dijo que él lo veía, y que si él lo veía, alguien más podría verlo. Le dijo que había echo un trabajo magnífico, excelso, glorioso, pero que no era suficiente, le dijo que quería la perfección.

¿Y que podía hacer ella? Al final le tomó algo de tiempo, pero controló cada gesto en ella.

Por eso cuando volteó a ver a Finn y sintió la mirada de su padre en ella, supo que eso no iba a acabar bien para ella. Manipuiló sus gestos, quiso parecer arrogante y calculadora... pero no demaciado. Y Finn la conocía bien, así que sería un poco más difícil.

Pero cuando vió que Finn frunció el ceño y sus ojos brillaban con molestia, supo que había controlado todo. No había fallado, no le había mostrado la preocupación, no le había mostrado las ganas de mandar todo por un tubo, no le había mostrado las ganas de abrazarlo. Casi al instante su padre dejó de mirarla, y ella estaba totalmente dispuesta a abrirle sus ojos a Finn, a que él viera que ella realmente lo quería y apreciaba, quería que viera la disculpa en sus ojos, pero Rox habló, diciendo lo de la prueba.

Le dieron ganas de golpearse la cabeza en la mesa repetidas veces.

Pero no.

Tenía miedo de que Finn no la comprendiera, si bien se había dispuesto a "conquistarlo" (Por decir así), ahora veía otro problema... ¿Luego qué? ¿Le decía que lo quería pero que no podían estar juntos porque la sociedad y su padre no lo aceptaban? ¡Hasta para ella sonaba estúpido!. Ahora que lo pensaba mejor... ¡Era estúpido!. Estúpidos vampiros y sus estúpidas reglas... Si, ella era un vampiro y ella también era parte de eso pero... Después de todo... Las reglas estaban echas para romperse, ¿No?.

-Llegamos-. Volvió a prestar atención y se dió cuenta de que estaban en el jardín. Casi se cae al piso cuando vió la luz del sol. Se calmó un poco más cuando notó que no le estaba dando a ella, habían caminado abajo de un techo de piedra, era como un camino que se adentraba en los bosques y ahí, a unos pasos de ellos, el camino terminaba en un gran círculo. En el centro había una mesa un poco grande, para unas 10 personas, pero no había sillas. Al cada costado de la mensa había dos cajas y no era una zona con muchos árboles, el sol daba en todas partes, la unica sombra que había la proporcionaba ese techo y no sabía como su padre había aceptado eso, pero bueno, supuso que era para que ella no huyera o algo así.

Intercambió una mirada rápida con Finn. Al principió él la vió un poco irritado, pero como su padre estaba hablando con Rox y estaba de espaldas a ella, miró a Finn con arrepentimiento, cariño, y luego le sonrió, era lo menos que podía hacer. Lo había estado ignorando y tratado mal, y Finn nisiquiera había expresado su molestia, no le había reclamado y en ningun momento exigió irse o quedarse en casa para no apoyarla en la prueba. Se relajó cuando la mirada de Finn se encendió, haciendo que el azul de sus ojos luciera más hermoso (si es que eso era posible). Y desde hace un rato no lo miraba directamente, pero se le hacía una eternidad... Mirarlo y que él la viera de esa manera era como volver a nacer.

-Bien, luego de discutirlo- Rox le dirigió a su padre una mirada de reproche, y luego continuó -Decidimos continuar como habíamos acordado, ambos harán las pruebas, y, Finn -. Rox miró a Finn y le sonrió. -Solo realizarás la prueba para darle confianza a Marceline, no te preocupes si no te sale-. Finn solo asintió.

-Rox, ¿En que consiste esta prueba?-. No quería ser grosera, pero quería que eso terminara cuanto antes. Nisiquiera habían empezado y ya sentia la mirada de su padre presionándola.

-A eso iba querida-. Y Rox le sonrió. -En las cajas, hay un... "animal" bastante extraño. No se encuentra en muchos lugares y la gente cree que ya no existen muchos, debido a que los secuestran, los encierran, los venden, o se los comen. Lo que la mayoría no sabe es que estas extrañas criaturas tienen el poder de adentrarse en tu mente...- No pudo evitar sentirse un poco incómoda. No quería a nadie en su mente. Rox pareció notarlo. -Tranquila querida, las criaturas son extremadamente sabias. Y no son nada fáciles, no entran en la mente de cualquiera, tienen que ver algo especial en la persona... algo verdaderamente especial. Son pocas las personas que logran llamar su atención, y son aún menos las que han logrado que las criaturas se adentren en su mente. Se dice que ellos se encariñan y te ayudan con su sabiduría. Ahora vamos, cada uno tome una caja-.

¿Esa mujer estaba loca? Miró a Finn y solo eso le bastó para saber que él pensaba lo mismo. Finn le sonrió y se puso enfrente del extremo derecho. Oh bueno, después de todo, Finn si la motivava. Ella se fue al otro extremo, y una vez que llegó, Rox volvió a hablar.

-Esta bien, ambos abran con cuidado la caja-. Finn la miró, y abrió la caja. Miró adentro y luego la volvió a mirar, luego miró a Rox y Rox la miraba a ella. Bueno, Finn seguía vivo y al parecer nada se había apoderado de su mente, así que ella también abrió su caja.

Adentro había una especie de gato con escamas y cola de serpiente, algo bastante raro. Las escamas brillaban y soltaban diferentes tonalidades. La "cosa" era algo bastante hermoso, irradiaba tranquilidad y los diferentes colores que salían de las escamas prácticamente te embobaban. Lo más tierno y extraño era que estaba durmiendo. ¿Se supone que debían de despertarlo?. Miró a Finn, y luego miró a Rox. Rox tomó la palabra nuevamente.

-Bien, como verán es una criatura extraña, no tiene nombre, nadie se atreve a nombrar tan hermosa creación-. Bueno, al menos si todo fallaba, se lo podría quedar como mascota y le pondría nombre. -Ambas criaturas estan dormidas, ustedes deben de tratar de despertarlas. Si logran despertarlas significa que algo en ustedes llamó su atención. si quieren pueden sacarlas de las cajas y ponerlas en la mesa o en el suelo, donde les quede mas cómodo-. Rox le sonrió a Finn y a ella, y luego se fue junto a su padre que estaba a una distancia prudente, pero suficiente para que ella se sintiera presionada.

Miró a Finn. Él estaba con ambas manos adentro de la caja, sacó a la criatura y la depositó en la mesa, era igual a la que ella tenía en su caja. Finn tomó la caja y la dejo en el suelo. Bien, parecía fácil. No estaba totalmente convencida, pero debía intentarlo. Metió sus manos y tocó la "cosa". Sus escamas eran... Suaves, cálidas, y una vez que la sacó de la caja, pudo ver que el brillo de antes no era nada comparado con los brillos de diferentes tonalidades que lanzaba ahora que su piel reflejaba el sol. Era una escena bastante bonita. La admiró un momento más y luego la depositó en la mesa. Tomó la caja y la puso en el suelo, miró a la criatura que aún seguía dormida...

Bueno, no podía ser tan difícil, ¿No?.

oOo

Bien, él había tomado la iniciativa de acercarse y luego sacar a la cosa de la caja, pero ahora de verdad, no sabía que hacer.

Miró a Marceline. Ella parecía tener el mismo problema que él. ¿Donde estaba Rox? Oh, ahí estaba, a un lado del padre de Marceline, mirandolos a ambos. Le dirigió un mirada de duda, dejando claro que no sabía que hacer.

-Deben tratar de despertarlas-. Oh, bueno. Supuso que sería como despertar a Jake. Con su mano le dió unos empujoncitos a la "cosa". No se movió. Solo se notaba que respiraba tranquilamente, como si él no estuviera ahí tratando de perturbar su sueño. Empujó la "cosa" más fuerte. Nada. Miró a Marceline, que miraba como él empujaba y la cosa no se movía. Decidió dejar de empujar y ver lo que ella intentaba.

Marceline tomó a la criatura con ambas manos y la sacudió en el aire, despacio. Todos esperaron, pero nada pasó. Marceline volvió a sacudirla, solo que esta vez más fuerte. Nada.

Bien, era hora de intentar algo más.

Desenvainó su espada y fue a buscar algunas rocas. Cuando estuvo enfrente de la cosa presionó una roca contra su espada y la deslizó fuerte y rápido. Un gran y tenebroso ruido metálico fue lo que salió como resultado, hasta a él se le pusieron los pelos de punta debido al (para él) emocionante sonido. Pero la cosa no parecía compartir su misma opinión, pues seguía dormida arriba de la mesa, con la respiración regular.

Miró a Marceline y notó su piel erizada. Eso le gustó y no pudo evitar que una sonrisita burlona se asomara por sus labios. Marceline rodó los ojos y él no pudo más que agrandar un poco más su sonrisa.

oOo

Aveces se le olvidaba lo presumido que Finn podía ser. Bueno, se le pusieron los pelos de punta... ¿Y qué?.

Aunque había algo más importante. ¿Como hacer que esa criatura despertara?.

Si ella estuviera en una caja por Drácula sabe cuantos días, ¿Que necesitaría para despertar?. Solo que alguien la sacudiera o gritara en su oído, pero se ve que no era el caso.

Comida. ¡Si!. Todos necesitan comer y beber algo. Le pidió a Rox que le trajera un cubo de agua y algunos alimentos, Rox lo apareció todo. ¿Que acaso no le había dicho que no era una bruja?. La miró con desconfianza, Rox pareció comprender y le dijo:

-Hechicera, es la palabra correcta-. Oh, bueno. Tenía que admitir que entre una bruja y una hechicera había una notable diferencia.

Habían pasado media hora tratando de despertar esas cosas y Marceline estaba segura de que si la comida no funcionaba, nada lo haría.

Intentó con el olor. Le pasó la comida al extraño animal por la nariz y éste nisiquiera se movió. Estuvo así por unos 10 minutos. Luego agarró pequeños pedazos y abrió un poco la boca de la cosa para poder meterlos, pero sus dientes impedían que metiera ni una sola migaja. Estuvo intentando por otros 10 minutos. Mientras ella pensaba que más hacer, Finn tomaba rocas y las destruía con su espada, logrando hacer todo un escándalo por unos 15 minutos seguidos. Bueno, todavía quedaba una opción...

-¡Hey, Finn!-. Intentaría matar dos pajaros de un tiro. Finn la miró un poco sorprendido. -Pon tu mascota aquí-. Y le señaló un lugar en el piso. Finn la miró dudoso, pero hizó lo que le pidió. Ella puso su "mascota" a un lado de la de Finn.

-Bien, esperemos que no se ahoguen-. No pudo evitar el comentario. Finn la miró.

-¿A que te refier...?- No lo dejó terminar la frase. Había agarrado el cubo de agua que tenía a un lado y se lo había aventado directo a las criaturas. Un poco de agua le salpicó y notó que estaba helada. Miró a su mascota... Tenía la boca torcida, al igual que la de la mascota de Finn. Vaya, ¿Eran parientes o algo así? No, tenía una pregunta mejor...

¿PORQUE RAYOS NO ESTABAN DESPIERTOS?

Se dejó caer en el piso y quedó sentada enfrente de las dos criaturas. Si no fuera porque se notaba que respiraban, ella hubiera pensado que estaban muertos. Sintió como Finn se sentaba a su lado. Se sintió más tranquila, estaba un poco molesta por no haberlo logrado, pero después de todo, eso significaba que no tenía nada de especial.

-Tu padre se acaba de ir-. Rox dijó eso mientras se dirigía a donde Finn y ella estaban. Se puso enfrente de ellos, y para verla a la cara tenían que alzar la cabeza, ya que se quedó parada un poco más adelante de donde se encontraban las criaturas. Bien, que su padre y su absoluto rechazo se fueran a donde les fuera en gana.

-Vamos chicos, no se desanimen-. Y les sonrió. Marceline se sintió como una niña y ODIABA sentirse así. Vulnerable. Sin mencionar que odiaba perder, y tenía que admitir que le daba curiosidad lo que esas cosas pudieran hacer. -Lo intentaron, y estoy más que segura que ustedes son bastante especiales e inteligentes, solo que tal vez estos seres sean muy caprichosos con eso de las mentes-. Oh bueno, acababa de aprender que Rox no era muy buena consolando. -Tuvieron enfrente dos mentes maravillosas, si no las supieron aprovechar es problema de esas criaturas arrogantes-. Ella se sentía extraña, y de reojo vió como Finn fruncía el ceño.

-¿A que te refieres? ¿Ellas estuvieron en nuestras mentes?- Finn sonaba un poco irritado. No lo culpaba, ni siquiera ella se había dado cuenta si es que esas cosas estuvieron algun momento en su mente, y eso no era algo que le agradara.

-Bueno, eso se supone. Ellas tienen que ver sus mentes para "calificarlos", no sé si lo pueden hacer dormidas, pero si no se tomaron la molestia en despertar, supongo que no valdría la pena o que ya lo han juzgado-. Rox se encogió de hombros y ella sentía como unapequeña cantirar de ira de acomodaba en su estómago. ¿Quienes se creían esas cosas para juzgarla, para juzgar a Finn?. De repente se le quitaron las ganas de tener mascotas. ¡Ella misma se encargaría de mandar esos seres al otro lado del mundo!. Se quedaron unos minutos en silencio, analizando y digiriendo la información. De la nada, Finn se paró como impulsado con un resorte y la miró.

Y tenía esa mirada... Esa mirada que dejaba ver que había descubierto algo importante.

oOo

¡Casi dos horas a la basura!

Esas malditas cosas los estaban probando. ¡Claro que no iban a despertar con contacto físico!.

Después de dirigirle a Marceline una mirada de esperanza, fue directo hasta donde estaba su mascota. No iba a ser suave, no depués de que lo tuvieron desperdiciando casi dos horas y no después de ver la cara de desepción de Marcy. Se concentró y dirigió sus pensamientos directamente a su mascota, tomó aire, y pensó lo mas fuerte que pudo:

-¡DESPIERTA!- Su mascota dió un brinco y se despertó alarmada, mirando hacía todas partes. ¡Ja! Se lo merecía. Miró a Marceline. Ella y Rox tenían una expreción de total desconcierto y lo miraban estupefactas. Él no pudo más que sonreír, aveces tenía esas facetas de inteligencia.

-Pero... ¿Como?-. Al parecer Rox se dió cuenta de que Marceline no se veía capacitada para hablar por el momento. La situación lo divertía, pero al ver que Marceline tampoco era capaz de razonar, decidió decirle.

-Marcy, ellos no estaban probando-. Marceline lo miró aun más confundida (Increíblemente). -Escucha, no les llamamos la atención con contacto físico porque no es lo que les interesa, y no es como ellos se comunican. No sé como explicarlo... Quieren probar nuestras mentes, pero tu debes ser la que dé el primer paso, ¿Entiendes?-. Después de unos segundos, Marceline miró significativamente a su mascota y luego ésta despertó tranquila. Bueno, no pidía esperar que Marceline tuviera la misma brusquedad que él.

-¡Finn! ¡Eres... un maldito génio!-. Lo siguiente que sintió fue unos suaves brazos rodeando su cuello y unas firmes y torneadas piernas rodeando su cadera.

Si en ese momento le hubieran preguntado su nombre, él no hubiera sabido responder.

oOo

Su padre no estaba y Finn había descubierto como despertar a las criaturas. Estaba muy contenta y no pudo evitar abrazarlo, o al menos prefería pensar que ese era el motivo. No podía quererlo tanto como para no poder controlar sus impulsos, era inaceptable. Así que se repetía una y otra vez que estaba agradecida con Finn.

Mientras lo abrazaba se sintió completa, pero nada es para siempre. Lentamente fue retirando sus piernas hasta apoyar los pies nuevamente en el suelo. Retiró sus brazos y decidió no mirarlo, le asustaba no poder ocultar su mirada de esos penetrantes ojos azules, le asustaba que Finn se diera cuenta que ella lo quería de otra forma. Así que una vez que hubo roto el contacto físico por completo, miró hacía otra parte, con tan mala suerte que se topó con la mirada acusadora, divertida y perspicaz de Rox. no pudo más que sonrojarse y agachar la cabeza, con suerte su cabello cubría su sonrojado rostro. Alzó la vista cuando Rox empezó a hablar.

-Bien chicos, ya que han terminado de celebrar...-. Los ojos café ocuros de Rox los miraban como si hubieran sido descubiertos robando un banco para después donar el dinero a la caridad. ¡Drácula, solo lo abrazó un momento!. No fue su intención, pero de reojo vió como Finn se sonrojaba ante la acusación de Rox. -Deberían intentar hablar con las criaturas-. ¡Oh! Si, es verdad, sus mascotas. Aunque no se adentraran en su mente, tenía planeado quedarse una y la idea le pareció más estupenda en cuanto miró a las criaturas y vió sus ojos. La de ella tenía unos grandes y hermosos ojos plateados, desprendían varios destellos grises de diferentes tonos, incluso blanco, era como ver un hermoso espectáculo de cielos nublados.

La mascota de Finn tenía los ojos verdes, el verde de las ojas de los árboles, el verde centellante de unas hermosas esmeraldas. Eran los dos pares de ojos más curiosos y extraños que había visto. "Vaya", pensaba, "De verdad que son hermosos".

-Gracias querida-. Una voz masculina y divertida fue la que habló. Ella miró en todas las direcciónes, pero solo estaba Finn, mirándola a ella con cara curiosa y Rox, mirandola con la misma expreción. "Vaya, debo estar mal de la cabeza". Pensó.

-Que graciosa eres querida, pero no, no estas mal de la cabeza, mira, estoy justo aquí-. Ay, por todas las manzanas... Inspeccionó el lugar de nuevo, pero todo estaba igual, incluso Finn y Rox seguian mirandola. Iba a hablar y decirles que todo estaba bien, pero un peso en su pie hizo que bajara la mirada.

Ahí, encima de su bota, estaba ese extraño ser que consideraba como mascota, mirandola como si estar ahí sentado viéndola fuera la cosa más divertida del mundo. Ella no pudo más que pensar si estaría en su mente, y se preguntó qué era y que quería. Al parecer había olvidado todo lo anterior, y concentraba su pensamiento en que se estaba volviendo más loca con cada segundo que pasaba.

-Llámame Scor. Si pequeña, estoy en tu mente y no quiero nada especialmente, tu eres quién me despertó. Y como supondrás, no te estas volviendo loca, así que te agradecería que dejes de pensarlo-. Oh... ¡OH!...

"Claro, lo siento" Pensó.

-Vaya, me sorprende lo mucho que usas tu mente, y no te preocupes que todavía no me adentro totalmente en ella. Es solo que no muchas personas utilizan su cerebro, y dejame decirte que el tuyo esta bastante bien ejercitado-. Vaya. Ahora resultaba que era fácil complacer a esas cosas.

"Digamos que suelo analizarlo todo. Y gracias, supongo".

-Oh, dejemos las formalidades Marceline. En menos de dos minutos me tienes bastante sorprendido, y eso no es algo que se logre con facilidad-.

"Bien... Scor. Y si, suelo causar ese tipo de reacciones en la gente, ya te acostumbrarás".

-Vaya, interesante. Veo que tienes unos sentimientos bastante fuertes-. ¡JA! Esta bien... En definitiva esa criatura estaba loca.

"Oh, no. Dejame aclarate que yo no tengo sentimientos, soy un..."

-Yo sé lo que eres querida. Y sé que sabes sobre tus sentimientos. Sé que temes que otros se enteren y sé que por más que trates de ocultarlo tienes un poco de miedo ser diferente, no encuentras tu lugar y eso te asusta, aunque lo escondiste en un rincón muy profundo de tu mente. Tienes un control casi perfecto, dejame felicitarte-. Eso no se lo esperaba. No pudo evitar hacer una mueca. En aproximadamente 5 minutos, esa cosa sabía más de ella que ella misma.

"Escuchame bien, Scor, debes estar alucinando y muy perturbado por andar en una caja durante quién sabe cuanto tiempo. Si se te ocurre ver mi mente y luego andar contando mis secretos ten por seguro que no sobrevivirás. Y por el contrario de lo que tu crees, no tengo miedo, me resigné a estar sola desde hace mucho tiempo. Y te repito que no tengo sentimientos, soy un monstruo por si no lo sabías, soy la rei..."

-Si, si, la reina de los vampiros. ¿Hasta cuando te ocultarás tras esa excusa?-.

"..." Ese... ¡Ese pequeño engreído! ¿Pero que se creía? Si ella quisiera podría pisarlo y acabar con él. ¿Como se atrevía a invadir su privacidad y echarle en cara tas las cosas que ella no quería enfrentar? Porque ella sabía que era cobarde apra algunas cosas, no pidía evitarlo

-Bien, lo has logrado-.

"Que bien, pero ¿Puedo saber qué es lo que he logrado?"

-He visto lo especial en ti-.

Una vez que termino de hablar, el cuerpo de Scorp se volvió una brillante luz blanca que viajó directo hasta su frente. Miró a Rox, que la miraba orgullosa, pero se dió cuenta que Finn no estaba con ella, así que miró al otro lado, y vió como una luz blanca se posaba en la frente de Finn y luego él caía inconsiente. Iba a correr hasta donde Finn estaba, iba a hacerlo pero un repentino agotamiento no la dejó.

Sus piernas fallaron y calló al suelo. De un momento a otro, todo se volvió oscuro.

oOo

Marceline miraba a todos lados, al parecer buscando a alguien y eso lo preocupó. Estaba dispuesto a ir y preguntarle si estaba bien, pero una suave voz lo interrumpió.

-increíble-. No era la voz de Marceline, mucho menos la de Rox, y por eso el también miró alrededor buscando la dueña de aquella voz, pero no la encontró.

-Estoy aquí. Soy "la criatura"... Acercate-. Y así lo hizo. Fue directo a donde estaba "su mascota" (ya no sabía si podía seguir pensando en ella así) Y la miró sinitiendose extraño con la mirada de aquellos impactantes ojos verdes.

-Bueno, esa no es la forma correcta de despetrar a alguien ¿Sabías?-. Finn se sintió avengozado. Nunca pensó que aquella criatura pudiera ser una mujer, es más, cabía la posibilidad de que su plan no resultara.

"Lo siento" Y era sincero, lo sentía.

-No te perocupes, aunque no lo sepas, eres bastante inteligente-.

"Oh no, realmente no. Tendrías que conocer a la Dulce princesa, ella si es inteligente". Y esa era la pura verdad. Comparado con la Princesa, e incluso con Marceline o con cualquiera, él no era muy inteligente.

-Tu lo eres más. Posees sabiduría, eres un poco infantíl y no te crees mucha cosa. Empezaste a luchar porque te parecía divertido, luego fue por una causa noble, la de proteger y defender, pero siempre buscabas que la gente no te viera como el niño inmaduro que eras. Siempre buscaste que la gente no sintiera lastima hacía ti por ser el unico de tu especie-. Esta bien, eso era bastante extraño y un poco molesto. Él sabía que era verdad, pero se sentía egoísta al pensar así, por eso había decidido no pensar en ello, por eso había decidido guardarlo en lo profundo de su... ¡Mente!. De repente comprendió.

"Estas en mi mente" Pensó, más como una afirmación que como una pregunta.

-No completamente, pero si. Busco cosas interesantes, valores que te hagan especial-.

"Oh... Pues, soy un heroe, eso es lo mucho que vas a encontrar. No soy un supertodado, defiendo a la gente, me gusta el puré..."

-Si, lo sé. Pero hay cosas bastante interesantes... Como por ejemplo, crees que no eres inteligente...-.

"No lo soy"

-Sabes que lo eres, y te gusta serlo, pero te da miedo demostrarlo-.

"No, en verdad yo..."

-Siempre leíste muchos libros cuando eras muy amigo de esa princesa tuya y tu hermano se iba con su novia. Empezaste con novelas y libros de acción y aventura, pero cuando se acabaron pasaste a leer libros de medicina, física...-.

"Esta bien, puede que haya leído algunos libros, pero eso no me hace inteligente"

-Leíste prácticamente la biblioteca entera, pero lo interesante de todo esto es que te da miedo demostrar lo inteligente que eres... Le temes al rechazo-.

"No, yo..."

-Y no obedeces a tu mente, obedeces a tu corazón. Dejas que tu corazón sea quién te guíe en tus desiciónes y es por eso que la gente no se da cuenta. Bueno, la gente es tonta Finn, pero yo no-. Y ahí estaba otra vez... Esa cosa sacando sus más profundos secretos y pensamientos a la luz.

"¿Quien eres?" No pudo evitar la pregunta.

-Dime Lu. Lograste llamar mi atención Finn, tienes un corazón tan fuerte como tu mente, has logrado que vea lo especial en ti-.

Estaba a punto de preguntarle qué era. Estaba a punto de hacer muchas preguntar, estaba a punto de decirle que no se engañara, que solo era un humano. Pero el cuerpo de Lu se volvió una luz blanca que viajó directo a su frente.

Y antes de caer inconciente, pudo ver de reojo a Marceline mirandolo con una luz en su frente, curiosamente era bastante parecida a la luz que en que se convirtió el cuerpo de Lu.

oOo

¡Lo lamento!

¿Aún se acuerdan de mi?:(

Quería terminar este cap. una semana atrás, pero simplemente no se pudo.

Creo que es largo, si es así, espero que eso lo compense un poco.

Espero que ustedes saquen sus deducciónes:3 Aunque ya sabemos un poco más de sentimientos y problemas. No sé si Scor y Lu serán una ayuda o un problema... Ya veremos.

¡Gracias por los Reviews!. Y gracias también a los que leen desde las sombras,aunque me gustaría saber su opinión. Espero que les haya gustado, y que haya demostrado que no importa cuanto tarde, seguiré con esta historia, es solo que las cosas no mejoran por aquí. Incluso me mudaré, y yo tengo computadora fija, nada de ipad, ni laptop:s.

Así que también espero que comprendan. Me retiro, ¡Chaito!:D