INUYASHA
"¡Oh, mi Lord De Las Tierras Del Oeste¿Escuchas mi canto y mi llanto?
Lo haces, pero ya no acudes a mi llamado…ya no soy nada…Mi Lord…
¿Por qué me has abandonado?
¿Porque me has olvidado…?
¿…Porque…?"
By: Tsuki No Youkai
Capítulo 9: Tormentoso Pasado, Parte I
Durante Sengoku Jidai, las guerras civiles del antiguo Japón dieron inicio, trayendo para el pueblo nipón catastróficas consecuencias; no sólo las perdidas económicas. La anarquía de la que fue víctima esta nación trajo como consecuencia la muerte de millones de inocentes…como en todas las guerras, sin embargo, fue gracias a estos acontecimientos que tuvieron la oportunidad de conocerse criaturas de naturalezas distintas…
…Ese fue el caso de un Taiyoukai, un Lord Youkai: Sesshoumaru del Oeste, hijo del glorioso Lord y Líder de los Inu Youkai, Inu No Taisho del Oeste... y la criatura menos esperada: una niña humana, a la que con el paso de los años adoptó como protegida a pesar de su desprecio hacía la raza de esta.
El helado viento de invierno parecía atravesar los jardines sin consideración alguna, muchas flores estaban a punto de marchitarse; seguramente la tierra pronto sería cubierta por nieve y largos periodos de calma llegarían a las tierras del Oeste…como le gustaría creerlo…que todo estaría bien.
Deseosa de ir a buscar a su Amo Sesshoumaru, Rin había aceptado deliberadamente darle una satisfacción a la Dama Soten Raiju con la idea errónea de que esta le dejaría ir una vez que el duelo terminase en "Primera Sangre"…que gran estupidez había cometido.
A muerte había dicho¿Qué haría ahora sino pelear? Podría morir y lo sabía…no quería partir al Reino de los Muertos sin antes ver a su Amo Sesshoumaru.
-Puedo saber antes de iniciar todo esto ¿Por qué hemos de pelear a muerte?- Soten sonrió.
-¿Acaso no sabe pelear?- Rin suspiró. Estaba dicho, debía luchar ya fuera por vivir o por morir, no había más.
-¿Qué Arma?- preguntó.
-La que guste.- Rin asintió.- Puede usar todos los recursos que desee, incluso los guardias del palacio.- dijo al ver a varios youkais rodearla. Rin negó.
-Eso sería una ofensa para mi Amo.- Soten sonrió con satisfacción, al menos la humana conocía el honor.- Sólo utilizaré mis armas y deseo ser ayudada por la criatura A-Un.-
-Me parece justo.- los guardias youkai observaron a Rin con seriedad ¿estaba hablando enserio¿pelearía con una youkai?- Pues entonces pide tus armas ya.- Rin la miró decidida.
-Hajima.-
-¿Si?- un guardia se acercó a la humana.
-Trae a Bakkyo y mi arco.- el chico pareció sorprenderse.-
-¿D-dama realmente usted…?-
-Hazlo ya, no tengo tiempo que perder.- el chico asintió, mostró sus respetos y entró al palacio.- Daisuke.- otro joven youkai se acercó.- Presenta a A-Un de inmediato.- el joven asintió y corrió hacía los establos.-
-¿De verdad no piensas ser ayudada por nadie?- preguntó Soten. Rin negó.- Como gustes.- la mujer lanzó un rayo al cielo.
-¿Qué…?- Rin levantó el rostro y observó que de una nube negra un dragón rojo, ligeramente más pequeño que A-Un hacía presencia.-
-Koryu.- el animal se posó frente a Raiju.-
-¿Si mi señora?-
-Serás mi compañero en el duelo contra esta humana.- señaló a Rin. El dragón volvió ligeramente la cabeza.
-!Contra ella?- Raiju pareció molestarse.- ¡Pero Señora ella es la protegi…!-
-¡Silencio!- el dragón bajo la cabeza, si su señora llegaba a matar a la humana…seguramente Lord Sesshoumaru la mataría a ella.
-…Otro Dragón.- Rin se mostraba preocupada. -"Si cometo el más mínimo error, mi muerte es segura."-
-¿No usarás ninguna armadura humana?- preguntó Koryu. Rin negó.-¡Te matará!- Soten permitió a su compañero hablar, de cualquier manera, la humana no tendría posibilidades.
-Eso no importa, con armadura o sin ella puede matarme.- el dragón pareció molestarse ¡su Señora correría peligro si la humana moría!
Súbitamente InuYasha y los demás llegaron, los niños estaban adormecidos, únicamente faltaban Miroku, Shippou e Hikari; seguramente habían escuchado el anterior ataque de Raiju y temiendo que fuese algún enemigo habían salido a investigar.
-¿Rin, Raiju que sucede?- Kagome se acercó a Soten.- ¿Por qué estas vestida así?- preguntó al ver la armadura de la Dama del Trueno.
-Tengo un duelo.-
-¿…Duelo con quien?- dijo confundida.
-Conmigo.- la queja de InuYasha no se dio a esperar.
-¡QUE?- se acercó a Rin.- ¡Estás loca!- la chica le miró ligeramente molesta.- ¡Rin!-
-¡No tengo más tiempo que perder, necesito irme!- Sango se acercó.
-¿Irte?- Rin no dijo nada.
-¿…Sesshoumaru volvió?- InuYasha la miró sorprendido ¿Acaso su hermano le había ordenado a la humana salir del Palacio?-
-No…el Señor Shiso me acompañará a buscarle.- InuYasha se volvió hacía Soten.
-¿Entonces tú la retaste?-
-Justamente.-
-¡Que locura!- Sango protestó.- Sabes perfectamente que puedes herirla gravemente.- la exterminadora supuso que dicho encuentro sería a Primera Sangre.- Shippou esta herido si, pero…-
-Es justamente lo que quiero ¡herirla de muerte!- Raiju se volvió hacía Rin.- ¡Pagarás caro las heridas de Shippou!- Rin pareció molestarse….¡Ya estaba harta, ella no había tenido la culpa del todo!
-¡Que así sea entonces!- mientras los chicos trataban de calmar a Raiju y a Rin; Daisuke, el guardia llegó con A-Un.
-Aquí esta A-Un, Dama.- el dragón movió la cola en cuanto vio a la humana. Estaba ensillado y listo para salir.
-Mis queridos amigos.- se acercó a él, mientras la cabeza derecha de A-Un se rozaba contra el rostro de su ama y la izquierda contra su pecho.- Necesito que me ayuden. -el animal la vio.- Debemos buscar al Amo Sesshoumaru pero antes…- Señaló a Soten.- Se nos exige un duelo.- la dos cabezas del animal vieron con furia a la youkai. La cabeza derecha gruño, mientras la izquierda abrió las fauces en señal de amenaza. Entonces Koryu se interpuso entre Soten y A-Un, gruñendo también.
-¡Atrévanse a tocarla y los mataré!- ambos dragones se miraban con furia. No tenía opciones, Koryu debería proteger a su señora; A-Un era legendario desde ya hacía centurias…aquel que había sido la cabalgadura de Sesshoumaru, Lord del Oeste, en diversas batallas, de la cuales prácticamente siempre salían ilesos.
-¡Deténganse!- Kagome enfureció.- ¡Rin, si Sesshoumaru no ha vuelto y piensas buscarle entonces no deberías pelear!-
-¡Esta no fue mi decisión!- dijo con frustración ¡Quería buscar a su Amo cuanto antes!- ¡Yo no inicie esto!-
-¡Pero es un duelo a muerte, niégate!- dijo Sango, la cual al escuchar a Soten decir que deseaba matar a Rin, había entendido todo.- ¡No te arriesgues así!-
-¡No puedo hacer eso!- Rin desvió la mirada.- Ya he dado mi palabra, no puedo retractarme.-
-¡Esas son estupideces; estas arriesgando tu vida!- InuYasha se acercó a Rin.-¡No seas tonta!- A-Un gruñó.-
-Entiende Rin ¡puedes morir!- Kagome corrió hacía ella, pensando en como hacerla desistir.- ¿Acaso no te das cuenta?-
-¡Claro que me doy cuenta!- suspiró cansada.- Pero no tengo opciones.- Hajima llegó con dos cajas largas.
-Aquí están Dama Rin.- puso una rodilla en el piso y mostró la primera caja. Rin la abrió.
-Te lo agradezco.- de esta sacó un arco de gran resistencia aparentemente, así como un carcaj lleno de flechas.
-¡Rin!- Kagome intento detenerla ¡iba enserio!- No hagas esto, no debes…-
-Por favor, ya no diga más, no desistiré.- dijo con seriedad. Colocó el carcaj en su espalda y le abrochó por el frente, tomó el arco y lo coloco en su espalda; ahora agradecía como nunca que Shiso hubiese sido su maestro.-
-Aquí esta…Bakkyo, el espíritu del Oeste.- Hajima alzó la caja para que Rin la abriera. Así lo hizo y de la caja de madera saco una espada delicada pero imponente, en la empuñadura un tigre se vislumbraba, sus ojos eran de rubí, dándole una apariencia solemne.
-Bakkyo…-la chica amarró la espada a su cintura con el cinturón que la misma caja contenía.-
-¿Estás lista ya humana?- Raiju sonrió, y cuando iba a subir a Koryu los niños la sujetaron.
-¡No la lastimes!-
-¡Dejar en paz a Rin!- Gigei la mordió. Soten no hizo expresión alguna.
-¡No es justo que una youkai ataque a una humana así!- Natsumi se interpuso.- ¡Un exterminador puede hacerlo porque recibe entrenamiento pero eso no elimina el riesgo de perder la vida!-
-¡No pelees con ella!- los niños empezaron a protestar.
-¡Soltadme!- una ligera descarga alejó a los niños, no había tenido si quiera la necesidad de herirlos, sólo de advertirles.- No son capaces de entenderlo porque son aún muy pequeños, llegará el día en el que…-
-¡Yo no querer entender porque las personas gustar herir a otras!- Gigei protestó y después corrió hacía Rin.- ¡Rin no pelear!- la muchacha sonrió, acarició su cabeza y sonrió.
-Ve adentro y duerme un poco, aquí hace mucho frío y…-
-¡Príncipe se pondrá triste si te lastiman!- Rin se sorprendió.-¡Príncipe se sentirá triste!- dijo llorando- ¡Y Gigei también!- Rin sonrió con tristeza…seguramente si su Amo viera esto se molestaría porque estaba arriesgando su vida demasiado pero…no tenía opciones, además, aún tenía a Bakkyo y en ella su gran poder, al menos podría salvar su vida y buscar a su Amo, si fuese herida o no ya no importaba, pero mientras Bakkyo siguiera con ella, no perdería la vida.
Bakkyo, el Espíritu del Oeste era un arma magnifica, su función principal mas que de ataque era de defensa, su Amo había ordenado (amenazado) al herrero de nombre Totousai para que este forjara un arma para su protegida.
Si su Amo no estaba con ella para protegerla, tendría a Bakkyo para defenderse…
Flash Back:
-Esta espada fue hecha por Totousai, un maestro de herreros…- Dijo su Amo, Jaken se acercó a Rin y le entregó una espada envuelta en terciopelo.-
-¿…Amo?- Rin le miraba expectante.- Yo no sé…-
-Te lo he dicho ya, Shiso será tu instructor.- Rin suspiró.-
-Pero Amo yo no quiero…-
-Entonces no vendrás conmigo.-
-¡No! …Aprenderé.- alzo el rostro decidida.- Lo prometo.- Sesshoumaru asintió.
-Pues mocosa mas te vale aprender bien, no es divertido cuidarte todo el tiempo.- Rin se arrodillo al lado de Jaken.- ¿Qué?-
-Señor Jaken...- el renacuajo la miró confundido.- Usted también debería tomarlo en cuenta para que no molestemos más al Amo Sesshoumaru.- dijo con burla.
-!Cómo…!- Rin rió.
-¿Cómo llamarás a la espada?- preguntó súbitamente Sesshoumaru, él cual descansaba contra un árbol de los jardines del Norte.
-Mmmm…-miró hacía el cielo, pensando el nombre adecuado-...Bakkyo.-
-¿Bakkyo?- el taiyoukai la miró con seriedad.-…El espíritu guardián.-
-¡Si!- Jaken se acercó a Rin, clavó su báculo de dos cabezas en el piso y subió por este para llegar a la altura de Rin.-¿Qué pasa Señor Jaken?- el renacuajo la miró seriamente.
-¿Tú has leído libros acerca de los Shikigamis (1)?- Rin negó.
-Hisui me contó que Bakkyo protege a aquellos que han tenido una vida solitaria.- Jaken se sorprendió.
-¡Tu no has tenido una vida solitaria, tonta!- dijo indignado¡Se estaba olvidando de todas las aventuras que vivieron juntos!
-Antes sí.- dijo con sinceridad. Jaken pareció molestarse.- Por eso, quiero llamar a esta espada Bakkyo, para que me proteja de volver a estar sola.- Jaken renegó.- Bakkyo, el espíritu del Oeste.- Una vez que Jaken se había ido, Sesshoumaru llamó a la jovencita de tan sólo trece años.
-Rin.-
-¿Si?- se acercó.
-Esa espada, como te dije, fue hecha por Totousai.- la chica asintió.- Por tanto, no es cualquier espada.- la niña le miró confundida.- Todas las espadas de ese herrero tienen propiedades particulares.-
-¿Bakkyo que propiedades posee?- dijo observando la hermosa espada en sus manos, era grande para ella, pero la aprendería a usar por su Amo…además, ya crecería algún día.
-Bakkyo será útil sólo para ti.- Rin se sorprendió.- Totousai le creo con la propiedad de soportar fuerzas sobrenaturales.-
-¿Sobrenaturales?-
-Puede ser usada contra un humano o algún animal, aunque esta propiedad no funcionaría; sin embargo, en cuanto entre en contacto con fuerzas sobrenaturales, como las de los youkais, te permitirá sostener la espada a pesar de sus ataques.-
-¿No podrán devolverme un ataque?-
-…No exactamente. Lo que hará esta espada es equilibrar las fuerzas, pues al ser humana eres más débil que los youkais, de esta forma aunque recibas un ataque, si su poder no es demasiado, no te arrojará con la misma fuerza.- Rin le miró seriamente.
-¿Quiere decir que esta espada disminuye la intensidad de un ataque?-
-Únicamente de seres sobrenaturales.- Rin asintió.- Si A-Un y Jaken no son capaces de protegerte en alguna de mis ausencias, podrás defenderte.- Rin mostró en su rostro una gran sonrisa.
-Gracias Amo.-
-Una cosa más…- Rin le miró con atención.- Si no puedes detener el ataque, esta espada se romperá por si misma.-
-¿Qué…?-
-Creará un campo de energía que te protegerá mientras sostengas la empuñadura.- Rin observó la espada.- Y si aquel ser sobrenatural continuará cerca, es seguro que yo, el Gran Sesshoumaru le mataré.- un ligero brillo se vislumbro en los ojos del taiyoukai, decisión…eso había en aquellas doradas pupilas.- Esta espada debes tenerla contigo mientras este ausente ¿entendido?-
-Entendido.-
Fin del Flash back
Rin volvió a la realidad al escuchar la voz de InuYasha.
-¡Te lo advierto Soten no pienso permitir esto!-
-Basta.- Rin negó.- Yo acepte darle la satisfacción, por favor.- subió a A-Un.- Vamos.- el animal comenzó a flotar una vez que bajo sus pies un brillante fuego violáceo se mostró.
-¡Pero Rin…!- Kagome y Sango sujetaron a sus hijos.-
-Me alegra que sea una mujer digna.- Raiju subió a Koryu.- ¡Vamos!- el Dragón abrió sus alas y se arrojó contra Rin y A-Un.- ¡Prepárate humana!- dio vueltas a su lanza sobre su mano derecha y después señalo al frente, un rayo se dirigió con fuerza hacía ellos.-
-¡Rin!- Aki aprovecho la distracción de su madre, se soltó de su abrazo, y corrió hacía el interior del Palacio.
Rin tomó las riendas de A-Un, el cual subió un poco más, esquivando el primer ataque. La joven tomó una flecha del carcaj, tensó el arco y disparó. Soten golpeó la flecha con la lanza y sonrió.
-¡Ese tipo de armas no me harán nada!- Rin lazó otra.- ¡No seas tonta!- la rompió otra vez y ordenó a Koryu atacar.- ¡Vamos!- así se lanzaron al ataque, Rin disparó una vez más, antes de que la mujer llegará cerca de ella.- ¡Necia!- cuando Soten golpeo esta flecha observó una ligera descarga en su lanza.- ¿…Que fue eso?- miró a Rin.- Se supone que tu no eres ninguna clase de mujer con poderes de purificación.- una vez que estuvieron cerca de Rin, atacó con su lanza, pero A-Un fue capaz de sacar a Rin a tiempo del lugar y desviar el arma con su cola.
-Gracias A-Un.- dijo Rin al animal, el cual había protegido a la humana.- No hubiese tenido tiempo suficiente para desenvainar a Bakkyo.- el animal gruñó. Rin volvió a tensar el arco y disparó nuevamente, esta vez Soten sujeto la flecha con su mano libre.
-Creo que no entiendes que…- un ardor en su mano le hizo soltar la flecha, observó el lugar donde sentía un ligero cosquilleo y notó que había una ligera energía de purificación.- ¿Cómo?- Kagome observó todo desde abajo.
-¡Las flechas de Rin tienen energía espiritual!- dijo sorprendida.
-¿Cómo dices?- InuYasha se volvió hacía ella.- ¡Yo no veo nada!-
-Es muy ligera…pero ahí esta.- Ahora lo entendía, Miroku se lo había mencionado ya una vez antes, al ver que una tasa de té había sido rota misteriosamente por Rin, y ella misma había sido testigo de esa energía cuando InuYasha había intentando entrar por la fuerza a la habitación donde se encontraba el retrato de InuTaisho.- Cualquier persona es capaz de purificar mientras su alma sea limpia, el nivel de poder espiritual ya radica en el poder del alma de cada uno, pero no entiendo como a penas se ha manifestado en Rin…- Kagome se sorprendió sumamente.- Y ahora que lo pienso…- InuYasha la veía con interés.- Desde un principio he sentido un aura extraña en este Palacio.-
-¿Un Aura?- los niños gritaban a Rin y Soten.- ¿A que te refieres Kagome?- Sango no lo entendía.
-Es como si…me recuerda los campos de energía.-
-¿Campos de energía?- Sango la miró llena de incredulidad.- ¿En el Palacio de Sesshoumaru?- Kagome asintió. InuYasha no podía creerlo.
-¡Pero ese idiota no pondría un campo de energía! Además ¡Somos capaces de olerle sin dificultad!-
-¿Y que tal si el campo de energía esta hecho con energía astral y no con energía espiritual?- Kagome sujeto con fuerza a su pequeña, la cual luchaba por soltarse.- ¡Eso significaría que no puede sentirse a menos que se posea un ente astral lo suficientemente desarrollado!-
-¿Pero porque hasta ahora lo mencionas?- Sango sujetaba a sus hijos, los cuales luchaban por soltarse.- ¡Por favor basta hijos!-
-¡Mamá la Dama!- Natsumi y Takeshi luchaban.- ¡Ella esta en desventaja!-
-¡Por que nunca había tenido tanta familiaridad con un campo astral!- una explosión a unos metros llamó la atención de la sacerdotisa.- ¡Rin!- la chica y A-Un estaban en el suelo, al parecer A-Un había logrado llegar en pie, pero seguramente había sido un golpe doloroso para el dragón.
-¡No se olviden de mi Dragones!- Koryu movió con fuerza su cola.- ¡Yo también estoy peleando!- A-Un gruñó, después la cabeza derecha pareció mostrar signos de corriente eléctrica.
-¿Rin estas bien?- InuYasha iba a acercarse pero un relámpago enviado por Soten le detuvo.- ¿Qué demonios crees que haces?-
-¡No te metas InuYasha!- advirtió molesta la youkai. Rin arrojó el arco al suelo.
-Perdónenme A-Un.- las cabezas del animal se voltearon y negaron.- Gracias.- sonrió con tristeza. El dragón alzo el vuelo nuevamente, y se dirigió con fuerza hacía Soten.- ¡No puedo seguir así, necesito ir con el Amo!- desenvaino a Bakkyo.- ¡A como de lugar!- Koryu intentó atacar, pero A-Un, con la ventaja de no tener alas paso a un lado y con su cola golpeo una de las alas del Dragón rojo.
-¡Agh!- Koryu tuvo problemas para estabilizar su vuelo.- ¡Soten sujétese!- la mujer asintió, comenzaron a caer; cuatro o cinco metros antes del suelo el dragón extendió nuevamente las alas, sufrió un gran golpe a pesar de hacer lo posible por evitarlo…A-Un había preferido caer en sus patas que intentar alzar el vuelo nuevamente¿Por qué razón? A-Un era un youkai que había servido en muchas guerras a Sesshoumaru ¿Por qué habría preferido caer si podía alzar el vuelo nuevamente?
¡Claro, al saber que no podría sostenerse por su propio peso haría un esfuerzo inútil y gastaría energía y tiempo!
¡Astuto!
-¿Estás bien Koryu?- Soten observo la expresión de dolor en el dragón.
-No se preocupe.- alzó el vuelo.- ¡Yo lucharé al lado de mi Señora Soten, por la gloria!- las dos cabezas de A-Un dieron muestras de descargas eléctricas.
-¿A-Un, utilizarás tus poderes?- Rin le observó con atención, pocas veces había visto el rayo de A-Un, para ella, él era una dócil criatura incapaz de hacer daño. Observó a Soten a veinte, no, quince metros, súbitamente A y Un lanzaron dos rayos de potente energía; Soten al percatarse de que Koryou no lo resistiría atacó con su propia electricidad.
-¡No te lo permitiré!- una lucha entre la fuerza eléctrica de A-Un y Soten se observó en el cielo.- ¡Koryu ahora!- El dragón rojo mordió a Un, sujetándole con fuerza, entonces Soten alzo su lanza, decidida a degollar al dragón.
-¡Eso Jamás!- Rin sostuvo el ataque de Soten con la ayuda de Bakkyo. Soten gruñó, sus ojos resplandecieron de color blanco y pequeñas muestras de corriente eléctrica surgían de su cuerpo.- ¡No te dejaré herirlo, recuerda que tú estás peleando conmigo!-
-¡Recuerda que yo tengo un aliado tal como tu!- aplicó más fuerza. Los brazos de Rin empezaron a temblar.- Ja, tu fuerza no será capaz de detener mi ataque.-
-¡InuYasha detenlas!- Kagome advirtió que Soten atacaría con más fuerza.- ¡La matará!- el hanyou saltó hacía un árbol esperanzado poder llegar a la altura en la que ellas peleaban.
Soten alzó su lanza un instante para después atacar con más fuerza. Mientras tanto, A luchaba mordiendo a Koryu para que este soltara a Un. (2)
-¡Toma!- ante el ataque de Soten, los brazos de Rin perdieron gran fuerza, ya no podría sostener más a Bakkyo ¡la mataría y también a Un!
-¡Bakkyo!- Rin suplicó. En ese momento la hoja de Bakkyo resplandeció en azul. Rin sintió que la fuerza Soten disminuía pero no era así, lo sabía; Bakkyo, el guardián del Oeste estaba prestando su ayuda a la joven humana.
-¡Qué significa esto….!- Soten comenzó a luchar por mantener el arma donde estaba.- "¡Esta soportando mi ataque¡…No ¡Esta devolviéndomelo!" - Soten resplandeció un poco más; entonces sintió que algo la golpeaba ¡InuYasha la había alcanzado y la estaba llevando con el devuelta al suelo! - ¡Koryu atácala!- A-Un no tuvo tiempo para reaccionar y observó a su amada Rin caer de su espalda ¡ese dragón rojo la había tirado con su cola!
Rin caía con estremecedora fuerza; la espada la había protegido al evitar que la fuerza del dragón la cortará por la mitad pero la humana no había tenido la fortaleza para detener el ataque ¡se había distraído!
Se escuchó el gruñido de A el cual mordió con suprema fuerza a Koryu el animal gritó.
-¡Koryu!- Soten seguía cayendo junto con InuYasha.- ¡Suéltame!- al no poderse soltar lanzó su lanza contra A-Un.
Y Rin seguía cayendo, sabía que pronto llegaría al suelo y seguramente ese sería su fin…había caído de al menos treinta metros.- Amo Sesshoumaru…- dijo al ver el pétalo de un cerezo. Cerró sus ojos, esperando, confiando en que su Amo llegaría como aquella vez que había caído por el barranco para conseguir la semilla de la planta milenaria.
-¡Vamos Kirara!- Sango había soltado a sus hijos hace algunos segundos para subir sobre Kirara y así alcanzar a Rin, que pronto llegaría al suelo.- ¡Deprisa Kirara!- la pantera maulló.
-¡Maldito InuYasha!- Soten estaba en el piso, junto con InuYasha, ambos habían caído con fuerza, pero estaban sin graves daños.- Al menos pude cumplir mi objeti…- volvió su vista hacía donde debía estar el cuerpo de Rin ¡no había nada!- !Qué?- miró hacía donde estaba Koryu y A-Un, ambos seguían pelando por liberase el uno del otro.- ¡Pero si yo arroje mi lanza!- dijo en shock.
-¡Te dijimos que te detuvieras!- bajo la mirada; a diez o quince metros se encontraba Kagome, la cual había tomado el arco de Rin y algunas flechas que habían caído del carcaj. Se escuchó un golpe metálico, su lanza se había estrellado contra las piedras que rodeaban un estanque con peces.
-…Gr.- Soten estaba molesta ¡no había matado a A-Un y no veía el cadáver de Rin!-
-¡Tienes idea lo peligroso que fue eso!- se escucho la voz agresiva del líder del Clan de los lobos demonio, Kouga. En sus brazos llevaba a Rin la cual le miraba atónita.- ¡Oye Raiju fuiste demasiado agresiva!- Rin no quitaba su vista del lobo.
-¿Por…que?- Kouga volvió su atención a Rin.
-Tengo una deuda que pagar con una niña que fue asesinada por mis subordinados.- dijo serio. Rin le pidió que la bajara.- No debiste pelear contra un you…-
-Ya lo sé, pero no me iba a permitir irme y…- un ligero temblor en la tierra y una nube e polvo inundo el lugar.- ¿A-UN?- la chica alzo la vista y observo a su querido amigo, Un estaba herido pero se erguían orgullosos, eso significaba que, aquel cuerpo que había levantado la nube de polvo había sido…
-¡Koryu!- Soten corrió hacía él.- ¡Estás bien?- el dragón rojo se incorporó lentamente, Soten le miraba con pena.
-N-no se preocupe Señora, estoy perfectamente.- Raiju le abrazo. Koryu observo a A-Un, ese dragón había herido en varias partes su cuello, pero podía estar orgulloso de no ser el único en haber sido lastimado, una de las cabezas del animal tenía sangre.
-¡Tu humana!- Soten se movió con velocidad y lanzo una esfera de energía. Kouga llevó a Rin consigo, Kirara y Sango estaban a unos metros de ellos, había sido una sorpresa que Kouga apareciera, pensaban que ya se habían ido pues no habían estado en ninguna habitación, seguramente el lobo había dormido en alguno de los jardines, donde sus lobos estaban, al igual que Ginta y Hakaku.
De pronto algo golpeo a Soten, un látigo de luz azul…
InuYasha volvió el rostro, Gigei corrió hacía la figura que se observaba entre la espesa niebla invernal.
-¡Príncipe!- la hanyou se sujeto a el inu youkai.-¿Uh?- Soten se incorporó lentamente, una mueca de dolor se vislumbro en su rostro. -¿Shiso?- la niña se alejó del inu youkai y corrió a refugiarse tras su padre.- ¡Papá!- InuYasha y los demás observaban al youkai, su expresión amable y gentil (incluso infantil) había cambiado por completo, su rostro era frío y serio, además una gran cantidad de energía demoníaca se desprendida de su cuerpo.
-Es una cantidad impresionante.- Kagome observaba todo atónita. Rin se acercó.
-¿Señor Shiso?- el youkai tenia los ojos rojos y la pupila verde, sus colmillos relucían amenazantes; le recordó a su Amo, cuando libero parte de su poder para destruir el hechizo de los monjes que la querían retener con ellos.
-¿Cómo te encuentras Dama?- su voz era fría, a pesar de ser Rin con quien hablaba.-
-B-bien…sólo son algunas heridas menores.- el youkai asintió y se acercó a Soten.
-¿Cómo se ha atrevido?- cuestionó. Soten se iba a incorporar cuando Shiso sujeto su cuello con fuerza, las garras del youkai rasguñaron ligeramente la suave piel de Soten.
-S-suélteme.- intentó liberarse. Shiso presionó más.
-¡No lo haga!- la mirada de Shiso y Soten se volvió hacía un kitsune de ojos esmeralda, estaba con múltiples vendajes en su cuerpo, y sujetaba con fuerza su costado, donde sus costillas estaban rotas, el simple caminar le era doloroso.
-¡Shippou!- Raiju dejó una lágrima caer.- ¡No debes levantarte!-
-¡Y tú no debiste hacer toda esta tontería!- dijo molesto.- ¡Yo provoque la ira de Sesshoumaru!-
-¡Pero fue por ella!- reprochó mientras más lagrimas recorrían sus mejillas. Shiso disminuyó la presión que ejercía en el cuello de Soten, quería saber el motivo de ese duelo y…porque el kitsune estaba tan herido…¿el príncipe Sesshoumaru lo había hecho?
-¡Yo fui quien le faltó a Rin!- Shiso le miró con sorpresa, a pesar de conservar su mirada escarlata.
-…Rin- Shiso habló a la humana con confianza.- ¿Ya tenías ese colgante contigo cuando eso ocurrió?- la chica sacó el cristal con el colmillo que Sesshoumaru le había entregado.
-Ah…Si.- Shiso parpadeó unos segundos, después su mirada volvió a la normalidad y soltó a Soten. La mujer se incorporó lentamente, ayudada de Sango y Shippou.
-¿Cómo se atreve a tratar así a una mujer?- reclamó Shippou. El inu youkai le dio una mirada rápida. Miroku llegó con Aki, el cual había ido a avisarles del encuentro que se había llevado acabo.
-Nadie puede tocar a la Dama del Príncipe, mucho menos atacarle en este Palacio.- miró a Rin con nueva gentileza.- Porque ella fue escogida por Sesshoumaru.- InuYasha dio cuenta de la familiaridad con la que Shiso hablaba de Sesshoumaru; ni títulos, ni muestras de respeto mayores a las que un buen amigo da, como si no fuese sólo un hombre de confianza, como si fuese el amigo de su patético hermano.
Ginta recogió a Bakkyo y se la entregó a Rin. Esta agradeció. -Señor Shiso…- Rin se acercó al inu youkai.- Iré por algo para abrigarme y enseguida vuelvo.-
-Ve Rin.- la familiaridad con la que Rin estaba acostumbrada a vivir volvía momentáneamente, era agradable saber que no era la "Dama Rin", sino Rin, la humana que Lord Sesshoumaru llevaba con él, la humana que no sólo era respetada, sino querida.
-Gracias Shiso.- la chica sonrió y corrió al interior del palacio, los niños la siguieron, preguntarían en el camino que era lo que había pasado. InuYasha y Kagome se acercaron al inu youkai.
-¿Qué fue lo que pasó con Sesshoumaru?- preguntó Kagome.
-No lo sabemos.-
-¿Irán a buscar a ese arrogante? Por favor, él siempre hace lo que le viene en gana.- refunfuñó InuYasha.
-…Ojala así fuera.- Shiso suspiró.- Pero su hermano no es como usted piensa, joven InuYasha.-
-(¡Sólo INUYASHA!) ¿A que te refieres con eso?- dijo con desconfianza.
-… Sesshoumaru…El príncipe siempre ha vivido bajo leyes y códigos de honor…en realidad él no sabe lo que es hacer completamente su voluntad.-
-¿Se supone que eso es malo?- Miroku se acercó, con Shippou apoyado en él. Soten le acompañaba.
-…Depende a que extremo llegues…tu hermano, InuYasha, ha cargado con demasiadas cosas desde muy joven.-
-Pues no es el único.- protestó el hanyou.
-Supongo que no, pero cuidar de todo un territorio…- se acercó a A-Un.- …ha sido una dura tarea, seguro que si los dos se hubiesen encargado del Oeste las cosas hubieran sido más sencillas.- InuYasha rió.
-¡Ese egocéntrico y arrogante no compartiría nada conmigo!- Shiso sonrió.
-…Tal vez tenga razón.- acarició al animal.- ¿Podrás viajar A-Un?- el animal gruñó, afirmando.- Excelente.- acarició una de las cabezas.- En cuanto volvamos atenderemos tus heridas y volverás a ser tan juguetón como antes.- el animal gruño con fuerza y movió la cola.- Eres un destroza palacios ¿no?- dio una mirada al jardín.- Con Sesshoumaru no solías ser tan desastroso.- sonrió con fuerza.- Claro que…-
-…Señor Shiso…- Kagome intervino.-
-Dígame.-
-¿Este Palacio tiene campos de energía?- El youkai pareció sorprenderse, después le dio una mirada serena.
-No.- comenzó a andar.- Cuando la dama vuelva, avisadle que la espero en la Puerta Principal.- dijo a uno de los guardias.- "¿Campos de energía…? Me pregunto si Hisui sabrá algo al respecto…"-
Escuchaba agua sobre cristal…olía a licor…
Abrió los ojos lentamente, los sentía pesados…olía a sangre, su sangre. Hmn, había espinas…maldita sea, esa estúpida hanyou, juraba que la mataría, la desollaría lentamente hasta que muriese por el agudo dolor…la haría suplicar por el grave insulto del que era victima…¡Maldita mujer!
-¿Ya despertaste?- la hanyou le observaba con una sonrisa¡estaba justamente frente a él!- Me alegro…- acarició su rostro.
-¿…Quieres perder los dedos ahora?- dijo sin emoción Sesshoumaru.
-Hmn…creo que no.- le soltó, le daría gusto, después de todo, pronto ya no lo necesitaría más.- Minami se ha extrañado de no verme…-
-Me importa muy poco tu día.-
La hanyou rió- No importa. Me ha hecho gracia que no se haya percatado del tu olor en mi ropa¿Quién diría que los inciensos mágicos pueden afectar tanto los sentidos de un inu youkai?-
-"¿También la está narcotizando?"- Sesshoumaru la observó atento. Se sentía agotado, dio una mirada rápida al piso y observó que estaba cubierto por una ligera capa de sangre.
-¿Va bien con la decoración no?- dijo sarcásticamente.- Tu me lástimas, yo te lastimo…Tu me muerdes…yo te muerdo.- mordió en instantes la oreja izquierda de Sesshoumaru, y se separo con fantástica velocidad.- Verás no quiero perder alguna de mis orejas.- dijo con ironía.-
-¡Ja!- la miró con frialdad.
-Si me amaras, te amaría.- sonrió con dulzura.-
-…- cerró sus ojos. ¿Cómo estarían en el Palacio Imperial del Oeste¿Cómo estaría Rin?-
-¡Oh, cierto, tu amas a la humana.- el taiyoukai abrió sus ojos con furia brillando en ellos.
-Ese es un sentimiento patético que naturalmente, no tengo.- desvió la mirada.- Es una estupidez completa, una debilidad innecesaria.- la hanyou golpeó con su puño derecho la palma de su mano izquierda¡ahora entendía!
-¡Te da miedo enamorarte!- el taiyoukai la miró con frialdad.- Que complicado eres.- sonrió.- Tu padre en cambio era muy agradable…- Sesshoumaru sonrió con arrogancia.
-Tan agradable que tuvo dos mujeres, y ninguna fuiste tu.- la mujer cambió su dulce expresión por una molesta.
-Cállate.- se acercó a él.-
-…Dime como lograste capturar al Gran Sesshoumaru.- Nyohiko sonrió; arrogante, soberbio…todo un regente, ese era Sesshoumaru, parecía no entender en que postura estaba, seguía ordenando y exigiendo.
-Pues…eso fue relativamente fácil.- el taiyoukai pareció molestarse.- Para mí, claro esta.- sonrió.- No trato de herir tu orgullo, quiero decir, en poder demoníaco no puedo ganarte pero…- acercó su mano a la frente del taiyoukai.-...en poder espiritual no tienes oportunidad, desde que nací te superé.- tocó su frente.- ¿Quieres saber como lo hice?- el taiyoukai sintió una aguja atravesarle la frente, y un agudo dolor le invadió, luchó por no mostrar la más mínima muestra de descontento…y lo logró.
-¿…Qué demonios haces?- de pronto observó una cama y una habitación ligeramente iluminada por la luz de las velas, era una noche…sentía que algo le picaba la nariz…eran lágrimas…¡recordaba esa noche!- D-déjame.- se soltó.
-Así fue como te capturé.- sonrió.- Tengo la capacidad de traer toda clase de recuerdos con tan sólo tocar a mi enemigo.- El taiyoukai no dio muestra alguna de interés.- Traje a tu mente varios recuerdos, no busqué nada en especial, sólo traje todos los que pude, tu mente no los soportó y caíste inconsciente, fue así de simple.-
-…El Gran Sesshoumaru jamás cedería ante el pasado.-
-Mientes, todos ceden ante él, porque fue lo que marcó nuestra forma de ver la vida.- Sonrió con tristeza.- La gente que dice olvidar su pasado miente.- observó la enredadera con espinas que sujetaba a Sesshoumaru.- Tu lo sabes, porque no has sido capaz de olvidar ni a tu madre, ni a tu padre…- el taiyoukai la miró con rencor.- Pero…te daré el privilegio de saberte existente una vez más. Después he de reunirme con Minami pero, seguro que ver un poco de tu vida no te molesta, después de todo dices que no cederías ante su influencia…quiero averiguar si es cierto…y si mientes, podremos realizar el ritual de almas rápidamente y así, InuTaisho volverá a la vida.-
-Sandeces.-
-Y aún si no cedieras…-cubrió los ojos del youkai.- Tengo interés en saber que fue lo que paso entre tu padre y tu madre…Porque InuTaisho la traicionó, ella era una taiyoukai preciosa, y era…era…- sonrió con melancolía.- …Una de las personas que más he respetado en toda mi vida…no puedo creer que una mísera humana la haya superado.-
-Eso jamás.- dijo molesto.- Quita tus repugnantes manos.- Nyohiko sonrió.
-Dime lo que quiero saber…Sesshoumaru.- el taiyoukai sintió nuevamente la aguja en su frente…sentía que todo lo que estaba a su alrededor se movía, estaba mareado, tenía un extraño sabor en la boca…no, no era eso…¡no tenía sentido del gusto, tampoco del olfato!
-…-
-Que tu mente satisfaga mi curiosidad…- presionó su mano.- Quiero saber que paso con lo Señores del Oeste…- cerró sus propios ojos; vería en su mente lo mismo que el taiyoukai.
-"…Mis padres se conocieron cuando eran aún muy jóvenes; tengo entendido que ellos dejaron de verse una vez que el clan de los inu youkais servidores de la Luna, partieron a China…
Desgraciadamente el líder de ese clan, el padre de mi madre, comenzó a atacar aldea humanas siglos después, y para aumentar su influencia…obligó a mi madre a utilizar el poder que ella resguardaba, ya que con él era capaz de ver el destino de cada ser y con ello, manipularlos a voluntad…mi madre no soportó mucho tiempo esa situación, y finalmente… se negó…Y abandonó el clan…
Vivió en las montañas por días…lamentablemente el haber utilizado de esa desmedida manera su poder debilitó su energía vital (3) lo cual, a la larga le costó la vida…"
…Ella amaba a los humanos…
…Tal vez más que mi propio padre…
Flash Back:
Un taiyoukai de apariencia imponente, el Gran Inu No Taisho del Oeste, observaba el horizonte sin prestar atención a lo demás, en su mano izquierda un pergamino se encontraba completamente arrugado.
No vestía armadura, solamente una hakama ligera y sus dos espadas: Tenseiga y Tetsusaiga.
-¿Cuándo llego el comunicado?-
-Ayer en la noche.-
-¿Quieres que envíe hombres a buscarla?-
-No sería recomendable, ella sabe esconderse bien.- Shiso sonrió.
-Yo también hubiese escapado si mi padre fuera un arrogante y soberbio viejo.-
-No seas tan irrespetuoso, Shiso.- InuTaisho sonrió.
-¿Y que respetuoso nombre le das a Yamagi?-
-…Es el padre de una vieja amiga…- se volvió hacía el guardián del Noroeste.-…Un padre que odia a los humanos y que su hija se relacione con ellos…-
-Seguramente te ha de maldecir cada noche de tan sólo recordar que tú apoyaste la adoración de Unmei (4) por los humanos.-
-No es adoración, es respeto.- se defendió.- Es sorprendente que Unmei te haya considerado un youkai culto…- leve burla se distinguió en su voz.-
-Eso es muy arrogante de tu parte.- dijo cómicamente molesto.- Me subestimas.-
-Eso no es verdad.- observó una aldea a los lejos, donde algunos niños cantaban.-
-¿…Quieres que yo vaya a buscarla?-
-Iremos los dos. Yo iré al Norte y al Este, tu encárgate del Sur y el Oeste.-
-¿Qué te hace pensar que nosotros dos la encontraremos más rápido que con ayuda de algunos hombres más?- suspiró; a InuTaisho sin lugar a dudas le gustaba complicarse la vida.-
-Nada.- Negó.- Shiso, entiende, Unmei puede pensar que queremos obligarla a volver con su padre.-
-¿No queremos?- Preguntó Shiso con una ligera sonrisa.-
-NO, si ella quiere volver que lo haga, y sino…el Palacio Imperial del Oeste le abrirá sus puertas por tiempo indefinido.-
-Eso se llama encubrimiento y es causa de guerras, InuTaisho.- dijo con frialdad Shiso.-
-No desprecio a los inu youkais del clan de la Luna, pero si su Lord tiene planeado atacar mas aldeas y Unmei huyó precisamente para no ver más muertes…estoy dispuesto a retar Lord Yamagi y liberar a Unmei de la voluntad de su padre.-
-Y después me casaré con ella…¿no?- agregó con burla Shiso.
-Cállate.-
-Ja, no soy estúpido, cada día te presiona más la idea de no tener descendencia a mi no me engañas y con Ryuukossei (el espíritu dragón) rondándonos no estás tranquilo…-
-Si tengo hijos no será sólo para heredarles tierras, sino porque quiero formar una familia, Shiso.- en sus palabras era evidente el reproche de un amigo al haber sido ofendido.-
-Lo sé, pero seguro que los demás territorios no piensan lo mismo.-
-Eso no me importa, la política es eso, política; no permitiré que se involucren en mi vida privada.-
-A ti te gusta Unmei.- sonrió picadamente- Desde hace algunas décadas…-
-No lo niego, es una youkai hermosa, pero igual si me enamorara de una humana me casaría con ella.- Shiso se tapó la boca.-
-¡No lo digas ni de broma, te comerían vivo si te casas con una humana!-
-Que lo intenten.- dijo ligeramente molesto.-
-…InuTaisho, somos amigos, sabes que te respeto y respetaría a tu familia, youkai o hanyou pero…-
-A mi no me importa la especie, para mi sería más que suficiente protegerlos...-
-No seas irresponsable.- dijo molesto Shiso.- Tienes todo el Oeste bajo tu cargo, demasiadas vidas para hablar de una forma tan imprudente.-
-…Si, puede que tengas razón, pero no puedo dejar de pensar así.-
-…Yo me conformo con que elijas una esposa hermosa.- suspiró.
-¿Te casarás pronto?-
-En uno o dos años.- suspiró.- Me niego a perder la libertad…pero ya di mi palabra y ahora debo cumplirlo. -
-¿Arrebato de pasión?- sonrió con burla.
-No InuTaisho, a diferencia de ti, yo si tengo algo de decencia.- InuTaisho rió.
-Eres tan cínico.-
-¡Presuntuoso!- Shiso e InuTaisho se separaron, mirándose con frialdad- Lord antipático.-
-Guardián inoportuno.-
-…Al sur y al Este ¿no?- cambió el tema.
-Busca bien.-
-Lo mismo digo.- dijo cómicamente molesto.- ¡Egocéntrico!- Shiso se elevó en una nube de polvo.-
-…Insolente.- sonrió y empezó a levitar.- Unmei…¿realmente estará en el Oeste?- entrecerró los ojos, de ser así…debía encontrarla rápido, si su padre la encontraba antes, la princesa youkai tendría problemas.
El canto de las aves y el suave viento de primavera reanimaban su alma, ya había pasado todo un mes sin las exigencias de su padre, no había tenido que ver más aldeas atacadas y por fin tenía su libertad. Aún no entendía como alguien como su madre podía haberse enamorado de un ser tan despreciable como su padre¡matar niños y mujeres embarazadas para reducir la plaga humana! Como había sido capaz ¿acaso no tenía corazón?
No importaba que fuese su padre, jamás aceptaría semejantes acciones. Por eso había huido para no ver más sangre inocente correr…era una cobarde, lo sabía pero ¿qué otra cosa podía haber hecho? Enfrentarse a su padre no era una opción, no le costaría su propia vida, sino la de los niños de las aldeas.
Suspiró con tristeza…
…Los Niños…amaba los niños como nada en el mundo, les veía sonreír y sentía su corazón palpitar con alegría, era una fuerza tan especial, tan magnifica, tan extrañamente atrayente…Hisui solía decir que se debía al simple hecho de ser mujer, del instinto de procrear y ser madre.
Tal vez era cierto pero ¿Qué importaba eso? A ella le hacía feliz ver niños y soñaba con tener su propia familia algún día…el problema sería elegir un buen candidato. Su padre más de una vez llamó youkais con alto rango, todos del exótico Imperio Chino, pero tenían un repudio hacía los humanos que el sólo hecho de oírlos hablar tan despectivamente de estos le entristecía el corazón.
Sabía que no eran de su especie, mucho menos deberían ser una de sus preocupaciones, pero…¿para que tener tanto poder sino para ayudar a aquellos que más lo necesitaban? No eran débiles, tan sólo distintos¿Por qué no podrían simplemente compartir ese hermoso mundo que ahora mismo florecía con gran fuerza?
Aunque…ella misma había visto a los humanos pelear contra los suyos…
Y no lo entendía.
Como tampoco entendía las guerras youkais, no entendía como podían luchar con tal desesperación y furia por aquello que tan celosamente resguardaban; "Poder" esa era la llave según su padre, y ella se preguntaba ¿la clave para que?
¿De que servía tener poder sino para ayudar a los demás?
Ella no quería más poder, no lo necesitaba…incluso la atormentaba.
Unmei, incluso su nombre tenía incrustada una maldición; tenía pesadillas cuando menos lo esperaba, visiones de cosas que fueron, de cosas que eran, incluso, de cosas que serían…y a veces le aterraban. Había descubierto por una de esas visiones que su padre la haría casarse con un youkai lleno de violencia, vería su propio hogar tapizada por los cuerpos de inocentes, youkais o humanos, eso no importaba, tan sólo vería muerte...y sólo eso…
…Había huido al Oeste (donde un antiguo amigo gobernaba), esperando encontrar paz…
Y paz había obtenido. Estaba feliz de haber vuelto a Japón, estar en China era duro…estar lejos de la tierra que la había visto nacer era muy duro.
Además InuTaisho, su antiguo y viejo amigo llevaba desde hace siglos un reinado pacífico, podía ver aldeas humanas en perfecto estado, y aunque no todos los youkais compartían opinión con el Lord del Oeste, le respetaban, por temor o por honor, eso a ella en realidad no le importaba, tan sólo quería paz.
-Mi Señora.- Sintió la calida voz de Hisui llamarle.-
-Dime.-
-Saiki pregunta por usted.- Unmei sonrió.
-Voy enseguida.-
-Buscaré comida.- sonrió Hisui.-
-Perdóname por traerte conmigo Hisui.- dijo con tristeza.
-No hay nada que perdonar Unmei, hemos crecido juntas, bien, esto…se supone que soy tu dama de compañía pero…-
-Eres más que eso y lo sabes.- suspiró.- Sólo tu has sabido tolerar mi desprecio ante las acciones de mi padre.-
-¡De ninguna manera! Yo no tengo nada en contra de los humanos, nunca me han herido, no puedo entender porque tu padre se comporta de esa forma pero…esos son malos recuerdos, trata de olvidarlos.- comenzó a andar.- Cierto, traeré más de esas hierbas con olor, pronto se terminarán.-
-Te lo agradezco.- asintió. Comenzó a andar colina arriba, podía sentir el pasto bajo sus pies y se sentía bien, era una sensación que casi había olvidado pero que aún la revitalizaba como pocas cosas en el mundo.
-¿Niña Unmei?- dijo una voz cansada, la voz de una anciana que comía un pedazo de pan. Llevaba sobre los ojos un vendaje.
-Aquí estoy, Saiki.- sonrió.
-Ven, siéntate al lado de esta vieja.- palmeo el verde pasto.- Y dile una vez más como son las montañas en esta época.- Unmei sonrió aún más. La mujer había perdido la vista tras el ataque de una guerrilla…habían matado a sus hijos y a su esposo (o al menos eso le había dicho) y al descubrirla, habían quemado sus ojos, había sido una fortuna encontrarla con vida.
…Horripilante…Seguía sin entenderlo ¿Por qué? Youkais o humanos no había diferencia, ambos se destruían a si mismos. Si esto continuaba…ninguno de los dos quedaría con vida.
Tal vez eso sería lo mejor pero…
-Hoy hay un hermoso amanecer, en lo alto del horizonte hay tonos azulados como el agua pura que viaja por los ríos una vez que la nieve se ha derretido, hay tonos violáceos, como las piedras de amatista, su color es brillante y atrayente, y en el centro, se observa un color rosado como el de las mejillas de un recién nacido o los labios de una doncella enamorada.- la anciana sonreía.
-¿Y como se ven las montañas?-
-Preciosas, están en este momento siendo bañadas por la luz del Sol…¿escuchas eso?- cerro sus ojos.
-El viento canta…- suspiró.
-Si…escucho su canción como propia…- la anciana sonrió.
-El viento se ha enamorado de ti, antes de que llegarás no cantaba.-
…Kizu…
-Hará que me sonroje.- suspiró.- El viento simplemente seduce al agua…¿escucha los peces saltar?-
-…No puedo hacerlo, perdóname niña Unmei.- la princesa sonrió. Tomó entre sus brazos a la anciana y en suaves y casi imperceptibles saltos llegó hasta el Río.- Los escucho…- sonrió. Unmei la deposito con suavidad en el piso.- Pero lo que dices no es verdad…- Unmei se sorprendió.- No seduce al agua, sino a ti, y el agua celosa de tu gloria, saca a los peces de su interior.- la princesa youkai rió dulcemente.
-Me ha hecho sonrojar.- y en su blanco rostro era sumamente evidente dicho color rosado.
-No conozco tu rostro, pero con tan sólo sentir tu presencia y escuchar tu voz, te sé hermosa, una hermosa youkai.-
-¿No le asusta mi origen?-
-No han sido los youkais los que me han arrebatado a mi familia, le temo más a los humanos que a los youkais…- Unmei bajo la mirada con tristeza. Desilusión, que vacío tan abominable sentía su corazón.
Así pasaron algunos días, narrando el amanecer como todos los días, contando nuevas historias, tratando de hacer más apacible la vida de una mujer cuyo sufrimiento le era incomprensible y no por ello ajeno.
-Escuche alguna vez hablar a las flores…-
-¿Y que decían Saiki?-
-Decían que las niñas del pueblo solían ir a cortarlas y hacer con ellas coronas y collares.- Unmei sonrió.
-¿Eso las pone tristes?-
-No, ellas decían que las niñas se veían hermosas mientras reían; veían las parejas pasar y amarse en cada momento; los animales jugaban a su alrededor.- su sonrisa desapareció.- Entonces llegó la guerra…-
-…-
-…Y los campos fueron destruidos…no quedo nada, ni un animal o planta, nada se movía además del polvo, sólo escuchamos los cascos de los caballos y el golpe del metal…pronto nos vimos sometidos, robaron a las mujeres y abusaron de ellas, a las niñas se las llevaron, para venderlas o satisfacerse a sí mismos…- Unmei observó el cielo con pena. La anciana se quito la venda, mostrando su piel quemada, sus ojos estaban blancos, vacíos…ciegos hasta el día de su muerte.- …a los niños los venderán o los usaran para sus propios ejércitos…así nunca terminará…- lloró.-…En lugar de dar a la luz aquellos que protejan al mundo hemos dado a luz a los siguientes guerreros que destruirán la vida.-
…Destructor del Círculo de la Vida…
-Cómo si nuestros hijos estuvieran destinados a ser instrumentos para asesinar…- Unmei la abrazo. No, sería diferente, debía ser diferente…cuando ella concibiera a su primogénito no lo condenaría a una vida llena de odio y violencia, lucharía si, pero para ayudar al inocente y desvalido…
…Sesshoumaru…
-No es verdad…no siempre será así, algún día todo cambiará, ten fe.-
-Ya no puedo tener fe niña…el tiempo y mi propio dolor la ha ido acabando poco a poco.-
-No pienses así, tu…- se detuvo, observó hacía un lugar…olía algo, más específicamente un youkai.- ¡Hisui!- llamó a la youkai, pero esta había bajado a una aldea para obtener ropa para la anciana.-…Saiki, te llevaré a unos arbustos, por favor, no digas nada, no importa lo que escuches…-
-¿Qué pasa?-
-Un youkai.-
-¿Otro más?- No era el primero en esos días.-
-Si. Toma.- le dio una pequeña botella.- Vamos.- tomó a la mujer en brazos y la llevo tras unas altas hierbas.- Recuerda que este perfume debe ser capaz de ocultarte de ellos…-
-No te preocupes estaré bien.- Unmei sonrió, se levanto y se acercó a un campo abierto. Los youkais solían ir últimamente para buscar comida, lo más seguro es que hubiera Exterminadores cerca de la montaña, de no ser así, no entendía porque había tantos youkais y ogros rondando.
Cerro sus ojos y la luna en su frente resplandeció, sus garras crecieron y formaron un látigo de color plata.
¡Estaba cerca lo sabía!
Ella era la Princesa de los inu youkais servidores de la Luna¡no tenía nada que temer…!
¿Entonces porque temía?
¡Se sentía amenazada y no sabía porque…!
¡Era tan sólo un Instinto!
-Te encontré.- Escuchó una voz varonil llamarla desde metros sobre ella.-
-…-
-Así que aquí te escondi…- un golpe repentino le arrojó contra la verde y fértil tierra.- Oye ¿Qué..?- estaba sobre una rodilla, era una fortuna que nunca estuviera descuidado, sentía un aroma extraña en el aire, no sabía que era pero se mezclaba muy bien con el de la princesa youkai, seguramente eso era lo que impedía que la localizarán antes…Y vaya sorpresa el encontrarla en sus tierras, tal y como lo imaginó Lord Yamagi-
-¿Quién eres?- dijo fríamente.
-¿Uh?- observó a la mujer metros delante de él. Vestía un kimono humilde y ligero, de hecho…era un kimono humano.- ¿No me recuerdas…?- se percató de la belleza de la que era dueña la taiyoukai, él sólo recordaba una niña con una luna en la frente y un carácter egocéntrico y molesto…es más, juraba que era una niña insoportable.
-¿Inu No Taisho?- dijo sorprendida.
-Es bueno saber que me recuerdas.- Se incorporó.- Te agradezco la bienvenida.- limpió la tierra de su hakama.
-Y-yo…- se sonrojó- ¡No sabía que fueras tu!- negó y el látigo desapareció.- ¡El aroma a hierbas es traicionero!-
-¿Hierbas?- olió el aire, cierto, era más intenso.- ¿También te ha confundido el aroma?-
-Yo he hecho el perfume.-
-…Pues me has engañado en dos ocasiones, pero hoy te has descuidado.- Unmei asintió, no había puesto en su cuerpo la fragancia, era tan temprano.- ¿Por qué has permanecido en este lugar?- observó la montaña.
-Es un lindo lugar.- le miraba con seriedad, no iría por Saiki hasta estar segura de que InuTaisho no odiaba a los humanos.
-Sabes a lo que me refiero princesa.- Unmei le dio una mirada fría. InuTaisho sintió un escalofrío, no lo entendía…¿Por qué todas las mujeres tenían esa horrible mirada cuando algo les molestaba?
-Porque no quería que me encontraran.- el taiyoukai se sintió ofendido.
-Pues el Palacio es extenso pudo quedarse en el Ala Sur.-
-¿Para que llamaras a mi padre? Agradezco tu interés, pero era feliz aquí.- le miró con seriedad.- Temo que ahora deberé irme.-
-¿Por qué razón?- dijo desconcertado.
-Por razones bastante obvias, Mi Lord.- InuTaisho sonrió.- Ya sabe usted mi ubicación, y por sus primeras palabras, ahora sé que mi padre le pidió me buscará.-
-¿Pero que dices? Yo no he buscado apropiadamente. Tal vez tenga suerte en algunos días. De cualquier forma, eres bienvenida, junto con tus dos acompañantes.- Unmei se sorprendió.-
-¿Dos?- InuTaisho señalo hacía unos arbustos.
-Una humana y otra youkai.- sonrió.- Una vez acostumbrado a este olor, he podido discriminarles.- una gota de sudor recorrió la frente de Unmei como símbolo de su nerviosismo… ¿Cómo podía reconocerles tan rápido?
!Cómo?
-¡Pues si sabe de nosotras atrévase a atacar y…!-
-Espera Hisui.- la youkai había salido molesta ¡ni pensarlo, no volvía al Palacio de Lord Yamagi para ver a su Señora triste nuevamente! De eso ¡ni hablar!-
-¡Pero…!-
-No tengo intención de atacarles.- InuTaisho les dio la espalda.- No tengo interés en llevarles con Lord Yamagi, sólo quería asegurarme de que estuviesen aquí.- observó a Unmei.- Ahora puedo sentirme más tranquilo.- se elevó por los cielos.
-¡Que arrogante!- comentó Hisui una vez que le vio lejos. InuTaisho volvió el rostro y sonrió.- Y encima se atreve a sonreír a mis insultos.- dijo ligeramente molesta. Unmei sonrió.
-Si, es bastante soberbio.- Hisui la miró con extrañeza ¿en que tono lo decía, el de una persona que critica o en el sentido de la persona que admira?
-"Ay no, esto no me gusta nada, nada…"- miró a su Señora¡escuchaba los latidos de su corazón!- "No, por favor no…"- suspiró.- ¿Qué haremos…ejem…Señora Unmei?-
-…Nada…- dijo suavemente.- ¿Viste su mirada?-
-…No en realidad.-
-Era la de un hombre orgulloso y honorable, tengo la impresión de que es sincero…que sigue siendo mi amigo a pesar de las décadas que dejamos de vernos.-
-"¡Nooooo!"- Hisui abandonó a su Señora (que describía a InuTaisho) y trajo con ella a Saiki.
Días después ocurrió un encuentro similar.
-¡Escucha niña, el viento canta!-
-Le escucho claramente…- sonrió.
-El viento te seduce, yo insisto.- Unmei se sonrojó.
…Kizu…
Escucho un estruendo.
-Espera un momento Saiki.- se elevó por los cielos con rapidez, buscando el origen del estruendo y encontró frente a ella dos youkais¿Cuándo? Mejor aún ¿tan aturdidos estaban sus sentidos que no podía usar el olfato correctamente?- Fuera de…- se arrojaron contra ella. Nuevamente la luna en su frente resplandeció y aquel látigo se formó, pero antes de poder usarle…
-¡KAZE NO KIZU!-
…Kizu…
…"Kaze no Kizu"…
Se volvió ligeramente, y observo a varios metros al taiyoukai del Oeste, sostenía en sus manos una enorme espada.
-¿Kaze No…?- observó a los youkais que pronto se desintegraron- ¿…Kizu?- no sabía que fuese tan poderoso; jamás imagino que el Lord del Oeste tuviera un poder tan sorprendente. Después de unos segundos InuTaisho habló con ella "a solas", Hisui observaba todo desde algunos metros "seguros"¿Qué quería ese hombre? Les había costado mucho el lograr salir de China y si su Señora se equivocaba al confiar en él…tal vez no volverían a respirar el aire de la libertad.
…Tal vez ni siquiera volverían a respirar…
¡Ah, InuTaisho le estaba tomando la mano¿qué hacía, que hacía?
-¿Están los dos juntos?- Saiki sujeto el hombro de Hisui.
-Si…-
-¿Qué dicen?-
-…"Es peligroso permanecer en este lugar, eres una princesa, no tienes necesidad de estar en estas tierras…te ofrezco mi palacio para hospedarte el tiempo que gustes, al igual que a tus acompañantes…"- repetía Hisui.- Mmm…¿hospedarnos a todos?- InuTaisho volvió levemente el rostro, Hisui le enfrentó con la mirada.
-¿Qué ocurre?- preguntó la anciana al sentir el cuerpo de Hisui tensarse.
-Dijo: "Por supuesto".- Saiki rió levemente.- Nos ha estado escuchando y descaradamente no dijo nada …-
-…Yo más bien creo que estás preocupada por lo que pueda pasar.-
-Claro que lo estoy.- suspiró. Dio media vuelta, llevándose consigo a la anciana.- Nos están escuchando, no hay privacidad.- caminaron lentamente hasta perderse de vista.
-¿Por qué tiene tanta desconfianza?- InuTaisho volvió el rostro para ver si Hisui no estaba, olfateo el aire…No, ella se alejaba junto con la anciana.
-Ella me cuida.- sonrió. InuTaisho la miró confundido.
-¿Tan mal aspecto tengo?- Unmei rió.
-Supongamos que así es.- le miró serenamente.- "Mmmm ¿le aturdirá justamente lo que a mí me aturde de él?"- InuTaisho sonrió.
-Me disculpo por mi mala apariencia.- Unmei le miró confundida.- No era mi intención.-
-…No lo decía por tu físico, eres muy atractivo; a lo que yo me refería era a la idea de ser un Lord y además ser Inu Youkai…alianzas entre youkais y…-
-Te lo dije desde un principio, sino quieres volver con tu clan…no te obligaré.- dijo seriamente. No era raro que Unmei dijera esa clase de cosas, desde muy joven había sido muy sincera, como aquella vez en la que había llamado a Myouga "oportunista"; sonrió al recordar dicho acontecimiento.
-Bien, puedes exigirme salir de tus tierras, mi Lord, pero por favor…- le miró con tristeza.- No informes de esto a mi padre.- InuTaisho no se inmuto.
-¿Qué te llevó a huir?- Unmei desvió la mirada.
-¿…Que opina su Majestad de los humanos?- el taiyoukai parpadeó unos segundos.- ¿Puede decírmelo?-
-…No me molesta su existencia.-
-¿Aún te simpatizan?.- dijo tranquilamente.-
-…-
-…A mi me gustan los humanos.- InuTaisho se sorprendió evidentemente.- Mi padre los aborrece y considera un insulto a su sangre que, siendo yo su única heredera les tenga ese "repugnante" afecto…- suspiró.- …Así que comenzó a atacar aldeas sin la más mínima compasión, no importaba si fueran niños o ancianos…simplemente los mataba, dice que no son más que basura…-
-Muchos piensan así.- InuTaisho siguió con la mirada a una pequeña ave, la cual se había detenido en un nido para alimentar a sus polluelos.
-InuTaisho¿ya no te gustan los humanos?- el taiyoukai negó.- ¿Entonces sigues apreciándoles?-
Sonrió -Naturalmente.- La princesa contestó a la sonrisa del Lord.- Unmei…-
-¿Dime?- dijo más tranquila.-
-Ven conmigo al Palacio.-
-…-
-Hisui y Saiki puede venir también.-
-…No es eso. Es sólo que…- le miró con desconfianza. InuTaisho sonrió.-
-Te doy mi palabra de Honor, no te obligaré a volver a tu clan.- La mujer bajo la mirada ¿si confiaba en él sería un error?
-…- InuTaisho acarició su blanco cabello.-
-Te lo prometo.- sonrió.- Nunca he roto mis promesas ¿recuerdas aquel extraño pez de exóticos colores?- Unmei sonrió.
-Te pedí que atraparas uno para mí, pero no lo lograste, éramos muy pequeños.-
-Tarde más de dos días en obtener uno de esos peces para ti, pero lo hice.-
-Lo recuerdo perfectamente…- Esa misma tarde InuTaisho llegó al palacio acompañado solamente de Unmei y Hisui pues la anciana se había negado a abandonar la montaña, algo que entristeció a las youkais.
InuTaisho argumentó que sus "huéspedes" permanecerían en el Palacio por tiempo indefinido; muchos habían tenido la oportunidad de conocer a la Princesa Unmei durante la corta estancia de esta en Japón y eso provocó un gran alboroto¡para todos esa era la llegada de la futura señora del Oeste!
Pero por la ropa tan gastada de la Princesa y sus acompañantes…significaba que su Lord había raptado a la doncella, había peleado con ella tal vez y había demostrado su superioridad, para así dominarla…era común entre muchos youkais…
Pero él era InuTaisho…y su Lord se caracterizaba por su carácter apacible y generoso.
Shiso preguntó muchas veces a InuTaisho porque la había llevado con él ¡eso significaba una guerra con el clan de inu youkais servidores de la luna! Pero el taiyoukai siempre se mostró tranquilo, argumentando que pronto solucionaría eso, pretexto que le dio a Shiso por días, semanas…incluso algunos meses, y cuando por fin Shiso demandó una explicación a las repentinas y recientes salidas del taiyoukai (el cual volvía con un temible humor) este le confesó que había viajado en busca del clan de Lord Yamagi; y que finalmente lo había encontrado.
-¿La devolverás?- dudó Shiso.
-No.-
-¿Qué piensas hacer entonces?- Maldición, lo presentía algo no andaba del todo bien en ese asunto.
-…Retaré a Lord Yamagi; pediré como pago de su derrota la mano de Unmei y ella podrá permanecer en el Oeste sin tener que preocuparse más.- Shiso le observó unos segundos, después tomó un poco de licor y suspiró.- ¿Crees que es muy extremista?-
-¿Le pediste que viniera al Palacio porque querías enamorarla cierto?-
-No (del todo), fue realmente para protegerla de los ataques youkai.- ¡Por favor¿A quién trataba de engañar? Él era Shiso, de los dos ¡él era el más cínico, sabía cada una de las mentiras y trampas por haber!-
-De menor rango cabe destacar.- dijo con burla.
-Eso es lo que menos importa, no permitiré que la lastimen.- Se defendió. Shiso suspiró.
-No me dirás que te enamoraste de ella ¿o sí?- dijo con pena.-
-…-
-Dios…- tomó más licor.- Adiós dulce juventud y libertad; no sólo yo, tu también has sido presa fácil de las mujeres.-
-…Exageras las cosas demasiado.- Pocos días después InuTaisho volvió vencedor de aquel duelo. Unmei sospechaba algo, pero no imaginaba que fuera para pedirla en matrimonio, originalmente creyó que solamente era el acto de un buen amigo, Hisui constantemente decía que Lord InuTaisho la veía de una forma diferente en las últimas semanas, pero ella dudó que fuese lo mismo que ella había sentido desde pocos días después de reencontrarle.
Su mente gritaba tantas cosas al mismo tiempo que su corazón…ahí estaban, en el jardín; ella pensaba una respuesta para InuTaisho y por primera vez en su vida se sintió terriblemente feliz.
-¿Discúlpame?- ¡Tal vez había escuchado mal!-
-Quiero saber si aceptarías ser la Señora de las Tierras del Oeste, mi esposa y madre de mis hijos.- Unmei le miraba ¿confundida? Ay, no sabía, no estaba para razonar, él mismo se estaba condenando a la horca ¡casarse! Tal como había dicho Shiso: Adiós dulce juventud y… ¿y que? Demonios ¡Shiso lo criticaba pero también había decidido casarse entonces que demonios…!- ¿Y que me respondes?- ya pelearía con su mente después.-
-¿…Lo haces para protegerme de mi padre o…?-
-Realmente me he enamorado de ti. Unmei, te deseo como mi esposa.- ¡Aún no entendía como lograba mantenerse serio, de verdad no lo sabía!-…- Unmei lo miró con seriedad.
-…Hmn…-
-…-
-¿…Es todo lo que dirás?- su rostro se volvió ligeramente infantil- ¡Eres tan carente de palabras románticas!- ¡Lo sabía, era una niña caprichosa y egocéntrica! Lo había engañado ¡Nunca había dejado de ser así!-
-Yo…- dijo ligeramente exasperado ¡ella no lo sabía, pero para él era demasiado difícil haber dicho todo eso!-
-Me siento honrada…- Se acercó con una ligera sonrisa.-…de haber sido elegida por Lord Inu No Taisho, Líder de los Inu Youkai y Señor de las Tierras del Oeste.- InuTaisho luchó por evitar que el calor de su cuerpo subiera a sus mejillas, desafortunadamente, no fue del todo exitoso.-…Es la primera vez en todo este tiempo que te veo sonrojado.-
-…Preferiría que no te acostumbrarás.- desvió la mirada. Unmei sonrió. Pasaron algunas semanas y el matrimonio se realizo, poco después también se casó Shiso (que contrario a lo que cualquiera hubiese pensado) se comporto como un caballero y juro lealtad absoluta a su esposa, inauditamente…lo cumplió.
Días de gloria y felicidad llegaron al Oeste, para deleite de la familia Real y sus fieles subordinados, pronto la Señora del Oeste quedó embarazada; fue seguramente uno de los momentos mas memorables para InuTaisho, su primogénito nacería en algunos meses y contrario a lo que muchos Grandes Señores creían, para él era simplemente indiferente si fuese macho o hembra.
Meses después nació su heredero, un varón de sangre pura, singularmente poseía un cabello plateado-blanquecido, creando una mezcla perfecta entre su sangre y la de su esposa. En sus mejillas dos delicadas líneas daban evidencia de su parentesco, al igual que la Luna violácea que le coronaba, tal como a su madre.
-¿…Cómo llamarás a tu hijo, Mi Señor?- Unmei descansaba placidamente en un futón, Hisui se encontraba a su lado, había estado con su señora todo el tiempo, más aún después de la repentina muerte de la anciana Saiki, la cual había sido causa de incontables lagrimas.
-…Sesshoumaru, mi hijo…heredero al trono de las Tierras del Oeste.- le alzó orgulloso.- ¿Estás de acuerdo con el nombre?- Unmei sonrió al tiempo que Hisui se sorprendió; no era común que los Señores permitieran a las madres elegir el nombre pero el Lord de su Señora Unmei…¿Cuándo dejaría de sorprenderla? Jamás creyó que fuese posible pero…le había tomado tal respeto a InuTaisho que incluso le simpatizaba.
-Estoy de acuerdo.- cerró sus ojos y sonrió.- Aunque es un nombre poco común…- Hisui suspiró.
-Mi Señora, él hijo de Lord InuTaisho y Lady Unmei es digno de un nombre imponente y ostentoso, no hay necesidad de decir esas cosas.- criticó Hisui, que era para Unmei como una hermana.
-He mandado hoy un mensaje a los guardianes para que vengan a conocerle.- Dijo súbitamente InuTaisho. Unmei asintió.-
-Como protectora del príncipe Sesshoumaru.- Hisui se levantó.- Les doy mi palabra de que evitaré que vuestro hijo sea un desastre como Shiso.- Unmei rió.
-Entonces tendrás una ardua tarea Hisui.- InuTaisho suspiró.
"…Mi madre fue incapaz de dar a luz a más cachorros, jamás supe el motivo…ni mi madre, ni mi padre…ni siquiera Shiso o Hisui me dijeron algo al respecto…y yo nunca tuve verdadero interés en saber la razón…
Cuando tenía cinco años mi padre ordenó a la guardia sacarnos del Palacio y llevarnos a tierras cercanas al Este, donde Lord Fuuno ya gobernaba. Todo fue por culpa de mi padre, que en un descuido imperdonable había dejado prácticamente desprotegido un paso cercano al Palacio, el líder del ejército invasor era un ogro al que mi madre había denominado con un temible enemigo…
Estuvimos dos o tres días fuera del Palacio, pero durante ese tiempo… "
La cueva era fría y húmeda, pero era segura. Unmei lo sabía bien, tal como InuTaisho, si quería proteger a su familia tendría que mantenerlos en el lugar menos esperado: la cueva de una cascada; era el mejor refugió que pudo imaginar, pues el agua evitaba que localizaran el aroma de su familia y la guardia de esta.
Sesshoumaru observaba la espuma de la cascada, demasiado cerca de la salida.
-Hijo mío, ven con tu madre.- Unmei extendió sus brazos hacía él. Sesshoumaru sonrió y camino hacía ella. Unmei rió con alegría, su hijo era un pequeño de carácter sereno y pasivo, en algunos momentos mostraba una efusividad y alegría que parecían ser no propias de él, pero cuando lo hacía, era uno de los momentos más dichosos de sus padres.
-Madre ¿Cuándo volveremos al Palacio?- preguntó el pequeño.
-…No lo sé, pero seguro que pronto.- InuTaisho se lo había prometido.- Probablemente cuando esto acabe iremos al Palacio de Shiso, al menos mientras reparan el Palacio Imperial.-
-¿Iremos con Shiso? Eso me agrada.- sonrió.- Dijo que me enseñaría a usar mi veneno.- observó su mano. Unmei le miró con tristeza.-
-¿Para que quieres aprender a usarlo a esta edad?- Sabía que su hijo tendría que librar innumerables batallas para mantener sus tierras a salvo de invasiones, pero eso significaría que su hijo podría ser herido y…¿Cómo siquiera pensarlo? Era su hijo, sangre de su sangre, y no quería verle sufrir bajo ninguna circunstancia.
-Yo, Sesshoumaru quiero ser un gran guerrero.- Unmei cerró sus ojos un segundo para después sonreírle.
-Lo serás hijo mío.- Él era el hijo del Gran Inu No Taisho, sería uno de los tai youkais más poderosos jamás vistos, no tenía de que preocuparse…ella misma lo había visto, ella tenía el don y la maldición de las Premoniciones, y sabía el destino de su hijo…sus dos futuros, todo dependería de la decisión que él y la doncella humana de misericordiosa mirada (que su hijo conocería en un futuro) tomaran.
-¿Lo crees madre?- una esplendida sonrisa apareció en su rostro.- ¿De verdad lo crees?-
-Claro que lo cree pequeño.- Hisui se acercó a ellos.-
-¿Si?- Sesshoumaru le sonrió con la misma dulzura con la que había sonreído a su madre.- Hisui ¿seré fuerte?- corrió hacía ella.- ¿Muy fuerte?-
-El más fuerte.- Sesshoumaru asintió.
-¡Pediré a mi padre que me enseñe a usar la Tetsusaiga y la Tenseiga para algún día ser tan fuerte como él!- las mujeres asintieron. Los guardias reales le escucharon y sonrieron ante las palabras de su futuro Lord.- ¡Así podré proteger a mis seres queridos!-
"¡Me llamo Aki, me encanta la arquería y estoy convenciendo a papá
para que me enseñe a usar la Tetsusaiga para poder proteger a mi mamá y a mis hermanas!"
Esa misma noche el frío fue terrible, a pesar de las mantas con las que Hisui cubría a Sesshoumaru, este continuaba temblando…hacer una fogata tampoco era una opción, los descubrirían.
-¿Qué hacemos?- los guardias vigilaban los alrededores y sólo tres de ellos permanecían con las mujeres y el príncipe.-
-…Saldremos.-
-¿Qué?- Hisui creyó escuchar mal.- No podemos, pondremos en peligro la vida del pequeño, recuerde que el principal objetivo de esos hombres es acabar con toda la familia Real, si el príncipe muere…-
-Sólo saldremos tu y yo.- los guardias trataron de detenerla.- Silencio, es mi palabra la que están contradiciendo.- La Señora del Oeste era una mujer de dulce voz y amable corazón, su sola presencia provocaba serenidad por donde caminara pero cuando ejercía su poder como Señora del Oeste tenía una voz de mando, una postura respetable y temible, como toda gran monarca.-
-Pero Mi Señora…-
-Silencio he dicho. Cuidad de Sesshoumaru unos momentos.- Salió junto con Hisui, rápidamente abandonaron el suelo para moverse por los cielos, escondiéndose entre las nubes. A pesar de la distancia, el olor a quemado se sentía en el ambiente…¡El Palacio Imperial! Esperaba que pronto acabara esto…confiaba en InuTaisho y siempre lo haría, por esa razón debía tener fe, todo terminaría y su hijo volvería al Palacio para disfrutar de sus jardines.- Bajaremos.- debía actuar rápido o su vida correría peligro.- Corta mi cabello.-
-¿Eh?- Hisui la miraba confundida, pero su expresión cambio de inmediato al sentir el verdadero poder demoníaco del que era dueña su Señora, la hermosa Unmei comenzó a transformarse en un perro blanco, su apariencia elegante y estética jamás desapareció, y aunque su tamaño era menor al de InuTaisho en su forma original, no dejaba de ser imponente y maravillosa.- …P-pero señora.- Unmei gruñó. Hisui hizo sus garras crecer y cortó con ellas gran cantidad de cabello. Después de esto, Unmei volvió a su forma natural.-
-Rápido.- dijo agotada.-
-Mi señora, sabe bien que su cuerpo no resistirá mucho si libera su poder de esa manera.-
-Después de aquel (5) horrible hecho con Sesshoumaru…- los ojos de Unmei se llenaron de lágrimas.- Ni mi cuerpo ni mi espíritu serán como antes, pero debo hacer lo posible por proteger a mi hijo.- tomó la capa que llevaba encima.- Rápido.- después de eso, volvieron a la cueva, su hijo dormía placidamente a pesar del frió, ella cuidaría su sueño para siempre, no importase lo que pasará.
A la mañana siguiente el pequeño taiyoukai talló sus ojos con suavidad, sintió su cuerpo envuelto por indescriptible suavidad, tomó la prenda que le proporcionaba esa calidez y fue entonces cuando se percato que sobre él tenía una suave y delicada estola.
-…- El olor que desprendía era el mismo que tenían los árboles en el otoño.-…Huele como mamá.- se sentó y observó la gigantesca estola, dos...no, tres ¿tal vez cuatro metros?-
-¿Te gusta hijo?- frente a él, descansaba Unmei, quien aparentaba dormir. Hisui hacía lo mismo a unos metros de él.
-Si.- contesto y se acercó a su madre.- ¿La has hecho tú, madre?-
-Hisui me ha ayudado…- abrió sus ojos lentamente.-
-¿Durante la noche?- preguntó el niño. Sintió que le abrazaban por la espalda.-…Hisui.-
-Si, durante la noche. Este es el cabello de tu madre en su verdadera forma.-
-¿Te has transformado?- se angustió.- Mi padre dice que no debes transformarte, te debilita y…- Unmei colocó un dedo en sus labios.
-Para que jamás vuelvas a sufrir frío.-
"¿Cómo es que tú, mujer hanyou te has atrevido a tocar este tesoro, que es una de mis más preciadas posesiones? No perdonaré tu osadía, a pocos les he permitido el tocarla siquiera…"
¡Rin tiene frío Señor Jaken! …Rin no trae consigo nada para protegerse del frío…
…Rin tiene frío…
…Para que jamás vuelvas a sufrir frío…
Oye…hermano…¿Por qué siempre traes contigo esa estola?
¿Es algo especial…p-podría tocarla?
…Sangre de mi Sangre…
Ay , Amo Bonito…
¿No le parece que el campo de energía se ha vuelto más sofocante?
…Un fiel compañero…
"Yo no tengo sentimientos…esas son debilidades, yo no tengo ninguna debilidad…yo no tenía nada porque preocuparme, ya no tenía debilidades y entonces tu…"
Rin
"¡Debiste haber huido aquel día, no ayudarme! Por esa razón…ahora tengo esta debilidad…es deshonroso; yo el Gran Sesshoumaru… ¿Cómo pude permitir que una miserable humana me robara el corazón? La reclame como mía a ese Kitsune, pero jamás ha sido mía…
Jamás has sido mía…escucha Rin…serás mía, porque soy tu Amo…"
¡Señor Sesshoumaru ha vuelto por fin!
¡Amo Sesshoumaru, Rin esta feliz de verle!
¿No puedo abrazarle, ni cuando estemos solos?
¿…Ni siquiera cuando tenga miedo?
"Volveré y te haré mi mujer, serás mi esposa y la Señora del Oeste…Youkai o Humana…
…Ya no me importa…"
-¡Unmei, Sesshoumaru!- conocía esa voz ¡claro que la conocía!-
-¡Padre!- el tai youkai salió de la cascada.- ¡Has vuelto!- el Lord del Oeste tomó a su hijo en brazos.
-¡Les extrañe demasiado!-
-¡Nosotros te hemos extrañado también!- sonrió con amplitud. InuTaisho sintió que cada una de las heridas en su cuerpo habían valido la pena, su familia estaría segura nuevamente.- ¡Mira padre, es obsequio de mi madre!-
-…Una estola.- sonrió con ligera tristeza.- ¿Se ha transformando entonces?-
-No he podido verla, ha sido durante la noche.- pronto salió Unmei, apoyada en Hisui.
-Has vuelto ya, InuTaisho.- sonrió. El taiyoukai corrió hacía donde se encontraba.- Soy dichosa de verte nuevamente.- la estrechó con fuerza, la había extrañado como pocas veces, y ahora que la veía, estaba tan debilitada ¿Por qué si ya sabía que no debía transformarse lo había hecho?- Ha pasado frío toda la noche…- no lo había guardado para su mente, había cuestionado la decisión de su esposa.-
-Sabes cuan peligroso es.-
-Mi amor por él…supera cualquier peligro.- Sesshoumaru miraba a su padre y después pasaba su vista a su madre, y viceversa. InuTaisho suspiró.
-…Al menos ¿te encuentras bien?- la mujer sonrió.
-Por supuesto que si, Hisui me ha cuidado bien.- la dama de cabellos rubios se sonrojó y bajo la cabeza en señal de respeto.
-Te lo agradezco.- InuTaisho asintió.
-No hay nada que agradecer mi Lord, ese es mi deber y mi deseo.- Sesshoumaru sujetó la enorme capa que InuTaisho llevaba sobre su espalda, esta estaba compuesta por tres largas estolas.
-Padre¿la has hecho con tu propio cabello?- La olfateo.-
-Así es. Tu olfato se ha desarrollado mucho estos últimos días Sesshoumaru.- sonrió.
-¿Si?- estrujó su propia estola, regalo de su madre.- Yo, Sesshoumaru, seré el más poderoso de todos los youkais, así lo ha dicho madre y Hisui.- InuTaisho no hizo gesto alguno.- ¿No lo seré?-
-…Tal vez.- observó a Unmei.- Todo depende de cuanto luches por ello.-
-¿Luchar? Pero yo soy Sesshoumaru, hijo de Inu No Taisho, Lord del Oeste y de Lady Unmei del Clan de los inu youkai de la Luna, Señora del Oeste.-
-Eso no te garantiza nada hijo mío.- Sesshoumaru le miró confundido.
-InuTaisho.- Unmei intervino.- Es sólo un niño.-
-Un niño que tendrá como responsabilidad el Oeste, Unmei, debe entender desde este momento.-
-¿Entender qué?- preguntó ligeramente molesto Sesshoumaru ¿Acaso no sería el más poderoso?-
-El poder no se obtiene en un instante, el verdadero poder se obtiene gracias al esfuerzo, deberás luchar por él.- su hijo asintió.- Mantén ante todo el honor y la rectitud, así alcanzarás la gloria; sólo así obtendrás el verdadero poder…sé que lo obtendrás mientras continúes esforzándote.- el rostro de su hijo brillo en felicidad.
-¡Si!- Honor, rectitud y esfuerzo, así obtendría el poder…pero aún no sabía que tanta responsabilidad guardaban esas palabras y el gran peso que tenían, una carga tan grande, que muchas veces desearía abandonar…- Padre¿enseñarás a Sesshoumaru como usar la Tetsusaiga y la Tenseiga?- el taiyoukai asintió.
-En algunos años te mostraré como usarlas, pero primero, deberás dominar la espada.- el niño le miró confundido.-
-¿Más estudios?- Ahhh…honor, rectitud y esfuerzo; ya no era tan fácil como parecía.
-Aún te falta mucho, pequeño hijo mío.- sonrió.- Vamos, iremos al Palacio del Norte.-
-¿Al Palacio de Shiso?- Hisui intervino.-
-¿Entonces el Palacio Imperial…?-
-Poco falto para que fuese completamente destruido, mientras le reparan se quedarán conmigo y mi esposa.- Shiso sonrió.- Después de todo es de una u otra forma su Palacio también.- Sesshoumaru le vio con esperanzas.
-Shiso…-el Inu youkai le dio una dulce mirada.-
-Dime, Joven Príncipe.-
-¿Enseñarás a Sesshoumaru como pelear?- InuTaisho protestó.-
-Yo te enseñaré.- su hijo le observó seriamente.-
-Es verdad príncipe, tu padre es mejor guerrero que yo.- el joven príncipe asintió, pero la seriedad en su rostro no desapareció…
Si su padre estaba mal herido tendría que esperar, y si el Palacio Imperial estaba siendo reparado entonces su padre estaría viajando del Palacio del Guardián del Norte al Palacio Imperial…y eso le dejaría escasas horas para instruirlo…Pero el era el Gran Inu No taisho del Oeste, y ante todo, su Gran Padre, y él no dudaría de su palabra.
Dos semanas después su padre había prometido comenzar con las enseñanzas y Sesshoumaru estaba infinitamente emocionado, incluso había estado hiperactivo, subía y bajaba escaleras, pasaba horas conversando con Shiso sobre las batallas que había librado.
-Hace más de cuarenta años fuimos a las provincias del Norte y nos intentaron matar ¡a nosotros!- Shiso narraba todo como si fuese un actor, mostrando sus movimientos al pequeño.-
-¿A ti y mi padre?- le miró confundido.- ¿Eso no es estúpido?-
-¡Shhh!- cubrió su boca- Si tu madre o tu padre te oyen decir eso a quien cuelgan es a mi.- Sesshoumaru sonrió.- Bien…pues…fue algo estúpi…tu sabes.- Sesshoumaru asintió.- Fue un suicidio, de eso no hay duda.-
-¿Y porque los atacaron?-
-…Pues…- coloco una mano en su hombro.- Sesshoumaru.- se arrodillo frente a él.- Algún día tu serás el Lord de estas tierras…- el rostro curioso de Sesshoumaru se tornó serio.- Prometo protegerte, no importa si ello me cuesta la vida.-
-No quiero que mueras.- Shiso sonrió.
-No soy tan débil ¿sabes?- el futuro Lord asintió y una ligera sonrisa apareció en su rostro.-
-Seré fuerte para poder proteger a los que quiero y a mi mismo, así no tendrás que sacrificar tu vida.- Shiso sonrió.
-Te lo agradezco.-
-¿Seré buen Lord?-
-…Depende.-
-¿De que?-
-…De que tan fiel puedas mantenerte.- una gota de sudor recorrió el rostro de Shiso.-
-Seré fiel a mi Clan, siempre.-
-…Me refería a las mujeres…-
-¿…?-
-…Aun no conoces esas tentaciones…- suspiró.- Cuando lo hagas y no puedas resistir…-
-No entiendo de que ha…-
-Llámame, las quitaré de tu vista.-
-…Esta bien…supongo.-
Sesshoumaru espero por dos días, su padre llegaría en cualquier momento y le enseñaría a usar las armas, aprendería kudo y ¡kendo! Sería el mejor, lo juraba, sería un gran guerrero, sería único, un Gran Lord, un ejemplar Señor…
Entre ilusiones destruidas y furia Sesshoumaru espero a su padre hasta el atardecer del tercer día…
-…Hijo…entra, comeremos algo…-
-…- Unmei observó el horizonte molesta.-
-¿Sabes? Yo se pelear, y no es por exagerar pero…- sonrió fingidamente.-…soy muy buena.-
-¿..,Madre sabes usar la mano con veneno?- dijo fríamente. Unmei le miró con tristeza.-
-Si, se usarla.-
-¿Me enseñarías?- volvió su rostro, mostrando rastros de lágrimas.- Por favor.- ella limpió sus ojos.-
-Claro que si, pero primero vamos a comer algo, anda.- Sesshoumaru asintió, y camino al lado derecho de su madre, trató de olvidar ese sentimiento que lo estaba quemando y molestando, que no le dejaba hablar, aquel que quería que gritará "¿Por qué rompiste tu promesa?" él había creído en su padre, y lo había traicionado.
Ella le enseñó como despertar ese poder oculto en su cuerpo, y a pesar de que en un principio había sido muy difícil controlarlo, ahora le era más fácil.
-¿Quieres aprender una técnica sorprendente?- su madre sonrió.
-¡Si!- el casi inexpresivo rostro de su hijo se ilumino momentáneamente. La Señora del Oeste sonrió, extendió su mano derecha y de sus dedos índice y medio surgió un látigo plateado, lo lanzó contra la rama de un árbol y esta se partió en un corte rápido y limpio.- ¡Sorprendente madre!- se acercó a ella.
-Esta técnica es propia de los inu youkai.- coloco la mano derecha de su hijo en posición.- ¿Sientes tu propio poder?- el niño negó.- Búscale, donde sientas algo muy fuerte en tu interior, algo sumamente ardiente, algo fuerte que te motiva a…- de la mano de Sesshoumaru un látigo dorado surgió sin avisó alguno.- ¿Qué!- pero este se movió sólo y golpeo una de las paredes del Palacio, arrojándole a metros atrás ante el rechazo de la pared a su ataque.-
-!- golpeó el piso con fuerza, esperó cualquier cosa, pero no paso nada; así, indignado, se incorporó, decidido a dominar la técnica que hace tan sólo unos segundos había ridiculizado su figura ante su amada madre.- Yo…- observó que su madre le veía angustiada, en su mejilla una herida se vislumbraba, resaltando el carmín de la sangre en su blanquísima piel. -¡Madre…!- la mujer limpió su mejilla, negó y sonrió.- Perdóname yo…-
-Esta bien no te preocupes.- el pequeño príncipe apretó el puño con fuerza, clavando sus uñas en su tierna y suave piel.
-Pero…-
-Lo que ha faltado es concentración, algo te distrajo ¿Qué ha sido?- la voz de su padre fue clara para él.- ¿Sesshoumaru?-
-…- se volvió con una mirada fría ¿Porque su olfato no era tan bueno como el de sus padres?-
-¡InuTaisho!- Unmei le miró seriamente.-
-Lamento haber faltado a mi palabra, he tenido que vigilar los alrededores del Palacio Imperial, me advirtieron sobre un ataque humano y en estos momentos eso sería desastroso para la reconstrucción del palacio.- Se acercó a su hijo.- Escúchame, pasado mañana estaré de regreso…-
-¿Saldrás nuevamente?- Unmei le miró desconcertada ¿Dónde estaba el padre de su hijo?
-Debo ir con Lord Fuuno y agradecer la ayuda que nos proporcionó en Musashino.-
-…Pero tu hijo…-
-Unmei, en estos momentos no dispongo de más tiempo y…- No mentía, realmente había sido fundamental la ayuda de Lord Fuuno del Este durante las peleas en Musashino. No era sólo por él, debía agradecerle púes de no haber sido por él, sus tierras, las futuras tierras de su Hijo habrían sufrido daños tal vez irreparables.
-No es necesario que me ayude padre, le pido solamente me enseñe a usar la Tetsusaiga y la Tenseiga en un futuro. Si me disculpan.- se dirigió a la entrada del Palacio. Shiso iba saliendo de la imponente construcción. -…-
-Buenas Tardes.- saludó a su príncipe. Después dio una mirada a InuTaisho, desde hace algunos minutos había percibido su olor y había ido a encontrarle. - ¡Pensé que no vendrías, iba a salir a buscarte!- InuTaisho negó.
-Exageras, puedo protegerme yo sólo.- Shiso negó.-
-No lo decía por eso.- miró de reojo a Sesshoumaru que se había quedado estático, viendo hacía el interior del Palacio.- ¿No comenzarán hoy con las enseñanzas?- su príncipe guardó silencio.- ¿…tal vez mañana?-
-Mi padre no puede, tiene obligaciones, debe ir con Lord Fuuno para agradecer su ayuda en Musha…- dudó, demonios, había olvidado como pronunciarlo.-
-Musashino.- completó Shiso. Sesshoumaru era un niño próximo a cumplir los 6 años, pero para su corta edad era dueño de un léxico admirable, aún no entendía porque tenía esa obsesión por hablar tan política y educadamente…tan sólo era un niño, no era necesario que…-
-Justamente.- InuTaisho confirmó, pero en su voz había desilusión, claro que no era estúpido, sabía que había desilusionado a su hijo pero…su viaje al Este era precisamente para él, no solamente por la batalla en Musashino, sino también por un obsequio que había dispuesto darle.- Pasado mañana volveré y podré comenzar a enseñarte.- Shiso no lo demostró, pero estaba molesto, claro que lo estaba, había pasado horas hablando con Sesshoumaru, narrándole sobre las grandes batallas que su padre y él habían librado; puliendo la figura de InuTaisho lo mejor posible ante los ojos de su hijo, y ahora él…
-No te molestes padre.- …había destruido todo su trabajo y con ello, la extrema admiración que su hijo tenía por él…
…Promesas…
-Sesshoumaru…-
…Empeña falsamente tu palabra …
-¡He dicho que no!- dijo molesto.- ¡No quiero! No dudo Padre que eres un Gran Lord…y eso me es suficiente.- dijo al tiempo que desviaba la mirada.- Permiso.-
…Y perderás toda la fe que han depositado en ti…
Incluso la de aquellos que te aman…
InuTaisho salió del Palacio Guardián del Norte a la mañana siguiente, se había despedido de su familia, y aunque su hijo parecía estar más recuperado, esa desilusión en sus ojos no había desparecido del todo…se sabía culpable pero no podía hacer más, debía proteger aquellos que sería de su hijo.
Dos días después InuTaisho volvió, aunque no sólo. Le indicaron que Sesshoumaru, Príncipe del Oeste era instruido por Shiso en ese mismo momento.
-Excelente.- Shiso asintió al observar dos troncos romperse ante un golpe rápido y certero del príncipe.- Pronto dominarás los golpes completamente limpios.- dio una sonrisa a su príncipe y ahora alumno.- Descansaremos un poco.- dijo al sentir el aroma de InuTaisho.-
-No descansaré.- el príncipe continuó asintiendo golpes a la dura madera.- Aprenderé a dar un golpe completamente limpio, eliminaré hasta el último defecto.- Shiso suspiró, se acercó a él y lo tomó con un brazo, para llevarlo en su costado hasta el interior del Palacio.- ¡Shiso, bájeme!- Mmmm…aún era un niño y ya estaba dándole ordenes…no quería imaginar como sería en el futuro, mas le valía hacer un hombre honorable y digno de él antes de que se volviera un monarca despiadado y ruin.- ¡Shiiissooo!- Ja¿y le sugerían tener descendencia tan joven? No, de tan sólo ver a InuTaisho cualquier deseo desaparecía instantáneamente…Él, Shiso, Guardián del Norte definitivamente no había nacido para ser padre, ya tenía con estar casado y haber abandonado su "decente" vida de seductor.
-He dicho que descasaremos, tu madre ha estado pendiente de ti todo este tiempo y no te has dignado a hablar con ella en más de dos ocasiones.-
-¡Si no practico no seré el más fuerte!-
-Si no descansas tampoco.- se elevó unos metros, bajo sus pies polvo brillante. Sesshoumaru observó el poder de Shiso, aún no entendía como podría volar, pero quería saberlo…le gustaba, seguro que era algo maravilloso.- Traigo a tu hijo, Mi Señora.- Había flotado hasta el tercer piso, donde su madre le había estado observando todo este tiempo.
De un momento a otro Sesshoumaru se vio envuelto por los brazos de su madre.-
-Has progresado mucho en dos días.- sonrió.
-¿Crees eso madre?- sonrío ligeramente¡no había dado cuenta de cuanto extrañaba la sonrisa de su madre!-
-Lo creo completamente.- asintió.- ¿No es así Hisui?- la dama de la Señora del Oeste se acercó con un pañuelo suave en sus manos, con el cual limpió la frente del hijo taiyoukai del Lord de las tierras del Oeste.-
-¡Claro que si!- Sesshoumaru cerro su ojo derecho al sentir la mano de Hisui limpiar sus mejillas.- Serás un poderoso y atractivo Lord, ya verás, tus padres son de belleza descomunal.- Sesshoumaru frunció el ceño.-
-Eso no me importa.- Shiso negó.
-Veremos en algunos años.- dijo con burla.-
-¿Qué veremos?-
-Si sigue sin importarte.- Sesshoumaru volvió el rostro indignado.- Las mujeres no me importan.- Hisui se sonrojó ¡que lindo se veía con esa expresión infantilmente arrogante!-
-Ya veremos después.- Shiso se puso en cuclillas mirándolo con burla.-
-…- le miró desdeñosamente.- Mientes.-
-Claaaaroo.- se irguió orgulloso.- Volverás a mi y me dirás "¿Cómo me presento¿Cómo hago esto¿Cómo le hablo de esto otro¿Cómo…?"- Sesshoumaru le miró con interés.- ¿Qué?-
-¿De verdad haré eso?- ah, ahí estaba, ese SÍ era un niño; dueño de una hermosa expresión desconcertada. Shiso sonrió.-
-Ya veremos.- un sirviente tocó.- ¿Sí?-
-Lord Inu No Taisho ha vuelto, Señor. Desea ver a su familia, él espera abajo en el jardín Este.- Unmei le miró desconcertada ¿Por qué no había subido a verles?-
Inu Taisho acariciaba una de las cabezas que poseía un magnífico animal, esperando a que su familia bajara, se había percatado que Shiso había llevado a su hijo con su madre con tan solo oler el aire, así que había mandado a llamarles.
Prontamente apareció su familia, su hijo iba conversando con Shiso acerca de ¿…las mujeres?
-Inu Taisho.- Unmei se acercó a él con una ligera sonrisa.- Has vuelto temprano.- InuTaisho sonrió, se acercó a ella, tomó su rostro con delicadeza y deposito un calido beso…su cuerpo quería más pero, no era el momento, ni el lugar…ni las condiciones; ya se había dado cuenta del silencio de Shiso…ese desvergonzado amigo suyo ¿Por qué se había callado, QUÉ estaba viendo?.- …- Unmei sonrió al ver el rostro de InuTaisho tenuemente sonrojado, viendo a Shiso con ligera indignación. Después su expresión cambió a una serena, dio una paternal mirada a su hijo, deposito una rodilla en el piso y extendió una mano a su hijo.-
-Traje algo para ti, Sesshoumaru.- su hijo le miró confundido. Sus ojos eran limpios nuevamente, parecía que por fin había perdonado su falta.- Seguro te gustará.- sonrió ampliamente.- Shiso dio un ligero golpe en la espalda de su príncipe para que avanzara. el niño caminó hasta su padre y tomó su mano.-
-¿Qué es eso?- InuTaisho se incorporó.- ¿Quién…qué es?- dijo al ver un pequeño ¿dragón?- ¿Porque tiene dos cabezas?- Hisui rió.
-Oh vamos, no es el primer ser que vez con dos cabezas.- Sesshoumaru la miró extrañado, su rostro denotó cuan infantil y joven era.-
-Pero esos eran youkais…además parece un Dragón.- Shiso y Hisui se acercaron y miraron al animal de no mas de tres palmas de altura.-
-…Si, es cierto…- Shiso miró confundido a InuTaisho, parecía otro niño.- ¿De donde sacaste este ser tan extraño? Porque ES un dragón, pero…- se arrodillo, y acercó su rostro a la criatura, la cual comía en esos momentos.- ¿Por qué come pasto?- una de las cabezas abandonó su sacrosanta actividad para morder la nariz de Shiso. El youkai lo miró fijamente los ojos del animal, eran los ojos de una serpiente.- Suéltame.- una gota de sudor recorrió su frente.
-Entonces es un Dragón.- Sesshoumaru se acercó al animal, extendió una mano para tocarlo. La cabeza que mordía a Shiso soltó al youkai y le miró expectante, rápidamente, la cabeza derecha hizo lo mismo.- Shiso…¿tienen los dientes muy filosos?- dudó, al ver los pequeños dientes del animal, Shiso sujeto su nariz.-
-No en realidad…- presionaba con fuerza ¡no eran filosos pero tenía una mordida poderosa!- Aún así no te recomiendo…- cerró la boca al observar que Sesshoumaru acariciaba con dos dedos la cabeza que le había mordido.- "Maldita lagartija, a mi me muerde y con él se comporta como un dócil conejo."- movió el rostro indignado. InuTaisho sonrió ampliamente, ya sabía lo que había pensado su mejor amigo.
-¡Amo Sesshoumaru!- se escuchó una pequeñísima voz, aunque sumamente evidente para los youkais.- ¡Que gusto conocerle!- el príncipe miraba de un lado a otro, súbitamente ¡algo lo pico!-
-¿Dónde?- bajó su mirada y, en la punta de su nariz vislumbró "algo" que crecía con rapidez.- ¿Qué…?- los dedos de Shiso retiraron la pequeña pulga.
-Myouga…- dijo con una mirada amenazante.- No me digas que tú, le dijiste a esta lagartija que me mordiera…- gruñó. Myouga tembló.-
-¡Patitas para que las quiero!- saltó y corrió a refugiarse en el cabello de InuTaisho.-
-¡Vuelve!- se acercó a InuTaisho que le miraba con burla.- Entrégamelo, le freire en aceite hirviendo.- sentía su nariz palpitar.
-Esta detrás de mi oreja derecha.-
-¡Amo InuTaishoooo, no me delate!- se escucho la pequeña voz. Shiso le buscó rápidamente.-
-Se movió al frente.- Shiso siguió buscando. Hisui y Unmei miraban con curiosidad la confianza con la que Shiso buscaba a la pulga en el cabello de su "Lord".- Atrás…-
-¡Maldita pulga!- el guardián del norte apretó el puño con fuerza, sus huesos crujieron.
-Pulga Myouga…- Unmei habló suavemente.-
-…Myouga fuera de mi esposa.- InuTaisho se volvió hacía su esposa. Shiso hizo lo mismo.-
-¡Deliciosa Sangre!- Sesshoumaru observó a su madre ¿Dónde estaba el parasito?- Mi Señora Unmei, es bueno verla después de tanto tiempo.-
-Lo mismo digo.- sonrió.-
-¿…Unmei donde está?- InuTaisho observó a su esposa. Shiso miraba con impotencia a la Señora del Oeste, aún no era un suicida para que su esposa le viera tocar a otra mujer.-
-…Dame un segundo.- pasó su mano derecha por detrás de su cuello, en sus dedos tenía a la pequeña pulga.- Aquí tienes.-
-¡Señora, nooo!- InuTaisho tomó a la pulga y la miró con seriedad.- Amo…-
-¡Dame acá!- Shiso la tomó con su dedo pulgar e índice…y la aplastó. Sesshoumaru tenía una expresión entre la confusión y el miedo; pobre y desdichada pulga.- A ver si dejas de jugarme tus sucias bromas.-
-…- el pequeño insecto flotó hasta caer en la nariz de Sesshoumaru, es la observó atento, y en tan sólo unos instantes, el parásito se incorporó y le pico en la nariz nuevamente. El taiyoukai la tomó con sus dedos y la observó.- ¡No mas, por favor!-
-¿Myouga-jiji?- la miro confundido.- ¿Usted es la útil y gran ayuda de mi padre?- la miraba desconcertado. InuTaisho suspiró.
-Puede parecer inútil e irresponsable, pero es capaz de obtener información muy útil; contrario a lo que puedas pensar…- se acercó a su hijo y tomó a Myouga con sus dedos.- …Es muy sabio.- Myouga tenía lagrimas en sus ojos.-
-¡Amo InuTaisho!- el taiyoukai sonrió…hasta que sintió su mejilla ser picada por la pulga.- ¡Tan suculento como siempre Amo!-
-Padre…¿este dragón?- la atención se centró en Sesshoumaru.- ¿Es para mí?- el taiyoukai asintió.- ¿Por qué?- no entendía muy bien lo que estaba pasando.-
-Pasará un tiempo antes de que puedas utilizar todos tus poderes, incluso volar (6).- Sesshoumaru asintió.- Por esa razón, mientras progresamos en tu entrenamiento y mejoramos tus técnicas él tendrá tiempo para crecer y así, podrás llevarlo contigo hasta que aprendas a usar tu poder para levitar.- Sesshoumaru le miró absorto.- ¿Qué ocurre?- Unmei le sonrió a Hisui.-
-Con todo respeto Padre ¿…para qué debo yo salir del Palacio?- InuTaisho acarició la cabeza de su hijo, revolviendo el cabello de Sesshoumaru, el cual estaba arriba de los hombros.- ¿Padre?-
-¿No dijiste tú, que querías acompañarme en mis viajes de inspección?- sorpresa, eso era lo que había en el rostro de Sesshoumaru.
-¡…Si!- "A-un" fue el nombre con el que el pequeño príncipe bautizó a su dragón. Pocas semanas después, tal y como InuTaisho se lo había prometido, fue conociendo las que serían sus tierras, guiado sabia y honorablemente por la mano de su Padre y Lord.
En años posteriores no sólo el Oeste, sino todo Japón se vio afectado por múltiples guerras. El Este había sufrido varias bajas, pues el Príncipe Inu Youkai: Ritzuko, hijo mayor del antiguo y difunto Lord del Norte y padre de una joven Inu Youkai de nombre Minami, había iniciado una guerra contra Lord Fuuno motivado por la ambición y la codicia, pues era deseo de Ritzuko, Lord del Norte, adjuntar a su reino las tierras del Este, y en un probable futuro las del Oeste o las del Sur.
El Oeste no había conocido paz constante desde que Sesshoumaru tuvo nueve años; varios Señores feudales se confabulaban en contra de InuTaisho y no solamente youkais, sino también humanos. A pesar de todo esto, en más de una ocasión, InuTaisho había dicho a Sesshoumaru que los humanos no eran inferiores ni mucho menos despreciables…para su hijo, su palabra sería ley a seguir; respetaba a los humanos e incluso conversaba con algunos que vivían en aldeas cercanas, aunque estos encuentros siempre eran esporádicos y en lugares en su mayoría solitarios, como los bosques o las faldas de las montañas; pero todo el respeto e incluso simpatía por los humanos, murió una vez que se percató que los ejércitos de esta especie intentaban invadir sus tierras, porque eran tanto de su padre como de él, que sería en un futuro, su dueño y protector.
Durante la invasión del Señor Hyounekozoku no Oyakata, líder de aquel Clan llamado "Los Gatos-Leopardo", su padre había prohibido estrictamente salir del Palacio a menos que fuese por orden suya el sacarles de ahí y llevarles a un lugar más seguro, pero su padre no había cometido ningún error en esta ocasión pues los confinares del Palacio Imperial del Oeste estaban completamente a salvo, manteniendo segura a la familia Real del Oeste de los ataques de cualquier enemigo…
…Lamentablemente…InuTaisho se había olvidado la delicada salud de Unmei; había dos motivos por los cuales ella no había podido concebir más hijos, uno de ellos, que su energía vital había sido terriblemente debilitada al usar desmedidamente su poder para dar a su padre certeras predicciones y el otro, la terrible noticia (5) que aturdió su corazón poco después del nacimiento del Príncipe del Oeste; este último motivo le era desconocido a Sesshoumaru, el cual culpaba a su abuelo de la delicada y frágil vida de su madre…
-¿Cómo esta Hisui?- entró a la habitación en silencio; su rostro se mostraba impasible, aunque sus ojos expresaban una opresora angustia.
-Mal…- se volvió hacía él. Sesshoumaru se acercó y en cuanto Hisui le tuvo al lado tomó la mano izquierda del taiyoukai entre las suyas.- ¿Informamos a tu padre, pequeño?-
-…Si.- dijo al tiempo que observaba a su madre, la cual llevaba días en cama, padeciendo de temperatura e incluso, algunas alucinaciones.- …Shiso…- el antiguo Guardián del Norte salió de entre las sombras, él había estado acompañándoles todo ese tiempo…Hisui le había dicho que poco después de su nacimiento Shiso había renunciado al cargo de Guardián del Norte, pero no fue hasta su séptimo aniversario que el cargo fue ocupado nuevamente, por esa razón, Shiso viajaba con frecuencia al Norte, informándose de todo lo ocurrido en el lugar y solucionando todo lo que estuviese a su alcance; esa era la razón por la que Shiso permanecía largos periodos al Palacio Imperial (el cual llevaba años de haber sido reconstruido) en comparación con el Palacio del Norte.
-¿Quieres que vaya?- Sesshoumaru negó.
-Que lleve el mensaje otro.- Shiso le miró con seriedad.
-Si descubren a aquel que lleve el mensaje…lo matarán después de hacerle hablar y no es conveniente que el enemigo sepa el estado de tu madre.- Sesshoumaru le miró con impotencia.
-¿…Tratas de decirme que pueden traicionarme?- Shiso no hizo expresión alguna, volvió su rostro hacía Unmei.
-…Naturalmente, pero si soy yo quien lleva el mensaje…- le miró con seguridad.-…bajo ninguna circunstancia hablaré.- Lealtad absoluta a su futuro Lord, no le importaba el costo. Sesshoumaru cerró los ojos con fuerza al tiempo que apretaba los dientes con desesperación…
…No quería que muriera porque para él…
...Para él…
…Shiso era su verdadero padre; no había conocido realmente el papel que InuTaisho había tenido desde hace muchos años, fue tan corto el tiempo que habían sido realmente Padre e Hijo, y sus recuerdos estaban tan borrosos, tan intangibles e indiferentes…que era como si jamás hubiesen existido…
…InuTaisho y Sesshoumaru era decir: Lord de las Tierras del Oeste y Príncipe de las Tierras del Oeste, no era "El Hijo de InuTaisho", sino "El Hijo del Lord del Oeste"
…nunca pensó que lo diría pero…
-…Odio ser su hijo…- dijo con frustración. Shiso se acercó a él.-…Lo odio…nunca está aquí, siempre nos deja solos; yo sé que estamos en guerra…sé perfectamente que tiene obligaciones pero…- apretó su puño con fuerza, podía sentir el calor de su sangre recorrer la palma de su mano hasta caer y golpear el piso.-…no puedo evitar sentir esto…- su vista se volvía ligeramente borrosa…
¿Lagrimas?
¿Él?
¿"El hijo del Lord del Oeste"?
¡Que patético!
…Que débil…
-Sesshoumaru…- Hisui apretó su mano izquierda.-
-…-
…Nacido del silencio…
Mucho porque vivir…mucho porque morir…
-Estás siendo injusto con tu padre, Sesshoumaru.- Shiso parecía molesto.
-¿Cómo dices?-
…Si tan solo mi corazón…tuviera un hogar…
-Ya me oíste.- tomó del hombro a Sesshoumaru y lo jaló con fuerza, obligando al príncipe a seguirlo.-
-¡Shiso!- Hisui intentó detenerlo.-…Shiso…- el guardián le dio una mirada fría.-
-¡Suéltame!- gritó Sesshoumaru. El Inu youkai cerró la puerta.- ¡Te ordeno que me sueltes!- de un momento a otro sintió calor en su mejilla, algún líquido recorría su boca para finalmente llegar hasta su barbilla…
…Él…
…Shiso…
-¡Tienes dieciséis años deja de comportar como un niño!- el príncipe miraba fijamente los cerezos que había en la puerta de las habitaciones de su madre.-
-¿…Cómo te atreves?- lentamente volvió su mirada, dejando su rostro tal y como estaba.-
…Lo había golpeado…
-Adelante, puedes ordenar que me maten, si crees que eso solucionará tus problemas "Príncipe"- ¡lo estaba ridiculizando!- ¿O acaso preferirías esperar a tu padre para informarle?- Sesshoumaru se volvió molesto, en su blanca barbilla se vislumbraba un hilo de sangre producto del golpe que Shiso había "osado" propiciarle.- ¿Y bien "Príncipe"?- Sesshoumaru se dispuso a golpearlo, Shiso no se movió, dispuesto a sentir la fuerza del príncipe en su propio rostro pero…ese golpe jamás llegó…
…Esta carta de amor que es para nadie…
…él, el orgulloso hijo de Inu No Taisho se había detenido a sólo centímetros de su rostro…
-¿Y bien?- observó ligeramente sorprendido a su príncipe.
-…No me importa lo que digas…- suspiró, y con hiriente y fría voz, agregó.-…Tú no eres nadie.- le dio la espalda para después desaparecer por los pasillos del lugar.
-…No soy nadie ¿eh?- continuó observando el pasillo por donde Sesshoumaru había desaparecido, su rostro denotaba profunda tristeza…
Así que para Sesshoumaru, él simplemente no valía nada ¿no? Por eso había dicho algo tan hiriente, a pesar de que él…bien, nunca lo había dicho pero, pensaba sinceramente que su Príncipe, que Sesshoumaru, era más que un simple discípulo; de una u otra forma lo había adoptado como parte de él y creía que el príncipe tendría el mismo sentimiento pero…se había equivocado…después de todo, si era un joven arrogante, soberbio, frío e inmaduro…
Vaya futuro Lord…
-Estúpido.- Shiso entró a la habitación molesto. Hisui esperaba cerca de la puerta.- ¿…Escuchaste todo?-
-Es difícil no escuchar si conversan tan cerca ¿no crees?- ¿Qué? Ella le estaba hablando con una sinceridad sorprendente.-
-…Shiso…- la suave voz de Unmei se escuchó en el lugar, el inu youkai miró sorprendido a Hisui.
-¿Qué esperabas? Con tus gritos y los de Sesshoumaru ha sido imposible que mi Señora descanse.- dijo molesta. El youkai la ignoró y fue con Unmei.
-Dígame, Señora.-
-No es…- abrió sus ojos lentamente.-…No es como tu piensas…-sonrió.- Sesshoumaru te aprecia de sobremanera, esa es la razón por la cual ha reaccionado así…- Shiso se sorprendió.
-¿Cómo sabe lo que yo…?-
-Soy una…de los inu youkais servidores de la Luna...mi madre tenía el poder de visionaria…yo lo heredé...y usándole apropiadamente…he visto en tu mente…-
-¡Unmei sabes que no debes…!- Hisui se acercó desesperada.- Mi señora…- dijo con lágrimas.-
-De cualquier forma…- le sonrió.-…mi tiempo se acabo, querida amiga.-
-Informaré a InuTaisho para que vuelva de inmediato Señora.- Shiso se incorporó.-
-¡No vayas!- Hisui le detuvo, abrazándose con desesperación a su brazo.- …Shiso…Puedes morir…-
-Él tiene derecho a saber lo que esta pasando, yo no puedo simplemente ignorarlo y…-
-No tiene caso.- Unmei se sentó en su futón.- Yo moriré antes de que él llegue.- Shiso se volvió sorprendo.
-¿Hace cuanto que lo sabe?-
-…Desde que se fue.- sonrió.- Ya hace dos meses de eso.-
-!Porque no lo dijo!- ella negó.
-¿Y aturdir a mi hijo con eso? No, no hay necesidad…además…sólo hubiese desconcentrado a InuTaisho durante las peleas…pronto terminará esta guerra y cualquier error podría ser fatal para todos ustedes, mi hijo incluido.-
-Aún así…enviaré a alguien…-
-Te he dicho que no tiene caso…-
-No importa. No pienso creer en el futuro que me dice.- negó.- No conozco su poder lo suficiente como para contradecirle pero, no pienso aceptar algo semejante y sentarme a esperar.- se soltó de Hisui y salió.-
Hisui negó.- ¿No has sido precipitada al decirle?-
-No…- miró a su amiga con pena.- ¿Te irás después de que yo muera?- Hisui la miró con tristeza.- ¿Le dirás a Shiso al menos sobre tus sentimientos?- Hisui negó con una sonrisa.
-Jamás.- se acercó a ella.- ¿Con que propósito?-
-Con el de liberar tu corazón de esa carga…-
-No, él tiene a su esposa y a su hijo Tsuzuki.- suspiró.- ¿Cómo decirle a tan sólo tres meses del nacimiento de su hijo que me enamoré de él?-
-…No quiero que estés sola…nunca has estado así y…-
-No se preocupe.- sonrió- Seré fuerte. Mi señora, nunca seré capaz de pagarle todo lo que hizo por mi desde el momento de mi nacimiento.- mostró sus respetos.-
-¿Pero que dices?- sonrió con dolor.- Yo sólo era una niña, lo único que hice fue crecer a tu lado.-
-Pero confiaba en mi todos sus secretos y eso para mí…- varias lagrimas recorrieron su rostro.-…Y me había prometido no llorar…- dijo limpiándolas, pero sus lagrimas eran inmediatamente remplazadas por otras.-
-No te preocupes.- la abrazó.- Cuida de hijo…por favor.-
-Por supuesto que si.-
En los establos del Palacio, Sesshoumaru ensillaba a A-Un.
-Tardaré demasiado si voy sólo, mi poder no es suficiente aún.- el dragón, que tenía ya el tamaño de aquellos animales a los que los humanos solían llamar caballos le miraba intensamente.- ¿A y Un, tienen miedo?- la cabeza derecha negó al tiempo que la izquierda se frotaba contra el rostro de su dueño.- Me alegro que al menos pueda contar con ustedes.- sonrió.- Vamos.- subió al dragón.- Saldremos en silencio y…-
-No irás a ningún lado.- Shiso le miraba duramente.-
-¿Qué quieres?- le miró desafiante.- ¡Muévete!-
-Jamás. Si tu sales y no cumples tu objetivo habrá solo dos posibilidades: la primera, que has muerto y la segunda, te han tomado prisionero y si eso pasará tu padre entregaría el Oeste y su propia vida para salvar la tuya.- gruñó.- Y no todos son tan honorables como tu padre, así que después de matarlo a él, seguirían contigo…- Sesshoumaru gruñó. Demonios, odiaba hacerlo pero no tendría opciones.-…Tu madre también podría ser asesinada por ellos.- el taiyoukai se detuvo.-
-Pero…- apretó las riendas de A-Un con fuerza.-
-Ya he mandado a alguien de mi entera confianza a buscar a tu padre.-
-¿A quien?- preguntó inmediatamente el príncipe.-
-…No te preocupes, él será capaz de llegar en poco tiempo...- si la Señora había dicho la verdad, entonces debían darse prisa.-…Nadie sospechará de él y traerá a tu padre.- Sesshoumaru bajo la mirada.-…Lamento haberte golpeado.- dijo más tranquilo, al ver a su príncipe bajar de A-Un.-
-…No importa ya.- comenzó a desensillar al dragón.- ¿Debo confiar en que realmente has enviado a alguien?- dejo de mover las correas.-
-Eso lo decides tú.- después de unos instantes, Sesshoumaru continuo desamarrando la silla.-
Esa misma tarde Unmei comenzó a empeorar, su temperatura aumentaba y disminuía de forma abrupta, incluso había comenzado a toser y con ello, a escupir sangre…¿Qué debería hacer? Esperar no era una opción…
Caminaba de lado a lado, observando a su madre…
-¿…Qué debo hacer?- Se detuvo súbitamente.- ¿Hisui, Shiso?- fuera de las habitaciones de la Señora los sirvientes (a excepción de los guardias del palacio) esperaban cualquier noticia.- ¡Contesten!- la desesperación se estaba adueñando de él.-
-Agh…-su madre suspiro con dolor.-
-Dejar de gritar en una buena idea.- dijo fríamente Hisui.- No hay nada más que puedas hacer.- Sesshoumaru golpeo la pared lleno de impotencia.
¿Por qué maldita sea?
¡POR QUE!
Shiso estaba recargado contra una de las paredes, esperando noticias de Myouga-jiji, a quien había enviado. Sería fácil para él llegar, su tamaño le ayudaría enormemente pero…comenzaba a temer que la Señora Unmei tuviera razón…Myouga necesitaría de al menos cuatro días en ir y volver.
-…Inu…Taisho…- la voz de Unmei sonó vagamente en la habitación. Hisui rompió en llanto.- ¿…Dónde estás?- Sesshoumaru se acercó a su madre con tristeza.- Por favor escúchame… concédeme esta última petición mi Lord, por favor…protege a nuestro hijo, no permitas que sufra…te lo suplico…-
-Madre…- la mujer miraba fijamente el techo, incluso sus ojos habían perdido toda muestra de vida.- ¿…Me escuchas?-
-!Oh, mi Lord De Las Tierras Del Oeste!- en su rostro se formo una tierna sonrisa.- ¿Escuchas mi canto y mi llanto?- sonrisa que rápidamente cambió a una expresión llena de pena y dolor.- Lo haces, pero ya no acudes a mi llamado…ya no soy nada…Mi Lord…- continuaba mirando la nada, ignorando todo lo que ocurría a su alrededor.- ¿Por qué me has abandonado?- cerró sus ojos.-¿Porque me has olvidado…?- algunas lagrimas recorrieron sus enrojecidas mejillas, causa de la terrible temperatura de la que era victima.-¿…Porque…?- cubrió su rostro con pena para después llorar desmesurada, desgarradoramente.-
-¡Mi señora!- Hisui mordía sus labios para no gritar lo que deseaba; ella lo sabía, Unmei se lo había dicho, no podría decir mucho a su hijo, tendría alucinaciones y después…
Shiso se incorporó, en sus ojos era evidente la desesperación.
-…- Sesshoumaru sólo observaba a su querida madre…su llorar, su pena…cada una de esas lágrimas…recordaría toda su vida cada una de ellas…hasta la última…
…Y juraba vengarse…
-¿Acaso...ya no me amas mi Señor? -suplicó estirando su temblorosa mano hacia Sesshoumaru, que la miraba sin comprender. -Por favor... -enredó sus dedos en la delicada túnica de su hijo, para después atraerlo hacia ella con sus ultimas fuerzas. -No me desprecies Lord mío... -susurró, casi sin aire, levantando levemente la cabeza, chocando con la mirada confundida de su hijo. -...Entiendo... -le dijo, aceptando. Los presentes la miraban sin comprender, aturdidos ante el súbito cambio de la Señora del Oeste.
-Madre…- Ahora lo entendía, su madre quería ver a InuTaisho…y en él lo estaba viendo…entonces, él, Sesshoumaru…accedería a su último deseo.
Tomó como verdad que InuTaisho no la amaba más. -…Sólo…una despedida…InuTaisho del Oeste… -Sesshoumaru se acercó a ella, cerró los ojos para dejar de pensar, pero no pudo… La despedida de su madre… la humillación... ¡la traición de su padre!- Mi señor…- Sesshoumaru la atrajo hacía él para después colocarla contra su pecho.-…Gracias…- sonrió con dulzura para después pasar su mano por el cuello de su hijo y, creyéndole el Lord del Oeste…le besó, depositando en sus labios su último suspiro de amor y pasión…
…Después…todo fue silencio…
-¡Hisui…mi madre!- no era posible ¡ya no escuchaba los latidos de su corazón!
Shiso se acercó a Sesshoumaru, tomándole por los hombros.- Príncipe…Sesshoumaru, vamos…- Hisui se acercó, tomó el cuerpo de su Señora y permitió que sus lagrimas corrieran libremente.
-Mi Señora…-
-¡Mi madre...! -la desesperación llenó los delicados ojos de Sesshoumaru al ver a Hisui acomodar el cuerpo de su madre sobre el futón.- ¡…No es verdad…no está muerta!- se incorporó lentamente, retrocediendo, negándose a creer lo innegable.
-Shiso... ¿has enviado ya a alguien por InuTaisho? -dijo tristemente Hisui, sus lagrimas no dejaban de caer. De entre sus ropas sacó una peineta roja (6).
-Ya he enviado…pero llegarán en dos o tres días.-
-Entiendo…por favor…quédate con él…- Hisui miró desconsolada hacia donde el joven taiyoukai se encontraba.
Sesshoumaru mordía sus labios con furia e incomprensión. Lágrimas tercas y silenciosas se evidenciaban en sus mejillas; había cerrado los ojos con fuerza, negándose a dejar libres todas las lágrimas que deseaban salir de su cuerpo…negándose a ver la dura realidad.
Dos días después un cometa color blanco había golpeado uno de los jardines del Palacio Imperial…
El lugar estaba en silencio absoluto, podía olerse a si mismo rodeado de sangre; percibía también el aroma de su hijo, su poderoso y joven heredero: Sesshoumaru, un taiyoukai de honorable y digno corazón, dueño de excepcionales poderes...el problema quizás era que sólo mostraba abiertamente sus emociones con su madre, aquella hermosa y frágil taiyoukai de la que se había enamorado...
De pronto pudo escuchar lamentos en el lugar…¿lamentos?
Comenzó a caminar hacia donde estaba el olor de su hijo. Lo encontró sentado, mirándole con seriedad, como siempre...
…No...
…Su mirada era diferente, podía verse y sentirse una frialdad que antes de irse a pelear no había sentido ni visto en su querido hijo...
-¿Sesshoumaru?-
-Bienvenido Padre-
-...Gracias.- un silencio rondo el lugar, ninguno de los dos parecía ceder. La rojiza luz del Sol comenzó a ocultarse tras la noche golpeando la espalda del joven príncipe, podía ver su cabello mecerse con el viento como la espuma del mar.
…Este réquiem, la música de los caídos…
…Esta carta de amor que es para nadie…
…Todo lo que tenía se perdió en la arena…
-La señora del palacio, ha muerto.- dijo de pronto el joven príncipe.
Y ya no puedo recuperar nada.
-¿...Muerto?- InuTaisho no podría creer algo así. -…Sesshoumaru.- el príncipe continuaba viéndole sin ninguna expresión en su rostro. ¿Acaso su hijo no tenía sentimientos? Imposible, esa aura oscura a su alrededor y esa extraña y melancólica expresión en su rostro…él estaba sufriendo aunque no lo demostrara.
Se acercó a su hijo para poner su mano sobre el hombro de este, apoyándole en un momento tan difícil…
…Pero su hijo golpeo su mano…
No suspiró por un mejor mundo;
Sólo quiero sentirme mejor.
-La Señora del Oeste, mi madre, con sus últimas palabras le pidió proteger a su heredero.-
Todo lo que desee…Lo tuve.
Y lo perdí.
-...Sesshoumaru¿acaso tu no...?- su hijo se anticipo a su pregunta.
No recuerdes la mano que escribió esta carta,
…Recuerda lo escrito…
-Usted padre, me ha dicho que el deber esta antes que cualquier cosa...- en su voz se escuchó la ira y el dolor.-...Antes que cualquier cosa...y así será siempre.-
…Nacido del silencio…
Mucho porque vivir…mucho porque morir…
-¡Sesshoumaru…!- ¡No lo entendía¿Cómo podía guardar su dolor! O acaso ¿no existía tal dolor?-
-De cualquier manera ya he cumplido mi deber como portador de las últimas palabras de mi Señora; ahora, deseo cumplir mi deber como hijo y como hombre…- el príncipe se levantó y se alejo unos metros.
…Si tan solo mi corazón… tuviera un hogar…
-¿Qué…?- los ojos del joven príncipe se volvieron rojizos, una esmeralda relampagueó en su interior.- ¡Tú…!- ¿Cómo era posible? Su hijo siento tan joven ¡estaba teniendo un despliegue de poderes demoníacos sorprendente!-
…Nacido del silencio…
Mucho porque vivir…mucho porque morir…
…Este réquiem, la música de los caídos…
…Esta carta de amor que es para nadie…
Todo lo que desee…Lo tuve.
-¡…Exijo que mis deseos sean satisfechos!- el joven levanto su mano y sus garras crecieron considerablemente.- !Exijo venganza!-
…Y Lo perdí...
ACLARACIONES:
(1) Shikigamis- Dioses protectores. Yo estoy usando a Bakkyo, el Tigre blanco; uno de los doce Shikigamis de Tsuzuki Asato de la serie y manga Yami No Matsuei (Descendientes de la oscuridad) creado por la fabulosa Matsushita Yoko.
Recuerdo vagamente que alguien me comentó que Bakkyo es el protector del Oeste, y se me hizo lindo ponerle de esta forma a la espada de Rin, claro que al ser regalo de Sesshoumaru, algo especial debía tener ¿no? Y que mejor, que protegerla en su ausencia (de Jaken a la espada…bueno…no lo culpo; ¬¬ pero desconfiar de A-Un…¬¬… no tiene perdón ni por ser Sesshoumaru-sama).
(2) A-Un, son dos cabezas, no recuerdo en que cap, pero una de las cabezas es Un y la otra A, la derecha o izquierda, no lo recuerdo lo siento -.-u. Además no estoy segura si el nombre se lo da Rin o si ya era dueño de ese nombre.
Igual me refiero a A-UN como "ustedes" o como "tú", no creo tenga mucha importancia porque se entiende ¿cierto?
(3) La energía vital es la energía que se supone sostiene nuestro espíritu en "movimiento", digamos que es la que nos mantiene con vida, no la confundan con energía espiritual o astral.
(4) Unmei significa Destino.
(5) -Después de aquel horrible hecho con Sesshoumaru …
No puedo decir nada sobre "aquel hecho" pero, en un futuro verán a lo que me refiero, no se desesperen por favor.
(6) En el Capitulo cinco sino me equivoco, Sesshoumaru-sama dice: "Sus colmillos, es la cosa que más deseo…sus colmillos; ya que si los obtengo tendré esos poderes capaces de transformarme. Al parecer aún no tengo las cualidades para merecer sus poderes y aquel consentirme crearon una excesiva inmadures en mi ¿o será inseguridad? No, tal vez es porque no conozco los límites…mis poderes, aún crecen."
Esta primera frase de Sesshoumaru me hizo pensar en tantas posibilidades, pero la que más destaco es donde menciona que aquel consentir crearon una excesiva inmadurez en él; me percaté que principalmente Hisui y Unmei le dicen que será el más poderoso y demás, pero InuTaisho es mas fuerte (incluso después de que Sesshoumaru crece. En la misma serie lo vemos, durante la pelea de Sess e InuYasha sobre el cuerpo de su padre; tan sólo vean el tamaño de InuTaisho y el de Sesshoumaru, aunque esto no es una prueba irrefutable ahora que lo pienso…pero bueno, estoy segura que InuTaisho es más poderoso que Lord Sesshoumaru) por eso pensé que tanto consentirle con que "si serás el más fuerte" crearon a pensar de Sesshoumaru una gran inmadurez y tal vez tenga razón O.oU (¡no me mateennn!)
(6) Peineta roja: No recuerdo el capítulo, pero en uno de los primeros dicen que las peinetas rojas se utilizaban para cepillar el cabello de los muertos.
(7) No lo marqué en el fic, pero aparecen algunas frases centradas, algunas son las mismas que en el cap. 8:
… Este réquiem, la música de los caídos…Esta carta de amor que es para nadie…Todo lo que tenía se perdió en la arena …
Es una locura que escribí escuchando una canción de Nightwish, básicamente este "poema" esta basado en la canción (e incluso creo algunas frases son muy similares a la misma); lo mencionó porque creo quedaron algunas dudas respecto al summary del cap pasado:
"El poema de un niño muerto hirió mi alma en el pasado, escucho sus palabras en mi mente, aún resuenan sus versos: Todo lo que desee, lo tuve...y lo perdí. CAP. 8 UP!"
Todo esto se debe a que lo dedique a Sesshoumaru (en el capítulo anterior incluso Rin entraba en el poema), y es "el niño muerto" porque ha comenzado a odiar y a perder su inocencia que de una u otra forma conservaba, corrompiéndose…como todos los demás.
NOTAS DE LA AUTORA:
Antes que nada, una sincera disculpa por el retraso; todo tiene una explicación, esta es la mía (ojo, no son pretextos): Tengo como testigo a Isis Temptation de que yo comencé a hacer este cap. desde hace más de un mes (el mismo día que actualice sino me equivoco) pero no pude seguirle; la primera semana (para que negarlo) no hice nada del fic porque me puse a trabajar en los fanarts y en un doujinshi, decidí comenzar la segunda semana del mes pero ¡oh sorpresa: EXAMENES Y TRABAJOS FINALES! Razón por la cual simplemente me fue im-po-si-ble tocar la pc; esa semana no dormí prácticamente nada por estudiar para los exámenes (a lo mucho unas 10 horas juntando los 7 días de la semana), después la tercera semana tampoco fue muy relajante porque me comenzaron a pedir trabajos finales y a trabajarle duro, creo que sólo dormí el lunes y el martes de esa semana, el caso es que para la cuarta semana del mes (o sea ya para actualizar) andaba muerta y no soportaba ni la luz del día, ya el viernes o el sábado de esa cuarta semana me puse a trabajar y este capítulo lo acabé el día 5 o 6 de febrero (para que miento, no recuerdo el día exacto) y el día 7, 8 y 9 de febrero (o sea hoy) lo he tenido que revisar, desde ortografía hasta lógica (tenía cosas realmente incoherentes O.o realmente se notaba que lo había escrito a medio dormir) por eso he tardado tanto en subirlo…eso sin contar la extensión del cap. Ahora que les explique como estuvo el asunto y me disculpe, puedo proseguir con mi espacio :D
¡BIEN! Han sido ¡69 paginas!
…Sabía que este sería un capítulo largo desde que comencé a planear el fic pero NO CREÍ QUE TANTO! Este como ven es mas bien sólo un poco del "presente: RinXSess" y es más bien el pasado: Inutaisho, Unmei y Sesshoumaru o. Sé que es extraño hablar de Inutaisho y la madre de Sesshoumaru pero es algo que ya traía en mente y, sin este cap, el fic no tiene sentido ¿Por qué? Sencillo, lean la frase del principio de todos los capítulos; tengo la impresión de que todos creyeron que era Rin quien lo decía pero no, en realidad es Unmei que en un momento de agonía y alucinaciones (si, para aumentar la humillación de Sesshoumaru al ver a su madre morir, la he hecho perder la razón un poco :D ) confundió a Sesshoumaru con Inutaisho convenciéndole de que la besará.
Cómo sea este cap refleja más de cómo pudo haber sido Sesshoumaru, creo que su carácter mas que a Aki se parece a Gigei, tal y como Sesshoumaru lo había mencionado en un capítulo anterior (creo en el cumpleaños de aki) pero manteniendo siempre ese lenguaje tan culto, inclusive para su edad, en definitiva, siendo hijo de un Lord tuvo que aprender a hablar de una forma tan política y educada.
Algo que a muchos creo les ha tomado por sorpresa es que Sesshoumaru le moleste ser hijo de InuTaisho (porque es la verdad) y esto se debe a que recuerda la humillación de su madre al morir (sin olvidar que luego su padre la "sustituye" por una "repugnante humana") y pues…ya saben, él es todo orgullo.
Por otro lado tenemos el hecho de que lo reta a muerte (si…él exige venganza, por tanto, quiere matarlo) y para InuTaisho esto resulta una gran sorpresa, no sólo porque no sabe los motivos por los cuales quiere vengarse sino porque observa que por primera vez su hijo ha liberado tanto poder youkai, al grado de que ¡esta a punto de transformarse!
También cabe destacar que Sess en esta capítulo acepta que se enamoró de Rin y que cuando vuelva al palacio la hará su compañera, pareja, amante, reina, dama …como quieran llamarle…o kawaii ¿nee? Como adelanto les diré que en próximos capítulos ¡vienen momentos ligeramente románticos entre esos dos! (no esperen el jardín con miel, ya había advertido) pero…si palabras, tal vez caricias…incluso…podría haber un fugaz beso! (los que no gusten del romance exagerado…no sufran, ya tienen mas o menos una idea de cómo los escribo y cuidaré muchísimo la relación SessXRin pues es muy, muy especial ¿no creen?)
Ok, puse dos personajes que salen en el anime y el manga, estos son: Hyounekozoku no Oyakata-sama y Ryuukossei, he puesto sus nombres en japonés porque siento que son más atractivos :D. Además he puesto información (ligera pero se me ha complicado encontrarla) sobre historia, y eso es porque menciono la Era Sengoku, también conocida como Sengoku jidai (significa "guerra de estados". Comenzó en el último período de Muromachi en 1467 con la guerra de Onin y terminó en 1615 en el periodo Edo.), esto lo mencioné solo como dato cultural O.o sin embargo tengo que estar bien al pendiente porque si me llegó a equivocar las edades de los personajes y la historia podría tener variaciones cronológicas bastante detestables -o- aunque creo que sólo yo me preocupo por esas cosas pero bueno…
Bueno…creo que no tengo ya más que decir (todos dicen "ALIVIO!") además de que si notaron este "flash back" jamás menciona un "fin del flash back"; esto es porque (¡SI, eso mismo que piensan!) este cap no ha terminado, en el próximo continuaré con esto y no solamente eso…fanáticas de Inuyasha -me refiero al hanyou- prepárense para ver un cachorrito mestizo (…se oye raro…prefiero hanyou), así pequeñito, molesto, gruñón, llorón…y su hermano Sesshoumaru, frío, intolerable, indignado…¿Qué clase de combinación es esa?
…Sólo InuTaisho podría ser tan descuidado e irresponsable como para dejar a InuYasha (cachorro) con su hijo mayor, Sesshoumaru (sobretodo por el "especial" cariño del youkai hacía los humanos…)
Ojala les guste el próximo Capítulo: Tormentoso Pasado, Parte II (si…me "sorprende" la "originalidad" de mis títulos U.U)
Ahora si me despido y ojala sigan mandando fanarts! Ya estoy negociando con alguien para que haga una web donde subirlos y tengamos un acceso más rápido a los fanarts:D
Del doujinshi ni que decir, es un SessXRin, ahora llevo 5 paginas pero aun falta mucho, no sólo por el numero de páginas, sino por el entintado y la colocación de tramas/pantallas mecánicas (que me ha costado un trabajo y dineral conseguir T.T he quedado en la pobreza nuevamente…). Lo estoy haciendo con mucho cariño ante los pocos doujinshis que hay en la Internet -.- (unas cuantas imágenes pero nada completo! Eso es injusto! ToT y yo que quiero Rin rou de yamaguchi!) y es en general una parte del fic, específicamente del cap. 8, como sea, en cuanto lo tenga completo, espero también ponerlo en la red para que este disponible.
O.o ahora si me despido, que me extendí (…y mucho), espero me sigan leyendo todos :D! Gracias por su paciencia y sus infinitamente hermosos comentarios! (aunque igual preferiría contestar por aquí que por el servicio de esta pagina ToT pero ya que le haré…;o; todo sea por la seguridad del fanfic).
REVIEWS:
Miry: Holaaa! Muchísimas gracias por tu review, me animo mucho ; no se porque, pero siempre que me dicen "mantienes el carácter de Sess" me hace sentir bien XD, vanidad supongo, no, no es cierto XD, me hace feliz porque me siento capaz de manejar de mejor forma a los personajes complicados -como Sess-, que siendo protagónicos mantienen su frialdad pero no dejan de ser participativos en la historia, eso me hace sentir con muchos ánimos de seguir :D
Mmm…Si, no tiene caso esconderlo O.o, de hecho en este cap. Ya se revelo ¿no crees? Jojojo, SI, Rin tiene poderes espirituales PERO, son MUY débiles ¿Cómo los ha logrado usar? Oh…esa es una duda que no puedo contestarle, lo siento; como dice, a lo largo de la historia verá lo que pasa :D.
¿Qué Sesshoumaru se quedará sólo porque Rin es mortal? No se entristezca, confió en que todo termine bien y beneficie al fic de forma esplendorosa, más datos -lamentablemente- no puedo darle; para dejar el suspenso :D
Gabita: Me alegra que le este gustando el fic:D, bueno, creo que tuvo un GRAN recibimiento el compromiso de Sess con Rin por medio del dije (creo que estamos aburridas de los anillos ¿no? XD); he cierto que es medio frustrante que Sesshoumaru no le haya aclarado "para que" es el pendiente pero bueno…es Sesshoumaru, el GRAN Sesshoumaru, el GRAN necio y arrogante taiyoukai atractivo del oeste :D
Ojala me siga leyendo hasta el final del fic y le guste como va quedando. Gracias por su review y espero muchos mas:D
Ady: Jajajaja ¿se pone en el lugar de Rin y sufre porque Sesshoumaru le hace esas malas jugadas? XD …O.o yo también siento a veces lo mismo y digo "Maldito Sesshoumaru! Estarás guapo pero a veces te me haces un terco exagerado!" XD, no se preocupe, Sesshoumaru ya sufrió mucho cuando joven, pero no se preocupe, desde un principio tenía planeado que Sesshoumaru sufriría por Rin (y no será exactamente "un poco") ya vendrá en un futuro; no espere que lloré o algo por el estilo O.O iría contra el fic…y mi propia forma de escribir pero ya verá que forma de sufrir! Seguro que no hay mejor forma para hacer sufrir a ese taiyoukai que la que tengo en mente! Ya verá ;D confíe en este espíritu de la luna (Tsuki no youkai) verá una hermosa venganza…¡por aquellas que sufrimos con Rin!
Espero me siga leyendo y dejando maravillosos comentarios :D ¡saludos y nos vemos en el prox. Capítulo!
A todos aquellos a los que no he podido contestarles (ya fueran reviews o mails) una disculpa¿los motivos? Los mimos que mencioné arriba, trabajo esclavista a todas horas, espero que entre hoy y mañana pueda enviarles a todos sus respectivas respuestas :)
Los lectores que me especificaron su mail junto con su review no se preocupen si aquí no esta su contestación, en brevedad les responderé al mail que me hicieron favor de dejar :D
AGRADECIMIENTO ESPECIAL A:
-Bladz-azire que me envió el primer fanart de "Instinto".
-Isis Temptation, que me envió el primer fanart ¡a todo color!
¡A la brevedad espero tener una web donde poner los fanarts que lleguen para que todos podamos disfrutar de ellos+o!
¡Nos vemos en el próximo capítulo y disculpen la extensión que este tuvo!
INUYASHA© Rumiko Takahashi
Fanfic hecho SIN FIN DE LUCRO.
