Hola a todos y todas! Mil gracias por sus comentarios, alegran mis días. Aquí les dejo otro capítulo. Se que son cortitos pero créanme que mi intención es terminarlos en un punto clave de la historia y no extenderlo de mas desfigurando el sentido de los mismos.

Algunos reviews que no puedo responder por privado me permito responder por este medio:

# Paoh: Muchísimas gracias por tan alentadoras palabras, me alegro mucho que te guste la historia. Como describí arriba, los capítulos son cortitos si pero tienen un sentido, trato de finalizarlos en el momento indicado. No te preocupes que no es mi intención abandonarlo, al contrario disfruto mucho al escribir esta historia que desde hace mucho tengo en mi cabeza, y las palabras que recibo de todos ustedes me alientan mucho mas, así que no tienes nada que temer jeje. Te mando un abrazo!

# Afrika: Tus preguntas son muy pertinentes, espero que en los próximos capítulos puedas encontrar las respuestas. Muchas gracias por tus comentarios! Un beso!

Espero con mucha alegría sus próximos reviews!

Esta historia es sin fines de lucro, siendo mi única ganancia el placer de escribir. Los personajes de Ranma 1/2 son propiedad de Rumiko Takahashi.


9 SUEÑOS COMPARTIDOS

Había compartido infinidad de almuerzos con Akane y su familia, y nunca llegué a pensar que una comida podría traerme tanta felicidad... y paz. De hecho, ¿qué había pasado con el resto del manicomio? Kasumi estaba con Tofú, de seguro vivían en su propia casa pero ¿y Nabiki?, ¿el señor Tendo?, ¿y mi padre? Tal vez aparezcan por esas puertas en cualquier momento aunque debo admitir que aquí los tres, bueno los cuatro solitos estamos bien... solos... a solas con ella quiero estar, mi cuerpo que ya es el de todo un hombre no deja de reaccionar cada vez que la tengo cerca, o la miro, o la escucho, o pienso en ella... Ahora puedo comprender eso de la "memoria de la piel" ya que a pesar de que mi conciencia no corresponda a la de este hombre de 29 años, mi cuerpo se encarga de recordar por mi las veces que seguramente estuvimos juntos... de todas las maneras posibles. No puedo entender como las cosas pudieron haber salido tan bien, no solo con respecto a ella sino a mi carrera: ¡soy campeón mundial!. El recibimiento que me dieron los compañeros de Takumi y sus padres cobran sentido si se piensa que estaban frente al gran Ranma Saotome. Me gustaría ver esa oficina que mencionó Akane en donde tengo las pruebas que certifican los logros de mi carrera.

Takumi: Terminé, ¿puedo mirar la tele un ratito más?

Akane: Ve, pero cuando termine de limpiar iremos a dormir un poco así recuperamos las energías.

T: Mami, ¡yo no quiero dormir!

A: Takumi, debes descansar para poder jugar mas tarde.

T: Pero ma-

A: -se un buen niño y obedece.

Guau! Akane si que da miedo.

T: Esta bien _mostrándose insatisfecho_

R: Te ayudo Akane (antes de que me rete a mi también)

A: De acuerdo.

Comienzan a recoger la mesa para luego dedicarse a limpiar los platos y ordenar la cocina.

R: ¿Cuándo llegará tu padre? _se arriesgó a preguntar_

A: Creo que llegará en dos semanas. Aunque ella no lo admita lo extraña y no lo dejará volver antes.

R: Cla-ro, ¿y cómo esta ella?

A: ¡Es Nabiki! ¿Cómo podría estar viviendo en Tokio? ¡Feliz! La empresa de la que es CEO está en auge, realmente esta teniendo mucho éxito y sus ingresos le permiten tener el estilo de vida que siempre quiso.

R: Me imagino, casi puedo ver su gran sonrisa jajaja.

A: Jajajaja, es verdad.

¿Estará casada?, ¿tendrá hijos? Por ahora no me arriesgaré a preguntar mas sobre la vida de mi cuñadita. Con saber que esta bien es suficiente, al igual que mi suegro.

R: Kasumi se vía muy bien hoy, hasta me regañó.

A: Creo que con todo derecho ¿o no? Eres el paciente que más trabajo les trae.

R: Jajaja _ríe nervioso_

A: No se porqué te ríes, no es para nada gracioso Ranma, al contrario _lo mira seriamente_

R: Ya te dije que no volverá a pasar Akane, te lo prometo.

A: ¿Sabes cuántas veces me hiciste esa promesa? _agachando la cabeza, hablando en un tono de voz bajo, casi para sí misma_

Ranma la percibe angustiada, su corazón siente un puntazo al verla así.

R: Esta vez será realmente así, cree en mi, pero por favor no estés triste _se acerca y apoya su mano derecha sobre el vientre de la mujer_ sino Tsubaki también se entristecerá.

Akane levanta su mirada y le dedica una forzada sonrisa. Ranma sabe que sus palabras no lograrán borrar las veces que seguramente faltó a sus promesas, aunque no entiende porqué había llegado a ese punto. Retira su mano y acomoda un mechón de cabello, que rebeldemente caía sobre el ojo de su mujer, detrás de su oreja. En el trayecto roza su mejilla con los nudillos de sus grandes manos, acariciando su suave piel. Le muestra una sonrisa e intentando animarla cambia de tema.

R: Tofú también se veía muy animado _retomando su tarea de secar los platos_

A: ¿Verdad que si? Creo que en cualquier momento nos darán la noticia!

R: S-si, si, yo también lo creo _disimulando_

A: Ya quiero ser tía. Siempre pensé que Kasumi sería madre primero, ella tiene un don muy especial con los niños. Nunca pensé que sería yo la primera no solo en casarme sino en tener hijos. De Nabilki realmente no me sorprende, ella nunca dijo querer ser mamá, mucho menos ama de casa. Lo suyo son los negocios así que no me sorprende que siga soltera, es decir, su amor son los billetes, jajaja. Pero Kasumi me sorprendió, creo que porque Tofú se tomó su tiempo en proponerle casamiento, es decir tuvo primero que aprender a lidiar con sus nervios para poder articular las palabras necesarias y pedirle ser que sea su novia, le llevó 3 años hacerlo y luego otros 3 más pedirle matrimonio. Después comenzaron con la ampliación de la clínica mientras que Kasumi terminaba su carrera como enfermera. Ahora que ya consiguieron lo que querían realmente es el momento indicado para ser papás. Ella me dijo que lo están buscando. ¡Ya quiero que Takumi y Tsubaki tengan primitos!

R: Yo también pensé que Kasumi tendría muchos niños, nunca me imaginé que estudiaría y sería una profesional, siempre me la imaginaba como una tierna y dedicada madre y esposa.

A: Bueno, la vida a veces nos da sorpresas.

R: ¡Si! (ni me lo digas) ¿Y mi viejo?

A: ¿Tu viejo? _lo mira confundida_

R: Si... mi viejo (¡no me digas que murió!)

A: Ranma, si tu no sabes donde esta tu propio padre ¿cómo esperas que lo sepa yo? ¿Acaso no estaba en Corea organizando el próximo campeonato mundial?

R: Ah, sí, sí, pensé que había llamado, por eso te preguntaba.

A: ¿Te sientes bien? _lo mira con preocupación_

¿Qué dije? Estoy metiéndome yo solo en problemas.

R: Sí, sí, perdón yo solo me acordé de él de repente, jajaja, parece que lo extraño. Pero no nos distraigamos y terminemos con esto.

Akane lo mira de reojo con desconfianza mientras termina de acomodar los últimos platos.

A: Ranma, iré a prepararte el baño, te hará bien, te ayudará a relajarte además de sacarte la suciedad que debes de traer encima, vaya uno a saber adonde estuviste toda la noche.

R: Me parece una muy buena idea, gracias preciosa.

Akane le sonríe brevemente y se dirige al baño. Ranma vuelve al comedor mas que nervioso, tiene miedo de haber quedado como un loco ante el amor de su vida. Debe parar con tanta preguntadera por el momento. Ve a Takumi que cabecea sentado. Tiene sueño. Se sienta a su lado para evitar que se caiga dormido, no quiere que se golpee.

Luego de unos minutos vuelve Akane y los encuentra a los dos sentados frente al televisor. Ranma la ve y le sonríe.

R: Me parece que alguien esta listo para dormir.

T: Mami, vamos a dormir.

A: Ven hijo _extendiéndole la mano mientras el niño se levanta y luego de refregarse los ojitos toma su mano y se deja guiar por su madre_ Ranma, ya está listo el baño, dejé ropa limpia sobre el armario. Cuando termines pon tu ropa a lavar.

R: Señor, sí señor _haciendo el típico saludo militar_

A: ¡Que gracioso! mira como me río _con tono irónico_ Tú quédate formadito ahí si quieres soldado, nosotros nos vamos a descansar.

R: Jajajaja, ¡que descansen!

Suben por las escaleras y luego se escucha una puerta cerrándose. Ranma se dirige al baño. Ingresa y lo primero que ve es la ropa limpia y doblada sobre el mueble. Comienza a desvestirse, prestando atención a su cuerpo, el cuerpo desarrollado de un hombre que no solo era campeón mundial en artes marciales, sino padre de dos niños, marido Y (esperaba) ferviente amante de la mujer de la que se había enamorado el primer día que puso un pie en esta casa...SU casa, en donde ahora vivía con SU familia. Entre esos pensamientos se sumergió en la bañera. El agua estaba perfecta, la temperatura relajaba todos sus músculos y las burbujas de jabón limpiaban su piel. Muchas preguntas daban vueltas por su mente y el hecho de tener que tomar una decisión en relación a su permanencia en ese tiempo insistía constantemente. Todo marchaba tan bien que parecía un sueño, menos por un detalle que no solo lo hacía dudar sino que angustiaba de sobre manera a su hermosa muchacha de ojos café. ¿Qué pasaba con él para que terminara inconsciente en el hospital con tanta frecuencia? No se sentía mal aunque algunos de sus músculos le dolían y al prestar más atención varios moretones y cortaduras estaban esparcidas en diversos sectores de su cuerpo. ¿Tendrán que ver con su entrenamiento o con otros acontecimientos? No podía volver sin antes entender qué es lo que marchaba mal en ese paraíso.
Cuando interrumpió sus pensamientos el agua ya estaba casi fría. Salió de la bañera, secó su cuerpo y se puso los bóxers y los pantalones que Akane le había dejado. Se miró en el espejo, abrió el botiquín y encontró una afeitadora eléctrica y espuma para afeitar. Decidió sacar esa incipiente barba que se asomaba en su rostro. Hizo lo que pudo y por ser la primera vez que se afeitaba con ese tipo de artefacto hizo un muy buen trabajo, de nuevo su memoria motriz lo había ayudado, no por nada dicen que una vez que se aprende a andar en bicicleta jamás se olvida. A continuación secó y trenzó su cabello. No podía hacerse a la idea de ver esos colores grises asomando entre su melena azabache, aunque concluyó que sin embargo le quedaban muy bien, como todo por supuesto. Se colocó la remera que dejaba al descubierto sus fuertes brazos y se ajustaba a su musculoso torso. Encontró un perfume y asumiéndolo como suyo colocó algunas cuantas gotas sobre su cuello y muñecas.
Luego de verse una vez mas en el espejo abandonó el cuarto, no sin antes olvidar poner la lavadora a funcionar, no quería ser castigado por su adorada mujercita. Decidió buscar a Akane. Inmediatamente vio una puerta entreabierta y se asomó. Era la habitación que compartía con su padre, ahora llena de juguetes y dibujos pegados sobre las paredes. Divisó un gran futón en el cual yacía el pequeño Takumi durmiendo profundamente y a su lado la bella durmiente más cautivadora de todas las bellezas posibles. Se acercó y con mucho cuidado se recostó al lado del niño. Acarició su cabecita y sonrió cuando éste reaccionó al contacto girando hacia su lado, lo tumbó por completo sobre el futón subiendo por su torso, para luego recostarse sobre su pecho sin abrir sus ojitos. Puso su cabecita justo sobre su clavícula izquierda, debajo de su mentón, mientras que su dedo derecho fue directo a su boquita. Ranma sintió que se podía morir de ternura y amor. Cruzó entonces su brazo izquierdo sobre el cuerpito del niño fundiéndose en un gran abrazo. Miró a su mujer que dormía de costado. Se ve a a la vez encantadora e hipersensual: su larga cabellera desparramada sobre la almohada que sostenía su cabeza la hacía lucir como una diosa griega. A través de su pronunciado escote se asomaban sus hermosos pechos que por efecto del embarazo seguramente habían aumentado notablemente su tamaño. Luego seguía la parte más tierna, su pancita. Dentro de su vientre se encontraba su hijita a quien todavía no conocía pero ya amaba, y debía admitir que una de las razones por las que deseaba quedarse en este tiempo era para poder verla. Siguiendo la línea de su cuerpo la sensualidad emergía nuevamente a través de esas largas y esbeltas piernas que quedaban totalmente al descubierto gracias a que su diosa estaba usando un conveniente vestido. Su mirada se dirigió una vez mas a los labios de la mujer que dormía pacíficamente a su lado. Mas que una diosa parecía una sirena, personaje mítico que haciendo uso de sus encantos lo hipnotizaba y seducía haciéndolo caer indefensamente en sus garras... aunque ésta sirena no tenía la menor consciencia de su enorme poderío. Como deseaba besarla, por dios si que lo deseaba. Estiró su brazo derecho hacia ella y cautelosamente pasó su pulgar por la boca de la muchacha. Akane se movió brevemente y Ranma se detuvo de inmediato apartando su mano de la tentadora boca de su bella durmiente. Ésta aún inconsciente se movió nuevamente y dirigiendo su rostro hacia el brazo del ahora petrificado hombre, inhalo profundamente y luego esbozó una sonrisa antes de acercar su cuerpo al de él.

A: Mi amor.

Puso su cabeza sobre el hombro derecho de Ranma, apoyando su brazo sobre el pecho de éste mientras que lo acariciaba con su suave mano. Cuando logró comprender lo que acababa de acontecer, Ranma reposó su brazo derecho sobre el cuerpo de la mujer que ahora lo estaba abrazando, correspondiendo el tierno gesto. Bajó su rostro hacia ella y depositando un cálido beso sobre su frente le contestó:

R: Aquí estoy mi amor, aquí estoy. Te amo tanto Akane, los amo a los tres.

Y así, abrazados sobre el futón de la habitación que una vez fue suya, se durmieron los Saotome envueltos en una gran felicidad y profunda paz.