Pido disculpas por no haber actualizado el fanfic pero no he tenido tiempo, yo se que siempre hay un poco de tiempo libre pero descuide también el fanfic y ya lo habia hasta olvidadooo…deberas lamento mucho e intentare subir pronto cada capi…para que no se pierda la trama x q eso suele suceder con los que no actualizan pronto…se los olvida y yo no quiero que pase eso con mi historia…..una vez mas lo sientooo….

Gracias a todos por sus comentarios y por leer mi historia

Jejejeje…les dije que me iban a matar, pero no se preocupen, las cosas se va a arreglar! (en un futuro no muy distante)

Aki les va el capi….

Naruto pertenece a Masashi Kishimoto

Capitulo 9

Aquel día en el aeropuerto, me hizo entender que las personas no están con uno para siempre, las personas son efímeras, pero hay que aprovechar al máximo cada momento que estemos con alguien especial, porque este alguien puede irse en cualquier momento, como un parpadeo. Así fue mi tiempo con Naruto, un parpadeo, mi amistad acabo en un parpadeo.

Entre a clases, el primer día revise, la lista de estudiantes de todos los cursos, con la esperanza de encontrar a Naruto, quería creer en un milagro, me sentía como un niño que espera que llegue Santa Claus por la chimenea, con una gran funda de regalos por Navidad; pero en ese mismo instante el niño se entera que Santa Claus no existe, esa sensación de vacío tenía yo, cuando pasaba nombre por nombre, y no encontraba a Naruto. Lo que me alegraba es que el niño lo superaría ¿y yo qué? ¿algún día superaría que Naruto no estaba conmigo?

El día de clases se acabo, estaba vez no me metí en ningún problema de hecho la gente ni me noto. Solo Karin, Jugo y Suigetsu, que se preguntaron que me pasaba, hasta que Karin se dio cuenta que el "chico rubio" ya no estaba en el colegio. Al principio Karin creyó que simplemente se había cambiado de colegio, luego entendió que se había ido del país.

-¿Por qué no me avisaste?- me dijo Karin sumamente furiosa

-porque, no hacía falta- alegue otra vez en mi defensa

-somos tus amigos, te pudimos haber ayudado- dice Jugo, con una sonrisa reconfortante, cálida y amistosa.

-gracias- les digo, sin saber que mas decir, cuando las lagrimas empezaron a correr por mi rostro, últimamente lloraba demasiado, y es que estaba muy sensible, desde la partida de Naruto.

Luego de eso, pasamos todos juntos ese día, y los siguientes a ese, y para nuestra mala suerte, ninguno de nosotros estaba en la misma clase, a diferencia de mi y Naruto que siempre nos toco juntos, lo tenia siempre a mi lado, era la única persona en el mundo y si mundo, que nunca me abandonaba, hasta que lo perdí claro está.

En las tardes yo iba a un curso, para que me enseñen a entonar una guitarra, ya que quería pertenecer a la banda de Karin, y ellos prometieron que tendrían ese puesto solo para mi, incluso trataba de practicar con ellos, claro que todavía no sonaba tan bien, pero con el pasar del tiempo la guitarra iba sonando mejor. Fue allí cuando descubrí que me era muy fácil entonar una guitarra, ya que al mes ya estaba sacando mis propias canciones, no como Jimi Hendrix, ni como Jimmy Page, ni como Carlos Santana y mucho peor como Kurt Cobain, simplemente podía entonar bien.

Llego 10 de octubre, ese día, recuerdo que fui a la casa de Naruto, que estaba vacía desde que los Namikaze se habían ido, por parte me alegraba que no hayan vendido a nadie su casa, tal vez si planeaban volver, tal vez solo estaba esperando un año, o simplemente estaban esperando a que el viejo pervertido mejore.

Me acorde del abuelo de Naruto, un señor escritor de novelas para adultos, muy divertido y pervertido, recuerdo que cada navidad iba a la casa de Naruto, nos llevaba regalos a los dos, y hacia comentarios de cuando yo sea grande, y el padre de Naruto decía que no diga esas cosas de una niña, mientras Kushina lo quería golpear, esos eran tiempo felices a pesar de todo, la pasábamos muy bien, me sentía parte de la familia de Naruto mas que de la mía.

Pero ese tiempo se había acabado y lo único que tenia de ello eran lo recuerdos, pero los recuerdos con el pasar del tiempo, desaparecen se vuelven nada y parecen sueños, sueños de lo que te puedes deshacer, porque siempre tenemos nuevos recuerdos y los viejos van quedando, para ser remplazados por nuevos.

A veces cuando estaba en mi habitación, y no tenía que hacer, me preguntaba, si ¿recordaría a Naruto a pesar de que pasen muchos años?, o ¿lo olvidaría?, y no me acordaría de su rostro, o ¿Naruto cambiaria demasiado que se haría irreconocible?, todas esa preguntas formuladas al mismo tiempo, pero por más que me daba contra la cama, mi cerebro no lograba formular una respuesta, concreta.

5 años después

Han pasado 5 años desde que Naruto se fue, había entrado a la universidad de hecho aun estoy en la universidad, estudio Licenciatura en composición musical, aunque me fue difícil entrar, con todos los problemas que enfrente en ese momento.

Desde que aprendí a entonar la guitarra, me decidí que yo no quería ser fotógrafa como le había dicho a Naruto aquella vez. Lo que yo quería era estudiar música, quería vivir de ella, entonces me colaba a las clases en el conservatorio por las tardes, iba al salón de música de la escuela para aprender solfeo, aprendí a tocar con partitura, iba a ver tocar a la orquesta de la ciudad siempre que se presentaba la oportunidad, saque información sobre músicos, estudiaba mas eso que el propio colegio. Mis notas en el colegio eran súper bajas, todos los años me quede a las clases de verano.

Siempre fui problemática, recuerdo que a pesar de esas cosas que yo hacía, también me sumí en la depresión, tuve dos intentos de suicidio, mis padres me tenían con psicólogo, pero yo siempre les dije que eso era perder el tiempo, porque yo me negaba hablar; Fui 3 veces a la cárcel donde una me saco mi madre, otra Neji y otra mi padre, en el hospital termine unas 4 veces aparte de esos intentos de suicidios frustrados, por peleas en las que me había metido.

Estoy en mi departamento, en pleno centro de la ciudad, los carros pasan, se escucha el ruido que hacen, veo por la ventana y lo único que se ve es otro edificio alto, con la fachada pintada de plateado, realmente es bonito, tengo delante de mí, una taza de café y el periódico, que todavía no me molesto en leer. Porque me da pereza.

Es sábado por la mañana, y simplemente estoy ahí, todavía no tomo ningún sorbo de mi café, porque está muy caliente, a pesar de que ya han pasado años y que se supone que soy alguien madura, no me gusta tomar las cosas muy calientes.

"Morir más temprano o más tarde es cosa de poca importancia; lo que importa es morir bien o mal. Morir bien, por otra parte, es huir del peligro de vivir mal y la vida no es como para comprarla sea cual sea el precio." Séneca

Esa frase resuena en mi cabeza, y recuerdo que yo pensaba eso, la segunda vez que intente quitarme la vida, esa frase, no sabía el motivo por el cual la volvía a escuchar, mi cerebro la había recordado, simplemente era eso. Pero esos recuerdos quería olvidarlos, porque ahora no quería, ni pensaba en esas cosas.

Ahora llevaba una vida feliz, era primavera estoy en vacaciones porque se había acabado el 6to semestre y el 7mo y el 8vo me habían dicho que son los mas fáciles. Yo nunca tuve problemas en la universidad a diferencia que en colegio sí.

-Hina, buenos días- veo al hombre que más quiero en el mundo atravesar la puerta hacia el comedor. El era un chico alto de pelo largo y negro, ojos negros así mismo, muy guapo debo decir, y la persona más maravillosa del mundo (que buena que soy describiendo a las personas). Estaba puesto un pantalón de pijama plomo ancho, y un BBD de color negro, le hacía ver su cuerpo robusto, bien formado de años de ejercicio constante.

-buenos días- le respondo con una sonrisa y le mando un beso.

-¿Por qué estas desayunando sola?- me pregunta dándome un beso en la frente

-porque estabas dormido- le digo levantándome para servirle una taza de café, él se sienta delante de mí, y coge el periódico. Mientras yo en la cocina cojo una taza, un plato, una cuchara y le pongo el café. Le sirvo.

-gracias- dice soltando el periódico

-de nada- digo mientras me siento, y cojo un poco de pan –cuando se le ofrezca, pero no tan seguido- le digo sonriendo

-no te preocupes, mañana sirvo yo- dice

El era Itachi Uchiha, el hermano mayor de Sasuke y Sai Uchiha, fue cuando empecé a salir con Itachi cuando supe eso, que Sai siempre fue a otro colegio, para aprende a ser diferente a su hermano, eso era lo que sus padres pensaban.

Por mi parte, Itachi fue lo mejor que me pudo pasar en la vida, desde que estoy con él, mis penas desaparecieron, aquel hoyo en el pecho que dejo la marcha de Naruto, Itachi lo había rellenado y encima le había puesto cementó para que no vuelva a formarse.

Por eso, mi segundo intento de suicidio, no resulto ser tan malo, de hecho me ayudo a comprender que yo si quiero vivir, quiero graduarme, tener hijos, luego nietos y morir junto a Itachi. Esa era mi meta en la vida.

-señora Uchiha ¿Qué quiere hacer hoy?- me saca de mis pensamientos, yo lo miro un momento y doy un sorbo a mi café.

Me gustaba como él me llamaba señora Uchiha o Hina, si señora Uchiha, hace dos meses nos habíamos casado, no fue una boda grande de hecho le roge a Itachi, para que solo invite a mis tres amigos, y bueno el si invito a varias personas. Su familia no fue, según ellos yo solo soy una interesada, una loca con tendencias suicidas. Tal vez no estaban equivocados en lo de loca, pero yo para nada quería su dinero.

Yo estaba en el hospital, recuerdo, que solo me maldecía a mi misma por estar allí, por no ser capaz ni siquiera de quitarme la vida por ser inútil hasta para eso, abrí mis ojos, no había ningún familiar mío alrededor, estaba sola en este mundo, me veo que estoy conectada a unos aparatos, escucho el sonido, ya había estado antes allí, volví a cerrar los ojos, escucho que la puerta se abre. No quiero ver quién es, porque los únicos que me visitan son los doctores, Karin, Suigetsu y Jugo. Escucho un risa, es de un joven, nunca había escuchado esa risa así que abrí mis ojos. Y veo a una chica de pelo rosa, ojos verdes, era Sakura estaba puesta un vestido blanco, y junto a ella estaba un chico de pelo negro, piel blanca, se parecía mucho a Sasuke, pero tenía el pelo amarrado en una coleta.

-haz silencio Sakura- dice mientras me ve fijamente, al igual que Sakura.

-¿Hinata?- pregunto alzando la ceja, el muchacho la ve, y luego volvió su mirada hacia mi

-¿Qué?- dije secamente, porque la verdad no tenía ganas de hablar con Sakura

-¿Qué haces aquí?-

-eso debería decirte yo a ti- dije, mirándola fijamente, porque se había metido a mi habitación –no me ves, estoy enferma- le dije en tono molesto –si no lo estuviera no estaría en un hospital conectada a todas estas mierdas-

-me disculpo, señorita- dijo el chico –fue una falta de respeto- dijo agachando la cabeza –me llamo Itachi Uchiha- me sonriendo. Eso me deja un poco sorprendida no me lo esperaba después de mi respuesta.

-yo soy Hinata Hyuga- dije, devolviéndole la sonrisa, era muy lindo.

Ellos salieron del cuarto y entro el médico, quien me explico que es un milagro que yo esté viva, porque la cantidad de pastillas que yo había tomado era para matarme (cosa que intentaba hacer), pero por alguna extraña razón no, y solo pase 3 días en coma, un coma de tres días. Genial pensé en ese momento; cuando ya me quitaron esos aparatos subí a la azotea del hospital. Y empecé a mirar toda la ciudad.

-¿ya estás bien?- pregunta una voz de tras de mi

-¿no crees, que si no estuviera bien yo no estaría aquí?- le dije, sin dejar de ver la ciudad

-si tienes razón-

-Uchiha- dije, porque le reconocí la voz -¿estabas jugando con tu novia en el hospital? ¿sabes que eso no se debe hacer porque perturbas a los enfermos?- pregunte

-no es mi novia- dijo, cuando se paro alado mío –yo soy voluntario, para cuidar a niños enfermos, y Sakura también, estábamos jugando con un niño- me pareció algo súper dulce de su parte.

Paso el tiempo, y yo volví a ir al hospital, me había intentado suicidar otra vez, pero ya no con pastillas, sino me había lanzado al mar, y para mi buena suerte, Itachi estaba allí, él me salvo. Si digo buena suerte porque en ese momento todo cambio, en mi vida oscura se prendió un foco, un foco que me iluminaba, que me hacía ver el camino, que me hacia entender que todo estaba mal, que yo estaba perdida.

-Hina- escucho decir, y lo veo intrigado, yo sacudo la cabeza

-es que me perdí- le digo, haciendo un puño y dándome un ligero golpe en la cabeza

-¿adónde quieres ir?- vuelve a preguntar

-al parque de diversiones- dije riendo, de repente siento un mareo y unas ganas enormes de vomitar. Mierda me levanto lo más rápido que puedo y voy al baño. Donde me sale todo el puto alimento de ayer y lo poco que había comido hoy.

Me lavo los dientes para quitarme ese mal sabor de la boca, no lo soportaba era horrible, Itachi por supuesto estaba atrás mío, topándome porsiacaso este con fiebre.

-Itachi, no quiero ir al parque- le digo sentándome a que se me pase el mareo.

-te entiendo, llamare al médico- en su rostro refleja preocupación total, pero la verdad es que eso me gusta que se preocupe por mí. Sentir que soy importante para alguien en este mundo, que no soy solo una persona más que cuando muera nadie extrañaría.

-no hace falta ya me pondré mejor- digo mirándole a los ojos

-¿estás segura?- me dice trayéndome un vaso de agua, yo tomo el vaso y empiezo a beber el agua.

-simon- digo sonriendo –fresco, ya estoy mejor- me levanto un poco mareada todavía y me dirijo a la habitación y me acuesto, Itachi en todo momento detrás de mí.

-entonces nos quedaremos aquí en casa viendo unas películas- dice prendiendo el televisor. Yo rio.

-tienes que hacer palomitas, ¿y qué película vamos a ver?- digo acomodándome en la cama

-¿Cuál quieres?-

-tú has dado la idea, tienes que escoger la película-

-está bien- dice mientras saca todas las películas que teníamos

-quiero una película vieja- mencione y me reí

-dijiste que yo escoja- dijo, sin apartar la mirada de las películas

-cambie de opinión- mencione levantándome, ahora que me había pasado el mareo, voy por detrás pongo mis brazos alrededor de su cuello y lo empiezo a besar. El suelta las películas que tenía en su mano y se da la vuela.

-¿ya estás bien?-

-si- y le beso.

Hasta aki l capi 9

Criticas sugerencias lo que sea eso me ayuda a mejorar…

Gracias a todos por sus comentarios eso me hace muy feliz!

bye