Con la espalda pegada a las mantas, lanzaba una pequeña almohada hacia al techo y la recibía cuando la gravedad le reclamaba.
¿Por qué mamá preguntaría por nosotros?
Hoy toqué el tema de mamá dos veces, cada día le extraño más y le deseo menos…
¿Cómo será mi reacción al verla? ¿Algún día le volveré a ver? ¿Quiero verla?
Estoy convencida que Archie le guarda mucho resentimiento y le costará mucho perdonarla, en cambio Stear no le importaría si ella no se presentara con una disculpa por delante, para él no son necesarias las palabras sino las acciones; ¿Papá regresaría con mamá?
He anhelado regresar a la campiña, extraño el olor a la hierba húmeda por el rocío matutino, las tardes frías, las baldosas resbalosas y los rayos de sol luchando por abrirse paso entre las densas nubes grises. Extraño los días de primavera en los que los campos se llenan de color y los trinos de los pájaros acompasan la labor del campo. Extraño el sonido del hacha que, con el golpe exacto, partía la madera para el hogar, extraño la voz de mamá, extraño a mi madre. Pero no estoy convencida de querer regresar a su lado. – No! Para mí ella está muerta, está muerta desde el día que prefirió su bienestar a luchar a nuestro lado – Dije en voz alta mientras mis ojos se nublaban por las lágrimas cargadas de dolor que día a día se convertía en indiferencia y que si no ponía especial cuidado en mis actitudes se podía convertir en odio.
¿Cómo puede el amor convertirse en odio? ¿Cómo puedes odiar a alguien que una vez amaste? – Mamá ¿Por qué nos dejaste?
Tal vez si ella no nos hubiera dejado quizá no estaríamos, hoy, aquí, o tal vez sí, pero con ella… -Yo decido si quiero o no ser feliz y con ella o sin ella yo quiero ser feliz. – Debo aprender a ser feliz sin importar las circunstancias y si alguien pierde su felicidad y yo me la encuentro no me importará tomarla, jamás se la devolveré… pero eso sí, yo cuidaré mi felicidad para que nadie pueda robármela… -Luisa, no sabes qué feliz soy con Terry – Dije en voz alta como queriéndome convencer a mí misma – No supiste cuidar tu felicidad, yo me la encontré y no te la devolveré… así como alguien se encontró con la felicidad que teníamos con mamá y tal vez nosotros no supimos cuidarla y ella quiso ser feliz en otro lado.
¿Cómo puedo ayudar a mis hermanos y a mi padre para que sean felices? Porque tal parece que estar en este continente a la única que favorece es a mí. No sé lo mucho que papá pueda estar sufriendo por mamá, por dejar su nación, sus pertenencias, a sus hermanos… Stear dejó los estudios faltándole poco tiempo para graduar al igual que Archie y se han dedicado en cuerpo y alma al proyecto de papá en la propiedad de Albert. ¿Qué pasará cuando la tierra comience a producir y se cumpla el propósito del proyecto?
¿Por qué no puedo ser como era en la campiña? No soy la niña dedicada a los quehaceres hogareños que tanto disfrutaba al lado de mamá – Un día te casarás y debes saber zurcir, debes saber cocinar y ayudar a sembrar las tierras – En cambio ahora todo mi aspecto es tan diferente, mi hablar es diferente, aunque no permuto mis valores siento que muchas veces éstos han sido expuestos…
¿Cómo sería mi vida si Terry y yo nos hubiéramos conocido en la campiña? ¿Le habría parecido atractiva con mi cabello recogido en un moño alto cubierto con una pañoleta? ¿Le habría gustado mi rostro sin maquillaje? ¿Se habría fijado en mí cuando mis ropas eran holgadas y largas en lugar de cortas y ajustadas? – Tal vez no
Sólo Dios y yo sabemos el anhelo que tengo de trabajar duramente para recuperar lo que fue nuestro hogar en la campiña sin importar el costo económico. Pagaré lo que sea necesario.
Muchas veces imagino el rostro de felicidad de mi padre al tener en sus manos, nuevamente, su título de propiedad. Quiero ayudar a mis hermanos a conseguir sus certificados universitarios… quiero hacer muchas cosas y algunas que estoy haciendo probablemente no estén bien.
Todo es tan distinto de este lado del mar… La primera vez que me topé con Eliza me llamó "Estúpida" y ahora se dirige a mí con cariño… Susana ha sido franca conmigo, ella ama a mi novio ¿Cómo puedo ser indolente a esa confesión? ¿No me importan sus sentimientos o en realidad no amo a Terrence y es un novio impuesto? ¿Dónde quedaron mis sentimientos por Albert? ¿En verdad Terry se ha establecido en mi corazón y yo no sentí por Albert nada más que gratitud?
Atrapé la almohada con mis manos y tapé mi rostro con ella.
Es probable que Terry y yo no pasemos el verano juntos. ¿Por qué no dolió como esperaba que doliera?
Terry tiene todo lo que me gusta de un hombre y es todo lo que cualquier chica puede soñar. –Quiero amarte como tú me amas, Terry –Exclamé y tomé el móvil que papá me dio el día de mi cumpleaños y le llamé
-Hola, hermosa… ¿Está todo bien?
-Sí, solamente quería escuchar tu voz
-Candy, pasa de la media noche ¿Qué está pasando?
-Solamente eso, quería escucharte –Era mucha la tristeza que sentía que sin desearlo podía sentir las lágrimas ingresando por mis oídos al escurrir por los lados de mi cara que permanecían en dirección al techo
-Mi amor, me estás asustando… te escucho triste
-No, no estoy triste… tú eres mi felicidad y esperar tres días para verte es mucho tiempo
-Cariño, sé que recién inicia el fin de semana y no tenemos que esperar para vernos, iré mañana a tu casa al culminar algunos pendientes
-Sí, está bien.
-Dime, cariño, tenme confianza… ¿Qué está pasando?
-¿Te desperté?
-Candy… no importa que me hayas despertado; dime… comienzo a ponerme nervioso
-Ten bonita noche, no pasa nada
-Iré a tu casa en este momento
-no, papá y los chicos duermen…
-Amor…
-Terry te amo y te extraño… extraño tu calor cuando me abrazas, extraño tus besos, tu sonrisa, tu mirada, tu risa, tu aroma… mi amor… te amo - ¿Por qué le decía todas esas cosas? En verdad lo amaba de tal manera que su esencia era necesaria para mi vivir?
-También te amo, mi pequeña y deseo que amanezca para verte… pasaré a primera hora por ti para pasar el día, juntos.
-Te amo, nos vemos mañana por la mañana
-Sí… cariño… aunque no me quedo tranquilo
No dormí nada durante las primeras horas de la madrugada… al amanecer le pedí la oportunidad a papá de salir todo el día con Terry, extrañamente accedió a mi petición sin poner ningún tipo de condicionante.
Intenté ocultar con un poco de maquillaje los círculos marrones debajo de mis párpados –Estoy lista –Dije cuando Stear le permitió el acceso a la casa.
-¿A dónde te gustaría ir? – Preguntó al ayudarme con la puerta de su auto
-Quiero conocer tu casa, tú ya conoces la mía.
-Sí, llegaremos a tiempo de que sirvan el desayuno, lo harás en compañía de mi familia – Dijo risueño –Creí que este día demoraría mucho en llegar
-¿Lo deseabas?
-Con todo el corazón, aunque mis padres ya te conocen y siempre preguntan por ti, quiero que lo nuestro comience a tomar la seriedad de una relación formal.
-Mi amor – Dije tiernamente – Detén el auto
-¿Qué pasa? He estado preocupado desde que llamaste por la madrugada y tengo miedo
-No tienes por qué tenerlo… solo quiero que me abraces antes de llegar a tu casa, quiero escuchar tu corazón
Me sonrió y complació mi petición –Mi amor, te amo… Tenía temor que me dijeras que lo nuestro no sería más por causa de Luisa
-Eso es tema pasado…
Después de escuchar el palpitar de su corazón y sentir su respiración todas mis dudas quedaron disipadas; sí amo a Terry.
Le amo como nunca me imaginé que sería el amor.
-Hola hijo
-Buen día, familia… he traído a mi novia para que disfrutemos el desayuno juntos
-Bienvenida, querida – Me dio un beso en la mejilla la madre de Terry y solicitó que pusieran otro lugar a la mesa.
-Es un gusto tenerte con nosotros – Fue el tiempo del papá de Terry mientras doblaba las hojas del diario – Ya era tiempo que vinieras a pasar tiempo con quienes seremos tu familia – Me guiñó un ojo.
-Gracias, son unas buenas personas… no sabía que tengo tanta gracia delante de ustedes y les agradezco.
-Hola, Candy… ¡Qué gusto verte, por aquí!
-Mark! Gracias – Nos dimos un abrazo
El último en integrarse fue John, pero únicamente se acercó para disculparse por no poder desayunar con nosotros – En verdad, madre, tengo que salir… - Besó la coronilla de su elegante madre, tomó una hogaza de pan y dijo "adiós" con la mano.
Terry le siguió con la mirada y yo sentí que John no me quiere para su hermano.
Pasamos un tiempo agradable, Eleonor en compañía de Terry me enseñaron hasta el mínimo rincón de la Mansión Grandchester. –Bien, creo que lo que sigue, Terry es quien deseará enseñarte – Sonrió y nos dejó solos
Tomó mi mano y abrió la puerta de su recámara.
Una amplia recámara con una fina cabecera de piel, que yo medio conocía, una inmensa cama con un edredón azul combinado con gris, alfombra, libros, su portátil, una foto familiar. Todo ordenado.
Las cortinas recorridas dejando filtrar la luz del sol por la ventana –Ahí estabas acostado cuando tomaste esta foto ¿Verdad? – le mostré mi móvil y sonrió.
-¿Qué pasa, hermosa? – Acortó la distancia y me envolvió en sus brazos, lo necesitaba
-Extraño mucho a mi mamá. No puedo concebir mi vida sin ella, mi futuro
-Cariño, trata de no pensar en eso, sino en el tiempo que estuvo con ustedes, recuerda sus palabras, sus consejos, su amor…
-Gracias por comprenderme… lo que pasa es que ayer ella estuvo presente en nuestras pláticas como familia… en fin… solo fue algo de nostalgia, perdóname si te preocupé. –Solté su agarre y me senté en su cama, él tomó su lado junto a mí y me abrazó, nos recostamos con los pies tendidos hacia el piso y me acomodé sobre su pecho. Ambos habíamos pasado mala noche, nuestras palabras poco a poco se convirtieron en murmullos y nuestros párpados se cerraron.
Nadie nos molestó a pesar que la puerta estaba a medio cerrar.
Ha sido lo más maravilloso, sentirlo cerca de mí hasta este punto íntimo lleno de respeto y amor, tal como lo dijo Elroy, en mí está en hacer sentir a papá feliz y orgulloso de mis decisiones.
Él fue el primero en despertar, sentí su cálido beso en mi frente y su abrazo un poco más fuerte. Escuché cuando susurró que siempre cuidará de mí y que me ama.
Vimos por la web la campiña, recorrimos las calles a través de la maravilla del buscador y mis ojos se empañaron al ver mi hogar – En este patio jugaba cuando era pequeña y mira – Controlaba el cursor pasando por cada calle, cada casa –Aquí estudiaba – Había algunas personas sin que el rostro fuera tan claro -Así me vestía… Así era mi vida –Dije con sentimiento
-Hermoso! Qué hermoso es el lugar y seguramente te veías hermosa como ahora
Sonreí –Aquí vive mi mejor amiga, bueno la única… Esta es la universidad donde estudiaban mis hermanos y aquí es a donde vive el hermano de papá, o sea mi tío y su familia.
-Creo que ya sé a dónde pasaremos nuestra luna de miel – Sonrió elevando un lado de su boca.
Me sentía mejor estando a su lado, pasar el tiempo con él era lo máximo –Joven, la mesa está servida
-Gracias, bajamos en un momento
Tomó mi mano y descendimos hasta el amplio comedor en donde se encontraba la mayoría de la familia pero había un integrante más. Luisa. Terry apretó mi mano y con mi mano libre acaricié su brazo para mostrarle que estaba bien – Hola a todos – Dijo retirando la silla para que tomara mi lugar
-Hijo, ¿enviaste la información? –Preguntó Richard a Mark
-Sí, te envié copia de la respuesta al igual que a Terry
-Sí la recibí y di acuse de recibo – Respondió Terry - ¿No te llegó la notificación?
-No lo sé, Margaret no me ha confirmado así que, antes de cualquier cosa, prefiero preguntarles a ustedes…
-Cariño –Dijo Eleonor con una gran sonrisa a su esposo -¿Podrías dejar los negocios para otro día?
Richard respondió con una gran sonrisa asintiendo con la cabeza y se dirigió a mí – Tú no le hagas esto a Terry ¡Eh! –Me sentía un tanto confundida porque la presencia de Luisa parecía no importarles a los demás, pero a mí sí ¿Qué rayos hace esta mujer aquí?
La respuesta no demoró.
Los demás sabían lo que Terry y yo ignorábamos hasta ese momento –Creo que ya conocen a Luisa – Dijo John, llegando un poco tarde a ocupar su lugar – Es mi novia. Hermano – Miró a Terry – No sabía que traerías a Candy hoy, no pienses que quiero competir contigo
-No, no pienso de esa manera… bienvenida Luisa, ella es Candy – Besó el dorso de mi mano – Mi novia
El servicio comenzó a repartir los alimentos y Richard parecía más interesado en mí que en Luisa - ¿Qué profesión estudiarás, Candy?
-Emm… por respeto a la mesa, solo diré que es Medicina Legal
-Ya veo. Si gustas puedes integrarte a nuestro equipo laboral, serás de mucha ayuda
-Muchas gracias, es una gran oportunidad, lo tendré presente.
-Y tú ¿Luisa? –Preguntó Eleonor para integrarla
-Leyes, al igual que John
-Es una buena decisión – Respondió Richard – Pero deberías escoger algo que logre el balance en sus profesiones, así como Terry y Candy – John miró serio a su hermano y Terry sonrió, quien parecía divertido era Mark
-Candy ha mejorado mucho en sus prácticas en el Basketball, papá, al principio creí que se trataba de suerte pero me equivoqué tiene talento.
-Gracias, Mark, seguro lo mencionas porque eres mi entrenador – Nos sonreímos.
-Mi novia es única y es hábil para muchas cosas – Mencionó Terry mirándome a los ojos
-¿Estás en el equipo que coordina Mark?
-Sí, y estoy feliz porque gracias a ello podré continuar con mis estudios a nivel superior- Dije emocionada
-Ella tiene una beca- argumentó John- A diferencia de Luisa que juega por gusto
Richard se dio cuenta de la tensión que comenzaba a surgir e intentó cambiar de tema -¿A qué se dedican tus padres, Candy?
-únicamente vivimos con papá. Mi familia consta de dos hermanos mayores, mi padre y yo
Mark me interrumpió –Son de quienes te he hablado, papá…
-Ah! Ya veo… entonces tú eres parte de la familia que viene de Londres
-Sí, nuestra situación económica y familiar sufrió un revés y aquí se nos ha brindado la oportunidad de un futuro prometedor
-Candy – Captó mi atención que John me hablara por mi nombre - ¿Cuál es tu situación legal en este país?
-Tal como la mencionas, legal, papá siempre nos recomienda hacer las cosas de la manera correcta desde el principio
-Qué bueno que lo mencionas, creí que andabas con mi hermano por beneficio per…
-Basta! John ¿Qué diablos te pasa? – Gritó Terry
-Terry – Habló serio y con firmeza Richard – Regresa a tu asiento… John ¡Basta!
-¿Qué? ¿No puedo preocuparme por mi hermano?
-No te preocupas por mí, sino que estás ofendiendo a mi novia y no lo permitiré
Sujeté a Terry del borde de su mano y él miró a mi dirección y yo le sonreí "te amo" le dije con los labios y pasó un brazo por mis hombros y pegó su frente a la mía – Estoy bien – Dije casi en silencio
-Lo siento, John, - Dijo Terry – Lamento arruinar este momento … Mejor cuéntanos tus planes. No sabía que tenías novia… felicidades hermano. – Terry le felicitó irónicamente pero sus palabras parecían sinceras que todos lo creyeron así conveniente
-Sí, John, es una sorpresa – Argumentó socarronamente Mark
-¿Desde cuándo, hijo? – Se interesó Eleonor
- Tal vez la relación con Luisa no ha sido tan espectacular como la de Terry y Candy pero es especial, nos amamos y quiero que ella sea parte de esta familia
-Eres bienvenida, Luisa y te ruego que disculpes a mis hijos y también si te hicimos sentir incómoda. – Mencionó Eleonor con gracia y terminamos de comer.
Al abandonar nuestro lugar Richard mencionó que nos esperaba en su despacho, a Terry y a mí.
Salimos un momento al jardín y Mark nos acompañó. John se mantuvo lejano con Luisa y Eleonor tomó la decisión de pasar un rato con ellos.
Mark trajo un balón de Americano y lanzó un pase a Terry –Como en los viejos tiempos
Terry sonrió y me lo aventó a mí, el ovoide resbaló de mis manos e intenté recuperarlo varias veces sin éxito ante las risas de mis acompañantes.
En cuanto lo tuve en mis manos se lo lancé a Terry y lo atrapó sin dificultad, Mark corrió en su dirección y mi amado intentó escabullirse pero su hermano fue más rápido y ambos terminaron en el pasto.
En un momento cuando estuve a solas, John me abordó intimidante –Sé que estás con mi hermano por un acuerdo con tus amigas.
-¿A qué te refieres?
-Que es como una especie de apuesta o algo así
-Estás equivocado
-No, no lo estoy… así que te propongo algo
-No me interesa hacer negocios contigo
-Estoy seguro que este sí te interesará.
-Estoy segura que no
-Sí y seré claro porque no quiero ver a mi hermano sufrir…
-La mujercita con la que estás es quien lo hizo sufrir, yo no fui…
-Le dices tú el trato que hiciste con tus amigas o le diré yo… decide.
