KONICHIWA:
"LOS PERSONAJES DE SAINT SEIYA NO ME PERTENECE, SON PROPIEDAD DE MASAMI KURUMADA, Y SOLO LOS PIDO PRESTADOS SIN NINGUN FIN DE LUCRO"
"Mírame, sonrío pero no sabes que llevo dentro. En la oscuridad me acompaña mi soledad, la única que me escucha sin reclamar.
Mi compañera fiel, siempre está presente esta cuando nadie más viene, siempre que la necesito me consuela en el silencio y me guía en el viento y todo el dolor se disfraza en una curva de mis labios que nadie puede descifrar"'
*MeLoDy*
A LEER:
-Saori Shun no ha reaccionado.
La diosa se queda sorprendida con la noticia, los demás caballeros dorados le prestan atención al grupo de jóvenes que eran los amigos cercanos al santo de Andrómeda.
-¿Cómo dices Seiya?
-La verdad- Responde el castaño algo apagado por la suerte de su amigo.
-Pero… Pero ¿Por qué no me avisaste antes?- Pregunta arrugando un poco el ceño y apretando su báculo la diosa.
-Bueno… Es tú estabas algo ocupada estos días y la verdad no queríamos interrumpir tu alegría, hace y bastante tiempo que no reías- Interviene el dragón tratando de aplacar el ambiente.
-Sí, pero eso no es excusa- La diosa estaba enojada.
Los tres santos se ven mutuamente y la verdad que incluso ellos se olvidaron de su amigo. Hyoga es uno que solo al salir el sol se iba con su maestro, el cual ya había aprobado la relación con Eri y le había tomado cariño a la chica. Shiryu sin preguntar iba con el maestro Dokho junto con la chinita. Seiya se la pasaba junto con Aioros ya que siempre fue su héroe por todo lo que hizo por Athena. En resumen todos estaban en todo pero ignorando al santo de las cadenas.
Los tres tratan de aplacar su conciencia bajando los rostros evitando la mirada de su diosa la que también se sentía culpable.
-¿No hay algo que podemos hacer?- Pregunta Mu acercándose a los caballeros.
-Bueno…- Trata de decir algo el Dragón pero es interrumpido.
-Aunque lo intentes no puede hacer nada por él- Habla el caballero dorado de piscis.
-¿Por qué?- Pregunta Milo avanzando
-Es simple, él no tiene presente su cosmo.
-¿Qué quieres decir con eso?- Leo estaba preocupado por las respuestas a medio andar de Afrodita.
-Porque él es un caballero- Todos voltean a ver a santo de los ojos cerrados y cabellera larga de oro. El caballero de la onceava casa se acerca a él.
-Shaka te podrías explicar.
-Él- Continua Virgo- Es un caballero como nosotros, pero aunque aún respire si no se le siente su cosmo no sabemos dónde está o si regresará. En otras palabras sin su cosmo no se le puede ayudar.
La preocupación se siente en el lugar, a lo lejos el caballero de Cefeo solo ve el grupo de personas reunidas, el prefiere quedarse en su lugar aunque por dentro está muy preocupado por su amado discípulo. No ha podido verlo y darle las gracias, aunque siempre fue por las tardes a ver como seguía, nada nuevo veía.
…
Ikki, tenía una pelea muy grande entre su corazón y su razón. Sabe que algo extraño pasa con su tierno hermano, algo que él no puede detener, algo distinto pero al mismo tiempo similar al Hades. Una extraña energía recorre el cuerpo de su hermano pero extrañamente él la siente familiar, siente como si fuera de su hermano no de alguien más.
El fénix se encontraba sentado en el tejado de la cabaña pensando, fue llamado por Athena pero a él esajamás le importo, si lo hacía era más por obligación que por otra cosa pero ahora estaba su hermano sin despertar. La brisa fresca le calmaba el enojo, de esos cuatro días no lo vio, una mala maña de él pero no podía verlo.
…
Adentro cierta amazona ya tenía los ojos hinchados, velaba el sueño de Shun sosteniendo su mano ya inútilmente de vez en cuando encendía su cosmo para volver a llamarlo pero este no daba señales de existir ¿Qué le sucede? ¿Qué lo busca? ¿Qué es lo que pasará? Puede que existan muchas preguntas, pero no hay respuesta para ninguna de ellas. Incluso ni el mismo Shun sabe que le pasa, solo vive lo que tiene que vivir. Sombra seguía recostado sobre Shun mostrando fidelidad como un perro ordinario, sin saber el verdadero propósito del animal.
…
De regreso junto a la estatua de Athena, esta le dice a sus caballeros que continúen con la vigilancia ya que no hay nada concreto pero ahora con los nuevos camaradas el plan mejora, según ellos.
Los santos de bronce tenían que seguir lo mismo, pero ahora 6 santos de oro se quedan en sus casas vigilando de cerca de Athena y los otros 6 salen a las afueras de Grecia, rondando y vigilando todo. Shion y Kanon se quedaran cerca de Athena prácticamente sirviendo como mensajeros la verdad que necesitaban de Shun para saber que sucedió realmente el día que regresaron pero ¿Cuándo despertara?
Albiore fue asignado a vigilar los alrededores de la cabaña de Shun, ya que él conocía a la perfección el cosmo de su alumno, sabría que si algo extraño pasaba, él lo notaria de inmediato.
Y así transcurrieron tres días más.
…
En el inframundo…
…
Perséfone lleva ya 7 días en estado de reposo, sentada en el trono de Hades sosteniendo su báculo, no hay señal de vida en ella, no hay señal de movimiento, solo su cosmo que esta levemente encendido.
Desde que los caballeros dorados regresaron al mundo real Perséfone no dijo nada después de que mando a Hécate a los Elíseos. Algo extraño le pasaba a ella o en ella, en ese instante dio un gran respiro y se acomodó en la silla como si un cosmo tratara de encontrarla ¿O al revés? El punto es que ella se acomodó en la silla y sujeto su báculo con más fuerza, arrugo un poco el ceño y miro fijamente el espejo en él se podía divisar la imagen del caballero regresando a su estado normal justo en el momento que el caballero desapareció del espejo ella cerro los ojos y en 7 días no los ha vuelto a abrir.
NICTE POV
Me encuentro explorado el inmenso reino de Perséfone, notando que algo diferente está sucediendo, en este preciso momento estoy observando la segunda prisión. Veo que Cerberos continúa con su trabajo de comerse a esos muertos, oigo los grito, la verdad que esta vida nunca fue de mi agrado pero no podía dejar al inframundo sin cuidado.
En eso me doy cuenta que un extraño cosmo empezaba a nacer de esa prisión, me acerco, Cerberos muestra respeto por mí y agacha sus tres cabezas paso a la par de él tocando una con mi mano derecha y continuo mi camino.
Justo detrás de esa enorme bestia veo una sapurí brillando, es la sapurí de Faraón, miro la armadura de Esfinge con un pequeño brillo morado a su alrededor y poco a poco las cuerda se mueven lentamente como tratando de hacer una melodía.
Con suma rapidez me dirijo a la primera prisión veo que la gran "Corte del Silencio" al parecer sin ningún cambio, entro y no hay nadie tal vez ahora en la tierra ya no haya tantas muertes como antes.
Recorro un poco el piso de abajo, levanto la vista y me fijo en el trono del juez, veo las dos Sapurí encargadas de ese puesto, la de Balrog a la izquierda y la del juez Grifo a la derecha. Con detenimiento las miro, pero no parece que haya algo extraño o diferente.
Me quedo un rato más en esa enorme prisión pero nada, justo cuando decido retirarme un cosmo no, son dos, que aparecen débilmente al igual que en la segunda prisión.
Volteo y subo las enormes gradas que se encuentras ahí y sí, es exactamente lo mismo. Empieza a nacer un cosmo dentro de las sapurí que poco a poco las cubren por completo. Salgo rápido de esta, para regresar a la octava prisión y conforme paso por las restantes prisiones sucede lo mismo, cosmos de diferentes seres aparecen de la misma forma. En sus armaduras.
Llego a la octava prisión y siento las otras dos Sapurí de los jueces de Wyvern, y Garuda detrás del salón principal. Miro a Perséfone que estaba en la misma posición. Pero su cosmo está cada vez más fuerte. Pasó al lado del espejo sin prestarle atención, pero debí hacer lo contrario. Me acerco a ella, su respiración es lenta, tranquila y parece una muñeca de porcelana, me acerco y de igual forma siento esos cosmo.
-¿Qué sucede?- Pregunto en un susurro. Tengo la tentación de moverla, pero mejor no lo hago. Me doy vuelta despacio, solo giro un poco mi cuerpo sin perder de vista a Perséfone pero cuando debo voltear mi cabeza veo algo que me deja anonadada.
-¿Shun?- Me sorprendo grandemente al ver su imagen en el espejo.
Veo la imagen de Andrómeda con los ojos abiertos fijamente viendo a la nada, se encuentra de pie, serio. Sus ojos parecen muertos, sus bellas esmeraldas están sin brillo de un color verde musgo, su cabello esta opaco.
Llevaba un pantalón negro sin zapatos y con el torso desnudo. Me acerco trato de divisar algo nuevo pero nada, el fondo está de color negro que tenía una leve neblina a su alrededor.
-¿Shun?- Vuelvo a preguntar
-No por mucho- La voz de Perséfone me asusta y volteo a verla. Seguía en la misma posición, pero despacio levanta el rostro y abre sus penetrantes ojos violetas para verme.
-¿Qué quieres decir?- Realmente me cuesta entenderla.
-Pronto…- Continua –Pronto será el momento de que nuestro rey vuelva- Se recuesta un poco en la silla – O mejor dicho, un nuevo rey.
FIN NICTE POV
…
Templo de Athena…
…
Transcurren tres días más en los cuales Shun no despierta, ni da señales de vida pero la rutina de los caballeros de seguir vigilando Grecia continúa. Hasta el día siguiente:
El sol se posa sobre la cabaña del santo de las cadenas, que a la par tenía a la rubia amazona y en sus piernas al fiel can. Llegando las 7:00am rápidamente el color vuelve al santo, su respiración se hace más notoria, él abre la boca para recibir el preciado oxígeno.
June al sentir un movimiento despierta alertada y su corazón palpita de alegría. Se pone de pie al igual que el can que se levanta moviendo rápidamente la cola, este se baja de la cama y empieza a ladrar.
Shun abre los ojos, mueve un poco la cabeza y como si nada más acabara de despertar de una buena noche de sueño se apoya con sus manos para ponerse derecho en la cama:
-¡Shun!- Grita la amazona lanzándose para poder abrazarlo.
-June ¿Qué sucede?- Pregunta el santo confundido
-¿Por qué preguntas eso? ¿No recuerdas nada?- La rubia estaba confundida. Pero el caballero se queda viendo fijamente las sabanas que lo cubrían y como un Flash Back instantáneo recuerda todo lo sucedido esa noche.
-¡Los Santos Dorados!- Responde volviendo ver los ojos de la amazona. Ella le sonríe y llora de felicidad volviendo a abrazarlo.
…
Los otros tres santos despiertan exaltados al oír los ladridos de Sombra y como si fuese ensayado entran al cuarto de Shun viendo la escena de los dos caballeros abrazados.
-¡Shun!-Se dirige a él el siberiano avanzando.
-Hyoga. – Responde con una sonrisa en sus labios.
-¡Qué bueno que has despertado!
-¿Cómo te sientes?- Pregunta el chino después de la alegre exclamación que dio el castaño.
-Bien- responde asintiendo también con la cabeza.
-¿Recuerdas algo?
-Sí, lo recuerdo todo Shiryu
-¡Qué bien!- Habla Seiya- Ahora supongo que sabremos que sucede.
-Sí- responde Shun no tan alegre por el comentario de Seiya.
-Entonces apresurémonos que supongo que Saori está ansiosa por saber de ti- Interviene el ruso poniéndole la mano en el hombro de Shun. En eso los amigo se dan cuenta que Andrómeda tiene la vista perdida en la puerta de su habitación.
Los cuatro voltean viendo como la figura de Albiore de Cefeo se asomaba por ahí. El santo de plata miraba detenidamente a su discípulo el cual por impulso sus ojos se cristalizan.
-¿Maestro?- Pregunta incrédulo el chico de cabellos verdes.
-Shun- Susurra su maestro, sin importar lo demás Albiore se abre paso por lo demás y ambos se abrazan, el argentino también deja que unas lágrimas bajen por su rostro y Andrómeda abraza con más fuerza al hombre que lo hizo lo que es. Un caballero, después de unos breves segundos se separan para verse cara a cara.
-¡Que gusto me da verlo maestro!
-El gusto es mío Shun, cuanto has crecido.
-creo que debemos darles privacidad- Piensa en voz alta el Cisne jalando incluso a la amazona fuera de la habitación.
El fénix que tenía la costumbre de estar afuera siente el cosmo de su hermano regresar, así que corre a toda velocidad hasta llegar a la cabaña, que es recibido por los chicos y la amazona con los ojos lloros.
-¿Y Shun?
-Ya despertó- Responde la amazona dejando caer nuevamente más lágrimas.
Pero cuando este iba a entrar oye las voces del maestro de Shun y la de él. Así que antes de que gire la perilla, una visión rápida atraviesa su mente:
Un hombre con una imponente armadura, una espada con un aura roja y un gran ejército. La visión fue tan rápida que no supo cómo reaccionar. Así que solo suelta la perilla y retrocede unos pasos.
-Creo que mejor lo veo después- Sale asustado, es la tercera vez que ve eso pero no puede reconocer quienes son solo pasan como flashes de luz y oscuridad, se tranquiliza y prefiere salir y recostarse en la pared de afuera. Dejando confundidos al grupo de amigos dentro de la casa.
…
Pasan dos horas desde que Shun despertó y la verdad según él no había estado "dormido" tanto tiempo no siente como si hubieran pasado siete días así de la nada. Y esto hace pensar a Shiryu. Tipo 10:00 am los santos se van rumbo al templo de Athena. Justo antes de entrar Seiya se dirige a su amigo.
-¿Shun seguro que no prefieres descansar?
-Estoy bien Seiya, no te preocupes tanto amigo.
-Bueno- Continúa el ruso-Entremos
Shiryu, Seiya, Hyoga y June entran como siempre Shun va atrás en eso un resplandor llama su atención. Voltea el rostro a para ver que es. No lo reconoce así que cambia su camino para ir a ese objeto.
-¿Una rosa?- Pregunta sin entender, estaba bella y algo bañada de roció. El santo la toma entre sus manos –Es hermosa…- Sin querer recuerda la rosa que le dio la niña antes que ese dolor de cabeza -Imposible- Eusurra- esta rosa no puede ser de ella- Afirma. No sabe que paso con aquella Rosa, pero esta no es ¿O sí?
-¡¿Shun?!- Hyoga lo llama.
-Ya voy- Entra al templo junto con la rosa
…
Al entrar el santo se siente como si fuera un extraterrestre, se alegra mucho al ver el rostro de sus amigos los dorados de nuevo en el santuario, pero nadie le dice nada. Lo ven tipo bicho raro agarra con más fuerza la rosa, hasta acercarse Athena que lo ve con una gran sonrisa.
-¡Shun!- Oye que lo llaman, es Aioria de Leo que se acerca. Este lo voltea a ver, observa la sonrisa que se asoma por el rostro del caballero de oro.
-Gracias amigo- Le extiende la mano. Shun sonríe y le contesta el gesto.
-Gracias Shun- Oye la amigable vos de Mu de Aries. Luego una risa escandalosa lo asusta por detrás.
-Niño tienes una manga llena de sorpresas- Llega Aldebarán a casi asfixiarlo.
-Creo que sería buena idea dejarlo vivo Aldebarán.
-Supongo que Dokho tiene razón- Responde Milo acercándose con una sonrisa. Cuya se borra al ver a Albiore entrar por detrás de ellos.
-Shun- Shaka avanza hacia él- Gusto en verte de nuevo.
-Igualmente.
Se puede decir que el ambiente se fue ablandando, aunque no todos le dieron las gracias al santo de Andrómeda. Uno de ellos es Camus que no tuvo la oportunidad de conocerlo, estaba agradecido, pero no sabía cómo aparte el orgullo de no ser muy amable estaba presente.
Shura no estaba familiarizado con él, Mascara de Muerte seguía siendo poco comunicativo y Saga y Kanon de por si los gemelos eran callados y aunque sabían del chico prefirieron quedarse así.
Aioros solo mira sonriendo al chico, todavía estaba aprendiendo un poco de ellos pero sabía que era de buen corazón.
Y afrodita pensaba hablar con él, limar perezas con su maestro pero a su manera…
-Shun que alegría verte de pie.
-Gracias Saori.
-Bien- Continua la diosa- Ahora que si estamos todos, Shun tal vez pienses que sea demasiado pronto, pero…
-Entiendo Athena, no te preocupes- Responde siempre con una sonrisa.
-¿Entonces Shun nos explicaras?- Prergunta Shion saliendo detrás de Athena con su traje de patriarca.
-¿Shion de Aries?- El asombro no cabía en su rostro.
-Sí, gracias, amigo mío. -Ambos caballeros de Athena se miran, uno con orgullo y el pequeño con admiración.
-bien Shun, nos podrías explicar qué sucede.- Camus avanza junto al santo.-Lo necesitamos amigo.
El santo baja la cabeza en forma de pensamiento, cierra los ojos y habla:
-Era una extraña dimensión, no había nada, nada más que ella, Nicte.
-¿NICTE?- Pregunta alarmado el caballero Libra.
-¿Quién es Nicte?- Hyoga realiza esa interrogación acercándose al viejo maestro.
-Ella es la hija… La hija de Hipnos- Termina Saga teniendo un mal presentimiento.
-¿Qué?- Pregunta Seiya alarmado-¿Eso quiere decir que ella es el enemigo?
-No- Continúa el peli-verde. Esta respuesta deja más confundido al santo de Aries.
-¿Entonces?
-Ella me confirmo que si va a ver guerra y que solo nosotros no íbamos a poder contra el nuevo enemigo, me ayudo a mostrarles el camino a nuestros.
-¿Entonces te dijo quién era el enemigo?- Pregunta Aioros
-No- Responde dudoso tratando de recordar si tal vez se lo dijo.- No, no lo hizo.
-Espera- Interviene Shiryu-¿Ella te ayudo?
-Sí.
-Eso explica como regresaron-Shiryu dejó escapar su pensamiento en voz alta.
Shun voltea a verlo, la verdad que eso fue un golpe muy duro. Baja un poco la vista, da un leve respiro tratando de disimular. Pero cierto maestro de Libra nota la actitud de ambos un poco decepcionado por su alumno, el creyó que el Dragón es uno de los que piensa antes de hablar. Continúa la santo de las cadenas
– de ahí, ya no recuerdo nada con detalle.
-Bien- Continua el patriarca-Tenemos confirmado que si hay guerra ahora solo falta saber de ¿Quién?
Los santos se quedan callados, aunque uno pensativo y ofendido por el comentario de su amigo.
-De acuerdo- La dulce voz de Athena suena en el lugar- Si no hay señales continuaremos con lo de siempre.- Al decir esto la diosa entra en su habitación.
Shun toma la rosa entre sus dos manos mirándola fijamente, después de unos dos minutos levanta la vista. Ve como los caballeros hablan entre sí y poco a poco van saliendo del templo.
-Nos vemos Shun- Habla Hyoga tocando el hombro del santo saliendo junto a los otros dos que se despiden de él con una sonrisa. Pero algo llama la atención a Shun, al parecer nadie noto la rosa que él llevaba en su mano.
La levanta viéndola más de cerca, luego la baja y sale. Al salir ve a Sombra esperándolo y junto a él se van a su cabaña para poner en agua la hermosa rosa y luego se van rumbo al Sur.
Saluda a los aldeanos, ríe con los niños, saluda a doña Karin, la dueña del restaurante donde siempre acostumbraba almorzar desde que comenzó la vigilancia del santuario. Incluso saluda a su amiga Carmín. Cuya niña siempre lo llama: Angelito.
…
En la octava prisión
…
Perséfone mira el espejo:
-¿Angelito?- Pregunta la emperatriz con sarcasmo
-Al parecer no recuerda lo que paso en estos siete días- Nicte estaba intrigada viendo como siempre el dichoso espejo.
-No, eso solo fue una especia de predicción pero utilizando su cosmo. Su poderoso cosmo.
-¿Te conectaste con él esos 7 días para usar su cosmo? ¿Enserio ese poder es de él?-La diosa de la noche estaba incrédula.
-Es dueño de la constelación de Andrómeda, dueño del elemento del viento, el elemento inmortal además de ser Virgo y elegido de Hades. El poder de la nebulosa y ese no es todo su poder "pronto se sabrá si es angelito"
…
Grecia
…
Los días siguen pasando, y los caballeros se van desesperando, la sola idea de una guerra y no hay señal de nada. Y pronto empiezan a rematar con Shun.
7 días más.
Cada noche es un calvario para el santo de las cadenas. Las preguntas del patriarca, las de Athena, los santos de oro, las indirectas de los de bronce y los comentarios de Marín y Shaina. La verdad es que esto estaba siendo verdaderamente estresante para el santo.
Esa noche estaba todos los santos reunidos. Incluso Ikki que seguía con esas visiones, aunque sea alejado del grupo iba a esas estúpidas reuniones.
-¡Por el amor del cielo! ¿Shun fue un sueño?- Pregunta exasperado Aioria
-Hermano tranquilo
-¡Pero! -Se calma- Pero Aioros solo parecemos moscas alrededor de Grecia, no tenemos nada concreto a lo cual recibe la respuesta de Mu.
-Comprendo tu desesperación Aioros, pero hay que esperar.
-¿Cuánto más?- Interrumpe Milo como siempre los desesperados son los primeros en desatar el desastre en la sala de Athena.
-No sabremos- Interviene Shaka algo molesto, primero por los comentarios y segundo porque él aprecia mucho a Shun-Pero si nos descuidamos lo podremos lamentar.
-Pero por todos los dioses Shaka, desde hace dos semanas que volvimos y no ha pasado nada, ni siquiera el cambio de clima como nos habían contado.
-Aioria calmante solo haces relajo- Trata de tranquilizarlo Mu.
- Athena- La ronca voz de Saga se escucha en todo el salón.- No has sentido algo, una pista de quién podría ser.
-No, nada- Se lamenta la diosa.
-Shun- Se dirige el Cisne al santo- Dinos, seguro que lo recuerda como un hecho ¿O fue un sueño?- Se acerca a él. El santo de Andrómeda se siente traicionado por parte de "sus amigos". Ve como los ojos de los demás caballeros, oro y bronce lo ven, unos enojados, otros con curiosidad, otros como si fueran de decepción.
Él lo recuerda, muchas veces lo dijo, pero incluso llego a dudar de él mismo. Sus manos sudan y al sentirse traicionado sin querer sus ojos se empieza a humedecer, respira lento. No quiere llorar pero no pensó que desconfiaran de él.
-Shun- Athena lo llama- Dinos la verdad…-Esa fue la gota que derramo el vaso.
Shun aprieta los puños muy fuerte, frunce el ceño y sin pensarlo se da la vuelta pasando por los caballeros saliendo del templo de la diosa.
-¡Shun!- Lo llama June, pero es parada por su maestro.
-Déjalo, debe pensar.
El santo de las cadenas avanza hasta que sale del templo y recostándose en la pared de afuera se deja deslizar hasta que queda sentado. A su lado el fiel perro que lo sigue y le lame la cara como que tratando de confortarlo.
-Gracias Sombra- Responde triste el santo-Pero no sé porque no me creen, si… Yo- Sube su vista para ver el cielo dándose cuenta que no hay luna pero extrañamente le vienen imágenes a la cabeza
La pelea contra Hades hace siete meses exactos. Fueron imágenes rápidas que le hacen sentir una extraña sensación. Sacude un poco la cabeza y rasca la de su perro.
-Por lo menos tú me crees ¿Verdad?- Observa a su perro a los ojos y como respuesta recibe un ladrido seguido de un jadeo alegre de su acompañante.
…
En la octava prisión…
…
Perséfone sonríe orgullosa.
- Creo que llegó el momento de que te crean Shun, llegó el momento que me conozcan.
-¿Qué piensas hacer?- Pregunta Nicte viento sorprendida a la diosa del inframundo.
-presentarme como se debe.
…
En el templo de Athena.
…
-Parece que se pasaron con el chico- Habla Macara de Muerte recostado en la pared con su sínica sonrisa.
-Eso parece- Contesta Shaina que miraba para la puerta ya que ella aprendió a quererlo mucho, es uno de los poco que la respetan como mujer no como caballero.
-Bien- Continúa Kanon- No podemos hacer nada más, si es mentira o verdad es mejor prevenir, solo que tal vez ya no hay que hacerlo tan notorio.
-Kanon tiene razón- Todos observan al patriarca.- Los aldeanos ya se están asustado y ese no es nuestro propósito.
…
Afuera del templo de Athena…
…
Shun sonreía levemente acariciando la oreja de su amigo. Da un suspiro y se propone irse a su cabaña. Pero en eso algo llama poderosamente su atención.
Alarmado se levanta al sentir un poderoso cosmo aproximarse desde la nada justo en frente de la puerta de Athena.
Una hermosa mujer de sombrío cosmo, pero hermosa apariencia pálida y un báculo aparece frente a él. Pero se mostraba tipo fantasmal, su hermoso cabello largo sujetado en una coleta alta que no se mueve con la brisa nocturna de esa noche.
-¿Quién eres tú?- Pregunta Shun poniéndose en modo de defensa y ataque.
-Soy una amiga -Sonríe Perséfone caminando un poco al santo.
Este no se podía mover, al instante su cuerpo se paraliza y nada, absolutamente nada se mueve a su voluntad. Se queda estático como una roca. La diosa camina y se le acerca al rostro y aunque fuera una especia de fantasma si puede tocar el rostro del caballero.
Este siente la mano fría y ve directamente a los penetrantes ojos violetas de la mujer. Esta le causa un sentimiento extraño que no logra entender pero pareciera que se siente familiarizado con ella aunque no la conoce.
-Eres más hermoso de cerca- Le dice la mujer en un susurro. Él no contesta y trata de regularizar su respiración.
-Con permiso Shun.
…
Dentro del templo de Athena.
…
-Me parece bien Shion, desde ahora será un día sí y un día no para no asustar a la pobre gente- Athena se pone de pie junto a su báculo pero un estruendoso sonido irrumpe la ya casi finalizada reunión.
De un fuerte golpe el cuerpo de Shun es aventado a dentro del templo destruyendo un pilar de la hermosa estructura y terminando estrellado en el piso llenando de polvo y humo el lugar.
-¿Qué pasa?- Pregunta alarmada Athena.
En eso cuando el polvo se disipa y se puede ver la figura de una mujer entrando con un báculo algo parecido al de Athena llevando el lugar de su frio, y oscuro cosmo. Sonriendo una mujer de belleza admirable y mirada penetrante, aterradora y fría a la vez.
-Hola Athena.
-¿Quién eres tú?- Pregunta la mencionada.
-¿Acaso ya olvidaste a tu media-hermana? -Athena piensa un poco, Palas, Artemisa
- Pe… Perséfone- afirma muy bajo.
Y ambas deidades hace una batalla de mirada, en cada extremo del templo.
Continuara…
El pobre bunny sufre de bulliyng pero ¿Qué le puedo hacer? Es tan adorable y exquisito para torturar. ¡Huy! Kurumada ¿Cómo se atreve a hacer personajes asi? Jeje n.n nos vemos en el siguiente capítulo. Y por favor un rr, son gratis.
*MeLoDy*
