Día de actualización semanal, bueno sin mucho que agregar solo el típico sermón de siempre (Que como alguien dijo anteriormente en un fic, Realmente es tan necesario XD) Los personajes aquí utilizados son propiedad de dreamwords animations studios. Bueno ya jajaja espero lo disfruten.

(Capitulo 9: Una leyenda incompleta)

Los maestros al ver que sus alumnos llegaron con el prisionero pidieron de inmediato que el tigre fuera amarrado en uno de los pilares del salón de los héroes siendo vigilado de cerca por los furiosos y los guerreros de loto excepto por las tigresas ya que no querían que alguna de ellas se viera involucradas con él.

- Este lugar es realmente hermoso, veo que los alumnos del maestro Shifu pueden vivir cómodamente- Comento Yaten observaba atentamente el lugar donde lo tenían cautivo, Mono y Grulla lo miraban de reojo debido que aunque lo intentaban ignorar este hacia cualquier cosa por llamar su atención- Vamos chicos al menos podemos hacer más ameno este momento si tan solo pudiéramos conversar- Ninguno de los que cuidaban al tigre se percataba de que utilizando sus garras comenzaba a romper las ataduras de sus garras.

-Mono ya me estoy cansando de este sujeto, ¿Qué acaso no se da cuenta de la situación en la que está?-

-No lo sé Grulla, hay algo que no me cuadra-

-Maestro Mono... Maestro Grulla han escuchado de la dinastía Feng Long- Los maestros giraron para mirar detenidamente a su enemigo pero este se colocó de pie, antes de que alguno de los dos pudiera reaccionar un fuerte golpe en la nuca los dejo inconscientes- Se tardaron un poco- Detrás de los maestros se encontraban los pumas que acompañaban al tigre.

-Lo lamentamos mucho mi señor pero los artículos que nos pidió no fueron fáciles de encontrar- Sacaron un pequeño cofre color esmeralda sacando dos gemas carmín.

-Las piedras de transformación, esto nos ayudara- Yaten las coloco en las garras de ambos pumas, presionándolas con fuerza comenzaron a transformarse en los guerreros que acababan de noquear- Escondan bien a estos dos para que nadie se percate de lo que sucede, hare que ellas vengan a mí... En este momento Takano no debe tardar en llegar con ellas, Shin tu iras y las alejaras de la mapache-

-Si mi señor- El puma transformado en el maestro Grulla obedeció de inmediato sus órdenes.

Akari aún se encontraba inconsciente en la cama de la enfermería, a sus costados estaban Tigresa y Yuuna quienes la miraban preocupadas ya que llevaba tiempo sin despertar, fuera del lugar estaban el resto de sus amigos ansiosos ante cualquier noticia que les dieran en especial cierta pantera negra que daba vueltas en todo el pasillo.

-Ying quédate quieto, todos estamos lo suficientemente nerviosos- Pidió Koana desde la cabeza de Suki.

-Lo lamento chicas pero estoy preocupado- Recargo su espalda contra una de las paredes dejando caer libremente su cuerpo al suelo, coloco su mano en su cabeza en señal de desesperación.

-Ying relájate, Akari despertara solo que el golpe fue algo fuerte- La pantera levanto el rostro notando al panda frente a él.

-¿Dónde están Grulla y Mono?- Pregunto Tsuki al ver que se encontraban ahí solo Mantis y Víbora junto al guerrero dragón.

-Ellos son los que se encargaran de hacer guardia en el salón de los héroes, en unas horas los relevaremos- Respondió Mantis bajando del hombro de Po.

-Es momento de que nos digan que paso- La voz autoritaria de Bao atrajo la atención de todos quienes regresaron la mirada a los guerreros dragón y fénix.

-Veníamos de...- Po se quedó callado unos segundos ¿De dónde se supone que les iba a decir que venían? ¿De un largo paseo en el bosque con las chicas?

-Estábamos entrenando cuando ese sujeto llego de sorpresa- Contesto la pantera al ver que el panda se había puesto nervioso, la mayoría creyó sus palabras excepto por cierto león blanco que solo levanto una ceja.

-¿Pero cómo comenzó todo? ¿Por qué lastimaron a Tigresa y Akari?- Víbora se acercó a Po, el si le podría responder con la verdad era demasiado transparente.

-No lo sabemos, eso es lo que más frustrante nos resulta-

-Escuchen lo mejor será que todos salgamos de aquí, lo último que necesitan tanto Akari como ellos es que los hostiguen con preguntas- Tras las palabras de Bao poco a poco dejaron solos a los felinos junto al panda. En la parte de adentro Tigresa se colocó de pie acercándose a una pequeña mesita donde reposaba una jarra con agua, se sirvió un poco para beberla al instante logrando con ello que el nudo en su garganta se deshiciera.

-Madre...- Ese pequeño susurro llamo su atención, se giró dando con Akari abriendo levemente sus ojos.

-Qué bueno que estas bien pequeña- Yuuna le sonreía cálidamente mientras dejaba salir el aire de sus pulmones en señal de alivio.

-Nos diste un buen susto hermanita- La tigresa blanca se incorporó con cuidado debido a que aún sufría pequeños mareos pero sonriéndole a la tigresa de bengala.

-No te preocupes estoy bien, además las alumnas de los maestros Shifu y Lei Sheng no se dejan vencer por algo así- Le guiño un ojo que hizo sonreír levemente a Tigresa, comenzó a caminar rumbo a la salida del cuarto- ¿A dónde vas?-

-Solo quiero decirle a alguien que despertaste antes de que le dé un ataque cardiaco- Abrió las puertas del lugar al momento en que decía eso mirando a la pantera en el suelo junto a Po y Bao quienes parecían darle ánimos.

-¿Despertó?-

-Si Ying, pasa a verla- Mas tardo en decir eso la maestra que el tiempo en que Ying ya estaba junto a la cama de la tigresa blanca.

-¿Cómo te sientes?- Po miraba a Tigresa preocupado ya que ella aún se podía ver distante desde que habían capturado al tigre hacía unas horas.

-Bien... Solo hay algo que no encaja en esto- Bao la miro detenidamente, se acercó a ella colocando su garra en el hombro en señal de apoyo y mirada tierna, algo no muy bien visto por el panda.

-¿Qué sucede princesa?- Tigresa se sorprendió ante el sobre nombre y sintiéndome algo incomoda por el recuerdo aún vivo con él se alejó del contacto.

-No me digas así... Según tengo entendido ayer durante los combates aparecieron tres sujetos más junto a nuestro prisionero, si realmente eran sus aliados ¿Por qué no intentan ayudarlo? ¿Por qué estaba solo?-

-Los maestros están al tanto de eso, las guardias se harán entre dos para que uno pueda poner sobre aviso a los demás mientras que el otro los entretiene- Tigresa que quedo pensativa unos momentos, ese plan era muy descuidado para venir del maestro Shifu... Pero dejando de lado todo había algo en aquel tigre que no le agradaba en nada. Comenzó a caminar rumbo a la salida seguida de cerca por ambos chicos hasta que se colocaron frente a ella al imaginarse a donde quería ir.

-Apártense de mi camino- Exigió la maestra mientras se cruzaba de brazos.

-No- Respondió firmemente Bao, Po se acercó un poco a ella mirándola a los ojos lo cual lo hacía sentirse un poco intimidado ante la mirada seria de la chica.

-Tigresa el maestro Shifu no quiere que se acerquen al salón de los héroes- Tigresa gruño un poco e intento volver a pasarlos pero estos no se lo permitieron- Comprende por favor- La felina volvió a gruñir para dar la vuelta a ir a la enfermería.

-Hasta que hiciste algo bien panda- Po solo miro fríamente al león que lo pasaba de largo siguiendo de nuevo a la tigresa, aquel sujeto comenzaba a exasperarlo algo realmente extraño siendo que era bastante paciente... Respiraría profundamente contando hasta diez y trataría de encontrar la paz interior donde pudiera.

En la enfermería Yuuna conversaba con Ying y Akari tranquilamente sobre relatos del pasado, la mujer mayor se sentía mal por lo que les había hecho a aquellas jovencitas que quería con el alma pero fue una orden del maestro Oogway a quien respetaba... Una orden... Una idea surco su mente, tal vez sería algo arriesgado pero tenía que contárselo a ambas.

-Madre ¿Sucede algo?- La voz de Akari la saco de sus pensamientos, no se había dado cuenta de que había quedado como en trance.

-Si cariño discúlpame- Se giró para poder ver a la pantera- Ying necesito que busques a Tigresa, quiero hablar con ellas dos-

-Pero yo...-

-Por favor Ying- El chico se colocó de pie dando una pequeña reverencia, justo cuando estaba por salir la puerta se abrió dado acceso a la chica en cuestión.

-Hablando del diablo se asoma- Susurro Ying pero Tigresa lo alcanzo a escuchar golpeando levemente su cabeza-Oye...- Se quejó mientras colocaba su garra en donde fue dado el golpe.

-Eso es para que no me molestes...- Se acercó a su oído- Cuñado- La pantera se puso nervioso ante esa palabra pero simplemente carraspeo un poco.

-La señora Yuuna quiere hablar con ustedes yo mejor me voy- Tigresa sonrió mirando la puerta, se acercó a la cama sentándose junto a Akari.

-¿Que le dijiste?- Pregunto Akari divertida ante la reacción de Ying.

-Solo una verdad oculta- Ni Yuuna ni Akari supieron a qué se refería así que solo sonrieron- ¿Qué deseaba hablar con nosotras?-

-Bueno chicas... ¿Recuerdan que les conté hace ya mucho tiempo la historia de amor entre el sol y la luna?-

-Yo si el recuerdo, era algo muy triste- Akari cerró sus ojos imaginando las escenas de aquella leyenda mientras que Tigresa simplemente coloco una de sus garras en su barbilla.

-Yo no lo recuerdo...-

-Bien creo que se las puedo contar... Después de eso hay algo importante que deben de saber-

Cuando la tierra fue creada los dioses Hikari que representaba a la luz y Yami que representaba a la oscuridad formaron diferentes seres que habitarían el lugar, entre aquellas criaturas dos se enamoraron al verse por primera vez: una era la hija de la diosa luz mientras que el otro su más leal y fiel sirviente... Su amor era puro e inocente debido a que no conocieron jamás las inmundicias terrenales, sin embargo este amor no fue bien visto por Yami ya que él también se enamoró perdidamente de la hija de Hikari... De hermosos ojos azules y cabellos platinados... La princesa Luna fue secuestrada una noche por el señor de la oscuridad haciéndola su prisionera obligándola a brillar solo para él, a pesar de las insistencias de Hikari con Yami para pedir la liberación de su hija este se negaba rotundamente; las lágrimas que derramo la diosa Hikari fueron las que lograron darle un poco de paz a Luna porque se convirtieron en sus fieles sirvientes... Pequeños astros luminosos que la acompañarían siempre.

El caballero Sol importándole poco las ordenes de Hikari se aventuró al reino de Yami para tratar de liberar a Luna pero este ya lo esperaba, Sol se elevó valientemente logrando disipar la oscuridad pero después de unas horas Yami volvió a regenerarse atacándolo, enterrando una daga profundamente en su pecho hizo que este abandonara su reino en el horizonte dejando el rastro de sangre para darle paso de nuevo a la oscuridad. Luna estaba triste ante lo que había presenciado por lo que noche tras noche desaparecía un poco para llorar en silencio la pérdida de su amor.

Hikari al ver el sufrimiento de su hija y la valentía del caballero decidió utilizar su magia en espera de darles paz, transformándolos en guardianes de día y noche; además de que se les permitió un día cada 100 años poder volver a encontrarse siendo protegidos por la luz de las estrellas para evitar el paso de Yami pero al mismo tiempo dándoles la privacidad que necesitaban para poder disfrutar de su amor en paz, en ese tiempo donde sucede la unión dos bebes nacen bendecidos ante los dotes de la diosa Hikari cosa por la cual son odiados y perseguidos por el dios Yami quien buscara la forma de acabar con ellos.

-¿Por qué nos cuenta eso?- Tigresa estaba extrañada ante la actitud de la mapache, miro a Akari pero esta tampoco entendía nada.

-Es solo una petición del maestro Oogway pero para comprender lo que les contare a continuación debían de saber la leyenda- La mapache suspiro y retomo la plática- Antiguos relatos cuentan que existen dos clanes que siguen a los dioses Yami y Hikari... Como lo dice la leyenda el clan Tao que pertenece a la oscuridad quiere deshacerse de los hijos del sol y la luna mientras que el clan Feng Long que sirve a la luz desea preservar su vida-

-¿Eso fue todo?- Akari estaba extrañada algo le decía que aquella historia tenía algo más.

-No en realidad... El maestro Oogway fue uno de los que se conocieron los 4 sabios, a cada uno de ellos se les encomendó una parte de la leyenda... Ninguno sabía nada más que aquella parte que les fue otorgada- La mapache alzo el rostro- Se dice que en cada parte de esa leyenda hay algo que las llevara a un gran poder- Akari y Tigresa se miraron era como si conocieran desde antes ese relato, Yuuna noto esa mirada volviendo a suspirar-Tienen idea de lo que les estoy hablando ¿No es verdad?-

-Bueno es solo un presentimiento, al menos yo tengo la sensación de haber escuchado ya todo eso- La mapache arrugo con fuerza el kimono en sus manos, era el momento de decir la verdad.

-Es porque la conoces, yo te la dije hace mucho tiempo... Tigresa... Akari... Hay algo de lo que quiero me perdonen...-

-¿Qué sucede madre? ¿Se siente bien? Se ve algo pálida-

-Mis niñas... Yo fui la culpable de que Tigresa no se acuerde de nada de lo que vivió contigo Akari- Ambas felinas abrieron los ojos ante la sorpresa, no creían lo que escuchaban pero la mapache siguió con su relato- Akari tú también perdiste parte de tu memoria pero no los recuerdos que tienes con tu hermana, jamás supe a que se debía eso-

-¿Cómo fue capaz de hacernos eso?- Grito Tigresa colocándose de pie- Nosotras confiábamos en usted ¿Por qué nos hizo esto?-

-Fue una orden del maestro Oogway- Las jóvenes ya no dijeron nada mas simplemente bajaron el rostro analizando lo que estaba pasando.

-¿Puedo pasar?- "Grulla" se asomó por la puerta molestando a su compañera al no respetar la privacidad.

-¿Qué deseas querido?-

-Perdón por interrumpir pero el maestro Shifu y el maestro Lei Sheng desean verla- Yuuna se extrañó pero debía de ser importante así que asintió con la cabeza para despedirse de las chicas quienes ni siquiera movieron un musculo haciendo a Yuuna sentirse aún peor, cuando la mapache había salido "Grulla" sonrió... El plan estaba resultando.

-No entiendo que es lo que deseaba el maestro Oogway al decirle que nos borrara la memoria-

-Yo tampoco Tigresa-

-¿Les gustaría saber más?- Ambas giraron a la ventana del lugar mirando con un guepardo estaba sentado tranquilamente en el marco de esta.

-¿Quién eres?- Tigresa ya estaba en posición colocándose entre Akari y el recién llegado, este no se inmuto ni un minuto dándoles la espalda dispuesto a salir.

-Digamos que un amigo... Hay alguien en este castillo que sabe más acerca de esa leyenda: El prisionero que está en el salón de los héroes- Sin más que agregar de un salto se alejó rápidamente, ambas tigresas se miraron entre ellas asintiendo con la cabeza; Akari se colocó de pie siguiendo a Tigresa a un rumbo fácil de descifrar.

-Las chicas ya vienen, infórmenle a mi señor- "Mono" asintió con la cabeza entrando al salón, ato de nuevo a Yaten fingiendo guardia.

Pasaron unos minutos hasta que las puertas se abrieron primero entro Grulla, segundos después ingresaron las felinas; los guerreros se acercaron a las jovencitas fingiendo sorpresa a su llegada.

-¿Qué es lo que hacen aquí? Los maestros les ordenaron no acercarse- La tigre de bengala enarco una ceja, la voz de "Mono" sonaba demasiado extraña.

-Nosotras los relevaremos vigilando al prisionero- Respondió Tigresa acercándose unos pasos a Yaten.

-Esas no fueron las órdenes dadas- Los chicos actuaban extraño pero no le importaba, algo en esa leyenda la dejaba demasiado perturbada.

-Solo dejen que nos quedemos unos minutos, debo hablar de algo con el- "Grulla" y "Mono" asintieron con la cabeza saliendo del salón de los héroes.

-No tardes haremos guardia- Las chicas agradecieron con la cabeza acercándose al tigre.

-Esta si es una hermosa sorpresa- El tigre observo a ambas de pies a cabeza sonriendo de lado, Akari intimidada se colocó detrás de Tigresa.

-¿Quién eres?- Tigresa se arrodillo frente a él observándolo detenidamente, este cambio su expresión a una mirada tierna.

-Mi nombre es Yaten- El tigre sonrió ante las chicas como si fuera un niño pequeño, las observo detenidamente de pies a cabeza... No cabía duda de que eran las personas que buscaban.

-¿Qué tanto nos vez?- Akari se sentía inhibida ante aquella mirada pero algo en ella era muy familiar.

-Solo aprecio la belleza de dos chicas como ustedes-

-No estamos para juegos, uno de tus hombres nos dijo que tú nos darás las respuestas que necesitamos- Yaten sonrió bajando la cabeza para volver a elevar la mirada y centrarla en los rubís de Tigresa.

-Bien, les diré todo lo que quieran saber... Con una condición- Tigresa tomo al chico de la remera que portaba para elevarlo un poco.

-¿Acaso no te das cuenta de la situación en la que estás? No tienes ni siquiera el derecho de pedirnos algo- El tigre sonrió de nuevo pero ahora con más fuerza que antes.

-Puedes verlo de esta forma niña linda... Golpéame si quieres hasta matarme pero si lo haces jamás sabrás la verdad que se esconde en una simple leyenda y una hermosa canción- La chica lo soltó al no entender a qué se refería.

-¿Qué quieres decir?- Yaten miro a Akari y le sonrió, tomo un poco de aire para comenzar a entonar una melodía fácilmente conocida por ella.

Cierra los ojos pequeña hermanita...

En la oscuridad siempre te protegeré,

Mi madre nos cuida desde las alturas

Y mi padre siempre nos brindara su calor...

La luz que ambos emitan...

Nos muestran que siempre nos van a querer

No olvides que juntas

Ellos nos quieren ver

Que la luz de la luna nos ilumine

En las noches de más grande oscuridad,

Que la luz del sol nos guie

Para los obstáculos superar

Cierra los ojos...

A tu lado siempre voy a estar

Y no importa lo que pase

Jamás sola te voy a dejar...

Las esmeraldas y rubís estaban abiertas ante la sorpresa ¿Cómo era posible que el conociera aquella canción que solo se supone sabían ellas?

-Acompáñenme a mi aldea... Esa es la única condición que les pondré con tal de contarles lo que yo sé- Las chicas aún estaban sorprendidas, se miraron entre ellas accediendo a la petición.

-Nos iremos esta noche cuando todos estén dormidos, te ayudaremos a escapar pero intenta hacer algo extraño y acabo contigo en ese momento- Sin nada más que agregar las tigresas salieron de ahí, cuando estas se alejaron los falsos maestros entraron de nuevo al salón de los héroes volviendo a retomar su forma.

-Objetivo cumplido, avísenle a los demás que tengan todo listo para esta noche- Los pumas accedieron con la cabeza desapareciendo de inmediato...

La luz de la luna comenzaba a asomarse, desde el incidente de la tarde nadie comento mucho solo el sorprendente desempeño de los participantes; Akari y Tigresa estaban sentadas una junto a la otra a la hora de la cena sin probar bocado alguno del plato servido ante ellas ¿Acaso podían confiar en alguien que apenas conocían? ¿Por qué no simplemente dejaban que Yuuna contara todo? O más fácil aun ¿Por qué no preguntaban ellas mismas la verdad? No, era muy poco probable que les dijeran todo ya que desde que ese mismo tigre las había atacado todos estaban muy extraños con ellas y ya no confiaban en aquella mapache que consideraban como una madre...

-¿Sucede algo Tigresa?- Los rubís de la chica se sentaron en su compañera del palacio, estaba notablemente preocupada ya que desde hacía unas horas ambas felinas estaban extrañas y distantes.

-No es nada Víbora- Tigresa se colocó de pie seguida de Akari, se inclinaron un poco y se disculparon para poder salir de ahí... Víbora y Tsuki se miraron entre ellas algo no estaba bien, unos minutos después para no levantar sospechas las siguieron a su cuarto pero ninguna estaba, preocupadas comenzaron a buscar en todo el palacio pero no había rastro de ellas. En el salón de los héroes las felinas entraban sin ser vistas, se acercaron a su prisionero desatando las ataduras de sus garras.

-Queremos que cumplas con tu parte del trato- Yaten sonrió ante las palabras de Tigresa quien lo miraba seriamente, Akari se acercó a la puerta haciendo señas de que no había nadie logrando dejar que los tres salieran fácilmente; una vez en los bosques que rodeaban la aldea el resto de los felinos se arrodillo ante ellos.

-Es un gusto por fin poder conocerlas mis señoras- Hablo Shin haciendo una reverencia junto al resto del grupo ante las tigresas.

-¿Señoras?- Akari se acercó al puma quien se sonrojo ante la belleza de la tigre siberiana.

-Así es, es un honor estar en su presencia mi señora- Sus compañeros sonrieron levemente ante la actitud de la pantera dejando sin entender a Akari, Tigresa carraspeo un poco volviendo a llamar la atención del grupo.

-Debemos irnos antes de que alguien del templo de jade se dé cuenta de nuestra ausencia- Yaten se giró hacia el resto del grupo y con un asentimiento de cabeza los hizo comenzar a caminar.

En la enfermería del templo Yuuna entraba rápidamente tratando de encontrar alguna pista de las chicas, después de que Víbora les había dicho que llevaban tiempo sin saber de ellas todos intentaron localizarlas encontrando a Grulla y Mono completamente inconscientes en una de las diversas esquinas del salón de los héroes y la plática que habían tenido… Algo no le gustaba, tenía un extraño presentimiento de lo que podría suceder… Al acercarse a la ventana logro ver algo: Un mechón de cabellos dorados y negros.

-No puede ser- Salió corriendo de nuevo de la habitación para llegar de inmediato con su hermano y el maestro de los 5 furiosos, estos esperaban noticias de cualquiera de sus alumnos… ¿Cómo pudieron confiarse de esa forma? ¿Cómo llegaron a pensar que solamente serían aquellos tres jóvenes los únicos que habían ayudado al tigre?

-Sheng… Shifu…- Ambos miraron en dirección al mapache quien corría lo más rápido que le daban sus piernas.

-¿Qué sucede Yuuna?- Los maestros miraron la mano que les había tendido la mapache, Shifu tomo aquel pequeño mechón de cabello abriendo los ojos ante la sorpresa.

-Esto es…-

-Así parece… Los guerreros han venido por ellas- Yunna tenía pequeñas lágrimas en sus ojos preocupadas ante lo que podía suceder pero ninguno de los tres se percató de la presencia de una silueta que cambiaba su mirada preocupada a una llena de enojo…

-La rescatare- Fue lo único que pensó antes de emprender la carrera para ir en busca de aquellos sujetos.

De nuevo utilice una pequeña idea de la serie: Las piedras de transformación, me pareció una buena idea owo. ¿Qué les pareció el capítulo de hoy? Espero les guste y ahora momento de agradecimientos:

Po y tigresa para siempre: Gracias me alegra mucho saber que te guste. Si hare que Tigresa este confundida ante esos dos chicos ya que soy una fiel admiradora de los triángulos amorosos (Y no será el único que se forme).

Mecherazo: Me da gusto que lo que te dije te sirviera, cuando gustes es un placer ayudarte nwn.

Eme48: Si pero no podemos dejar que las cosas se den tan rápido sino le quitan el encanto a las cosas Jajaja gracias por leer nwn.

Dennef-Ronnell: De hecho si te das cuenta desde el principio hice que todos se confundieran, al principio fue Bao y luego Akari pero no, Ying fue el ganador ya que me gusta lo inesperado *w*; no te preocupes habrá más oportunidades de poner a Po celoso más adelante gracias por leer nwn.

Natigresa: Gracias me da gusto que te agrade nuestro momento Po y Tigresa pero aún faltan mas cosas por ver nwn. Así es fue parte de un plan pero créeme que las cosas serán más complicadas adelante. Gracias por leer owo.

Ani Lawliet: Me da gusto poder responder tu duda (De hecho de casi todos desde que empecé a escribir XD) Espero este nuevo capítulo no te desilusione.

En serio a todos mil gracias por leer este fic que surgió gracias a una pequeña idea al estar viendo la luna (Y tanto ver Kung Fu Panda 2 jajaja), los veré en el siguiente capítulo hasta la próxima semana.