Aclaraciones: me encantó escribir este cap. Lo q sucede en él y lo q pasa en uno de más adelante q aún no he hecho es lo q me hizo decidir de escribir este fic, todo para describir esta escena, no se xq pero me encanta! Jaja. Me inspiró la canción Don´t Jump de Tokio Hotel, escuchenla si pueden mientras leen, la recomiendo. Estuve pensando muchisimo sobre el final de este cap, sobre todo por las palabras de Jarnall, supongo q sabrá porque, jeje. Con respecto a lo q me dijo PaGoMe sobre q Sakura llora mucho, es muy cierto, y me molesta un poco, pasé de una Sakura fría (en mi otro fic) a esta q es una llorona!, jaja, pero bueno, quería hacerla más sensible, tal vez exageré, trataré de cuidarme y tenerlo en cuenta. Gracias por sus comentarios gente!, son pocos pero muy lindos!! Los dejo leer tranquilos.

Capitulo 9

Caminaba hacia su perdición, una parte de su ser lo sabía, pero no podía controlar su cuerpo. No había mucha gente en la calle porque ya estaba oscureciendo. No podía pedir ayuda porque no lograba controlar sus labios. Subió por la montaña de los Hokages, sus piernas iban solas. Su mente estaba perdida en algún lugar del que no volvería hasta que él quisiera. No había logrado defenderse a tiempo. Su jutsu la había capturado y ahora la llevaba hacia la muerte, estaba segura de ello, porque la mente de su enemigo ahora estaba dentro de la suya, podía ver con claridad lo que pensaba. Una caída, como si fuera un suicidio, nadie haría demasiadas preguntas. Una crisis nerviosa o algún trastorno diría el médico. Quería gritar, quería llorar, pero nada. Su cuerpo ya no le pertenecía. Llegó a la cima. Cada paso parecía ser eterno, pero supuso que era porque el tiempo ya no existía en donde se encontraba. Llegó a la orilla. El viento sopló fuerte, hacía frío, pero no lo lograba sentir bien. Su cabello se movía de un lado al otro. Y a veces entorpecía su visión. Miró hacia abajo, supuso que su asesino querría que ella sufriera lo máximo posible porque tardaba en tirarse.

-¡Sakura! –el grito de Sasuke hizo que su cuerpo se girara.

Su asesino pareció estar aún más divertido con la nueva situación. ¿Qué era lo que pretendía ahora?, ¿trataría de llevarse también al Uchiha con ella? "Por favor eso no…" rogó, no quería que le pasara nada.

-¿Qué haces aquí, Sasuke-kun? –preguntó con su voz, aunque no era eso lo que deseaba decir. Él estaba en control de todo su ser y ni siquiera su garganta le obedecía.

-¿Qué haces tan cerca de la orilla?, ven aquí, podrías caerte…

¿Estaba realmente preocupado?, su asesino dio un paso más con su cuerpo hacia la perdición. Una piedra cayó al vacío. Miró hacia atrás. Hacia la villa en la que sólo se distinguían las luces de las casas.

La noche ya había caído por completo, pero aún así, la luna iluminaba el hermoso rostro de la mujer que no parecía asustada, sino abatida.

-¿Qué crees que hago? –preguntó con una triste sonrisa.

Estaba actuando, seguía con su plan y seguramente luego de que ella muriera y le preguntaran a Sasuke, él mismo diría que se iba a suicidar. ¡Qué horrible destino!, frente a ella se encontraba su enemigo y la persona de la que estaba enamorada, tal vez el único que podría salvarla en ese momento y sin embargo nunca iba a saberlo.

-Sakura, regresa aquí, no hagas eso, no saltes… -le dijo extendiendo una mano y acercándose un poco con cuidado.

¿Por qué le pedía eso?, ¿qué le interesa a él su persona? Estaba encerrada en su propia mente viendo todo como si fuera una película de terror donde ella era la víctima. Una vez había caído en un jutsu similar. Ino había intentado ocupar su mente, pero recordaba que con bastante fuerza de voluntad había logrado escapar. Ahora le era imposible, ese ninja era mucho más poderoso que su amiga. Nada la salvaría, ni siquiera el Uchiha, ese hombre que le hacía sentir tantas cosas al mismo tiempo.

-Todo es tu culpa Sasuke-kun… estoy cansada, demasiado cansada… -le decía su asesino. Puede que sufriera mucho por él, pero nunca llegaría al extremo de suicidarse, aún tenía mucho que hacer. Lamentablemente ahora, era un simple títere.

-No lo hagas –se movió un paso más pero ella alzó una mano hacia él.

-¡No te acerques o juro que saltaré!, te quiero lejos… ¡te odio! Has arruinado mi vida Sasuke Uchiha…

-Sakura…

Sus negros ojos eran distintos, parecía que realmente estuviera sufriendo. ¿Qué sucedía?, ¿acaso si le importaba?, aunque sea un poco, él sí se preocupaba por ella. Imposible…

-No merece la pena morir por nadie y menos… menos por mí… Sakura por favor… -¿Qué estaba pasando?, ¿por qué de pronto actuaba de esa forma?, había creído que era una mujer fuerte, que nada podría derrumbarla, pero ¿acaso él la había herido tanto que ya no quería seguir?

-Ya es tarde Sasuke…

La kunoichi sonrió. Pero él notó algo extraño, el tono de su voz, su tranquilidad. Había algo raro, por más segura que estuviera de querer suicidarse, no podía no tener miedo. Sus ojos estaban tranquilos. No la conocía a la perfección, pero sabía que Sakura no se mataría por algo así. Ella era una guerrera, lo supo desde el primer momento en que la vio, jamás se rendiría por muchos golpes que la vida le diera.

-¿Te acuerdas lo que me dijiste esa vez en el festival?

La chica lo miró algo extrañada, aunque no parecía importarle mucho lo que fuera a responderle. Él ya había entendido la situación y sabía a quién se estaba enfrentando. No era tonto, y sabía con qué armas contaba Orochimaru, él mismo había trabajado junto a ese ninja, no lo engañarían con tanta facilidad.

-Me pediste que volviera a buscarte. Quise hacerlo. Ese mismo día, cuando todo sucedió en la única persona en quien pensé fue en ti, si no había logrado salvar a mi familia, por lo menos quería ir y salvarte a ti… pero él apareció y me llevó. Me dijo que era lo mejor y le creí. Por muchos años no te olvidé, conservé tu regalo… tu recuerdo fue el que me mantuvo de pie todo ese tiempo. Hasta que poco a poco se borró y fue sustituido por el odio. No quiero que sientas lo mismo que yo. No quiero que odies. Y no quiero que te rindas. Tú puedes hacerlo Sakura, él es poderoso, pero es tu mente. No puede ganarte en tu terreno, simplemente sácalo de allí.

Sakura se tomó la cabeza con ambas manos.

-¡Aaah! –gritó- ¡déjame en paz, maldita!... ¡vete de mi cabeza!

Sasuke quiso acercarse, pero su enemigo lo miró a través de los ojos de Sakura. Esos verdes y brillantes ojos ahora reflejaban odio, porque Zanzu siempre había envidiado la posición que tenía Sasuke, él era en quien más confiaba su Señor y eso le molestaba profundamente. Se alegraba de ser quien fuera a ejecutar esa sentencia. Se alegraba de poder ver el rostro del Uchiha en esos momentos. Parecía no demostrar nada, pero el tono de su voz lo traicionaba, estaba preocupado por la mujer. Y él disfrutaría asesinándola y destruyendo esa parte sentimental del "prodigio".

-Ella va a morir hoy –dijo antes de saltar hacia atrás- ¡¡Sasuke!! –el grito de Sakura lo hizo reaccionar.

Saltó al vacío tras ella mientras el sello comenzaba a liberarse. Apretó sus alas contra el cuerpo para poder aumentar la velocidad de la caída y alcanzarla. Ella lo miraba horrorizada con una mano extendida hacia él. Por fin logró alcanzarla y tomó su mano frenando la caída al extender las alas. Sakura agarró su brazo con su mano libre mientras miraba hacia abajo.

-Tranquila, ya te tengo –le dijo con su calma habitual, como si nada hubiera sucedido, como si no hubiese estado a punto de morir.

Ella lo miró y sus ojos se abrieron aún más al ver su aspecto. Sasuke miró hacia otro lado y comenzó a subir, mientras la tomaba entre sus brazos. Supuso que su aspecto la espantaría, pero quería estar seguro de que no se cayera. Luego podría alejarse y gritarle por haberla acercado tanto a su espantoso cuerpo. Cuando llegaron y puso los pies sobre la tierra, se obligó a mirarla. Ella había apoyado su cabeza sobre su pecho y lloraba en silencio.

-¿Estás bien? –le preguntó. La chica simplemente asintió- te dejaré en el suelo… -la bajó y cuando ella se paró lo miró nuevamente. Sasuke le dio la espalda pero ella le tomó el brazo.

-Sasuke-kun, por favor, date la vuelta, mírame… -le pidió.

-¿Para qué?, terminarás asustándote.

-No, mírame –se dio la vuelta y dejó que la luz de la luna mostrara su imagen que a cualquier persona normal le parecería horrorosa. Pero Sakura no pareció muy afectada.

-Así que esto es, ¿eh?, así te ves cuando liberas ese sello –no respondió- no diré nada, lo prometí.

-No es eso lo que me molesta –contestó con voz grave.

-¿Es tu aspecto?, no me asusta. Te ves distinto, pero aún se nota que eres tú –respondió la mujer sonriendo levemente.

-¿No tienes miedo? –preguntó algo confundido.

-Para serte sincera, siempre tengo miedo cuando estoy cerca de ti, pero no de ti… sino de lo que me provocas –levantó la mano para tocar su rostro y sonrió- sí, ahí estás. Puedes haber cambiado completamente, pero puedo sentirte…

Él detuvo su mano y miró lo pequeña que se veía entre la suya, con sus enormes y filosas garras. Con un simple movimiento podría arrancarle el brazo. Con una rapidez inimaginable podría destrozarla y tal vez ella ni siquiera lograra darse cuenta. La apartó de sí y se alejó.

-Soy un monstruo.

-No… para mí, eres Sasuke Uchiha, y punto.

-Tú no me conoces –respondió entre dientes.

-No… pero eso no me importa… Sasuke-kun, gracias… si no fuera por ti, yo estaría muerta ya.

"Por mí es porque estuviste a punto de morir tonta" pensó el morocho. Cerró los ojos tratando de pensar con claridad, tenía que irse, alejarse de ella. Volver a su casa y dormir. Cualquier cosa pero no seguir estando allí con esa mujer que perturbaba tanto todo su ser.

-No sé qué es lo que sucede, ni porqué quieren matarme, pero ya es la segunda vez que me salvas, así que… gracias… -la chica esperó a que él dijera algo, pero el Uchiha parecía sumido en sus propios pensamientos. Dio media vuelta para irse, pero su voz la detuvo.

-De… nada… Sakura…

-No sé si fue verdad o no lo que me dijiste antes de saltar, pero fue muy lindo y me dio las fuerzas que necesitaba… aunque no bastó… -le dijo aún de espaldas. El morocho la observó sorprendido. Sonrió y comenzó a transformarse para volver a ser el de antes- desearía que esas palabras fueran verdad. Pero supongo que no…

-Fue la verdad… -le dijo colocándose frente a ella- tu recuerdo me dio fuerzas de chico. Pero también es verdad que lo único que siento ahora es odio hacia todo y todos. Sólo quiero vengar a mi familia, Sakura. Es para lo único que vivo y viviré.

-Entiendo… -dijo sonriendo con tristeza, se obligó a sí misma a mirarlo pero para su desgracia no pudo impedir que las lágrimas siguieran saliendo, le dolía tanto, su corazón se estaba rompiendo en miles de pedazos, todo su ser estaba quebrándose.

-Ya deja de llorar –casi le rogó. No soportaba verla llorar. Creía que era una roca, pero ahora se daba cuenta que no era así. Conservaba algunos de sus sentimientos y esa mujer los hacía aflorar de una forma extraordinaria. Le limpió las lágrimas. Ella lo miró y sonrió.

-No creo que sólo tengas odio en tu interior, porque sino, no me hubieras salvado…

-Tampoco soy un desalmado, Sakura.

-Pero es lo que desearías ser…

-Puede ser… -respondió vencido.

-Espero que jamás logres serlo –le dijo y colocándose en puntas de pie tomó su rostro entre sus manos- porque extrañaré mucho a este Uchiha tonto, molesto y ciclotímico –le dio un beso en la mejilla, pero él le sostuvo las manos.

-No te vayas –le pidió.

-No me hagas esto, sabes que no puedo, tú y yo no…

La calló con un beso anhelante y desenfrenado. Sakura se separó despacio de él casi mareada por la situación y todo lo que él le provocaba. Temblaba de pies a cabeza por la cantidad de sentimientos que se agolparon de pronto. Sasuke la observaba esperando que le gritara o lo golpeara por lo que acaba de hacer. Si ella no lo hacía él mismo se golpearía, ¿cómo pudo ser tan impulsivo?, él no era así.

Sakura lo miró luego de un momento, tragó saliva, suspiró y apretando los puños volvió a hablar. Los sentimientos no nublarían su razón, debía saber qué es lo que deseaba, porqué le hacía eso.

-¿Qué quieres de mí? –sonó más a una súplica que a una pregunta, pero eso ya no le importaba, tenía que saberlo.

-No lo sé… -respondió el Uchiha sin poder mirarla a los ojos.

Su venganza se estaba interponiendo entre sus pensamientos. La voz de su Maestro resonaba en su cerebro: "Konoha abandonó a tu familia, Sasuke-kun, todos sus habitantes odiaban a los Uchiha por su tremendo poder y al mismo tiempo les temían. Cuando te vean querrán que te unas a ellos. Desearán poder usarte para conquistar y destruir más familias. ¿Vas a dejar que hagan eso?, ¿los dejarás vencer y te quedarás de brazos cruzados?, eres la única esperanza de liberación de todos tus compañeros y demás villas que viven bajo el yugo de Konoha." Apretó los puños con fuerza.

-Estás equivocada –Sakura lo miró y supo lo que venía a continuación, de nuevo volvía a enfrentarse con el Sasuke frío y cruel, el que verdaderamente sentía odio en su interior, ¿por qué?, ¿por qué era tan cambiante?, ¿qué es lo que pensaba?, ¿qué le habían hecho durante todos esos años?- yo sólo soy como una simple marioneta, sólo sé luchar y matar –un escalofrío recorrió la espalda de la kunoichi al escuchar esto, la frialdad de sus palabras eran como puñaladas a su corazón ya roto- si te salvé, fue sólo porque tu recuerdo una vez me ayudó a sobrevivir, pero ya no. Trata de cuidarte sola para la próxima, porque puede que no te ayude –la chica sonrió y él frunció el seño, ¿qué era lo gracioso?

-Sabría que pronto volverías a ser ese Sasuke. Pero no puedes engañarme más, sólo lo haces para alejarme. Pero si es eso lo que deseas, no necesitas utilizar palabras hirientes ni nada por el estilo, sólo debes decírmelo –lo miró a los ojos, esperando que tal vez se arrepintiera.

-No quiero verte cerca de mí. Sólo me atrae tu belleza, y para que no tengamos problemas con tu novio, será mejor que tratemos que nuestros caminos no vuelvan a cruzarse.

-Bien… -respondió casi sin voz- adiós, Sasuke Uchiha. Tu secreto está a salvo conmigo mientras no traiciones a la villa –diciendo esto se fue lo más rápido que pudo.

Sasuke se mantuvo tieso en su lugar sin inmutarse en lo absoluto.

-Para cuando traicione a tu villa, ya será demasiado tarde, Sakura Haruno –le dijo a la noche.

Luego se tomó la cabeza entre las manos. Cualquier persona pensaría que estaba completamente loco. Primero decía una cosa, actuaba a favor de ella, pero minutos después se daba vuelta totalmente. Aunque pensándolo bien puede que si estuviera loco. Una parte de su ser quería estar con esa mujer, que fuera sólo suya, pero la otra, constantemente le recordaba que había entrenado durante quince años para la venganza, no podía echarse atrás por Sakura, aunque nunca hubiera sentido por otra lo que sentía por ella. Comenzó a caminar lentamente hacia su nuevo hogar. Al llegar dejó su katana sobre la mesa y se tiró sobre un sillón. Sentía que la cabeza iba a explotarle. Tenía que concentrarse en su objetivo. Sí, eso haría, Sakura Haruno era una distracción y de ahora en adelante la evitaría lo más que pudiera. No pensaba dejar que su trabajo de años fuera arruinado por una simple obsesión.

……………………….

Sakura se sentó en el suelo de una de las plazas de Konoha y miró el cielo estrellado. Tenía algo de frío, pero no le importaba. No quería regresar a su casa. No quería ir a ver a su novio tampoco. Sólo necesitaba un poco de paz para su ser. Algo de tranquilidad para acallar sus pensamientos y también para comenzar a olvidar. No podía seguir así. Había dicho que lo haría por la villa. Que intentaría sacarle todo lo que pudiera para desenmascararlo, pero ella terminaría muriendo en el intento si seguía. No física, sino psíquicamente. Sasuke Uchiha la estaba asesinado poco a poco con sus actos y palabras. Y lo que más le dolía era que sus palabras eran ciertas. Ellos no estaban destinados a estar juntos. Él sólo quería vengarse y ella no podía ayudarlo. No servía para matar, sino para… curar. Como Sasuke había dicho, eran opuestos, justamente contrarios.

-Sabía que te encontraría perdida por aquí…

-Naruto… -Sakura miró a su amigo extrañada- ¿cómo?

-Te vi cruzando, desde el balcón de mi casa, hace unos minutos. Supuse que vendrías aquí. Te gusta mucho este lugar –miró a su alrededor- aunque de noche se ve bastante lúgubre –Sakura rió mientras secaba sus lágrimas.

-¿Volvió a lastimarte?

-Me lastimo sola.

-Sí, lo sé, y me da mucha furia eso, porque no puedo golpearlo –sonrió y se sentó a su lado.

-Ahora sé lo mucho que te duele, Naruto… lo siento tanto… yo…

-Ya hemos hablado al respecto Sakura-chan, uno no puede cambiar lo que siente. Si lo que yo siento por ti no es correspondido, no hay nada que pueda hacer. Pero ¿sabes?, siento algo de alegría al estar a tu lado, al cuidarte y al seguir siendo tu amigo.

-Pero aún así te duele… soy una tonta…

-Deja de culparte por todo, Sakura-chan, las cosas no siempre salen como uno quiere. Así como tú te sientes apenada por eso, yo también me siento mal por no poder corresponderle a Hinata. Creo que es una especie de maldición, como un castigo –sonrió y la miró- yo nunca podré hacerte feliz como desearía. Y ese tonto se lo está perdiendo… me da algo de envidia.

-Me siento en una encrucijada, Naruto…

-Siempre estamos frente a ella, sólo hay que saber decidir y seguir adelante. Si te equivocas, en la próxima sabrás qué camino no tomar.

-Eres demasiado bueno.

-No lo creas, soy muy hablador, nada más. Ya te dije, le tengo envidia al tonto ese y además si fuera bueno me hubiera alejado de ti.

-¿De qué hablas?

-Yo también te causo dolor. Y sin embargo nunca pude alejarme, lo intenté, pero también soy egoísta.

-Pues me alegro que lo seas, Naruto, porque eres la única persona que me comprende y que está a mi lado.

-Eso no es cierto, Sakura-chan.

-Tal vez, pero siempre eres la única persona que quiero ver cuando me siento mal.

Naruto sonrió, ella miró las estrellas. Su rostro le parecía tan hermoso y al mismo tiempo se convertía en su calvario. Él no era bueno, deseaba besarla a cada momento, deseaba que fuera suya y se alegraba cuando le decía que lo necesitaba. Sin embargo, la sonrisa que ese le hacía tener nunca la había visto y eso le molestaba y dolía profundamente. No podía vivir sin ella, pero al mismo tiempo lo llevaba lentamente hacia la perdición. Desvió la mirada y la fijó en el suelo. ¿Qué estaba haciendo?, ¿por qué había ido allí?, no quería verla sufrir por ese. Le molestaba que no pudiera ver lo mucho que él se preocupaba por ella. A su lado jamás lloraría de esa forma. ¿Era cierto?, no, claro que no. Ya lo había comprobado. Había tenido su oportunidad y la había arruinado. Sakura estaba bien a su lado, pero no era feliz, porque no lo amaba. Y allí comenzó el problema. Cerró los ojos al recordar ese día. Al pensar en su triste rostro cubierto de lágrimas por su causa. Cuando le dijo que no lo podía amar, que estaba cansada de lastimarlo y lastimarse. Él también la había dañado y tal vez peor que ninguno, porque se sentía culpable por no corresponderle.

-¿Naruto?

-¿Eh?

-¿Qué piensas? –su leve sonrisa y sus verdes ojos que siempre reflejaban ternura. Le dolía demasiado.

-Nada.

-Te conozco, algo estabas pensando… ¿estás bien?

-¿Tú me preguntas eso? –le dijo sonriendo, típico de la kunoichi que siempre estuviera preocupada por todos aunque ella fuera la que más mal estaba.

-Bueno… es que te ves… triste…

-Estoy bien, Sakura-chan, no te preocupes por mi –le dijo sonriendo lo mejor que pudo. Estiró su mano algo temeroso, porque sabía lo que eso le produciría, pero no podía evitarlo. Acarició su suave rostro.

-¿Naruto?... ¿Qué pasa?

-No sufras mas por él, Sakura-chan, eres una mujer hermosa y fuerte. Tienes una familia y un novio que te quieren mucho. Y a mí, que siempre estaré a tu lado. No lo necesitas. El Uchiha es peligroso. Por favor, no te acerques a él o saldrás lastimada y yo… no se lo perdonaré jamás… -era una súplica aunque no sonó como ella. Naruto había terminado apreciando al Uchiha también. Se había convertido en su amigo y al mismo tiempo alguien con el que podría rivalizar, alguien a quien superar. No deseaba odiarlo. No quería que lastimara a lo que más amaba en el mundo: su querida Sakura-chan.

-Él sólo piensa en su venganza, nada más. No te preocupes no me acercaré.

-Gracias… -alejó su mano de esa tersa piel antes de que no pudiera resistirse más a besarla y se levantó- bien, vamos, te acompañaré a tu casa. Debes descansar.

-Sí… gracias Naruto, por ser siempre tan dulce conmigo, aunque no lo merezca… gracias por todo lo que haces por mí –lo abrazó con fuerza mientras el rubio se mantuvo tenso. Acarició con una mano su cabello, pero terminó apoyando su mentón sobre la cabeza de ella y pasando la otra mano por su espalda. Definitivamente terminaría matándolo.

Sasuke los vio abrazados en la plaza. Había salido para ir a hablar con Orochimaru luego de haber pensado muy bien lo que le diría. El odio le recorrió el cuerpo entero. Apretó los puños con fuerza. Su parte racional trataba de hacerlo volver a la realidad. De decirle que no fuera a buscar a ese rubio idiota para matarlo por ponerle las manos encima a Sakura. ¡Qué demonios estaban haciendo allí!?, ¿acaso eran amantes?, entonces era cierto. Ella estaba con el tal Sai, pero seguía viendo a Naruto. Esa maldita bruja jugaba también con él, haciéndose la buena. Estaba tan tenso que pronto los músculos comenzaron a dolerle, pero no podía quitar su vista de esa imagen. La parejita feliz junta en la plaza, en un encuentro nocturno. Dio un paso hacia ellos, pero retrocedió al instante. ¿Qué iba a hacer?, a él lo que ella hiciera de su vida no le importaba. Debía completar su venganza y eso haría. Pero si ella al final era una mujerzuela entonces tal vez si podría jugar un poco. Debía reconocer que lo había frenado bastante el hecho de que ella pudiera salir lastimada. Pero si no era así, entonces no tenía que preocuparse. Sonrió con malicia. Ya no volvería a caer en sus redes.

Sakura se separó y miró a Naruto con tristeza.

-Lo siento de nuevo, sé que esto…

-Deja de pedir disculpas por todo –la interrumpió él con una sonrisa visiblemente fingida. Le dio un beso en la frente sin poder contenerse mucho más y se acercó aún más a ella- yo corro mis propios riesgos, tú sólo preocúpate de curar bien a los enfermos y ser feliz, ¿si? –la chica asintió sin poder decir nada más. La cercanía del rubio la estaba incomodando un poco, pero pronto se separó y le extendió una mano- ¿vamos?

-Sí –tomó su mano y sonrió. Ya era demasiado tarde para pedir perdón, el daño estaba hecho, trataría de no volver a ser tan impulsiva con el rubio.

Sasuke se ocultó entre las sombras y los vio pasar de la mano. Su ceño estaba fruncido y tenía inconscientemente la mano derecha sobre su katana.

-Si quieres jugar, entonces jugaremos, pero a mí manera…

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Aclaraciones 2: bueno vuelvo a molestar para aclarar unas cosas. Primero, sé que puede parecer muy extraña la actitud de Sasuke, que dice una cosa y después otra. Pero lo que trato de mostrar con esto es que su ser esta dividido, al igual que sus pensamientos, uan parte quiere estar con Sakura y la otra le recuerda su venganza, hay q tener en cuenta que fueron 15 años en los cuales Orochimaru le lavó el cerebro y que fueron justamente los 15 años de su niñez y adolescencia, donde la mente es más débil y mucho más fácil de manipular. Si alguien crece rodeado de odio y rencor, entonces es eso lo único que conoce y actúa como le enseñaron. Para su suerte se cruzó con Sakura y Naruto quienes le están enseñando q las cosas pueden ser distintas, pero bueno, es complicado. Mucha explicación, pero se que van a estar algo confundidos con todo esto. Lo segundo es que entre Naruto y Sakura hay simplemente una amistad muy fuerte, un lazo que los une de una manera muy especial, pero ella no lo ama, asi q no se confundan ni piensen q porque lo trata bien o lo abraza siente algo más por él. Por supuesto no pasa lo mismo con Naruto, pero ese es otro tema, jeje. Y por último, ya van a estar juntos!, prometo q en la brevedad haré algún lemon u otro acercamiento más intimo, pero me encanta el suspenso jaja. Nada más, ya expliqué demasiado para mi gusto. De nuevo muchas gracias a los q escriben y a los q leen, nos leeremos la prox semana!! Suerte y saludos!!!